El jefe eres tú. La actitud emprendedora

La idea de independencia y el deseo de buscar nuevos rumbos se fusionan cuando se crea una microempresa. Ser emprendedor y conocedor de la situación que se va a encontrar, son requisitos indispensables para su posterior éxito

Aprovechar el tiempo libre realizando alguna labor en la cual el desempeño sea bueno y que pueda dar un ingreso extra, puede ser una forma muy interesante de expandir posibilidades tanto personales como laborales.

Vivimos en tiempos donde a la mayoría de las personas no les alcanza el sueldo que ganan en sus empresas para subsistir o simplemente la falta de empleo las obliga a realizar actividades que si están bien enfocadas, pueden convertirse en una buena alternativa ya sea para ganar más dinero o para solucionar el desempleo.

Estas actividades independientes son la base para crear lo que se conoce como microempresas, alternativas definitivas para conseguir el sustento futuro o para luchar contra el desempleo creciente en nuestras sociedades actuales.

Esta idea de microempresa está acompañada por el anhelo de toda persona de trabajar por su cuenta, sin tener un jefe al cual responderle por lo que se ha realizado y haciendo lo que realmente lo satisface y lo llena de orgullo. Además, esta actividad ayuda no sólo a la persona que tuvo la idea sino a otras que pueden verse beneficiadas al ser contratadas para colaborar.

Últimamente se han visto abogados, comunicadoras sociales, psicólogos, etc., trabajando en pequeños locales, elaborando artículos decorativos, pasabocas, ropa infantil y otros productos, complementando el trabajo en el cual se encuentran actualmente, o si no tienen, allí está la oportunidad de hacer diferentes actividades con las cuales desarrollar su intelecto o aprovechar su tiempo libre.

Sin embargo, crear y hacer parte de una microempresa no es fácil, esto significa tener un cambio radical ya que el principio de dependencia deja de existir para empezar a construir un futuro laboral propio. Por tal razón la persona o personas que se embarquen en esta aventura deben ser conscientes que los riesgos serán latentes y estarán a la vuelta de la esquina. Además no se sabrá a ciencia cierta los resultados que se vayan a conseguir o las barreras que se vayan a encontrar, es decir, se vivirá un clima de incertidumbre.

Por tal razón, si una persona no es emprendedora, difícilmente logrará buenos resultados y a ello debe sumarse la creatividad y el grado de innovación para lograr éxito en la nueva empresa a comenzar, debe adelantarse al futuro y empezar a labrar su propia historia.

Las microempresas ganan terreno cada día más en la sociedad. Son poderosas herramientas para solucionar el desempleo y tener la posibilidad de generar mayores ingresos

Pero no sólo basta con ser emprendedor; se debe tener conocimiento en áreas como finanzas, mercadotecnia, administración de recursos, etc., ya que de no evaluar las posibilidades o retos del mercado, la empresa estaría encaminada al fracaso total.

Si no se tiene este conocimiento, la persona puede buscar apoyo y asesoría en incubadoras de empresas (artículo que pudiste apreciar en pasadas entregas) las cuales evalúan el proyecto que se va a realizar y ayudan a trazar un rumbo correcto a seguir para el éxito del mismo.

Con la ayuda de las incubadoras, puede darse a conocer el proyecto a muchas personas por medio de muestras y ferias empresariales y así se podrían conseguir más recursos si alguien se interesa por el negocio. Cabe destacar este punto ya que si se quiere crear algo, la consecución de capital, tanto financiero como humano, es de vital importancia.

Es necesario que se haga un estudio adecuado acerca de cuánto se va a invertir y cuánto se piensa ganar, porque de nada sirve ser un buen emprendedor si se gasta todo al comienzo y al poco tiempo no se tiene nada. Es indispensable realizar proyecciones con el fin de aprovechar y saber invertir bien los recursos iniciales.

Finalmente, podemos decir que ahora se toman con más seriedad las microempresas, ya que en una sociedad donde el desempleo es latente y los ingresos no alcanzan para cubrir todas las necesidades, éstas surgen como una atractiva ayuda para que los individuos desempeñen labores que reporten beneficios personales, profesionales y globales para toda la sociedad.

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

Tu opinión vale, comenta aquíOculta los comentarios

Comentarios

comentarios

Compártelo con tu mundo

Escrito por:

Cita esta página
Salinas Oscar Javier. (2001, enero 20). El jefe eres tú. La actitud emprendedora. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/jefe-eres-tu-actitud-emprendedora/
Salinas, Oscar Javier. "El jefe eres tú. La actitud emprendedora". GestioPolis. 20 enero 2001. Web. <https://www.gestiopolis.com/jefe-eres-tu-actitud-emprendedora/>.
Salinas, Oscar Javier. "El jefe eres tú. La actitud emprendedora". GestioPolis. enero 20, 2001. Consultado el 26 de Septiembre de 2017. https://www.gestiopolis.com/jefe-eres-tu-actitud-emprendedora/.
Salinas, Oscar Javier. El jefe eres tú. La actitud emprendedora [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/jefe-eres-tu-actitud-emprendedora/> [Citado el 26 de Septiembre de 2017].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de 78428166@N00 en Flickr