Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal… Reflexiones para el vendedor

Esta famosa sentencia de las leyes de Murphy, adquiere veracidad las más de las veces, cuando tenemos dudas de que lo que estamos haciendo está errado. Y cuando ello sucede, nos amparamos en esa famosa Ley, como una justificación valedera.  Es muy cierto que “nada dura para siempre”, por lo que en algún momento todas las piezas de una máquina se romperán, añadiendo que cuanto más tiempo desarrollemos una “misma” tarea, es más probable que en algún momento aparezca algún contratiempo. Pero el acelerante de esa condición, es la duda, la baja confianza que tengamos en lo que estamos desarrollando.

Dudas y confianzaSi está pensando conforme a la Ley de Murphy, en que “si hay algo que puede salir mal, saldrá mal”, es casi seguro que así será. La confianza en el proceder es lo que nos fortalece frente a las objeciones, por ejemplo. Una de las definiciones más clara de la confianza es la que dice que es “esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea”. La confianza es la que nos entrega fuerza y pasión en la expresión verbal, en la presencia física (incluyendo nuestra mirada). Indudablemente, para tener esta confianza, hay que estar preparado, saber lo que se va a decir, lo que se va negociar, conocer el producto, etc., en fin, ser profesional.

Henry Ford una vez manifestó: “Tanto si piensas que puedes, como si piensas que no puedes, estás en lo cierto”.

A su vez, Séneca, dijo: “El mayor error que un hombre puede cometer es pensar en el error que va a cometer”.

Aumentar la confianza es un proceso que se inicia con creer en uno mismo, pero para eso es necesario a su vez desarrollar mayores habilidades que las que se tienen hoy, ser una persona íntegra, convertirse en un experto, tener metas alcanzables, no esperar ser perfecto.

Hábitos y repeticiones – La aplicación permanente de las mismas frases, las mismas palabras, las mismas acciones, va produciendo un hábito en que luego de un tiempo, las cosas se hacen, se dicen, casi en forma mecánica, sin que haya expresión de emociones que puedan realzar o destacar lo que estamos diciendo o haciendo. Y es esta condición la que se repite desgraciadamente, con mucha frecuencia entre un número importante de vendedores que, aprendieron una técnica y luego la repiten y repiten, sin que medie una mejora de la misma o siquiera una distinción entre a quienes se la aplican. Y por supuesto, luego de un tiempo los resultados empiezan a ser negativos y la Ley de Murphy aplica, y con razón. Cuando hablamos de técnicas de ventas por ejemplo, nos referimos a diversas herramientas en forma de frases, métodos, guías, etc., para lograr más fácilmente el objetivo central que es el cierre de una venta. Pero cada una de ellas, es una herramienta que como tal, hay que utilizarla en forma adecuada a la ocasión y si es posible, perfeccionar su uso, adecuando éste a las circunstancias. En la venta no hay nada definitivo, nada que se repita, todo es creación ayudada por las herramientas de las técnicas y metodología. No hay que tener temor a la creatividad, y si a usted le ha resultado algo que a otros no, ¡siga adelante! Es muy posible que esa “nueva” técnica tenga su base precisamente en otra técnica que, aplicada conforme a su modo de ser (su personalidad) a usted le arroja resultados positivos. El consejo es “no repetir por repetir”, vaya revisando, adecuando, actualizando su técnica, creando sobre su base. Por otro lado, tenga claro que las técnicas son producto de teoría y aplicación, y por lo tanto han sido probadas y testeadas (número de resultados positivos), pero es posible que usted pueda “mejorarla” conforme a su experiencia y a las características de su mercado.

En la medida de que usted vaya obteniendo mejores resultados, indudablemente su confianza habrá aumentado, pero no se “quede detenido”, vaya poniendo en práctica su creatividad en base a lo que observa y a lo obtenido, buscando mejorar la técnica.

“La fuerza es confiada por naturaleza. No existe un signo más patente de debilidad que desconfiar instintivamente de todo y de todos”. – Arturo Graf  (1848-1913) Escritor y poeta italiano.

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Hayvard Freddy. (2017, febrero 14). Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal… Reflexiones para el vendedor. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/murphy-algo-puede-salir-mal-saldra-mal-reflexiones-vendedor/
Hayvard, Freddy. "Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal… Reflexiones para el vendedor". GestioPolis. 14 febrero 2017. Web. <https://www.gestiopolis.com/murphy-algo-puede-salir-mal-saldra-mal-reflexiones-vendedor/>.
Hayvard, Freddy. "Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal… Reflexiones para el vendedor". GestioPolis. febrero 14, 2017. Consultado el 20 de Noviembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/murphy-algo-puede-salir-mal-saldra-mal-reflexiones-vendedor/.
Hayvard, Freddy. Murphy: Si algo puede salir mal, saldrá mal… Reflexiones para el vendedor [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/murphy-algo-puede-salir-mal-saldra-mal-reflexiones-vendedor/> [Citado el 20 de Noviembre de 2017].
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