Coyuntura económica peruana del primer semestre de 1997

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LA COYUNTURA ECONÓMICA PERUANA DEL PRIMER
SEMESTRE DE 1997
Y LA EVOLUCIÓN DE LA POLÍTICA TRIBUTARIA
PRESENTACIÓN
El primer bloque de este boletín reúne el informe del Centro de Investigación de la
Universidad del Pacífico (CIUP) sobre el comportamiento de la economía peruana
durante el primer semestre de 1997, y un resumen del debate en el taller
correspondiente, realizado el 25 de setiembre de 1997. La segunda parte recoge un
estudio promovido por el Comité de Medio Ambiente y Recursos Naturales del
Consorcio sobre la oferta de estudios superiores en dichos tópicos.
El trabajo del CIUP subraya, como principal evento, la reactivación de la economía
después del enfriamiento de 1996. Así, la tasa de crecimiento del PBI llegó a 7.4%
en el primer semestre de 1997, frente al magro 2.6% de 1996. Por el lado de los
sectores de actividad, el proceso fue liderado por la construcción, que mostró un
incremento de 16.8% en el período; y por el lado del gasto, el impulso provino de la
inversión privada y las exportaciones. Estas últimas crecieron 12.2 % en el primer
trimestre, y 26.9% en el segundo. El aumento fue más pronunciado en los rubros no
tradicionales. Como resultado de este dinamismo exportador, el déficit de la balanza
comercial se redujo a casi la mitad del nivel registrado en el primer semestre de
1996. Por ello, el informe preve un déficit en la cuenta corriente de la balanza de
pagos igual a 5.1% del PBI al cierre del presente año, cifra que sería aún elevada,
pero revelaría una tendencia decreciente respecto a lo registrado en 1995 (7.3%) y
1996 (5.9%).
La presión tributaria continuó su tendencia ascendente, alcanzando 14.7% del PBI
en el período. Con el gasto público restringido, el superávit fiscal primario llegó a
2.8% del producto. Debido, sobre todo, a los mayores depósitos del sector público,
la base monetaria se contrajo 4.8% en términos nominales. Alimentada por los
mayores depósitos en moneda extranjera, la liquidez total continuó expandiéndose
(8.9%), pero a tasas menores que en los últimos años. Mientras tanto, el nivel de
precios sub4.1% en el semestre, tornando muy plausible la meta oficial de una
inflación de un solo dígito para el conjunto de1997.
La segunda sección del informe del CIUP examina la evolución de la política
tributaria durante los años noventa. Desde la creación de impuestos de emergencia,
para atacar la hiperinflación, en los inicios de la administración del presidente
Fujimori; pasando por un período de simplificación y avance de la neutralidad en la
estructura tributaria, hasta un período que los autores califican como de retorno a
los tratamientos diferenciados, desde fines de 1994. El consiguiente debate en el
taller de coyuntura del Consorcio se centró en el carácter y alcances de la actual
reactivación, los posibles impactos del Fenómeno del Niño en 1998; y la eficiencia
de la política tributaria.
El segundo bloque del presente boletín reproduce un trabajo de Roxana
Barrantes y Carolina Trivelli sobre la oferta de estudios en economía del medio
ambiente y los recursos naturales. El estudio fue solicitado por el Comité homónimo
del Consorcio, para evaluar tal oferta e identificar posibilidades de formación o
actualización de profesionales en estas materias. Las autoras enviaron 115
cuestionarios a diversas facultades o especialidades de 35 universidades y 7
instituciones de educación superior; realizaron una serie de entrevistas con
profesores, autoridades y estudiantes; y examinaron un conjunto de programas de
los cursos correspondientes. Sobre esta base, ellas dibujan las principales
características de la oferta en cuestión, e identifican un conjunto de
recomendaciones. Entre éstas, incluir ciertos tópicos ad hoc en cursos básicos de la
carrera, como macro o microeconomía; promover el dictado de cursos
especializados, para lo cual se propone un programa modular con sus
correspondientes lecturas; y fomentar cursillos de actualización dirigidos a
profesores.
Javier Portocarrero Maisch
Secretario Ejecutivo
LA COYUNTURA ECONÓMICA PERUANA DEL PRIMER SEMESTRE DE 1997
Y LA EVOLUCIÓN DE LA POLÍTICA TRIBUTARIA
CIUP1
Octubre de 1997
INTRODUCCIÓN
El análisis de las principales variables macroeconómicas del primer semestre de
1997 revela que la economía peruana ha evolucionado de manera favorable,
logrando resultados mejores a los estimados al principio del año. En efecto, según
cifras oficiales, el PBI creció en 7.4% en este período como consecuencia de una
mejora en la actividad de todos los sectores económicos, destacando el sector
construcción con un crecimiento de 16.8% en el semestre. Sin embargo, se espera
que el ritmo de la actividad económica se vea afectado en el segundo semestre del
año, por los efectos que pueda ocasionar el Fenómeno del Niño en algunos
sectores económicos. En general, se preve que el PBI crezca alrededor de 6% en el
presente año.
Un aspecto importante a resaltar es el mayor nivel de estabilidad de la economía,
lo que justamente da un marco adecuado al crecimiento del producto. Esta
estabilidad se observa en la tendencia de los niveles de inflación, que en el último
semestre fue 4.1%. Esto puede significar que en este año se alcance la tan ansiada
inflación de un solo dígito, 9%. Asimismo, la tasa de devaluación prevista para fines
de año sería de 8%.
Se debe destacar el comportamiento de la balanza comercial. El déficit
acumulado en la balanza comercial de los primeros cuatro meses del año se ha
reducido en 43% con respecto al mismo período del año anterior. Esta mejora es
producto del mayor dinamismo de las exportaciones no tradicionales, que han
crecido en 40%; y en menor grado, de las exportaciones tradicionales que
aumentaron en 13% en este semestre. No obstante el aumento del servicio de la
deuda externa, esta evolución favorable de la balanza comercial permitirá proyectar
un déficit en la cuenta corriente del orden del 5.1% del PBI para fines de año.
De enero a mayo de este año, el sector fiscal presentó un superávit primario de
2.8% del PBI, superior al previsto, debido al menor gasto fiscal y a la mayor
recaudación. Para fin de año se proyectaría un superávit primario del sector público
no financiero del orden del 1.4% del PBI. Por su parte, según cifras del Banco
Central de Reserva del Perú (BCRP), la presión tributaria en el primer semestre
ascendió a 14.7% del PBI, la cual podría llegar al 16.9% de considerarse la
corrección al PBI.
Este panorama macroeconómico positivo se contrasta con dos serios problemas
que enfrenta actualmente el programa: el desempleo y la pobreza. Según la
Encuesta Nacional de Niveles de Vida (ENNIV) 1994, 10.5 millones de personas se
encuentran en situación de pobreza. El presupuesto de 1998 ha previsto la suma de
S/. 11,800 millones, es decir 6% del PBI, para destinarla como gasto social (lucha
contra la pobreza y sector salud y educación). Con relación al empleo, el Ministerio
de Trabajo y Promoción Social ha iniciado varios proyectos con el propósito de
capacitar la mano de obra joven y reducir los costos de búsqueda de personal de
las empresas, a través de la generación y modernización de la bolsa de trabajo.
Estos problemas irán mejorando en la medida en que se mantenga un crecimiento
económico estable.
El tema analizado en la segunda parte del presente Informe, "Evolución de la
política tributaria", ha venido concitando un mayor interés, desde el punto de vista
académico y empresarial, conforme han ido transcurriendo los años después de
haberse implementado el programa de estabilización y de reformas estructurales de
la economía peruana. En particular, la inquietud desde ambas perspectivas ha
venido reforzándose debido a la necesidad cada vez más imperiosa de evitar
presiones excesivas sobre el aparato productivo y la capacidad adquisitiva de la
población, con el objetivo de permitir un mayor crecimiento económico.
Lamentablemente, luego de haber existido un amplio consenso con respecto a la
necesidad de contar con una estructura tributaria simple y lo más generalizada
(neutral) posible, pareciera ser que en algunos sectores de ambos campos
(académico y empresarial) ha ocurrido un importante cambio de opinión y visión del
papel que debe desempeñar la política tributaria, al extremo de pretender
tratamientos diferenciados que favorezcan determinados sectores de la actividad
económica.
El gobierno tampoco ha estado ajeno a este cambio de rumbo, tal como lo
muestran las medidas tributarias aprobadas básicamente a partir de finales de
1994, las cuales han enviado señales confusas al sector privado y han
retroalimentado el fortalecimiento de los lobbies ligados a los diversos sectores de la
economía. En el pasado, este tipo de política tributaria ha demostrado su
inefectividad para fomentar el crecimiento sostenido de los sectores beneficiados y,
más bien, ha incentivado la práctica de comportamientos elusivos e incluso la
evasión tributaria.
EVOLUCIÓN DE LA ECONOMÍA PERUANA
PRODUCCIÓN: HACIA NIVELES DE CRECIMIENTO SOSTENIDO
Durante el período 1993-1996, el Perú registró un crecimiento acumulado del PBI
del 32.1%, convirtiéndose en uno de los países con mayor dinamismo en América
Latina. Sin embargo, las tasas de crecimiento durante ese período mostraron
grandes fluctuaciones. Así, en 1994 se registró la tasa de crecimiento del PBI más
alta de los últimos años (13.1%), lo cual originó que se adoptaran ciertas medidas
para desacelerar el crecimiento, ya que dichas tasas eran insostenibles en el largo
plazo. A partir del segundo semestre de 1995, las medidas de política económica
fueron bastante drásticas y lograron su objetivo, al reducir la tasa de crecimiento de
la economía a niveles de 2.8% en 1996. La recuperación de la actividad productiva
se inic lentamente a partir del segundo trimestre de 1996, manteniéndose esta
tendencia en el primer semestre de 1997.
Un análisis del PBI sobre la base del cálculo de medias móviles
(véase el gráfico 1), muestra que desde 1992 su tendencia ha sido bastante estable,
para luego crecer moderadamente a partir de mediados de 1993. Sin embargo,
1995 fue un año de estancamiento y a partir de 1996, se aprecia una clara
recuperación del nivel de producción.
Durante el primer semestre del presente año, la producción nacional registró un
crecimiento de 7.4% con respecto a similar período del año anterior. Este
dinamismo se explica, entre otros factores, por el comportamiento positivo
registrado por todos los sectores productivos, con excepción del sector pesquero, el
cual ha mostrado ciertos altibajos (véase el cuadro 1).
Cuadro 1
PRODUCTO BRUTO INTERNO
(variación porcentual)
1995 1996 1997
I semestre I semestre I semestre
Agropecuario 8.2 4.8 8.2
Agrícola 7.2 5.9 9.6
Pecuario 10.6 2.4 4.5
Pesca -8.4 -8.1 2.8
Minería 3.9 1.0 5.0
Minería metálica 9.8 4.5 6.9
Petróleo crudo -3.9 -4.4 1.9
Manufactura 5.7 1.4 7.7
Procesadores de
recursos primarios -4.9 -0.5 6.8
Resto de la industria 11.0 2.2 8.1
Construcción 31.4 -7.4 16.8
Gobierno -0.3 0.9 n.d.
Otros 10.8 2.4 n.d.
Comercio 15.5 2.3 7.2
Resto 8.1 2.4 5.3
PBI 9.3 1.3 7.4
n.d.: no disponible.
Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP
El sector primario
El crecimiento del PBI ha estado liderado casi siempre por el sector primario de la
economía: agro-pecuario, pesca y minería, cuyo comportamiento depende de
factores coyunturales, sobre los cuales los decisores de política tienen escaso
control (los precios internacionales y el clima, por ejemplo).
Durante el primer semestre de 1997, el sector agropecuario registró un crecimiento
de 8.2% con relación a similar período del año anterior, siendo el subsector agrícola
el de mayor crecimiento (9.6%), mientras que el subsector pecuario creció a una
tasa menor (4.5%). Este resultado fue consecuencia, principalmente, del buen inicio
de la campaña agrícola.
En el subsector agrícola se registró una mayor producción de cultivos destinados
al consumo directo, entre los que figuran el arroz cáscara, la papa, el camote, el
tomate, el maíz choclo. El maíz amarillo duro, la caña de azúcar y el café, son los
cultivos destinados al uso industrial que más crecieron. A partir del mes de mayo
mostraron un alza en sus cotizaciones, debido a dificultades en su abastecimiento
en el mercado internacional. Por su parte, el subsector pecuario registró una mayor
producción de carnes de ave, de ovino, de porcino y de huevos y leche fresca.
Durante la presente década, el crecimiento de la producción pesquera se ha
caracterizado por ser bastante irregular. En especial, en el año 1996 se observaron
meses de incrementos significativos y otros de fuertes reducciones, situación que se
vio agravada por los amplios períodos de veda de anchoveta y sardina. En el primer
semestre del presente año, el sector pesquero ha registrado un incremento de
2.8%, determinado entre otros factores por los mayores niveles de extracción de
anchoveta, especies para enlatar y especies destinadas al consumo en estado
fresco. Para fines de 1997 se espera que las inversiones realizadas en la industria
de productos para el consumo humano directo, congelados y conservas generen un
incremento significativo en la capacidad del sector.
Las perspectivas de crecimiento de los sectores agropecuario y pesca para el
segundo semestre del año, se verán afectadas por los efectos que el Fenómeno del
Niño causaen la temperatura del mar y en el clima. Existen n discrepancias
sobre la gravedad de dichos efectos sobre la producción: los estimados establecen
pérdidas entre 1% y 2% del PBI para 1998. El resultado dependerá de la intensidad
del Fenómeno y de las posibles acciones previsoras que puedan tomar los agentes
económicos.
Finalmente, durante la presente década, el sector minero ha mostrado una
trayectoria de crecimiento inestable, con una tendencia decreciente en el último
quinquenio por las fluctuaciones de los precios internacionales de los metales.
Durante el primer semestre de 1997, este sector registró resultados positivos (5%),
distinguiéndose un crecimiento de la minería metálica de 6.9% y una recuperación
en la producción de petróleo de 1.9%, después de que en el año 1996 mostrara un
descenso de 1.2%. Esta reversión de la tendencia es consecuencia de las
inversiones realizadas en el sector el año pasado y que, actualmente, ya se
encuentran en operación. Sin embargo, existe una seria preocupación porque se
está retrasando la ejecución de muchos de los mega proyectos mineros evaluados,
debido básicamente a una indefinición tributaria por parte de las autoridades.
El sector secundario
El sector secundario de la economía está constituido por la industria
manufacturera y el sector construcción, cuya dinámica es resultado del
comportamiento de la demanda interna. Por lo tanto, a diferencia del sector
primario, la evolución de estos sectores revela el estilo de crecimiento de la
economía.
La producción industrial crec7.7%, entre enero y junio de 1997, principalmente
por el incremento en la producción de bienes de consumo (productos alimenticios,
bebidas y tabaco) y bienes intermedios (harina de pescado, cueros y pieles, y
papeles).
Por su parte, el sector construcción, si bien mostraba una tendencia creciente
hasta 1995, durante 1996 disminuyó su nivel de producción en 4.6%. Esta caída fue
producto del alejamiento de la inversión pública, debido a dificultades de la caja
fiscal por el enfriamiento de la economía. Sin embargo, en el primer semestre del
presente año, este sector ha crecido 16.8%, lo cual ha generado mayores ventas de
cemento y fierro corrugado. Las perspectivas para el sector son bastante
alentadoras, ya que se continuarán realizando obras de rehabilitación y
mantenimiento de caminos rurales. Asimismo, se construirán carreteras y puentes, y
se trabajarán en obras de prevención por el Fenómeno del Niño. Una reafirmación
de esta situación se aprecia en el hecho que, durante el primer semestre del año, se
han otorgado créditos por un monto de S/. 153 millones.
El sector terciario
Finalmente, el sector terciario compuesto por el comercio, turismo y otros
servicios, ha tenido una evolución positiva en los últimos años. En el año 1996, el
sector comercio en particular experimentó un crecimiento de 3.2% con respecto al
año anterior, cifra bastante menor a la de 1995. La contracción de la demanda
agregada afectó directamente el desarrollo del sector, al verse reducida fuertemente
la capacidad adquisitiva de las familias peruanas. Sin embargo, ya se puede
apreciar la esperada recuperación del sector comercio: durante el primer semestre
de 1997 ha crecido 7.2% con respecto al año anterior.
El sector turismo ha venido cobrando fuerza en los últimos años, debido al clima
de relativa tranquilidad observado luego de la captura de los líderes terroristas.
Cabe señalar que la ocupación de la residencia del Embajador de Japón por parte
del MRTA, no tuvo efectos negativos en este sector. Por el contrario, en el mes de
diciembre último
se registel ingreso de 66,175 turistas, lo que representa un incremento de 19.9%
con relación al año 1995.
Los datos para el presente año muestran que el ingreso de extranjeros al país
mantiene su tendencia creciente: en el mes de enero se registun aumento del
turismo de 11.2% respecto al mismo mes del año 1996.
PRECIOS: HACIA LA INFLACIÓN DE UN DÍGITO
En el Perú, la inflación fue un problema importante en las últimas décadas que
parece haber sido superado. Actualmente, la meta es mantener niveles de inflación
anual menores a un dígito, y todo indica que ésta se logrará en el presente año.
Si se compara la inflación acumulada en el primer semestre del presente año
(4.1%) con el respectivo período del año anterior (5.7%), se observa que la inflación
es inferior en más de 1.5 puntos, y mucho menor aún a la inflación de 1995 (5.6%) y
1994 (9.7%) (Véase el cuadro 2).
La inflación entre julio de 1996 y junio de 1997 se mantiene en un dígito (9.5%),
tal como puede apreciarse en el gráfico 2, y parece que se está estabilizando en
alrededor de 9%, meta planteada en la Carta de Intención firmada con el Fondo
Monetario Internacional (FMI). De mantenerse esta tendencia, este año se obtendrá
una tasa de inflación de un dígito, hecho que no ocurre desde 1973.
Los principales determinantes de la inflación varían mes a mes. Los meses de
enero y febrero registraron niveles de inflación bajos debido, entre otros factores, a
la estabilidad en los precios de los productos que componen la canasta familiar y a
que no se registraron cambios en las tarifas de los principales servicios, a excepción
del agua. En el mes de marzo, los precios suelen presentar un comportamiento
estacional por el inicio de las labores educativas y por las lluvias en la Sierra que, al
cerrar carreteras, no permiten el normal traslado de los productos alimenticios. Este
año, a esos factores tradicionales se sumó el aumento en el precio del pollo,
producto de alta incidencia en la canasta familiar.
La baja inflación del mes de abril (0.4%) fue resultado de la estabilidad mostrada
por los precios de los alimentos y de las bebidas de consumo doméstico, así como
de la reducción en los precios de los combustibles por la disminución del impuesto
selectivo al consumo (ISC). Durante el mes de mayo, el índice de precios sufrió un
alza de 0.8% por los incrementos en los precios de los alimentos y bebidas de
consumo del hogar (1.3%), vestidos
y calzados (1.0%), los cuales fueron contrarrestados con la reducción de los precios
de las frutas
(-3.2%), el azúcar (-0.8%) y las menestras (-0.1%).
Finalmente, el mes de junio presentó una tasa de inflación de 1.1%, debido al
alza en los precios de los alimentos y las bebidas de consumo dentro del hogar
(2.0%), transportes y comunicaciones (1.1%). Los grupos de consumo que
contrarrestaron dicha alza fueron el alquiler de la vivienda, combustible y
electricidad que no registraron ninguna variación.
Al parecer, la política antiinflacionaria del gobierno está dando resultados positivos.
Observando las cifras correspondientes al primer semestre del año, se preve que la
tasa de inflación para 1997 será de un dígito y estará en el rango entre 8% y 9%.
Esto será posible siempre y cuando se mantenga la remonetización de la economía,
existan expectativas de inflación decrecientes y se tenga disciplina fiscal y
monetaria.
SECTOR MONETARIO: DOLARIZACIÓN DE LA ECONOMÍA
El Banco Central de Reserva (BCRP), como la autoridad monetaria, implementó
desde inicios del gobierno de Fujimori una política de tipo de cambio flexible, la cual
consiste en que el BCRP coloca en el mercado sus certificados de depósitos
(CDBCR) e interviene en el mercado de divisas a través de la compra y venta de
dólares, así como utilizando instrumentos financieros de corto plazo.
Emisión primaria
La primera mitad del año, particularmente el segundo trimestre, se caracterizó por
la contracción de la emisión primaria como consecuencia de factores de origen
interno (véase el gráfico 3). Concretamente, tanto el aumento de los depósitos del
sector público y del Banco de la Nación como el aumento de la colocación neta de
CDBCRP, redujeron la emisión en S/. 940 millones y S/. 70 millones,
respectivamente. Con relación a los CDBCRP, el saldo fue S/. 81 millones a fines
del año pasado y lle a S/. 150 millones en junio de 1997. Estos flujos fueron
contrarrestados, especialmente en el segundo trimestre, con las compras de divisas
en mesa de negociación por más de S/. 2,260 millones en el primer semestre.
Hasta diciembre de 1996, el BCRP inyectó una mayor liquidez en soles a través
de un fuerte incremento de sus compras de divisas en el mercado cambiario. Sin
embargo, el alza sostenida del dólar en enero, llevó al BCRP a optar por elevar las
tasas de interés de las operaciones de redescuento: las tasas de redescuento
garantizadas con CDBCRP subieron de 16% a 17% anual, mientras que aquellas
con "otras garantías" lo hicieron de 17% a 18% anual.
Como consecuencia de la estricta política monetaria que viene implementando el
BCRP para controlar la inflación, el sistema financiero sufrió un fuerte problema de
falta de liquidez, sobre todo en febrero y a inicios de marzo. Aunque la falta de
liquidez fue parcialmente atenuada por las compras de moneda extranjera del
BCRP y por la cancelación de la totalidad de CDBCRP (S/. 290 millones), la
escasez de soles en el mercado presionó al alza las tasas de interés, tanto en
moneda nacional como en moneda extranjera. El mercado de renta fija también se
vio afectado, reduciéndose los volúmenes negociados.
En abril, el BCRP decidió flexibilizar la política monetaria: se redujo el encaje
nimo legal del 9% al 7% y se incrementó de 15 a 30 días el período de encaje.
Según el Banco Central, la causa principal del problema de iliquidez fueron los
factores estacionales que impidieron al gobierno central cumplir su cronograma de
gastos. La tasa de encaje mínimo legal en moneda extranjera también disminuyó de
9% a 7% (sin modificar el encaje marginal de 45%), y se cambió el período de
encaje de quincenal a mensual. Además, se redujo la remuneración que perciben
los fondos de encaje adicional en moneda extranjera depositados en el BCRP: de
Libor menos 1 1/8 a Libor menos 1 3/8. En el mediano y largo plazo se pretende
favorecer la intermediación en moneda nacional, reduciendo la dolarización de la
oferta monetaria y del crédito bancario de la economía peruana.
Economía dolarizada
Un indicador del uso de dólares americanos en las transacciones domésticas es
la liquidez en moneda extranjera. En diciembre de 1996, la liquidez en moneda
extranjera alcanUS$ 8,246 millones, equivalentes a más del 60% de la liquidez
del sistema financiero. A fines del primer semestre de 1997, este porcentaje se
mantuvo prácticamente invariable (véase el gráfico 4).
Es de esperar que la dolarización de la economía peruana se mantenga por un
tiempo, en el cual se deberá fortalecer el nuevo sol y deberán cambiar
gradualmente las expectativas de los agentes económicos.
Tasas de interés
Las tasas de interés en dólares (activas y pasivas) han mostrado una tendencia
decreciente, debido al incremento en los pagos a los depósitos de encaje. La
TAMEX (tasa de interés activa en moneda extranjera) se redujo de 16.8% en
diciembre a 16.1% en junio, y la TIMEX (tasa de interés pasiva en moneda
extranjera) cayó de 5.7% a 5.6%, reduciéndose el spread de 11.1% a 10.5%.
En cuanto a las tasas de interés en moneda nacional, la TAMN (tasa de interés
activa en moneda nacional) se elede 30.6% a 31.5% y la TIMN (tasa de interés
pasiva en moneda nacional), de 10.5% a 10.6%; el spread creció de 20.1% a 20.9%
(véase el gráfico 5).
SISTEMA FINANCIERO: CRECIMIENTO SOSTENIDO EN EL LARGO PLAZO
La entrada de capitales y la nueva reglamentación del sistema financiero han
sentado las bases para una mayor competencia entre los agentes que intervienen
en este mercado. Los primeros efectos de esta mayor dinámica en el sector se
pudieron apreciar a través de la inclusión de nuevos competidores y de la reducción
sustancial del costo del dinero.
En los últimos meses, esta situación no ha cambiado. s aún, la creación de
nuevos instrumentos como las notas estructuradas, los fondos mutuos de ahorro
público o nuevas entidades como MIBANCO (entidad que financiará a los
microempresarios), permite pensar en un crecimiento sostenido del sector en el
largo plazo.
Administradoras Privadas de Fondos de Pensión
Las Administradoras de Fondos de Pensión (AFPs) se han convertido en las
principales inversionistas institucionales desde su creación (véase el gráfico 6). La
razón de ello, en parte, es el crecimiento del fondo que administran y el incremento
en el número de afiliados a este sistema. A fines del primer semestre de 1997, el
número de afiliados acumulados alcanzó los 1.6 millones de personas.
Dada la naturaleza de este sistema2, la mayor concentración de afiliados, de
acuerdo a su edad, se encuentra en el rango entre 21 y 35 años (61.3% del total).
Además, al 30 de junio de 1997, el mayor porcentaje de afiliados se concentraba en
Lima y Callao (54.1%), seguido de Piura (5.2%), La Libertad (5.2%) y Arequipa
(4.7%).
En cuanto al valor de los fondos de pensiones al 30 de junio, éste ascendió a S/.
3,477.1 millones, lo cual representa un aumento de S/. 1,009.2 millones respecto al
cierre del año pasado3.
Asimismo, al 30 de junio de 1997, la Comisión Clasificadora de Inversiones del
Sistema Privado de Pensiones (CCI) ha trabajado un total de 137 instrumentos
emitidos por 65 instituciones. Dichos instrumentos corresponden a diversas
modalidades de inversión, destacándose los bonos de arrendamiento financiero
(16.8%), los depósitos a plazos (26.3%) y las acciones comunes (15.3%). Además,
los principales emisores pertenecen a los sectores bancario (35.4%), empresas
industriales (21.5%) y empresas de leasing (12.3%).
Los funcionarios de las AFPs se encuentran a la espera de la reglamentación que
les permitiría invertir en bonos Brady, anunciada para fines de julio por el Ministro de
Economía y Finanzas, Jorge Camet. No obstante, expresaron que esta
reglamentación es tardía porque las AFPs podrían haber obtenido una rentabilidad
mayor (20%) a la que esperan conseguir, si se les hubiera autorizado a invertir en
estos títulos en abril pasado.
Finalmente, la reducción del mite de inversiones de las AFPs por emisor
permitirá diversificar su cartera. Este ajuste no será instantáneo porque afectaría el
precio de las acciones más importantes en la Bolsa de valores, sino que será
gradual y tomará entre 6 y 18 meses.
La Bolsa de Valores de Lima (BVL)
El comportamiento de los índices general y selectivo de la Bolsa de Valores de
Lima (IGBVL e ISBVL, respectivamente) estuvo explicado por las expectativas en
torno al crecimiento del PBI. Más aún, el crecimiento esperado de este indicador
para el mes de abril (10%), influde manera positiva sobre la BVL, alcanzando
niveles históricos durante el mes de junio.
Una vez conocido el crecimiento real de la economía para dicho mes (13.4%), se
retornó a una etapa de "toma de ganancias", lo cual determinó que el IGBVL e
ISBVL registrasen variaciones negativas de 0.09% y 1.01% respectivamente, luego
de 10 semanas de alzas consecutivas. A ello se sumó la caída en el precio
internacional del zinc, impacto que influyó sobre el precio de las acciones mineras.
En general, durante el primer semestre de 1997, el IGBVL registró una rentabilidad
nominal acumulada de 50.80%, mientras que la rentabilidad real fue de 44.81%. En
cuanto al ISBVL, éste mostró rentabilidades de 53.96% y 47.84%, respectivamente.
Por otro lado, los comentarios de los diversos bancos de inversión con relación a
una posible mejora de la calificación de riesgo del Perú por la Agencia Moody's, han
generado expectativas entre los inversionistas4. Además, se ha producido una
recomposición de la cartera de inversiones, orientándose al crecimiento del PBI
sectorial, siendo las acciones más demandadas las del sector manufacturero.
Finalmente, cabe destacar que las inesperadas consecuencias del Fenómeno del
Niño y el tenso ambiente político, son algunos de los factores por los cuales los
inversionistas están observando con cautela los meses que restan para el final del
año.
Sistema bancario
Los activos de la banca múltiple mostraron un incremento de 19.24% a junio de
1997. Este crecimiento se explica por el aumento de las colocaciones netas, las
cuales representaron el 57.78% del activo a junio, alcanzando S/. 30,376.02
millones, es decir, un 17.12% superior al cierre de 1996 (véase el cuadro 3).
Cuadro 3
ESTRUCTURA DEL ACTIVO-PASIVO BANCARIO POR TIPO DE MONEDA
(porcentaje, a junio de 1997)
ACTIVO PASIVO
–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
RUBROS Partic. Partic. TOTAL Partic. Partic. TOTAL RUBROS
Mon. Nac. Mon. Extr. Mon. Nac. Mon. Extr.
Disponible 1.91 21.83 23.74 6.05 8.78 14.83 Oblig. inmediatas
Fondos interbanc. 0.66 0.51 1.18 0.61 0.35 0.96 Fondos interbanc.
Inversiones netas 1.97 1.57 3.54 6.19 16.46 22.65 Depósit. de ahorro
Colocaciones netas 14.04 43.74 57.78 6.96 26.36 33.33 Depósitos a plazo
Cuentas por cobrar 0.91 0.76 1.68 2.22 15.91 18.13 Adeudado y otros
Bienes realiz. y adju. 0.74 0.10 0.84 0.28 0.19 0.47 Cuentas por pagar
Activo fijo neto 3.40 0.01 3.41 0.83 7.36 8.19 Otros pasivos
Otros activos 6.95 0.88 7.83 0.89 0.55 1.44 Provisiones
Total Activo 30.58 69.42 100.00 24.03 75.97 100.00 Total Pasivo
Fuente : Superintendencia de Banca y Seguros.
Elaboración : Coyuntura Económica - CIUP.
De manera similar, los pasivos experimentaron un incremento de 19.72% a junio,
alcanzando
S/. 48,034.97 millones. Sin embargo, su estructura mostró variaciones: por un lado,
los depósitos redujeron su participación de 74.2% en diciembre de 1996 a 70.63%
en junio del presente año; y, por el otro, el rubro de adeudados incrementó su
participación en el pasivo de 15.9% a 18.13% en el mismo período de tiempo.
Un elemento adicional que afectó a este sector financiero, durante el primer
semestre de 1997, fue la discusión del reglamento de provisiones entre los bancos y
la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS). Los bancos tuvieron que adecuarse
al nuevo mite de apalancamiento financiero establecido por la Ley No. 26702, la
cual señalaba que los activos ponderados por riesgo sobre patrimonio efectivo
debían reducirse de 12.5 veces a 11.5 antes del 30 de junio de 1997. Esta medida
no causó mayor inconveniente para el sistema en su conjunto, es más, todas las
entidades bancarias lograron ajustarse al nuevo límite, lo cual se refleja en 10 veces
de nivel de palanca alcanzado a junio de 1997. En buena parte, este logro fue
consecuencia del incremento en el patrimonio del sistema (14.38% respecto a
diciembre de 1996), sustentado en el crecimiento del capital social, el cual
representa el 69% del patrimonio a junio de 1997.
Finalmente, el indicador del nivel de concentración de la actividad bancaria no ha
sufrido modificaciones importantes, tanto en el nivel de depósitos y activos como de
colocaciones. En diciembre de 1994, el nivel de concentración de los cuatro
principales bancos alcanel 69.1%, mientras que en junio de 1997 disminuyó a
66.34%, manteniéndose el sistema bancario peruano entre los de mayor
concentración de Latinoamérica.
SECTOR FISCAL: CONSERVADORES NIVELES DE GASTO
La política fiscal ha sido un instrumento básico para el control de la inflación y para
el ordenamiento de las cuentas del gobierno. Así, desde el inicio del gobierno de
Fujimori, se puede observar un ajuste severo del gasto público y un empeño firme
por aumentar los ingresos tributarios.
Durante los primeros seis meses de 1997, el crecimiento de los ingresos corrientes
y los conservadores niveles de gasto permitieron que el gobierno central obtuviera
un superávit primario de
S/. 2,345 millones, cifra que representa casi el doble de la registrada en el primer
semestre del año anterior (véase el cuadro 4).
Cuadro 4
OPERACIONES DEL GOBIERNO CENTRAL
(millones de nuevos soles)
1996 1997 Variación
I semestreI semestre %
I Ingresos corrientes10,491 12,189 16.2
II Donaciones de capital117 30 -74.9
III Gastos no financieros9,424 9,874 4.8
Resultado primario (I+II-III)1,1842,345 98.1
Intereses 1,561 1,273 -18.4
Resultado económico -377 1,072
Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
Ingresos corrientes
Según información de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria
(SUNAT), la recaudación acumulada durante los primeros seis meses del año, en
términos reales, creció en 5.4% respecto al mismo período del año anterior. De esta
forma, los ingresos corrientes del gobierno central ascendieron a S/. 11,553 millones
(véase el cuadro 5). Sin embargo, el nivel recaudado es equivalente a menos del
50% de lo que se espera obtener en el ejercicio 1997.
Cuadro 5
INGRESOS CORRIENTES
(millones de nuevos soles)
I semestreVariación Estructura
% real porcentual
INGRESOS CORRIENTES11,553 5.4 100.0
Impuesto a la renta 2,482 15.4 21.5
Imp. extraordinario a
los activos netos 107 0.9
Regularización imp.
a la renta 491 -41.1 4.2
A la importación 1,082 -4.2 9.4
A la producción
y consumo 6,518 8.3 56.4
Impuesto general a
las ventas 4,821 9.0 41.7
Impuesto selectivo
al consumo 1,684 14.7 14.6
Otros ingresos 1,472 21.2 12.7
Fraccionamiento 279 690.4 2.4
Fondo Nacional
de Vivienda 726 0.8 6.3
Devoluciones -600 56.3 -5.1
Fuente: SUNAT.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
La recaudación obtenida a través del impuesto a la renta (IR) creció 15.4%. El
año pasado, el IR representó el 2.8% del PBI y para 1997, el gobierno espera que
esta cifra alcance el 2.9%. Las razones por las cuales la meta para este año es tan
conservadora, son fundamentalmente tres: (i) la disminución del impuesto mínimo a
la renta (IMR) desde enero, y su posterior derogatoria desde mayo; (ii) la aplicación
del Fondo Nacional de Vivienda (FONAVI) a los independientes, que corrige una
distorsión sobre los contribuyentes de cuarta y quinta categoría; y (iii) el proceso de
enfriamiento de la economía ocurrido en 1996, que ha tenido un efecto rezagado
sobre la recaudación de 1997.
El nuevo impuesto extraordinario a los activos netos (IEAN) reemplazó al
controvertido IMR a partir del mes de mayo, y recauS/. 107 millones en el primer
pago mensual. El IEAN sirve como crédito fiscal para el pago del IR y tiene carácter
de excepcional. La tasa que se aplica es 0.5%, a todas las empresas generadoras
de rentas de tercera categoría sobre el valor de los activos netos. En cambio, el IMR
implicaba un pago del 1.5% del valor de los activos, solamente a las empresas cuyo
IR del ejercicio (calculado sobre las utilidades netas ajustadas) no alcanzaba dicho
monto.
La recaudación real por concepto del impuesto general a las ventas (IGV)
consiguió un incremento de 9%. La evolución de este impuesto es relevante porque
explica el 41.7% de los ingresos corrientes. Además, dado que se ha dictado una
serie de me-didas que podrían afectar el nivel de ingresos fis-cales (disminución de
los aranceles, del FONAVI, del ISC y la eliminación del IMR), el IGV se convierte
en el impuesto clave para conseguir aumentar la recaudación fiscal. En ese sentido,
se vienen ejecutando diversos operativos para disminuir la evasión y elusión
tributaria. La meta fiscal es lograr un crecimiento de 0.2% del PBI, lo cual implica
recaudar aproximadamente S/. 9,961 millones en 1997.
En el marco del discurso presidencial del 28 de julio, tanto el ISC como la
contribución al FONAVI sufrieron modificaciones que indefectiblemente afectarán la
recaudación. El ISC a los combustibles residuales de uso industrial se redujo de
50% a un equivalente de 10%. Por su parte, la tasa del FONAVI se redujo de 7% a
5%. Si bien es cierto que dichas medidas tendrán un impacto positivo sobre la
producción y la generación de empleo, en el corto plazo implican un costo fiscal
importante, estimado por algunos analistas en S/. 180 millones.
Por otro lado, a partir del mes de abril, se introdujeron modificaciones en la
estructura arancelaria. Los niveles dejaron de ser 15% y 25%, para convertirse en
12% y 20%. Además, la importación de alimentos tiene un esquema especial: han
sido colocados en el nivel más alto y están sujetos a una tasa temporal de 5%. La
recaudación aduanera también se verá afectada por el reingreso del Perú a la
comunidad andina. Según declaraciones del Superintendente ejecutivo de Aduanas,
la recaudación será aproximadamente US$ 2,780 millones en 1997, lo cual significa
US$ 70 millones menos a los proyectados a inicios del año. Durante el semestre
analizado, el arancel promedio ha disminuido tres puntos porcentuales, pasando a
ser 13%.
En lo que respecta a la devolución de impuestos, en los seis primeros meses del
año llegó a
S/. 582.79 millones, de los cuales el 93% corresponde a drawback a las
exportaciones.
Una de las principales preocupaciones de la SUNAT es el aumento de la base
tributaria. Dicho organismo informó que los números emitidos por concepto del
registro único de contribuyentes (RUC), supera los 1.7 millones, a pesar de que en
marzo fueron dados de baja 249 mil. Sin embargo, del total de RUC emitidos, sólo
el 37% declara y el 26% realiza algún tipo de pago. Los porcentajes promedio para
1996 fueron 35% y 27%, respectivamente.
En cuanto a la evolución del controvertido Régimen de fraccionamiento especial,
durante el primer semestre sólo pudo recaudar S/. 279 millo-nes. La razón es que el
93% de los beneficiados son pequeños y medianos empresarios. El número de
contribuyentes que se acogió al programa fue de 90,908, de los cuales
aproximadamente el 50% asumla obligación de efectuar pagos mensuales de la
deuda refinanciada, mientras que el resto optó por el fraccionamiento sin la
obligación de pago de cuota. El programa iniciado en 1996 puede atravesar
dificultades para finales de año, lo que ha llevado a pedir su revisión. Diversos
sectores empresariales han señalado que aproximadamente el 50% de las
empresas que ingresaron al programa perderán el beneficio, al no ser capaces de
cumplir con el dispositivo que prohibe el atraso por más de dos meses
(consecutivos o alternados) en sus obligaciones corrientes. Sin embargo, según
información proporcionada por la SUNAT, al mes de julio, más del 90% de las
empresas que se acogieron al fraccionamiento y que se comprometieron al pago de
cuotas mensuales, están cumpliendo con sus obligaciones.
Gastos gubernamentales
Durante los primeros meses del año, las dificultades en la aplicación del gasto por
la implementación del nuevo sistema de administración financiera del gobierno,
contribuyó a que se produjera una disminución en términos reales del nivel de gasto
público. Sin embargo, se debe considerar que por razones estacionales, el nivel de
gasto del primer semestre siempre es menor al del segundo. Dentro de los factores
que contribuyen con la estacionalidad se encuentran la aceleración de los
desembolsos para cumplir los compromisos anuales y el pago de las gratificaciones
de los meses de julio y diciembre. Prueba de esto es que incluso en 1996 (año del
ajuste), el resultado primario fue negativo durante el cuarto trimestre (véase el
cuadro 6).
Cuadro 6
GASTOS DEL GOBIERNO CENTRAL
(millones de nuevos soles)
1996 1997 Variación
I semestre I semestre %
GASTOS CORRIENTES 8,758 9,071 3.6
Remuneraciones 2,378 2,665 12.1
Bienes y servicios 2,082 1,924 -7.6
Transferencias 2,737 3,209 17.2
Gastos financieros
(Deuda externa) 1,514 1,241 -18.1
GASTOS DE CAPITAL 2,227 2,075 -6.8
Fuente: Banco Central de Reserva del Perú.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
A estos factores se suma el aumento de 15% en las remuneraciones de los
trabajadores públicos, anunciado por el Presidente Fujimori en su discurso del 28 de
julio. Además, es muy probable que el gobierno se vea obligado a efectuar fuertes
desembolsos para combatir el Fenómeno del Niño, sobre todo en infraestructura.
Hacia el fin de año
Resulta claro que los actuales niveles de ahorro no se mantendrán. A pesar de
ello, gracias al respaldo de los niveles de ahorro fiscal conseguidos en el primer
semestre, existe mucho optimismo en que se alcanzará la meta acordada con el
FMI, la cual consiste en obtener un superávit primario de 1.3% del PBI. En el
período de enero a mayo de este año, el superávit fue de 2.8% y se espera que
cierre el año en 1.4% aproximadamente.
Según el Ministro Camet, las medidas anunciadas en los últimos meses
(mencionadas anteriormente) representarán en términos anuales más de S/. 1,200
millones. Aún considerando el aumento de 15% a los trabajadores públicos y los
diversos anuncios de 28 de julio, los expertos señalan que difícilmente se
presentarán efectos sustanciales sobre la inflación o el equilibrio fiscal. Asimismo,
resaltan que algunas de las medidas presentadas recientemente (como los
subsidios) pueden escaparse de la filosofía del programa integral.
SECTOR EXTERNO: MEJORA EN LA BALANZA COMERCIAL
Desde 1990, el sector externo ha sido motivo de importantes medidas de política
económica (véase el gráfico 7). En 1995, el déficit en la balanza en cuenta corriente
mostuna tendencia creciente, llegando a alcanzar el 7.3% del PBI. Previniendo
las consecuencias negativas de continuar con esta tendencia, se adoptaron una
serie de medidas para enfriar la economía. Es así que los primeros resultados de
este enfriamiento se pudieron apreciar en 1996: el déficit de la balanza en cuenta
corriente disminuyó al 5.8% del PBI; equivalente a
US$ 3,607 millones, los que estuvieron más que compensados con el influjo de US$
4,130 millones de capitales privados a largo plazo. Cabe anotar que en el transcurso
de los dos últimos gobiernos, es el primer año que esto sucede. No obstante, se
debe considerar que US$ 1,688 millones provienen de la inversión directa por
privatización.
En el primer trimestre de este año, el déficit en cuenta corriente fue de 3.9% del
PBI, equivalente a US$ 541 millones, 17% menos que el resultado del año anterior.
Al cierre del primer semestre, el déficit en cuenta corriente fue 4.9% del PBI. Según
Moody's Investor Services, para 1997 se obtendrá un déficit del 5.1% del PBI. Esta
tendencia en la disminución de la brecha se apoyará en la mejora en los términos
de intercambio de las materias primas (como los minerales, especialmente el cobre)
que se viene experimentando actualmente.
Las reservas internacionales netas (RIN) del BCRP han mostrado una clara
tendencia creciente desde 1988, año en el que llegaron a ser deficitarias en US$
352 millones. A julio de 1997, las RIN alcanzaron un nivel de US$ 9,769 millones,
mayor en US$ 95 millones al saldo de fines de junio y equivalente a trece meses de
importaciones de bienes. Este fortalecimiento del sector externo se ha apoyado en
el proceso de reintegración del Perú a la comunidad financiera internacional.
El último acuerdo de Facilidad Ampliada firmado con el FMI para el período del 1
de abril de 1996 al 31 de marzo de 1999, por un monto de 300 millones DEG, que
incluye los recursos para el financiamiento del cierre del Plan Brady y la
renegociación con el Club de París, ha aliviado la esperada presión fiscal y de
balanza de pagos durante el período de pago.
Balanza comercial
Los principales factores del déficit comercial peruano de la última década han
sido: (i) el deterioro de los términos de intercambio, a excepción de los años 1994 y
1995 en los que fueron favorables; (ii) la desfavorable evolución de los precios del
principal producto de exportación (cobre, a excepción de los primeros os de la
década), que afec la evolución de las exportaciones tradicionales; y, (iii) el
incremento de las cotizaciones de nuestras principales importaciones (petróleo y
granos), lo cual contrarrestó la caída de los volúmenes comprados.
El déficit comercial ha mostrado una tendencia creciente durante los últimos años,
aunque el déficit como porcentaje del PBI de 1996 fue menor al de 1995. El déficit
acumulado, durante los primeros cuatro meses de 1996, fue de US$ 522 millones.
Este déficit ha caído 43% en el primer semestre del año (0.6% en términos del PBI),
sustentado en un mayor dinamismo de las exportaciones no tradicionales (crecieron
en 40%) y de las exportaciones tradicionales (se incrementaron en 13%). Se estima
que el déficit comercial para 1997 bordee los US$ 1,800 millones, es decir, el 2.6%
del PBI aproximadamente.
En general, se espera un crecimiento de las exportaciones entre 15% y 20%. Sin
embargo, se preve una caída de las exportaciones pesqueras en el segundo
semestre, como consecuencia del Fenómeno del Niño.
Durante los primeros cuatro meses del año, las exportaciones tradicionales
alcanzaron los
US$ 1,446 millones. sicamente, la expansión de la exportación de productos
tradicionales se explica por las inversiones que se vienen realizando en el sector
minero. Los productos mineros como cobre, estaño, hierro, oro, plata refinada,
plomo y zinc son los más representativos de las exportaciones tradicionales. Tal es
así que, durante la última década, han permanecido en un rango entre 42% y 49%
del total de las exportaciones. Los hidrocarburos y los productos agrícolas (algodón,
azúcar, café) han disminuido su participación, mientras que los productos pesqueros
(harina de pescado, aceite de pescado) se han consolidado. De representar el 8.2%
de las exportaciones totales en 1987; en 1996, son equivalentes al 15.4%.
Los productos no tradicionales, entre los que destacan los rubros prendas de
vestir y otras confecciones (US$ 259.2 millones en 1996), legumbres (US$ 172.4
millones en 1996) y joyas y orfebrería de metales preciosos (US$ 101.7 millones en
1996), han mantenido una participación estable durante los últimos años: alrededor
de 27% respecto al total de las exportaciones. Los principales mercados son
EE.UU., España, Alemania, Colombia y Bolivia, que explicaron el 53% de las
exportaciones en 1996. Es importante resaltar que en los últimos tres años, las
exportaciones no tradicionales han experimentado un crecimiento sostenido a una
tasa promedio de 16%.
Las exportaciones no tradicionales se incrementaron en 39% en los primeros
cuatro meses del presente año, alcanzando los US$ 632 millones. El crecimiento
más significativo se concentró en el rubro pieles y cuero y en el sector agropecuario.
Los únicos sectores no tradicionales que experimentaron un retroceso fueron:
artesanías y textil. Se espera que durante 1997 esta tendencia se revierta y que
tanto el sector textil como el agroexportador, permitan que las exportaciones no
tradicionales crezcan en 10%.
Respecto a las importaciones totales, se observa una tendencia creciente desde
1989, aunque en 1996 crecieron en sólo 1.7% por la política de enfriamiento,
principalmente. Las importaciones están compuestas de la siguiente manera: (i)
30% de bienes de capital (US$ 2,416 millones en 1996), porcentaje que se ha
mantenido relativamente estable durante los últimos siete años; (ii) 30% de bienes
de consumo, siendo el trigo, el maíz, el arroz, el azúcar, los cteos, la soya y las
carnes, los principales bienes no duraderos, los cuales aumentaron su participación
de 10% al 20% del total de importaciones entre 1990 y 1991. La explicación se
encuentra en la política de apertura al comercio internacional adoptada por el
Estado a partir de 1990; y, (iii) 40% de insumos, que representan la mayor parte de
las importaciones.
En lo que va del año se ha registrado un ritmo creciente en la demanda de
financiamiento para la importación de insumos, a diferencia de años anteriores, en
los que se incidía en el financiamiento para las importaciones de bienes de capital.
El incremento en la demanda de insumos se debe a que los precios internacionales
son menores a los precios del mercado interno; además, porque se tienen
expectativas de un crecimiento importante de la economía. Los sectores que más
demandan financiamiento para importaciones son construcción, farmacéutico y
textil. A pesar de ello, se espera que el crecimiento del PBI registrado durante el
primer semestre inducirá a un mayor dinamismo de las importaciones de bienes de
capital en los próximos meses.
Según algunas proyecciones, las importaciones se elevarían a US$ 2,200
millones en el tercer y cuarto trimestre respectivamente, luego de haberse
registrado US$ 1,800 millones en el primer trimestre y US$ 2,000 millones en el
segundo. Es decir, para el segundo semestre de 1997, éstas serían del orden de los
US$ 4,400 millones, 7.5% mayor respecto al monto registrado en el segundo
semestre de 1996. Según Aduanas, las importaciones totales ascendieron a US$
3,935.14 millones en el primer semestre de este año, 4.7% superior al nivel
registrado en similar período de 1996. El cre-cimiento de las importaciones en la
segunda mitad del año se explicaría por el repunte de los bienes de consumo y de
los bienes industriales, ya que muchas empresas aún mantenían stocks de fines del
año pasado e inicios de este año, los cuales se encuentran actualmente en proceso
de reposición.
Cuenta financiera
El flujo neto de inversión privada es de US$ 4,130 millones al primer semestre y
se ha venido incrementando, especialmente desde 1994, debido al proceso de
privatización (US$ 1,688 en 1996), aunque también ha sido importante el rubro de
inversión directa sin privatización (US$ 1,882 en 1996).
El proceso de privatización en el Perú, que incluye a empresas de lass
diversas actividades como minería, pesquería, telecomunicaciones, industria,
electricidad y agricultura, se inició en el año 1992 con una inversión de US$ 6
millones. Sin embargo, recién en 1994 se invierte de manera significativa: US$
2,241 millones; en 1995, la inversión disminuyó a US$ 547 millones; mientras que
en 1996 fue de US$ 1,688; y en lo que va de 1997 se han privatizado
principalmente empresas pesqueras y mineras, por un monto equivalente a US$
284 millones.
La deuda externa total (pública y privada) con los diversos organismos
internacionales, que bordea los US$ 33,513 millones (55% del PBI), fue
refinanciada. Si bien el monto ha ido en aumento desde los US$ 20,339 millones en
1990, el porcentaje respecto al PBI ha disminuido considerablemente: en 1988 llegó
a representar el 86.3% del PBI; esperándose que en 1997, sea equivalente al 44%.
Recientemente se adopel esquema del Plan Brady, el cual tiene las siguientes
características: el monto del principal asciende a US$ 4,205 millones a ser pagados
bajo cualquiera de las modalidades aceptadas (Bonos Brady con descuento del
45%, Bonos Brady a la par, FLIRB, recompra); y el monto de los intereses vencidos
y no pagados (incluidas las moras) asciende a US$ 6,370 millones (151.46% del
principal).
En general, el Plan Brady se basa en reducciones a principal e intereses de los
montos a pagar y en flujos de pago futuros a 20 y 30 años de plazo. Así como, en la
reestructuración de garantías con bonos del Tesoro Americano y del fideicomiso de
la Reserva Federal para el pago de los intereses.
SECTORES SOCIALES: PROBLEMAS POR RESOLVER
La reducción de la pobreza es una de las principales tareas del presente
gobierno. De acuerdo con las cifras oficiales recogidas por la ENNIV 94, de los 10.5
millones de personas en situación de pobreza, 4.5 millones (de las cuales más de la
mitad son mujeres) se encuentran en niveles de extrema pobreza.
Aún cuando los estimados acerca de los actuales niveles de pobreza fluctúan
considerablemente en función de las categorías y de las metodologías utilizadas
para su cálculo, si se comparan los resultados de la ENNIV 91 con los de la ENNIV
94, las cifras parecen arrojar una relativa mejora de la situación5. En efecto, las
nuevas evidencias indican que la pobreza se ha reducido en el país de 55.1% en
1991 a 49.6 en 1994; y que la pobreza extrema ha seguido una tendencia similar,
descendiendo de 23.9% a 19.6% entre ambos años. Incluso la pobreza en Lima,
donde el deterioro de la calidad de vida se ha acentuado particularmente en la
última década, presenta un descenso del 45% al 38% durante el mismo período6.
Según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES 1991-1992), el 49%
de los niños en el Perú menores de 5 años sufre de desnutrición crónica, lo cual
implica un significativo retardo en el crecimiento en talla para la edad. Este hecho se
acentúa más en las áreas rurales que en las urbanas. Información más reciente
proporcionada por la ENNIV 94, muestra que esta situación lejos de haber mejorado
ha empeorado considerablemente: el 60.7% de la población infantil presenta algún
grado de desnutrición crónica, cifra que alcanza el 77% para los niños en pobreza
extrema. La tendencia decreciente en la disponibilidad per cápita de energía y de
proteínas, entre 1970 y 1990, confirma lo anterior7. Asimismo, según el Censo
Nacional de Población y Vivienda de 1993, el bajo nivel educativo de las mujeres es
alarmante: el 18.3% de las mujeres es analfabeta (en comparación con el 7.1% de
la población masculina) y sólo 19 de cada 100 mujeres mayores de 15 años ha
alcanzado algún tipo de educación superior.
Si a estos indicadores se le suma la ausencia de servicios de desagüe, el
hacinamiento crítico y la escasez de infraestructura y de vivienda, se entenderá sin
dificultad la preeminencia que ha adquirido la política social para el gobierno actual
(véase el cuadro 7).
Cuadro 7
GASTO SOCIAL: PRESUPUESTO PARA 1998
(Millones de nuevos soles)
1998 % del % del
total PBI
I. Educación y salud 7.575 25,7% 3,90%
Educación 5.424 18,4% 2,79%
Salud 2.151 7,3% 1,11%
II. Programas de extrema pobreza 3.188 10,8% 1,64%
Fondo Nacional de compensación y desarrollo social 635 2,2% 0,33%
Educación 248 0,8% 0,13%
Salud 148 0,5% 0,08%
Agricultura 296 1,0% 0,15%
Programa Nacional de asistencia alimentaria 196 0,7% 0,10%
Prog. Apoyo a repobl. de zonas de emergencia 25 0,0% 0,01%
Economía y Finanzas 267 0,9% 0,14%
PCM 8 0,0% 0,00%
Energía y Minas 37 0,1% 0,02%
Transportes y Comunicaciones 167 0,6% 0,09%
Ministerio de la Presidencia 416 1,4% 0,21%
Coopop 17 0,0% 0,00%
Infes 220 0,7% 0,11%
Cofopri 17 0,0% 0,00%
Gasto social básico 491 1,7% 0,25%
III. Otros gastos sociales 1.081 3,7% 0,56%
Total 11.844 40,1% 6,10%
Presupuesto Total 29.524
Fuente: Diario Gestión, Lima: 10 de setiembre, 1997, p. 32.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
Como consecuencia de esta situación se ha diseñado una Estrategia focalizada
de lucha contra la pobreza extrema, cuyo objetivo principal es lograr reducir la
pobreza a la mitad para el año 20008. Para lograr este propósito se ha puesto en
marcha un plan que consiste en identificar al 58% de la población en extrema
pobreza, que se encuentra concentrada en 419 distritos del país. Basándose en una
focalización del gasto en esa población objetivo, el gobierno proporcionará apoyo
asistencial (apoyo alimentario, métodos de planificación familiar), infraestructura
social (construcción de colegios, centros comunales, agua y desagüe) e
infraestructura económica (caminos rurales, pequeñas irrigaciones y electrificación).
La inversión estimada de dicha estrategia es de
US$ 2,700 millones para el período 1996-2000. La inversión anual probable sería de
US$ 540 millones y la distribución per cápita alcanzaría los
US$ 1,0009.
En los últimos meses, el Ministerio de Trabajo y Promoción Social ha iniciado un
proyecto para implementar un Sistema de Información Laboral. Un aspecto central
de este proyecto es la mejora y modernización del Sistema Nacional de
Colocaciones (SINAC), con el propósito de reducir los costos desqueda de
personal de las empresas a través de la mejora y modernización de la bolsa de
trabajo que actualmente se encuentra en actividad. El SINAC funciona como una
bolsa de trabajo, la cual recepciona tanto pedidos de personal de parte de las
empresas como solicitudes de empleo de los trabajadores, facilitando el encuentro
de la oferta y la demanda de mano de obra.
Respecto de la vivienda, el gobierno ha anunciado un programa de construcción
de viviendas para la clase media, cuyo inicio estaba previsto hacia finales del mes
de setiembre. Las razones del atraso en la implementación de este programa
radican básicamente en que, por un lado, no se ha determinado cuál es el ministerio
que se encargaría de su ejecución (MITINCI o MIPRE). Por otro lado, si bien
aproximadamente el 20% de las viviendas se financiará con fondos del Estado
(FONAVI) y otro 20% provendrá directamente de cada beneficiario, el 60% restante
tendría que cubrirse con crédito de la banca comercial.
Con relación al sector educación, recientemente se ha implementado un
programa de Seguro Escolar para los niños y adolescentes entre los 3 y los 18 años
que atiendan a los colegios estatales. Mediante este programa se pretende liberar al
presupuesto de miles de familias peruanas de los gastos médicos asociados con
accidentes o enfermedades del niño. El funcionamiento del Seguro es similar al de
un seguro particular y es totalmente gratuito. Podría inclusive convertirse en un
incentivo para que un mayor número de familias estén dispuestas a mandar a sus
hijos al colegio, mejorando así su nivel de educación.
Por último, en el sector salud se han creado recientemente las Entidades
Prestadoras de Salud (EPS), personas jurídicas que brindarán servicios
relacionados con enfermedades menores y asistencia médica, en tanto que el
Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS) cubrirá los casos de enfermedades
graves. Los trabajadores que decidan trasladarse a una EPS, aceptan el plan de
atención ofrecido y, en caso de no estar satisfechos con el servicio, tienen la opción
de regresar al IPSS. Las EPS deberán otorgar como mínimo a sus afiliados, los
planes de salud relacionados con la prestación de prevención, promoción y atención
de la salud. Este sistema viene siendo analizado y criticado en la actualidad.
EVOLUCIÓN DE LA POLÍTICA TRIBUTARIA
El tema tributario ha venido concitando un mayor interés, desde el punto de vista
académico y empresarial, conforme han ido transcurriendo los años después de
haberse implementado el programa de estabilización y de reformas estructurales de
la economía peruana. En particular, la inquietud desde ambas perspectivas ha
venido reforzándose debido a la necesidad cada vez más imperiosa de evitar
presiones excesivas sobre el aparato productivo y la capacidad adquisitiva de la
población, con el objetivo de permitir un mayor crecimiento económico.
Lamentablemente, luego de haber existido un amplio consenso con respecto a la
necesidad de contar con una estructura tributaria simple y lo más generalizada
(neutral) posible, pareciera ser que en algunos sectores de ambos campos
(académico y empresarial) ha ocurrido un importante cambio de opinión y visión del
papel que debe de-sempeñar la política tributaria, al extremo de pretender
tratamientos diferenciados que favorezcan determinados sectores de la actividad
económica.
El gobierno tampoco ha estado ajeno a este cambio de rumbo, tal como lo
muestran las medidas tributarias aprobadas básicamente a partir de finales de
1994, las cuales han enviado señales confusas al sector privado y han
retroalimentado el fortalecimiento de los lobbies ligados a los diversos sectores de la
economía.
A continuación se presenta de manera sucinta un análisis de las tendencias
tributarias a partir de 1990, ordenadas por etapas cronológicas en función de los
aparentes objetivos perseguidos por cada una de ellas. Esta sección concluye con
algunas reflexiones finales, que pretenden brindar el derrotero a seguir para contar
con una estructura tributaria adecuada a una economía de mercado, que es el tipo
de economía hacia la que está apostando el país.
LA ESTABILIZACIÓN Y LOS IMPUESTOS DE EMERGENCIA
En un principio fueron dos los objetivos perseguidos con la política tributaria. Por
un lado, y de manera principal, la urgencia de contar con recursos propios para
equilibrar la situación fiscal y evitar presiones inflacionarias. Por otro lado, la
introducción de competencia en la economía, abriéndola al comercio internacional.
Con respecto al primer objetivo, el gobierno inicialmente creó una serie de
impuestos y contribuciones de emergencia, a la vez que incrementó la base
imponible del IGV y aumentó de manera significativa la tasa del ISC de los
combustibles10. Con relación al segundo objetivo, el gobierno redujo las tasas
arancelarias y establec sólo tres niveles, eliminó diversos tributos aduaneros y
derogó toda prohibición de importaciones11.
Los recursos generados con estas modificaciones no fueron suficientes, razón por
la cual debieron tomarse medidas tributarias adicionales hacia mediados de 1991.
De esta manera, se incrementó la tasa del IGV a 16%, se incorporaron nuevos
productos a su base y se restauró el régimen simplificado. Por otra parte, se gravó
algunas operaciones financieras con un ISC del 15%, se eliminó la exoneración del
pago del ISC a los combustibles por parte de las Fuerzas Armadas y Policiales, y se
crearon algunas contribuciones como la especial sobre acciones y participaciones.
Por último, al finalizar el año, se creó el IMR, con la finalidad que ninguna empresa
dejase de tributar, estableciéndose el monto mínimo en 2% de los activos netos.
En términos del objetivo de incrementar el intercambio comercial, ante el
progresivo incremento de las importaciones y con el ánimo de no perjudicar las
exportaciones, en setiembre de 1991 se dejó sin efecto los tributos que habían
venido gravando de manera exclusiva a estas últimas.
A inicios de 1992, el gobierno intentó dictar un conjunto de medidas no muy
afortunadas, las cuales en su mayoría fueron rápidamente rectificadas debido a la
masiva reacción adversa por parte de los agentes económicos. Entre estas medidas
destacaron las siguientes: la elevación de la tasa del IGV a 18%, la eliminación de
las exoneraciones del pago del IGV a los alimentos y a las actividades desarrolladas
en zonas de frontera, las alzas significativas en las tasas del ISC a las bebidas
gaseosas y a la cerveza, el aumento de la tasa del ISC sobre las primas de seguros
desde 10% hasta 50%, y la creación de un impuesto del 20% sobre los intereses
generados por las cuentas en moneda extranjera mantenidas en el sistema
financiero doméstico. De éstas, la única política que se mantuvo fue el alza de la
tasa del IGV.
Merece un comentario especial la intención de eliminar las exoneraciones de los
productos alimenticios al pago del IGV. En términos de una mayor eficiencia
tributaria es correcto que dicho impuesto sea lo más general posible, es decir, que
cuente con una base más amplia; sin embargo, dada la elevada tasa impositiva y el
hecho de no haber tributado anteriormente, era previsible el traslado del 18% del
IGV al precio de los alimentos, con la consecuente y severa oposición popular.
Al finalizar 1992 se anunció la incorporación de los combustibles a la base
gravable del IGV, lo que se combinó con una importante disminución en la tasa
promedio del ISC a dichos productos: de 93% a 70%. Adicionalmente, se eliminó el
régimen simplificado del IGV y se decretó que el ISC ya no afectaría a los servicios
que gravaba en esos momentos.
LA SIMPLIFICACIÓN TRIBUTARIA
Durante gran parte de 1993 se contó con una relativa estabilidad tributaria y se
apreció una tendencia hacia la simplificación del sistema. Prácticamente, los
cambios se circunscribieron a la reducción del número de bienes afectos al ISC12 y
al retiro de los intereses financieros de la base gravable del impuesto a la renta.
El último a del año se dictó un conjunto de normas tributarias que permitió la
reducción del número de impuestos y la simplificación de la estructura de cada uno
de ellos. Uno de los aspectos más saltantes y simples de estas normas fue el
establecimiento de una Ley Marco, dedicada tan sólo a definir los componentes del
sistema tributario peruano.
De esta manera, los impuestos de carácter nacional se redujeron a sólo cinco:
IGV, ISC, impuesto a la renta, aranceles y gimen único simplificado (RUS). Sin
embargo, en términos efectivos debe reconocerse que el FONAVI ha venido
funcionando como un impuesto, por lo cual debe incorporarse como el sexto
impuesto de carácter nacional.
El tributo que mayor simplificación experimentó fue el impuesto a la renta.
Algunos cambios importantes fueron los siguientes: la separación de las rentas
personales de las empresariales13; el acercamiento de las cargas tributarias entre
las personas perceptoras de cuarta (trabajadores independientes) y quinta categoría
(trabajadores dependientes)14; la reducción de la tasa marginal máxima aplicable a
las personas naturales (37%) hasta igualar la tasa única aplicable a las personas
jurídicas (30%); y la disminución del número de tasas marginales aplicables a las
personas naturales de 5 (que iban desde 6% hasta 37%) a 2 tasas (15% y 30%).
Asimismo, la percepción de dividendos y otras formas de repartos de utilidades se
excluyó de la base gravable del impuesto a la renta personal, corrigiéndose un
problema de doble tributación porque las empresas pagaban el impuesto a la renta
sobre sus utilidades totales (las que incluían las utilidades distribuidas).
La eliminación del IMR fue una medida esperada y que no se concretó. La
justificación que brinel gobierno para mantener dicho impuesto, debido a que ya
no era válido el argumento de la emergencia fiscal, fue evitar que las empresas
continuaran eludiendo el pago del impuesto a la renta mediante prácticas contables
de reducción o desaparición de las utilidades. Por otra parte, el gobierno adujo que
aquella empresa que no fuera capaz de generar un nimo de rentabilidad sobre
sus activos netos no sobreviviría en el mercado15, por lo que este impuesto ayudaría
a poner en evidencia a las empresas ineficientes. De lo anterior se desprende que
estas empresas deberían tomar una importante decisión ante el impuesto en
discusión: se hacen eficientes o se retiran del mercado. Ahora bien, como una
alternativa para lograr la eficiencia se encontraba en la realización de inversiones, el
gobierno permitió deducir de la base gravable el monto de las compras de bienes de
capital durante el período en el cual se hiciese la adquisición y en el inmediato
siguiente. Por otra parte, el gobierno autorizó que los pagos a cuenta del IMR
realizados por las empresas absorbidas mediante fusiones, fuesen considerados
como crédito contra el impuesto correspondiente para las empresas absorbentes.
De esta manera, no debe llamar la atención el acelerado proceso de fusiones que
se empezó a observar desde entonces.
Uno de los impuestos derogados en este conjunto de medidas fue el aplicado
sobre el patrimonio empresarial. En términos prácticos, la escasa importancia de su
recaudación justificaba su desaparición. En términos teóricos, dado que un
impuesto a la riqueza (patrimonio) puede ser equivalente a un impuesto a los
ingresos generados por dicha riqueza (utilidades), también se hacía imprescindible
su eliminación para corregir el problema de doble tributación.
Con relación al IGV no hubo mayores modificaciones, salvo la inclusión de un
anexo a la ley donde se especificaron los bienes exonerados. Estos bienes, que en
su mayoría son productos agropecuarios, dejaban de beneficiarse de la exoneración
del pago del IGV al finalizar 1993; sin embargo, la nueva medida estipuló que ésta
siguiera vigente hasta finalizar 1995. Así, la simplificación no llegó a este impuesto y
se continuó afectando negativamente la eficiencia económica, con el mantenimiento
de un gran número de exoneraciones.
EL RETORNO A LOS TRATAMIENTOS DIFERENCIADOS
Entre las medidas que entraron a regir a partir del inicio de 1994 se encontró el
RUS, que fue concebido como un régimen especial que ha comprendido tanto el
IGV como el impuesto a la renta para los agentes generadores de rentas de tercera
categoría, cuyos ingresos brutos mensuales no superasen una cifra cercana a 6
unidades impositivas tributarias (UIT) y que empleasen a 4 o me-nos personas.
Claramente, la intención de este tributo fue ampliar el número de contribuyentes,
incorporando a grupos como los informales, los pequeños comerciantes minoristas,
los pequeños productores agrarios y los pescadores artesanales. Lamentablemente
hubo que asumir una serie de costos que aún, hoy en a, se mantienen. Por un
lado, está la discriminación tributaria entre agentes económicos que atenta contra el
objetivo de eficiencia; y por el otro, la complicación administrativa de un régimen
especial que atenta contra la simplicidad. Otro aspecto importante, aunque muy
relacionado con el anterior, es el costo de administración y fiscalización del nuevo
régimen, el que según versiones propias de la SUNAT ha superado los ingresos
obtenidos de su recaudación.
Esta situación subóptima generada se tornó más dramática al año siguiente, con la
creación de un nuevo régimen especial orientado al mismo segmento poblacional y
que empezó a coexistir con el RUS. La nueva alternativa tributaria se denominó
régimen especial del impuesto a la renta (RER), régimen que, a diferencia del RUS,
sólo comprendió al impuesto a la renta. De esta manera, las pequeñas unidades
productivas que se acogieran al RER tendrían que tributar además el IGV. A pesar
de que el RER involucraba una mayor carga tributaria que el RUS16, contaba con la
ventaja de permitir el uso del crédito fiscal no lo a los que se acogiesen al
sistema, sino también a los proveedores y clientes de aquellos.
La razón para la creación del RER fue que con el RUS no se tuvieron los
resultados esperados, en el sentido que había permitido captar a un grupo muy
reducido de nuevos contribuyentes. La interrogante obvia fue, y sigue siendo, por
qué no se reemplazó el RUS por el RER, en lugar de permitir la coexistencia de
ambos regímenes especiales que ha complicado y encarecido aún más el manejo
de la SUNAT.
A partir de entonces se han dado nuevos casos de discriminación tributaria, los
cuales dan la sensación de estar regresando a épocas que se creían superadas, y
que están motivando el resurgimiento y la aparición de nuevos lobbies sectoriales,
con solicitudes que podrían considerarse tan o más razonables que las que se han
venido aprobando.
Así, por ejemplo, a mediados de 1995 se dio un tratamiento muy privilegiado al
contrato de licencia para la explotación de hidrocarburos en Camisea. Entre otras
medidas, se estableció el gimen de devolución anticipada del IGV, la inafectación
del IMR hasta el inicio de las operaciones, la exoneración de todo tributo para la
exportación de hidrocarburos provenientes del área del contrato, y que
PERUPETRO asumiría el pago del canon, del sobrecanon y de la participación en la
renta.
Como este contrato hacía alusión a algunos impuestos específicos de alcance
nacional, el gobierno dictó una ley incluyendo dichos beneficios (los dos primeros de
los enumerados líneas arriba), que serían otorgados a todas aquellas empresas que
exploten recursos naturales, que realicen inversiones cuyo período de maduración
sea 4 años y cuyos programas de inversiones sean aprobados por el gobierno. Este
último requisito parece haber sido el impedimento fundamental para que el beneficio
de esta norma alcance a más empresas.
Otro caso evidente de discriminación tributaria lo constituye la Ley de Promoción
del sector agrario, dictada a fines de 1996. Dicha norma alcanza a las personas
naturales o jurídicas que desarrollen cultivos y/o crianzas, con excepción de la
avicultura, la agroindustria y la industria forestal. Por lo tanto, la discriminación no es
sólo en perjuicio de otros sectores económicos, sino incluso dentro del sector
agropecuario. Las medidas específicas que rigen desde inicios de 1997 son la
inafectación del IMR, la aplicación de una tasa de 15% por concepto de impuesto a
la renta (la mitad de la carga enfrentada por el resto de actividades) y la inafectación
del FONAVI. Originalmente la vigencia de esta Ley era hasta fines del año 2001,
pero en días recientes se ha ampliado su aplicación hasta el año 2006.
Entre los casos más puntuales de discriminación tributaria pueden mencionarse: la
exoneración hasta finales de 1999, del pago del ISC a los combustibles a las
empresas concesionarias del servicio público de electricidad y a las empresas
regionales filiales de Electroperú; la inafectación del carbón del pago del ISC y de
los aranceles (medida recientemente levantada); la significativamente mayor carga
tributaria sobre la cerveza que sobre el resto de licores; las deducciones de la base
imponible del IMR (hoy impuesto extraordinario a los activos) aplicables sólo a las
empresas exportadoras17; la reciente aplicación del impuesto a la renta sólo sobre
las utilidades distribuidas en el caso del sector minero; y la nueva estructura
arancelaria que incluye algunas diferenciaciones18.
REFLEXIONES FINALES
Por todo lo anterior es razonable suponer que el ámbito tributario ha afectado de
manera importante y diferenciada la evolución de la actividad económica. En efecto,
según las conversaciones sostenidas con empresarios de los diversos sectores
económicos, la variable tributaria ha desempeñado un papel no despreciable en la
toma de decisiones.
Sin embargo, debe reconocerse que, en promedio, las medidas tributarias,
conjuntamente con otras políticas, han tendido a generar un medio más competitivo
(y menos distorsionador) que el prevaleciente hasta mediados de 1990. Las
medidas más importantes al respecto, tanto tributarias propiamente dichas como las
relacionadas de manera cercana, han sido las siguientes: las grandes reducciones
arancelarias iniciales; la eliminación de las medidas para-arancelarias; la
disminución del número de exoneraciones tributarias; la ampliación de la base
tributaria conjuntamente con una mejor labor fiscalizadora de la SUNAT; la
eliminación de subsidios (aunque pareciera ser que van a aparecer nuevos); la
simplificación tributaria en general; la modificación de la tasa impositiva de algunos
ISC desde un sistema ad-valorem sobre precios definidos por el gobierno hacia un
sistema de montos fijos (soles por unidad de base); y la reducción de las tasas
impositivas de algunos tributos (como el ISC a los combustibles, el IMR, el impuesto
a la renta y el FONAVI).
Algunas modificaciones tributarias recientes que merecen resaltarse, por los
beneficios que están generando sobre la actividad productiva, son: por un lado, las
importantes disminuciones de los ISC a los combustibles industriales o residuales,
dejando su tasa actual en un nivel cercano al 11% del precio ex-planta19; y, por otro
lado, la creación del IEAN en reemplazo del IMR y con una menor tasa (0.5%). Si
bien estas medidas son de carácter general, han tenido un singular efecto sobre las
exportaciones, debido a que previamente generaban un importante sobrecosto que
les restaba competitividad a nivel internacional. Esto resulta fundamental en un
escenario donde se pretende reducir el déficit en cuenta corriente de la balanza de
pagos.
Recientemente ha empezado la discusión del proyecto de Presupuesto de la
República para 1998, donde se aprecia la vigencia del IEAN que se suponía iba a
desaparecer. Resulta difícil de entender el motivo del mantenimiento de este
impuesto, incluso en términos de recaudación, dado que el aporte del IEAN es
nimo (2.5% del total de ingresos tributarios en el mes de julio). De esta manera,
siguiendo la lógica aplicada para el caso del impuesto al patrimonio empresarial,
debiera eliminarse el IEAN.
En una economía de mercado resulta difícil justificar discriminaciones tributarias
entre actividades o sectores económicos, debido a que ello altera de manera
artificial las rentabilidades relativas entre los mismos. Además, en el pasado, este
tipo de política tributaria ha demostrado su inefectividad para fomentar el
crecimiento sostenido de los sectores beneficiados y ha incentivado, más bien, la
práctica de comportamientos elusivos e incluso la evasión tributaria. Se recomienda,
por lo tanto, retornar a la trayectoria de igualación de la presión tributaria sobre las
diversas actividades económicas, lo que pasa necesariamente por la reducción de
algunas tasas impositivas (en particular, la del IGV) para poder gravar a más
productos20, actividades y agentes. La mayor simplicidad y eficiencia de la
estructura tributaria es la base para garantizar una mayor estabilidad21 y
recaudación en términos intertemporales.
SÍNTESIS DEL DEBATE
Juan Nunura
La evolución de la economía durante el primer semestre de 1997 fue positiva, en
términos de producción, control de la inflación, finanzas públicas y reducción del
déficit comercial. En ese período, la economía crecen 7.4%, la inflación fue de
4.1%, se alcanzó un superávit fiscal primario de 2.8% del PBI, la devaluación fue de
3.1% y se redujo el déficit comercial en 43% respecto al mismo período del año
anterior. No obstante, continúa sin revertirse el problema del desempleo y el nivel de
pobreza en amplios sectores de la población. Ante esos resultados, el debate se
centró en dos temas principales: las perspectivas del crecimiento económico y las
limitaciones de la política tributaria.
LAS PERSPECTIVAS DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO
El elevado crecimiento del producto interno antes indicado es señal, para algunos
economistas, de que la economía ha recuperado la senda de crecimiento sostenido
de largo plazo, después de la fase de "enfriamiento" de 1995-96, generado por el
ajuste fiscal que trajo consigo el último proceso electoral de la reelección
presidencial. Esta recuperación productiva es posible por las condiciones de
estabilidad macroeconómica que se vienen alcanzando con la nueva orientación de
la política económica,a las reformas estructurales y las medidas de estabilización.
Otros economistas, sin embargo, fueron menos optimistas en cuanto a la
sostenibilidad del crecimiento actual, puesto que hay una disociación entre los
resultados estadísticos y la percepción general. Esta posición argumenta la
existencia de una excesiva dispersión estadística entre los agregados
macroeconómicos, que dificulta precisar cuál es la fuerza dinámica del crecimiento
económico. Al respecto, estos economistas señalaron tres fenómenos divergentes.
Primero, el bajo crecimiento del consumo privado en una fase altamente dinámica.
Segundo, el elevado crecimiento del quantum exportable (cerca del 20%), pero no
precisamente por los productos mineros, su tradicional factor de expansión, sino por
la exportación de productos pesqueros, agrícolas y productos no tradicionales. Lo
sorprendente es que el crecimiento más significativo acontece en el rubro "otros" de
los productos no tradicionales. Y tercero, la disociación entre la disminución de la
inversión blica y el crecimiento de la inversión privada (un crowding out), antes
que una correlación positiva (crowding in), como acontecería en un período normal.
Es más, el crecimiento de la inversión privada parece ser más un aumento de
inventarios (producción no vendida) que activos fijos. Si el error estadístico fuera
alto, los resultados tendrían poca importancia macroeconómica.
Este segundo punto de vista, plantea que el crecimiento del producto global se
deriva, principalmente, de la demanda agregada autónoma, la inversión privada y
las exportaciones. Sin embargo, el crecimiento futuro del sector exportador está
seriamente amenazado por el Fenómeno del Niño, que afectaría directamente a la
pesca (captura de anchoveta) y a la agricultura, e indirectamente a la minería. La
evolución negativa que tendrían estos factores dinámicos sobre el sector exportador
determinaría un lento crecimiento del PBI en 1998, en torno al 1% ó 2%.
LA POLÍTICA TRIBUTARIA: SU EFICIENCIA Y LIMITACIONES
Algunos economistas sostuvieron que la política tributaria de los años noventa,
acorde con el nuevo rol4 del Estado, promueve una mayor simplicidad y eficiencia
en la estructura tributaria. Desde esta óptica, la política tributaria no persigue
redistribuir vía los impuestos, sino a través del gasto público. Se maximiza la
recaudación y luego, el gobierno gasta en los puntos focalizados de la población o
sectores del país en situación de pobreza. Sin embargo, la dación de algunas
medidas tributarias amenazan la neutralidad originalmente planteada para el
sistema tributario; así como, su eficiencia, su estabilidad y las propias metas de
recaudación. Entre estas medidas destacan los contratos de estabilidad tributaria, el
otorgamiento de exoneraciones, la diferenciación de tasas entre sectores y la
creación de regímenes especiales. Los contratos de estabilidad tributaria son una
señal de inestabilidad antes que de seguridad para los inversionistas, pues, estarían
indicando que el gobierno puede cambiar las tasas impositivas en el futuro. Por esta
protección presionaría todo inversionista. Por otro lado, las exoneraciones y la
diferenciación de tasas constituyen elementos de discriminación, que dificultan la
competencia, afectan la rentabilidad relativa de las empresas e incentivan la
formación de lobbies. La diferenciación de tasas, además, promueve la
subvaluación de ingresos y la evasión en los segmentos de difícil administración.
Los regímenes especiales como el régimen único simplificado (RUS) y el régimen
es-pecial a la renta (RER), además de ser ineficaces, fomentan comportamientos
elusivos en el sector empresarial, en la búsqueda de pertenecer al segmento más
favorecido.
Para corregir estas distorsiones, estos economistas propusieron un tratamiento
igualitario y una menor presión tributaria que la existente. Es decir, dejar de ofrecer
contratos de estabilidad tributaria, eliminar las exoneraciones y las tasas
diferenciadas, eliminar el RUS y establecer una base de inafectabilidad para la
población de bajos ingresos. En el caso del impuesto a la renta, por ejemplo, se
propone una tasa flat del 15%, en lugar del 15% y 30%. Esta medida generaría
mayor recaudación por dos motivos: (i) la menor evasión, producto de la rebaja
tributaria; y (ii) el incremento de la demanda y la producción, determinado por el
excedente que genera la rebaja tributaria.
Un segundo grupo de investigadores discrepó en el énfasis de corto plazo para
evaluar al RUS y al RER, y en el excesivo carácter discriminatorio que se le atribuye
a la actual estructura tributaria. Se postula que el RUS y el RER deben ser juzgados
desde una óptica de largo plazo. Estos son regímenes especiales para los
trabajadores independientes y microempresarios, la mayoría de los cuales carece
de experiencia y conciencia tributaria por su bajo nivel de ingresos. El rendimiento
tributario de estos regímenes, en el corto plazo, puede ser bajo y hasta negativo.
Pero, en el mediano o largo plazo, a medida que se vaya conociendo la realidad
microempresarial, esa situación se puede revertir, perfeccionando su administración
y aplicando nuevas estrategias de control y recaudación. Pues, sin duda, la
microempresa tiene una mayor capacidad de tributar que la mostrada actualmente.
En esta misma posición se postula que las exoneraciones y el uso de tasas
diferenciadas no deben interpretarse como una discriminación que infringe las
normas generales de la eficiencia y la competitividad, sino como un reflejo de la
estructura empresarial peruana. Ésta es muy heterogénea, unas pocas empresas
obtienen grandes rendimientos y muchas bajos rendimientos. Debido a esta
heterogeneidad, la tributación tiende a ser diferenciada, pero no, necesariamente,
porque se quiera favorecer a un lobby o porque haya una orientación populista.
Un tercer grupo de economistas plantque un país como el Perú, con enormes
desigualdades distributivas, tiene problemas para ampliar la base tributaria, de
modo que la gran mayoría de la población no pagará, por ejemplo, el impuesto a la
renta porque es pobre o porque sin ser pobre, sus ingresos no alcanzan el nimo
imponible. Sin embargo, no es cierto que estos grupos de bajos ingresos no
tributen, porque algunos, sin estar en el RUS o el RER, pagan los impuestos a los
bienes y servicios que compran. Otro problema para ampliar la base se deriva del
desbalance beneficio-costo del impuesto; es decir, el contribuyente recibe menos a
cambio del impuesto, debido en parte a que la política de gasto público no es muy
efectiva para hacer la redistribución esperada. Adicionalmente, se llala atención
sobre la alta inestabilidad en las tasas impositivas y la falta de conocimiento sobre
las fuentes de esos cambios. ¿Será la presión de los lobbies o reajustes
administrativos para incrementar la recaudación? La cuestión está en que la política
fiscal, gastos e impuestos, es el instrumento clave de la actual política económica, y
si el instrumento por excelencia es el más inestable, entonces, la estabilidad
macroeconómica tiene sus propias limitaciones.
El cuarto y último grupo de investigadores postuló que si el gobierno ha
alcanzado un superávit fiscal, entonces, para qué preocuparse por el tema
tributario. Es decir, si ya se ha cerrado la brecha fiscal, el problema ya no es
tributario. Para un Estado que propone el libre mercado, que requiere menos
recursos que un Estado benefactor, la actual presión tributaria sería muy alta. Si
este gobierno se parece al de Odría, donde la presión tributaria fue de 12%, y se
considera al sistema tributario de ese entonces como eficiente, desde este punto
de vista, también la actual presión tributaria sería alta. Mayores incrementos en la
presión tributaria sería un mero clientelaje político, es decir, generar más ingresos
para financiar gastos públicos con propósitos electorales. Tampoco es adecuado
tener un mayor superávit, por mayor recaudación, para comprar dólares o
acumular activos extranjeros, puesto que desincentiva el pago de impuestos,
sobre todo si no se atienden los gastos prioritarios del país. En esta situación de
superávit, lo recomendable sería mantener o bajar las tasas impositivas y no
seguir elevando la presión tributaria. Además, el gobierno central está recibiendo
más de lo que da. En contrapartida, se propone descentralizar los impuestos,
porque sólo a ese nivel habría más incentivo a pagar impuestos, por la aplicación
directa de tales recursos en los gastos prioritarios de los municipios.
1 La primera parte del presente Informe ha sido elaborada por Elsa Galarza con la
colaboración del equipo de Coyuntura Económica del CIUP, conformado por Mónica
Gabel (coordinadora), Alfonso Dibós, Miguel Angel Carpio, Carlos Izaguirre,
Gustavo Riesco y Alfonso Tolmos; y la segunda, por Roberto Urrunaga.
2 El sistema privado de AFPs tiene como objetivo administrar los fondos de
pensión, los mismos que serán mayores mientras más tiempo se aporte al fondo.
3 Este incremento se explica básicamente por la variación del valor de la cuota.
4 El Union Bank of Switzerland descontó su recomendación al Perú de 3.1% al
2.6%, con lo cual cambió su opinión respecto al mercado de valores peruano de
sobrevalorado a neutral. De otro lado, Salomon Brothers decidió mantener su
criterio de subvaluado para el caso peruano: desde hace algunos meses la
valoración es de 2.3% de su cartera modelo.
5 Para un análisis más actual, ver la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 95 y
la ENNIV 95, recientemente publicadas.
6 Yamada, Gustavo, "Pobreza y empleo en el Perú: los aportes de las ENNIV
1985-1994", en Apuntes 37, Lima: CIUP, segundo semestre 1995, pp. 37-50.
7 Cortez, Rafael y Calvo, César, Nutrición infantil en el Perú: un análisis empírico
basado en la Encuesta Nacional de Niveles de Vida 1994, Lima: CIUP, 1997.
8 Ministerio de la Presidencia (PRES), Elementos de la estrategia focalizada de
lucha contra la pobreza extrema, 1996-2000, Lima: junio, 1996.
9 Apoyo-Unicef, Data social, vol. II, Lima: julio 1996.
10 Algunos tributos creados a partir de agosto de 1990 fueron: el impuesto a las
exportaciones (10% sobre su valor FOB), la contribución patrimonial de solidaridad
(1% del patrimonio neto) y la contribución patrimonial de bienes asegurados (1% de
los bienes patrimoniales asegurados). En términos del ISC a los combustibles, la
tasa promedio alcan 134%. En el caso del IGV, la ampliación de la lista de
productos y actividades gravadas estuvo acompañada de la supresión del régimen
simplificado y de la reducción de la tasa impositiva efectiva de 18% a 14%. Hacia
finales de este año, el gobierno creó el impuesto al patrimonio personal y gravó con
una tasa de 5% el valor de las exportaciones no tradicionales.
11 Las tasas arancelarias creadas fueron de 15%, 25% y 50%. Por otra parte, uno
de los tributos aduaneros eliminado fue la sobretasa del 10% a las importaciones.
12 Los únicos bienes que continuaron gravándose con dicho impuesto (y que se
mantienen hasta la fecha) fueron: las aguas gaseosas y minerales, la cerveza, los
licores, los cigarrillos, los vehículos y los combustibles.
13 Mientras las primeras se agruparon de manera exclusiva en las categorías
primera, segunda, cuarta y quinta, las rentas empresariales se circunscribieron tan
sólo a la tercera categoría.
14 Aunque se mantuvieron algunas diferencias en favor de los trabajadores
independientes, como por ejemplo el pago a cuenta mensual equivalente a sólo el
10% de las rentas generadas (regularizándose la diferencia a favor del Estado
recién en abril del año siguiente) y la inafectación al pago del FONAVI.
15 Lo que nunca explicó el gobierno es cómo obtuvo la cifra "mágica" de 6.7% de
utilidades netas sobre los activos netos, para determinar que las empresas con
rentabilidades inferiores a dicho porcentaje serían las ineficientes.
16 La diferencia estaba en que bajo el primer sistema tenía que pagarse
adicionalmente el IGV, y no en tasas diferenciadas entre el RUS y el RER (1% de
las ventas brutas, que luego subió a 3%).
17 Estas deducciones están referidas a las existencias y a las cuentas por cobrar a
clientes del exterior.
18 Adicionalmente, y aún cuando no es una medida tributaria propiamente dicha,
debe mencionarse la diferenciación en la participación de los trabajadores en las
utilidades de las empresas. Así, por ejemplo, mientras los trabajadores del sector
minero participan del 8% de las utilidades de sus empresas, los trabajadores del
sector manufacturero y del sector pesquero participan del 10% y del 12% de sus
utilidades, respectivamente.
19 Esta tasa porcentual ha sido calculada a partir del nuevo monto impositivo fijado
en soles por el gobierno.
20 A manera de ejemplo, debe evitarse seguir renovando sucesiva y temporalmente
las exoneraciones al pago del IGV de los productos agropecuarios, que fueron
ampliadas primero hasta fines de 1996 y luego hasta 1997, cuando vencían a
finales de 1995. Incluso, actualmente se está discutiendo la posibilidad de ampliar
un año más la vigencia de tales exoneraciones, lo que denota una falta de definición
respecto a qué es lo que se quiere.
21 Y no así los convenios de estabilidad tributaria, que pueden ser interpretados
paradójicamente como una señal de inestabilidad, en el sentido que el gobierno
seguirá alterando las reglas de juego en el futuro.
GRÁFICO Nº 2
Evolución de la Inflación Anualizada
0
5
10
15
20
25
30
35
40
Inflacion anualizada
Fuente: Banco Central de Reserva
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP
GRÁFICO Nº 3
Variación de la Emisión Primaria
(Millones de nuevos soles)
-1,200
-1,000
-800
-600
-400
-200
0
200
400
600
800
1,000
1996-I II III IV 1997-I II
Fuente: BCRP.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
GRÁFICO Nº 4
Liquidez Real del Sistema Financiero
(Variación porcentual respecto al mes anterior)
Error! Not a valid link.
Fuente: BCRP.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
GRÁFICO Nº 5
Tasas de Interés en Moneda Nacional
(Porcentajes)
0
5
10
15
20
25
30
35
1996-Ene
Feb
Mar
Abr
May
Jun
Jul
Ago
Set
Oct
Nov
Dic
1997-Ene
Feb
Mar
Abr
May
Jun
Jul
TAMN
TIPMN
Spread
Fuente: BCRP.
Elaboración: Coyuntura Económica - CIUP.
GRÁFICO Nº 6
Evolución de la cartera de Inversiones del Fondo de Pensiones
por Tipo de Instrumento
(Millones de soles)
0
100
200
300
400
500
600
700
800
900
1000
Otros Activos
Financieros
Bonos de
Empresas No
Financieras
Depósitos a
plazos enlares
N.A.
Acciones
Comunes
0.00
0.05
0.10
0.15
0.20
0.25
0.30
dic-96
jun-97
% dic-96
% jun-96
Montos
Absolutos
rminos
relativos.
Porcentaje de la
cartera total
Fuente: SAFP.
Elaboración: Coyuntura Económica-CIUP.
GRÁFICO Nº 7
RESUMEN DE LA BALANZA DE PAGOS
(Porcentaje del PBI)
2.2
4.6
7.8
5.4
6
6.8
3.3
3.6
1.5
3.2
2.6
1.5
2.4
1.3
1.4
-5.9
-5.6
-5.3
-7.3
-5
-3.6
-3.8
-0.1
-1.9
0.9
0.9
0.3
-0.6
-8
-6
-4
-2
0
2
4
6
8
10
12
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
ERRORES Y OMISIONES NETOS
FINANCIAMIENTO EXCEPCIONAL
CUENTA FINANCIERA
BALANZA CUENTA CORRIENTE
FUENTE: BANCO CENTRAL DE RESERVA DEL PERU-BCRP.
ELABORACIÓN: COYUNTURA ECONOMICA - CIUP.
II. OFERTA EDUCATIVA SUPERIOR:¡Error! Marcador no definido.
ECONOMÍA DEL MEDIO AMBIENTE Y DE LOS RECURSOS NATURALES
Roxana Barrantes
Carolina Trivelli
IEP
Es indudable la importancia que van adquiriendo los temas ambientales y de
manejo de recursos naturales. Este creciente interés exige que los centros de
educación superior incorporen esta temática, específica y altamente especializada a
primera vista, dentro de su currícula, con el fin de formar profesionales capaces de
tomar decisiones e implementar políticas sobre temas ambientales y de recursos
naturales. La naturaleza misma de los problemas ambientales y del manejo óptimo
de los recursos naturales requiere de un trabajo coordinado entre profesionales de
distintas especialidades, ciencias naturales, humanidades, ciencias e ingeniería y
ciencias sociales.
El Comide Medio Ambiente (CMA) del Consorcio de Investigación Económica
(CIE), interesado en la formación y actualización de profesionales en temas
ambientales y de manejo de recursos naturales, realizó una pequeña investigación
con el objetivo de identificar y evaluar la oferta de estudios superiores y programas
de capacitación en temas de economía del medio ambiente y economía de los
recursos naturales. La identificación y evaluación de la actual oferta educativa a
nivel superior, permitirá al CMA y al CIE definir y proponer programas de
capacitación en temas de economía del medio ambiente y uso de recursos
naturales. Dada la naturaleza de las actividades del CMA y del CIE, se ha puesto
especial atención en los cursos sobre el tema que se ofrecen regularmente dentro
de las especialidades de economía. Es decir, se trata de identificar la oferta
educativa sobre temas de economía aplicados al medio ambiente y a la explotación
de recursos naturales.
Claramente, se encuentra que si bien hay consenso en la importancia que tienen
los temas ambientales, especialmente desde el punto de vista de las ciencias
naturales, el interés desde la economía está ligado a un grupo -pequeño- de
instituciones educativas. Esto hace que la difusión y motivación sobre el tema
también se encuentre restringido a dicho grupo.
En general, encontramos la existencia de una identificación directa entre los
temas de economía de los recursos naturales y economía del medio ambiente y el
quehacer de los profesionales de las ciencias naturales (biólogos, geógrafos,
agrónomos). En un segundo lugar, aparecen los abogados y, en un tercer plano, los
economistas y otros cientistas sociales. Esta asociación entre los temas de
economía del medio ambiente y economía de los recursos naturales con las
ciencias naturales, se explica por la existencia de un consenso sobre la base natural
(ligado a la naturaleza) de los problemas ambientales y de uso de recursos
naturales. Por el contrario, no existe un acuerdo general sobre los aportes de la
teoría económica al análisis y solución de estos problemas.
El interés por los temas ligados a la economía de los recursos naturales y del
medio ambiente se presenta en dos niveles. En primer lugar, hay instituciones
educativas que consideran que el tema general de los recursos naturales y el medio
ambiente es importante dentro de la formación general de los estudiantes a nivel
superior. Estas instituciones ofrecen algún curso afín dentro de su programa
curricular obligatorio de los primeros años, que generalmente tiende a ser un curso
de geografía o geografía económica con atención en el tema del uso y dotación de
recursos naturales del Perú.
En segundo lugar, hay facultades e instituciones que consideran que el análisis
económico de los temas del uso de los recursos naturales o de la economía del
medio ambiente son de interés, pero usualmente muy específico. De ahí que, en su
mayoría, los cursos avanzados de economía de los recursos naturales y el medio
ambiente sean electivos. Estos cursos de especialización son, además, muy
variados. Así tenemos, desde cursos generales de economía de los recursos
naturales y/o del medio ambiente (teoría y aplicaciones prácticas) hasta cursos
bastante específicos como contaminación de aguas o economía pesquera. Sin
embargo, es claro que predominan los primeros (más generales).
Para tener conocimiento de los programas y las instituciones, se procedió a
solicitar información sobre los cursos que dictan de manera regular en temas de
economía del medio ambiente las diferentes universidades de Lima y de provincias.
De igual modo se procedió con los institutos técnicos y Organismos no
gubernamentales (ONGs), identificados como oferentes de propuestas educativas
superiores en temas afines. Se env un breve cuestionario a las facultades o
especialidades de economía, ingeniería, ciencias naturales y geografía,
principalmente; y a los programas de post-grado en esas especialidades de 35
universidades (108 facultades en total) y 7 institutos de enseñanza superior.
Adicionalmente, realizamos entrevistas con profesores, responsables de programas
de economía y otras especialidades, y alumnos universitarios para complementar la
información.
De los 115 cuestionarios enviados, sólo 41 fueron devueltos con las respuestas
respectivas. De las facultades o instituciones que respondieron, 19 señalaron no
dictar ningún curso sobre economía de los recursos naturales y el medio ambiente;
y 22, que dictaban. De estas últimas, 12 correspondieron a facultades de
economía (ver detalle en el cuadro 1). Sin embargo, no todos los que afirman dictar
cursos de economía de los recursos naturales y del medio ambiente ofrecen cursos
específicos sobre el tema, sino en varios casos sobre temas afines.
Cuadro 1
CURSOS DE ECONOMÍA DEL MEDIO AMBIENTE Y ECONOMÍA DE LOS RECURSOS
NATURALES DICTADOS EN LAS FACULTADES DE ECONOMÍA
Curso Obligatorio (O) Univer- Requisitos Ciclo/
Electivo (E) sidad Año
Economía y Medio Ambiente E UNI Aprobar 3er. año 4to. año
Economía Minera y Petrolera E UNI Aprobar 3er. año 4to. año
Economía y Tecnología O UNI Aprobar 3er. año 4to. año
Economía Regional E UNI Aprobar 4to. año 5to. año
Economía de los Recursos
Naturales E PUCP Microeconomía 2, Macroeconomía 1 7mo. ciclo
Economía Pesquera E PUCP Microeconomía 2, Macroeconomía 2 8vo. ciclo
Economía Minera E PUCP Economía de los Recursos naturales,
Economía de Empresas 9no. ciclo
Economía Regional E PUCP Microeconomía 2, Macroeconomía 2 7mo. ciclo
Economía del Medio Ambiente E UL Teorías del Desarrollo y Crecimiento 10mo. ciclo
Medio Ambiente y Recursos
Naturales O UP Ninguno 2do. ciclo
Economía de los Recursos
Naturales E UP Microeconomía 2, Métodos de
Optimización Económica 8vo. ciclo
Economía del Medio Ambiente O UNALM Microeconomía 2, Macroeconomía 2 8vo. ciclo
Economía de los Recursos
Naturales y del Medio Ambiente E UNALM Ser alumno egresado
Planificación de los Recursos
Naturales y Medio Ambiente
(post-grado) O UNALM Microeconomía 2, Macroeconomía 2 2do. ciclo
Geografía Económica O UNMSM Economía General 1 2do. ciclo
Economía del Medio Ambiente O UNMSM Geografía Económica, Microeconomía 2,
Macroeconomía 2 7mo. ciclo
Economía y Ecología E UIGV Ninguno 5to. ciclo
Geografía Económica del Perú E UIGV Ninguno 5to. ciclo
Ecología y Desarrollo O UFV Ninguno 7mo. ciclo
Economía Ambiental O UFV Ninguno 9no. ciclo
Geografía Económica E UPiura Microeconomía 5to. ciclo
Evaluación Social de Proyectos E UPiura Finanzas 2 10mo. ciclo
Medio Ambiente y Recursos
Naturales O UNSAAC Ninguno 2do. ciclo
Desarrollo Sustentable E UNSAAC Economía Regional 7mo. ciclo
Economía y Medio Ambiente E UAmazonía Economía Política 8vo. ciclo
Economía de Recursos
Humanos y Naturales O UNSAA Ninguno 2do. año
PUCP: Pontificia Universidad Católica del Perú.
UL: Universidad de Lima.
UPiura: Universidad de Piura.
UP: Universidad del Pacífico.
UFV: Universidad Federico Villarreal.
UIGV: Universidad Inca Garcilaso de la Vega.
UNALM: Universidad Nacional Agraria La Molina.
UAmazonía: Universidad Nacional de la Amazonía.
UNI: Universidad Nacional de Ingeniería.
UNMSM: Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
UNSAAC: Universidad Nacional San Antonio Abad del
Cusco.
UNSAA: Universidad Nacional San Agustín de Arequipa.
CURSOS ESPECIALIZADOS EN FACULTADES DE ECONOMÍA
La primera constatación es que los cursos sobre temas de economía de los
recursos naturales o economía del medio ambiente, dictados en facultades de
economía, han sido incorporados en los planes de estudios recientemente. El curso
más antiguo se dicta desde 1990; sin embargo, la mayor parte de los cursos se ha
comenzado a dictar en 1994.
Al interior de las facultades de economía, se puede notar que a nivel superior se
ofrecen dos tipos de cursos sobre economía del medio ambiente y/o de los recursos
naturales: (i) cursos especializados, básicamente en los últimos ciclos; y (ii) cursos
introductorios, más ligados a geografía que a economía.
Asimismo, es interesante constatar que son pocos los departamentos
académicos que distinguen entre economía del medio ambiente y economía de los
recursos naturales, a pesar de que son temas que claramente pueden ser
diferenciados por el objeto de estudio, tipo de enfoque y herramientas utilizadas. En
tanto el nombre “medio ambiente” está un poco más de moda, casi todos los cursos
son de “economía del medio ambiente”. Algunos departamentos académicos
incluyen a los recursos naturales dentro de la misma materia, resultando así un
curso de “economía del medio ambiente y los recursos naturales”. Una constante de
los cursos ofrecidos en las facultades de economía, es el tema de la valorización de
bienes ambientales y de los derechos de propiedad.
A nivel de pre-grado, el curso de economía del medio ambiente es ofrecido en los
Departamentos de Economía de la Universidad de Lima (UL), de la Universidad
Federico Villarreal (UFV), de la Universidad Mayor de San Marcos (UNMSM) y de la
Universidad Nacional Agraria (UNALM). El curso dictado en la UL incluye temas de
economía de los recursos naturales, y temas de naturaleza práctica, como la política
de inversión óptima y las evaluaciones de impacto ambiental. A diferencia del curso
de la UL que es electivo, los cursos que se dictan en la UNMSM, UNALM y en la
UFV son obligatorios. En estos cuatro casos, los cursos han sido incorporados en la
currícula recientemente (en 1996).
La Universidad del Pacífico (UP) ofrece el curso de “Economía de los recursos
naturales”, cuyo labo incluye también temas de economía ambiental. El curso es
electivo, de octavo ciclo e incluye una parte introductoria sobre desarrollo
sustentable, presentando de esta manera una visión alternativa a la estrictamente
neoclásica.
El Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú
(PUCP) denomina a su curso “Economía de los recursos naturales”. El labo del
último curso dictado (“Economía ambiental y de recursos naturales”) se concentra
en temas de economía ambiental: externalidades, técnicas de valoración y
biodiversidad. Considerando el espíritu de libertad de cátedra, el curso del año
anterior trasobre la teoría de la gestión de recursos naturales y sobre la política
ambiental. Asimismo, ofrece los cursos “Economía pesqueray “Economía minera”.
Sin embargo, desde su introducción en la currícula en 1994, aún no han sido
dictados.
La Facultad de Ingeniería Económica de la Universidad Nacional de Ingeniería
(UNI) ofrece los siguientes cursos: “Economía y medio ambiente”, “Economía
minera y petrolera”, “Economía y tecnología” y “Economía regional”, que se dictan a
estudiantes de por lo menos cuarto año. Solamente el curso de “Economía y
tecnología” es obligatorio. Es interesante anotar que la PUCP también colocó a su
curso de economía regional dentro del rubro ambiental. Parecería así que el ámbito
que corresponde a la economía ambiental visto como el análisis económico de
bienes sin mercado, no es compartido por los profesores universitarios.
La Universidad de la Amazonía ofrece el curso “Economía y medio ambiente”
como electivo, en el octavo ciclo. Sorprende que su pre-requisito sea “Economía
política”. Al revisar el sílabo correspondiente, observamos que si bien es un curso
introductorio, incluye directamente temas de economía de los recursos naturales y
del medio ambiente.
CURSOS INTRODUCTORIOS
La Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (UNSAA) ofrece el curso de
“Economía de recursos humanos y naturales”, que no tiene pre-requisitos y se dicta
en el tercer semestre. El curso combina temas de mercado laboral y de escasez de
recursos naturales y contaminación, terminando con geografía económica de
Arequipa. La Universidad Nacional San Antonio Abad de Cusco (UNSAAC) exige,
desde 1993, que los alumnos de la facultad de economía se matriculen, en el
segundo ciclo, en el curso “Medio ambiente y recursos naturales”. A partir del primer
semestre de 1997, en el sétimo ciclo, la UNSAAC ofrecerá un curso sobre
“Desarrollo sustentable” como electivo, siendo el requisito “Economía regional”.
El programa académico de economía de la Universidad de Piura (UPiura), cuyas
actividades se iniciaron en 1993, ofrece desde 1995 “Geografía económica”, un
curso electivo que tiene como pre-requisito el curso de “Microeconomía”. La UP, la
Universidad Inca Garcilaso de la Vega (UIGV) y la UNSMS ofrecen a sus
estudiantes de economía cursos del tipo “Geografía económica” en los niveles
iniciales de la especialidad y como curso obligatorio. Adicionalmente, en la UNALM
se dicta un curso introductorio, y obligatorio, de “Planificación de los recursos
naturales y el medio ambiente”.
Sorprende que las universidades nuevas (U. de Ciencias Aplicadas (UPC), U. San
Ignacio de Loyola (SIL), Alas Peruanas), no dicten cursos sobre el tema. En la UPC
se dicta en el primer año “Ecogeografía del Perú”, un curso introductorio y general,
que si bien no es un curso de economía incluye una unidad sobre actividades
económicas y su importancia en relación con el medio ambiente. En la Universidad
Alas Peruanas existe no sólo la especialidad de Geografía, sino la Facultad de
Recursos Naturales. Según nos explicó uno de sus directivos, aún no cuenta con un
perfil definido, pero será una facultad multidisciplinaria que incluirá (en un futuro
próximo) cursos sobre economía de los recursos naturales y el medio ambiente.
En general, los principales problemas y limitaciones que enfrentan las facultades
de economía para ofrecer cursos de economía de los recursos naturales o
economía del medio ambiente son, a nuestro entender, dos: motivación y demanda.
En algunos sectores (facultades pequeñas, nuevas o con pocos recursos) existe
una limitación adicional, referida a la capacitación de profesores y la inexistencia de
bibliografía, sobre todo por la ausencia de textos en castellano. En provincias
parece haber menos problemas de motivación, pero mayores restricciones en
cuanto a la capacitación de profesores y bibliografía en castellano. En este último
caso, también hay una restricción por el lado de la formación global de los
estudiantes, que no siempre cubre todos los temas e instrumentos requeridos como
conocimientos previos en los cursos de economía de los recursos naturales y el
medio ambiente (optimización dinámica, modelos con variables dependientes
dicótomas, etc.).
CURSOS ESPECIALIZADOS
EN OTRAS FACULTADES
Los cursos de economía de los recursos naturales o del medio ambiente
ofrecidos en otras facultades o especialidades son básicamente cursos sectoriales,
cuyos temas se centran en la problemática del uso de los recursos naturales
(economía pesquera, economía forestal, valorización minera, evaluación de impacto
ambiental, etc.). Especialmente, las facultades de ingeniería y ciencias naturales
incluyen cursos especializados de economía relacionados con cada una de ellas.
Sorprende, sin embargo, que en muchos de estos cursos el profesor no es un
economista, sino más bien un catedrático de la propia facultad (ingenieros, por
ejemplo), con algún grado de especialización en aplicaciones de economía a su
profesión.
La Facultad de Ingeniería Geográfica de la UFV ofrece el curso “Economía de los
recursos naturales”, tanto a nivel de pre- como de post-grado. En ambos
programas, el curso es de último ciclo. En la UNALM, la especialidad de ingeniería
pesquera ofrece un curso obligatorio de economía pesquera, siendo los pre-
requisitos “Microeconomía” y “Macroeconomía”. En la Facultad de Ingeniería Civil de
la UNSAAC, se dicta un curso electivo sobre con-taminación de aguas en el último
ciclo de la carrera.
Las maestrías mineras de la UNI ofrecen cursos como microeconomía en minería
y macroeconomía en minería. El pre-grado de la especialidad de Minas de la PUCP
exige el curso de “Valorización minera”, dentro de una cadena que comienza con
“Economía general” y continúa con “Ingeniería económica”. Sin embargo, tanto el
curso de “Valorización minera” como el de “Ingeniería económicano dependen de
la Facultad de Econoa (“Economía general depende de dicha facultad), sino
de la especialidad de Ingeniería de Minas en el primer caso y de la especialidad de
Ingeniería Industrial en el segundo caso.
En la maestría de Ingeniería de minas de la UNI y en la Facultad de Ingeniería
Industrial de la UL se dictan cursos sobre evaluación del impacto ambiental. Si bien
la evaluacion del impacto ambiental tiene componentes económicos, su principal
enfoque se concentra en las ciencias naturales. En relación con la evaluación del
impacto ambiental, un curso propio del ámbito de la economía, tendría que llamarse
“Valorización del impacto ambiental”.
La especialidad de Ingeniería Geográfica de la UNMSM no incluye cursos sobre
economía de los recursos naturales y el medio ambiente. La razón es que tanto el
comité asesor como la Facultad de Economía, no han hecho propuestas para incluir
cursos sobre economía de los recursos naturales y el medio ambiente en la
currícula. Sin embargo, la nueva currícula de la especialidad de Economía de la
UNMSM incluye cursos sobre el tema.
PROYECTOS DE POST-GRADO
Existen varios programas de post-grado que incluyen cursos relacionados con
temas de economía de los recursos naturales o economía del medio ambiente,
concentrándose la mayoría en materias de gestión ambiental o de alguna de las
carreras de ingeniería. Ninguna maestría en economía ofrece una especialización
en esta área. Sin embargo, existen varios proyectos de post-grado, especializados
en dichos temas, que incluirán en su currícula cursos específicos de economía del
medio ambiente y economía de los recursos naturales. Una de las características
comunes a todos los proyectos de post-grado, especializados en esta temática, es
su carácter interdisciplinario.
Los directivos de la UPC tienen planes de ofrecer una currícula específica sobre
temas ambientales, pero a nivel de post-grado. La razón de esta opción es el
entendimiento de la naturaleza interdisciplinaria de los problemas ambientales, por
lo que prefieren ofrecer estos estudios como una especialización.
De manera similar, el Instituto de Estudios Ambientales de la PUCP tiene el
proyecto de ofrecer un doctorado internacional en Ciencias Ambientales. La
propuesta contiene cursos de economía ambiental.
La maestría en Economía que ofrece la PUCP actualmente, no incluye cursos
específicos sobre el tema. Sin embargo, la nueva propuesta de dicha maestría
(1996), considera tres áreas de especialización, siendo una de ellas el área de
regulación y políticas públicas. Esta especialización implica cuatro cursos, dos de
los cuales incorporan tópicos de economía de los recursos naturales o del medio
ambiente (“Teoría de la regulación y del papel del Estado” y “Teoría y política de los
bienes públicos”).
CURSOS NO UNIVERSITARIOS
Adicionalmente, existen algunos cursos (no-universitarios) ofrecidos por ONGs;
así como, seminarios y cursos de actualización dictados por iniciativa de algunos
colegios profesionales. Entre las iniciativas educativas en temas ambientales,
destaca la maestría en Gestión Ambiental dictada en el Colegio Andino del Cusco
(Centro Bartolomé de las Casas). En Lima, si bien no contamos con programas
especializados, la Escuela para el Desarrollo ha venido dictando cursos y
conferencias sobre género y medio ambiente; y Apeco ofrece cursos para
profesores de colegios. Sin embargo, ninguna de estas dos instituciones ofrece
cursos específicos de economía.
Consultamos a dos colegios profesionales, el Colegio de Economistas y el de
Ingenieros. El Colegio de Economistas no dicta dichos cursos, y su agenda no
contempla la posibilidad de ofrecer capacitación en el tema. Sin embargo, ha
realizado recientemente un seminario sobre valoración y el rol del economista. Por
el contrario, el Colegio de Ing