Principios y normas relativas al sujeto auditor

PRINCIPIOS Y NORMAS RELATIVOS AL SUJETO AUDITOR
Los principios relativos al sujeto auditor son de naturaleza personal y afectan a la
competencia profesional del auditor y su equipo, a la independencia de los
órganos de control y de los auditores, a la diligencia profesional de los auditores y
al alcance de su responsabilidad.
ENUMERACIÓN Y DEFINICIÓN
1. Formación técnica y capacidad profesional
La auditoria deberá ser realizada por personas con formación técnica y capacidad
profesional adecuadas.
2. Independencia
Durante su actuación profesional tanto los órganos de control externo como los
auditores mantendrán una actitud independiente y una posición de objetividad
total, especialmente frente a la propia estructura administrativa.
3. Diligencia profesional
La ejecución de los trabajos y la emisión de los informes se llevarán a cabo con el
debido cuidado profesional.
4. Responsabilidad
El auditor deberá realizar su trabajo de acuerdo con las normas de auditoria
establecidas y será responsable de su informe con las limitaciones al alcance
expresadas, en su caso, en el mismo.
5. Secreto profesional
Los auditores deberán mantener y garantizar la confidencialidad sobre la
información obtenida en el curso de sus actuaciones.
NORMAS PARA EL DESARROLLO DE LOS PRINCIPIOS RELATIVOS AL
SUJETO AUDITOR
FORMACIÓN TÉCNICA Y CAPACIDAD PROFESIONAL
"La auditoria deberá ser realizada por personas con formación técnica y capacidad
profesional adecuadas".
Las normas que desarrollan el principio anterior deben contemplar tras aspectos
básicos: la formación, la experiencia y la actualización de conocimientos.
Formación
Los auditores deberán conocer:
* Los métodos y técnicas empleados en auditoria.
* Los principios y normas contables y presupuestarios.
* El funcionamiento, organización y características del Sector Público.
Experiencia
Puesto que la capacidad profesional es el resultado de la conjunción de la
formación y de la experiencia, la organización de auditoria fijará la experiencia que
deberá poseer el personal auditor para el adecuado cumplimiento de sus
funciones.
Actualización
La actualización permanente de conocimientos es requisito necesario para
mantener la capacidad profesional. La organización de auditoria será responsable
de establecer y ejecutar un programa que garantice el conocimiento, entre otros,
de los nuevos desarrollos en auditoria, contabilidad, muestreo estadístico y
evaluación y análisis de datos.
Independencia
"Durante su actuación profesional, tanto los órganos de control como los auditores
mantendrán una actitud independiente y una posición de objetividad total,
especialmente frente a la propia estructura administrativa".
Este principio centra tanto en el auditor como en la organización de la auditoria la
responsabilidad de conservar su independencia, a través del cumplimiento de las
normas de: imparcialidad, apariencia de imparcialidad y ausencia de
incompatibilidades.
Imparcialidad
Las opiniones, conclusiones y recomendaciones del auditor requieren la
consideración objetiva de los hechos y su juicio imparcial.
Apariencia de imparcialidad
El auditor no sólo debe ser imparcial, sino que debe evitar cualquier actitud o
situación que permita a terceros dudar de su independencia.
Ausencia de incompatibilidad
La independencia del auditor puede estar disminuida por incompatibilidades de
orden personal, de orden externo y en sus relaciones con la estructura
administrativa. En caso de producirse alguna de tales limitaciones, el auditor
deberá rehusar la realización de la auditoria o explicar claramente su situación.
DILIGENCIA PROFESIONAL
"La ejecución de los trabajos y la emisión de los informes se llevará a cabo con el
debido cuidado profesional".
Las normas que desarrollan el principio de diligencia profesional se extienden a
todo el proceso de auditoria, desde que se comienza su planificación hasta la
conclusión del informe, y vienen referidas a: el cuidado en el cumplimiento de las
normas, la supervisión, el recurso a especialistas, el recurso a auditores externos
y los límites a la aceptación de realización de auditorias.
Cuidado en el cumplimiento de las normas
La diligencia profesional impone al auditor el cumplimiento de las normas
establecidas en la realización de su trabajo, y en la elaboración y presentación de
informes.
Supervisión
El trabajo efectuado por todas las personas a todos los niveles, así como los
juicios por ellas formulados y los informes emitidos, deben ser críticamente
supervisados.
Recurso a especialistas externos
Cuando el auditor recurra al asesoramiento de especialistas cuya opinión sea
básica para el ejercicio de su función, deberá asegurarse de su competencia y
capacidad en el momento de su selección.
Recurso a auditores externos
La utilización de auditorias realizadas por terceros reduce la suma de trabajo
necesario para alcanzar los objetivos de auditoria. Para poderse apoyar en estas
auditorias, es necesario verificar la competencia profesional de los auditores, su
independencia y el trabajo por ellos realizado.
Límites a la aceptación de realización de auditorias
Únicamente deberá aceptarse la realización de aquellos trabajos que puedan
efectuarse con la debida diligencia profesional.
RESPONSABILIDAD
"El auditor deberá realizar su trabajo de acuerdo con las normas de auditoria
establecidas y será responsable de su informe con las limitaciones al alcance
expresadas, en su caso, en el mismo".
Las normas derivadas del principio de responsabilidad se refieren a la delimitación
de la responsabilidad del auditor y a las limitaciones de alcance.
Delimitación de la responsabilidad
Todo trabajo de auditoria realizado de acuerdo con las normas establecidas, limita
la responsabilidad del auditor al contenido de su informe.
Limitaciones de alcance
Las limitaciones sobre el alcance de la auditoria son factores externos a la
organización de la auditoria, susceptibles de impedir a los auditores una
formulación objetiva de sus opiniones y de sus conclusiones. Los auditores
deberán señalar las limitaciones de alcance de su informe y mencionar su
incidencia sobre los resultados de la auditoria.
SECRETO PROFESIONAL
"Los auditores deberán mantener y garantizar la confidencialidad sobre la
información obtenida en el curso de sus actuaciones".
El desarrollo del principio de secreto profesional incluye las normas relativas a la
finalidad de la información, su uso debido y su conservación y obliga a todos los
integrantes del equipo auditor.
Finalidad de la información
Los datos relativos a los entes fiscalizados obtenidos por los auditores en el
ejercicio de sus funciones, no deberán ser utilizados para fines distintos de la
propia fiscalización.
Uso debido de la información
La información obtenida no deberá ser facilitada a terceros ni utilizada en
provecho propio.
Conservación de la información
El órgano auditor deberá conservar debidamente custodiados en sus archivos los
papeles de trabajo que constituyen el soporte de sus conclusiones.
PRINCIPIOS Y NORMAS SOBRE LA REALIZACIÓN DEL TRABAJO DE
AUDITORIA
PRINCIPIOS SOBRE LA REALIZACIÓN DEL TRABAJO DE AUDITORIA
Cuando se efectúen auditorias siguiendo los principios recomendados para la
realización de estos trabajos, se tendrá la garantía de que los auditores aplican
procedimientos que les permitirán, en circunstancias dadas, alcanzar los objetivos
de auditoria.
El cumplimiento de los principios señalados proporcionará pruebas suficientes y
válidas para apoyar razonablemente las opiniones, juicios y conclusiones,
respecto a los objetivos de auditoria.
ENUMERACIÓN Y DEFINICIÓN
1. Planificación
El auditor deberá planificar su trabajo con el fin de identificar los objetivos de la
auditoria a realizar y de determinar el método para alcanzarlos de forma
económica, eficiente y eficaz.
2. Supervisión
La supervisión del trabajo realizado por todos y cada uno de los miembros del
equipo es esencial para asegurarse el cumplimiento de los objetivos de la auditoria
y el mantenimiento de la calidad del trabajo.
3. Control interno
El auditor, para determinar la naturaleza y la extensión de la auditoria a efectuar,
deberá estudiar y valorar el control interno existente.
4. Evidencia
Para fundamentar sus opiniones y conclusiones, el auditor deberá obtener
evidencia suficiente, pertinente y válida, mediante la realización y evaluación de
las distintas pruebas de auditoria que se consideren necesarias.
5. Revisión del cumplimiento legal
Deberá revisarse el cumplimiento de las leyes y reglamentos aplicables.
6. Importancia relativa y riesgo en la auditoria
El auditor deberá considerar la importancia relativa y el riesgo en la auditoria
cuando planifica, selecciona la metodología, determina los sondeos a efectuar y
los procedimientos a aplicar, especialmente cuando decide introducir una salvedad
sobre un punto dado.
NORMAS SOBRE EL DESARROLLO DE LOS PRINCIPIOS RELATIVOS A LA
REALIZACIÓN DEL TRABAJO DE AUDITORIA
PLANIFICACIÓN
"El auditor deberá planificar su trabajo con el fin de identificar los objetivos de la
auditoria a realizar y de determinar el método para alcanzarlos de forma
económica, eficiente y eficaz".
La planificación de un trabajo de auditoria consiste en la elaboración de un plan
global en función de los objetivos del mismo. La naturaleza y las características de
la planificación varían según la naturaleza del organismo a auditar, del
conocimiento de su actividad, de su entorno operativo, de la calidad del control
interno y del tipo de auditoria a efectuar.
Las normas que desarrollan el principio de planificación contemplan, en
consecuencia: la prioridad, los objetivos, el plan global, los programas, el
calendario y la memoria de planificación.
Prioridad
El organismo auditor deberá dar prioridad absoluta a aquellas fiscalizaciones
legalmente obligatorias, atender las peticiones parlamentarias y establecer un
orden de prioridad para aquéllas que discrecionalmente le corresponda realizar.
Identificación de los objetivos
Se deben identificar claramente los objetivos de la auditoria, que vendrán
determinados por el tipo de auditoria a realizar.
En el caso de auditorias de regularidad, los objetivos se dirigirán a obtener una
razonable seguridad de que la información del ente auditado se presenta conforme
a los principios contables que le son aplicables y de que cumple las disposiciones
legales.
Cuando se trate de auditorias operativas, se deberá evaluar si los procedimientos
del ente auditado garantizan que la gestión de los recursos se realiza con criterios
de eficacia, eficiencia y economía.
Elaboración del plan global
El desarrollo del plan global deberá incluir:
a) La definición del tipo de auditoria a realizar.
b) La recopilación de información previa sobre:
* la normativa legal que regula al ente u objeto de la auditoria, desde su naturaleza
jurídica y sus grados de responsabilidad hasta el conocimiento de sus objetivos y
su desarrollo presupuestario, puesto que la función administrativa pública está
fuertemente determinada por las disposiciones legales;
* el estudio de fiscalizaciones o informes anteriores, incluido el posible análisis de
los papeles de trabajo correspondientes;
* el conocimiento de la estructura organizativa y funcional de la entidad;
* los procedimientos y principios contables que le son aplicables;
* el grado de fiabilidad del control interno, en cuanto que condiciona la mayor o
menor profundidad de la auditoria a realizar.
c) La identificación de los sistemas operativos y contables a revisar.
d) Estimación de las áreas de riesgo, entendidas como tales aquéllas con posibles
errores o irregularidades significativas, para las que deberán diseñarse pruebas
específicas.
e) La selección del equipo de auditoria idóneo y la fijación del calendario de
trabajo.
f) Completadas las anteriores etapas, será posible la fijación del alcance de la
auditoria.
Programas de auditoria
El programa de auditoria es un documento que proporcione una relación de
controles y procedimientos a seguir para efectuar la auditoria y preparar el
informe. Deberá elaborarse un programa escrito para cada área en que se divida
el trabajo a realizar.
En la elaboración de cada programa deberá tenerse en cuenta:
a) La asignación de tareas concretas a los componentes de cada equipo.
b) El desglose del programa en función de los objetivos marcados, habida cuenta
de la evaluación previa del control interno y de los sistemas operativos del ente
auditado.
c) La previsión de la colaboración que se espera del organismo auditado y la
posible participación de expertos o auditores externos.
d) La revisión sucesiva del programa y, en su caso, su variación a medida que
avanza el trabajo de auditoria.
Calendario de auditoria
* Se deberá estimar el tiempo necesario para realizar las distintas fases de la
auditoria, a fin de asegurar el cumplimiento del calendario previsto.
* La estimación del tiempo debe incluir un desglose por categorías del personal del
equipo auditor.
* La realización de la estimación del tiempo de trabajo es imprescindible, incluso
aceptando la posibilidad de imprevistos que obliguen a rehacer las previsiones
iniciales.
Memoria de la planificación
El contenido íntegro de la planificación deberá incluirse en una memoria, la cual
deberá ser aprobada por el responsable de la auditoria antes de comenzar el resto
del trabajo.
En el caso de producirse cambios importantes en el alcance del trabajo en las
fases posteriores a la planificación, deberán incorporarse tales cambios en una
memoria complementaria.
Seguimiento de la auditoria
El auditor deberá valorar las disposiciones adoptadas por el ente fiscalizado como
consecuencia de las conclusiones y recomendaciones de informes anteriores, así
como proveer la realización de comprobaciones posteriores sobre la auditoria
planificada.
SUPERVISIÓN
"La supervisión del trabajo realizado por todos y cada uno de los miembros del
equipo es esencial para asegurar el cumplimiento de los objetivos de la auditoria y
el mantenimiento de la calidad del trabajo".
Las normas que desarrollan este principio se refieren al sujeto que en cada caso
debe supervisar, al trabajo que debe ser supervisado y a los fines que se quieren
lograr con la supervisión.
Sujeto supervisor
Los trabajos realizados por los ayudantes deberán ser supervisados por los
miembros del equipo de auditoria de superior nivel, mientras que la supervisión
final corresponde al responsable del trabajo global. Todos los miembros del equipo
deberán conocer sus funciones y los objetivos que se persiguen en cada auditoria.
Objeto o alcance de la supervisión
La supervisión abarcará desde la planificación hasta la redacción del informe,
pasando por la realización del trabajo de auditoria.
Fines de la supervisión
La supervisión debe comprobar los siguientes aspectos:
el cumplimiento de las normas de auditoria;
que se respeten los programas de trabajo aprobados y, en todo caso, que
cualquier modificación de los mismos sea debidamente justificada y autorizada;
que los papeles de trabajo soporten correctamente los comentarios, las
conclusiones y las recomendaciones incluidos en el informe;
que se cumplan los objetivos de la auditoria;
que el informe incluya, de forma adecuada y clara, las conclusiones,
opiniones y recomendaciones.
A su vez, las revisiones y supervisiones deberán estar documentadas en los
papeles de trabajo.
CONTROL INTERNO
"El auditor, para determinar la naturaleza y la extensión de la auditoria a efectuar,
deberá estudiar y valorar el control interno existente".
A estos efectos, el sistema de control interno comprende los métodos y los
procedimientos establecidos por la dirección del organismo para garantizar
razonablemente el logro de los objetivos específicos fijados.
La necesidad de valorar los procedimientos de control interno y los puntos sobre
los que debe centrarse esta evaluación, varían según los objetivos de la auditoria.
Auditoria financiera
El examen recaerá sobre los dispositivos establecidos para proteger los activos y
los recursos y asegurar que los apuntes contables se efectúen de forma
adecuada.
Dicho examen implica asegurarse que el control interno supervisa correctamente
los siguientes puntos:
que las transacciones se ejecuten en los términos autorizados;
que no existan funciones incompatibles desde el punto de vista del control
contable;
que las transacciones y su contabilización se efectúen en los plazos
adecuados;
que la contabilización de las transacciones se efectúe de acuerdo con los
principios contables que les sean de aplicación.
Auditoria de cumplimiento de la legalidad
Se valorarán los métodos y procedimientos establecidos para ayudar a los
gestores en el cumplimiento de las leyes y reglamentos.
Auditoria operativa
Se deberán valorar los sistemas y procedimientos establecidos que sirvan de
apoyo para que el ente auditado realice sus actividades de forma eficaz, eficiente
y económica. Para dicha valoración es importante asegurarse de que el control
interno analiza:
El plan de organización.
Los procedimientos adoptados para al consecución de los objetivos.
Que los recursos se utilicen conforme a las políticas previstas y no sean
despilfarrados.
EVIDENCIA
"Para fundamentar sus opiniones y conclusiones, el auditor deberá obtener
evidencia suficiente, pertinente y válida, mediante la realización y evaluación de
las pruebas de auditoria que se consideren necesarias".
Los hechos, conclusiones y recomendaciones recogidos en una auditoria deberán
basarse en pruebas. Según cual sea la fuente de su obtención, la evidencia puede
obtenerse de pruebas materiales, documentales, testimoniales y analíticas.
Las pruebas materiales se obtienen de la inspección o de la observación
directa de las personas, de los activos tangibles y de los acontecimientos. Las
pruebas materiales deberán documentarse en forma de memorandums,
fotografías, gráficos, mapas o muestras reales.
Las pruebas documentales consisten en informaciones materializadas en
soportes tales como cartas, contratos, registros contables y facturas.
Pueden ser tanto informaciones producidas y mantenidas por terceros y en poder
del organismo auditado, como informaciones producidas y mantenidas por éste
último.
Las pruebas testimoniales consisten en información obtenida de otras
personas a través de las respuestas dadas a preguntas del auditor. Estas
respuestas pueden suministrar información que no se poseía o corroborar pruebas
ya obtenidas.
Las evidencias testimoniales deberán ser refrendadas por otras evidencias,
y ser evaluadas atendiendo el origen del testimonio.
Las pruebas analíticas son estimaciones, comparaciones, razonamientos y
análisis efectuados a partir de informaciones disponibles.
Las evidencias documentales y materiales tienen preferencia sobre las analíticas y
testimoniales.
Dado que en pocas ocasiones se puede tener certeza absoluta sobre la validez de
la información, el auditor, para tener una base razonable en que apoyar su
dictamen o evaluación, precisa que la evidencia sea suficiente, pertinente y válida.
Evidencia suficiente
El término suficiente se refiere a la cuantificación de la evidencia obtenida. Es la
presencia de un número suficiente de elementos de prueba convincentes, que
permitan apoyar las constataciones y recomendaciones de los auditores.
La valoración de la suficiencia del número de elementos de prueba depende del
juicio del auditor, que podrá utilizar métodos estadísticos para esta valoración.
Evidencia pertinente
El concepto de evidencia pertinente se refiere a su relevancia y razonabilidad.
Consiste en la apreciación de la relación entre la evidencia y su uso. En este
sentido, las informaciones utilizadas para probar o desaprobar un dato son
pertinentes si tienen una relación lógica y sensible con ese dato, mientras que las
informaciones que no posean tal característica, no deberán utilizarse como
elementos de prueba.
Evidencia válida
Al hablar de validez de la evidencia, nos referimos a su autenticidad. Significa que
los elementos de prueba deben ser fiables. Si existieran dudas acerca de la
validez o fiabilidad de las pruebas, los auditores deberán obtener nuevas pruebas,
o indicar el estado de cosas en su informe.
Hay una serie de presunciones que permiten juzgar la validez de los elementos de
prueba, como las siguientes:
los elementos de prueba obtenidos de una fuente independiente son más
fiables que los obtenidos en el organismo auditado;
los elementos de prueba recogidos en el marco de un buen sistema de
control interno son más fiables que los recogidos en un sistema de control interno
insatisfactorio;
los elementos de prueba derivados de un examen, una observación, una
estimación y una inspección física son más fiables que los obtenidos
indirectamente;
los documentos originales son más fiables que las copias;
los testimonios obtenidos libremente tienen mayor credibilidad que los
obtenidos bajo condiciones de compromiso.
Papeles de trabajo
Un último aspecto de las pruebas de auditoria se refiere a los papeles de trabajo y
a la conservación de los mismos.
Los papeles de trabajo son documentos que contienen los elementos de prueba
soportes de las constataciones, conclusiones y juicios del auditor. Incluyen el
conjunto de las evidencias preparadas u obtenidas por el auditor durante la
auditoria y son el nexo entre el trabajo de campo y el informe.
Las organizaciones de auditoria deberán establecer procedimientos que
garanticen la protección y conservación de las hojas de trabajo durante el tiempo
necesario.
Los papeles de trabajo, junto a la copia de toda la documentación utilizada en la
planificación y a las conclusiones, constituirán el expediente de la auditoria, que
deberá ser archivado.
REVISIÓN DEL CUMPLIMIENTO LEGAL
"Deberá revisarse el cumplimiento de las leyes y reglamentos aplicables".
El cumplimiento de las leyes y reglamentos es importante en la auditoria del sector
público, puesto que tanto los organismos como los programas, las actividades y
las funciones emanan de leyes y obedecen a principios y reglas más específicos
que en el caso del sector privado.
Las normas derivadas del cumplimiento de la legalidad se refieren a la
responsabilidad del organismo auditado, a la suficiencia del alcance de la revisión
y a la posible detección de situaciones irregulares.
Cumplimiento de la legalidad y su control
La dirección del ente auditado es responsable de que su actuación se ajuste a las
leyes y reglamentos aplicables. El control interno deberá supervisar la gestión del
ente auditado con el fin de verificar el cumplimiento de la legalidad que le sea de
aplicación.
Para una eficaz revisión del cumplimiento legal será necesario:
Identificar las leyes y disposiciones legales que afecten al sistema
económico-financiero del ente auditado y cuyo incumplimiento puede tener un
impacto directo sobre la presentación o la realidad de los estados auditados.
Evaluar la eficacia del control interno en el terreno de la legalidad.
Alcance suficiente
Al determinar la naturaleza, el calendario y la extensión de los controles y de los
procedimientos de auditoria precisos para comprobar la conformidad a las leyes y
a los reglamentos, el auditor deberá valorar el riesgo de una falta de conformidad
a la legalidad que pueda tener un efecto importante sobre los resultados de la
auditoria.
Igualmente, el auditor deberá valorar el riesgo de que el organismo no cumpla las
leyes y reglamentos y el riesgo de que el sistema de control interno adoptado para
el cumplimiento de esas leyes y reglamentos sea ineficaz o no permita detectar su
posible incumplimiento.
En todo caso, se deberán planificar y efectuar pruebas del cumplimiento de la
legalidad.
Detección de situaciones irregulares
El auditor deberá establecer controles y procedimientos de auditoria para tener
una certeza razonable de detectar errores, las irregularidades y los actos ilegales
que puedan repercutir de forma importante sobre los resultados de la auditoria.
El auditor deberá también tener en cuenta la posibilidad de situaciones ilegales
que pueden tener efecto sobre los resultados de la auditoria.
IMPORTANCIA RELATIVA Y RIESGO EN LA AUDITORIA
"El auditor deberá considerar la importancia relativa y el riesgo en la auditoria
cuando planifica, selecciona la metodología, determina los sondeos a efectuar y
los procedimientos a aplicar, especialmente cuando decide introducir una salvedad
sobre un punto dado".
Se entiende por importancia relativa el criterio por el cual se valora la incidencia de
una omisión o el carácter inexacto de una información que, teniendo en cuenta las
circunstancias concurrentes, probablemente conducirá a una persona razonable,
apoyada en esta información, a modificar su juicio.
Los juicios sobre la importancia relativa se formularán teniendo en cuenta el
medio, y suponen necesariamente la toma en consideración de los factores tanto
cuantitativos como cualitativos.
La consideración del riesgo en auditoria supone la valoración del error que puede
cometerse por la falta de evidencia respecto a una determinada partida, o por la
obtención de una evidencia deficiente o incompleta de la misma.
Para la evaluación del riesgo deberá considerarse el criterio de importancia
relativa, y viceversa, al ser elementos interdependientes para la formación de
juicio del auditor.
Para las auditorias del sector público, el nivel de riesgo aceptado puede ser menor
que el de auditorias similares en el sector privado, porque existe en aquél la
obligación de rendir cuenta y de cumplir obligaciones legales reglamentarias, así
como por el carácter particular de los programas, actividades y funciones del
sector público.
PRINCIPIOS Y NORMAS RELATIVOS AL INFORME
PRINCIPIOS RELATIVOS AL INFORME
Los informes recogen por escrito los resultados y conclusiones de las
fiscalizaciones y deberán contener cuanta información considere necesario facilitar
el órgano auditor, de la que asume la responsabilidad en los propios términos que
se señalen en el informe.
En la enumeración de los principios y en el desarrollo de las normas relativos al
informe, se hará referencia a los correspondientes a auditorias de regularidad y a
los correspondientes a auditorias operativas. Cuando se trate de informes de
auditorias integradas deberán considerarse conjuntamente los aspectos a las
auditorias de regularidad y a las auditorias operativas. Aun cuando algunos
principios y normas tienen una mayor incidencia sobre determinados tipos de
auditorias, todos ellos vienen enunciados, salvo indicación en contrario, con
carácter general.
Existe una diversidad de informes específicos derivados de la actuación de los
órganos de auditoria, en los que predominarán según los casos los aspectos de
regularidad legal o financiera, o los aspectos conectados con el análisis de la
eficacia, eficiencia y economía, y a los que se aplicarán las normas atendiendo en
cada caso a la naturaleza de la auditoria, y ponderando debidamente los aspectos
objeto de análisis.
Los informes de auditoria financiera se refieren a cuentas o hechos sobre cuya
regularidad, financiera y/o legal, se pronuncia el órgano auditor, incorporando al
informe una opinión o conclusión con significado, contenido y modalidades muy
concretos, razón por la cual son objeto de una regulación también concreta en las
normas de auditoria.
Por el contrario, los informes de auditoria operativa se pronuncian sobre la
eficacia, eficiencia y economía en la gestión de los recursos públicos. Las
conclusiones de estos informes se refieren a hechos muy diversos, y no pueden
concretarse de igual forma que en la auditoria financiera.
Esta misma diversidad se encuentra en los informes específicos que sobre
aspectos concretos puede llevar a cabo un órgano auditor, como los de evaluación
de control interno, o los dictámenes de tipo consultivo o de asesoramiento.
Los principios y normas que se incluyen no pretenden abordar de forma
exhaustiva la diversidad de informes que pueden presentarse, que plantean
problemas y situaciones cuya solución concreta tendrá que arbitrar el auditor, sino
ofrecer unas grandes líneas que sirvan de orientación y marco de referencia.
ENUMERACIÓN Y DEFINICIÓN
1. Presentación en forma debida
Las actuaciones de los órganos de control externo darán lugar a informes por
escrito, que presenten la información de acuerdo con los requisitos de claridad,
concisión, objetividad, ponderación y adecuado fundamento o soporte.
2. Entrega a los destinatarios
Los informes se entregarán en tiempo oportuno a los destinatarios que establezca
la normativa legal, que, en principio, son los respectivos Parlamentos o Plenos.
3. Adeudada preparación
Los informes deberán prepararse, como regla general, de conformidad con las
normas de auditoria generalmente aceptadas, adaptadas a la realidad del sector
público y al contenido de las presentes normas. Asimismo, será conveniente
recabar de los responsables de las entidades auditoras manifestaciones por
escrito relativas a aspectos significativos del trabajo de auditoria realizado.
4. Contenido mínimo
El informe deberá recoger, como contenido mínimo, el título, la identificación de las
personas, entidades u órganos auditados y la de aquéllos a los que va dirigido,
una descripción clara de las razones de la fiscalización, sus objetivos, alcance y
norma de auditoria aplicadas, comentarios sobre cuestiones e incidencias
relevantes, la opinión o conclusión, las recomendaciones, en su caso, la fecha y la
firma del emisor del informe.
5. Publicidad
Los informes se publicarán de acuerdo con la normativa aplicable a cada órgano
de control externo.
NORMAS PARA EL DESARROLLO DE LOS PRINCIPIOS RELATIVOS AL
INFORME
PRESENTACIÓN EN FORMA DEBIDA
"Las actuaciones de los órganos de control externo darán lugar a informes por
escrito, que presenten la información de acuerdo con los requisitos de claridad,
concisión, objetividad, ponderación y adecuado fundamento o soporte".
Forma escrita
Los informes representan la declaración escrita de cuanto considera necesario
manifestar el órgano auditor como consecuencia de sus actuaciones y delimitan su
responsabilidad sobre el trabajo efectuado.
Claridad y uniformidad en el lenguaje
Los informes deberán estar escritos en un lenguaje claro y fácil de entender,
evitando el empleo de términos sofisticados y procurando mantener, en la medida
de lo posible, la uniformidad.
Concisión
Los informes deberán mostrar la información relevante de forma que sea
fácilmente destacable dentro del conjunto del informe, y no quede subsumida
entre comentarios y datos no relevantes.
Objetividad
En todo informe se deberán presentar los hechos de forma objetiva, incluyendo los
aspectos comprobados con exactitud y las conclusiones alcanzadas de manera
convincente, evitando vaguedades o ambigüedades, recogiendo todas las
cuestiones con independencia e imparcialidad.
Se incluirá la suficiente información sobre los asuntos tratados para que el usuario
pueda efectuar una interpretación adecuada de los mismos.
Las cuestiones de importancia deberán mencionarse separadamente, y aparte de
la opinión, en tanto en cuanto no constituyan salvedades o excepciones.
Ponderación
Los informes deberán redactarse con ponderación, resaltando las mejoras y
evitando la insistencia en la crítica del pasado. Deberán indicarse asimismo, en su
caso, las dificultades en las que han desarrollado su actividad los responsables de
la gestión de la entidad auditada. Se evitará, en todos los casos, el empleo de un
lenguaje agrio, así como la adopción de posturas de incomprensión o
intransigencia.
Adecuado fundamento o soporte
Solamente se incluirá la información sobre aspectos y conclusiones que esté
debidamente soportada por evidencia suficiente, pertinente y válida.
Esta evidencia deberá aparecer claramente recogida en los papeles de trabajos
sobre los que todo informe deberá estar soportado.
Se considerada conveniente indicar en el propio informe la magnitud de las
muestras utilizadas y los criterios de selección de las mismas.
ENTREGA A LOS DESTINATARIOS
"Los informes se entregarán en tiempo oportuno a los destinatarios que establezca
la normativa legal que, en principio, son los respectivos Parlamentos o Plenos"
Oportunidad
Los informes deberán presentarse lo más pronto posible a los destinatarios, con el
fin de que resulten de utilidad, especialmente cuando la entidad auditada deba
adoptar medidas en relación con el contenido del informe. Cuando exista un plazo
de entrega legalmente establecido, éste deberá respetarse; en caso de
incumplimiento de dicho plazo, deberá justificarse el retraso que hubiera podido
producirse.
Cuando las circunstancias y características de los hechos así lo aconsejen, podrán
emitirse informes previos parciales, en los que se indicará claramente su carácter
provisional, con el fin de posibilitar la adopción de las medidas oportunas.
Destinatarios
Entrega a los destinatarios. Los informes se entregarán a los destinatarios
que establezca la normativa legal, que, en principio, son los respectivos
Parlamentos y Plenos.
Conocimiento por parte de la entidad auditada. Es conveniente, por
constituir un procedimiento de auditoria muy efectivo para aclarar y matizar los
aspectos susceptibles de diversas interpretaciones, comentar con los
responsables de la entidad auditada los borradores de informes preparados por el
órgano auditor, una vez completado su trabajo.
Por otra parte, aunque los informes sólo serán entregados a aquellos destinatarios
que de acuerdo con la normativa vigente sean competentes para su conocimiento
o utilización, se procurará que en cualquier caso tengan conocimiento de ellos las
personas responsables de la entidad auditada, que por lo general podrán formular
alegaciones con anterioridad a la redacción de la versión definitiva de los informes.
ADECUADA PREPARACIÓN
"Los informes deberán prepararse, como regla general, de conformidad con las
normas de auditoria generalmente aceptadas, adaptadas a la realidad del sector
público y al contenido de las presentes normas.
Asimismo, será conveniente recabar de los responsables de las entidades
auditadas manifestaciones por escrito relativas a aspectos significativos del trabajo
de auditoria realizado".
Conformidad con las normas de auditoria generalmente aceptadas
Como regla general, los informes deberán prepararse aplicando de manera
uniforme las normas de auditoria, por lo que deberán adaptarse y poner énfasis en
aquellas cuestiones de mayor interés o relevancia en este sector.
Adaptación a la realidad del sector público
En la aplicación delas normas y procedimientos de auditoria relativos a los
informes se tendrán en cuenta las características y peculiaridades del sector
público auditado, por lo que deberán adaptarse y poner énfasis en aquellas
cuestiones de mayor interés o relevancia en este sector.
Adaptación al contenido de las presentes normas
En cualquier caso, las presentes normas se aplicarán con preferencia a
cualesquiera otras, siempre con un criterio de flexibilidad.
Manifestaciones por escrito del ente auditado
Con objeto de complementar la evidencia obtenida, será conveniente recabar de
los responsables de las entidades auditadas manifestaciones por escrito relativas
a aspectos relevantes del trabajo de auditoria realizado. Estas manifestaciones
tienen por finalidad clarificar las responsabilidades del auditor y del auditado sobre
el alcance del trabajo e información contenido en el informe, confirmar
explicaciones obtenidas verbalmente, y poner de manifiesto la existencia, en su
caso, de circunstancias significativas. Estas manifestaciones por escrito deberán ir
firmadas por los responsables de las cuentas y de los hechos objeto de
fiscalización y llevarán la fecha de la determinación del trabajo de auditoria.
CONTENIDO MÍNIMO DEL INFORME
"El informe deberá recoger, como contenido mínimo, el título, la identificación de
las personas, entidades u órganos auditados y la de aquéllos a los que va dirigido,
una descripción clara de las razones de la fiscalización, sus objetivos, alcance y
normas de auditoria aplicadas, comentarios sobre cuestiones e incidencias
relevantes, la opinión o conclusión, las recomendaciones, en su caso, la fecha y la
firma del emisor del informe".
Título
Todo informe deberá llevar su correspondiente título, que sirve para distinguirlo.
Identificación de las personas, entidades u órganos auditados y la de
aquellos a los que va dirigido el informe
El nombre de la entidad cuyas cuentas se auditan o cuya gestión se analiza
deberá aparecer íntegro en su versión oficial completa. Esta mención se hará al
comienzo del informe a efectos de una adecuada identificación; en el cuerpo del
informe deberán quedar claramente establecido el régimen legal y estatutario que
resulte de aplicación.
Deberá señalarse igualmente de forma clara la identidad del destinatario.
Razones, objetivos y alcance de la fiscalización
Los informes indicarán las razones de la fiscalización, la cuentas o hechos objeto
de la misma, los objetivos perseguidos y el tipo de trabajo o alcance de la auditoria
efectuada.
a) Razones de la fiscalización
Las actuaciones auditoras de los órganos de control externo pueden venir
impuestas por imperativo legal, como es el caso de las Cuentas Generales, o
pueden ser fiscalizaciones selectivas. Estas últimas podrán tener su origen en la
iniciativa del propio órgano, o en peticiones formuladas por los respectivos
Parlamentos y por los gobiernos y las entidades locales, cuando la legislación así
lo señale.
b) Cuentas o hechos auditados
En cada caso se indicarán, las cuentas o hechos objeto de la fiscalización,
incorporando una reproducción íntegra o resumida de la información económico-
financiera examinada. Se considera recomendable incluir esta información en
anexos, en cuyo caso el texto del informe hará referencia al lugar donde se
encuentre dicha información. Deberá ponerse de manifiesto, asimismo, si las
cuentas recogen la información necesaria y suficiente para cubrir los objetivos
informativos que les correspondan.
Cuando se incluya información que no haya sido objeto de auditoria, deberá
identificarse la misma claramente en el texto del informe, así como en los anexos,
con la indicación de "no auditado" u otra similar que elimine cualquier
responsabilidad del órgano auditor sobre la misma.
En todo caso, deberá diferenciarse la parte de la información que ha sido
preparada por la entidad auditada o cuentadante, de la que ha sido preparada por
el órgano auditor.
Cuando el objeto de la fiscalización sea la Cuenta General, deberá recogerse en el
informe:
El período al que corresponden la Cuenta, así como la fecha a la que se
refieren los estados de situación.
La información o documentos que integran la Cuenta; y
El origen de la información, en los casos en los que pueda existir duda.
Cuando se trate de auditorias operativas, el objetivo de las mismas no estará
constituido fundamentalmente por unas cuentas o estados financieros, sino por un
ámbito de actuación, que deberá venir debidamente identificado en el informe. El
alcance y la naturaleza de estos informes son más diversificados, y suelen
referirse a cuestiones más específicas, siendo frecuente que el período
considerado se extienda a lo largo de varios años.
c) Objetivos
Los objetivos perseguidos por la fiscalización se especificarán claramente, y
deberán estar en concordancia con el contenido de la normativa específica
reguladora de cada órgano auditor.
Estos objetivos deberán redactarse siempre con detalle, incluso cuando ello
suponga repetición exacta de un texto legal, en cuyo caso es conveniente la
referencia al articulado del mismo.
Normalmente, los objetivos vienen referidos a los aspectos de regularidad
financiera, regularidad legal, eficacia, eficiencia y economía.
Alcance y normas de auditoria aplicadas
a) Manifestación general del alcance y normas aplicadas
Deberá identificarse el tipo de comprobaciones efectuadas para la evaluación de
la información y formación del juicio u opinión a emitir, así como el alcance de las
mismas.
En situaciones normales, se considera suficiente la manifestación de que el
examen o fiscalización se ha realizado de acuerdo con las normas de auditoria
generalmente aceptadas, habiendo incluido todas aquellas pruebas selectivas o
procedimientos técnicos considerados necesarios, de acuerdo con las
circunstancias. Esto implica que no han existido limitaciones de ningún tipo en la
aplicación de las técnicas correspondientes y que se han practicado todas
aquellas pruebas consideradas imprescindibles en auditoria.
b) Importancia relativa
En la elaboración y presentación del informe se deberán tener presentes los
criterios de importancia relativa y riesgo probable.
c) Detalle del alcance y pruebas efectuadas
Cuando no hayan existido limitaciones en la aplicación de los procedimientos y
normas de auditoria, no será necesario especificar con detalle el tipo de pruebas ni
el alcance o cobertura conseguido con las mismas; no obstante, en situaciones
concretas puede ser conveniente hacerlo o incluso puede ser solicitado por la
entidad auditada; en su redacción y presentación puede variar según los casos.
d) Limitaciones en el alcance
En los casos en que existan limitaciones en el alcance que afecten a la opinión o
conclusión, deberán exponerse detalladamente, indicando sus causas y
consecuencias. Cuando las limitaciones sean numerosas o de tipo general, puede
resultar más práctico detallar los procedimientos que ha sido posible aplicar. En
estos casos, es recomendable mostrar el trabajo realizado y las conclusiones
alcanzadas en cada uno de los epígrafes o áreas en que se divida la información
examinada.
Comentarios sobre cuestiones e incidencias relevantes
Los informes deberán contener toda la información y comentarios necesarios para
la adecuada interpretación de los estados contables y otros hechos objeto de
examen, tales como la gestión de la entidad auditada.
Los comentarios del informe pueden obedecer, entre otros, a los siguientes
motivos:
Limitaciones en el alcance del trabajo.
Salvedades o excepciones e incertidumbres encontradas que tengan efecto
en la opinión o conclusión.
Explicaciones tendentes a facilitar la comprensión de la gestión, los
procedimientos y la situación de la entidad auditada.
Se evitará incluir en el informe comentarios o valoraciones subjetivas, justificativas
o laudatorias de la actuación desarrollada, no basadas en la evidencia obtenida,
sin perjuicio de lo señalado en el apartado 4.2.1.5. de estas normas. En cualquier
caso, deberán diferenciarse claramente las manifestaciones del auditor y las de la
entidad auditada.
Como mínimo, deberá facilitarse información sobre los aspectos siguientes:
Antecedentes de la entidad auditada, régimen jurídico, actividad, ámbito
geográfico y características económicas más significativas.
Normativa legal sobre cuyo cumplimiento se pronuncia el informe.
Principios, criterios y prácticas contables y de gestión aplicados por la
entidad.
Descripción de la información objeto de examen; bases de presentación de
la misma; sistema de registros contables utilizado; unidad monetaria empleada;
tratamiento de los ajustes de auditoria, en su caso; indicación de si la información
examinada ha sido aprobada formalmente por el órgano correspondiente,
tratamiento o imputación de los remanentes y del resultado del ejercicio.
Descripción esquemática del sistema de organización y control interno
establecidos.
Restricciones de uso de los activos; contingencias por garantías otorgadas,
situaciones pendientes de resolución y compromisos futuros.
Resumen sucinto de las posibles irregularidades, abusos, omisiones,
excepciones e incertidumbres encontradas y, en su caso, su incidencia sobre la
opinión o conclusión.
Cuando existan informaciones que no puedan ser difundidas, el informe deberá
poner de manifiesto la naturaleza de las informaciones omitidas y las
disposiciones legales en las que se apoya su no inclusión en el mismo. En estos
casos se redactará un informe separado, no sujeto a publicación, dirigido a la
instancia legalmente autorizada para acceder a la información de que se trate.
Opinión o conclusión
En el informe, el órgano auditor deberá pronunciarse, emitiendo una opinión o
conclusión clara y precisa sobre el cumplimiento de los objetivos de la fiscalización
referida a la adecuación de las cuentas auditadas y/o de la gestión a los principios
y criterios aplicables, y a su utilización de manera uniforme.
En el caso de las cuentas generales, su adecuación a los principios y criterios
aplicables ha de entenderse como manifestación de que la información en ellas
incorporada presenta razonablemente la situación y operaciones de la entidad
auditada en su conjunto.
La opinión en las auditorias de regularidad
- Tipos de opinión
Una vez obtenida la evidencia necesaria para emitir una opinión de acuerdo con
las normas de auditoria, ésta puede presentar las modalidades siguientes: opinión
sin salvedades, opinión con salvedades, opinión adversa. Cuando no se cuente
con evidencia suficiente para emitir una opinión, procederá una abstención o
denegación de la opinión.
a) Opinión sin salvedades. Este tipo de opinión positiva supone la conformidad del
órgano auditor con el contenido y presentación de las cuentas examinadas,
consideradas en su conjunto, y que se han cumplido sustancialmente la normativa
y principios aplicables, no sólo en la elaboración y presentación de la información
económico-financiera, sino también en la ejecución de las operaciones y
funcionamiento de los mecanismos de control.
La opinión positiva de salvedades proporciona a los destinatarios de las cuentas la
mejor garantía y mayor confianza posible en la información.
b) Opinión con salvedades. la opinión con salvedades supone la existencia de
excepciones o discrepancias significativas en el cumplimiento de los principios,
normas y criterios aplicables, sin llegar a justificar una opinión adversa o una
abstención o denegación de opinión. Una opinión con salvedades puede
responder a alguna de las circunstancias siguientes:
Que existan limitaciones al alcance de la fiscalización.
Que los estados financieros resulten erróneos o incompletos, por
incumplimiento de principios y normas contables, aplicación no uniforme de los
mismos o existencia de omisiones significativas de información.
Que exista incertidumbre con respecto al contenido de las cuentas y los
hechos con ellas relacionados, cuyo desarrollo final e incidencia cuantitativa no
sean susceptibles de una estimación razonable.
Estas circunstancias deberán ser verificables, y recogerse explícitamente en el
informe, de forma concisa, debidamente justificadas, y cuantificando en lo posible
su incidencia. En cualquier caso, la opinión deberá mencionar la existencia de
estas salvedades.
c) Opinión adversa. Cuando las excepciones o incumplimientos sean de tipo
general, muy numerosos o muy significativos, y tengan como efecto una imagen
deformada de la gestión y situación o un incumplimiento importante de los
principios y criterios aplicables, deberá expresarse una opinión adversa o negativa
en relación con los objetivos de la auditoria.
Las excepciones o discrepancias deberán ser claramente explicadas en el
informe, debidamente justificadas y cuantificando en lo posible su incidencia. La
opinión reflejará claramente su carácter negativo.
d) Abstención o denegación de opinión. Cuando no sea posible emitir un
pronunciamiento global, deberá manifestarse esta imposibilidad, lo que dará lugar
a una abstención o denegación de opinión. En cualquier caso, deberá señalarse
claramente en el informe este hecho, poniendo de manifiesto las razones que lo
justifican.
Párrafo de énfasis. En circunstancias excepcionales, el informe puede poner
énfasis sobre algunas cuestiones significativas relacionadas con las cuentas
objeto de auditoria, que contribuya a una mejor comprensión de la situación de la
entidad auditada, sin que ello suponga ningún tipo de salvedad o excepción en la
opinión.
Son ejemplos de estas circunstancias las indicaciones relativas a que la entidad
auditada ha realizado transacciones importantes con entidades o personas
vinculadas a ella, que han sucedido acontecimientos importantes entre la fecha de
cierre del ejercicio y la del informe de auditoria que no modifiquen las cuentas, o
que la entidad no ha aplicado algún principio o norma contable general para
ofrecer mejor la imagen fiel de la situación y operaciones de la entidad.
La menciones a cuestiones importantes se recogerán en un párrafo separado,
denominado párrafo de énfasis, del que no deberá hacerse mención alguna en la
opinión por no tratarse de una salvedad.
En ningún caso podrá sustituirse una salvedad por un párrafo de énfasis.
Las conclusiones en las auditorias operativas
Por sus propias características, los informes de auditoria operativa son más
variados que los de auditoria de regularidad, incorporando por lo general en sus
conclusiones razonamientos más extensos y descriptivos, que no son susceptibles
de una regulación detallada.
Se cuidará que las conclusiones de las auditorias operativas sean lo más objetivas
posible; no obstante, la propia naturaleza de los hechos auditados, en ocasiones
difícilmente cuantificables, hace que las conclusiones estén más influidas por las
interpretaciones y juicios subjetivos que en el caso de las auditorias de
regularidad.
En las conclusiones de las auditorias operativas no serán frecuentes
pronunciamientos globales sobre la eficacia, eficiencia y economía alcanzadas en
la gestión de los recursos, salvo que éstos se limiten a constatar la existencia o
no, y en su caso evaluar el funcionamiento de controles sobre estos aspectos en
las propias organizaciones; lo normal será pues incorporar en las conclusiones
declaraciones más específicas, sobre actuaciones y políticas concretas.
Recomendaciones
En la opinión o conclusiones se pone de manifiesto si existe conformidad entre las
cuentas y hechos auditados y los principios, criterios y normas que les sean de
aplicación; se trata de una constatación lo más objetiva posible de los hechos, que
ha de presentarse de forma concreta y concisa. El órgano auditor, sin embargo,
suele disponer de una valiosa información sobre la entidad auditada, y está en
condiciones de señalar como recomendaciones, medidas concretas que mejoren
sus actuaciones.
Estas recomendaciones pueden venir referidas a aplicación de principios
contables, normas legales o procedimientos de control interno en las auditorias de
regularidad, y a la gestión en las auditorias operativas.
Para una mayor efectividad de las recomendaciones, es importante que se lleve a
cabo un seguimiento posterior de las medidas adoptadas para corregir las
deficiencias detectadas.
Recomendaciones para la mejora de los procedimientos de control interno
El órgano auditor debe llevar a cabo una revisión y evaluación de los
procedimientos de control interno, con el fin de establecer el alcance y profundidad
de las técnicas de auditoria.
Esta evaluación suele detectar situaciones y procedimientos susceptibles de
mejora, que pueden ponerse en conocimiento de la entidad auditada, ya sea
dentro del propio informe de fiscalización, como anexo a dicho informe o como
informe independiente y separado. La decisión sobre la forma de presentación
está condicionada por la interpretación que cada órgano de control externo haga
de su normativa específica.
Los órganos de control externo pueden efectuar también trabajos específicos de
control interno, con identidad diferenciada y con emisión de informe sobre el
mismo, en cuyo caso se tratará de un informe con las características propias de la
auditoria operativa o de gestión.
Fecha de terminación de los trabajos y de entrega del informe
Fecha del informe
El informe deberá indicar la fecha de la terminación de los trabajos de auditoria.
Esta fecha representa el momento hasta el cual el órgano auditor ha estado en
contacto con la entidad auditada y es responsable de conocer los hechos que
puedan afectar a la información examinada.
Esta fecha no coincidirá pues con la de entrega del informe, si bien es
recomendable que el desfase entre estos dos momentos sea lo más reducido
posible.
La fecha de terminación de los trabajos se puede situar en el momento en el que
se han cumplimentado todas las pruebas que permitan formarse un juicio u
opinión sobre el objeto de la fiscalización, y que normalmente será posterior al
período al que vienen referidas las propias cuentas. Este momento no es fácil de
delimitar en ocasiones, pero suele coincidir con el final del trabajo en las
dependencias de la entidad auditada.
Acontecimientos posteriores al cierre de las cuentas auditadas
El contenido del informe ha de venir referido a la fecha de cierre de los estados
financieros; no obstante, la evidencia adicional proporcionada por hechos
conocidos entre la fecha de cierre de las cuentas y la terminación del trabajo,
siempre que se refieran a asuntos o situaciones que existían en dicha fecha de
cierre, y que afecten a las estimaciones inherentes al proceso de preparación de
las cuentas, deberá ser utilizada por el ente auditado para la modificación de las
mismas.
Por el contrario, si los asuntos o situaciones mencionados no existían a la fecha
de cierre de las cuentas, no será adecuado incorporar modificación alguna a las
mismas; no obstante, si los hechos posteriores son muy significativos, se
incorporará un comentario explicativo por parte del ente fiscalizado, para evitar
interpretaciones erróneas o incompletas.
Si las cuentas no son modificadas, o no se incorpora un comentario explicativo,
según proceda, el informe del órgano auditor tendrá que poner de manifiesto esta
circunstancia.
Acontecimientos posteriores a la fecha de terminación de los trabajos de auditoria
El auditor no tiene obligación alguna de continuar o extender sus comprobaciones
más allá de la fecha de terminación de los trabajos de auditoria. No obstante, si
entre la fecha de terminación de los trabajos y la de la entrega del informe a los
destinatarios se tuviera conocimiento de hechos significativos ocurridos luego de
la terminación de los trabajos de auditoria en las dependencias de la entidad
auditada, deberá investigarse el hecho, y comprobar si han sido modificados los
estados financieros o incorporado algún comentario negativo la mención de la
omisión en el informe de auditoria.
Firma
La responsabilidad de los informes deberá ser asumida por la persona física o
moral que los emita, lo cual se materializará en la firma de los mismos. Cuando el
órgano de control sea colegiado, la firma de los informes podrá asumirla su
presidente, en su nombre y representación.
PUBLICIDAD
"Los informes se publicarán de acuerdo con la normativa aplicable a cada órgano
de control externo".
Ha de evitarse la existencia de circunstancias que pueda introducir confusión
acerca de qué información está cubierta por el informe y cuál no lo está. En
general, no deben autorizarse publicaciones parciales del informe.
La publicidad del informe será transcripción del original, y preservará su identidad
en la forma y en el contenido.
Cuando las cuentas sean objeto de publicación, es recomendable que se
reproduzca junto a ellas el informe de auditoria. Cuando existan circunstancias
que dificulten o impidan esta práctica, deberá señalarse al menos si las cuentas
han sido objeto o no de fiscalización, y en caso afirmativo, el nombre del órgano
auditor, la fecha de su informe y la indicación de si se denegó o se emitió una
opinión, y en este caso si ésta fue positiva o negativa, con las salvedades
incorporadas.
En el caso de las auditorias operativas los informes pueden publicarse con
independencia de las cuentas, dejando en cualquier caso claramente establecido
cuáles son los hechos o las cuentas a los que viene referido el informe.
Aportado por: Armando Jimenez

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Jiménez Armando. (2003, julio 31). Principios y normas relativas al sujeto auditor. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/principios-y-normas-relativas-al-sujeto-auditor/
Jiménez, Armando. "Principios y normas relativas al sujeto auditor". GestioPolis. 31 julio 2003. Web. <https://www.gestiopolis.com/principios-y-normas-relativas-al-sujeto-auditor/>.
Jiménez, Armando. "Principios y normas relativas al sujeto auditor". GestioPolis. julio 31, 2003. Consultado el 26 de Abril de 2018. https://www.gestiopolis.com/principios-y-normas-relativas-al-sujeto-auditor/.
Jiménez, Armando. Principios y normas relativas al sujeto auditor [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/principios-y-normas-relativas-al-sujeto-auditor/> [Citado el 26 de Abril de 2018].
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