Funciones del estado y desarrollo de proyectos públicos

1. Naturaleza y enfoque de lo publico

Nacimiento del Estado Moderno

Llamase Estado Moderno al Estado Burgués, ese que se diseñó y construyó en la segunda mitad del Siglo 18, con los aportes conceptuales y teóricos de ideólogos como Bodino con “Los Seis Libros de la República, Grocio con “El Derecho a la Guerra y a la Paz”, Altusio con “Política, Hobbes con “El Leviatán”, Locke con “Ensayo Sobre el Gobierno Civil, Rousseau con “El Contrato Social, Montesquieu con “El Espíritu de las Leyes” y demás procesos intelectuales que ocurrieron después de la separación de la Iglesia y del Estado al finalizar la guerra de los 30 años en la Paz de Westfalia.

El Estado Burgués se erigió sobre el concepto de libertad. Se trataba de esa libertad individual tan necesaria para conseguir dinero dentro de las nuevas condiciones económicas históricas, derivadas del sistema capitalista que se estaba gestando. Libertad que se contraponía a los amarres de tipo feudal que venían de la anterior fase histórica cuando el absolutismo monárquico impedía el libre pensar, decidir y actuar. Una libertad indispensable para que el sistema de mercado pudiera operar con sus propias leyes y los procesos económicos de la empresa con trabajadores libres, pudiera tener éxito.

Por supuesto, una sociedad basada en la libertad individual necesitaba un ordenamiento y unas reglas de conducta individual que evitaran la generalización del caos. Para ello, era necesario un ente con autoridad y poder que pusiera orden y regulara las interacciones de los individuos y la ocupación común de los territorios. Ese ente no podía ser otro que el Estado, el cual para ser neutral y objetivo en el ejercicio del ordenamiento social, no podía sustentarse en las normas religiosas de las que se había emancipado en Westfalia, sino que debía tener nuevos criterios y pautas que se agruparían dentro del concepto de Derecho. Igualmente, para tener independencia con equilibrio para todo el conglomerado, no podía depender del poder religioso sino de la misma base social que lo sostiene y hacia dónde se dirige su papel. El poder del Estado radica en el pueblo y su funcionamiento se rige por el derecho; solo así la libertad individual, que no es otra que la libertad para el enriquecimiento económico, encuentra las condiciones propicias para una nueva sociedad: la Sociedad Capitalista con su propio régimen político, el Régimen Democrático.

Funciones básicas del Estado

El móvil que impulsó la creación del Estado Moderno fue económico. Si no hubiera nacido una clase burguesa con poder económico resultante de los nuevos procesos económicos de producción y distribución, no hubiera sido necesario un nuevo tipo de Estado. Por esa razón las funciones que se asignaron son en concordancia y dependientes de las condiciones del sistema económico, donde prevalecen los intereses y requerimientos de los más beneficiados económicamente por el sistema.

Desde aquella época y durante dos siglos, los beneficiados del sistema fueron los industriales. Personas que con su capacidad de trabajo lograron acumular riqueza (Excedente Económico) a través de actividades productivas del sector secundario. La riqueza social estaba concentrada en la actividad industrial y las funciones del Estado estaban acondicionadas para proteger los intereses del los industriales.

Además de los fines que se le asignaron al Estado como son la defensa hacia el exterior y la conservación de la paz y el orden dentro del territorio, en últimas se dice que su principal tarea es lograr el bien común, lo cual se traduce en buscar el bien para todos, sin excepción, los miembros de la sociedad. Pero ante un sistema económico cuya principal características es la de propiciar desigualdades de todo orden, la misión del Estado se vuelve difícil. ¿Cómo hace este ente por mucho poder que tenga para luchar en contra de las leyes que rigen el sistema capitalista y alcanzar el objetivo general de bien para todos, si esto está en contra de los más beneficiados del sistema económico?

Génesis de lo público

Tanto la sociedad y el sistema económico, son productos de la ley natural que mediante el instinto de conservación, obliga a los individuos de la especies vivientes a crear mecanismos e instrumentos para conservar las condiciones de vida de los miembros de la especie. Todos los individuos por el solo hecho de ser miembros de la misma especie, tienen los mismos requerimientos impuestos por la ley natural. Así, el bien común se desprende de los requerimientos impuestos por la naturaleza a los individuos, independientemente de género, raza, edad, riqueza, o cualquier otro distintivo de origen social. El bien común es una derivación de la ley natural que impone necesidades al homo-sapiens sin que intervenga su voluntad o deseo. En ese sentido, los asuntos públicos son todos los derivados de los requerimientos biológicos del individuo, que por ser de origen natural, interesan a todas las personas sin distinción.

El artículo 1º de la Constitución Política de Colombia dice que el Estado Colombiano se fundamenta en el respeto de la dignidad humana y en la prevalencia del interés general. El interés general es sinónimo del bien común, es decir que el Estado se funda sobre el interés público que es lo mismo que el interés general y el bien común.

Lo público es entonces lo que es común a todos los miembros de la sociedad, lo que es de interés general o lo que corresponde a los requerimientos y necesidades que provienen de la condición humana del individuo, o sea a las necesidades humanas que provienen de la ley natural.

La Administración de lo público

Desde cuando apareció el Estado Burgués, los asuntos comunes al conglomerado social o los de interés general, han sido competencia del Estado. Ninguna persona en particular ni grupo de personas, tiene ni el deber ni los atributos para encargarse de atender y manejar los satisfactores de las necesidades públicas. Por eso, cuando se creó el Estado Moderno, se le asignó la tarea de encargarse de esos asuntos.

Durante dos siglos los bienes y servicios públicos, es decir los que transportan satisfactores para las necesidades comunes o de interés general, habían sido monopolio exclusivo de la administración del Estado. Para el efecto, al Estado se le asignó la facultad de cobrar por sus servicios, a través del sistema tributario. El esquema que desde hace dos siglos se concibió dentro de la sana filosofía de la justicia social, es que la administración cobra impuestos en proporción a la riqueza del contribuyente, para que con esos recursos, se financie el costo de ofrecer gratuitamente y a toda la comunidad de manera abierta e indiscriminada, los satisfactores de las necesidades públicas, ya sea a través de bienes o servicios. En cumplimiento de esta tarea, el Estado formulaba, ejecutaba, operaba y ejecutaba, proyectos públicos cuyo costo se pagaba con dinero de los impuestos.

2. Transformación del proyecto publico

El proceso económico

Todo sistema económico, cualquiera que sea el momento histórico o el mecanismo de funcionamiento, tiene dos procesos básicos, los cuales se desprenden de su fuente natural y papel biológico: i) el proceso de producción de satisfactores y ii) el proceso de distribución social de los bienes y servicios transportadores de los satisfactores producidos.

El sistema contiene los componentes de:

PRODUCCION –— DISTRIBUCION —- CONSUMO

EL componente de distribución dispone de un mecanismo que lo hace funcionar. El mecanismo que tiene el sistema capitalista es el MERCADO.

Los bienes y servicios públicos también están dentro del sistema económico y por lo tanto también se someten a los procesos de producción y distribución. La diferencia frente a los demás bienes y servicios no públicos, es que quien los producía era el Estado y la distribución no se realizaba a través del mecanismo de mercado.

Si los bienes y servicios no se distribuían socialmente a través del mercado, entonces el Estado no se debía someter a las leyes que rigen este mecanismo o sea las leyes de oferta y demanda. El Estado simplemente producía los bienes y servicios y los brindaba abierta y gratuitamente a toda la comunidad para que esta libremente accediera a ellos según su propia voluntad. Por eso si alguna persona deseaba estos mismos bienes o servicios pero no quería acceder a los que ofrecía el Estado, podía acudir a un productor particular y comprarlos a la tarifa que el vendedor tenía establecida. Por supuesto, los bienes y servicios gratuitos que brindaba el Estado, se dirigían prioritariamente a quienes no tenían recursos para comprarlos o sea a las clases más pobres; e igualmente eran estos estratos quienes recurrían a los bienes y servicios ofrecidos por el Estado, porque eran gratuitos.

Cuando el estado producía bienes o servicios que no eran de necesidad pública, lo hacía a través de empresas industriales y comerciales o empresas mixtas, que entraban al mercado, pero con normas de intervención donde no se permitía el libre juego de oferta y demanda.

La experticia en el mercado

Muchos satisfactores que hacen parte del paquete de bienes y servicios públicos también se distribuyeron a través del mercado. Pero estos bienes y servicios no eran producidos por el Estado sino por empresas privadas.

Desde el comienzo del sistema, hace más de dos siglos, las empresas privadas han estado amarradas a las leyes del mercado. Sus decisiones sobre producción y obviamente la introducción de su producto al mecanismo de distribución social, han sido determinadas por las condiciones del mercado y las leyes de oferta y demanda.

Las empresas privadas, ya sea que produjeran bienes o servicios de necesidad pública o cualquier otra clase de bienes o servicios, siempre han estado sometidas al mercado por lo que adquirieron gran experticia en las lides propias de este mecanismo de distribución.

El Estado Postmoderno

El Capitalismo Empresarial tuvo su predominio durante dos siglos. Se caracterizó por la concentración de la riqueza en el sector industrial y porque los propietarios de la riqueza eran empresarios. Por eso el Estado tenía las características que le conocemos y las políticas eran para defender o proteger los intereses de los industriales y sus asociados como son los de los subsectores de minas y agropecuario.

Pero pasados dos siglos el tipo de capitalismo cambió y con ello surgió otro tipo de Estado. Recordando a Carlos Marx quien dijo que las fuerzas productivas son el elemento más dinámico del desarrollo social, de modo que cada avance tecnológico arrastra cambios en el resto de la economía y las instancias política e ideológica, los avances de la microelectrónica facilitaron el cambio en la concentración de la riqueza, que se trasladó a otro sector de la economía, la llegada del Estado Liberal-De Derecho y la ideología de la postmodernidad.

Ahora, desde el final del Siglo XX y lo que va corrido del Siglo XXI, predomina el capitalismo rentista y la concentración de la riqueza en el sector terciario. El Capitalismo Financiero está en etapa de auge y el mercado de capitales es el motor de la economía, por encima del mercado de bienes y servicios. Los capitalistas inversionistas prefieren la inversión en papeles de renta fija más que la inversión de riesgo en empresas productoras de bienes y servicios.

Con la llegada del nuevo capitalismo, surgió el nuevo tipo de Estado y con ello el nuevo enfoque de lo público. Un tipo de Estado que como siempre, se pone al servicio de los ricos del momento, adoptando políticas para favorecerlos a ellos, aun en contra del los intereses y necesidades del pueblo. Ahora el privilegiado es el sector financiero, quien recibe todas las bondades de las políticas gubernamentales.

Las fronteras del proyecto público

El Estado Moderno era exclusivo en la formulación, ejecución y financiamiento de los proyectos públicos. Pero cuando llegó el Estado Postmoderno, esa exclusividad se rompió. En la época del capitalismo empresarial el Estado se caracterizaba por ser interventor en lo económico y benefactor en lo social, lo cual ejercía mediante el monopolio en la producción y distribución de los bienes y servicios públicos. Ahora que es un Estado liberal en lo económico y de derecho en lo social, ya no es exclusivo en la producción y distribución de bienes y servicios públicos. La separación entre lo público y lo privado ya no tiene fronteras. Para ambos es igual.

En 1991 en Colombia se adoptó nueva Constitución Política y con ello un nuevo tipo de Estado. La carta ahora permite que la producción y distribución de bienes y servicios públicos, además del Estado, también la realice la empresa privada. Ahora hay proyectos públicos del Estado, pero también proyecto públicos en las empresas privadas.

La distribución en los proyectos públicos

Habíamos anotado que la distribución de los bienes y servicios públicos en la época que eran exclusivos del Estado no se realizaba a través del mercado. Por lo tanto la decisión sobre qué producir, cuánto producir y cómo producir, no estaba sometida a las leyes del mercado. Tampoco existía la estrategia de comercialización ni los canales de comercialización y el receptor de los satisfactores era un usuario o beneficiario.

Con la entrada de la empresa privada al mundo de la producción y distribución de los bienes y servicios públicos, se hizo necesario introducir este mundo de lo público, en el seno del mercado. No existe otra posibilidad para que la empresa privada participe de la economía pública, sino a costa de que lo público se meta dentro del mercado. Pues la empresa privada sólo conoce el sistema de mercado y solo se rige por las leyes del mercado. Pero con la introducción de la economía pública al mecanismo de mercado, también se está obligando al Estado a que se someta a las reglas que rigen este sistema, en sus actividades relacionadas con la producción y distribución de bienes y servicios públicos.

Consecuencias del cambio en el manejo de lo público

Como resultado de la inclusión de la empresa privada en la producción y distribución de bienes y servicios públicos, han ocurrido fenómenos sociales y económicos de calificación dudosa, desde el punto de vista de la dignificación humana y el mejoramiento de la calidad de vida.

Por una parte, la empresa privada tenía dos siglos de experiencia en el funcionamiento del mercado, pero no tenía experiencia en el manejo de proyectos públicos. Vio los proyectos públicos como nuevas oportunidades de negocio, aplicó los paradigmas que ya conocía y que rigen la empresa privada y los resultados tanto para la empresa como para los “clientes” no han sido como se esperaban.

Por otra parte, el Estado tenía dos siglos de experiencia en el manejo de bienes y servicios públicos, pero no tenía experiencia en el funcionamiento del mercado. Se le obligó a meterse en el mercado, introducir los paradigmas de la empresa privada y a aplicar los parámetros de rentabilidad financiera y los resultados tanto para la empresa como para los “usuarios” no han sido como se esperaban.

El motor de la empresa privada es la rentabilidad que se logra en la diferencia entre tarifa que cobra al consumidor y costo de producir el bien o servicio. Contradictoriamente, en los bienes y servicios públicos el motor es el bien común, el interés general o en última, la satisfacción de las necesidades naturales de la especie humana.

En la época postmoderna el manejo del mercado es la clave del éxito de los proyectos públicos. Tanto la empresa privada como la empresa del Estado, están frente a nuevas condiciones de operación y la dirección, por lo que surge la necesidad de abordar el manejo del mercado con nuevos paradigmas y modelos diferentes a los que tradicionalmente habían conocido. El Estado que no los había utilizado, de modo que para este todo es nuevo, y la empresa privada que estaba acostumbrada a moverse según las leyes de oferta y demanda, pero con proyectos basados únicamente en la rentabilidad financiera.

3.- La situación de mercado en el proyecto publico

Introducción

El tema del mercado es relevante en el proyecto público. Inclusive mucho más importante que en el proyecto privado porque en este tipo de proyectos ya se conoce el método y las metodologías tanto para hacer los estudios como para implantar estrategias de manejo, mientras que en los proyectos públicos es un campo menos conocido.

Aunque las leyes de oferta y demanda son únicas en el funcionamiento del mercado, los proyectos públicos exigen un enfoque diferente a los tradicionales que se orientan sólo a lograr la mayor rentabilidad financiera posible. Si bien es cierto el móvil de cualquier proyecto que se introduce en el mercado es el logro de utilidades y de esto no se excluye el proyecto público, dados los aspectos humanitarios y, por qué no, biológicos de este proyecto, la rentabilidad financiera no debe ser único propósito ni los medios para lograrla, deben ser los mismos que producen rentabilidad en otro tipo de proyecto.

De la misma manera, para las empresas del Estado el tema del mercado se reviste de especial importancia por lo novedoso en su esfera y por la poca experiencia que el organismo tiene en ese terreno. Aun que el proyecto sea financiado con recursos del presupuesto oficial, los parámetros para medir su eficacia y racionalidad deben tener un componente financiero de gran significado.

Probablemente para algunos el fenómeno de llevar al mercado los proyectos públicos sea irracional desde el punto de vista humano y social. Pero es una realidad que guste o no, está ocurriendo en el medio colombiano y aunque se luche por cambiarla, ese propósito tardará muchos años; pues apenas está comenzando y las tendencias políticas no parecen propiciar otro rumbo. Por eso aunque no sea aceptable, es necesario reconocerlo y convivir con la situación.

Características del mercado

Un aspecto importante en el proyecto público es el mercado aunque las pautas y criterios para abordarlo sean diferentes a las tradicionalmente conocidas en el proyecto privado. Por eso es necesario recordar algunos conceptos básicos.

La demanda

a) Origen de la demanda

La demanda se origina en la población pero no es exactamente igual, a pesar de ser proyecto público. Dado el carácter del proyecto, deberían ser iguales población y demanda, pero en el mercado no lo son.

La población es mayor que la demanda a pesar de que las necesidades públicas las tiene toda la población. Para entrar a la demanda es necesario tener ingreso, lo cual no tiene toda la población. Es decir, para que una persona pueda entrar al mercado debe disponer de ingresos. En épocas de alta tasa de desempleo, la demanda se contrae por la gran cantidad de personas que no tienen ingreso.

El origen de la demanda está en las necesidades humanas. Una necesidad humana es un requerimiento que los individuos tienen para conservar o dignificar la vida humana en el marco del contexto social. Las necesidades humanas se pueden clasificar porque todas no son iguales. La siguiente tabla nos muestra la clasificación de las necesidades humanas.

Clasificación de las necesidades humanas

SEGÚN SU ORIGENSEGÚN SU FUNCIONSEGÚN SU CARÁCTER
NATURALESFISIOLOGICASSUBSISTENCIA
CULTURALESPSICOLOGICASDIGNIFICACIÓN

Necesidad Natural: Creadas por una ley biológica
Necesidad cultural: Creadas por el pensamiento humano
Necesidad fisiológica: Requerimiento para el funcionamiento físico
de un órgano del cuerpo humano.
Necesidad psicológica: Requerimiento para el funcionamiento mental del individuo humano.
Necesidad de subsistencia: Requerimiento mínimo para conservar las
condiciones de vida del individuo.
Necesidad de dignificación: Requerimiento para elevar la calidad de
vida del individuo.

Las necesidades humanas generan la demanda de satisfactores. El satisfactor es la capacidad de eliminar el requerimiento ya sea porque cubre su raíz o porque elude el factor que lo ocasiona. Los satisfactores son tangibles o intangibles que en su interior, encierran la capacidad de eliminar un requerimiento.

La oferta produce bienes y servicios que en su interior contienen satisfactores de necesidades humanas. La oferta de bienes públicos principalmente produce y ofrece satisfactores para responder a necesidades naturales, fisiológicas y de subsistencia. Pero según sea la necesidad, también pueden ser necesidades públicas algunas culturales, psicológicas y de dignificación humana.

Por lo general existe número plural de bienes y servicios que contienen satisfactores de una misma necesidad. Alternativamente se puede satisfacer una necesidad con un bien o con otro. La escogencia por parte de una persona, del bien o servicio entre una gama de posibilidades para atender una necesidad, depende de la cultura imperante.

Hace parte de la demanda de un bien o servicio, una persona que teniendo la necesidad, también dispone de dinero para comprar. Si no tiene dinero, no puede entrar a la demanda.

b) Comportamiento de la demanda

Para comprender mejor el fenómeno examinemos el gráfico que está a continuación que se explica con los siguientes supuestos:

  • Tomamos para efecto visual, un plano cartesiano con ejes vertical y horizontal.
  • Se agrupa la población según el estrato o sea según el nivel de ingreso.
  • Se marca en el eje horizontal la cantidad de producto que compra cada grupo de población.

  • La cantidad del Estrato 6 (E 6) se señala junto al eje vertical o sea más cerca del cero (0). A medida que se aleja del eje vertical se colocan las cantidades que compran los distintos estratos en orden descendente así: estrato 5, 4, 3, 2, 1.
  • En el eje vertical se señalan los distintos precios que se presentan en el mercado.

Cuando el precio está muy bajo, por ejemplo en P1, todos los estratos incluyendo los de bajos ingresos, pueden comprar el producto. Pero si el precio sube a P2, las familias de ingresos bajos como las de estrato 1, ya no pueden comprar porque no les alcanza el ingreso. Entonces el mismo mercado se encarga de expulsar a estas familias de la posibilidad de obtener el bien que están necesitando.

Así sucesivamente, a medida que el precio de mercado va subiendo, las familias de los estratos 2, 3, 4, etc. se van retirando de la demanda porque sus ingresos no les alcanzan, hasta llegar a una situación donde el precio es tan alto, como por ejemplo P6, que sólo pueden comprar el bien las familias de ingresos más altos como las del estrato 6.

Este comportamiento, que se deriva de la ley del mercado, es muy peligroso en los proyectos públicos, más si se trata de satisfactores de necesidades naturales de subsistencia humana, por cuanto las familias que no poseen ingreso no están en la demanda y no tienen acceso al satisfactor.

El estudio de mercado

Los proyectos públicos necesitan el estudio de mercado. Anteriormente, cuando estos proyectos eran exclusivos del Estado y la distribución de los bienes públicos no se realizaba a través del mercado, este estudio no era necesario realizarlo. En esa época se elaboraba un estudio socioeconómico como base para la formulación del proyecto y con eso era suficiente. Hoy, tanto las empresas del Estado como las privadas deben realizar el estudio de mercado si están dentro de un proyecto público.

Los aspectos que se deben tener en cuenta en el estudio de mercado de un proyecto público difieren un tanto de los que se utilizan en los proyectos privados. Estos estudios tienen gran similitud con los estudios socioeconómicos. Es decir existen muchos aspectos socioeconómicos que se deben tener en cuenta en el estudio de mercado y en la comercialización del producto.

Un estudio de mercado de proyectos privados analiza la demanda, la oferta, los precios y la comercialización. El estudio de la demanda, como componente más importante, analiza cantidades que se compran a los distintos precios, preferencias y gustos de los consumidores, productos sustitutos, productos complementarios, etc. En el estudio de mercado de un proyecto público el estudio de oferta puede ser secundario, el mercadeo se realiza en forma diferente y el estudio de demanda tiene otros componentes.

La demanda, los consumidores y los “clientes” en un proyecto público no se comportan como en los proyectos privados. El concepto de elasticidad opera de manera diferente con tendencia a una Elasticidad-precio muy rígida. Pues las necesidades básicas humanas, las de origen natural, siempre están presentes en la persona y por lo tanto la reacción de los estratos de ingresos bajos es poca frente a la subida de los precios. Cuando se trata de una necesidad básica, la persona hace esfuerzo y recorta gasto en otro concepto y a pesar del precio alto, trata de comprar el bien o servicio. Tampoco el concepto de gustos y preferencias de los consumidores tiene gran significado en la “Función Demanda” de los bienes y servicios públicos, porque los satisfactores están prácticamente definidos y hay poco donde escoger.
Por ejemplo: en el servicio de salud, los tratamientos, procedimientos y medicamentos no dependen del gusto del paciente sino de la definición del médico. Así mismo en cuanto a bienes o servicios sustitutos y complementarios, es poco donde hay para escoger. Más cuando los satisfactores de necesidades públicas, se definen con la influencia de un factor cultural de mucho peso.

En el análisis de la demanda de los proyectos públicos

En cambio otros aspectos sí es necesario tener en cuenta, entre los que se encuentran los siguientes que incluimos por ilustración:

VARIABLETEMA
DemografíaPoblación,  Género, Edad
FamiliaNúmero, personas, jefe, tipo
OcupaciónEstudio, empleado, independiente, pensionado, discapacitado, menor, estudia y trabaja, anciano, incapacitado, empresario, subempleado, desempleado
EducaciónTítulos, nivel, formación
SaludMorbilidad, aseguramiento
Organización socialTipos, cobertura
CulturaHábitos, costumbres, tradiciones, aspiraciones,
Aspectos específicos del productoPercepción respecto al bien o servicio que se analiza

Un estudio de demanda en el proyecto público, debe incluir el análisis de la cultura de la población objetivo. Conocer sus hábitos, costumbres, valores sociales y normas de conducta es un requerimiento clave para determinar el diseño del producto y los mecanismos de comercialización. Si se considera que calidad de la capacidad de un producto para satisfacer los requerimiento de un mercado, la calidad de bien o servicio público debe estar condicionada a los rasgos culturales que identifican la población hacia donde se dirige el producto.

La organización social es otro aspecto relevante en el estudio de demanda. La comunidad puede estar dispersa y los individuos aisladas lo cual significa unas condiciones para la comercialización o la comunidad puede estar organizada lo que significa otras condiciones para llevar el producto al público con éxito. La organización social tiene diversas modalidades entre las que se encuentran, la organización comunal, organización gremial, organización civil, organización solidaria, etc. a través de las cuales se puede canalizar los procesos de prestación de servicios o de distribución de productos.

La participación social es tema obligado en el análisis de la demanda porque una participación propositiva y constructivista ayuda a elevar la eficacia de una empresa que opera proyectos públicos. Se conoce varios niveles de participación como son: información, ejecución, consulta, iniciativa, veeduría, decisión y co-gestión, de manera que se debe conocer hasta donde tiene capacitación la comunidad y vocación para participar con el fin de establecer los procedimientos que permitan manejar las interacciones de la empresa con la comunidad a partir de las condiciones existentes y sus modalidades. Después es posible modificarlas, pero en cualquier caso, se debe partir de una situación inicial.

En el análisis de la oferta del proyecto público

Un aspecto importante para examinar es si el producto que se analiza se está ofreciendo por empresas privadas, empresas oficiales o ambas. Cómo lo están ofreciendo unas y otras. Qué características tiene el producto ofrecido.

Es importante tener en cuenta si el Estado está definiendo el producto, como ocurre en salud, que el POS es determinado por el Estado. Si la regulación del Estado es flexible, como ocurre en educación que el PEI es elaborado por cada institución educativa bajo lineamientos definidos por el Estado. O si existe plena libertad para el diseño del producto.

En los precios del proyecto público

En la mayoría de los proyectos públicos existe una intervención reguladora de los precios por parte del Estado. Por ejemplo: En salud, la tarifa del asegurado del 12 % del salario es fijada por el Estado; el SOAT fija precios para las IPS. En educación, el costo de las matriculas en los colegios privados es autorizado por el Estado; en los oficiales, los derechos académicos están reglamentados y los estratos I y II tienen subsidio con el sistema general de participaciones. En vías, la tarifa del peaje está fijada por el Instituto de Vías. En servicios de comunicación domiciliarios o móviles la tarifa es autorizada por la superintendencia del ramo. En servicios básicos domiciliarios, la tarifa es autorizada. Etc.

La comercialización de los proyectos públicos

Es necesario tener en cuenta la diferencia en los procesos de distribución cuando se trata de un bien o de un servicio. La comercialización se realiza diferente cuando se trata de unos y otros.

Un bien tiene la particularidad de que para realizar el producto, no es necesario el contacto directo entre el productor del satisfactor y el consumidor del mismo. Mientras que en los servicios es absolutamente indispensable que haya contacto directo entre el productor del satisfactor y el consumidor, so pena de que no se pueda consumar el producto. Esta distinción crea la diferencia en la comercialización.

En el caso de los bienes, pueden existir canales de distribución mayoristas y detallistas. Pero en el caso de los servicios, hay dos posibilidades: se desplaza el productor y se acerca al consumidor o se desplaza el consumidor y se acerca al productor.

En los proyectos públicos se necesita una interacción estrecha entre empresa vendedora y consumidor. Es la aplicación del principio de participación que se convierte en factor determinante de la eficacia empresarial, sobre todo para las empresas de servicios. El “cliente” es un factor importante para la calidad del producto.

La calidad se define como la capacidad de satisfacer los requerimientos del cliente, de modo que en el caso de los servicios, la satisfacción del cliente y el mejoramiento del servicio, depende en gran medida del papel que el cliente desempeña. Tanto en el feed-back o retroalimentación, como en la conducta que adopta el beneficiario del servicio cuando hace uso del mismo. Por ello, la gerencia de un proyecto público requiere de mecanismos de contacto con los “clientes” que permitan los procesos pedagógicos, la orientación educativa, la comunicación de doble vía, la participación en el manejo de la empresa, como ocurre en las empresas oficiales de salud y educación, donde los usuarios tienen asiento en las juntas directivas.

4. La confusión metodológica

Parece que la comunidad académica, lo mismo que la institucional, no están enfocando el asunto de los proyectos públicos de manera adecuada. Pues se observa que no se le da precisión a las metodologías de identificación, formulación y evaluación de estos proyectos.

En los capítulos de antecedentes y justificación, no es claro si se trata de un estudio socioeconómico o de uno de mercado, pero sobre todo, no se ha definido una metodología específica considerando el proyecto dentro de una categoría propia, que ni es privado ni es oficial. En la evaluación exante, se pretende examinar las bondades del proyecto con las herramientas conceptuales de los proyectos privados, como son la tasa interna de retorno (TIR), el valor presente neto (VPN), la relación costo beneficio (C/B) y el costo anual equivalente (CAE).

Igualmente en el examen de eficiencia, eficacia y efectividad, lo que en la práctica se observa es que se trata de exigir a los operadores de proyectos públicos, que sus resultados se midan en término de indicadores financieros basados en los principios de los proyectos privados.

Con todo lo anterior, se concluye que existe gran necesidad de desarrollar metodologías y técnicas apropiadas, que reflejen en lo teórico y conceptual, lo que en la realidad se presenta.

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Cerón Hurtado Miguel Angel. (2011, marzo 2). Funciones del estado y desarrollo de proyectos públicos. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/funciones-estado-desarrollo-de-proyectos-publicos/
Cerón Hurtado, Miguel Angel. "Funciones del estado y desarrollo de proyectos públicos". GestioPolis. 2 marzo 2011. Web. <https://www.gestiopolis.com/funciones-estado-desarrollo-de-proyectos-publicos/>.
Cerón Hurtado, Miguel Angel. "Funciones del estado y desarrollo de proyectos públicos". GestioPolis. marzo 2, 2011. Consultado el 16 de Agosto de 2018. https://www.gestiopolis.com/funciones-estado-desarrollo-de-proyectos-publicos/.
Cerón Hurtado, Miguel Angel. Funciones del estado y desarrollo de proyectos públicos [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/funciones-estado-desarrollo-de-proyectos-publicos/> [Citado el 16 de Agosto de 2018].
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