La política industrial colombiana bajo el modelo de apertura

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LA POLÍTICA INDUSTRIAL COLOMBIANA BAJO EL MODELO DE
APERTURA
INTRODUCCIÓN
El programa de desarrollo que suponía la apertura económica no se realizó, el paso de una
economía protegida con un mercado cautivo a una economía abierta y competitiva tropezó
con graves problemas de aplicación que no se contemplaron al momento de su
implementación. Vivimos en un mundo que se globaliza y la falta de coordinación entre la
realidad productiva y la puesta en marcha de las reformas llevó a la economía nacional a
un franco deterioro en todos los ordenes.
En la presente Monografía, queremos participar en el debate acerca de la Política Industrial
más adecuada para conseguir los objetivos de desarrollo y crecimiento que necesitamos
para mejorar tanto el nivel económico como el nivel de vida de nuestra sociedad,
asumiendo el reto bajo los parámetros que rigen a una economía abierta que busca
insertarse exitosamente en el mercado mundial.
El presente trabajo consta de tres capítulos, concatenados y complementarios. En el primer
capítulo, mostraremos el proceso de implementación del modelo de apertura en la década
pasada, sus repercusiones sociales en todos los campos y la relación existente entre el
proceso de apertura y los problemas de desindustrialización en Colombia, indicaremos las
características de nuestro sector externo en dicho proceso, buscaremos demostrar que
aunque la apertura suponía un fortalecimiento del aparato exterior, hasta el momento el
resultado ha sido el contrario y cada día somos más dependientes del comportamiento de
nuestras exportaciones primarias.
En el segundo capítulo mostraremos un resumen de la situación industrial en Colombia, las
repercusiones que el proceso de globalización ha tenido sobre nuestro aparato industrial y
las tendencias mundiales que se han dado en torno al desarrollo del tejido productivo.
Para finalizar, mostraremos el entorno competitivo colombiano, en donde nos adentraremos
en los temas de productividad y competitividad, mostrando las políticas de ciencia y
tecnología y buscando demostrar que éstas son insuficientes en un mundo en donde las
ventajas se construyen y no son producto de la riqueza física o natural.
Entendemos que el incremento de la productividad de nuestro país, es el único camino que
nos conducirá a un mayor nivel de vida de la población en el corto plazo, teniendo en
cuenta que para lograrlo; necesitamos mejorar los niveles de nuestra inversión en capital
humano y capital físico para afectar de manera clara y positiva la tasa de crecimiento
colombiana.
Esperamos que este esfuerzo por contribuir a la solución de la problemática social y
económica rinda frutos que puedan ser asumidos de manera práctica y que no constituya un
simple planteamiento teórico; es decir que pueda ser tenido en cuenta para la construcción
de la Política Industrial exitosa en Colombia.
1. APERTURA ECONÓMICA, GLOBALIZACIÓN Y COMERCIO EXTERIOR
Vivimos en un mundo cambiante en donde existe un nuevo juego, hay nuevas reglas y se
deben aplicar nuevas estrategias. El triunfo del capitalismo sobre el comunismo, y la
consiguiente globalización mundial, bajo las reglas de libertad económica, propiedad
privada y en general los pilares de dicho sistema social, nos impone cambiar y ser más
eficientes, competitivos y dinámicos, para insertarnos exitosamente en un mundo unipolar.
Lester C, Thurow1[1], afirma que hoy el mundo se encuentra en un período de equilibrio
interrumpido, y que dicho equilibrio es causado por cinco tendencias que están marcando el
juego económico mundial. Vivimos en un mundo sin comunismo, en donde el cambio
tecnológico hace que las industrias se basen en la capacidad intelectual, con índices
demográficos nunca antes vistos, bajo un proceso de globalización acelerado y en donde
parece no existir un poder político o militar dominante que maneje al mundo sin algún tipo
de resistencia económica.
1
Con el fin del comunismo, un tercio de la humanidad y un cuarto de la superficie total de la
Tierra que solían estar controlados por ese sistema se incorporan al viejo mundo capitalista.
Aquellos que originariamente vivían bajo el comunismo cambian radicalmente su
condición de vida, sus valores y el mapa económico mundial parece eliminar fronteras. A
este hecho, se debe sumar que la población mundial está en crecimiento, se desplaza y se
envejece. La explosión demográfica, aumenta la miseria en muchas regiones del mundo y
el desempleo crece cuando la mano de obra no calificada no es necesaria en un mundo
industrial desarrollado.
Respecto a las realidades industriales, encontramos un cambio técnico hacia una era
dominada por las industrias basadas en la capacidad intelectual del hombre, las cuales
debido a los inmensos avances en la productividad, necesitan de mercados globales, en
donde los cambios en la tecnología, el transporte y las comunicaciones están creando un
mundo en donde todo se puede hacer y vender en cualquier parte de la tierra y la economía
global está cada vez más conectada.
Alain Touraine2[2], al darnos una noción sobre globalización afirma: ... "hay que ver en la
idea de globalización una relación que enmascara el mantenimiento de las relaciones de
dominación económica al introducir la imagen de un conjunto económico mundial
autoregulado o fuera del alcance de la intervención de los centros de decisión política... no
puede aceptarse en modo alguno como la descripción de un tipo societal nuevo y
perdurable".
La globalización, se ha olvidado del individuo, de sus diferencias y de su identidad,
imponiendo una dinámica en las sociedades modernas que afecta a las minorías, a las
pequeñas etnias y a las sociedades pequeñas. El triunfo del sistema capitalista, y sobre todo
del capital financiero, se ha olvidado de los patrones culturales, de las tradiciones, y nos ha
impuesto un ritmo de vida diferente al que estábamos acostumbrados anteriormente.
El proceso de globalización, también puede asociarse con la expansión de la actividad
económica, sin que las fronteras nacionales constituyan obstáculos de relieve, asociándose
el fenómeno con el libre cambio de mercancías. Además, la globalización, abarca factores
2
más amplios: En primer lugar, hay que tener en cuenta los incrementos registrados en los
flujos de inversión directa. Entre 1982 y 1992, por ejemplo, estos flujos aumentaron en un
porcentaje medio del 30% anual en el mundo, un ritmo de crecimiento cinco veces superior
al del comercio mundial y 10 veces superior al del producto mundial3[3]. En los últimos diez
años 63 países en desarrollo redujeron de manera significativa sus restricciones aduaneras.
Sin embargo, durante el mismo período 22 países miembros de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) elevaron sus barreras, especialmente las
no arancelarias, que inciden en los productos agrícolas, productos siderúrgicos, aparatos
electrónicos, calzado y prendas de vestir. Se calcula que el porcentaje del comercio de
productos manufacturados afectado por estas medidas proteccionistas aumentó desde el
14% del total, en 1981, a más del 19% en 1990.
Otro de los fenómenos más importantes de los últimos años es la globalización de las
finanzas. Las transacciones diarias en los mercados de cambio evolucionaron de 15.000
millones de dólares en 1973 a 1,3 billones en 1997, una cantidad casi 60 veces superior al
flujo comercial diario. Asimismo se calcula que el total de los activos financieros objeto de
transacción en el mundo aumentó de los 5 billones en 1980 a 35 billones en 1992, lo que
equivale al doble del PIB de todos los países de la OCDE reunidos. En resumen, la actual
etapa de globalización se caracteriza por la ampliación de la globalización comercial, de
forma simultánea a la importante globalización financiera, junto a las tendencias de
regionalización de los mercados de bienes y servicios, de progreso tecnológico vertiginoso
y de generalización de los sistemas flexibles de producción.
1.1 EFECTOS DE LA GLOBALIZACIÓN
1.1 EFECTOS DE LA GLOBALIZACIÓN
Los efectos para países como Colombia, son ampliamente debatidos, pero parece haber
consenso en afirmar que los procesos de globalización están incrementando la brecha entre
los países desarrollados y el mundo subdesarrollado. Se sabe, por ejemplo, que el 80 por
ciento del comercio mundial ocurre entre Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, y que
los mercados de la periferia como Colombia no son interesantes para las grandes
corporaciones multinacionales, dada su baja capacidad de consumo4[4].
3
4
La realidad nos indica que lo que era productivo y competitivo el día de ayer no lo es más
hoy. Es decir, lo que era competitivo en un mercado regional o nacional no esta resultando
serlo en el nuevo mercado globalizado. Lo que está implicando la destrucción masiva de las
capacidades productivas que se encuentran en manos de la gran mayoría de los productores
y trabajadores de los países periféricos.
La globalización ha implicado varios problemas para países como Colombia y sería
importante destacar los siguientes elementos en torno a los procesos de apertura y
globalización.
Características del proceso en los países de la periferia:
Fuerte caída de los niveles del ahorro nacional, de las remuneraciones a los
trabajadores, del consumo per cápita, de la atención que brinda nuestra sociedad a la salud,
la educación y, en general de los niveles de bienestar.
Incapacidad para los países como Colombia de tomar decisiones autónomas.
Generando la pérdida paulatina del control del Estado sobre el entorno nacional.
Acelerada internacionalización de los procesos económicos; la consolidación del
sistema financiero internacional y sus consecuencias sobre economías financieramente
limitadas como la nuestra; uso de nuevas tecnologías de información, sin aprensión del
conocimiento y diferentes formas de intervención del Estado, con la conversión de la
cultura en un producto y en un factor de producción.
Pérdida de importancia de la producción de materias primas frente a la producción de
manufacturas y servicios.
Conformación de bloques en el proceso de globalización que alteran los sistemas
geopolíticos de seguridad global y en donde los intereses de los bloques se anteponen a los
de los países pobres.
Las nuevas instituciones internacionales "reguladoras" del mercado global dirigidas
por los países de mayor desarrollo imponen su legislación y sus sistemas de sanciones. Las
decisiones se toman en el centro, es decir, son locales, pero su alcance es global.
Se produce la interacción de estos factores entre sí, lo que contribuye a un movimiento
dirigido a la concentración en las regiones más desarrolladas de la actividad económica y
del aprovechamiento de los frutos del progreso tecnológico. Mientras tanto, las naciones en
desarrollo, buscan recursos en forma de inversión extranjera para tratar de desarrollarse.
La competencia en este sentido, no es un problema regional sino global, y los cambios
realizados en países como Colombia, son un fiel reflejo de los cambios en la economía
mundial.
1.1.1 Respuesta a la Globalización: Apertura Económica.
En el mundo entero, las políticas de libre mercado representan las recetas aplicadas para
responder a la globalización.
Colombia experimentó en la última década del segundo milenio, la transformación de su
modelo económico y social, mediante la implementación de políticas de libre mercado. Tras
mantener un esquema de economía semi cerrada, la liberalización comercial constituyó el
paradigma dominante tanto en Colombia como en toda América Latina. Diez años después
los resultados mostrados resultan desconcertantes para nuestro país, pues el retroceso de
nuestra economía no puede explicarse exclusivamente por los ideales aperturistas y existen
muchos factores que distorsionan las posibles valoraciones que sobre el proceso se pueden
hacer.
Hechos como la violencia e inseguridad, la formalización de la Constitución de 1991, la
política monetaria empleada, los problemas de la economía internacional o las crisis
políticas distorsionan las diferentes valoraciones que podemos hacer sobre la
implementación de la "economía de mercado" en nuestro país. Sin embargo, como punto de
partida, podemos afirmar, que las economías abiertas poseen mayores niveles de
crecimiento en el largo plazo y que la globalización mundial nos exige mirar abiertamente
al mundo. A pesar de que nos encontramos muy rezagados en este proceso, pensamos que
es factible crecer sostenidamente e incrementar el nivel de vida de la población bajo un
esquema de competencia abierta, ideal que debe perseguir nuestra sociedad. Entendemos
que sin paz y desarrollo sostenible, será imposible avanzar adecuadamente hacia el
bienestar social que buscamos, pensar en inversión en capital físico y humano, resulta
fundamental para mejorar los niveles de competitividad colombiana.
1.2 EL PROCESO DE APERTURA EN COLOMBIA
1.2 EL PROCESO DE APERTURA EN COLOMBIA
El proyecto económico que han seguido la mayoría de países latinoamericanos desde
mediados de los años ochenta, es una propuesta de sociedad que conlleva supuestos
políticos e ideológicos que se sustentan en el planteamiento que señala que para el
funcionamiento adecuado del capitalismo, es imprescindible la libre actuación de las
fuerzas del mercado (acorde con las tendencias de globalización) por lo que la apertura de
los mercados nacionales, los procesos de privatización, la desregulación económica y la
reforma del Estado, se transforman en las herramientas básicas para lograr insertarse en ésta
dinámica de crecimiento.
En el caso colombiano, el Consejo Nacional de Política Económica y Social, junto con el
Consejo Directivo de Política exterior Aprobaron un Programa de Modernización de la
economía colombiana, el cual se empezó a aplicar a partir de Febrero de 1990, el
argumento principal, para la adopción de las reformas fue la noción de que obstáculos de
índole estructural habían impedido a la economía mantener tasas de aumento del PIB
cercanas al 5% anual5[5].
Además, en 1.991 Colombia cambió su modelo de comercio exterior que buscó, a través de
un esquema proteccionista, sustituir importaciones, por uno de apertura económica
buscando la internacionalización de la economía, estimular los procesos de integración,
promover el mercado exterior de bienes, tecnología y servicios. El nuevo esquema facilita
el ingreso y la salida de capitales foráneos y permite que nacionales y extranjeros hagan
negocios con el exterior, lo cual se asimila casi a una completa libertad cambiaría que
permite tener cuentas corrientes en moneda extranjera, conseguir créditos y realizar todo
5
tipo de operaciones en el mercado cambiario libre. La reforma del comercio exterior aparte
de racionalizar la protección a la industria doméstica para hacerla más competitiva,
modifica la estructura institucional del sector exportador con el fin de mejorar su eficiencia
y buscar una mayor competitividad internacional.
Entre las modificaciones realizadas podríamos destacar la creación del Ministerio de
Comercio Exterior, la modificación de la organización y funciones del Ministerio de
Desarrollo, el Incomex, la Junta de Importaciones, el Consejo de Política Aduanera y se
transforma a Proexpo en el Banco Colombiano de Comercio Exterior. (Bancoldex)6[6]
Los obstáculos que se argumentaron para cambiar todo el esquema económico, tuvieron
como eje fundamental la apreciación de que existían pocos incentivos de mercado para
mejorar la capacidad productiva del sector privado, que la protección limitaba la capacidad
de desarrollar la industria debido a la falta de competencia y que la debilidad del sistema
financiero y su escasa libertad, impedía a los agentes económicos movilizar eficientemente
los recursos con el fin de aumentar la capacidad productiva.
En este sentido, el modelo de desarrollo seguido por Colombia, comienza por realizar
cambios tendientes a implementar un nuevo orden institucional en donde los principios de
descentralización del Estado y completa libertad económica rigen los cambios sociales
implementados.
El proceso de descentralización fue inspirado en la noción de que el centralismo excesivo,
tanto en funciones como en el manejo de los recursos, aunado a la escasa participación de
la población, había derivado en la pérdida de poder de los gobiernos territoriales y
municipales, representando grandes desequilibrios sociales y grandes deficiencias en la
prestación de los servicios.
Bajo esta óptica se considera a la descentralización un proceso irreversible, inevitable, y
sobre todo eficiente y democrático para el desarrollo de nuestra nación, rescatando las
bondades de la mayor participación ciudadana, y la mayor cercanía en la resolución de los
problemas que afrontan las diferentes regiones y busca que las necesidades y preferencias
6
locales, se expresen, se escuchen y se resuelvan desde el nivel de gobierno que se encuentre
más cerca de las personas y que sea capaz de hacer los diagnósticos correctos y responder a
las necesidades de los habitantes de una manera eficiente y eficaz.
Respecto del fenómeno de la descentralización en Colombia, hay consenso en afirmar que
es un proceso joven, incompleto, pero que va por buen camino y que se debe profundizar y
afinar ya que es la mejor opción a largo plazo para el desarrollo del país. En este sentido,
se afirma que el proceso de descentralización en Colombia aún no se ha consolidado7[7]; a
pesar de varios logros en materia de descentralización fiscal y administrativa, se afirma que
existen razones sociales, económicas y políticas que interfieren en el proceso. Por otro lado,
se observan deficiencias en los instrumentos que definen las relaciones fiscales
intergubernamentales y en la implantación de la descentralización en niveles sectoriales.
Se entiende que aún así, el proceso se encuentra en una etapa de transición, en donde
Colombia opta por un proceso de descentralización fiscal y administrativa a mediados de
los años 80, el que se concreta explícitamente en la Constitución de 1991.
Las políticas propuestas en cuanto a la liberalización del comercio bajo este marco son las
de defender las condiciones de libre competencia y realizar inversiones en las áreas que
mejoren la posición competitiva del país. Teóricamente se sostiene que cuando los países,
pertenecientes al primer mundo lleguen a niveles de desarrollo tales que la introducción de
más factores resulte más costosa que la abstención de hacerlo, volcarán sus capitales hacia
los países atrasados. Por esta razón se puede esperar una reducción de la brecha entre los
dos tipos de países y una homogeneización de los niveles de productividad en el mundo8[8].
Los principales planteamientos que justificaron la implementación de la apertura
económica se derivaron del diagnóstico según el cual el país no podía crecer a ritmos
aceptables y con niveles sustancialmente más bajos de inflación, en ausencia de una
inserción más decidida de nuestra economía en el contexto mundial.
7
8
Se afirmo al comienzo de la década pasada que el "mayor escollo al avance económico ha
radicado en las dificultades que ha tenido el sector privado para percibir con claridad las
indicaciones del mercado en materia de precios, fácilmente podemos notar que la
intensiva intervención estatal ha sido uno de los factores determinantes en este
hecho"9[9]. Afirmación que muestra claramente la concepción económica de la época.
Las modificaciones que se fueron efectuando en la normatividad económica buscaron como
elemento esencial crear condiciones apropiadas para el funcionamiento de los mercados. En
términos prácticos, ésta directriz significó el reconocimiento de la necesidad de competir
interna y externamente tomando en consideración los aspectos positivos que se derivan de
esta guía del manejo económico. Se dieron evidencias de la forma como la acción estatal se
fue reduciendo para crearle condiciones apropiadas a la gestión privada.
Cabe destacar el hecho de que algunos de los efectos que se preveían con la llegada de la
apertura se dieron y que en muchos sectores, había coincidencia en cuanto a las políticas
que deberían acompañar la apertura.
Sería pertinente citar a Francisco J. Ortega Acosta, Gerente General del Banco de la
República en 1991, quien en la época afirmaba que en ausencia de políticas
complementarias, un primer efecto de la apertura comercial sería el incremento de las
importaciones", inducido por la baja de las tarifas arancelarias, y por la disminución de los
controles administrativos.
Se llegó a la conclusión de que una mejor manera de compensar la caída en el precio
relativo de los bienes importables, derivada de la desgravación y de menores aranceles, era
mediante la utilización de una tasa de devaluación nominal un poco más rápida.
"Diversos estudios académicos apoyan teórica y empíricamente, la idea de que una
apertura exitosa está asociada con una devaluación no solo nominal sino también
real10[10]."
9
10
Lamentablemente, hoy encontramos demasiados problemas en la implementación del
proceso de apertura y vemos que los supuestos que la sustentaron no parecen cumplirse.
Al cumplirse 10 años del proceso de apertura económica, los resultados reales parecen no
ser muy favorables, y el país ha afrontado la peor coyuntura económica registrada en el
presente siglo. Sin embargo, existe un nuevo enfoque de promoción de las exportaciones y
fortalecimiento del aparato exterior del cual no podemos ser ajenos dadas las condiciones
de coyuntura internacional, la globalización y la tendencia generalizada al libre comercio.
Tomando en cuenta que el objetivo primordial del capitalismo es el de garantizar la
maximización de utilidades para lograr una rentabilidad adecuada en las industrias y poder
generar un ahorro que nos ayude a mejorar nuestro nivel de vida; Debemos ser conscientes
de que vivimos en un escenario más productivo y en donde el cambio de formas de
producción va a determinar la modificación de las bases tecnológicas, los pactos
comerciales para el funcionamiento del mercado y las formas de organizar el trabajo.
La globalización es una realidad de la que no podemos ser ajenos, pero debemos aprender a
vivir bajo esta realidad, conociendo sus ventajas y desventajas, para optimizar el desarrollo
colombiano en este nuevo escenario mundial Aunque la apertura económica fue concebida
como un todo, múltiples aspectos como la estabilidad financiera o el control del gasto
fracasaron en el camino de la liberalización, aspectos que ahora afectan nuestro nivel de
vida y nuestra competitividad internacional.
2. EL ENTORNO INDUSTRIAL EN COLOMBIA
2.1 TENDENCIAS MUNDIALES Y REALIDAD INDUSTRIAL
En los últimos años se han producido grandes transformaciones en los países
industrializados, en los países en desarrollo y en el conjunto de la economía mundial, donde
se destacan cuatro elementos fundamentales: En primer lugar, se ha acentuado la dinámica
de la revolución tecnológica, con aumentos en los niveles de producción y menores costos,
se han fortalecido los sistemas de información, la informática y las telecomunicaciones
representan los sectores con mayor dinamismo en las últimas décadas11[1]. En segundo lugar,
se ha modificado el marco institucional de las empresas en el mundo, donde los procesos de
apertura, liberalización y desregulación, juegan un rol fundamental. En tercer lugar, los
polos de desarrollo más dinámicos se encuentran en los países en desarrollo (especialmente
en Asia) y por consiguiente se presenta un aumento de la competencia, forzando el
desarrollo e incorporación de innovaciones tecnológicas que cambian la posición relativa
de sectores y empresas en el mercado mundial cambiando y volviendo más dinámicas a las
empresas. Para terminar, se modificaron las interconexiones entre las economías
nacionales, y vivimos procesos de globalización, y al mismo tiempo unión regional, en
formas de bloques, organizaciones o tratados bilaterales.
El desarrollo industrial de las dos últimas décadas se ha conformado teniendo como
epicentro un nuevo sistema técnico, que gira en torno a la información; cuatro pilares
sostienen dicho sistema: la electrónica, la informática, las telecomunicaciones y la robótica.
La introducción de dichos factores, hizo que se llegara al fin de la era de las ventajas
adquiridas y se inició una nueva era: el de las ventajas construidas; en esta nueva fase el eje
se desplaza de la "existencia de abundantes recursos naturales y mano de obra hacia la
posesión del dominio científico y tecnológico y la capacidad de innovación12[2].
Las nuevas condiciones de producción conllevan, a cambios en la división del trabajo, tanto
en su organización al interior de las unidades de producción, como en lo que atañe a su
distribución entre trabajo directo e indirecto y los niveles de calificación requeridos para
manipular las nuevas tecnologías implicando una reducción de la cantidad de trabajo
requerido por unidad de producto, consecuencia del incremento de la productividad por el
uso de nuevas tecnologías.
Para las empresas, hoy cuentan más los niveles de calificación de la fuerza de trabajo que
de disponer de mano de obra barata; la disponibilidad de mano de obra calificada se
convierte en un objetivo estratégico. En esta situación, el progreso tecnológico
principalmente de índole informático exige nuevas formas de calificación del recurso
humano y replanteamientos en la organización social del trabajo, creando una dinámica
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12
hacia una nueva división internacional del trabajo, y constituyéndose además en fuente
adicional de preside sobre los procesos de reformas en los países en desarrollo13[3].
Respecto a lo institucional, como se vio en el capítulo anterior, el modelo preponderante en
la etapa actual del proceso de globalización en la esfera económica es de corte neoliberal,
basado en un mercado en competencia abierta mediante la liberación de la movilidad de
bienes, capitales y servicios. En la globalización llegan al mercado mundial nuevas culturas
de empresas y nuevos modelos organizacionales. Y en general, la globalización nos impone
reglas hacia el desarrollo de condiciones básicas para el desarrollo de algún tipo de política
industrial. Además, en la época de la globalización, es seguro que hay pérdidas de
soberanía parciales de los estados nacionales. Pero la globalización no significa el fin de la
acción del estado: significa un cambio en los puntos de aplicación y de sus ámbitos. En los
países industrializados se lo sabe perfectamente.14[4]."
El nuevo escenario del comercio internacional y los principios de competencia son
ahora diferentes como en el caso de las ventajas adquiridas que han sido
reemplazadas por las llamadas ventajas construidas y que se reafirman cada día como
los nuevos pilares de desarrollo. Frente a estas nuevas estructuras el sector industrial
colombiano y latinoamericano (Con contadas excepciones) ha tenido que sufrir el
desencanto de ver caer sus expectativas de crecimiento al nivel de esperanzas de
subsistencia y ante estos problemas, renace el tema del desarrollo industrial, como
salida a los problemas que afrontamos.
La globalización, y el desarrollo industrial en el mundo son factores íntimamente ligados:
sobre todo en términos de producción, mercados y competitividad. Si entendemos el
proceso de globalización como una nueva fase en la internacionalización de los mercados,
encontraremos que la globalización también implica la multinacionalización de las
empresas y la necesidad de buscar nuevos mercados, sobre todo teniendo en cuenta el
hecho de que los inmensos avances en la productividad de los países desarrollados,
convierte a cualquier ser humano en un posible comprador de productos, y el límite de los
13
14
mercados ya no se centra en la capacidad de producción sino en el tamaño de nuestro
mundo.
En este sentido, sería pertinente entender que la globalización impone nuevas normas de
juego a las empresas y sobre todo a las naciones. Cuando pensamos en la apertura
económica y en los discursos de libre comercio, donde vemos elementos como la libertad
financiera, la neutralidad de Estado o el libre movimiento de mercancías podríamos pensar
que las reformas estructurales aplicadas en la década pasada, simplemente abonaron el
camino hacia el crecimiento de las empresas multinacionales, que tenían como único límite
de producción las restricciones políticas y económicas de las economías reguladas.
En la actualidad, resulta paradójico que las economías más fuertes simplemente se regulan
hacia adentro y se liberalizan hacia fuera, siempre caminando de la mano con su sector
privado. Resulta muy triste y desalentador el hecho de que mientras los colombianos
rogamos por ampliar preferencias arancelarias, las economías grandes y fuertes piden
seguridad para sus inversiones, e incluso obligan a los países a jugar para ellos
privilegiando el control de metas macroeconómicas como el control de la inflación sobre
consideraciones sociales, bajo discursos que nos dicen que la mejor manera de llegar a la
prosperidad es cumplir con metas que solo privilegian a los inversionistas internacionales.
Para terminar, y a manera de conclusión, los países como Colombia son dependientes, tanto
económica como institucionalmente de los países desarrollados, y en este sentido, somos
nosotros, los que debemos acomodarnos a las reglas de Política Industrial que se imponen,
sin importar, el perjuicio que esto implique a las sociedades más pobres. Ante estas
tendencias de desarrollo industrial, debemos acomodarnos eficientemente y mejorar
nuestros indicadores macro y nuestra producción.
2.2 HISTORIA DEL DESARROLLO INDUSTRIAL EN COLOMBIA
2.2 HISTORIA DEL DESARROLLO INDUSTRIAL EN COLOMBIA
El desempeño industrial en Colombia, ha sido muy modesto en la última década. Hasta la
década de los ochenta, la aplicación de las políticas industriales en los países de América
Latina siguió la propuesta del modelo de sustitución de importaciones, la cual postulaba la
intervención directa e indirecta del gobierno (incentivos fiscales, crediticios, y protección
comercial) como mecanismo indispensable para lograr el desarrollo industrial, lo cual se
justificaba por las debilidades estructurales de estas economías, tales como: concentración
de las exportaciones en productos de origen primario; evolución desfavorable en los
términos de intercambio; mercados internos incipientes, fragmentados y reducidos; escasez
de capital y mano de obra calificada y debilidad empresarial. El modelo de sustitución
permitió a los países latinoamericanos entrar en un proceso de industrialización que duró
alrededor de tres décadas y dio como resultado la creación de una base industrial.
Jesús Antonio Bejarano explicaba que el proceso de industrialización colombiano y los
patrones de acumulación sobre los cuales ha descansado, transcurren de un modo s o
menos similar al del resto de los países de América Latina15[5]. Pueden distinguirse en este
proceso dos etapas: una sustitutiva de importaciones, que si bien se inicia desde los años
treinta, adquiere su configuración precisa en la década del cincuenta y mantendrá su
carácter estrictamente sustitutivo hasta 1967. La otra, que se puede distinguir en la década
de lo setentas que sin abandonar su carácter sustitutivo, apoya su expansión
fundamentalmente sobre la exportación de manufacturas, lo que le permitiría modificar, al
menos en parte, las condiciones de acumulación desarrolladas desde los años cincuenta.
Existe consenso en afirmar que la industrialización colombiana por sustitución produjo un
alto grado de monopolización. Y las restricciones del mercado llevaron tempranamente al
sector industrial a una diversificación horizontal demasiado extensa que respondía, por
supuesto, a la fragmentación del mercado. La industrialización por sustitución, permitió una
importante acumulación de capital en la industria manufacturera, basada en los beneficios
extraordinarios derivados de estructuras oligopólicas de mercado. Y esto dio pie para que
los principales grupos económicos pudieran integrarse verticalmente, generando grandes
conglomerados económicos, que hasta la actualidad, participan en muchas actividades
diferentes al mismo tiempo16[6].
Cuando culmi la etapa de la sustitución fácil, el modelo comenzó a mostrar los
principales síntomas de agotamiento como resultado de la subsistencia de serios problemas
de carácter estructural: excesiva orientación hacia el mercado interno, incapacidad para
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generar divisas para satisfacer sus necesidades de importación, desarticulación del tejido
industrial, falta de competitividad, incapacidad para generar empleos y oligopolización
protegida.
La sustitución, crea algún tipo de tejido industrial los años setenta, aprovechando las
ventajas que la protección trae y favoreciendo el desarrollo industrial a partir de la
protección y no la innovación. Lamentablemente, las limitaciones del mercado interior
generaron una barrera muy clara a la industria colombiana y la protección que en un primer
estado de industrialización es un fenómeno positivo se convirtió en un fenómeno desastroso
para la economía nacional.
A partir de la década de los setenta, ninguna empresa industrial colombiana creció
realmente más allá de las oportunidades del mercado interior y Colombia siguió viviendo
de las exportaciones primarias de café, carbón, petróleo y otros productos, protegiendo el
mercado interior y manteniendo una industria que para los años ochentas se hizo pequeña,
ineficiente y poco competitiva con una participación nula en el mercado internacional. Al
finalizar la década de los ochenta hace su aparición el neoliberalismo, como una respuesta
teórica para modernizar y hacer más competitivas las economías emergentes, aplicando
aperturas de choque que fortalecerían y harían más modernas las economías, pensando en la
importancia de las ventajas comparativas entre los países y bajo el supuesto de que el
mercado internacional haría una distribución justa de los recursos y que los países en
desarrollo crecerían más rápidamente gracias a las nuevas condiciones de mercado.
Los países como Colombia pierden terreno en el ámbito mundial y la apertura de los
mercados nos hace más vulnerables a las crisis mundiales y al comportamiento de los
precios de bienes primarios quienes a pesar de la apertura siguen dándonos el pan de cada
día en nuestro país. El desalentador manejo macroeconómico que permitió la pérdida de
competitividad de la economía en su conjunto, al dejar revaluar nuestra moneda en los años
más cruciales de apertura y la falta de apoyo estatal para reanimar a la industria resultaron
factores fatales en el camino colombiano hacia la prosperidad económica y por el contrario
resultó en un proceso de desindustrialización.
Los datos muestran la historia de la industrialización en Colombia, donde se experimentó
un largo proceso de cambio estructural, que se tradujo en un notorio aumento del PIB
industrial en relación con el PIB Total, de 8.38% en 1940 a 23.47% en 1975. A partir de
1975 esta participación comenzó a descender y llegó en 1996 al 17.94%. Esto sugiere que
efectivamente se ha presentado una gradual pero notable pérdida de dinamismo en el sector
industrial, que se ha acentuado en los noventa. Además, la apertura de choque ocasionó
efectos contrarios a los anunciados como justificación de la política; en lugar de
emergencia y dinámica de sectores transables17[7], se fortalecieron los no transables y en los
primeros se originó una sustitución de producción nacional por importada en las mismas
empresas locales que, aprovechando barreras naturales de localización utilizaron sus redes
de comercialización para vender lo importado.
El modelo de liberalización generó serios desequilibrios en la economía colombiana que
produjeron efectos negativos en la industria. Con la apertura se dio un exagerado
crecimiento de las actividades no transables, con un auge del consumo privado, la caída del
ahorro nacional y serios desequilibrios en las cuentas del estado. A pesar del dinamismo de
algunos nuevos sectores y la recuperación de otros que decrecieron en la década de los
ochenta, el sector industrial permaneció invariable durante los primeros años de los
noventa. Prevalece la estructura oligopólica y la alta dependencia del ciclo económico
general. La apertura no produjo una reducción sustancial de los niveles de protección a la
industria manufacturera y en realidad, se tradujo en un mejoramiento de la posición de los
grandes grupos económicos y de las empresas con inversión extranjera directa. Los grupos
económicos ganaron y pudieron participar en sectores de servicios tales como energía,
comunicaciones y finanzas.
Se fortaleció la posición de las empresas que producían bienes no transables, y las empresas
expuestas verdaderamente a la competencia internacional resultaron seriamente
perjudicadas. La reforma comercial, en conjunto con la revaluación real, determinó un
cambio relativo en contra de los productos de alto valor agregado. Los recursos y las
actividades se desplazaron hacia las actividades de alto contenido importado18[8].
17
18
En general el resultado que producen estos procesos de estabilización y apertura (rezago del
tipo de cambio y modificación de la relación de precios transables - no transables) es que,
por una parte, el crecimiento de las importaciones sea mayor que el de las exportaciones,
generándose nuevos desequilibrios en las cuentas externas y, por otra, que los retornos en
moneda nacional por las exportaciones sean inferiores a los que habrían sido con un tipo de
cambio de equilibrio y sin modificaciones de la estructura de precios relativos.
En este contexto, la industria tiene que competir contra dos actores externos, la devaluación
nominal y la competencia desleal, y generan un problema fundamental. El capital privado
nacional, no alcanza para desarrollar proyectos rentables, y a gran escala, sin que se haga
necesario el uso de inversión extranjera.
Lo que se está viviendo en la industria nacional es que la declinación del valor agregado
manufacturero como parte del PIB19[9], se produce porque la industria nacional no puede
competir contra las importaciones ni en los mercados de exportación. Además hay
declinación del empleo en la industria manufacturera a medida que las nuevas tecnologías
genéricas sustituyen mano de obra por capital, pese a las ventajas comparativas de una
mano de obra abundante con una mayor dependencia de la producción primaria y algunos
servicios (turismo), causados por la pérdida de las ventajas comparativas debido a una
actualización tecnológica inadecuada, o al cierre de industrias de sustitución de
importaciones que no pueden competir en condiciones de economía abierta.
Los resultados de la competencia internacional, afectaron de manera significativa el
desarrollo industrial en nuestro país, marginalizando la producción y empeorando nuestros
indicadores de desempeño, son pocas las empresas que sobreviven, y las que lo hacen,
tienen un fuerte componente de inversión extranjera, lo cual nos impide generar procesos
de acumulación propios. (ver cuadros)
Para desarrollar el tejido industrial en Colombia, se sugiere el siguiente decálogo de
propuestas: Es evidente, que la respuesta obvia para mejorar el entorno industrial en nuestro
país, es luchar por mejorar nuestros niveles de competitividad y productividad, en este
sentido, nos adentraremos al tema de desarrollo científico y tecnológico, como el elemento
19
central hacia el desarrollo de una política industrial, acorde con un Estado que supone la no
intervención y que se rige bajo las reglas del libre comercio
3. PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD: EL PAPEL DE LA CIENCIA Y LA
TECNOLOGÍA Y SU RELACIÓN CON LAS EMPRESAS
El desarrollo de este capítulo nos llevará a través de los conceptos de la
competitividad y su función con la productividad, sin embargo hemos considerado
como objeto principal de esta exposición el entorno científico y tecnológico que
contiene la política industrial para luego desembocar en el papel del capital
humano con relación a la creación de ventajas y el consecuente aumento del valor
agregado en la producción de las empresas y de los países por agregación. Por lo
tanto no dementamos la importancia de las otras dimensiones de la política
industrial ni entramos en discusión con la teoría de la competitividad, pero si
queremos disertar la actual política para C&T y si es posible promover mejoras en
ella a través de nuestras observaciones.
3.1 DEFINICIONES Y CONSIDERACIONES TEÓRICAS.
3.1 DEFINICIONES Y CONSIDERACIONES TEÓRICAS.
"El incremento de la productividad de un país es el único camino que conduce a un
mayor nivel de vida de la población en el largo plazo" (Krugman 1992.)20[1]
La productividad es un factor determinante de la competitividad internacional de un país y
debe entenderse como el mejoramiento de la capacidad productiva, y del entorno general,
buscando la eficiencia en el sentido de Pareto, es decir, mejorando el producto, la
eficiencia, los salarios etc, sin desmejorar algún otro indicador.
En Colombia, antes de iniciarse la apertura económica, la productividad estaba creciendo a
bajo ritmo, y este fenómeno fue uno de los principales argumentos para la liberalización
tanto del comercio internacional como el régimen de inversión extranjera. El aumento de la
productividad en los países es el camino más acertado hacia la búsqueda del bienestar
económico general, el comportamiento de la productividad laboral industrial en Colombia
20
de la década de los ochenta mostró un aumento cercano al 4%21[2], notablemente más alto
que el resto de América Latina, La productividad presentó un gran aumento en 1984, se
deterioró en 1985 y después de recuperarse en 1986, comienza un período continuo de
desaceleración. Sin embargo, la productividad del trabajo en la industria colombiana vuelve
a elevarse a partir de 1992 y en 1993 alcanza ritmos de crecimiento superiores al 4%. En la
actualidad, a pesar de las dificultades, la productividad laboral está aumentando, pero el
mercado laboral carece de la suficiente especialización, y la mano de obra calificada es
muy escasa.
La productividad media de la empresa latinoamericana es apenas un tercio de la
correspondiente a las empresas de los países desarrollados. Cerrar esta brecha de
productividad requiere de una modernización tecnológica tanto de los equipos y de las
tecnologías de proceso, actualmente muy anticuados como de las formas de organización
del trabajo y de la producción, también sumamente atrasados. Sin embargo, se mira tal
modernización con recelo puesto que se teme que la contrapartida de tal aumento en la
productividad sea una disminución en el empleo22[3]
El concepto de Competitividad es uno de los temas que aun hoy se discuten, sin
embargo se ha podido llegar a algunos acuerdos mas o menos generales al
respecto; y es que resulta que la misma evolución de las relaciones comerciales
han moldeado las definiciones, respondiendo a las observaciones y necesidades
de la coyuntura, inclusive se ha llegado a criticar si el termino en si es correcto
para querer explicar lo que se quiere ó si es que se ha abusado de su bondad
para aplicarlo incorrectamente a elementos que no corresponden.
Según Garay (1998) La competitividad de una nación es el grado al cual se puede
producir bajo condiciones de libre mercado, bienes y servicios que satisfacen el
test de los mercados internacionales, y simultáneamente incrementar los ingresos
reales de sus ciudadanos. La competitividad a nivel nacional esta basada en un
comportamiento superior de la productividad"23[4]. Pese a esta definición
21
22
23
convencional los ejercicios de acercamiento a la competitividad adolecieron de
enfoques parciales dando como resultado conceptos que no pueden considerarse
como finales, inclusive los intentos de formalización vienen desde Ricardo cuando
menciona las ventajas comparativas como la fuente de la competitividad, talvez
para la época resulto acertado pero es el momento de ir tras las ventajas creadas
cuya efectividad ha sido demostrada ampliamente por los Nuevos Países
Industrializados.
La vieja teoría del comercio internacional que asumía la competencia basada en
las ventajas naturales estáticas por dotación de factores ya ha sido superada, las
economías nacionales deben desarrollar ventajas competitivas dinámicas
mediante estrategias de desarrollo científico y tecnológico que les permitan
insertarse en fracciones de mercado que posibiliten el intercambio internacional o
hacer frente a los productos de bajo costo que amenacen inundar sus propios
espacios, desplazando producción y empleo domésticos24[5].
La definición macroeconomista, la desregulacionista, la neolaborista, la
neoinstitucionalista, plantean que un elemento es el responsable de la proyección
de la economía, esto es erróneo y como veremos son muchos los factores que
deben considerarse como motores de la competitividad, no solo los indicadores ni
el nivel de intervención de un mercado y si bien la cuestión laboral de un país es
muy importante tampoco loes tanto para dejar en sus manos el absoluto de la
competitividad como tampoco un aparato institucional desarrollado puede serlo.
Es decir que estos enfoques fallan por la excesiva figuración del componente.
Una observación importante que hace Garay es la distinción entre dos tipos de
competitividad una artificial y otra estructural, la primera es el fruto de la protección
y de la explotación de los recursos internos (naturales y de mercado) que por
definición no es sostenible en el largo plazo. Esta practica fue ampliamente
difundida en América Latina a través del modelo de sustitución de importaciones
que quería crear una industria moderna; lastimosamente esta política hizo de la
industria una especie de “hijo bobo” que no ha podido responder positivamente en
el ambiente abierto. La segunda por el contrario descansa sobre objetivos mucho
24
más sólidos pero que necesitan de las acciones decididas de todo el
conglomerado social para que sean los factores de competitividad real los
impulsadores de la economía y es que los factores que crean ventajas no solo
dependen del estado sino también de la empresa privada y del tejido social en
general.
En las siguientes páginas recorreremos las principales corrientes entorno ala
definición de competitividad.
3.1.1 Enfoque de Ventaja Competitiva
Según esta iniciativa adelantada por Porter se hacen interactuar cuatro
elementos:
Condiciones de demanda: “hace referencia a la demanda interna de bienes y
servicios producidos por las empresas de un sector"25[6].
Factores de producción: dotación de recursos, jerarquía, creación, y desventaja
selectiva
Industrias conexas y de apoyo: son aquellos en los cuales las empresas que
compiten entre pueden coordinar o compartir actividades en la cadena de valor,
o aquellos que comprenden productos que son complementarios y con respecto a
los cuales es posible establecer alianzas entre los productores".
Estrategia, estructura y competencia: Se refiere a la organización y gestión de las
empresas del sector y a las condiciones de competencia en el mercado domestico,
las cuales deben ser exigentes para estimular permanentemente la innovación
empresarial y productiva".
Según este enfoque la importancia del estado se encuentra en la creación del
entorno estable y en las políticas relacionadas con la creación de capital humano y
la dotación de la infraestructura física.
3.1.2 LA COMPETITIVIDAD SISTÉMICA
25
Esta nueva etapa se basa en la importancia de las instituciones en la creación y
mantenimiento de un orden que rodee el contexto empresarial, para lo cual
abstrae cuatro niveles que comprometen la dimensión social y la económica.
Nivel Micro: este es un elemento claramente empresarial y es precisamente la
firma la responsable de este nivel a través del aprovechamiento optimo de los
recursos y de la adaptabilidad a las nuevas circunstancias para mantenerse en el
mercado.
Nivel Macro: este aspecto es de orden estatal y corresponde al entorno
macroeconómico que puede ser decisivo para el éxito de las empresas.
Nivel Meta: este sugiere la participación de las estructuras sociales que forman la
base del funcionamiento del sistema.
El nivel Meso: entra a discutir la importancia directamente institucional o en otras
palabras está conformado por la estructura funcional de la gestión que ayuda a la
organización del conglomerado.
3.1.3 LA COMPETITIVIDAD GLOBAL
Esta iniciativa aborda el concepto de la competitividad partiendo de la idea que los
factores se dividen en dos grandes grupos que determinan dos tipos de
competitividad.
Competitividad Costo: incluye elementos como el costo del trabajo, el costo del
capital y el costo de los insumos.
Competitividad No-Costo: Refiere su nombre a la estructura creada de la empresa
y a los factores de eficiencia, calidad y diferenciación, es decir que le otorga la
importancia a los factores estratégicos y de servicio.
3.1.4 DETERMINANTES DE LA COMPETITIVIDAD
La idea de este enfoque asume que la competitividad de las empresas determina la
competitividad del país por el método de agregación, por lo tanto la empresa debe
ser el centro de atención y el elemento es el estudio de cómo ella puede solucionar
sus problemas dentro de un marco dado por la situación de tres factores en algunos
de los cuales puede influir.
Factores empresariales: Directamente relacionados con la firma, entre ellos esta la
gestión, la innovación la producción, el recurso humano.
Factores Estructurales: la influencia en estos resultan un poco lejanos para la
empresa. El mercado, la estructura industrial, el régimen de incentivos y
regulaciones.
Factores Sistémicos: resultan ser externalidades de la empresa y la injerencia
sobre estos es casi nula .el estado macroeconómico, la política y la
institucionalidad, los factores legales, sociales , internacionales y en la misma
infraestructura.
3.2 DIAGNÓSTICOS SOBRE COMPETITIVIDAD
3.2 DIAGNÓSTICOS SOBRE COMPETITIVIDAD26
26[7]
[7]
La medición de la competitividad es un instrumento de mucha utilidad para la toma
de decisiones que conlleven a una determinación de la política necesaria, mas
cuando estos estudios son comparativos entre varios piases.
Para dar una idea mas completa de la situación del país en el entorno
internacional tomamos los indicadores realizados por el Institute for Management
Development para el World Competitiveness Yearbook de 1.999 (en adelante
I.M.D.) y El Informe Anual De Competitividad 1999 que publicó el foro económico
mundial (FEM); de otra parte La Encuesta De Competitividad Nacional del
Ministerio De Comercio Exterior (Noviembre de 1.999) para de alguna manera
poder conocer la percepción de los industriales colombianos sobre el desarrollo de
los últimos seis meses (en adelante E.C.N)
26
En los estudios se han considerado por igual ocho factores determinantes de la
competitividad de los países, sin embargo las el tamaño de las muestras para los dos
estudios internacionales es diferente por lo tanto se darán los resultados para cada una por
separado en cada uno de los factores. Sin embargo el peso de los factores en el total de cada
una de las mediciones es similar llevando el mayor peso internacionalización, finanzas,
capital humano & trabajo y gobierno seguido de infraestructura y tecnología, por ultimo
gerencia e instituciones.
En términos generales los estudios concluyen lo mismo - esto es preocupante la
competitividad de Colombia es muy baja en comparación con los otros países de la
muestra.
En el estudio del I.M.D. la muestra fue de 47 países donde Colombia ocupó la posición 43,
de los países latinoamericanos incluidos: Chile, Argentina, Brasil, México y Venezuela,
únicamente este último se encuentra por debajo de Colombia, mientras en el FEM de una
muestra de 59 países solo calificamos de 54 con el 92% de la muestra sobre nosotros; en
ambos casos se ha presentado un retroceso con respecto a las anteriores entregas. Por otro
lado la ECN muestra que la percepción de los empresarios es positiva respecto al entorno
competitivo y que se mantiene el caso de productividad promedio en la firma.
3.2.1 COMPORTAMIENTO DE LA ECONOMÍA O INSTITUCIONES
En el I.M.D. se calificó en el puesto 33. Y se considera: h)
Recuperar las tasas de crecimiento anteriores a 1996.
Reducir la inflación a un dígito.
Generar mayor ahorro doméstico.
Generar mayor valor agregado.
En lo que respecta a la del FEM se mejora porcentualmente (90%) pero aun así no es
halagador el resultado.
La ECN. Los empresarios señalaron que en transparencia el 79% de las instituciones
listadas deberían mejorar, en lo que respecta ala reducción de tramites señalaron al 87%, en
reducción de burocracia al 84%. Esto demuestra un alto grado de descontento con la
organización del estado
3.2.2 INTERNACIONALIZACIÓN
Según el IMD la economía cayo al puesto 47 siendo urgente actuar sobre:
Una dinamización de las exportaciones.
Una estructura arancelaria más simple.
Una legislación más amigable más simple para la inversión extranjera.
Una reducción del déficit en cuenta corriente.
Según la FEM este factor conserva su posición inicial relativa 83%. Siendo uno de los
mejor posicionados para el país.
En la ECN encontramos que el 63% de los encestados señaló que los aspectos favorables
estaban relacionados con la tasa de cambio, las preferencias comerciales y los incentivos a
las exportaciones, mientras que el arancel al insumo fue señalado negativamente por el
39%.
3.2.3 GOBIERNO
El IMD indica que se paso del puesto 26 al 38. Para resolver este problema es importante
actuar sobre:
El retorno de la disciplina fiscal.
El incremento de la eficiencia en la provisión de bienes públicos (justicia
y seguridad)
Logros contundentes en políticas de paz.
Al respecto el FEM señala que hubo un deterioro porcentual, asi quedamos con un 93% de
la muestra por encima de nosotros.
Los empresarios colombianos respondieron a la ECN sobre tres factores para mejorar.
a) Continuidad de políticas (55.3%)
b) Transparencia tributaria (20.6%)
c) Consulta al sector privado (12.8%)
3.2.4 INFRAESTRUCTURA
En escala de infraestructura Colombia ocupó para el IMD la casilla 41 de la muestra, se
espera que el sector privado genere una mayor productividad, y desarrolle el sector.
En el estudio del FEM este factor representa una mejoría (81%) pero esto se opaca al
considerar que las variables consideradas cambiaron en nuestro favor.
Los empresarios señalan su inconformidad con la infraestructura en carreteras y al tiempo
lo acreditan como el factor que más influye en su estructura de costos.
3.2.5 CIENCIA Y TECNOLOGÍA
Según el IMD se califica en el puesto 34. Pero se puede mejorar aplicando lo siguiente
Incrementar el gasto en investigación y desarrollo tecnológico y el personal
dedicado a estas actividades.
Crear un ambiente científico y académico más riguroso, que alcance los
estándares internacionales.
El FEM calificó a Colombia con el 97% de la muestra superándola, sin embargo se destaca
la variable de uso de comercio electrónico, donde se obtiene el puesto 30.
La ECN arroja datos muy preocupantes, al encontrar que solo el 4% ha hecho inversión en
innovación y desarrollo, y que el 66% de esa inversión ha sido con recursos propios,
principalmente por obstáculos financieros.
3.2.6 CAPITAL HUMANO Y TRABAJO
Lastimosamente se ocupa el lugar 43 en la tabla lo que muestra tremendos traumas en la
calidad de vida. por eso se señala lo siguiente:
Calificar la fuerza de trabajo.
Generar empleo.
Mejorar la calidad y extender la cobertura de la educación y la salud.
Con respecto a la opinión del FEM la caída es aun más radical con un 98% de la muestra
con mejor calificación que la nuestra.
La ECN encontró que los empresarios consideran la calidad del recurso humano como
excelente en el nivel profesional, y por último los operarios obtienen la mas baja
calificación, esto arroja luces sobre las necesidades de las empresas.
3.3 LA POLÍTICA PARA LA PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD DEL
3.3 LA POLÍTICA PARA LA PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD DEL
GOBIERNO NACIONAL
GOBIERNO NACIONAL
La política de productividad y competitividad que se traza el Gobierno Nacional, está
estrechamente relacionada con el Plan Nacional de Desarrollo, en este sentido se enfoca
más hacia el exterior teniendo en cuenta la competitividad internacional de la producción
colombiana.
El mejoramiento del entorno en el cual las empresas se desempeñan se logra por medio de
la acumulación de factores productivos que generen economías externas, como el capital
humano, el conocimiento y la infraestructura, por una parte; y mediante una adecuada y
eficiente provisión de bienes públicos, como la justicia y la seguridad, por la otra27[1].
El plan hace una distinción entre una productividad Macro, que abarca los factores externos
a la empresa que afectan su competitividad, donde se destacan la seguridad, la
infraestructura física, la regulación, las instituciones económicas, la educación y el entorno
macroeconómico. De otra parte, hace énfasis en la productividad Micro, la cual agrupa los
27
factores internos de las empresas en donde se destacan los procesos de gestión y los
procesos productivos, dándole la responsabilidad Micro a las empresas. Por ultimo hace
referencia a la estrategia empresarial que según Porter28[2] es la capacidad de la firma para
combinar sus acciones de la mejor manera posible... diferenciando su producto del de sus
rivales... la estrategia determina la manera de posicionarse sosteniblemente en el mercado.
3.3.1 PRODUCTIVIDAD MACRO COLOMBIANA.
Como es lógico, Colombia afronta una especial coyuntura social que merma la
competitividad del aparato exterior colombiano; el Ministerio de Comercio Exterior, en el
estudio: "Estimación De Sobrecostos A Las Exportaciones No Tradicionales", afirma que
los sobrecostos de dichas exportaciones son del orden del 10. 38%, cifra que demuestra las
difíciles condiciones externas que afrontan las empresas en nuestro país.
Los sobrecostos citados por el Plan sector por sector son las siguientes29[3]
Podemos afirmar que el entorno ajeno a las empresas es muy inestable, y que es necesaria
la eliminación de los costos de transacción que afectan la actividad productiva nacional.
3.3.2 PRODUCTIVIDAD MICRO COLOMBIANA.
Respecto a la productividad Micro se afirma que ésta ha fluctuado en el largo plazo,
mostrando crecimientos del 4% desde 1981 a 1986, deteriorándose hasta 1993 donde se
afirma que con la llegada de la internacionalización de la economía los incrementos
vuelven a ser positivos hasta la actualidad.
El plan destaca el hecho de que las empresas con vocación hacia el exterior presentan
aumentos en la productividad mayores. En términos de evolución de la productividad total,
las firmas de tamaño intermedio han tenido avances mayores que las grandes empresas
industriales.
28
29
Se afirma que las firmas nacionales presentan una serie de ineficiencias y costos internos
que afectan adversamente su competitividad internacional, donde se destaca el alto índice
de accidental laboral y los grandes sobrecostos en los procesos de gestión y transformación
que pueden llegar incluso hasta el 40% de los costos totales de las empresas.
Intuitivamente podemos pensar que la suma de factores internos y externos merman
inmensamente las posibilidades productivas y la capacidad de competencia de nuestra
nación.
3.3.3 ESTRATEGIA EMPRESARIAL
La visión de las firmas de los países en desarrollo no esta de acuerdo con la actual situación
de globalización y competencia, y es necesario cambiar la concepción que de la
competencia se ha generado dentro del conglomerado como producto de décadas de
proteccionismo.
Las empresas tendrán que cambiar sus estrategias y tener horizontes de mediano
plazo para hacerlo. En términos generales las empresas de las economías en
desarrollo se caracterizan por competir con base en el bajo costo de los factores,
usan métodos ineficientes , no innovan, imitan y buscan posiciones dominantes en
el mercado local, sus horizontes de planeación son cortos, la inversión en
entrenamiento y capacitación del trabajador , en tecnología, y en investigación y
desarrollo es mínima, y finalmente su relación con el gobierno la enfoca a obtener
concesiones, licencias, subsidios, y protección30[1]”
Por último es vital entender que el plan no le impone toda la carga productiva a las
empresas exportadoras, ya que la influencia de los sectores no transables es alta en la
estructura de los precios de los productos que se quieren enviar al exterior, asimismo se
debe recordar que el diseño de esta política relaciona como determinantes de la
competitividad a la productividad macro (el entorno económico), micro (con referencia a
los sectores) y la estrategia empresarial (firmas) así que aumentar la productividad y
mejorar la competitividad debe ser por tanto, propósito de toda la sociedad.
30
3.4 LOS CLUSTER COMO ELEMENTO DE ACCIÓN.
3.4 LOS CLUSTER COMO ELEMENTO DE ACCIÓN.
Para facilitar la aplicación de los programas del plan, se ha establecido que las
organizaciones empresariales y las cadenas productivas serán los elementos
sobre los cuales se trabajara, aprovechando las ventajas que de por si ya tienen
por su organización tipo cluster.
Según el plan hay cuatro formas de incrementar la productividad de una economía:
a) Disminuyendo costos.
b) Incrementando y focalizando la inversión en programas de tipo tecnológico.
c) Mejorando la calidad del capital humano.
d) Produciendo más valor agregado en los bienes.
De esta forma podemos determinar que la productividad no solo hace referencia a los
volúmenes con mínimo costo sino que es imperioso aceptar la dimensión como la
capacidad de producir valor con costos mínimos.
En cuanto a la definición de cluster este se refiere a un grupo de empresas que tienen fines
comunes y que conforman una estructura que se retroalimenta positivamente ya que se
refuerzan mutuamente pero sin perder el ambiente de competencia al interior, con lo cual el
cliente obtendrá mejor calidad y el cluster ganará mayor capacidad de negociación,
asimismo son centros de innovación.
3.5 SOLUCIONES PLANTEADAS POR EL PLAN NACIONAL DE PLAN
3.5 SOLUCIONES PLANTEADAS POR EL PLAN NACIONAL DE PLAN
NACIONAL PARA LA PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
NACIONAL PARA LA PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
"El pivote de la mayor productividad en cualquier economía descansa sobre la estabilidad
macroeconómica. Dicha estabilidad a su turno, resulta del comportamiento y de la
trayectoria que tomen el déficit fiscal y el déficit de la cuenta corriente de la balanza de
pagos".31[2]
31
Como respuesta estratégica, el plan presenta soluciones específicas a los problemas
estructurales citados anteriormente bajo el supuesto de que con un Estado más equilibrado,
el sector privado podrá desarrollarse eficazmente y en este sentido, las exportaciones
rescatarán a la nación de la crisis social.
El plan destaca los siguientes puntos:
3.5.1 ENTORNO MACROECONÓMICO ESTABLE
El plan postula que en la década de los noventa Colombia ha tenido que afrontar serias
restricciones institucionales que han impedido controlar la expansión del gasto público,
elevando sistemáticamente el monto de la deuda pública. Con una balanza comercial
deficitaria que llegó incluso a ser del 5% del PIB.
"El mejor aporte que la política macroeconómica puede hacer a la competitividad es reducir
los desequilibrios externo y fiscal para asegurar estabilidad cambiaria, inflacionaria y en
materia de tasas de interés"32[3].
3.5.2 UNA POLÍTICA COMERCIAL ESTRATÉGICA
En esta parte, se resalta el hecho de que a pesar de la pérdida de competitividad de las
exportaciones colombianas debido a la revaluación del peso, estas han crecido, y se han
consolidado nuevos mercados para los productos colombianos incluyendo a los Estados
Unidos o a la Comunidad Andina.
Se resalta la necesidad de garantizar condiciones equitativas a la producción doméstica y el
Gobierno se compromete a:
Fortalecer el área de investigaciones de dumping, subsidios y salvaguardia.
Revisar el arancel externo común para defender la producción y el valor
agregado nacional.
Celebrar acuerdos de cooperación aduanera con nuestros socios
comerciales.
32
Aplicar precios mínimos y de referencia a las importaciones que presenten
indicios de subfacturación.
Aplicar normas técnicas de producción que sigan los estándares
internacionales.
Respecto a los productos a exportar:
Mejorar las condiciones de acceso a los principales mercados de destino.
(Estados Unidos, Comunidad Andina, Japón)
Consolidar la producción subregional.
Igualar las condiciones de acceso de los productos y servicios colombianos a
las de sus competidores en terceros mercados.
Diversificar la fuente de insumos y bienes de capital para la industria colombiana.
3.5.3 UNA EFECTIVA GESTIÓN ADUANERA
La administración aduanera colombiana tiene bajo su responsabilidad, dos tipos de
funciones; en primer lugar, todas aquellas relacionadas con la facilitación y agilización de
las operaciones de comercio exterior y en segundo lugar, el desarrollo de actividades de
fiscalización y supervisión para evitar el fraude comercial a través del contrabando o a
través de infracciones cambiarias.
El fortalecimiento de la DIAN y la expedición de normas y decretos aduaneros, así como la
generación de convenios con las empresas multinacionales, han sido factores utilizados
para buscar eliminar las prácticas desleales de comercio.
3.5.4 INFRAESTRUCTURA PARA LA COMPETITIVIDAD
El plan de infraestructura presentado por el Gobierno nacional, está ligado a cuatro grandes
factores:
Comunicaciones e información.
Costos del transporte.
Costos de interconexión y generación eléctrica.
Provisión de combustibles.
El plan muestra algunos proyectos de infraestructura vial, y alienta el proceso de
privatizaciones del sector eléctrico y la liberación de los precios de los combustibles.
Lamentablemente, en la actualidad, el factor seguridad resulta el más determinante y los
sobrecostos generados por la violencia no pueden ser controlados por el Gobierno
Nacional, además los proyectos de infraestructura están paralizados y es evidente que la
inversión productiva del Gobierno será prácticamente nula para los años venideros. Sin
contar el hecho de que las licitaciones privadas para el mejoramiento de las vías están casi
paralizadas.
3.5.5 CAPITAL HUMANO Y VENTAJAS COMPETITIVAS
El sistema de educación en Colombia presenta grandes debilidades, no solo en términos de
cobertura sino especialmente en cuanto a su calidad y correspondencia con las necesidades
de formación que requiere el país.
El plan sostiene que por medio de un programa de incentivos se promoverá especialmente,
el ingreso a carreras estratégicas para el desarrollo de la competitividad nacional, dando
prioridad a los estudiantes matriculados en universidades que satisfagan estándares de
calidad. La política de ciencia y tecnología se constituye en un punto de entrada
fundamental para la educación superior, donde la modernización del SENA, será un punto
fundamental.
3.6 EL FONDO NACIONAL DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
3.6 EL FONDO NACIONAL DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
"El fondo nacional de Productividad y Competitividad tiene por objeto potenciar los
instrumentos y la capacidad institucional desarrollada en el país, con el fin de elevar la
productividad y competitividad empresarial"33[4].
La creación del Fondo, será un complemento del Sistema Nacional de Ciencia y
Tecnología, recibirá la orientación del consejo superior de Comercio Exterior y será
33
financiado por el Gobierno Nacional. Brindará recursos a las empresas para mejorar la
gestión y modernización empresarial desarrollando cadenas de valor de la productividad
enfocándose en las empresas con potencial exportador. Sería pertinente destacar el hecho de
que el Gobierno se preocupe por el desarrollo de la productividad empresarial, sin embargo,
los recursos utilizados para los fondos son insuficientes y el desarrollo global del programa
no parece aplicarse adecuadamente.
3.6.1 CONSIDERACIONES ACERCA DE LA POLÍTICA PARA LA
PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD
La principal respuesta de política ante los problemas mostrados por el plan, se centra en la
reducción del déficit fiscal. Aunque es evidente que la nación debe tener unas cuentas
balanceadas, es imposible pensar en mejorar la infraestructura, fortalecer la educación,
mejorar la cobertura de servicios públicos etc, sin recursos.
Lo que resulta paradójico es que mientras el Gobierno dice apoyar a la industria, aumenta
los costos de transacción mediante el aumento de recaudos por impuestos, no se esfuerza
por mejorar la seguridad, no le brinda estabilidad a la inversión y no mejora la calidad en el
transporte, con un sistema de inteligencia de mercados ineficiente. Factores que al sumarse
impiden el desarrollo de una industria competitiva, sin ineficiencias en la distribución y
para todos.
Además, el renacer industrial es una simple defensa de las empresas existentes y en una
nación en guerra, con altos niveles de desempleo y en recesión, sería pertinente buscar
nuevos empresarios y no limitarse al capital oligopólico nacional, esto quiere decir buscar
nuevas empresas pero con nuevos dueños.
Como se muestran las cosas y como generalmente sucede, los planes de Gobierno se
reducen a simples catálogos de buenas intenciones.
Actualmente se viene avanzando en la aplicación de la política a través de los Comités
Asesores Regionales de Comercio Exterior (CARCE) que a la fecha suman once a
través de los cuales los programas especiales de competitividad como los convenios de
competitividad y los programas de construcción de ventajas competitivas regionales
llegan eficientemente a su objetivo.
En el ultimo encuentro para la productividad y la competitividad que se realizo en San
Andrés se tomó como elemento de discusión la tecnología de la información y su influencia
en la productividad de un país, con ello se da paso a un nuevo nivel de iniciativas para el
desarrollo integral de la economía Colombiana.
Sin embargo, los avances que se presentan no son tan claros y aun se cae en la retórica
y la planeación sin considerar las herramientas para aplicar las nuevas normas.
3.7 CIENCIA & TECNOLOGÍA: El Camino hacia el Valor Agregado.
Diversos estudios sustentan la idea de que el crecimiento endógeno esta relacionado con el
cambio tecnológico, esto a su vez es un factor definitivo en el posicionamiento de los
países.
El conocimiento y sus múltiples aplicaciones son elementos centrales para el desarrollo
económico y social de las sociedades contemporáneas. La brecha entre las capacidades
científicas y tecnológicas de los países industrializados y los países en desarrollo es una de
las manifestaciones contemporáneas de la persistencia del subdesarrollo y también una de
sus causas mayores34[5]. Asimismo el potencial humano de un país es fundamental en la
implementación de esas nuevas afluencias de tecnología así como el grado de capital
foráneo es importante como propagador tecnológico.
Las incursiones teóricas sobre la influencia positiva de la investigación en ciencia y
tecnología reafirman la importancia del factor. Asimismo señalan cuatro tipos de
innovación35[6].
Aprender haciendo: mediante una mayor incorporación de capital humano en la función de
producción, se generan externalidades que determinan mayores niveles de crecimiento
34
35
Capital humano: una mayor inversión en educación se fundamente en que esta hace parte
del desarrollo tecnológico, y es esencial en las decisiones de los empresarios para alcanzar
mayores aumentos de productividad.
Investigación y desarrollo
Infraestructura publica
El caso en si es que la inversión en investigación y desarrollo es un elemento generador de
valor agregado en los productos de la economía a optimizar los procesos productivos y
gerencias que intervienen; asimismo es de entender que la aplicación de esta tecnología a
los procesos es cuestión también de un adecuado aparato educativo que responda a las
necesidades de las empresas para así mejorar la competitividad individual.
Sin embargo el tipo de investigación es un punto de discusión, ya que la financiación de
este tipo de inversiones no es claro, es decir, la investigación básica debe pertenecer al
estado, sin embargo las firmas no muestran un interés en avanzar sobre las bases para crear
procesos aplicables y en general no se invierte en innovación. Tal vez esto se deba al tipo
de investigación que adelanta el estado que esta dirigido al interés social y que se aleja de
los objetivos de las empresas ó por la facilidad de importar tecnología empaquetada, sin
embargo en las economías modernas el principal recurso es el conocimiento, y por lo tanto,
el proceso económico fundamental es el aprendizaje”.
3.8 POLÍTICA NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA
3.8 POLÍTICA NACIONAL DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA
La Política nacional de Ciencia y Tecnología36[7] se traza objetivos muy acordes con las
políticas nuevas en donde el papel del Estado se limita a acompañar los procesos y que
carga el peso del desarrollo al sector privado. En este sentido los objetivos de la política
son:
Fortalecer la capacidad del Sistema nacional de Ciencia y Tecnología,
ampliando su acción y repercusión en las dinámicas sociales, económicas y
académicas del ámbito nacional y regional.
36
Orientar los esfuerzos de consolidación de la capacidad de investigación y
generación de conocimiento hacia temas estratégicos y críticos para el
desarrollo del país y su competitividad global.
Fomentar procesos de articulación entre los sectores académico, público y
privado, así como de apropiación y uso del conocimiento generado.
Son pocos objetivos, ante la inmensa tarea de mejorar la competitividad internacional del
país desde el punto de vista de las ventajas competitivas, además, como se verá más
adelante el presupuesto otorgado a la ciencia y la tecnología, es muy pequeño, y no es
acorde con las necesidades de la nación.
Las estrategias citadas para alcanzar dichos objetivos y sus diferentes justificaciones son:
El fortalecimiento institucional del Sistema Nacional de Ciencia y tecnología El
conocimiento por sí mismo no transforma las economías ni las sociedades. Tal capacidad se
da sólo cuando la generación de conocimiento se desarrolla en el marco de un sistema
social nacional de ciencia, tecnología e innovación, que propenda por su incorporación
efectiva, tanto al sector productor de bienes y servicios, como a la formulación e
implementación de políticas e iniciativas que contribuyan al desarrollo social. El Sistema
Nacional de Ciencia y tecnología obedece a un diseño adecuado y bien concebido. Sin
embargo es débil y presenta deficiencias en su operación, que se reflejan en la
desarticulación de los distintos sectores y entidades del Sistema. De ahí la necesidad de
impulsar su fortalecimiento institucional, que permita la adecuada formulación,
implementación, evaluación y gestión de estrategias y políticas de Ciencia y
Tecnología37[8].
Fomentos de la investigación y de la generación de conocimiento para la solución de
problemas nacionales y regionales. Respecto a este punto se afirma que los grupos y
centros de investigación expresan la forma moderna y más activa de organización de la
actividad investigativa y científica, existen en el país por lo menos 106 centros y 234
grupos de investigación. Estas entidades atraviesan serias dificultades, para financiar tanto
37
su funcionamiento como los nuevos proyectos, siendo ésta una de las principales razones
por las cuales la investigación que hay en curso en el país sea insuficiente para atender
satisfactoriamente la solución de los problemas nacionales.
Generación de una mayor capacidad de innovación tecnológica. El objetivo de la
Política de Innovación y Desarrollo Tecnológico es la consolidación de un Sistema
Nacional de Innovación que dinamice la interacción de los elementos científicos,
tecnológicos, productivos y financieros, nacionales y regionales y que apunten al desarrollo
de una oferta de productos y servicios exportables con capacidad de competir en los
mercados internacionales
Fomento de la investigación y desarrollo tecnológico agropecuario. El Plan afirma que
se dará especial prioridad al sector agropecuario ya que es necesario para el desarrollo del
país. Es necesario producir una visión compartida e integral que permita orientar
adecuadamente los esfuerzos de investigación y desarrollo articulando componentes y
actividades de lo nacional y lo regional, lo público y lo privado.
Articulación y consolidación de la investigación en medio ambiente y hábitat.
Es necesaria la adopción de políticas que garanticen el uso de tecnologías limpias, y que
permitan procesos productivos sostenibles ambientalmente. Respecto a esto Colombia
enfrenta graves problemas de deterioro ambiental, tanto en sus recursos naturales
renovables (suelo, agua, biodiversidad vegetal y animal, aire, ecosistemas y hombre), como
en el hábitat o ambiente construido de la población colombiana. La investigación científica
en medio ambiente y hábitat cumple una función primordial, pues busca resolver estos
graves problemas, garantizando:
El conocimiento de nuestro patrimonio ecológico y de nuestro hábitat
Su Conservación, recuperación y manejo apropiado.
Su utilización eficiente y sostenible por el hombre y demás seres vivos, con impacto
ambiental benéfico a nivel físico, social y económico.
Formación de capital humano en investigación y Desarrollo (I&D) en áreas
estratégicas.
Uno de los puntos importantes que presenta el Plan de Ciencia y tecnología, tiene que ver
con el capital humano
El elemento central para el vínculo efectivo entre ciencia y desarrollo lo constituye la
formación de capital humano. La solidez de este vínculo depende de la interacción entre
educación e investigación; la educación como proceso de aprendizaje y la investigación
como proceso de generación y adaptación del conocimiento. Los recursos humanos
aparecen así, como el punto de partida del crecimiento, la equidad y el desarrollo, dentro de
una concepción según la cual una formación de alto nivel y calidad, es condición necesaria
para producir y socializar el conocimiento, factores que ciertamente se constituyen en
ventajas permanentes para un desarrollo sostenible a largo plazo. La globalización y el
acelerado cambio tecnológico, base de la competitividad y crecimiento exportador, hacen
necesario contar con un recurso humano cuyas características sean la flexibilidad y la
capacidad de aprendizaje continuo y de adaptación a los permanentes cambios de orden
tecnológico y organizacional.
El tipo de recurso humano requerido para la innovación, la competitividad y el desarrollo
tecnológico, supone que las empresas sean también concebidas como espacios pedagógicos.
Allí, fuera de inducir el aprendizaje permanente de los procesos de producción, se debe
apoyar la reflexión prospectiva sobre el futuro tecnológico de las organizaciones y la
transferencia horizontal de tecnología entre directivos, profesionales, trabajadores,
instituciones de educación superior y grupos de investigación y de desarrollo tecnológico.
Incremento de actividades de apropiación social del conocimiento. Partiendo del
principio de que no existe conocimiento sin comunicación, y que es inseparable la
generación de conocimiento de su apropiación y aplicación, es indispensable el
fortalecimiento de mecanismos de comunicación e información de la actividad científica y
tecnológica, así como de la difusión, discusión y uso de sus resultados entre académicos,
investigadores, gobierno, empresarios y público en general. En este sentido, una de las
falencias que se puede identificar en el país es que el acceso al conocimiento permanece
restringido a ciertas comunidades y regiones del país. De ahí la necesidad de trabajar por
que el conocimiento sea un bien público accesible, en lo posible, tanto a todos los sectores
de la sociedad, como a todas las regiones de Colombia. Otra de las debilidades del sistema
consiste en que muchos de los resultados de los proyectos de investigación no son
apropiados debidamente por la sociedad o el sector productivo.
Optimización de los mecanismos de información, seguimiento y evaluación de las
actividades en Ciencia y tecnología.
Consiste en monitorear los avances en Ciencia y Tecnología. Para desarrollar
adecuadamente las estrategias planteadas.
3.9 RECURSOS PARA LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA
3.9 RECURSOS PARA LA CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA
Cuando se leen las políticas nacionales sobre Ciencia y Tecnología, encontramos que dichas
políticas son acordes con nuestras necesidades, buscan objetivos loables e interesantes
como el aumento de la productividad de las empresas, el mejoramiento del capital humano,
el desarrollo sostenible etc, sin embargo, cuando analizamos a fondo los recursos
destinados para conseguir dichos objetivos, simplemente encontraremos que solo pueden
considerarse como insuficientes o pequeños y resulta ilógico considerar que con dichos
montos se puedan conseguir los objetivos que nuestros gobernantes dicen perseguir.
Uno de los principales problemas que observamos es que no existe ninguna relación entre
las personas que diseñan las políticas y quienes deben asignar los recursos para
desarrollarlas, en otras palabras, lo que está escrito, no tienen nada que ver con lo que
realmente se presenta. Para desarrollar este punto sería conveniente ver el siguiente cuadro,
que aparece como un anexo en el documento CONPES 3080. "Política Nacional de Ciencia
y Tecnología 2000 - 2002".
El presupuesto total para inversión en Ciencia y tecnología para el año 2000 es de 690.000
millones de pesos, si analizamos el gasto que se le otorga al sector privado, en innovación y
desarrollo tecnológico, encontraremos que la mitad del presupuesto total, 331.218 millones
no son inversión en Ciencia y tecnología sino apoyos indirectos a las industrias.
690.000 millones (sin contar los gastos en funcionamiento de las entidades) para Ciencia y
tecnología representa aproximadamente el 0.41% del Producto Interno Bruto, lo que
representa una cifra escandalosamente baja, teniendo en cuenta los supuestos que
acompañan al Plan de Desarrollo, al Plan Estratégico Exportador, a la Política Nacional de
Productividad y Competitividad o a la Política Nacional de Ciencia y tecnología, en donde
se le da especial énfasis a los procesos de agregación de valor, especialización, procesos de
inteligencia de mercados etc.
Si seguimos el discurso del Gobierno, encontraremos que los objetivos que se persiguen no
son consistentes con los presupuestos presentados, sin contar el hecho de que estos serán
probablemente recortados. Parece no existir coherencia entre las políticas, los instrumentos
y los recursos, además la liberalización general de la economía y los evidentes problemas
actuales, nos hacen pensar que la nación por resolver los problemas urgentes, parece
descuidar las cuestiones realmente importantes como lo son el desarrollo, la educación, la
ciencia y Tecnología o la competitividad ganada vía eficiencia y valor agregado y no
precios.
Sin embargo en la reciente entrega sobre avances de financiamiento, de innovación y
desarrollo tecnológico38[1] se hace hincapié en los proyectos de innovación que se han
impulsado gracias a los instrumentos de financiación.
Se plantean soluciones a la financiación del orden de:
Créditos de reembolso obligatorio
Cofinanciación
Fondo de capital de riesgo
Incentivos fiscales
Creación del fondo nacional de productividad y competitividad
38
3.10 EDUCACIÓN Y CAPACITACIÓN DEL FACTOR CAPITAL HUMANO
3.10 EDUCACIÓN Y CAPACITACIÓN DEL FACTOR CAPITAL HUMANO
El ser humano como tal es una fuente inagotable de recursos que pueden ser
utilizados eficientemente en las relaciones productivas, es así como el capital
humano cobra su importancia dentro de la teoría del desarrollo, no como un factor
mas sino también como un instrumento de bienestar ya que no se puede concebir
como un elemento más sino como el instrumento creador, realizador, y beneficiario
en última instancia de los avances logrados.
El capital humano se asume desde el punto de la educación que acumula la sociedad, que
finalmente resulta generando niveles superiores de producción y posiblemente se llegue a
avances tecnológicos.
“la clave del crecimiento económico recae en el hecho de que las personas no las maquinas
pueden aprender. Inversiones que aumenten las habilidades de las personas y su
productividad arrojan por tanto, no rendimientos decrecientes, sino constantes e inclusive
crecientes39[1]”.
"El reentrenamiento del recurso humano será esencial para que los trabajadores
colombianos puedan adaptarse al acelerado y constante cambio tecnológico. 40[2]
Las teorías desarrolladas en los últimos diez años hacen hincapié en la inversión en capital
humano y en tecnología como principales determinantes del crecimiento a largo plazo. De
acuerdo con esta teoría, el conocimiento es un bien de capital que tiene un producto
marginal creciente. Parte de la base de que el acervo de capital es un bien compuesto en el
cual el componente de conocimientos, o el capital de conocimientos, tiene rendimientos
crecientes a escala que contrarrestan la decreciente rentabilidad del acervo de capital físico.
Como consecuencia de ello, es posible que el incentivo a acumular capital subsista
indefinidamente. Entretanto, el cambio tecnológico termina por determinarse en forma
endógena, al igual que cualquier otro insumo que tenga un precio y un producto marginal, y
no se logra en forma exógena. Asimismo, el rendimiento que proporcionan los
conocimientos no puede ser plenamente aprovechado por la empresa que los genera sino
39
40
que, por el contrario, constituye una externalidad que puede beneficiar a otros agentes
económicos (es decir, la información como bien público). En estas circunstancias,
convendría que la política pública estimulara el desarrollo de los sectores que llevan a la
creación o a la absorción de conocimientos, o a ambos.
Las nuevas teorías sobre el comercio internacional también hacen hincapié en las
externalidades dinámicas, tanto interiores como exteriores a la empresa. El incremento de la
productividad es consecuencia de un proceso de aprendizaje práctico adicional y a largo
plazo, basado en experiencias de producción actuales y pasadas. Sin embargo, dentro de la
economía, hay sectores que tienen mayor capacidad de innovación tecnológica, mientras
que otros son sectores estratégicos que transmiten sus fuertes externalidades al resto del
sistema de producción. Con el tiempo, el carácter tácito, concreto y acumulativo de la
innovación tecnológica puede dar lugar a tasas divergentes de acumulación de la capacidad
tecnológica entre los países. De acuerdo con este punto de vista, podría promoverse el
desarrollo de algunas industrias que ofrezcan gran potencial para el futuro, aplicando
criterios claros para el otorgamiento de incentivos moderados y finitos basados en la
selectividad y el desempeño.
El desarrollo industrial de las dos últimas décadas se ha conformado teniendo como
epicentro un nuevo sistema técnico, que gira en torno a la información; cuatro pilares
sostienen dicho sistema: la electrónica, la informática, las telecomunicaciones y la robótica.
La introducción de dichos factores, hizo que se llegara al fin de la era de las ventajas
adquiridas y se inició una nueva era: el de las ventajas construidas; en esta nueva fase el eje
se desplaza de la existencia de abundantes recursos naturales y mano de obra hacia la
posesión del dominio científico y tecnológico y la capacidad de innovación.
Para las empresas, hoy cuentan más los niveles de calificación de la fuerza de trabajo
(teoría de los salarios de eficiencia) que de disponer de mano de obra barata; la
disponibilidad de mano de obra calificada se convierte en un objetivo estratégico. Los
cambios originados por los países del centro, rápidamente se han apoderado de la industria
de los países de la periferia, lo que ha obligado a muchos de ellos a reestructurar
profundamente sus sectores manufactureros, para poder seguir siendo competitivos en los
mercados internacionales. Estos procesos ya se están presentando Colombia.
Se requieren trabajadores cuya principal cualidad sea la flexibilidad ante los nuevos
conocimientos y formas de gestión, su capacidad de aprendizaje continuo y de adaptación a
los permanentes cambios de orden tecnológico y organizacional.
Si retomamos lo descrito por Gabriel Misas, encontraremos que la innovación, es un factor
fundamental hacia las nuevas realidades del comercio internacional, sin embargo, las
políticas diseñadas en términos de Ciencia, tecnología y valor agregado, son muy escasas y
encontraremos que no existe una estrategia realmente integral para llegar a niveles
tecnológicos aceptables en un futuro cercano.
"Diversos trabajos han mostrado que dos variables afectan de manera clara la tasa de
crecimiento de los países; la inversión en capital humano y la inversión en capital
físico"41[3].
La primera etapa en materia de desarrollo humano es el logro de una cobertura amplia de la
educación. Muchos países como Hong Kong, Corea y Singapur han demostrado que en
pocos años se puede lograr que toda la población tenga acceso a la educación secundaria.
Estos son los países que han logrado las más altas tasas de crecimiento de las últimas
décadas. En lo que respecta a Colombia, se estimaba que un programa ambicioso de
educación, que incluiría nueve años de escolarización para todos los niños, bachillerato
completo para el 95% de los niños, más gastos en investigación, educación de adultos,
cultura y deporte según patrones internacionales, implicaría gasta 4.6% del PIB contra el
3% del mismo que se gastaba el Estado en educación hacia 1990.42[4]
Sin embargo las exigencias del mercado globalizado indican que si bien la educación
secundaria representa un factor muy importante en el desarrollo del capital humano, este se
queda corto con la instrucción que puede recibir en este nivel. Es decir que la población
debe tener acceso a otras dimensiones de aprendizaje, talvez aun estamos a tiempo para
41
42
corregir esta situación, pero será necesario un compromiso político de muy largo plazo y la
adopción de políticas de estado para que la brecha se empiece a cerrar. Para este efecto
habrá de reestructurarse la concepción que tenemos de la educación media imprimiéndole
características técnicas que lleven a los bachilleres a una adaptación mas rápida en lo que
respecta al ejercicio laboral e inclusive como preparación mas seria para los estadios
superiores de la educación. El objetivo de la inversión en educación es la disminución de la
brecha entre los salarios de los trabajadores calificados con los no calificados, y esto a su
vez es un esfuerzo que se hace para aumentar la demanda agregada de los agentes y el valor
agregado en la productividad. No olvidemos en ningún momento que la educación puede
mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos.
El Gobierno, destaca en el informe: "Avances en la política para la productividad y la
competitividad"43[5], lo siguiente:
"La calidad del recurso humano es un factor determinante en la productividad empresarial,
en el contexto de la internacionalización del capital humano y en general la competencia
laboral se convierte en factores diferenciados de las empresas en el mercado, por esto, el
Gobierno nacional, ha incentivado la formación de capital humano incrementando en los
últimos años la inversión en educación y consolidando la modernización del SENA como
instrumento de estímulo al crecimiento de la productividad de la fuerza laboral. Los
esfuerzos en materia de política educativa se ha concentrado en aumentar la inversión en el
sector así como establecer un vínculo estrecho entre la formación y capacitación del recurso
humano y las actividades encaminadas a fortalecer la investigación y el desarrollo
tecnológico en las empresas".
Asimismo el estado ha iniciado la implementación de varios programas para la formación
de recursos humanos de alto nivel, estos son:
a) programa de capacitación no formal para la identificación de proyectos de I&D
b) difusión y divulgación del sistema nacional de innovación.
43
c) Programa de incremento en la productividad mediante proyectos de mejoramiento
continuo gestión y tecnología.
d) Proyectos asociativos para el fortalecimiento de culturas regionales de ciencia ,
tecnología e innovación.
e) Internacionalización de empresarios y empresas
Sin embargo, en este campo, las afirmaciones del Gobierno son algo exageradas, como se
mostró anteriormente, si observamos los gastos en ciencia y tecnología, del Gobierno,
dichos gastos no sobrepasar el 0.5% del PIB para el 2000, y lo peor, los presupuestos para
COLCIENCIAS y el SENA serán recortados para el año 2001.
Destacar como un logro, aumentar el gasto en educación, teniendo en cuenta que las
necesidades modernas requieren de trabajo especializado y de calidad, es descontextualizar
las acciones. La verdadera agregación de valor se encuentra en los procesos productivos
especializados e innovadores que requieren personal calificado, y no en la educación básica
primaria ni en la secundaria, sin embargo estas si pueden afectar positivamente la
calificación de competitividad. Es necesario profundizar las políticas respecto a la
educación superior ya que una economía competitiva así lo requiere.
Podríamos decir que mientras las políticas y las acciones industriales se encuentran en una
fase superior (post-apertura) las iniciativas en educación y la velocidad de los ajustes se
encuentran peligrosamente retardados, es decir, la concepción de una sociedad con
educación primaria y secundaria en una economía abierta, donde la generación de
conocimiento es la base, y este conocimiento se genera en los estadios superiores de la
formación profesional. Los discursos no pueden limitarse a afirmar que el mercado suplirá
siempre las deficiencias. De nuestra capacidad intelectual, dependerá el desarrollo de
nuestras futuras generaciones. Mejorar la infraestructura educativa, y en general el entorno
global, tiene un objetivo claro, la agregación de valor y el mejor desempeño general de la
industria hacia el bienestar económico general.
En un principio, la política industrial fomentó la creación de pequeñas empresas
llevándolas a niveles de endeudamiento que resultaron ahogando a los pequeños
industriales; aparte de esto, la responsabilidad del empleo recayó en gran parte sobre este
tipo de organizaciones, que no contaban ni con los recursos de capital ni con la
infraestructura para responder a la difícil competencia que se venía con la llegada de las
empresas multinacionales y transnacionales; hubiera sido preferible crear, apoyar e
impulsar las cooperativas industriales, las cuales habrían podido dar una mejor respuesta a
la competencia externa. Esta idea es retomada actualmente a través del apoyo a los clusters
industriales que son grupos de cadenas productivas con retroalimentación positiva, donde
las ventajas competitivas de unas se refuerzan con las de otras. La organización de este
conjunto de industrias y el apoyo que se prestan unas a otras para la consecución de fines
comunes refuerzan mutuamente sus ventajas competitivas, mejorando la productividad al
facilitar la inclusión de innovación y lograr mayor capacidad de negociación. Esta
eficiencia en la construcción de la oferta ha hecho que el apoyo a los clusters sea un
objetivo dentro de la política para la productividad, ya que el valor agregado dentro de estas
cadenas se aumenta mejorando la competitividad tanto interna como externa.
La concepción de valor agregado puede tener la visión tanto para el productor como para el
consumidor, siendo en la actualidad según las ultimas teorías de la organización un
problema dinámico que compromete tanto a productores como a consumidores. Sin
embargo las exigencias de la demanda frente a la variedad de opciones y sustitutos han
llevado el concepto hacia el valor agregado que efectivamente es demandado; es decir, que
la productividad debe incluir factores de medición de realización efectiva.
En Colombia, la verdadera agregación de valor por las vías de eficiencia y productividad
han estado estancadas. La innovación tecnológica es prácticamente nula y utilizamos
tecnologías que en estos momentos son obsoletas en las economías de punta. Si no hay
inversión en capital, infraestructura, innovación o mejoras en las condiciones comerciales,
las únicas herramientas para mejorar la competitividad de nuestra nación, estarán ligadas a
políticas de carácter fiscal o monetarias, las cuales deberían acompañar, más no inducir el
comportamiento de los agentes. Como podemos ver, las vías de generación de valor
agregado son diversas y necesitan de la atención del sector oficial como de la
responsabilidad de los mismos empresarios, los cuales deben abandonar los supuestos
tradicionales de la empresa protegida y mejorar sus esfuerzos en la creación de un sector
industrial de punta, que realmente beneficie el desarrollo social, y que sea lo
suficientemente fuerte para sortear las coyunturas.
4. CONCLUSIONES
Las expectativas por la apertura de la economía fueron alimentadas por un ingenuo
espejismo competitivo. Se supuso, que el solo hecho de abrirnos comercialmente era
sinónimo de éxito inmediato e inminente, de ahí las grandes expectativas que se formaron
sobre el proceso de apertura, sin embargo el marco institucional y la preparación real del
país eran insuficientes, e inclusive se podría pensar que el concepto de Política Industrial
desapareció del escenario durante varios años bajo los supuestos de suficiencia del mercado
para solucionar los problemas que se presentaran.
Parece haber consenso en afirmar que los procesos de globalización están incrementando la
brecha entre los países desarrollados y el mundo subdesarrollado.
Nuestro inconsciente colectivo pronto mostró su destructivo alcance al terminar con un
mercado interno saturado de mercancías importadas que no siempre suponían buena calidad
y con miles de desempleados y empresas quebradas; solo hasta entonces se hicieron los
estudios de impacto de la apertura en la pequeña mediana y gran empresa, con resultados
bastante reveladores y para algunos inesperados. En esto se debe mencionar la explotación
de redes de distribución y los problemas de carácter especulativo que evidenciaron nuestra
debilidad financiera y nuestra incapacidad de responder adecuadamente a los retos de la
apertura, con los consecuentes desarreglos en los agregados de la producción y el empleo.
El panorama económico actual ha puesto en duda el enfoque neoliberal, los mecanismos
automáticos del mercado, liberados a su propia suerte no necesariamente son óptimos, ya
que no vivimos en mercados perfectos. La evidencia nos muestra como ahora las empresas
buscan apoyo en el Estado y como la sociedad en general, reclama mejores condiciones de
su aparato estatal. Nuestra limitación, es el mundo global, en este sentido competir en
desventaja y abrirnos al mundo no ha sido satisfactorio, lo que todavía no se puede
establecer es si a largo plazo, podremos salir adelante, o simplemente tenemos que volver a
cerrarnos y cambiar nuestros paradigmas de desarrollo.
Los límites principales del proceso de reestructuración de América Latina, se encuentran en
la estructura productiva que ha profundizado su deterioro y desarticulación. Este proceso
esta acotado por la recomposición del mercado mundial, ya que la competencia por
espacios económicos de producción y de realización es más intensa, en un marco de lento
crecimiento de las economías desarrolladas y de lento crecimiento del mercado mundial.
Otro aspecto que resalta la actual situación, es la debilidad financiera y la pérdida de
autonomía de nuestras naciones. Los empresarios latinoamericanos están actuando solo
para el corto plazo, y las únicas empresas que triunfan son las que tienen inversión
extranjera directa, en otras palabras, las que no poseemos.
Las estructuras son débiles y se enfocan a los sectores no productivos o de servicios,
acentuando los desequilibrios productivos y sectoriales de las economías latinoamericanas.
En este escenario y frente a un mercado interno deprimido, surge con fuerza el sector
informal. Al conjugarse en este, la producción y el intercambio de productos, que ha
permitido resolver por el momento, la reproducción del grueso de la población y contener
el estallido social.
Ante esta situación, la modernización de los aparatos productivos es fragmentada y
lamentablemente excluyente. Los proyectos nacionales deben ser más complejos, apoyar la
obtención de excedentes económicos nacionales, y deben aumentar el ahorro interno
defendiendo a la población, es necesario incentivar la inversión productiva, atender al
mercado interno manteniendo las relaciones con el exterior, resolver la crisis y crear
empleos, esta comprobado que las recetas aplicadas en América Latina solo han
beneficiado a unos pocos y cada día somos más pobres y dependientes.
Necesitamos un estado que garantice educación, seguridad social y capacitación, incorporar
otras formas de producción y de organización de la sociedad, que permita visualizar la
verdadera complejidad de la situación actual. Colombia vive una especial coyuntura, y las
soluciones a nuestros problemas requieren soluciones más agresivas a la realidad nacional,
la violencia y la coyuntura social, deben ser actores activos en la construcción de las
políticas y no parece haber coherencia entre lo que las altas esferas dicen hacer y lo que
realmente sucede.
La falta de preparación de nuestra nación, se ha evidenciado en los múltiples y graves
inconvenientes que hemos sufrido muchos colombianos en los últimos años, cualquier
avance nuevo en crecimiento o infraestructura social, simplemente recuperará el terreno
que hemos perdido en la última década.
La industria adolecía de retardos en la utilización de nuevas tecnologías, las pequeñas
empresas sucumbieron por la falta de capital en todas sus manifestaciones Y mientras tanto
las grandes resultaban demasiado vetustas y poco inclinadas a la renovación y el
replanteamiento de sus organizaciones, por otro lado las catalogadas medianas empresas
pudieron responder mejor por su capacidad de acomodamiento y eficiencia administrativa,
sin embargo los productos componentes del stock exportable siguen siendo los mismos
pese a un reciente repunte de los no-tradicionales.
El retomar la Política Industrial como una herramienta efectiva y necesaria, refleja una
maduración en la conciencia del Estado, el cual retoma su papel dentro del contexto del
desarrollo del país por la vía industrial enfocada al mercado externo. El reconocimiento de
la importancia de un sector exportador fuerte dentro del nuevo panorama mundial
comercial resulta obvio, sin embargo parece ser que esto no es suficiente y las acciones de
Política Industrial resultan imprescindibles.
Dentro de ese menú de Políticas Industriales los planes y programas que realzan la
competitividad parecen ser los que mayor atención concentran, sin embargo no podemos
considerar que la infraestructura es el único elemento importante dentro de la
competitividad, en otras palabras, la creación de valor agregado se fundamenta en la
optimización de la utilización de todos los recursos en el proceso de producción, pero al
mismo tiempo la innovación y la creación de nuevas fórmulas productivas junto con los
nuevos descubrimientos y su aplicación fruto de la investigación crean ventajas que llegan
a ser decisivas en la competencia por la realización de los productos y el firme
asentamiento en los mercados.
Los indicadores de competitividad hablan por sí mismos; Colombia no es competitiva aún y
serán necesarios muchos años de inversión seria y constante en educación en todos los
niveles con un desarrollo mayor en la investigación científica y tecnológica para alcanzar
los grados deseados de aprensión tecnológica, modernización y mejoramiento del capital
humano. La concepción de la educación para los colombianos debe ampliarse, y debe
considerar los elementos técnicos y científicos básicos en la formación de los estudiantes
para una incorporación más provechosa al aparato productivo, esto quiere decir tomar
conciencia y exigirnos mejor calidad en la educación tanto por parte de los instructores
como de los alumnos.
La abstracción teórica de los elementos que en este trabajo se manejaron pueden resultar
distrayendo nuestra atención hacia la realidad social y de orden público que atraviesa
Colombia; es decir, debemos tener en cuenta los problemas de inseguridad y violencia para
que con iniciativas hacia el desarrollo, busquemos la paz y no gastemos en armas y
ejércitos lo que bien podría utilizarse en educación y desarrollo.
Resulta paradójico el hecho de que la inversión del estado en capital humano, ciencia y
tecnología este disminuyendo en nuestro País, siendo que es así como podemos a largo
plazo construir una "Empresa Colombia" eficiente y competitiva, atractiva para vivir y
disfrutar y generadora de bienestar para sus habitantes.
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GestioPolis. (2001, octubre 18). La política industrial colombiana bajo el modelo de apertura. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-politica-industrial-colombiana-bajo-el-modelo-de-apertura/
, GestioPolis. "La política industrial colombiana bajo el modelo de apertura". GestioPolis. 18 octubre 2001. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-politica-industrial-colombiana-bajo-el-modelo-de-apertura/>.
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, GestioPolis. La política industrial colombiana bajo el modelo de apertura [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-politica-industrial-colombiana-bajo-el-modelo-de-apertura/> [Citado el 14 de Diciembre de 2018].
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