Liderazgo. El carisma del líder

Al surgir la duda de cómo determinar si un gerente es un líder o un jefe, se debe de tomar este asunto con toda la importancia que se merece, ya que de ello depende el conocimiento de que es lo que debe hacer el gerente de nuestros días, o aquélla persona a quien se capacita para que lo sea en el futuro, o desee alcanzar esta jerarquía.

En la actualidad se sostiene que un gerente es un líder, pero la realidad es que un líder y un jefe se distinguen claramente porque el líder recibe el poder de sus seguidores, mientras que el jefe recibe el poder de su jefe inmediato. Esto ocasiona que el desempeño de los dos sea diferente totalmente.

Si pensamos en los personajes de la historia, podemos decir que Bush y Saddam Hussein, fueron líderes porque tenían personas que los apoyaban. Ambos poseían estilos muy diferentes, pero al igual que Hitler, Mussolini, Churchil, Mahoma o Jesucristo, tenían algo único, especial y desconocido denominado carisma.

No sabemos qué es el carisma, pero sí sabemos que efectos produce, es una cualidad indefinible, a diferencia de la inteligencia o la paciencia, pero produce el efecto de hacer que las personas sigan a quién lo tiene. Por su parte, quien tiene carisma no tiene que hacer nada para elevar o disminuir, pero tampoco puede hacer nada al respecto. No es algo a lo que se pueda renunciar. Por eso se lo toma como una ventaja, pero que también resulta ser una atadura.

El jefe, su vez, es designado por su jefe. Se discute si tiene carisma o si éste es mejorable. Podríamos decir que hay seres que producen reacciones favorables en los otros mientras que hay personas que producen en su entorno una sonrisa, ¿diremos que tiene carisma? En verdad, sencillamente tiene una personalidad que hace que los demás se le acerquen.

Por otro lado, quienes tienen carisma son difíciles de integrar en una empresa. No son gente para estar subordinada en la jerarquía.

La diferencia entre líder y el jefe es tan grande que cuando un líder se va sus seguidores van tras él, o incluso se matan, pierden el sentido; en cambio, cuando un jefe se va, sus empleados le hacen una despedida y le desean lo mejor.

No debemos caer en la tentación de decir qué virtudes son necesarias o hay que tener para ser jefe. Ya hemos citado que esas cualidades son diferentes para cada empresa o para cada sector de la empresa.

En consecuencia, hay diversos aspectos que son indispensables conocer, que son incluso de aplicación general y que de hecho no son cualidades sino técnicas.

En la actualidad todos los jefes tienen que tomar decisiones. Los jefes tienen que aplicar el arte de negociar. Y esto lo hacemos los seres humanos desde que despertamos hasta que nos dormimos. Otra técnica que el jefe necesita es la administración del cambio, porque hay varios tipos de cambio, pero para poder vivir en el mundo actual es relevante tener control de los procesos. El jefe tiene que conocer la técnica para construir una visión, de la misma forma que tiene que conocer la técnica para desarrollar escenarios de su entorno.

Finalmente, hay que poner atención al hecho de que el jefe coordina personas.

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Landero Romero Guillermo. (2009, septiembre 24). Liderazgo. El carisma del líder. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/liderazgo-carisma-lider/
Landero Romero, Guillermo. "Liderazgo. El carisma del líder". GestioPolis. 24 septiembre 2009. Web. <https://www.gestiopolis.com/liderazgo-carisma-lider/>.
Landero Romero, Guillermo. "Liderazgo. El carisma del líder". GestioPolis. septiembre 24, 2009. Consultado el 14 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/liderazgo-carisma-lider/.
Landero Romero, Guillermo. Liderazgo. El carisma del líder [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/liderazgo-carisma-lider/> [Citado el 14 de Diciembre de 2018].
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