Uruguay y su destino geopolítico

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Del Estado-Nación al Estado Continente.

Está fehacientemente comprobado que, sin conciencia geopolítica, tanto en el ayer histórico como en el dinámico mundo actual, ningún gobierno puede desarrollar una acción en forma elástica, activa y pragmática, auténticamente progresista, conforme al concepto político actualmente en boga.

Es indudable que el proceso de integración regional con proyección continental , a pesar de las dificultades que presenta, viene lentamente y con tropiezos, procurando afirmarse en hechos concretos, ante una realidad que exige un ejercicio permanente de conciliación entre el INTERÉS NACIONAL y el INTERÉS REGIONAL.

Europa, foco atrayente para tanto ideólogos, comenzó -más de medio siglo atrás- con la comunidad del Carbón y del Acero para, posteriormente lograr el plan Eureka y, a pesar de algunos contrapuntos ,aunando intereses políticos, estratégicos, económicos, comerciales, sociales, tecnológicos, establecer y afirmar un espacio político y económico unificado.

Si bien los países de Iberoamérica y el Caribe, África y Asia (salvo excepciones) han logrado desde los siglos XIX y XX su independencia política, aun siguen -en mayor o menor grado- enredados en una relación de dependencia que algunos analistas califican como de “neo-colonialismo”. El hecho cierto es que el riesgo que presenta el tema de la DEPENDENCIA, es para muchos una explicación tranquilizadora de conciencia, que lleva a desligarse de responsabilidades. A esta equivocada actitud, la suelen calificar como EXTERNALISMO, es decir, una forma de fácil escapismo.

En el denominado “Tercer Mundo”, las estructuras económicas y los sistemas políticos resultan difícilmente comparables, realidad que se manifiesta en las marcadas diferencias que se presentan en las periódicas reuniones Cumbre de mandatarios y en cualquier foro político, empresarial o académico. Tan es así que la calificación distinguida como “crecimiento económico” (“milagro económico” ?) ha significado para algunos Estados, conformar nuevas dependencia.

Se debe tener en cuenta que al antiguo concepto de CENTRO-PERIFERIA, se le debe sumar la influencia ejercida por POLOS DE DESARROLLO REGIONALES; donde los denominado países NIC´S no escapan de este entramado político-económico. Si bien se viven los tiempos de la globalización mundial, en el caso que ésta sea aceptada sin controles, al analizar la situación de los países iberoamericanos, puede llevar a éstos a transitar por un terreno donde sólo rige la “ley de la selva”. En algo que puedo estar de acuerdo con Henry Kissinger es cuando éste expresa en su libro “¿Necesitan los Estados Unidos una política exterior?”, que en el mundo actual existen diversas edades de la historia, dado que el acontecer político, en algunas regiones del mundo, se desarrolla en distintas velocidades. Es el claro caso de la región sudamericana.

Uruguay carece de políticas de estado

En sus 177 años que el próximo 18 de julio cumplirá el Uruguay como estado independiente (por aspiración propia y mandato de Lord Ponsonby) , una realidad que nuestro país no ha cumplido, cabalmente, es diseñar a través de políticas de estado (fluvio-marítima, vías de transporte, portuaria, energética) su destino geopolítico. Se ha ignorado, no se ha profundizado -y continúa sin profundizarse- lo que con acertada visión prospectiva, el Gral. José Artigas había establecido en sus Instrucciones del año XIII, al destacar la posición privilegiada de “su comarca” en el espacio de este Cono Sur atlántico: ríos, puertos, al servicio de la región más allá de los límites que la Banda Oriental consideraba propios.

Si nos atenemos a la opinión de Gottman, la ciencia geopolítica explica que, entre los elementos que tienen fundamental importancia en la afirmación y modificación de las regiones, uno de ellos -la circulación- es definitivamente esencial, que tarde o temprano se hace presente en cualquier escenario geográfico regional. Dentro de ese concepto dinámico, volviendo a 1813, la circulación vista por nuestro prócer es la que ha marcado y marca, más aún, el destino geopolítico del Uruguay en el proceso integrador del MERCOSUR.

Rutas internas integradas a ejes internacionales, puertos para buque de gran calado, ferrocarriles, aeropuertos, zonas francas, todo ello hace al Uruguay un país de servicios, realmente trascendente en la región. Si bien, recientemente, se ha retomado la necesidad de una presencia más activa en la zona del litoral, merced a una acertada política de la ANP, no se ha corregido aún el grave error cometido al otorgar a la república argentina el control administrativo del canal del Indio, a través de Notas Reversales sin aval parlamentario. Aún se sigue ignorando la necesidad que la región – más que nuestro país- tiene de un puerto en aguas profundas para recibir barcos de última generación con mayor capacidad de carga.

En el escenario del río de la Plata, el histórico puerto terminal de Buenos Aires, conforme lo expuesto en el seminario convocado por el Centro de Estudios Estratégico de la Armada Argentina, realizado en la primera semana del presente mes de julio, se señaló que “el canal de acceso (a dicho puerto) es actualmente de 9,75 metros al cero en 60 metros de solera (km.11,400); de 9,50 metros en 890 metros de solera (km. 11,500) y de 9,30 metros en 100 metros de solera (km. 7,400).

Con tales profundidades, Buenos Aires no puede atender a buques de gran calado (buques Full Container de 4ta. Generación que operan en las terminales), pues el acceso de los mismos podrá lograrse mediante un permanente servicio de dragado con alto costo operativo (la Draga HAN JUN 4011, del Consorcio Servimagnus SA-SDC Do Brasil Servicios Marítimos) hasta el 9 de junio/2007, dragó un total de 1.122.170 m3 en un tramo del canal de acceso al puerto de Buenos Aires, tramo del km. 7, 300 al 12,00).

Si hablamos de integración, en este tema sería oportuno considerar como se ha hecho en Europa, que Argentina y Uruguay analicen los beneficios que otorgaría una complementación portuaria.

Necesidad de una visión global

En 1917, en el primer tomo de “El Espectador”, Ortega y Gasset señalaba que una de las cualidades propias de la realidad consiste en estar dotada de una perspectiva, es decir, “en organizarse de diversos modos para ser vista desde uno u otro lugar”. Aceptando realizar un análisis de situación conforme a tal esquema, se puede concordar con la necesidad de repensar y cuestionar las conductas políticas seguida por Uruguay en lo relacionado al proceso de integración regional . Lamentablemente, los estrategas de verdad como los de café, al estar carente de una visión global -tanto del mundo como de la región- no han ayudado a que el poder político diseñe un proyecto a futuro, sostenido por una política de estado.

Acondicionar el territorio y descentralizar

Tanto se habla de descentralización sin comprender que para descentralizar, hay que, previamente, acondicionar el territorio. François Perroux señaló: “Hay que saber lo que el espacxio de una Nación vale; hay que saber lo que su pueblo puede; hay que saber ofrecerle la oportunidad para capacitarlo”.

Una adecuada política de acondicionamiento territorial, paralelamente acompañada por una bien estudiada descentralización administrativa y de servicios -responsabilidad de esa P que la dirección de Planeamiento y Presupuesto nunca aplicó- ; conjuntamente con la aprobación del proyecto de ley referido a “Ley de Ordenamiento y Desarrollo Territorial sostenible”, presentado por el actual Poder Ejecutivo a la Asamblea General el 1 /setiembre / 2006 ; (asunto 57 / 2006) permitirá llenar un importante vacío en la materia, que con responsabilidad se manifiesta en la exposición de motivos: “La dimensión territorial y su ordenamiento han tenido muy escasa presencia en las estructuras de decisión, marginándose la visión territorial de las actuaciones sectorializadas. No se han formulado políticas territoriales explícitas que orientaran las instituciones estatales y su aporte no ha formado parte de las incipientes acciones descentralizadoras. Las iniciativas al respecto se han visto reducidas al planeamiento urbano o a limitados estudios y propuestas con reducido arraigo institucional”.

Tal estrategia nacional será efectiva y exitosa cuando se tenga ante sí un esquema decidido a cumplir, pues es un hecho que las naciones se forman y viven de tener un programa actualizado para el mañana.

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Quagliotti de Bellis Bernardo. (2007, julio 9). Uruguay y su destino geopolítico. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/uruguay-y-su-destino-geopolitico/
Quagliotti de Bellis, Bernardo. "Uruguay y su destino geopolítico". GestioPolis. 9 julio 2007. Web. <https://www.gestiopolis.com/uruguay-y-su-destino-geopolitico/>.
Quagliotti de Bellis, Bernardo. "Uruguay y su destino geopolítico". GestioPolis. julio 9, 2007. Consultado el 16 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/uruguay-y-su-destino-geopolitico/.
Quagliotti de Bellis, Bernardo. Uruguay y su destino geopolítico [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/uruguay-y-su-destino-geopolitico/> [Citado el 16 de Agosto de 2018].
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