La dirección por valores

“En estos tiempos los jefes aún son necesarios, lo que su acción principal es como creadores, desarrolladores y trasmisores de valores; como agentes de cambio; como facilitadores y motivadores y no como simples controladores de personas”.

Elementos generales

El comportamiento y la conducta de los trabajadores influyen en gran medida en los resultados de trabajo y el rendimiento laboral, ahora bien, es incuestionable que de los valores poseídos y desarrollados por las personas dependen el comportamiento y la conducta, de ahí, la importancia que las organizaciones y los directivos de estas deben dar a la selección de individuos con valores que contribuyan positivamente con los objetivos organizacionales.

La labor no se limita únicamente al aspecto de la selección sino que deben inculcarse, desarrollarse y profundizarse en los trabajadores valores fundamentales para la organización, ya que no es posible que un trabajador al incorporarse posea totalmente lo que se necesita. La dirección por valores juega un rol esencial en el logro de los resultados que se desean alcanzar.

Se considera que el origen de la dirección por valores se debe en gran medida al desarrollo de los conceptos relacionados con la cultura organizacional y que en buena medida estos aspectos tuvieron gran repercusión con la salida del libro “En busca de la Excelencia” de los autores Tom Peters y Robert Waterman. El enfoque sobre la ética de los negocios, expresando la importancia que revisten los valores en la misma, es otro de los aspectos que han servido de base para la aparición de la dirección por valores.

Concepto sobre valores

Estudiaremos varios conceptos expuestos por distintos investigadores sobre el tema teniendo en cuenta sus argumentos principales, veamos:

López, M. y Guerra, L. (1998)., plantean. “Los valores son un conjunto de mecanismos sutiles que condicionan el comportamiento de los empleados, mediante juicios informales, la mayoría de las veces implícitos, respecto a lo que está bien o respecto a lo que no debe hacerse. Los valores condicionan las creencias, los esquemas mentales, las actitudes, que dan sentido a la realidad en la que se desarrolla la actividad de la organización, influyendo en como se cumple el trabajo, como se relacionan los trabajadores entre si y con los clientes”.

Deal y Kennedy. (1985)., expresan. “Los valores son los cimientos de cualquier cultura organizacional, definen el éxito en términos concretos para los empleados y establecen normas para la organización. Proporcionan un sentido de dirección común para todos los empleados y establecen directrices para su compromiso diario”.

Denison (1991)., plantea. “Los valores representan la base de la evaluación de los miembros de una organización y se emplean para juzgar situaciones, actos, objetos, personas. Reflejan las metas reales, así como, las creencias y conceptos básicos de una organización y como tales, forman la medula de la cultura organizacional”.

Robbins (1996)., expone que “Los valores son convicciones básicas de que un modo específico de conducta o estado final de existencia es personal o socialmente preferible a un modo de conducta o estado final de existencia opuesto o inverso”.

En sentido general podemos expresar que los valores son el conjunto de aspectos que condicionan el comportamiento de las personas a través de los juicios que se formen con relación a lo correcto o a lo incorrecto. Los valores condicionan las actitudes y la conducta permitiéndole un sentido a la realidad objetiva de la actividad de la organización, posibilitando su cumplimiento, permitiendo también el desarrollo de las relaciones entre los trabajadores y con el medio exterior. Constituye un elemento motivador e incrementa el sentido de pertenencia hacia la organización.

Factores que condicionan los valores

La creación de valores constituye para cualquier organización un centro de mira fundamental y dentro de su estrategia debe estar además, que los valores tomen carácter interno en los empleados y que se apliquen adecuadamente como aspecto básico del quehacer diario por cada individuo y por la organización en su conjunto.

Existen un grupo de aspectos que influyen, condicionan y en muchos casos determinan los valores que es necesario inculcar en la organización, algunos de ellos son: la influencia de los fundadores, de los lideres y altos ejecutivos de la organización; los valores territoriales (región, país) o de la rama, sector o profesión, los cuales de manera natural o mediante una labor de orientación hacia ellos permite que se desarrollen en la organización; resultados, desempeños y éxitos relevantes de la organización; Los valores de una persona pueden tener como fuente: la familia, el circulo de amistades, la enseñanza escolar y otros.

Las organizaciones que deseen garantizar una conducta y un comportamiento de sus trabajadores que permita ser eficaces, eficientes y tener la consideración y el respeto de sus clientes, deben poseer sus propios valores, no sólo bien definidos y aceptados por todos, sino comprobar sistemáticamente su aplicación.

Los valores de una organización no deben ser abstractos, sino basados en la realidad objetiva y condiciones concretas de su desarrollo, conformando un sistema bien definido que pueda ser enseñado y que a través de su trasmisión se garantice que puedan ser aprendidos y aplicados por todos.

Al respecto Jackson (1992) expone. “En términos de valores, es importante comunicar a todos los miembros de la organización cuál es exactamente el sistema de valores de ésta, especialmente en períodos de cambio, y además, producir el cambio en la cultura de la organización”.

La Dirección por Valores

La dirección por valores una expresión que en las últimas décadas hemos oído hablar con frecuencia sobre ella, y muchas organizaciones que se encuentran en entornos con gran incertidumbre y elevados riesgos como consecuencia de la celeridad de los cambios la han aplicado o han apuntado por su aplicación ya que expresan que entre las posibles alternativas, la utilización de los valores representa una de las mejores respuestas para la obtención de buenos resultados de trabajo al desarrollarse sobre el comportamiento de los trabajadores y su estado emocional y no sobre elementos totalmente externos al mismo como sucede en otros sistemas de dirección.

Otra condición por la cual se plantea la utilización de la dirección por valores como una opción favorable, es cuando sea necesario la evaluación o el control de determinados aspectos del comportamiento y esto se hace muy difícil como son los casos de la creatividad, la innovación y las iniciativas, en los distintos niveles o áreas de la organización.

Aplicación de la Dirección por Valores

Para la aplicación de la dirección por valores debemos observar un grupo importante de aspectos en los cuales se debe trabajar, estos son:

  • La elaboración de los valores de la organización debe ser tarea de primer orden de los dirigentes máximos, los cuales deben no sólo darle forma a los mismos sino garantizar la participación de todos los trabajadores, así como establecer una adecuada comunicación para que los valores sean compartidos por todos. Con relación a los valores compartidos Milton Rokeach (1999) expresó y cito: “Es una convicción o creencia estable en el tiempo que un determinado modo de conducta o una finalidad existencial es personal o socialmente preferible a su modo opuesto de conducta o a su finalidad existencial contraria”.
  • Las decisiones estratégicas y las actuaciones de los jefes deben ser consecuentes y sobre la base de los valores de la organización, ya que son los primeros que están en el deber de desarrollar el sistema, dándole a los valores el verdadero significado.
  • Ante los cambios organizacionales y al realizar el ajuste necesario, debe mantenerse la esencia de los valores, así como el respeto de estos por todos los miembros de la organización.
  • No permitirse el riesgo de la existencia de contradicciones entre la actuación de la máxima dirección y jefes en general con los valores que se plantean por la organización, por lo que es imprescindible que se dedique el tiempo necesario para la atención a los valores, sobre todo los principales, ya que en función de esto será la importancia y atención que los demás trabajadores le aporten a esos valores. Recordemos al respecto una cita de Peters y Austin en Pasión por la Excelencia donde exponen que todo jefe “Personifica los valores que quiere compartir”.

Importancia de la Dirección por Valores

Las experiencias y técnicas tradicionales son inoperantes en estos tiempos de cambios profundos, donde prima la celeridad y la incertidumbre, el incremento de la competitividad es otro elemento importante por lo que se impone la necesidad de aplicar nuevos métodos de dirección, uno de ellos es la dirección por valores no solamente como un medio para el mejoramiento de los resultados de trabajo sino como una herramienta eficaz en la motivación y satisfacción laboral de las personas.

La dirección por valores además de incrementar la participación de los trabajadores, promueve la independencia de los mismos, y desarrolla el trabajo con una orientación hacia el cliente identificándolo como lo más importante. Esta nueva variante vigoriza la dimensión humana mediante la aplicación de principios morales, así como conceptos éticos que promueven una sólida cultura organizacional.

La dirección por valores es muy importante y fundamental ya que entre otros aspectos permite:

  • Tener identificados los valores de la organización de forma clara y precisa y que la estrategia definida esté en correspondencia con esos valores.
  • Un liderazgo bien perfilado y enfocado que posibilite que los seguidores tengan en cuenta y actúen en función de los valores de la organización.
  • Que las decisiones que se tomen se realicen sobre la base de los valores promulgados, establecidos y conocidos por los trabajadores y que estén en relación con las necesidades actuales.
  • Que no sólo exista un enfoque hacia el cliente externo y que se satisfagan sus requerimientos sobre la base de los valores compartidos sino que esto se cumpla también para el cliente interno.
  • Que la alta dirección de la organización de seguimiento a la continuidad de la aceptación y desarrollo de los valores por los integrantes de la misma, para que en los casos necesarios sean corregidas las desviaciones.

Resumen

Es imprescindible el dominio de los principales aspectos relacionados con la conducta y el comportamiento de las personas, que permitirán la obtención de un rendimiento positivo.

Con relación a los valores se profundiza no sólo en sus elementos generales sino en su concepto y otros aspectos como los factores que condicionan los valores que recomendamos estudiar con detenimiento.

La dirección por valores se apoya precisamente en los valores humanos compartidos.

Se estudiaron un grupo de aspectos relacionados con la aplicación de la dirección por valores que unido al subtítulo importancia de esta misma dirección constituyen el elemento central del tema por el contenido práctico que exponen.

Este tema de gran repercusión para las personas y para las organizaciones debe estudiarse profundamente y no solamente esto sino actuar consecuentemente tanto por nuestro prestigio y el de la organización, así como para garantizar buenos resultados de trabajo.

Bibliografía

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Ciudad de La Habana: Ciencias Sociales.

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Valdés Herrera Clemente. (2010, junio 10). La dirección por valores. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/la-direccion-por-valores/
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Valdés Herrera, Clemente. "La dirección por valores". GestioPolis. junio 10, 2010. Consultado el 8 de Noviembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/la-direccion-por-valores/.
Valdés Herrera, Clemente. La dirección por valores [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/la-direccion-por-valores/> [Citado el 8 de Noviembre de 2018].
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