Protección social para los trabajadores informales en Perú

  • Economía
  • 14 minutos de lectura
21Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
Introducción
El objetivo de este artículo es mostrar la situación de
la protección social de los trabajadores informales
en el Pe. A través del análisis de las Encuestas de
Condiciones de Vida y Pobreza del INEI-2002 y de la
Encuesta de Hogares especializada en Empleo del
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo de
1999, se estima la población que se encuentra en el
empleo informal y se cuantifica el grado de cobertu-
ra de los componentes de protección social de esta
población.
El artículo es organizado en cuatro secciones. La
primera sección presenta los resultados de la estima-
ción de la PEA informal. La segunda sección descri-
be el perfil del trabajador informal y la tercera, dis-
cute sus niveles de protección social.
La estimación del empleo informal
Para fines de comparación con la estimación del sec-
tor informal, se han tomado en cuenta dos definicio-
nes. La primera definición es la s conocida y la
que se ha utilizado, con frecuencia, en los últimos
años: la manejada por el Ministerio de Trabajo y Pro-
moción del Empleo (MTPE), que es similar a la de la
Oficina Internacional del Trabajo (OIT). Esta defini-
ción se aplica al empleo no agrícola y conceptualiza
a los ocupados en la econoa informal como aque-
llas personas ocupadas y cuyo empleo principal se
clasifica en una de las siguientes categorías: 1) traba-
jadores independientes (incluye a los trabajadores
familiares y a los trabajadores por cuenta propia, ex-
cepto los administrativos, profesionales y técnicos),
2) trabajadores en el servicio doméstico y 3) ocupa-
dos en establecimientos que cuentan con hasta nue-
ve trabajadores.
La segunda definición de la economía informal se basa
en la Resolución de la XV Conferencia de Estadísticos
del Trabajo (1993). Se la considera como un grupo de
unidades de producción y que no constituyen una
unidad jurídica independiente del hogar propietario
ni de los miembros del mismo. Se traduce en el hecho
de que no lleven contabilidad completa que permita
una distinción clara entre las actividades de produc-
ción de la empresa y las demás actividades de sus pro-
pietarios, así como los flujos de ingresos y de capital
entre la empresa y los propietarios.
La estimación para la primera definición fue de 5
millones de trabajadores, mientras que para la segun-
da definición fue de 3,7 millones de trabajadores. En
el primer caso, la PEA informal es el 66,1% de la
PEA total y en el segundo, constituye el 49%. Con
fines comparativos, se utilizó las mismas categorías
de trabajadores y la brecha se redujo: 60% frente a
Jackeline Velazco PUCP
La protección social para trabajadores informales
en el Pe: estimación de su cobertura1
1/ Resumen del documentoEstado del Arte de la Protección So-
cial para Trabajadores Informales en el Pe. Estudio desarrolla-
do bajo el auspicio del Programa de Protección Social de Wo-
men in Informal Employment: Globalizing and Organizing (WIE-
GO) y el Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES).
«El 64% de los asalariados
carece de contrato laboral
y solo un tercio cuenta
con afiliación al sistema
de salud, siendo inferior la
fracción que cotiza al sistema
de pensiones»
Foto: CIES
22 Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
49%. Conceptualmente, se esperaría que la defini-
ción OIT-1993 arrojase un porcentaje de trabajado-
res en la informalidad menor, al centrarse en las unida-
des económicas y establecer condiciones que deben
cumplir para ser catalogadas como tales. En otras pa-
labras, no basta pertenecer a una determinada catego-
ría para ser considerado per se como informal. Sin
embargo, la estimación comparativa muestra una sub-
declaración del número de asalariados en los nego-
cios informales, lo cual explica básicamente esta bre-
cha de 11 puntos porcentuales (véase el cuadro 1).
Un tema complementario al anterior es el de las re-
laciones laborales informales. Estas se presentan en
Cuadro 1
Perú urbano: estimación de la informalidad según definición
Categorías Tradicional1/ OIT-19932/
Absolutos Porcentajes Absolutos Porcentajes
Empleador/Independiente 2.649.520 52,8 2.660.069 71,6
Asalariados 1.381.966 27,5 389.948 10,5
TFNR3/ 596.521 11,9 666.821 17,9
Trabajador del hogar 383.435 7,6 - -
Otros 4.924 0,1 - -
Total (a) 5.016.366 100,0 3.716.838 100,0
Total ocupados (b) 7.590.156 7.590.156
Porcentaje de informales (a)/(b) 66,1 49,0
1/: Definición basada en el tamaño del negocio. Módulo 500 de empleo e ingresos.
2/: Definición basada en la tenencia de personería jurídica y contabilidad del negocio. Módulo del Trabajador independiente.
3/: TFNR: Trabajador familiar no remunerado.
Fuente: INEI (2002). Encuesta de Condiciones de Vida y Pobreza, 2002
Elaboración propia
empresas de todos los tamaños, siendo predominan-
tes en las microempresas. El 64% de los asalariados
carece de contrato laboral y solo un tercio cuenta
con afiliación al sistema de salud, siendo inferior la
fracción que cotiza al sistema de pensiones.
Por otro lado, los cuadros 2 y 3 nos permiten obser-
var alguna información adicional sobre la PEA ocu-
pada en el ámbito nacional, atendiendo a su catego-
ría ocupacional y estructura de mercado. Las princi-
pales caractesticas son las siguientes:
1) Considerando la PEA total nacional, el 72,9% se
clasifica como informal y el 23,6% como formal.
Sin embargo, el análisis en el nivel de los ámbitos
geográficos ofrece un panorama distinto. La PEA
informal alcanza el 50,4% en Lima Metropolita-
na, el 69,4% en el resto urbano, el 72,1% en el
ámbito rural no agrícola y llega al 98,6% en el
rural agrícola.
2) En el ámbito urbano, los trabajadores informales
según categoría ocupacional son independientes
y obrero privado; mientras que en el sector rural y
en especial el rural no agrícola, los trabajadores
familiares no remunerados tienen una presencia
importante.
3) Con respecto a la estructura de mercado, la PEA
informal tiende a concentrarse en la microempre-
sa y en los independientes no profesionales oc-
nicos. Por otro lado, la PEA formal se encuentra
en el sector público y en la pequeña, mediana y
gran empresa.
Foto: CIES
23Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
Cuadro 2
Pe: ocupados formales e informales según categoría ocupacional, 20021/
(En porcentajes)
Lima Metropolitana Resto urbano Rural no agcola Rural agrícola Total
Informal 50,4 69,4 72,1 98,6 72,9
Empleador 2,8 5,2 1,8 6,5 4,7
Empleador privado 5,6 5,3 3,4 0,0 3,7
Obrero privado 9,5 12,7 10,7 10,0 10,9
Independiente 27,4 36,1 49,5 41,1 36,2
Trabajador familiar no remunerado 5,1 10,1 6,7 40,9 17,5
Otros2/ 0,0 0,0 0,1 - 0,0
Formal 42,8 27,0 24,5 1,4 23,6
Empleador 1,3 0,4 0,1 0,1 0,5
Empleado privado 21,3 7,9 2,0 0,1 8,9
Empleadoblico 8,2 10,3 13,5 - 6,9
Obrero privado 10,8 6,8 5,2 1,2 6,1
Obreroblico 0,7 1,2 3,2 - 0,9
Independiente 0,4 0,3 0,5 0,1 0,3
Otros2/ 0,1 0,0 0,0 - 0,0
Trabajadores del hogar 6,8 3,6 3,4 - 3,4
Total relativo 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Total 3.340.229 4.249.927 940.826 3.539.089 12.070.072
1/: El trabajador se consideró informal, si el negocio o la empresa donde trabajaba la persona no se encontraba registrado como persona jurídica o si este
fue un trabajador familiar no remunerado. Todos los otros tipos de trabajadores, a excepción de los trabajadores del hogar, fueron considerados
formales.
2/: Practicantes en su mayoría.
Fuente: INEI-ENAHO IV Trimestre 2002, módulo 500
Elaboración propia
En cuanto a la evolución de la PEA informal en Lima
Metropolitana durante 1990-2003 (para ello se usa
la primera definición), se puede especular que el in-
cremento relativo del empleo informal se habría vis-
to favorecido por la facilidad de entrada en la reali-
zación de actividades ecomicas de poca capitali-
zación y baja productividad. Así se explicaa el cre-
cimiento del empleo informal, entre 1990 y 2003,
de 57,1% a 60,6%, sustentado básicamente en el
comportamiento de la microempresa, los indepen-
dientes y la categoría resto (trabajadoras del hogar
sicamente).
«Considerando la PEA total
nacional, el 72,9% se clasifica
como informal y el 23,6% como
formal. […] La PEA informal
alcanza el 50,4% en Lima
Metropolitana, el 69,4% en el
resto urbano, el 72,1% en el
ámbito rural no agrícola y llega
al 98,6% en el rural agrícola»
Foto: CIES
24 Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
Cuadro 3
Perú: ocupados formales e informales según estructura del mercado, 20021/
(En porcentajes)
Lima Metropolitana Resto urbano Rural no agrícola Rural agrícola Total
Informal 50,4 69,4 72,1 98,6 72,9
Microempresa 14,2 18,4 12,2 13,8 15,4
Pequeña empresa 2,4 3,2 1,7 2,4 2,7
Mediana y grande 1,2 1,1 1,6 0,2 0,9
Ind, profesional, técnico 2,6 1,9 0,9 0,0 1,5
Ind, no profesional, no técnico 24,7 34,3 48,6 41,1 34,7
Trabajador familiar no remunerado 5,1 10,1 6,7 40,9 17,5
Otros2/ 0,2 0,6 0,4 0,1 0,3
Formal 42,8 27,0 24,5 1,4 23,6
Sector público 8,9 11,5 16,6 - 7,8
Microempresa 8,4 4,0 1,2 0,3 3,9
Pequeña empresa 10,5 3,4 1,4 0,4 4,3
Mediana y grande 14,4 7,8 4,7 0,6 7,3
Ind, profesional, técnico 0,3 0,1 - - 0,1
Ind, no profesional, no técnico 0,1 0,2 0,5 0,1 0,2
Otros2/ 0,2 0,0 0,0 - 0,1
Trabajadores del hogar 6,8 3,6 3,4 - 3,4
Total relativo 100,0 100,0 100,0 100,0 100,0
Total 3.340.229 4.249.927 940.826 3.539.089 12.070.072
1/ El trabajador se consideró informal, si el negocio o la empresa donde trabajaba la persona no se encontraba registrado como persona jurídica o si este
fue un trabajador familiar no remunerado. Todos los otros tipos de trabajadores, a excepción de los trabajadores del hogar, fueron considerados
formales.
2/ Practicantes y otros grupos minoritarios.
Fuente: INEI-ENAHO IV Trimestre 2002, módulo 500
Elaboración propia
El perfil del trabajador que participa
en la economía informal
Esta sección explora las características del trabaja-
dor de la economía informal, para lo cual se tiene
como referencia a los trabajadores de la economía
formal. Los resultados muestran que los años de edu-
cación esn asociados indirectamente con la proba-
bilidad de participar en el sector informal, lo que
puede explicar el mayor ingreso en el sector formal
con relación al informal. La edad tiene un efecto po-
sitivo en la probabilidad de ser trabajador informal,
así como la condición de mujer y el número de hijos
del trabajador. En cuanto al ámbito geográfico, los
trabajadores informales estaan localizados mayor-
mente en el resto urbano y en la rama de comercio.
Adicionalmente, los trabajadores con menores ingre-
sos tienen una mayor probabilidad de formar parte
del sector informal.
Para complementar lo anterior, se anali los determi-
nantes de los ingresos por hora del trabajador urbano,
tanto formal como informal. Las categorías de empleo
consideradas para ambos grupos fueron: trabajador
asalariado y trabajador independiente. Los resultados
«los años de educación están
asociados indirectamente con la
probabilidad de participar en el
sector informal […]. La edad
tiene un efecto positivo
en la probabilidad de ser
trabajador informal, así como la
condición de mujer y el mero
de hijos del trabajado
25Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
sugieren que tanto en el nivel de la muestra del Perú
urbano como de las submuestras, Lima Metropolitana
y el resto urbano, los años de estudio y la experiencia
potencial tienen un impacto positivo en los salarios.
Los trabajadores que han estudiado en una escuela
estatal ganan menos que aquellos que no lo hicieron,
los hombres ganan más que las mujeres y los trabaja-
dores en Lima Metropolitana tienen un ingreso por hora
mayor que los del resto urbano. Para todos los ámbi-
tos geográficos, se encontró que el asalariado formal y
el independiente formal ganans que el asalariado
informal. Esta situación se revierte cuando se identifi-
ca que el asalariado informal gana más que el inde-
pendiente informal, aunque las diferencias son meno-
res que en los otros casos.
La información analizada evidencia un diferencial de
ingresos entre el trabajador formal e informal. ¿Cómo
se puede explicar la brecha entre los ingresos hora-
rios del trabajador urbano de la economía formal e
informal? Usando la descomposición de Oaxaca
(1973)2, se estimó que entre el 32% y 50% de las
diferencias de ingresos se deben a las características
del trabajador; mientras que un rango entre 50% y
68% se explica por el sector donde labora, ya sea el
formal o informal.
Estimación de la cobertura de
protección social en la econoa
informal
El término protección social es reemplazando al de
seguridad social en los debates sobre las condicio-
nes de vida de los trabajadores. Este hecho lleva im-
plícito un cambio en los agentes responsables de la
provisión de bienes y servicios orientado a garanti-
zar la protección del trabajador. Así, se pasa de un
papel activo del Estado a uno de responsabilidad cre-
ciente de los individuos, familias y comunidades
(Lund 2001)3. Para fines del estudio, se asumió que
un sistema de protección social es conformado
por los siguientes componentes: a) seguros de sa-
lud, b) pensiones y c) redes de seguridad social que
permiten revertir caídas aleatorias del ingreso (ILO
y WIEGO 1999)4.
Los resultados en esta sección permiten identificar
importantes diferencias en el acceso a los compo-
nentes de protección social entre la PEA formal e in-
formal. Al respecto, las principales conclusiones, que
se resumen del cuadro 45, son:
1) El 13,2% de la PEA informal tiene acceso a un se-
guro de salud. Esta cobertura contrasta con el 51%
de la PEA formal. En el área rural agrícola se en-
cuentran los menores niveles de acceso y en el área
urbana se concentra la mayor participación. El ac-
ceso a seguro de salud por sexo evidencia que en
el sector informal, el 74% de los participantes son
hombres y el 26% son mujeres. Para el sector for-
mal, el 65% son hombres y el 35% son mujeres.
2) En cuanto a la afiliacn al sistema de pensiones,
el 3,3% de la PEA informal tiene acceso y la parti-
cipación llega al 38,1% en el caso de la PEA for-
mal. Al igual que en el caso del acceso al seguro
de salud, el trabajador afiliado al sistema de pen-
siones es ubicado principalmente en el ámbito
urbano y la participación del hombre es la mayor.
Esta alcanza al 71% para la PEA informal y el 64%
para la PEA formal.
3) La participación en algún programa social se re-
fiere a haber sido beneficiario de alguno de ellos
en los últimos 12 meses, como empleo, capacita-
ción laboral, servicios a las MYPE, entre otros. La
información indica que el nivel de participación
corresponde al 7% de la PEA informal nacional y
al 10,3% de la PEA formal. Para este último gru-
po, los beneficiarios se concentran en el resto ur-
2/ Oaxaca, Ronald (1973). “Male-female wage differentials in ur-
ban labor market”, en International Economic Review, vol. 14,
Nº 3. Oxford: Blackwell Publishing, octubre, pp. 693-709.
3/ Lund, Frances (2001). A framework for the comparative analysis
of social protection for workers in the informal economy. Dur-
ban, Sudáfrica, junio (documento obtenido de www.wiego.org).
4/ ILO y WIEGO (1999). ILO-STEP and WIEGO Workshop on Social
Protection for Women in the Informal Economy. Informe del ta-
ller. Ginebra, Suiza, 6 al 8 de diciembre.
5/ Se presenta una comparación de acceso a componentes de pro-
tección social entre trabajadores de la PEA formal e informal,
atendiendo a la definición de la OIT y distinguiendo por sexo
del trabajador. La PEA ha sido extendida al área rural y se ha
clasificado entre aquella que participa en actividades agcolas y
las no agrícolas.
Foto: CIES
26 Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
bano, en el ámbito rural no agrícola y en Lima
Metropolitana. Esta situación contrasta con la PEA
informal, donde los grupos con mayores niveles
de participación se ubican en el ámbito rural.
Por otro lado, podemos encontrar los siguientes pa-
trones en cuanto al acceso al seguro de salud en la
PEA informal:
1) A medida que aumenta la edad del trabajador, se
incrementa su participación en un seguro de salud.
2) La misma relación directa se identifica con el ni-
vel de educación. Por ejemplo, el 8% de la PEA
informal sin nivel educativo cuenta con un segu-
Cuadro 4
Pe: ocupados de las empresas según acceso a prestaciones sociales1/, 2002
(En porcentajes)
Con seguro de salud
2/
Afiliado al sistema de pensiones Participa en algún programa social
3/
——————————————— ——————————————— ———————————————
Hombre Mujer Total Hombre Mujer Total Hombre Mujer Total
Informales 9,8 19,4 13,2 3,7 2,6 3,3 8,7 3,9 7,0
Lima Metropolitana 13,2 22,2 16,9 6,4 4,9 5,8 4,5 3,2 4,0
Resto urbano 12,9 23,0 17,1 4,9 2,6 3,9 5,4 4,1 4,9
Rural no agrícola 10,8 13,6 12,4 3,9 0,5 1,9 12,4 4,0 7,5
Rural agrícola 4,9 10,7 6,0 0,7 0,6 1,2 13,3 4,4 11,6
Formales 50,4 52,1 51,0 39,6 34,8 38,1 10,6 9,7 10,3
Lima Metropolitana 50,6 57,0 52,9 40,6 39,2 40,1 8,3 7,2 7,9
Resto urbano 51,5 43,4 49,1 40,1 27,2 36,3 13,7 15,4 14,2
Rural no agrícola 45,4 34,0 43,0 28,6 20,2 26,8 20,8 7,7 18,0
Rural agrícola 41,5 43,0 41,8 32,2 18,4 29,8 5,5 4,7 5,4
1/ El trabajador se consideró informal, si el negocio o la empresa donde trabajaba la persona no se encontraba registrado como persona jurídica. No
incluye al trabajador familiar no remunerado.
2/ Cualquier tipo de seguro de salud.
3/ Se refiere a la participación en algún programa social (empleo, capacitación laboral, servicios a las MYPES, etc.) en los últimos 12 meses.
Fuente: INEI-ENAHO IV Trimestre 2002, módulo 500
Elaboración propia
ro de salud, mientras que esta participación se in-
crementa al 44,8% para los trabajadores con es-
tudios universitarios completos.
3) Se identifican diferencias con relación a las ramas
de actividad: en las actividades extractivas, la par-
ticipación llega al 7,7%; en la industria, al 13,4%;
en la construcción, al 7%; en el comercio, al 19,1%
y en los servicios personales, al 12,2%.
Al indagar, a partir de un modelo probit, sobre las
caractesticas del trabajador afiliado a un sistema de
pensiones, se encontró que la edad del trabajador
aumenta la probabilidad de afiliación. Asimismo, un
mayor nivel de educación aumenta la probabilidad
de afiliación. El ingreso del trabajador es una varia-
ble muy significativa, que mantiene una relación di-
recta con la propensión a afiliarse; igualmente im-
portante es el hecho de que el trabajador pertenezca
al sector formal. Esta situación lleva a intuir que tra-
bajadores del sector informal con bajos niveles de
educación y de ingresos, tienen pocas opciones de
estar afiliados en algún sistema de pensiones.
A manera de conclusión general, la evidencia presen-
tada sugiere que en la PEA que participa en la econo-
mía informal en el Pe existe un serioficit de acce-
so a componentes de protección social, como seguro
de salud y afiliación a un sistema de pensiones.
Foto: MINDES

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Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, junio 26). Protección social para los trabajadores informales en Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-trabajadores-informales-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Protección social para los trabajadores informales en Perú". GestioPolis. 26 junio 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-trabajadores-informales-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Protección social para los trabajadores informales en Perú". GestioPolis. junio 26, 2006. Consultado el 20 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-trabajadores-informales-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Protección social para los trabajadores informales en Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/proteccion-social-trabajadores-informales-peru/> [Citado el 20 de Septiembre de 2018].
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