Desafíos de las políticas sociales en Perú

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Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
Desafíos de las políticas sociales
Gabriel Ortiz de Zevallos  Instituto Apoyo
Hablar de desafíos de las políticas
sociales obliga a priorizar. La lista
de problemas a resolver en el
campo social en el Perú es exten-
sa e implica decisiones política-
mente difíciles de tomar. Aunado
a ello, se tiene que la disponibili-
dad de equipos gerenciales de
calidad en el sector público es
muy limitada. La calidad de los
servicios que brinda el Estado en
el campo social a las personas de
menores ingresos es en promedio
deficiente, aunque desigual, y
puede verse afectada por una
multiplicidad de factores. Por lo
tanto, resulta imprescindible es-
coger algunas prioridades funda-
mentales y concentrar la atención
en asegurar mejoras en esos de-
safíos centrales, más que intentar
hacer un listado de todas las co-
sas que debieran mejorar, que son
demasiadas para que sea posible
volverlas realidad. La pobreza de
más de la mitad de peruanos re-
quiere de una visión muy prag-
mática, pero informada respecto
de qué hacer. Si bien toda priori-
zación es arbitraria, es una ma-
nera de alimentar el debate.
Combatir la pobreza en el Perú
implica hablar de crecimiento eco-
nómico y generación de empleo
descentralizado, tanto o más que
sobre la efectividad de las políticas
sociales. Sin embargo, eso ha sido
materia de otras presentaciones.
Si se trata de establecer priorida-
des, creo que los tres desafíos cen-
trales serían los siguientes:
1. ¿Mejorará la calidad de la
educación?
2. ¿Cómo impactará la descen-
tralización en los programas
sociales?
3. ¿Lograremos, por fin, un siste-
ma de monitoreo y evaluación
de programas sociales que per-
mita mejorarlos en el tiempo?
¿Mejorará la
Educación Básica?
Es conocido el avance de la cober-
tura en educación en el caso pe-
ruano, con la excepción de la edu-
cación inicial (50,4 por ciento de
asistencia) y secundaria (65,6 por
ciento), además de las brechas re-
feridas al sector rural, donde los
niños y las niñas completan la mi-
tad de años de educación que en
el área urbana y donde el año es-
colar apenas implica 250 horas de
clase, cuando el promedio urba-
no es algo más del doble y el míni-
mo recomendable es 1.050. Re-
sulta claro, entonces, que hay ta-
reas por hacer en el campo de la
ampliación de la cobertura inicial
y secundaria, y reducir así las bre-
chas con el sector rural. Sin em-
bargo, sostendría que la prioridad
en el sector es mejorar la calidad
de los servicios en las unidades
existentes. La razón de ello es que
en las condiciones actuales, la edu-
cación no está cumpliendo con
generar capacidades suficientes
para competir; es decir, en cierta
medida podemos estar generando
nuevos pobres.
La medición de la calidad educa-
tiva es un tema complejo. Aun así,
resulta claro que el Perú enfrenta
un gravísimo problema de calidad
de su educación básica, tal como
lo demuestran los resultados en-
contrados en una prueba similar
desarrollada en los países que se
presentan en el cuadro 1.
«...resulta
imprescindible
escoger algunas
prioridades
fundamentales y
concentrar la
atención en
asegurar mejoras
en esos desafíos
centrales, más
que intentar
hacer un listado
de todas las
cosas que
debieran
mejorar...»
Como se puede ver en dicho cua-
dro, nuestro país aparece siempre
a la cola de la región y ocupa el
peor lugar en el ámbito rural, inclu-
so por debajo de países de menor
desarrollo relativo. Otros países lo-
gran mejores resultados, con recur-
sos igualmente magros para el sec-
tor o con problemas de pobreza
(Bolivia, por ejemplo). Evidente-
mente, el Perú debiera aumentar
en lo posible los recursos que se
destinan al sector, pero el proble-
ma de gestión y mejora de la cali-
dad resulta crítico para que tales
recursos rindan el fruto debido. En
tal sentido, las áreas que debieran
ser materia de gran interés son:
El fortalecimiento de los siste-
mas de medición de calidad y
difusión de resultados (genera-
ción de conciencia social sobre
el problema).
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Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
«...en las
condiciones
actuales, la
educación no
está
cumpliendo
con generar
capacidades
suficientes para
competir; es
decir, en cierta
medida
podemos estar
generando
nuevos pobres»
País Lenguaje Matemáticas
Tamaño de conglomerado poblacional Modalidad de gestión Tamaño de conglomerado poblacional Modalidad de gestión
Total Gran ciudad Urbano Rural Público Privado Total Gran ciudad Urbano Rural Público Privado
Argentina 263 278 263 244 261 287 251 271 251 235 250 272
Bolivia 232 246 242 217 242 246 240 245 245 233 243 253
Brasil 256 264 256 237 254 284 247 253 247 228 245 275
Chile 259 257 265 233 253 274 242 240 245 227 237 251
Colombia 238 258 228 234 230 263 240 242 235 245 233 251
Cuba 343 346 347 333 346 n.d. 351 351 354 345 353 n.d.
Honduras 216 232 224 209 225 250 218 229 230 212 229 230
México 224 242 230 216 228 273 236 251 238 231 238 268
Paraguay 229 n.d. 240 222 235 256 232 n.d. 237 229 234 244
Perú 222 250 224 207 227 256 215 221 220 205 217 242
R. Dominicana 220 246 212 217 221 230 225 234 222 222 229 224
Venezuela 242 250 241 241 240 253 220 227 219 215 219 226
Prom. Países 245 261 248 234 247 261 243 251 245 236 244 249
n.d.: información no disponible.
Fuente: Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad Educativa (2000). Primer estudio comparativo sobre Lenguaje y Matemáticas y factores
asociados, para alumnos del tercer y cuarto grado de la Educación Básica. Informe técnico. Manuscrito. Lima: Ministerio de Educación, UNESCO, pp. 25660.
Mediana de puntajes en las pruebas de lenguaje y matemáticas, por tamaño de conglomerado poblacional
y por modalidad de gestión del tercer grado de primaria, según curso (o área de desarrollo) y país
Cuadro 1
La carrera docente, para intro-
ducir mecanismos de selección,
ascenso y cese que incentiven
un mejor desempeño.
El sistema de gestión de los cen-
tros educativos, de manera que
los directores tengan mayores
atribuciones y mecanismos de
rendición de cuentas.
Los sistemas de asignación de
recursos, que sean más equita-
tivos y transparentes.
En el campo de la educación su-
perior, es necesario mejorar la
educación técnica y universitaria
mediante un proceso de acredita-
ción que reduzca la oferta de edu-
cación superior de mala calidad,
que hoy abunda.
Si el Perú no mejora sustantiva-
mente la calidad de su sistema de
educación, la población de bajos
ingresos (ni siquiera la población
en pobreza extrema) no tendrá
los instrumentos para salir de la
pobreza. Ello se agravará por los
mayores requerimientos de capi-
tal humano, que serán necesarios
para competir en una economía
más exigente. Un país pobre
como el Perú tiene que dirigir su
atención a la educación básica, y
los resultados de las pruebas de
rendimiento indican que hay
mucho por recuperar.
Implicancias de la
descentralización
para las políticas
sociales
El proceso de descentralización
implica la transferencia de un con-
junto de atribuciones y recursos a
los gobiernos regionales y locales.
En principio, el marco legal para
dicha transferencia es todavía in-
cierto porque todavía no son co-
nocidos elementos importantes de
dicho marco, como, por ejemplo,
la Ley Orgánica de Municipalida-
des o la Ley de Acreditación a la
que hace referencia la Ley Orgá-
nica de Regiones. En adición a
ello, en el escenario político re-
gional e incluso en el Congreso,
se plantean propuestas de descen-
tralización de diversos programas
sociales. Naturalmente, estos pro-
gramas y proyectos tienen un gran
atractivo político, por lo que es
predecible que sean parte del de-
bate político y de la disputa entre
niveles de gobierno.
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Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
Tanto la teoría como la experien-
cia internacional identifican que
la descentralización puede mejo-
rar o empeorar el desempeño de
las políticas sociales. Todo depen-
de de las características de cada
programa social y de los elemen-
tos que se busca descentralizar, así
como del cuidado en la transfe-
rencia de responsabilidades y re-
cursos. Como elementos positivos
se señala la capacidad de mejorar
la selección de obras o programas,
así como elementos de diseño de
los mismos, o mejoras en la soste-
nibilidad. Usualmente, la focaliza-
ción o la eficiencia en escala pue-
den verse perjudicada y, a la vez,
pueden generarse situaciones de
iniquidad (centralismo descentra-
lizado), cooptación por elites lo-
cales, etc. La literatura del desa-
rrollo internacional ha cambiado
drásticamente respecto de sus
posiciones con relación a la des-
centralización. De una activa pro-
moción de la descentralización a
comienzos de 1990, ha pasado a
una posición bastante más cauta,
«Tanto la teoría
como la
experiencia
internacional
identifican que la
descentralización
puede mejorar o
empeorar el
desempeño de
las políticas
sociales. Todo
depende de las
características de
cada programa
social y de los
elementos que
se busca
descentralizar...»
luego de las experiencias con re-
sultados mixtos que se han tenido
en diversos países.
¿Qué riesgos y
potencialidades
implica la
descentralización
para una mejor
aplicación de
programas sociales?
Recursos: el año 2003 se inicia con
requerimientos de financiamien-
to del orden de los US$ 2.700 mi-
llones. Si bien es probable que se
pueda manejar la situación fiscal,
cada vez es más complejo hacerlo
por la mayor incidencia de pagos
de deuda, especialmente por el
incremento en el servicio de la
deuda interna. Todos los procesos
de descentralización implican si-
tuaciones fiscales complejas que,
aunque hayan sido previstas ini-
cialmente en la legislación perua-
na, dependen en realidad del
equilibrio político. En tal sentido,
el mayor gasto que implique el
proceso de descentralización per
se, puede traducirse en una me-
nor disponibilidad de recursos para
los programas sociales. Si bien en
teoría podría pensarse en un efec-
to inverso en términos de lograr
mayores niveles de costoeficien-
cia mediante la descentralización,
ello presupone un esquema orde-
nado de descentralización para
transferir aquellos elementos que
cumplen con este requisito. Asi-
mismo, en el caso peruano, la
descentralización en 25 gobiernos
regionales puede contener proble-
mas de escala.
Focalización y diseño: las formas
en que una descentralización pue-
de afectar la focalización y el di-
seño de programas sociales varían
mucho. De hecho, si se siguen
pautas bien establecidas, la des-
centralización podría llegar a ser
una herramienta para mejorar es-
tos elementos. Sin embargo, si se
confía simplemente en la descen-
tralización y participación de la
población, los resultados no son
suficientes. En un estudio recien-
te del Instituto Apoyo, se detectó
que en el programa del Vaso de
Leche, posiblemente el más des-
centralizado de los programas so-
ciales, el 29% de los recursos lle-
gaba a los beneficiarios teóricos del
programa. Las mayores filtraciones
ocurrían entre el municipio y los
comités locales del vaso de leche,
entre el comité y los hogares, y al
interior del hogar.
Formación de capacidades institu-
cionales: la descentralización, rea-
lizada con soporte técnico suficien-
te y en un ritmo progresivo, per-
mite la generación de capacida-
des locales. Una descentralización
ordenada y ajustada a criterios téc-
nicos, permitiría combinar los be-
neficios que tienen para ciertos
elementos la gestión centralizada/
descentralizada de los programas
sociales. Por ejemplo, la focaliza-
ción geográfica tiene que ser un
criterio nacional, mientras que la
focalización individual, que permi-
tiría ahorros importantes, es más
viable de ejecutar de manera lo-
cal, si se sigue pautas técnicas de-
finidas centralmente, adaptables a
las distintas realidades locales. La
descentralización abrupta usual-
mente implica un bache en la ca-
lidad de los servicios sociales.
Institucionalización
de sistemas de
monitoreo y
evaluación
El siguiente desafío priorizado en
este documento responde a la ne-
cesidad urgente de establecer, a
la brevedad posible, requisitos le-
gales referidos a los sistemas de
53
Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
monitoreo y evaluación y obtener
compromisos políticos sostenibles
para su puesta en vigencia efecti-
va. El Perú no puede seguir gas-
tando dinero en programas socia-
les, sin que la sociedad en su con-
junto cuente con mecanismos
para saber cuál es el efecto del di-
nero invertido. El sistema político
ni la sociedad muestran indicios
de aprender sobre estos temas,
identificando mejor qué funciona
y qué no. La discusión permane-
ce relegada a un grupo de técni-
cos, cuyo impacto en las decisio-
nes de política es limitado.
El Perú ya tiene más de la mitad
de sus habitantes en situación de
pobreza, una proporción bastante
considerable de su presupuesto
asignado al área social y no tiene
los mecanismos institucionales para
saber si lo que gasta sirve de algo
o no, qué parte sirve y cuál no, y
por qué sirvió y por qué no. Las
decisiones de política se toman
con información incompleta y sin
suficiente análisis, lo que favore-
ce que los actores políticos tomen
posiciones sobre la base de pre-
juicios o ideología. Los programas
sociales tienen, en el Perú como
en cualquier otro país, un gran ni-
vel de inercia y son difíciles de
gerenciar. Lograr implantar accio-
nes que sean de verdad una ayu-
da efectiva para sacar a peruanos
pobres de su situación, de una
manera sostenible, es difícil. Los
programas sociales son, intrínse-
camente también, muy políticos
porque afectan a un número sig-
nificativo de la población y la to-
can de manera muy gravitante.
Otro rasgo característico es que
cada programa social crea bene-
ficiarios que luego presionan para
que dicho programa permanez-
ca inalterado. En ese sentido, los
malos diseños iniciales arrastran
cola, y larga. En un país con po-
cos recursos como el Perú, con
una gran proporción de pobres,
darse el lujo de no tener un de-
bate político y presupuestal más
informado sobre qué programas
sociales deben o no crecer, cómo
se deben mejorar, cuáles deben
dejarse a un lado, etc., es un ab-
surdo. Las decisiones para mejo-
rar la efectividad de las políticas
sociales son, casi siempre, políti-
camente difíciles. Solo ocurrirán
(y se mantendrán) si hay suficien-
te respaldo político a lo largo del
tiempo, lo que requiere que una
mayor cantidad de actores esté
consciente de las opciones dispo-
nibles y de las consecuencias pre-
visibles de cada opción.
Cabe reiterar aquí elementos de
un estudio realizado por el Institu-
to Apoyo para el CIES, con respec-
to al grado de atraso en la implan-
tación de sistemas de monitoreo y
evaluación de políticas y progra-
mas sociales en el Perú. De un to-
tal de 20 proyectos que implica-
ban un monto de US$ 700 millo-
nes en el año 2000, apenas la mi-
tad tenía cierto avance en este
rubro. Increíblemente, solo 3 de
los veinte proyectos analizados,
que solo implicaban US$ 17 mi-
llones de los US$ 700 millones,
contaban con manuales para sus
sistemas de evaluación y monito-
reo. Esa realidad no puede seguir
así, menos aún ad portas de un
proceso de descentralización en el
que no se puede descartar una
transferencia apresurada de algu-
nos programas sociales. La evalua-
ción independiente de los progra-
mas y proyectos sociales debe ser
obligatoria, así como la publica-
ción de los resultados, que deben
alimentar el proceso de asignación
presupuestaria. Esa tarea tiene que
ser impulsada de manera sosteni-
ble por el Gobierno Central.
Al respecto, la Dirección de Ges-
tión Pública de la Presidencia del
Consejo de Ministros tiene plan-
teado definir esquemas de segui-
miento y monitoreo que permitan
realizar un seguimiento a los indi-
«Increíblemente,
solo 3 de los
veinte proyectos
analizados, que
solo implicaban
US$ 17 millones
de los US$ 700
millones,
contaban con
manuales para
sus sistemas de
evaluación y
monitoreo»
cadores definidos como parte del
proceso de diseño, que son requi-
sitos ante el Sistema Nacional de
Inversiones Públicas (SNIP). Ello
debe concretarse a la brevedad
posible. Además, se debe estable-
cer legalmente la obligatoriedad
de estudios de impacto indepen-
dientes, anual o bianualmente,
como parte del proceso presu-
puestario. Los informes deben ser
abiertos al público y a la prensa, y
servir para la discusión en la Co-
misión de Presupuesto. Se re-
quiere promover su difusión ac-
tivamente, para fortalecer el pro-
ceso de toma de decisiones y
mejorar el gasto social. Solo así se
empezará un camino más o me-
nos sostenible para mejorar la efi-
cacia y eficiencia del gasto e in-
versión social, sobre la base de
criterios técnicos y pragmáticos.
Los pobres del Perú no merecen
que se tomen decisiones respec-
to de los programas que le deben
dar oportunidades de salir de su
pobreza de manera poco infor-
mada, sin evaluaciones sistemáti-
cas e independientes.
La incorporación de estos estudios
al proceso político de decisión
presupuestaria es todavía más ne-
54
Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
cesaria, si se toma en cuenta el
proceso de descentralización en
marcha, cuyos riesgos ya han sido
esbozados en el punto anterior.
Cabe anotar también aquí que los
esfuerzos de participación de la
sociedad civil, que se vienen pro-
moviendo en el campo social y de
lucha contra la pobreza, no pue-
den ser tomados como garantía
suficiente de un buen desempe-
ño de las políticas sociales. Aun-
que deseable, la participación
puede ser de distinta utilidad, de-
pendiendo de las características
del programa y de los objetivos y
procesos establecidos para la par-
ticipación. El Vaso de Leche ha
sido presentado muchas veces
como un ejemplo paradigmático
de participación y organización
popular; sin embargo, un estudio
reciente del Instituto Apoyo en-
contró que las mayores filtracio-
nes no son responsabilidad del
gobierno central o municipal, sino
que se dan entre los Comités del
Vaso de Leche y los hogares be-
neficiarios (28% de filtración) y al
interior del hogar (42% de filtra-
ción). A la hora de hacer políticas
sociales, no bastan las buenas in-
tenciones o los clichés de moda.
La evaluación independiente es,
por lo tanto, fundamental para
asegurar que los escasos recursos
con los que cuenta el Estado, para
intentar ayudar a más de la mitad
de los peruanos, se use de la me-
jor manera posible.
Toda priorización es arbitraria,
pero si en el año 2003 se logran
avances en las áreas que afectan
de manera directa la calidad de la
educación básica carrera docen-
te, gestión educativa, medición y
difusión, dotación de recursos, se
tiene la tranquilidad de que el pro-
ceso de descentralización en el
campo social habrá sido maneja-
do con selectividad técnica. Así, se
habrá instaurado, en el proceso de
debate político, los mecanismos
para que diversos actores acumu-
len conocimiento sobre cuáles
opciones son mejores que otras y
se habrá avanzado significativa-
mente en la lucha contra una po-
breza que es intrínsecamente di-
fícil de combatir.
55
Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
El gasto social en educación y sa-
lud está por debajo de los están-
dares regionales. No ha habido
una mejora sustancial en el últi-
mo año y mucho de esto se debe
a la escasa recaudación tributa-
ria. A pesar de que la recauda-
ción viene mejorando los últimos
meses, es todavía más baja que
en algunos años anteriores. Por
ello, los recursos que se están des-
tinando a la educación y salud
son pocos, lo cual está afectando
el futuro rendimiento del país,
más aún ahora que el mundo está
globalizándose.
En el Perú hay un serio problema
con la definición, las prioridades,
la gestión y el diseño de las políti-
cas sociales. Además, hay un pro-
blema en el monitoreo y la eva-
luación de dichas políticas, aunque
también es cierto que, en algunos
casos, es suficiente con conocer el
diseño del programa para saber
que no tendrá impactos significa-
tivos, como es el caso del vaso de
leche y su efecto sobre la desnu-
trición infantil. Un programa nu-
tricional como el mencionado de-
bería, además, capacitar a las ma-
dres y enseñar sobre la higiene, así
como asegurar la promoción y
atención de la salud. La Ley del
Vaso de Leche lo impide, y esta-
blece que lo único que se puede
hacer con el presupuesto es repar-
tir la leche.
Por otro lado, es positivo que, hoy,
la Ley Orgánica de regiones esta-
blezca que los directores regiona-
les de educación, salud y otros sec-
tores serán elegidos por concurso
público. Otro paso importante que
se ha dado es el nombramiento de
maestros por concurso, puesto que
antes se les nombraba a dedo.
Comentarios
Pedro Francke  PUCP
«Un
programa
nutricional...
debería,
además,
capacitar a
las madres y
enseñar
sobre la
higiene, así
como
asegurar la
promoción y
atención de
la salud»
Tradicionalmente, los programas
sociales han sido manipulados po-
líticamente y se ha fomentado una
actitud constante en la población
de pedir favores al gobierno. En
las zonas rurales y en la sierra, son
escasas las personas emprende-
doras con proyectos de inversión
y, en parte, se debe a las actitu-
des originadas por los programas
alimenticios. Muchas personas
que alguna vez necesitaron ayu-
da y ahora no, aún la reciben in-
necesariamente; mientras que
muchos que están en la pobreza
extrema, no reciben nada. Esta-
mos viendo, entonces, que no solo
hay una ineficiencia en la loca-
ción de recursos, sino que ade-
más se acostumbra a la población
a recibir, en lugar de promover y
premiar su empeño.
Hay muy poca definición legal
en el tema de descentralización,
en cuanto a salud, educación y
programas sociales. Se debería
tener mucho cuidado y precisar
las funciones del gobierno cen-
tral, del gobierno regional, del
gobierno local; así como, deter-
minar cuáles son los mecanismos
de la participación social. Las le-
yes dicen muy poco al respecto y
generan una gran incertidumbre.
Estamos entrando en un proceso
de descentralización, con el ries-
go que los gobiernos regionales
sean nuevos centralismos y se re-
duzca la participación popular en
la administración de los servicios
sociales, si estas leyes no son cla-
ras y puntuales.
56
Economía y Sociedad 48, CIES, abril 2003
La educación es una forma de sa-
lir de la pobreza y mejorar los in-
gresos de las personas. Por eso se
debe empezar desde la base y
poner énfasis en la educación ini-
cial y primaria, enfrentando un
problema que es bastante mayor
en las zonas rurales.
Las normas sobre la descentraliza-
ción aún no están completas y,
por tanto, hay un grado de indefi-
nición importante. En cuanto a la
definición de competencias de los
distintos niveles de gobierno, se
debió realizar un trabajo más cui-
dadoso, en función de las leyes
generales de actividad, y se deb
determinar qué competencias son
de reserva nacional, que debie-
ran ser las menos, y cuáles debe-
rían corresponder a los niveles re-
gional y local.
Sin embargo, también se han lo-
grado algunos aciertos. Se ha reco-
gido la organización de secretarías
de la anterior experiencia de des-
centralización. Ahora, bajo la de-
nominación de gerencias, se plan-
tean gerencias de asuntos sociales,
económico productivas, de infra-
estructura y de planeamiento y
acondicionamiento del territorio.
Esto permite analizar los problemas
en sus diversas dimensiones, abor-
darlos de manera más holística y,
por tanto, plantearse soluciones
más integrales.
En el documento Bases para la
estrategia de supervisión de la po-
breza y oportunidades económi-
cas para los pobres, se plantean
20 indicadores meta para el año
2006. Además, se está haciendo
un esfuerzo para acompañar estos
indicadores con indicadores de
segundo nivel, que pueden medir-
se en períodos más cortos y per-
miten ver los avances que se rea-
lizan para alcanzar los objetivos
«La educación
es una forma
de salir de la
pobreza y
mejorar los
ingresos de las
personas. Por
eso se debe
empezar desde
la base y poner
énfasis en la
educación
inicial y
primaria...»
Jaime Johnson  PCM*
planteados por las políticas socia-
les. Estos indicadores deben servir
para armonizar los planes estraté-
gicos sectoriales e ir alineando los
presupuestos, en función de los
objetivos que plantea la estrategia
de superación de la pobreza.
Para salir de la pobreza, lo funda-
mental es construir capacidades y
que estas permitan que los pobres
aprovechen las potencialidades
locales y las oportunidades econó-
micas que se presentan. Es una fa-
lacia sostener que no es posible
darle recursos a la población o a
los gobiernos locales, porque no
tienen las capacidades para desa-
rrollarlas. Esas capacidades sola-
mente se generan en la medida
que tienen los recursos y pueden
ejercitar su derecho a decidir, eje-
cutar y priorizar sus propias nece-
sidades. Este proceso es conocido
como desarrollo conducido desde
la comunidad.
Al comienzo de este gobierno, se
empezó con 32 programas de ali-
vio de la pobreza. Se ha hecho un
esfuerzo al juntar 15 programas
alimentarios, que ahora están a
cargo del Pronaa. Esto supone que
debe emprenderse una reforma
pragmática para reorientar los pro-
gramas a objetivos claramente nu-
tricionales y de protección integral
de la niñez, donde, a la vez que
se combate la desnutrición cróni-
ca, se mejora la oferta de los ser-
vicios de salud y educación y se
intensifica la demanda de estos
servicios por la población objeti-
vo (niños menores de 5 años y
madres gestantes y lactantes), con
el fin de romper el ciclo genera-
cional de la pobreza.
Cuando se habla de mejorar el
capital humano, se debe pensar en
todos los sectores en conjunto:
educación, salud, entre otros, para
que se pueda visualizar concreta-
mente la solución del problema.
La estrategia plantea la creación de
hasta tres fondos, uno de desarro-
llo local, orientado a la inversión
local; otro de solidaridad, para
apoyar a la población más vulne-
rable; y finalmente, uno de asis-
tencia familiar, dedicado a aten-
der situaciones catastróficas para
la familia (por ejemplo, el falleci-
miento de un familiar, la necesi-
dad de una operación quirúrgica,
etc.). Por ello, es necesario conti-
nuar avanzando en las fusiones de
los múltiples programas sociales. De
esta manera, con esos recursos se
irán generando los fondos de se-
gundo piso que, a la vez, se trans-
ferirán a los gobiernos locales, en
función de sus planes y programas
de desarrollo.
* Las opiniones vertidas son a título personal.

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Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, marzo 16). Desafíos de las políticas sociales en Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/desafios-politicas-sociales-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Desafíos de las políticas sociales en Perú". GestioPolis. 16 marzo 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/desafios-politicas-sociales-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Desafíos de las políticas sociales en Perú". GestioPolis. marzo 16, 2006. Consultado el 24 de Febrero de 2018. https://www.gestiopolis.com/desafios-politicas-sociales-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Desafíos de las políticas sociales en Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/desafios-politicas-sociales-peru/> [Citado el 24 de Febrero de 2018].
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