La industrialización y el empresario en Venezuela

LA INDUSTRIALIZACIÓN Y EL EMPRESARIO
Índice
1. Introducción
2. Antecedentes de la industrialización
3. La revolucion industrial
4. Industra y economia
5. La industrialización
6. Modelos de industrialización
7. Estado latino y la industrialización
8. Clasificacion de las industrias
9. Industrialización en venezuela
10. Evolucion socio-economica del desarrollo industrial.
11. Politicas en el proceso de industrialización
12. Situacion actual
13. La confederacion Venezolana de industrias
14. Anexos
15. Bibliografía
1. Introducción
El hombre ha ido buscando la manera de facilitar el proceso de su evolución. A
medida que pasa el tiempo, inventa mecanismos cada vez más sofisticados para
satisfacer sus necesidades primordiales y a la vez los perfecciona. Al mismo
tiempo que el hombre evoluciona, aumentan sus necesidades y su ambición de
mejorar su nivel de vida. De la manufactura artesanal, sencilla, dirigida a un
público minoritario, pasa a la manufactura industrial, sofisticada, impregnada de
ciencia y tecnología, que satisface las necesidades de un mercado más amplia, en
este caso un país.
El desarrollo o subdesarrollo de una nación se mide en gran parte por su avance
industrial. El objetivo de este trabajo pretende mostrar que en Venezuela, el
desarrollo industrial está en un proceso inicial de desarrollo. Para la sustentación
de este tema, lo hemos dividido en dos grandes capítulos:
El primero se refiere a los antecedentes de la industrialización, hacemos una
breve reseña histórica de la Revolución Industrial, hecho fundamental que da
nacimiento a la industria moderna. Luego conceptualizamos acerca de la industria
y la economía; posteriormente presentamos modelos de industrialización y la
clasificación de las industrias.
En el segundo capítulo, explicamos la evolución socio-económica del desarrollo
industrial en Venezuela, dividiéndola en una economía tradicional (basada en la
agricultura y artesanía) y en el impacto petrolero; finalmente exponemos las
medidas tomadas por los presidentes, a partir de Rómulo Betancourt y como ha
afectado a las industrias venezolanas actuales.
2. Antecedentes de la industrialización
3. Revolucion industrial
Hace cerca de doscientos años, las gentes utilizaban herramientas rudimentarias
para proveerse de alimentos, construir sus habitaciones y confeccionar sus
vestidos. La aparición de la maquina es inmediata, resultado de importantes
descubrimientos científicos y de los adelantos de la física, la química y la
mecánica que ha permitido realizar grandes avances en el campo de la industria.
Es así como se inicia en Inglaterra la Revolución Industrial en el siglo XVIII, y
podría definirse como la sustitución progresiva de la fuerza y de las herramientas
manuales por la maquina.
El Maquinismo en la industria textil.
Ciertos inventos contribuyeron a la Revolución Industrial, El movimiento se inicia
en Inglaterra, cuando James Hargraves inventa en 1764, la maquina conocida con
el nombre de Spinning Jenny ( Juanita la Hiladora), cuya capacidad de producción
era superior a la de 36 hiladoras de rueda. Dicha máquina inicia un proceso de
perfeccionamiento que se va realizando al correr los años. Edmundo Cartwright,
en 1784 inventó el telar mecánico operado con fuerza hidráulica que acelero
considerablemente la fabricación de tela, le corresponde al norteamericano Ely
Withney la invención en 1793. De la desmotadora de algodón que hizo posible
utilizar mas adecuadamente la fibra.
Inglaterra, celosa de tan importantes descubrimientos, y con el propósito de
mantener la supremacía en la Industria Textil, prohibió la exportación de los telares
mecánicos. Pero no consiguió su propósito porque los trabajadores que los
manejaban conocían las especificaciones y los detalles de construcción de esas
mecánicas y pudieron fabricarlas en otros países. Fue así como Samuel Slater,
construyó en los Estados Unidos, en 1790, el primer telar mecánico. Este le
permitió fundar la primera fábrica de telas en este país.
Sin embargo el desarrollo de industria textil no pudo lograse en los Estados
Unidos el establecimiento de fuertes derechos de importación para las telas y
manufactura originarias de Inglaterra.
La fuerza en la industria.
La fuerza humana completada por los primeros utensilios ejerció una influencia
trascendental en el campo del trabajo. Más tarde, el hombre utilizó el poder de los
animales, como el caballo, el buey, el camello, el elefante, etc. La aparición de
la rueda significa el paso del sistema de tracción al de rotación; mediante ella se
acrecienta la capacidad de transporte de los animales. Viene luego la fuerza
hidráulica que se aplica a la naciente industria textil. En 1765, inventa Jacobo
Watts la maquina de Vapor, y en siglo XX aparece el motor de combustión interna
que utiliza la gasolina. Pero el mayor medio de producción de energía, y el más
difundido en el siglo XX, es la electricidad. La corriente eléctrica se genera por
fuerza hidráulica o por la maquina de vapor y es elemento básico para el
desarrollo industrial.
El hombre y la máquina
Un serio problema social surgió a raíz de la invención de la hiladora de
Hargreaves. Los trabajadores pensaron que la nueva maquina los desplazaría y
procedieron a destruirla, obligando al inventor a huir para poner a salvo su vida y
la de su familia.
Cada vez que se han puesto al servicio de la industria máquinas que aceleran el
trabajo y reemplazan siempre con ventaja, a ciertos trabajadores, se han creado
problemas en los sectores laborales; pero la fuerza del progreso es incontenible y
hoy no se concibe la actividad industrial ni la vida social sin el empleo de equipos
mecánicos cada día más eficaces y simplificados.
La influencia del maquinismo en la vida contemporánea le ha suministrado el
hombre de nuestros as comodidades y servicios que nunca habría conquistado
si todavía la actividad laboral continuara dependiendo del esfuerzo físico.
La máquina automática es la manifestación más avanzada del maquinismo porque
reemplaza el hombre de la actividad intelectual. Con todo, el factor humano tiene
una posición preponderante en la ciencia y la industria. La máquina es un auxiliar
y frente a ella está siempre el experto y la dirige. El maquinismo no ha creado un
exceso de trabajadores porque la producción en masa determina una baja de
precios y cada día abren nuevos mercados a la industria.
4. Industria y economía
La economía ha otorgado a la industria, desde el origen de esta ciencia, un papel
clave en el desarrollo de las naciones; de hecho, se emplea el término ‘país
industrializado’ como sinónimo de ‘desarrollado’. Tampoco puede considerarse
casual que la ciencia económica naciera como tal en el mismo momento histórico
y país que la revolución industrial: la Inglaterra del último cuarto del siglo XVIII.
Se suele considerar a la industria como el segundo de los tres sectores básicos en
los que se divide la actividad económica. El sector puede ser subdividido en
muchos tipos. La primera clasificación la realizó el economista francés Jean-
Baptiste Say (1767-1832), que distinguía entre industrias extractivas,
manufactureras y comerciales; las primeras transformaban recursos naturales en
productos utilizables por el resto de la industria, las segundas convertían estos
productos en bienes de consumo o inversión y las terceras los distribuían a los
consumidores. En la actualidad, para la clasificación se emplean diversos
sistemas codificados y normalizados a nivel internacional, como los empleados por
las Naciones Unidas, el Banco Mundial o la Unión Europea.
Durante mucho tiempo los economistas consideraron que sólo la industria y la
agricultura, al implicar una transformación material, podían generar valor. Esta
idea, planteada por Adam Smith (1723-1790), fue rechazada a finales del siglo
XIX, pero cristalizó en la obra de Karl Marx (1818-1883) y el pensamiento que le
continuó.
La industria se ha organizado de diversos modos desde sus orígenes. Hasta el
siglo XVIII predominaban dos formas: el taller artesanal, durante muchos siglos
organizado en gremios, y la industria domiciliaria, micro-talleres controlados por
comerciantes que suministraban materiales a trabajadores agrícolas, que así
obtenían un complemento de renta.
Tras la Revolución Industrial se generaliza la fábrica, lugar en el que se persigue
aumentar la producción para ganar economías de escala aplicando grandes
cantidades de capital, trabajo y tecnología. El sistema fabril permitió la
generalización de la división del trabajo. Las sucesivas mejoras organizativas
permitieron la especialización de funciones, la estandarización de procedimientos
(taylorismo) y la producción en cadena (fordismo). Durante más de 150 años,
estas mejoras se han traducido en una reducción tal del coste por unidad
producida que aumentaron los salarios reales, se redujeron los precios de los
bienes, aumentó el consumo de la sociedad y el número de trabajadores
empleados.
Desde la década de 1970 la industria entró en crisis. Los cambios en la demanda
y las innovaciones tecnológicas están forzando transformaciones radicales en su
organización. Por una parte, se demandan productos diferentes y personalizados;
por otra, las nuevas tecnologías informáticas y la robótica permiten la sustitución
casi completa del factor trabajo; por último, estos dos fenómenos fuerzan la
adopción de sistemas productivos en tiempo real (just-in-time), que reducen la
necesidad de almacenamiento pero incrementan el consumo de transportes.
Esto está dando lugar a nuevos procedimientos de articulación de la actividad que
dejan atrás los grandes trusts para dar paso a redes interconectadas de pequeñas
y medianas empresas en distritos industriales, con una mayor capacidad de
adaptación a cambios bruscos de la demanda. Las grandes corporaciones
asumen estos cambios introduciendo tecnologías flexibles que permiten
rentabilizar las series cortas con sistemas de producción conjunta, cediendo a las
pequeñas empresas la producción de ciertos componentes o partes determinadas
del proceso productivo.
Las consecuencias sociales de estos cambios se están observando ahora al ver
cómo las altas tasas de desempleo son estructurales y las perspectivas no
apuntan a su reducción, a pesar de las tasas de crecimiento de la economía.
Además, es ahora cuando se comienza a valorar el serio deterioro ambiental que
la industria ha generado, por contaminación de la atmósfera, de las aguas o del
suelo.
5. La industrialización
La Industria, es un conjunto de operaciones materiales ejecutadas para la
obtención, transformación o transporte de uno o varios productos naturales. Por
extensión, el conjunto de las actividades en un territorio o país.
La Industrialización, en economía, etapas de crecimiento o decrecimiento del
peso del sector industrial. El proceso de industrialización describe el periodo
transitorio de una sociedad agrícola a una industrial. Por el contrario, la
desindustrialización puede definirse como la etapa de crecimiento económico
caracterizada por una disminución del peso relativo del sector industrial en
términos de producción y empleo.
El proceso de industrialización comprende la transición desde una sociedad
agrícola a una industrial, acompañada de un crecimiento de la renta per cápita y
de la productividad. Para que esto pueda ocurrir, la oferta de productos agrícolas
tiene que satisfacer la demanda. Se ha demostrado que, en los primeros estadios
de desarrollo de una economía, la demanda de productos agrícolas es elástica
(cuando aumentan los ingresos aumenta la demanda de los mismos). Para que el
proceso de industrialización sea sostenido y viable es necesario que la creciente
petición de productos agrícolas se satisfaga, bien mediante importaciones, bien
mediante aumentos en la productividad agrícola nacional. En las primeras etapas
del proceso de industrialización, la capacidad para satisfacer la demanda de
productos agrícolas mediante un aumento de las importaciones es limitada debido
a los efectos que tendría sobre los precios internacionales relativos. Si la demanda
de alimentos de importación es elevada, la relación real de intercambio podría
cambiar y afectaría de modo negativo al país que está iniciando su proceso de
industrialización, hasta el punto que se podría llegar a lo que se conoce como
'crecimiento empobrecedor', una situación en la que la renta real per cápita
disminuye porque todos los aumentos de productividad se utilizan en financiar la
demanda de productos importados. Por ello, un proceso de industrialización
efectivo requiere que aumente la productividad agrícola nacional siendo una
condición necesaria para que el crecimiento de la industria moderna sea viable.
Aunque se suele admitir que la revolución industrial suele estar precedida por un
periodo de protoindustrialización, se considera que los modernos procesos de
industrialización se iniciaron durante la experiencia británica del siglo XVIII.
6. Modelos de industrialización
La Teoría Del Despegue (Take-Off) De Rostow
Walt Whitman Rostow defendía que para que el proceso de industrialización
tuviera éxito había que cumplir una serie de requisitos previos: una alta
productividad agrícola, la existencia de mercados y cierta estabilidad política que
permitiera establecer una legislación favorable. Si estos tres requisitos se
cumplían, el proceso se iniciaría con un periodo de despegue (take-off), una etapa
de 20 a 30 años en la que se lograría la industrialización acelerada y progresiva
del país. Puesto que los países cumplen estos requisitos en distintos momentos
históricos, la industrialización de cada uno de ellos se produjo en épocas distintas.
La Teoría Del Atraso Relativo De Gerschenkron
Alexander Gerschenkron rechazaba el historicismo del modelo de take-off de
Rostow debido a su debilidad teórica y empírica. Para suplir estas deficiencias
creó el concepto de atraso relativo, afirmando que el proceso de desarrollo de un
país de industrialización tardía diferirá, debido a su atraso, del experimentado por
el país más desarrollado; en este sentido, la historia desempeña un papel
importante a la hora de determinar el patrón de industrialización.
Modelos De Recuperación O Catching-Up
Gerschenkron en primer lugar, existe una fuerte tendencia a converger entre las
economías más desarrolladas (agrupados en la OCDE). En segundo lugar, si se
analizan los países más pobres la hipótesis es falsa, pues muchos no han logrado
recuperar el atraso histórico y converger con los países ricos; la recuperación del
atraso no es un proceso de evolución histórica que afecte a todo el mundo.
7. El estado latinoamericano y la industrialización.
El Estado representa la relación fundamental de dominación de la sociedad
capitalista. Tal posición le permite reflejar el sentido de las correlaciones de
fuerzas sociales principales y hegemónicas e imponer al conjunto de la sociedad
la primacía de los intereses que representa. El Estado es, entonces, la expresión,
por una parte, de un patrón de acumulación, que alude a las características de un
modo de producción determinado por la forma de participación del Estado en la
economía; y, por la otra, de un patrón de hegemonía, que apunta a la relación
entre sociedad civil y Estado, la cual caracteriza las formas de dominación política
y de legitimidad.
Considerar al Estado como el centro de las decisiones políticas y administrativas
permite suponer una gran capacidad de mediación, de autonomía relativa
decisional y de instrumentación, características que se modifican en sus niveles y
magnitud, de acuerdo con las condiciones históricas.
A partir de la década de los cuarenta, en los países latinoamericanos comienza un
proceso de cambio en las relaciones entre política y economía, que modifica
contenidos de la ortodoxia liberal en lo referente al papel del Estado en la
economía. Cambios que se van adoptando, en forma y temporalidad, de acuerdo
con las características sociales, económicas e históricas particulares de cada
espacio nacional latinoamericano.
La implantación progresiva del proceso de industrialización sustitutiva fue
imponiendo la necesidad de proyectos nacionales que propusiesen modelos de
desarrollo económico de largo alcance, en los cuales el Estado fuera el eje central
de inversión y decisión, ya que aquellos dependerían de recursos públicos y de
medidas proteccionistas. Por esta vía se facilitaba la transferencia de recursos
públicos a manos privadas, convirtiéndose esta característica en el factor principal
de la acumulación privada. Tal situación queda definida en lo que Portantiero
(1981) denomina Estado Prebendalista y Capitalismo Asistido. Siendo así, el
desarrollo económico se concreta en un proyecto político, en el cual el Estado
ocupa la dirección central y el punto de concentración de los conflictos de las
fuerzas sociales y de las aspiraciones de los sectores hegemónicos. Al respecto
Graciarena, sostiene:
8. Clasificación de las industrias
El proceso histórico de valorización del capital y de su acumulación ha dado como
resultado la combinación de ramas y sectores de producción que constituyen el
sistema productivo. Una división según tipos de actividad es, por tanto,
universalmente aceptada, estando articulado el concepto “sector”, al de medios de
producción.
LIGERAS O LIVIANAS: son aquellas que producen bienes o
productos de consumo directo.
Ejemplo: Textiles, alimentos, calzados.
INDUSTRIAS INTERMEDIAS O DE EQUIPAMIENTO: son aquellas
que producen bienes que serán utilizados a su vez como materias primas para
otras industrias. Es decir pueden ser. Manufactureras (papel, productos
químicos), como derivados del petróleo.
Ejemplos: la industria química produce productos para la industria farmacéutica.
1. Manufactureras: papel y sus derivados, productos químicos.
2. Derivados del Petróleo: administradas por el sector privado
mayormente
INDUSTRIAS PESADAS: son aquellas que producen los bienes
semielaboradas para la fabricación a su vez de instrumentos de producción.
En cuanto al número de empresas por actividades económicas, el mayor número
corresponde a las consideradas, industrias tradicionales; y dentro de éstas las
alimenticias, de vestuarios, muebles y accesorios. Otro sector es el petrolero y
producción de productos metálicos.
Distribución Por Industrias
Existe en la actualidad una tendencia hacia la disminución relativa de las
industrias tradicionales a favor de un aumento de sectores más estratégicos desde
el punto de vista de una política substitutiva.
9. Antecedentes de la industrialización en Venezuela
A partir de 1936, el Estado comienza a planificar explícitamente su intervención
económica, intervención que ya era realidad actuante aunque no hubiera
encontrado todavía su expresión institucional.
A partir de 1.936, surge una nueva conciencia estatal donde hay la tendencia a
organizar, a disciplinar la vida económica, a dirigir más estrechamente las
relaciones comerciales, a intervenir en las actividades de orden económico entre
otros.
Esta nueva conciencia surge sobre la base objetiva de un proceso de acumulación
comercial de significativas dimensiones, una diferenciación progresiva de la
estructura productiva y la necesidad de crear condiciones adecuadas para nuevas
fuentes de acumulación. Socialmente, este proceso objetivo se traduce en una
mayor capacidad de esa clase para estructurar y dirigir la acción estatal.
10. Evolución socio económica del desarrollo industrial
La Economía Venezolana Tradicional.
La economía agraria precapitalista: el panorama general se compone de tres
sectores o complejos:
El complejo hacienda-minifundio de la producción agrícola.
La producción artesanal y formas del servicio doméstico.
El sector mercantil, eslabón transmisor entre el mercado capitalista internacional y
la economía interna.
Función del sector comercial: si se analiza al sector comercial tenemos primero
que el capital comercial estime la función de intermediario, financiando,
adquiriendo y colocando en el mercado, sobre todo externo los excedentes de la
producción agrícola interna y segundo actúa como agente interno del aparato de
distribución que el capital productivo extranjero ha creado para la colocación de
sus productos.
Inversiones extranjeras: al igual que el capital comercial interno, su interés radica
en conservar las relaciones tradicionales de producción y otros tenían interés en
infraestructuras (ferrocarril, comunicaciones) y guarda su estrecha correlación con
la expansión del sector comercial. Su impacto fue mínimo ya que los únicos
procesos productivos realizados en el país se limitan a la cooperación , control y
mantenimiento de las instalaciones e incluso la participación de la mano de obra
nacional mínima.
Hasta el descubrimiento del petróleo, Venezuela no era más que un país marginal
para el capital extranjero, con las exportaciones poco estratégicas y un mercado
reducido.
Por estas razones, Venezuela nodejó de estar inserta en el mercado capitalista
internacional y experimentó la presencia del capital extranjero, la influencia de éste
sobre las relaciones internas de producción fue relativamente insignificante, sobre
todo si se compara con otros países latinoamericanos.
El impacto petrolero: Crecimiento Simple y cambios estructurales.
El crecimiento simple: es el motor impulsor del crecimiento del ingreso, el cual no
es el resultado del desarrollo de las fuerzas productivas internas, sino la
explotación intensiva, con capitales y experiencias extranjeras, sino de la
explotación intensiva, con capitales y experiencias extranjeras, del único factor de
producción que lejos de acumularse en el tiempo se desacumula por ser un
recurso natural no renovable.
Adicionalmente, la utilización de ese ingreso, se orienta exclusivamente al
consumo, y el incremento de su demanda no genera un desarrollo proporcional de
la producción interna de bienes y servicios, sino que se abastece con bienes
importados.
Además, el país no tiene un crecimiento acumulativo, desde el punto de vista de la
producción interna, no hay diversificación productiva, absorción de tecnología,
desarrollo de las fuerzas productivas y ampliación del trabajo asalariado.
Crisis de los sectores tradicionales: el sector artesanal y de servidumbre
doméstica aumenta notoriamente. Incluso el sector agrícola, desciende en su
conjunto, la producción destinada al mercado interno, aumenta considerablemente
en bienes importados, esto motivado por el alto grado de desocupación, total o
parcial, de los factores básicos de la producción agrícola precapitalista, es decir,
elevada capacidad ociosa de los factores trabajo y tierra.
Auge de los sectores capitalistas: frente a los sectores tradicionales en de
cadencia, los nuevos sectores capitalistas ganan progresivamente terreno, siendo
un desarrollo capitalista en donde su variable fundamental es el sector petrolero,
donde su característica fundamental viene dada por el origen externo del capital y
consiguientemente de la clase capitalista dominante. Aunque el sector capitalista
avanzado genera su expansión vigorosa del producto e ingreso nacionales, este
nacimiento supone e impone un comportamiento e impone un comportamiento
pasivo de las fuerzas productivas internas. Esta es la esencia del crecimiento
simple.
11. Políticas en el proceso de industrialización
Es durante el gobierno de Rómulo Betancourt que se pone en marcha la política
de sustitución de importaciones, como vía adoptada para promoverla
industrialización del país. Se aplicaron políticas de protección arancelaria a la
producción doméstica de bienes que antes se importaban, llegando a prohibirse la
importación de aquellos bienes que empezarán a producirse en el país, y
restringiéndose incluso la competencia interna a las fábricas nacionales. Para
completar esta política de industrialización, a través de la Corporación Venezolana
de Fomento (CVF), se estableció un canal de créditos muy amplios y de plazos de
pago muy largos a interese muy bajos.
La adopción de estas medidas por parte del Estado, se hicieron con el fin de
favorecer la Industria nacional, y por supuesto a los Empresarios que durante
tanto tiempo habían apoyado a los gobiernos anteriores (civiles o militares), esta
política favoreció el desarrollo y la expansión de los principales grupos
económicos del momento. Los cuales luego, favorecería a su vez a los distintos
partidos políticos y a sus candidatos, llegando incluso a ser nombrados Ministros
de determinados Gabinetes de Gobierno.
En tiempo de Raúl Leoni, se firma entre varios países de la región andina el Pacto
Andino (PA). El PA es un acuerdo de integración económica que se adopta en el
marco de los esfuerzos que se vienen haciendo en la región para crear una zona
económica y mercados comunes. Con ello se ofrecía a las empresas de cada país
un mercado más amplio que el de su propio país, cuyas modestas dimensiones no
les permitía crecer. Se inducía además a que cada país se especializase en
aquello que produjera mejor y más barato. Venezuela estaba entro los países que
formarían parte de ese pacto. Pero el Gobierno venezolano, decidió no integrarse
al acuerdo en ese momento, debido a la presión ejercida por los Empresarios.
Para la fecha, los empresarios venezolanos no tenían interés en la integración,
debido a que por un lado, se beneficiaban de una alta protección arancelaria y
disfrutaban de mercados cautivos. Por otro, la tasa de cambio que el gobierno
mantenía sobrevaluada y el sistema de relaciones laborales del país las ponían en
desventaja con sus competidores de la región. Por último estaba la lenidad que
mostraba el gobierno, por razones punto-fijistas, es decir, para evitar conflictos, en
exigir la devolución de los créditos que la CVF otorgaba en las condiciones antes
mencionadas, así como en exigir progresos en la productividad y competitividad a
cambio de los subsidios y de la baratura de los bienes que importaban las
empresas para funcionar. Todo ello contribuía a crear un sector industrial muy
poco competitivo, acostumbrado a la protección y el crédito fácil y el mercado
seguro, que ni se sentía capaz de competir, ni estaba dispuesto a perder esa
situación privilegiada.
Los industriales podían aducir plausiblemente que una integración precipitada
barrería con la industria venezolana, con todas las secuelas sociales de ello. Y, en
general, el empresarial era un sector social al que había (como a pocos) que
mantener satisfecho y aplicar respecto a él los criterios de la obsesión por el
consenso y la aversión al conflicto. Con todo lo dicho, es fácil comprender que los
deseos del gobierno de Leoni de participar en el PA no pudieron ir muy lejos.
Es durante el gobierno de Rafael Caldera que se da la entrada de Venezuela en el
PA; el gobierno venezolano decidió dar el paso de entrar al PA, con la intención de
participar en el mercado formal que prometía una ampliación del mercado a los
industriales y productores venezolanos. Estos, por su parte, empezaban a
reconocer la necesidad de esa ampliación, y adoptaban de forma creciente un
discurso pro-integracionista.
En cuanto a los riesgos de la competencia de los países andinos, la decisión del
gobierno dejaba todavía mucho trecho por recorrer, antes de que ella significara
en la práctica una verdadera apertura a la competencia de los países vecinos.
Mayor era el trecho entre los discursos de los industriales favorables a la
integración andina y un verdadero apoyo a una decisión del gobierno de abrir los
mercados venezolanos. Por razones punto-fijistas, por el consenso y contra el
conflicto, podían ellos confiar en que un gobierno venezolano no haría eso sin el
acuerdo de los empresarios del país.
Esta situación de proteccionismo duró aproximadamente hasta el año 1989, fecha
en la cual les electo Carlos Andrés Pérez por segunda vez; el cual implanta un
programa económico cuya realización requería una enorme energía política. Este
programa amenazaba a numerosos y poderosos intereses, amenazaba los
intereses de los productores nacionales, al disminuir los niveles de protección de
la competencia de las importaciones de la que hasta ahora habían gozado, al
tiempo que la devaluación encarecía sus insumos importados. Para completar el
panorama, con el programa económico, el gobierno se despojaba de poderosas
palancas de poder. Desmontando los subsidios, los aranceles, las protecciones, el
gobierno se privaba de efectivos instrumentos para recompensar a los amigos,
amedrentar a los enemigos, seducir o presionar a los indecisos o a los
recalcitrantes.
La situación económica del país no ha variado significativamente en estos últimos
meses. Ha habido cierta estabilidad en las principales variables macroeconómicas
y los precios del petróleo han venido aumentando constantemente, alimentando a
las reservas internacionales.
Sin embargo, todavía no se ha comenzado a apreciar una recuperación del
aparato productivo, sino todo lo contrario, persiste la fuerte recesión que nos
envuelve desde el segundo semestre de 1998, el consumo interno continúa
deprimido, la producción y las ventas siguen cayendo, las exportaciones no
tradicionales disminuyen, con la grave consecuencia de niveles de desempleo
cada vez mayores y niveles de salario real menores, formándose de esta manera
un círculo vicioso que podría empeorar la situación de no establecerse un clima de
confianza a la inversión.
Las inversiones nacionales y extranjeras se encuentran prácticamente paralizadas
a la espera del anuncio y ejecución de un plan económico integral que muestre las
directrices a seguir en busca del desarrollo económico y bienestar para la Nación.
No basta con anunciar medidas puntuales con el fin de paliar el constante
aumento del desempleo. Hay que dar a conocer y ejecutar lo antes posible un plan
económico que contemple el corto, mediano y largo plazo. Esa es la única manera
de atraer inversiones nacionales y extranjeras en el corto plazo, mientras
consiguen el equilibrio las variables macroeconómicas y se tratan de resolver los
problemas micro-económicos.
12. Situación actual
La situación económica del país registró uno de sus peores resultados durante
1998. A partir del segundo semestre, quizás un poco antes, se abrieron las puertas
al fenómeno conocido como recesión económica.
La disminución de los ingresos fiscales, generada principalmente por la caída de
los precios del petróleo, el nivel de incertidumbre creciente que envolvió a
inversionistas nacionales y extranjeros, el incremento desproporcionado de las
tasas de interés que en septiembre (los pagarés se ubicaron en promedio en
76,6%) llegaron a su punto máximo, la sobrevaloración de nuestra moneda que se
ubica en s del 30% y un sin número de problemas microeconómicos son las
principales causas de que el sector de los bienes transables no petroleros haya
presentado uno de sus peores desempeños en años.
Otra de las variables que viene alimentando el proceso recesivo y que evita el
desarrollo del sector industrial del país tiene que ver con el consumo interno, el
cual ha venido cayendo paulatinamente, dada la pérdida en el poder adquisitivo de
la gran mayoría de la población que se refleja con la disminución del salario real y
un alto nivel de desempleo en todos los sectores económicos.
Los indicadores de tendencia que se miden en esta encuesta, en su mayoría, se
encuentran en sus peores niveles desde 1996, tal es el caso de las expectativas
de los industriales respecto a sus empresas para los próximos meses, el nivel de
la cartera de pedidos, la producción, las ventas y por su puesto el número de
empleados en la industria manufacturera, el cual se encuentra en niveles críticos
en comparación con el pasado.
13. la confederación venezolana de industriales, conindustria.
La Confederación Venezolana de Industriales, Conindustria, es la máxima
organización gremial del sector industrial venezolano, en cuyo seno están
agrupadas 45 cámaras y asociaciones de industriales venezolanos, de las cuales
once (11) son regionales y treinta y cuatro (34) sectoriales. De igual forma, en
Conindustria están representadas ventiseis (26) industrias manufactureras,
pertenecientes a la pequeña, mediana y gran industria, que entraron al gremio
industrial en carácter de Miembros Activos Especiales. En Conindustria está
representado el 87% de la producción industrial nacional.
La Misión fundamentael es que en Conindustria se trabaja por hacer de la
institución:
Una organización representativa e influyente, que ocupe el lugar
protagónico que le corresponde en la construcción del futuro del país.
Una organización útil y eficiente a la industria nacional
Su visión al 2.004 es:
Ser un sector articulado y fuerte, competitivo y exportador; motor del desarrollo;
generador de riqueza y bienestar colectivo, posicionado en el liderazgo nacional,
con una imagen positiva y sólida.
Los Objetivos que deben cumplir son:
Formular las bases de una política industrial coherente y de largo plazo
Ser vínculo e interlocutor idóneo en el campo del comercio internacional y
de integración regional
Apoyar a la industria en el desarrollo sostenido de la competitividad
Estimular la inversión privada en el sector manufacturero
Está constituida por : 46 cámaras y asociaciones de industriales venezolanos, de
las cuales once (11) son regionales y treinta y cinco (35) sectoriales.
Causas De La No industrialización
Si definimos la desindustrialización como el periodo de crecimiento económico en
el que el peso relativo del sector industrial en términos de producción y empleo
disminuye, no tiene por qué implicar una caída del nivel de empleo o de
producción industrial, aunque durante los últimos años algunas economías han
padecido este fenómeno. Centrándonos en el proceso de industrialización de Gran
Bretaña, quizá el más emblemático desde las perspectivas histórica y económica,
podemos distinguir tres etapas: una primera etapa de fuerte industrialización que
abarcó el periodo 1700-1850; una segunda etapa de madurez industrial entre 1850
y 1955 y una etapa de desindustrialización iniciada en 1955. Se dan
sorprendentes similitudes entre los procesos de industrialización y
desindustrialización. Para que se produzca este último es necesario que la
demanda de productos industriales (que tiene una alta elasticidad en función de la
renta) se cubra. Si la economía no quiere correr el riesgo de tener problemas de
balanza de pagos, la demanda debe cubrirse con aumentos de productividad en el
sector industrial.
desindustrialización Se puede encontrar una teoría general sobre los procesos de
desindustrialización en la denominada 'ley de Baumol'. Dada la alta elasticidad en
función de la renta de la demanda de productos industriales y de servicios, en las
economías industrializadas (en las que el sector agrícola ha perdido importancia
relativa), los dos sectores anteriores compiten para poder lograr el factor trabajo
que necesitan y que resulta escaso. William Baumol afirmaba que, puesto que el
sector servicios experimenta crecimientos de productividad menores respecto al
sector industrial, en condiciones de libre mercado los precios relativos aumentarán
más en el sector servicios (tanto para el mercado de bienes como para el de
trabajo), lo que le permite atraer a los trabajadores del sector industrial.
Esta teoría explica ciertas observaciones empíricas mencionadas antes. Por
ejemplo, puesto que Gran Bretaña fue la primera región industrializada, el sector
agrícola de su economía tiene una estructura única en el mundo y a finales del
siglo XIX era mucho menor que en el resto de las economías industrializadas de la
época (incluyendo Francia, Alemania y Estados Unidos). Por lo tanto, la teoría de
Baumol predice que las presiones desindustrializadoras aparecerán antes en Gran
Bretaña que en el resto del mundo industrializado.
Otro aspecto característico del proceso desindustrializador padecido por Gran
Bretaña se refiere al ritmo de decrecimiento relativo de la producción industrial
respecto al resto de países. La mayor tasa de desindustrialización de Gran
Bretaña puede explicarse de forma parcial debido a los cambios en la
especialización productiva internacional. Durante la mayor parte del siglo XIX, la
ventaja comparativa de Gran Bretaña permitía que tuviera excedentes en los
productos industriales, teniendo déficit en los demás sectores productivos. Esta
situación perduró hasta la década de 1950. Sin embargo, a principios de la década
de 1980 la situación era radicalmente opuesta. El ritmo de desindustrialización
británica durante el periodo 1955-1980 se explica a partir de los cambios
estructurales en los procesos productivos y del descubrimiento de petróleo en el
mar del Norte en la década de 1970, que permitieron a Gran Bretaña prescindir de
sus excedentes industriales para financiar sus déficit en productos no industriales;
el cambio estructural se vio acelerado por estos acontecimientos.
Ejemplos
La industria textil
Es el más típico exponente de una producción ligera y maniobrera orientada al
consumo. Dos ramas la constituyen: la de fibra natural de origen vegetal o animal
y la química que comprenden las fibras artificiales.
La producción textil es pionera de la revolución industrial, desarrollándose las
fibras artificiales al finalizar el siglo XIX, creciendo muy rápidamente a partir de
entonces y planteando una fuerte competencia con las tradicionales. Esta
evolución ha convertido al sector en algo muy complejo técnica y
económicamente, conviviendo situaciones de crisis y expansión.
La industria metalúrgica:
Engloba la primera transformación de los materiales para obtener semielaborados
y la fábrica de maquinarias u otros bienes de uso y consumo. Puede dividirse, por
tanto, en la metalúrgica de base, pesada y el de las manufacturas metálicas
ligeras y de mano de obra.
La gama de metales que el hombre trabaja es inmensa, pero se podrían
mencionar algunas como: la siderúrgica (hierro), el aluminio, el cobre, etc.
La industria química:
Una de las más complejas, tanto por la variedad de materiales que emplea como
por los productos que obtiene y su destino último. Constituye un elemento clave
para el desarrollo de otras industrias como la metalúrgica, la textil, etc. Los
procesos se dividen en: analítico; separación de los elementos, y en síntesis
resultado de combinar los elementos para la obtención de uno nuevo.
14. Anexos
Industria venezolana no invierte en su personal
MENOS DE 1% de su nómina gastan en adiestramiento las 1.382 industrias
encuestadas por el Conicit y la OCEI entre 1996 y 1997, factor clave para dudar
de sus capacidades para competir cuando comience la apertura
Corina Rodríguez
El Universal
Caracas.- Más del 68% de la industria local invierte poco o nada en su recurso
humano y aquellos que aseguran entrenar a su personal, tímidamente gastan el
1% del costo de su nómina en generar conocimiento.
Cifras que demuestran poco esfuerzo para equipararse a las empresas exitosas
del mundo que pronto vendrán al país. Comprobado, las mejores utilizan
principalmente una materia prima: la gris.
Entonces, ¿quién sobrevivirá?, se preguntaron los promotores (el Conicit y la
OCEI) de la primera encuesta de Capacidades Tecnológicas e Innovativas de la
Industria Manufacturera Venezolana que se realizó entre 1996 y 1997.
"Estamos en la era del conocimiento, sólo los que logren generarlo podrán
competir", asegura Víctor Alvarez, gerente general de políticas públicas y
estrategias de Conicit. "La anterior, la era de la electricidad mejoró
considerablemente la productividad de las empresas, redujo los costos y
perfeccionó los procesos. Ahora los sectores más exitosos del mundo, que tienen
los mejores empleos, son justamente los que se especializan en generar
conocimiento", agrega. Y a manera de ejemplo se ofrecen los sectores de
telecomunicaciones, biotecnología , robótica y hardware.
Aunque inmediatamente advierte: "se necesita entrenar al personal, mejorar las
habilidades del recurso humano, para que puedan generar conocimiento".
Pero hasta ahora la mayoría de las empresas locales no escuchan consejos:
mientras el 18% no entrenan nunca su gente, el 51% sólo lo hace
esporádicamente.
La encuesta divide las industrias en tres grupos: las grandes (tienen más de 100
trabajadores) y dos grupos de medianas ((las que agrupan entre 50 a 100
trabajadores y las otras que tienen entre 20 a 50). El 45% de las grandes entrenan
con poca frecuencia a su personal, pero sólo el 9% no lo hace nunca. En el primer
grupo de las medianas, 21% jamás adiestra a sus trabajadores, mientras el 57%
sólo algunas veces invierte en su recurso humano. Las cifras más preocupantes
son las del último grupo: 26% no gasta en entrenamiento, 54% lo hace con mínima
frecuencia.
Las industrias grandes de bebidas son las que más cantidad de veces entrenan a
su recurso humano: el 75% gasta sistemáticamente en el adiestramiento de su
personal, una cifra que se contrasta a lo 10 de cada 100 de las grandes
industrias del calzado que deciden frecuentemente capacitar a su gente.
"Todavía las compañías no entienden que los cursos que se le brindan al
empleado no son un premio, sino una forma de entrenamiento de los que depende
la productividad de la empresa", asegura Alvarez.
Y la encuesta revela que justamente es el sector industrial de bebidas el que
alcanza los más altos índices de productividad: 16,34 millones de bolívares generó
cada empleado de estas empresas en 1997, cuando el promedio en las grandes
es 7,8 millones.
La relación más baja entre la productividad y el número de empleados la tienen las
industrias del calzado (2,75%) y madera o corcho (2,03%).
Inversión en menos 1
"Por ley las empresas venezolanas están obligadas a destinar el 2% de su nómina
al Instituto Nacional de Cooperación Educativa (INCE) y se supone que ese es el
mínimo porcentaje de inversión en recurso humano que puede hacer una
empresa", asegura Alvarez.
Pero las industrias encuestadas invierten cifras menores a es dígito. Las industrias
grandes gastan en promedio un 1,10% del costo de su personal en
adiestramiento. Las medianas reducen el monto a 0,61% de la nómina y las más
pequeñas sólo invierten 0,24%. Total: el entrenamiento representa 0,74% de los
gastos de personal de la industria venezolana. Entendieron mal la idea de reducir
costos.
Así todas las industrias locales tienen tasas de crecimiento negativas en su
productividad entre 1994 y 1996. El promedio de crecimiento de los ingresos en
términos reales en relación con el número de empleados cierra en menos de
18,50% para el total de las empresas. La excepción de los 27 sectores, son
cuatro: textiles, derivados de petróleo, industrias básicas del hierro y el acero y las
de vidrio.
Una industria sustentable
Un ejemplo positivo y muy dulce: ...la industria del chocolate fino...
Salomón Baum
La problemática de la industrialización en Venezuela siempre ha sido objeto de
discusión y polémica. La primera política industrial sería aplicada en el país a partir
de los años 60, denominada 'política de sustitución de importaciones', mantuvo su
vigencia durante un cuarto de siglo, y representó el clásico proceso de un Estado
tutorial y proteccionista que produjo un desarrollo industrial famélico, débil e
incompleto, sustentado fundamentalmente en los mercados cautivos dentro del
país, que debían absorber la ineficiencia y la incapacidad competitiva de las
industrias, que además se cartelizaban, y se repartían el mercado para evitar la
competencia interna, mientras el Estado aplicaba una política arancelaria que
reducía, o eliminaba por completo, la competencia externa.
Las duras consecuencias de esa desafortunada política industrial las estamos
viviendo más que nunca en los años 90, cuando la economía rechina bajo el peso
de una enorme deuda externa y un gasto público desbordado, ante el cual, una de
las fórmulas que hubiese paliado las dificultades hubiese sido la generación
sustancial de divisas, por un incremento muy significativo de las exportaciones no
tradicionales. Lamentablemente, ese efecto no se puede lograr con la industria
que tenemos, que continúa esencialmente atrapada en su retórica proteccionista,
y todavía lucha y se debate para volver a esquemas anteriores que le garanticen
sus reducidos pero cómodos mercados internos.
Pensamos que es hora de que el sector empresarial y el Gobierno se sienten a la
mesa para establecer una nueva política industrial, que deseche definitivamente el
enfermizo esquema anterior, e incluso, el intermedio de la reconversión industrial,
para fijar nuevos lineamientos y parámetros de una industria vigorosa, basada en
una gran capacidad de competencia en los mercados externos, y con el aliciente
de atraer capitales mixtos (internos y externos), que aprovecharían importantes
ventajas comparativas que ofrece el país.
En este punto es importante hacer una reflexión, sobre otra idea clásica que se
viene manejando hace varios años y que se refiere a la economía 'rentista' del
país, que tiene como base la renta petrolera. Venezuela continuará, sin duda, por
muchos años, teniendo como actividad económica principal la explotación y
transformación del petróleo, y ello en realidad no es de por negativo, ni
perjudicial para el país. Es más, de acuerdo a los esquemas de desarrollo
existentes para la industria petrolera en los próximos 10 años, se puede anticipar
que la industria continuará evolucionando para mantener, e incluso incrementar,
sus aportes a la economía nacional. Pero, la actividad petrolera, con su muy
amplia diversificación a nivel nacional e internacional, abre enormes posibilidades
a una gran gama de industrias y servicios que requiere para el soporte y desarrollo
de sus operaciones.
En un reciente artículo, titulado 'En defensa del rentismo', en esta misma página,
Emeterio Gómez justamente reivindicaba, con mucho acierto, el rentismo al estilo
venezolano.
Con base a lo antes señalado, resulta bastante lógico establecer una clasificación
de industrias sustentables de acuerdo a los grandes recursos de que dispone el
país. El caso petrolero es el más evidente, seguido del minero en general, con el
hierro y el aluminio como principales productos, y toda la industria metalmecánica
que puede surgir alrededor de estos insumos. En materia agrícola también es
necesario considerar las ventajas comparativas. Existen frutos, granos y
vegetales, que son especialmente aptos para las condiciones climáticas y
características de los suelos de este país. ¿Tiene acaso sentido insistir en cultivar
manzanas y trigo, por dar un ejemplo, cuando los cambures, los mangos y el maíz
prácticamente crecen solos?
La industria química en general, además de la petroquímica, tiene también
ventajas comparativas importantes en el país, si consideramos que existe gran
producción de sustancias químicas que son derivados terciarios del petróleo, la
industria del plástico es una de ellas. En fin, existe una inmensa cantidad de
industrias que pueden beneficiarse de grandes ventajas, que a su vez incidirían en
los costos de producción de los bienes terminados, haciéndolos mucho más
competitivos, tanto en los mercados nacionales como en los internacionales.
Y la competencia en los mercados nacionales también es muy importante, porque
hoy día estamos asistiendo al lamentable espectáculo de una diatriba feroz de los
productores nacionales contra los productos importados, que a pesar de los costos
de importación (transporte, aranceles, agentes aduanales y seguro) son más
baratos que muchos productos hechos en el país, con menor calidad. Y no
entremos a la polémica de los subsidios y la sobrevaluación del bolívar, para
justificar los menores precios de los bienes importados, lo cual se ha demostrado
muchas veces como una gran falacia.
Finalmente, vale la pena mencionar algunos ejemplos de una tendencia natural del
mercado mundial a rechazar los productos que por no gozar de ventajas
comparativas no pueden competir en los mismos. En plena vigencia de la política
de sustitución de importaciones y de los CKD, es decir, de protección arancelaria,
aquí se trataron de fabricar computadores, productos electrónicos, aviones,
barcos, circuitos impresos y componentes electrónicos y eléctricos.
La mayoría de esas empresas han fracasado al ser eliminado el proteccionismo,
porque sería muy difícil competir en esos campos con los países desarrollados y
los tigres asiáticos, que nos llevan muchos años de ventajas comparativas. Un
ejemplo positivo y muy dulce: El caso de la nueva industria del chocolate fino de
calidad mundial, que ha aprovechado muy bien la ventaja sustentable de la
excelente calidad del cacao venezolano.
Es tiempo de generar nuevos equilibrios en la industria
Peter Martin
Financial Times/El Universal
Londres.- Es fácil sobreestimar la importancia del advenimiento de los negocios
digitales. Aunque es algo poderoso y extendido y afecta a la mayoría de las
industrias y áreas de la actividad económica, no es el primer gran cambio
'horizontal'. El surgimiento de los ferrocarriles, la invención de los motores
eléctricos, la adopción universal de automóviles y camiones a motor, la
implantación de un mercado de consumo masivo; todo esto ha generado efectos
igualmente abarcadores.
Paradójicamente, sin embargo, también es fácil subestimar la importancia de
todos estos cambios tecnológicos al asumir que se aplican sólo a las compañías
más afectadas directamente. La verdadera importancia de la transformación
tecnológica 'horizontal' radica en la manera en que reformula los equilibrios que
apuntalan los negocios establecidos en todos los sectores.
Estos equilibrios _entre escala e inflexibilidad, entre servicio y precio, entre
disponibilidad y costos de almacenaje, etcétera_ se encuentran tan integrados en
la manera en que operan los negocios que casi no pensamos en ellos.
En cualquier industria, los negocios establecidos tienden hacia el mismo conjunto
de equilibrios, que son adoptados más o menos inconscientemente por todos los
participantes. En ciertas ocasiones, una compañía innovadora logra presentar un
grupo de equilibrios ligeramente diferentes que tienen éxito. Un ejemplo famoso es
la introducción por parte de General Motors de variaciones en los modelos y
frecuentes cambios de estilo para competir con el Modelo T de Henry Ford, que en
su época estaba disponible en 'cualquier color que se desee, siempre y cuando
sea negro'.
Cuando esto ocurre, o la industria cambia a la adopción general de la nueva
estrategia _como ocurrió en el caso GM/Ford_ o el descubrimiento del innovador
resulta ser pertinente sólo para un nicho del mercado y la táctica general sobrevive
para la mayoría de los consumidores.
La importancia de un profundo cambio tecnológico radica en que éste requiere una
renegociación de muchos de esos equilibrios. Otro factor igualmente crucial es la
dificultad para determinar con antelación cuáles equilibrios sobrevivirán y cuáles
serán completamente reemplazados. Comienza un período de intensa
experimentación e incertidumbre. Los innovadores que aciertan cómo será el
nuevo patrón de equilibrios _se trate de nuevos participantes o de firmas
establecidas dinámicas_ son recompensados pródigamente. Las compañías que
se equivocan quedan fuera de los negocios.
Uno de los equilibrios más importantes es la adaptación a la necesidad del cliente
vs el precio. Dar a cada cliente justo lo que desea por lo general resulta
demasiado costoso. Así que los consumidores deben escoger un producto o
servicio que sea aproximadamente adecuado y más o menos económico, o uno
que sea exactamente el adecuado pero que sea sumamente caro. El advenimiento
de los negocios digitales altera significativamente este equilibrio.
En algunas industrias, lo que impide la entrega de productos baratos y adaptados
a las necesidades de los clientes son las economías de escala, como las que
hacen que los chips de computadoras personales sean tan increíblemente
económicos. Pero en muchas industrias la verdadera barrera es el costo de la
información: si se puede capturar de manera económica los detalles de las
necesidades del cliente y transmitirlos a la mesa de diseño, se puede distribuir
productos adaptados y beneficiarse de las economías de escala.
15. Bibliografia
Piza Escalante, Rodolfo: Comentario a la primera ponencia: La
Industrialización, XIV Asamblea Académica, Revista Acta Académica, Universidad
Autónoma de Centro América, Número 23, pp [254255], ISSN 10177507,
Noviembre 1998.
El Universal
Jorge G. Castañeda, “La Industrialización y Las Políticas Internacionales de
Mercado"; 7 octubre 1997
Altvater, elmar (1986): notas sobre algunos problemas del intervencionismo
del estado. en sonntag, h. y valencillo, h. (compds.) el estado en el capitalismo
contempóraneo. siglo xii, méxico.
www.eud.com
www.ucab.com
www.altavista.com
José Luis Galíndez Narváez
Instituto Universitario de Nuevas profesiones
Sede Altamira
Administración de Empresas
5to. semestre nocturno
Relaciones industriales

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Galíndez José Luis. (2002, julio 6). La industrialización y el empresario en Venezuela. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-industrializacion-y-el-empresario-en-venezuela/
Galíndez, José Luis. "La industrialización y el empresario en Venezuela". GestioPolis. 6 julio 2002. Web. <https://www.gestiopolis.com/la-industrializacion-y-el-empresario-en-venezuela/>.
Galíndez, José Luis. "La industrialización y el empresario en Venezuela". GestioPolis. julio 6, 2002. Consultado el 23 de Noviembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/la-industrializacion-y-el-empresario-en-venezuela/.
Galíndez, José Luis. La industrialización y el empresario en Venezuela [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-industrializacion-y-el-empresario-en-venezuela/> [Citado el 23 de Noviembre de 2017].
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