Los valores desde la perspectiva de la teoría pesimista y la conducta del sujeto

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Los seres humanos generalmente tendemos a vivir la vida de manera natural, quiere decir que por lo regular hay momentos o etapas por las que pasa el hombre en el cual se siente con desanimo, pero que pasa si ese desanimo se convierte en un habito, de malos pensamientos y de conductas no objetivas, cuando pasamos por momentos dolorosos y nos enfrentamos a ese tipo de situaciones, esas mismas determinaran como afrontaremos a la vida, si con optimismo, o con pesimismo.

Al aferrarse a cierta conducta, determinara nuestra manera de actuar y ver la vida, de modo que si en una situación difícil no rescatamos lo bueno, y nos enfocamos a ver esa situación de manera no positiva, y nos aferramos a ideas negativas, hablamos de una conducta pesimista.

De esa misma manera ya enfocándonos a la conducta pesimista, el humano se encierra en una serie de ideas del cual no rescata nada de objetividad si no que van creyendo que todo lo que les pasa es por mala suerte, que siempre les irá mal, que nada funciona, que todo es un fracaso, que no importa nada, y al no superar esto, esos mismos pensamientos, tienden a apoderarse de la conducta, convirtiéndolos en personas aisladas de su entorno social, y adquiriendo desconfianza y desanimo para todo lo que pretendan realizar.

El presente trabajo sobre los valores, desde la perspectiva pesimista y la conducta del sujeto, puedo tener una visión más amplia de lo que sucede a diario con el comportamiento de algunas personas, y sus relaciones con los demás. En este ensayo se conceptualizarán los valores morales, sus características, y la relación que existe entre el valor moral, el pesimismo y la conducta.

Desarrollo

Cada persona, de acuerdo a sus experiencias, conocimientos previos y desarrollo cognitivo, construye un sentido propio de los valores. Aunque a todos nos enseñen que la honestidad es algo deseable, y aunque todos lo aceptamos como cierto, la interpretación que haremos de este valor, el sentido que le encontraremos en nuestra vida, será diferente para cada persona.

Se entiende por valor moral todo aquello que lleve al hombre a defender y crecer en su dignidad de persona. El valor moral conduce al bien moral, perfecciona al hombre en cuanto a ser hombre, en su voluntad, en su libertad, en su razón.

Se puede tener buena o mala salud, más o menos cultura, por ejemplo, pero esto no afecta directamente al ser hombre. Sin embargo vivir en la mentira, el hacer uso de la violencia o el cometer un fraude, degradan a la persona, empeoran al ser humano, y lo deshumanizan. Por el contrario las acciones buenas, vivir la verdad, actuar con honestidad, el buscar la justicia; le perfeccionan y lo lleva a hacerse más humano.

Se podría decir que depende exclusivamente de la elección libre, el sujeto decide alcanzar dichos valores y esto sólo será posible basándose en esfuerzo y perseverancia.

El hombre actúa como sujeto activo y no pasivo ante los valores morales, para lograr comprender plenamente estos valores morales, debemos analizar la relación que éstos guardan con otro tipo de valores. Siendo el ser humano el punto de referencia para los valores, cabe ordenarlos de acuerdo con su capacidad para perfeccionar al hombre. Un valor cobrará mayor importancia en cuanto logre perfeccionar al hombre en un aspecto más íntimamente humano.

Podemos hacer mención de algunos valores y su descripción como son:

Los valores infrahumanos: Son aquellos que sí perfeccionan al hombre, pero en aspectos más inferiores, en aspectos que comparte con otros seres, con los animales, por ejemplo. Aquí se encuentran valores como el placer, la fuerza, la agilidad, la salud.

Los valores humanos inframorales: Son aquellos valores que son exclusivos del hombre, ya no los alcanzan los animales, únicamente el hombre. Aquí encontramos valores como los económicos, la riqueza, el éxito, por ejemplo. La inteligencia y el conocimiento, el arte, el buen gusto. Y socialmente hablando, la prosperidad, el prestigio, la autoridad, etc.

Valores Instrumentales: Son comportamientos alternativos mediante los cuales conseguimos los fines deseados.

Valores Terminales: Son estados finales o metas en la vida que al individuo le gustaría conseguir a lo largo de su vida.

El valor y sus características

Cuando hablamos de valor, generalmente nos referimos a las cosas materiales, espirituales, instituciones, profesiones, derechos civiles, etc., que permiten al hombre realizarse de alguna manera.

Los valores más importantes de la persona forman parte de su identidad, orientan sus decisiones frente a sus deseos e impulsos y fortalecen su sentido del deber ser. El valor es, entonces, una propiedad de las cosas o de las personas, todo lo que es, por el simple hecho de existir, vale. Un mismo objeto (persona o cosa) puede poseer varios tipos de valores, por lo tanto es captado como un bien, ya que se le identifica con lo bueno, con lo perfecto o con lo valioso. El mal es, entonces, la carencia o la ausencia de un bien. Se llama mal al vacío, es decir, a lo que no existe.

A lo largo de la vida el hombre puede utilizar una enorme variedad de criterios orientados para elegir su propia conducta, aunque muchos de ellos no tengan que ver con la ética y la moral.

Pueden distinguirse seis niveles o tipos de criterios de la conducta humana:

El placer y los instintos.- En este criterio el hombre busca lo agradable y evita lo desagradable o sea busca placer y evita el dolor.

Normas inconsistentes y el súper yo.- Este criterio tiene como objeto orientar rígidamente por ciertas normas o valores que las autoridades le han inducido desde la infancia y como es desde la infancia esas normas y valores ya forman parte de el y por esa razón tiene un carácter autoritario, rígido y exagerado.

La presión social.- Este criterio consiste en la absorción de todas las normas y valores que el medio ambiente y la sociedad influye en el individuo en forma de “presión social”.

Las normas morales y civiles.- Este consiste en orientar y dirigir la conducta por medio de normas y leyes establecidas por terceros en algún código moral, los cuales podrían quedar en una verdadera contraposición.

Los valores apreciados por si mismo.- Este criterio se basa en los valores internamente percibidos y apreciados como tales, este criterio coincide con lo que se llama “actuar por propio convencimiento” con este criterio una persona puede descubrir algunos valores y los aprecia, en función de esos valores que puede juzgar su situación y orientar su conducta.

El criterio del súper yo.- Se caracteriza por que el sujeto se guía en sus decisiones a partir de la percepción axiológica que se obtiene durante la captación de su yo profundo se distingue el individuo por: Tener una conciencia más clara de su yo y de su conducta y Por actuar con otros valores más profundos, elevados y comunitarios.

En la teoría pesimista y la conducta del sujeto, Schopenhauer dice que la esencia del hombre es la voluntad y la esencia de la voluntad es la tendencia a un objeto, el deseo, y que por lo tanto el hombre siempre está deseando algo y nunca consigue una plena satisfacción, por eso es infeliz.

La mayoría de las personas estamos de acuerdo con el autor porque es cierto que el hombre, la mayoría de las veces no esta satisfecho de lo que tiene o desea, si hablamos de una persona pesimista, todo lo ve mal debido a que el pesimismo es un estado emocional negativo que produce más negatividad y termina hundiéndonos en la depresión.

Se podría decir que el pesimista está en el camino incorrecto porque ha elegido ser un conformista, se resiste a intentar lo nuevo; el poder del pesimista sobre los acontecimientos es tan grande como el del optimista, pero con resultados negativos.

El pesimista siempre tiene trágicas historias que contar, enfermedades extrañas que describir con lujo de detalles, catástrofes, accidentes, y toda clase de calamidades para justificar su forma de pensar.

El mal existe en el mundo, no lo podemos negar, ni es aconsejable resistirlo, porque si nos resistimos al mal estamos centrando la atención hacia él y atrayendo más males.

El mal es todo aquello que no está en armonía con lo que uno quiere, de modo que se relaciona con lo deseado o indeseado ya que toda emoción fuerte sobre un objeto lo atrae, ya sea deseado o indeseado.

Muchos justifican su visión pesimista de la vida por la conducta que tienen los demás. Pero los demás tienen la libertad de ser quienes quieren y de recibir lo que cosechen, mientras que nosotros mismos podemos ser creadores de nuestra propia experiencia y atraer lo mejor.

La conducta de otra persona no justifica mi manera de pensar y de actuar, no se puede otorgar ese poder a los otros porque somos dueños de nuestra propia vida y de nuestras decisiones.

Se puede ser feliz rodeado de negatividad, si no le prestamos atención. De esa manera no permito que lo negativo participe de mi experiencia, porque sencillamente no está en armonía conmigo y no me puede influir.

La clave está en fijar la atención sólo a las cosas que queremos y esto no significa falta de sensibilidad, sino preparación para el futuro; un futuro que no incluirá situaciones que me obliguen a conectarme con lo negativo; porque todo lo negativo que experimentamos lo hemos atraído con nuestro pensamiento.

Conclusión

Los valores son aquellos conceptos que pueden ser puestos en práctica en nuestra vida para que podamos vivir mejor. Tanto en forma íntima, personal, familiar, grupal y social. Por ello todo valor se dice que es un concepto operativo.

Muchas personas tienen la idea de que el pesimista es aquella persona que todo lo ve mal, y desde cierto punto es cierto, no obstante, así como eso es cierto, también es cierto que un pesimista es solo una persona que tiene un enfoque: de y hacia la vida. Mas sin embargo eso no quiere decir que un pesimista no disfrute de la vida y de la existencia.

La manifestación de la conducta pesimista, que esto es más bien una tendencia a ver las cosas por el lado más desfavorable, allegado a la desilusión, desánimo, negatividad, desesperanza, desmoralización. Las personas pesimistas, generalmente se sienten frustradas y desilusionadas, y genera frustración, a todo aquel que lo escucha hablar, lo ve actuar, y observa todas las características pesimistas que le acompañan, pierden el interés por las cosas y no son motivadores de una conducta optimista y todo lo que les sucede piensan que es a causa de su mala suerte.

Considero que estas formas de pensamiento, van marcando pautas para determinar las decisiones, las acciones, y el futuro del ser humano, por lo tanto es importante tomar en cuenta los valores morales, por lo que tiene un sentido positivo frente a los de inmoral, la moral como ya se ha mencionado se relaciona con el estudio de la libertad y abarca la acción del hombre en todas sus manifestaciones.

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Tan Esquinca Yolanda. (2010, noviembre 22). Los valores desde la perspectiva de la teoría pesimista y la conducta del sujeto. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/los-valores-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-pesimista-y-la-conducta-del-sujeto/
Tan Esquinca, Yolanda. "Los valores desde la perspectiva de la teoría pesimista y la conducta del sujeto". GestioPolis. 22 noviembre 2010. Web. <https://www.gestiopolis.com/los-valores-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-pesimista-y-la-conducta-del-sujeto/>.
Tan Esquinca, Yolanda. "Los valores desde la perspectiva de la teoría pesimista y la conducta del sujeto". GestioPolis. noviembre 22, 2010. Consultado el 23 de Mayo de 2019. https://www.gestiopolis.com/los-valores-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-pesimista-y-la-conducta-del-sujeto/.
Tan Esquinca, Yolanda. Los valores desde la perspectiva de la teoría pesimista y la conducta del sujeto [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/los-valores-desde-la-perspectiva-de-la-teoria-pesimista-y-la-conducta-del-sujeto/> [Citado el 23 de Mayo de 2019].
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