Empleabilidad juvenil en el Perú

  • Economía
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Uno de los temas de mayor debate en el ámbito académico, empresarial y político en los países emergentes es el crecimiento del empleo formal en los jóvenes, y es que las tasas de informalidad del empleo juvenil son todavía muy altas, pese al crecimiento económico de muchos de éstos países en las últimas décadas. Para efectos de analizar este tema voy a tomar como modelo el caso peruano.

En el Perú, más de 1 millón 600 mil jóvenes ni estudian ni trabajan. Es decir, el 20% de jóvenes entre el rango de edad de 18-24 años pertenecen al grupo denominado ‘Ninis’. Este resultado es similar al que se maneja en América Latina, según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).

Ante ello, María José Gómez, directora de Forge Perú, señala que esto se debe a diversos factores, siendo uno de los principales el escaso acceso a una educación de calidad para los jóvenes que pertenecen a sectores C y D.

“Particularmente para este grupo los recursos no son los suficientes para ingresar a una universidad privada y poder ingresar a una universidad pública es muy difícil al no haber tenido una educación valorada”, indica María José.

En la actualidad, la informalidad laboral en los jóvenes entre 15 y 29 años alcanza el 78%. Esta cifra que existe y persiste en el país es tan peligrosa que 8 de cada 10 jóvenes, que ingresa al mercado laboral, lo hace de forma informal, trabajando incluso en condiciones muy precarias, sin beneficios ni derechos laborales, según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE)

María José Gómez indica que esto se debe a que el sector informal tiende a pagar más y a ofrecer mayor comodidad a los jóvenes que pertenecen al nivel socioeconómico C y D.

“Cuando hablamos con la gente de las empresas, nos hablan de incentivos que necesitan por parte del Gobierno para poder tener contratada a un número mayor de gente y en planilla”, menciona Gómez.

No obstante, dice ser consciente de que el Ministerio de Trabajo viene realizando esfuerzos para revertir esta situación y comenta sobre el Proyecto de Ley 1104, la cual ha quedado en el limbo ante el ingreso del nuevo ministro del Trabajo, Javier Barreda, luego de la reciente recomposición del gabinete ministerial debido a las renuncias de varios ministros de Estado a raíz del polémico indulto al ex presidente Alberto Fujimori y a la crisis de la vacancia presidencial.

“El año pasado entró en debate el Proyecto de Ley 1104, más conocida como la Ley Pulpin 2.0. Si bien es cierto, esta propuesta busca promover el empleo juvenil mediante dos novedades: el Estado se haría cargo de pagar el aporte al Seguro Social de Salud del Perú (Essalud) por tres años de los jóvenes que sean contratados por las empresas y además de que permanezcan por un periodo mínimo de seis meses dentro de ellas. Sin embargo, sería ideal que se vea el tema de las capacitaciones laborales, ya que a través de estas se crearían vínculos competitivos y más profesionales entre los contratantes y los empleados”, indica Gómez.

Sobre el particular debo señalar que no estoy de acuerdo con el citado Proyecto de Ley, dado que el problema de la informalidad del empleo juvenil en el Perú, no se debe fundamentalmente al tema de la legislación laboral vigente, sino a diversos factores, como las trabas burocráticas, la corrupción, la carencia de un manejo técnico en la gestión de muchas empresas, particularmente las pequeñas y microempresas, entre otros.

El factor humano es el activo más importante en toda organización y la actual Legislación Laboral si bien puede parecer demasiado exigente y onerosa para las empresas privadas y entidades públicas, especialmente a las pequeñas y medianas empresas, es necesaria y debe cumplirse a cabalidad sin flexibilizarse.

Estando además por finalizar la segunda década del siglo XXI, en un mundo altamente competitivo, cambiante e incierto en cuanto a su evolución económica y geopolítica, solo las organizaciones que administren eficientemente, valoren y respeten a sus recursos humanos podrán ser competitivas y mantenerse en el mercado.

Por lo tanto, las empresas deben adecuarse al actual mundo competitivo, empleando en su gestión, las modernas herramientas administrativas que existen y exigiendo al Estado cumplir su rol promotor del desarrollo empresarial, eliminando las trabas burocráticas y combatiendo la corrupción.

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Taype Molina Martín. (2018, enero 31). Empleabilidad juvenil en el Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/empleabilidad-juvenil-peru/
Taype Molina, Martín. "Empleabilidad juvenil en el Perú". GestioPolis. 31 enero 2018. Web. <https://www.gestiopolis.com/empleabilidad-juvenil-peru/>.
Taype Molina, Martín. "Empleabilidad juvenil en el Perú". GestioPolis. enero 31, 2018. Consultado el 19 de Junio de 2018. https://www.gestiopolis.com/empleabilidad-juvenil-peru/.
Taype Molina, Martín. Empleabilidad juvenil en el Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/empleabilidad-juvenil-peru/> [Citado el 19 de Junio de 2018].
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