El miedo y la toma de decisiones
11 / 2003
La toma de decisiones es la elección racional entre alternativas
caracterizándose este proceso por la indecisión ante el riesgo y el
temor a lo desconocido.
Todos a lo largo de nuestras vidas estamos tomando continuamente
decisiones, incluso aunque no las tomemos ya que en este caso no deja de
ser también una toma de decisión.
Desde que llegué a la universidad procedente del mundo empresarial, hace
ya diez años, he detectado que las nuevas generaciones de estudiantes,
mejor preparadas y con mejores medios que las anteriores, adolecen sin
embargo de falta de decisión, se resisten a hacer un juicio o alcanzar
una conclusión, siendo el miedo el obstáculo más grande en la toma de
decisiones.
Las generaciones universitarias de hace tan solo diez años no se parecen
en nada a las actuales en este sentido. Excepto alumnos con habilidades
de liderazgo, que los hay y muy buenos, muchos de los universitarios de
hoy tienen miedo a tomar decisiones. Lo tienen casi todo: una sólida
formación, conocen idiomas, han salido al extranjero con los programas
de estudios internacionales o por su cuenta, conocen y les gustan las
nuevas tecnologías. Sin embargo son muchos los que acuden a los
despachos con grandes dudas a la hora de tomar decisiones. Sienten miedo
a la incertidumbre y al riesgo que conlleva. ¿Dónde radica el problema?
¿Cuál es el origen del mismo? Parece que se debe al proteccionismo
excesivo en la propia familia, en los propios centros educativos y en el
entorno social, que acomoda a las personas a que las decisiones las
tomen otros por ellas.
Independientemente de la edad, tanto para las nuevas generaciones como
para cualquier otra persona, el mensaje frente al miedo para la toma de
decisiones es que cuando se toma una decisión habiendo realizado un
análisis detallado del problema no existe la equivocación como tal. La
decisión ha sido correcta en el momento. Sin embargo el resultado de la
decisión puede ser malo como consecuencia de la alteración, desviación o
interpretación errónea de los parámetros del escenario que sirvió de
modelo.
En la vida profesional muchas personas ponen a prueba su capacidad para
elegir entre el deber, el poder o el querer tomar determinadas
decisiones.
Hasta hace poco, cuando las organizaciones estaban estructuradas
funcionalmente con modelos verticales y muchas jefaturas, la toma de
decisiones estaba muy ligada a los cargos directivos. Actualmente en que
la estructura empresarial tiende a la organización por procesos,
cualquier persona de la organización tiene que tomar cada vez más
decisiones, de ahí la necesidad de utilizar frente al miedo un proceso
adecuado para decidir, cuyas fases se enumeran a continuación.
1) Definir con claridad el problema
Es el punto fundamental ya que de este punto de partida depende todo el
proceso para la toma de decisiones. Si la definición es errónea los
pasos siguientes se apoyarán en una incorrección de partida.
2) Identificar las limitaciones del proceso
En muchos procesos de toma de decisiones existen limitaciones tales como
la falta de recursos materiales y humanos, disponibilidad de tiempo,
cualificación de las personas del equipo del proceso, movilidad de las
mismas, financiación del proyecto, etc. Así, por ejemplo, la decisión de
comprar una máquina puede estar condicionada por la falta de dinero y
hacerla inviable. Un trabajador puede tener la posibilidad de cambiar de
empresa y ocupar un puesto mejor, pero puede estar condicionado por el
hecho de que su mujer trabaje y no sea posible el traslado.
3) Analizar y desarrollar todas las alternativas potenciales
En este apartado no debe desecharse en principio ninguna alternativa
teniendo siempre en cuenta la historia de hechos análogos o relacionados
con el mismo, opiniones de expertos en el tema, consultas a directores o
personas de otras organizaciones y publicaciones existentes.
4) Análisis de las alternativas
Se determinan los puntos fuertes y débiles de las mismas utilizando
todas las técnicas que se conocen: datos estadísticos, análisis de
riesgos, simulaciones, dinámica de sistemas, árboles de decisión y
programas informáticos.
5) Elección de la mejor alternativa
Se elige la solución que más puntos fuertes tenga frente a los débiles.
Posteriormente a la elección de la mejor alternativa es muy importante
que todas las personas del equipo que se encargue de la implantación
conozcan a fondo la decisión y como y cuando deben actuar.
La evaluación de la toma de la decisión proporcionará la información en
cuanto a resultados positivos o negativos pero recuerde que si los pasos
enunciados anteriormente los realizó con criterio y profesionalidad
usted tomó adecuadamente su decisión.
Angel Baguer Alcalá
Dr. Ingeniero Industrial
Consultor de Dirección
Profesor de la Escuela Superior de Ingenieros de TECNUN (Tecnológico de
la Universidad de Navarra). ESPAÑA.
Autor de los libros “Un timón en la tormenta” y ¡DIRIGE! de Editorial
Díaz de Santos.
www.diazdesantos.es
¿Te gustó? Compártelo con tu mundo
Doctor:
ÁNGEL BAGUER ALCALÁ
Fecha
de nacimiento: 18.4.45 Nacionalidad: Española. Ingeniero Superior
Industrial por la ESCUELA SUPERIOR DE INGENIEROS INDUSTRIALES DE
BARCELONA (ESPAÑA). 1996 Doctor en Ingeniería Industrial. ESCUELA
SUPERIOR DE INGENIEROS DE TECNUN (Tecnológico de la Universidad de
Navarra).
PUBLICACIONES · Diversos artículos de opinión en
la prensa española y revistas especializadas: Diario Vasco, Diario de
Navarra, Diario de Burgos, La gaceta de los negocios, Expansión,
Redacción, Nuestro tiempo, Training & Development. · Autor de los libros
"Un timón en la tormenta" (Cómo implantar con sencillez la gestión de
los recursos humanos en la empresa), editorial Díaz de Santos, 2001 y
¡DIRIGE! (Manual de conceptos prácticos y necesarios para la gestión
empresarial), editorial Diaz de Santos, 2002.
abaguerarrobatecnun.es