Hablemos de liderazgo y la excelencia empresarial

Autor: Gerardo Guerra Rincón

Liderazgo

02-03-2009

El autor genera un conjunto de ideas orientadas a develar la relación que existe entre el LIDERAZGO y la EXCELENCIA EMPRESARIAL, elementos de la moderna gerencia que rompen con el paradigma del perfeccionismo y del Gerente como elemente indispensable de decisión.

Durante la disertación se hace un breve, sencillo pero concreto análisis sobre la importancia que tiene para un gerente el entender la necesidad de orientar un cambio en la forma de dirigir sus supervisados, orientando este cambio hacia el Liderazgo centrado en la excelencia, comprendiendo la necesidad de ser un generador de estímulos y no un emisor de instrucciones, diferenciando entre trabajo en grupo y trabajo en equipo, pero lo más importante, que él no es el equipo, el es un miembro más con virtudes y defectos, bondades y fortalezas que puestas al servicio del equipo redundaran en productos de alta eficiencia, botando por la borda la búsqueda de la perfección, y el concepto paradigmático de que el jefe siempre tiene la razón.

Hablar de EXCELENCIA en ocasiones resulta llover sobre mojado por cuanto al buscar el término en diccionarios, obras literarias o páginas web, encontraremos diversas definiciones que van desde una forma de trato o reconocimiento de la nobleza hasta un atributo de acción, sin embargo, en esta ocasión abordaremos el concepto desde un visión gerencial, que abre las puertas a estilos de Gerencia y Liderazgos Exitosos conjugando los términos LIDERAZGO y EXCELENCIA EMPRESARIAL.

Al observar los cambios en el actual mundo de los negocios globalizados, un factor común son los canales de mercadeo y penetración de espacios empresariales, mismo que son cada vez más accesibles, la inter e intranet cada día se convierte en la puerta de embarque a un vuelo sin retorno, donde la vieja competencia por ser el mejor se ha convertido en ser el primero.

Es en este mundo donde Liderazgo y Excelencia se conjugan para desarrollar estrategias competitivas capaces de generar reconocimiento empresarial, y es que ya no es suficiente la calidad de los productos, ni siquiera los buenos precios, los clientes se han convertido en el eje motor de de las empresas, propiciando cambios bruscos en las economías de negocio y en la forma de abordarlas. Ya no es suficiente con satisfacer los requerimientos de los clientes, hoy es necesario escudriñar, revisar y buscar a profundidad cuales son las necesidades de nuestros clientes meta y estar en una constante tarea de satisfacerlas, de no ser así alguien en este mundo global lo hará.

Esta condición genera un nuevo modelo de negocio que obliga a las empresas a desarrollar dentro de sus estructuras una escuela de talentos que cada día conozcan más sus productos, sus necesidades y las de sus clientes, y más profundo aun, desarrollar una cultura empresarial, es decir, transformar la forma interna que tienen los miembros de una empresa de generar una actuación ante eventos del entorno interno o externo, desencadenando actitudes que identifican su forma de ser y se manifiesta en las diversas actuaciones ante los problemas y oportunidades generando adaptación a los cambios solicitados por el entorno, hasta interiorizarlos y convertirlos en creencia, principio empresarial y talento colectivo, y condensarlo en los planes de formación de su personal, de allí, que como dijera, las empresas de hoy deben convertirse en fábricas de talento, desarrollando la Excelencia empresarial como modus viviente.

¿Qué papel juega la Excelencia Empresarial en la cultura? Desde mi punto de vista muy particular, cada día son más los profesionales que enfocan su estilo de trabajo a la búsqueda de la perfección, que sin entrar a establecer valoraciones positivas o negativas, los convierte en maquinas generadoras de productos de altos costos y largos tiempos. Este término es quien dio paso a mi estudio, porque perfeccionista si se puede trabajar centrado en la Excelencia.

Según Maria Eugenia Hassan (Hassan, 2006), “la Excelencia no tiene límites de velocidad y para eso se requiere libertad, decisión, voluntad e inteligencia. La libertad se considera como el centro de la vida humana y al utilizarla adecuadamente equivale a perfeccionar tu calidad de vida”, este concepto se convierte en nuestro punto de partida, el eje motriz para concretar la Excelencia Empresarial como un elemento fundamental de la Cultura empresarial.

Los líderes de hoy son exitosos cuando entienden que el trabajo en equipo es pilar fundamental del éxito, dado que satisfacer a los exigentes clientes actuales, es el resultado de las mezclas de las mejores competencias de cada uno de los miembros del equipo, y ese conjugar de experiencias y experticias hacen el talento empresarial centrado en la gente pero con fuerte enfoque en el cliente, Lideres centrados en la Excelencia, quienes alinean sus esfuerzos en equipos altamente eficientes, pues comparten valores, principios y clientes.

Concretar todo el cumulo de teorías mostradas, es fácil, pero la pregunta lógica y natural es ¿Cómo logramos ser Lideres centrados en Excelencia?, y es allí donde los CEO juegan un papel importante, dado a que ellos son el modelo a seguir, es decir ellos deben ser los primeros en mostrar que son Líderes con Excelencia, dispuestos, capaces, orientados al logro y centrados en el trabajo en equipo. Ellos son los primeros llamados a entender que no son la razón de ser del equipo, son parte del equipo, un miembro más con virtudes y defectos, con experiencias y experticias, pero con un amplio conocimiento del negocio que está dispuesto a compartir y mostrar, con el fin único de satisfacer las necesidades de los clientes internos, quienes se conjugaran en uno solo, EL EQUIPO, para satisfacer las necesidades de los clientes externos.

Entonces, Gerente o Líder ¿cual es mi posición? En ocasiones he escuchado esta pregunta, que se genera en algunos gerentes, más aun cuando observamos que las organizaciones cada día usan más el termino LÍDER como sinónimo de GERENTE, SUPERVISOR, entre otros términos, pero he aquí que se hace importante entender que ser LÍDER es más que un cargo, UNA ACTITUD, y para ello es importante comprender la visión del líder plasmada por James Hunter en su obra La Paradoja (Hunter, 2001) quien establece que Líder es aquel capaz de influir en sus seguidores para orientarlos a alcanzar una meta común.

Es esta condición natural la que genera la diferencia, Ser Líder es buscar la excelencia empresarial a través del adecuado liderazgo de nuestro equipo, es entender que ser gerente no es ser la punta de beneficio del equipo, la razón de ser del equipo, el principio y el fin de los requerimientos. Ser gerente debe convertirse en ser un miembro más del equipo, con la responsabilidad de dar la cara por ese equipo. Cuando un Gerente se visualiza como Líder, entiende que la excelencia no es el fin del camino, realmente es el inicio, y abogando a lo planteado por María Hassan (Hassan, 2006) sobre excelencia personal, al referirnos a un Líder centrado en la Excelencia, nos referimos a aquel que sabe comunicar paz a su equipo y su entorno directo, que aprovecha las situaciones adversas y las convierte en oportunidades para transformarlas en acciones positivas, pero además, es capaz de diferenciar entre necesidad y requerimientos de su equipo, para no hacer por ellos lo que estos pueden hacer por sí mismos.

Un Líder centrado en excelencia sabe proteger sin asfixiar, sabe guiar sin imponer, sabe estimular a los que están a su cargo para orientar la búsqueda de la mejora continua y con ellos su desarrollo, este líder hará de la Excelencia la herramienta que motorice las acciones del equipo, independientemente de si se es Gerente o responsable de un equipo, de allí el principio muy repetido de que “Líder se nace, Gerente se hace”. El secreto es ser Lideres Gerenciales centrados en excelencia y orientado al logos de objetivos del equipo.

Es por ello, que la búsqueda de un Gerente entonces no debe estar centrada en la razón de ser de su cargo, lo contrario, independientemente de su cargo, su búsqueda debe estar centrada en activar la excelencia empresarial a través de valores y principios claros, cónsonos con la empresa, generando estimuladores que motoricen acción, compromiso y sentido de pertenencia. Un Gerente sin claridad de rumbo se centra en acción, mientras que la visión de Liderazgo lo centra en la pasión de amar su función, su equipo, y sentir sus objetivos como objetivos comunes que deben estar por encima de sus metas particulares.

¿Cómo se conjugan entonces, Liderazgo y Excelencia empresarial? Desde el momento en el que un Gerente entiende que el es un guía, un catalizador empresarial, desde ese momento es fundamental que sus acciones se enfoquen en valores y principios, que la cultura empresarial y él, sean uno mismo, que la excelencia empresarial sea el norte que lo oriente, es así como su función gerencial será ejemplarizante, y deje ser el jefe y se convierta en el líder de un equipo de alto desempeño, equipo que lo respetara por sus aportes, que entenderá el grado de autoridad del que dispone, equipo que estará centrado en un objetivo común, guiado por un Líder generador de estímulos y no de incentivos, coparticipe de los logros y no el comunicador de los mismo, el miembro vocero, pero miembro al fin, seguro de apartar las individualidades y sustituirlas por trabajo en equipo.

Solo los equipos son capaces de conjugarse para, aprovechando las fortalezas de cada miembro, lograr el éxito esperado con altos valores de Excelencia, estas condiciones hacen del perfeccionismo un Mito, historia y pasado, y definitivamente esto crea sinergia en los equipos, donde cada uno de los miembros se abocara a compartir experiencias y experticias, a enseñar y participar en la formación de los miembros multifuncionales de los que tanto se habla en la Gerencia Moderna.

Bibliografía

Drucker, P. F. (1998). La Gerencia Efectiva. México: Editorial Suramericana.
Hassan, M. E. (06 de 2006). Gestiopolis.com. Recuperado el 16 de noviembre de 2008, de http://www.gestiopolis.com/canales7/rrhh/la-excelencia-personal-y-superación-personal.htm
Hunter, J. C. (2001). La paradoja: Un relato sobre la verdadera esencia del liderazgo. Barcelona: Empresa Activa.
Luecke, R. (2004). Como Crear Equipos Efectivos. (A. G. Bertran, Trad.) España, España: Harvard Business Scholll Publishing.
Porter, M. E. (2003). Ser Competitivo. España: Deusto.

Gerardo Guerra Rincón

Es Ingeniero Civil egresado de la Universidad Rafael Urdaneta (1984). Con estudios de Mejoramiento Profesional en instituciones reconocidas como el Instituto de Estudios Superiores de Administración “IESA” y el Centro Internacional de Educación y Desarrollo “CIED”, y Universidades, como la Universidad del Zulia donde realizó su especialización en Gerencia de Empresas (2002). En la actualidad se desempeña como CEO de la empresa consultora Ideas y Soluciones Empresariales S.A., asesorando empresas de diversas áreas de la economía, y cooperando en los procesos de Gerencia de Cambio empresarial labor que combina en forma balanceada con su labor de Profesor en las áreas de Gerencia y Costos en diversas Universidades de la Región Zuliana.

guerragarrobaiseconsultores.com

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"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
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