Si bien el grueso de los autores consultados comprueban
estadísticamente los significativos beneficios derivados de los avances
en tecnologías de la información, para que se dé dicho círculo virtuoso
se requiere de elementos críticos ineludibles. Asimismo, se señala que
tanto la mejora en el proceso de información como el uso de Internet han
propiciado efectos significativos en la conformación geográfica de las
relaciones productivas. Finalmente, se estudia el caso del e-finance,
que se refiere a la introducción de tecnología de la información al
sector financiero.
Introducción
El vertiginoso avance en las tecnologías de la información ha impactado
a prácticamente todas las actividades de la sociedad moderna. Hoy en
día, es impensable despertar sin Internet, o sin sistemas de información
en los lugares de trabajo. En este sentido, la mayoría de las
actividades económicas requieren la presencia de avances tecnológicos
para traducirse en procesos eficientes, y sobre todo, para darle
dinamismo a todos los sectores productivos de la economía.
Si bien es una idea generalmente aceptada que los avances tecnológicos,
especialmente la tecnología de información e internet, han impactado
favorablemente a la eficiencia de la actividad económica, es importante
revisar la literatura que identifica el impacto de dichos avances en la
productividad de las organizaciones.
En esta tesitura, el presente artículo recaba algunos resultados de
diversos artículos de investigación y reportes de publicaciones que
señalan que la adopción de avances en tecnología de la información (TI)
trae consigo efectos benéficos. No obstante, no es suficiente la
inversión en TI, sino que ésta debe ser acompañada de una implementación
adecuada y de un cambio en la cultura organizacional para que se
materialice mayores niveles de productividad.
Asimismo, se señala que el impacto positivo de la TI no sólo se remite a
nivel microeconómico, sino que a nivel macroeconómico ha favorecido la
productividad y el crecimiento económico de los países en términos per
cápita.
En la segunda parte, se analiza el caso del impacto de la tecnología de
la información en las transacciones financieras y en diversas
actividades del sector financiero. En específico, se comenta que el e-finance,
concepto que denomina la implementación de avances tecnológicos para
realizar transacciones financieras, ha favorecido el intercambio.
Metodología
El presente artículo se elaboró extrayendo los argumentos de reconocidos
autores en el tema de tecnologías de la información, y medición
económica y financiera. Se consultó la biblioteca digital del ITESM y se
localizaron los artículos más relevantes para el tema a desarrollar. Las
bases de datos de las cuales se recopilaron los documentos
bibliográficos fueron: EBSCO Premier, Esmerald, IEE Explore, JSTOR y
Proquest.
EFECTOS VIRTUOSOS DE LOS AVANCES EN LA TECNOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN
Los años noventas fueron una década clave para lo que se denomina
revolución informática o de la información. De acuerdo con Jorgenson y
Vu (2005) los grandes avances en la plataforma tecnológica en el
procesamiento de información, transferencia de datos de manera digital y
satelital, y el avance en las telecomunicaciones influyeron
positivamente en los procesos de negocio en el orbe. Esta nueva manera
de organización empresarial, gubernamental y social se ha traducido en
nuevas formas de organización, procesos productivos, formas de
comunicarse y maneras de interactuar entre los seres humanos. Sin
embargo, es preciso identificar los efectos que la revolución
informática ha conferido a la actividad económica.
En su estudio sobre los impactos macroeconómicos de la inversión en
tecnología, Martinsons y Martinsons (2002) demostraron estadísticamente
que la introducción de proyectos de tecnología para el procesamiento de
la información no depende de los montos realizados, sino de lo que se
hace con ella. Por otro lado, Yoo (2003) encontró que los impactos
virtuosos de la tecnología de información se permean a toda la economía
al demostrar que la inversión en tecnología de la información favoreció
el crecimiento del PIB per cápita en una muestra de 56 países en vías de
desarrollo.
A la par, diversos estudios han intentado medir el impacto de los
avances en la tecnología de la información a nivel industrial. Por
ejemplo, Stiroh (2002) encontró que los efectos de la inversión en
tecnología de la información se extienden a través de efectos
multiplicadores hacia otros sectores vía la productividad de la mano de
obra. En particular, las industrias que implementaron avances en
tecnología de la información en sus procesos productivos incrementaron
considerablemente la productividad de sus operaciones. El autor estimó
que la productividad en dicho sector se incrementó en 0.9 puntos
porcentuales después del boom informático de los noventas. Asimismo,
Stiroh afirma que los efectos multiplicadores de la inversión en
tecnología se transfieren a otras industrias, lo que crea un círculo
virtuoso entre inversión en tecnología-productividad-desempeño.
En el caso de los efectos multiplicadores generados por la inversión en
tecnologías de la información, existe evidencia contundente que avala la
existencia de mejoras sustanciales en la productividad total de los
factores no sólo en las industrias intensivas en IT. En este sentido, el
estudio realizado por Neil y Lawrence (2001) brinda importantes ideas al
respecto. Los autores señalan que las industrias terciarias, es decir,
aquellas enfocadas en la generación de servicios, se han visto
significativamente beneficiadas por la introducción de avances
tecnológicos que les han permitido acelerar el procesamiento de
información de sus cadenas de valor. Se estima que la mejora en este
caso es de 1.6 por ciento respecto al nivel que registran antes de la
implementación de los proyecto en tecnologías de la información.
A pesar de lo atractivo de invertir en el diseño de una estrategia de
tecnología, los beneficios no se dan de manera automática. Clemons y
Wilkinson (1996) señalan que la implementación de avances tecnológicos
en las organizaciones conlleva incrementos significativos en la
productividad y eficiencia en los procesos de negocio. No obstante, los
resultados y los beneficios derivados de dichos proyectos de inversión
están supeditados a las condiciones internas y externas presentes al
momento de implantar los avances tecnológicos. Así, tres son los
elementos críticos que condicionan la materialización de los beneficios
en un entorno competitivo:
• Implementación adecuada
• Marco institucional
• Cambio organizacional
Cuadro 1

Uno de los aspectos más importantes, y al mismo tiempo, más difíciles
de adecuar es precisamente el cambio organizacional. Es muy importante
que las empresas construyan los cimientos necesarios para que el factor
humano de la organización vea a los avances en tecnologías de la
información como un aliado y no como un enemigo.
En este sentido, Gattenio (2002) señala que la inversión en tecnología
no representa en sí misma una fuente de ventaja competitiva, sino que se
requieren más elementos que permitan que dicha inversión potencie la
eficiencia y productividad de los procesos de negocio. Entre las
principales acciones que se sugieren son:
• Ligar unidades de negocio mediante la tecnología de la información
• Ligar la implementación de la tecnología de la información a los
beneficios que percibidos por los empleados, clientes y empresarios, y
• Propiciar la transacción de operaciones en tiempo real.
A la par de los avances tecnológicos en materia de transferencia, manejo
y análisis de información, el uso masivo de Internet ha traído
importantes beneficios a la sociedad. Según Daly (2000), el impacto de
Internet se puede resumir en tres frentes: 1) menores costos de
transacción, 2) cambios en los procesos de negocio, y 3) mayor
eficiencia en el funcionamiento y en la competencia en los mercados. Ver
Cuadro 2.
Cuadro 2

Los costos de transacción han disminuido considerablemente conforme la
reducción en los servicios de telecomunicaciones a nivel mundial ha
favorecido la interacción entre las partes involucradas. A su vez, los
avances en tecnologías de la información han reducido el tiempo para
finalizar los procesos de negocio y mejorado el funcionamiento de los
mercados a través de un incremento en la competencia, reduciendo con
ello los costos de producción de bienes y servicios.
En la misma tesitura, Leamer y Storper (2001) comentan que el uso de
tecnologías de la información para comunicarse ha propiciado una
dispersión de actividades productivas, favoreciendo con ello el
desarrollo económico regional de diversas zonas geográficas. En
particular, se espera que el uso intensivo de tecnologías de la
información brinde mejores oportunidades a países en vías de desarrollo,
que inviertan significativamente en educación e investigación, para
convertirse en centros de actividades intelectuales a través del
intercambio de conocimiento con los países del primer mundo. Además,
facilitará la generación de marcas globales con recursos locales gracias
a los avances en telecomunicaciones.
Adicionalmente a los grandes beneficios que se han obtenido debido a los
avances en el procesamiento de información, la introducción de dicha
tecnología trae consigo algunas desventajas. En este sentido, el amplio
uso de Internet también conlleva dificultades derivadas de la
dependencia excesiva a dicha aplicación. De acuerdo con Leamer y Storper
(2001) los impactos negativos de Internet son principalmente: la
interdependencia de las actividades productivas en tiempo real y la
aglomeración temporal de diversas actividades. Estas dos desventajas se
han traducido en mayor estrés y saturación de las líneas de
telecomunicación.
Aunado a lo anterior, la llegada de la revolución tecnológica ha
impulsado la conformación de una masa de mano de obra calificada en el
manejo de sistemas informáticos. De hecho, la generación de una fuente
de mano de obra educada representa una necesidad latente para garantizar
que los beneficios derivados de la introducción de avances tecnológicos.
En específico, Dedrick, Gurbaxani y Kraemer (2003) señalan que para
propiciar que los beneficios de la inversión en IT sean sostenidos, es
necesario implementar esquemas para que el factor humano tenga un mejor
nivel educativo y técnico. En concordancia con ello, Vejovar y Lesjak
(2007) identificaron que es imprescindible educar a la gente para que la
implementación de nuevas tecnologías se traduzca en mejores prácticas
empresariales.
LA LLEGADA DEL E-FINANCE
La introducción de los avances en tecnología de la información se ha
dado en prácticamente todos los sectores de la economía. En el caso
particular de la industria financiera, dicho fenómeno ha dado lugar a la
acuñación del término “e-finance”. Este término se refiere a la
aplicación de las tecnologías de procesamiento de datos a tecnologías de
la información financiera.
Según Hauswald y Marquez (2003), el e-finance ha propiciado una
profundización en el sistema financiero mundial, ya que ha favorecido la
creación de instrumentos y servicios mercantiles especializados, acordes
con demandas particulares de los clientes. En términos agregados, la
introducción de nuevas tecnologías para el procesamiento de datos
financieros ha mejorado y profundizado el análisis de información
financiera a través de tres frentes: 1) la reducción de costos en el
procesamiento de datos, 2) la creación de spillovers a todo el sistema
financiero y 3) la mejora en la toma de decisiones. En suma, estos tres
factores han jugado un rol primordial en el paulatino abaratamiento y
mayor acceso de los instrumentos financieros a nivel mundial.
Sin embargo, la introducción de plataformas tecnológicas en el ámbito
financiero no es inmune a los problemas de implementación de cualquier
avance en tecnologías de la información. En el caso particular de
plataformas e-finance, Tate (2000) identificó siete pasos fundamentales
para incrementar sustancialmente las posibilidades de éxito.
En el Cuadro 3, se presentan dichas etapas.
Cuadro 3

Cabe señalar que en el caso de la implementación del almacén de
información, éste representa el primer paso y el más importante. La
seguridad que se debe garantizar a la base de datos que almacenará todas
las transacciones de la organización debe estar blindada adecuadamente
contra posibles ataques a su infraestructura. Por ello, dicha fase
representa los cimientos de la configuración de un esquema completo de
e-finance.
Además del cuidado en el diseño e implementación de las plataformas de
e-finance, existen factores no relacionados directamente con el tipo de
tecnología implementada, que influyen sustancialmente en el éxito de un
proyecto de tecnología. En específico, la gestión del proyecto de
inversión resulta de suma importancia. Mahmood (2005) encontró que es
necesario diseñar mecanismos para garantizar que los beneficios
derivados de la inversión en proyectos en tecnología de la información
perduren: 1) se debe considerar un plan multianual para realizar la
inversión, 2) se debe diseñar un mecanismo para adecuar el plan original
en caso necesario, y 3) se debe implementar una estrategia de seguridad
permanente que evite la fuga de información.
En concordancia con todo lo anterior, es de vital importancia diseñar
una estrategia adecuada y flexible al momento de introducir avances
tecnológicos a cualquier tipo de organización, ya que de lo contrario,
la probabilidad de éxito podría verse tremendamente diezmada.
Conclusiones
Actualmente existe suficiente evidencia para afirmar que los avances en
la tecnología de la información (TI) y en Internet han favorecido la
eficiencia y productividad de las organizaciones. A pesar de que a
finales de la década de los 90’s diversos artículos de investigación
presentaron evidencia que apoya la paradoja de la productividad, a más
de una década de iniciado el boom de los sistemas de información, cada
vez más autores confirman los efectos positivos que la TI ha tenido en
la actividad empresarial.
Sin embargo, los efectos virtuosos de los avances tecnológicos no se dan
de manera inmediata. Es decir, la inversión en sistemas de información
está supeditada a una adecuada implementación de la tecnología, y de un
cambio organizacional que procure un buen aprovechamiento de dichos
avances.
A su vez, la revisión de la literatura relacionada con el tema señala
que la adopción de TI e Internet no sólo favorece los procesos de
negocio a nivel microeconómico; sino que a nivel macroeconómico el
desarrollo de plataformas tecnológicas impulsan la productividad y el
crecimiento económico, ya que crea mejores condiciones de competencia en
las diversas industrias, favorece la transferencia de mejores prácticas
de negocio y propicia el intercambio de conocimiento.
En el caso del sector financiero, el surgimiento del e-finance ha
propiciado un mayor desarrollo de las actividades financieras, lo que
implica la creación de instrumentos financieros especializados,
transacciones a tiempo real entre empresas de diversos países y mayor
profundización financiera. De hecho, es posible afirmar que la
implementación en la tecnología de la información reduce el tiempo de
integración ante un proceso de fusión o adquisición entre instituciones
financieras.
En el futuro se prevé que la adopción de nuevos avances en tecnologías
de la información y el acceso a Internet favorecerá la gestación de
polos de actividad intelectual en países en vías de desarrollo que
inviertan intensivamente en educación e investigación, así como
impulsará la creación de marcas globales sin necesitar grandes sumas de
capital.
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