6 mitos de las relaciones económicas internacionales

Los nuevos paradigmas comerciales han tomado por sorpresa a muchos empresarios y académicos de nuestro continente, y aún hoy, una década después, se pueden escuchar voces que gritan a los cuatro vientos consignas caducas, equivocadas y peligrosas, en las que ponderan la devastación del mercado y su aparato productivo a manos de las depredadoras fuerzas externas, cuando la verdad es mucho mas seria y posiblemente… más cruel.

Lo anterior no implica desesperanza, sino todo lo contrario, existe la esperanza y existe futuro para los pueblos latinoamericanos, pero para lograr ese espiral virtuoso es necesaria la participación activa de las fuerzas de la sociedad y eso es a lo que teme el statu quo. Absurdo por demás, pero la ineptitud de nuestros gobiernos y la vetustez de nuestros estados nos demuestran que no es echándole la culpa a otros como saldremos adelante, sino destruyendo la inoperancia de una sociedad acostumbrada al subsidio y a la mediocridad.

La competencia señores… ese es el horizonte, la competitividad… esa es la ruta.

1. El pago de La deuda externa es un impedimento para el desarrollo de los países: Pero como es posible que creamos que pagar las deudas sea una cuestión inmoral y deshonesta, cuando precisamente es todo lo contrario, si no se pagan las deudas se incurre en un delito con un nombre muy feo.

Pero veamos de donde viene todo esto, se supone que un préstamo se adquiere para invertirlo en algo y con parte de los dividendos cubrir los intereses y el capital solicitado, eso lo sabe cualquier persona, pedir plata prestada para pagar otras deudas es un suicidio y pedir prestado para consumir y no producir es una soberana estupidez…. que fue precisamente como todo esto se inicio.

Entonces el problema no son los intereses ni el capital, sino la pésima administración de los recursos que obtuvimos en otras épocas y la sumatoria de los intereses de nuestras obligaciones incumplidas. Ahora bien, sigue pensando que los malos son los acreedores?. Ni siquiera se puede decir que la tasa de interés sea alta o usurera, esta está bajo los 10 puntos porcentuales, entonces que pasa?.

Pasa que cuando los países latinoamericanos danzaron en millones en los años 70s lo único que hicieron fue importaciones desmesuradas de bienes de consumo, no planearon, manejaban inmensos déficit públicos y cuando se despertaron de ese sueño solo quedaban los pagares por todas partes.

Es obvio que si encaramos ahora un pago de la deuda externa será bastante doloroso para nuestras sociedades, pero eso no justifica que nos digamos mentiras. Tuvimos la oportunidad y la desperdiciamos, o mejor dicho, los gobiernitos de turno y la inconciencia colectiva de las generaciones pasadas nos han condenado a vivir pagando sus deudas.

2. Los términos de intercambio siempre son desfavorables para el país: Es común escuchar que hace unos años se podía comprar un camión por el valor de tantos quintales de arroz, pero que ahora se necesita el doble o el triple. Ese tipo de conversaciones de salón deben ser desestimadas por los economistas y por las personas bien informadas.

En primer lugar resulta que los precios cambian en el tiempo, pero que la dirección puede ser descendente. Es decir, si se toman años base en que el arroz fue muy bien pagado y ahora ya no es tan bien pago, es posible que la observación sea correcta, pero si comparamos con otra época en que el arroz fuera muy mal pagado y en la actualidad se paga mucho mejor… entonces donde está la evidencia?.

Muchas veces se habla y se argumenta con datos inconsistentes.

En segundo lugar está el tema de la calidad. Que no se crean que estamos produciendo bienes de alta calidad. Es más, la calidad de muchos de nuestros productos han disminuido, entonces también es responsabilidad nuestra, ya que si ofrecemos una segunda calidad a nuestros clientes ellos sin pensarlo dos veces nos pagarán menos.

Por último está el simple hecho de que, comparar bienes de capital con bienes de consumo no es tan lógico, el arroz es un bien que su valor esta directamente relacionado a su utilidad inmediata, en cambio, el camión debe ser medido por lo que puede producirse con el a lo largo de los años. Además que siempre hay nuevos modelos.

No digo que siempre ganemos, porque eso no es así, pero tampoco es verdad que siempre perdamos y es menos cierto si se trata de probar con un ejemplo como el que acabamos de exponer. La irresponsable manipulación de datos es común en nuestros medios de comunicación, sea mas perspicaz y no permita que lo engatusen con argumentos falsos, exija a los expositores, así ellos también le mostraran versiones mucho más elaboradas y consecuentes con la realidad.

En nuestra infatigable búsqueda de la verdad, nos encontramos con innumerables propuestas falsas que tratan de desviar nuestra atención, que de hecho corrompen nuestro pensamiento y deforman nuestro conocimiento, llevándonos a hacer deducciones que aunque aparentemente pueden ser correctas, están fundamentadas en supuestos enteramente falsos. Esos son los mitos y en la economía moderna lastimosamente son muy numerosos, principalmente por la falta de cultura económica de quienes tienen el poder de comunicar y también, por qué no decirlo, por la decidía de los mismos economistas, quienes hemos preferido en muchos casos guardar nuestro conocimiento como si solo fuera digno de los tecnócratas y políticos, cuando en realidad es el pueblo entero (entiéndase habitantes del país), el que necesita saber que es lo que realmente pasa y que significan las decisiones de política económica que se toman y por qué se toman.

Hago en esta oportunidad un llamado a la cordura y a la responsabilidad social de la profesión, para que en la medida de las posibilidades, seamos agentes activos en la educación de nuestros pueblos, para que asiera mismo, sea más fácil promover las reformas que tanto necesitamos para el desarrollo.

Una nación ignorante de su economía camina al borde de un desfiladero con los ojos vendados, sin saber que junto a ella se encuentra un valle seguro y fértil.

Muchos oligarcas de medio pelo, sostienen divertidas conversaciones sobre la ignorancia de la gente y como si no fuera suficiente, aseguran que “entre más brutos mejor…” o peor aún, su estupidez llega a los extremos de concluir que “para qué explicarles si a la final no van a entender…” eso no es pensar como líder, eso es pensar como un bruto con poder… mientras el pueblo sea ignorante, más difícil será remontar el vuelo hacia horizontes de desarrollo, la gente debe estar a la altura de comprender lo que sus gobernantes quieren hacer, para poderlos apoyar.

Pretender gobernar la ignorancia es un crimen que debe denunciarse y castigarse.

Veamos ahora dos nuevos mitos en las relaciones económicas internacionales.

3. Los precios de los productos primarios del país deben ser fijados y protegidos para defender nuestra estabilidad:

Desde el punto de vista de la economía de mercado esto es un desacierto y hasta una utopía. Nuestra economía dice ser de mercado, y como es que pretendemos que un buró de tecnócratas decida sobre cual debe ser el precio de los bienes.

Los precios en la economía se logran por la libre relación entre la oferta y la demanda, no por la disposición u orden de un gobierno o por las apreciaciones de algunos expertos sobre cual será el comportamiento de esas variables. Estos experimentos distorsionan la eficiencia de la economía a través de una desinformación al sistema productivo, así que con fijar externamente los precios solo lograríamos excesos o defectos de oferta.

Existen estrategias para lograr aprovechar mejor los momentos de la economía y el ciclo del producto. Puede ser que el país X tenga un poder de influencia sobre el producto Y, entonces, si quiere precios mas elevados, puede definir una política de disminución de la producción o de la oferta del producto al exterior, con lo cual se elevaría el precio. Pero entonces puede ser que la demanda de los sustitutos aumente o que el beneficio por el aumento del precio no compense todos los beneficio que se tenían cuando se producía más (empleo, impuestos, presencia en le mercado, industrialización, etc). Puede ser también que, atraídos por los precios altos, nuevos competidores quieran entrar al mercado y si las barreras no son lo suficientemente fuertes, puede perder todo su poder en un segundo.

La situación de la fluctuación de los precios como fruto de la interacción de la oferta y la demanda, también señala el camino por donde deben desarrollarse los productos. Es decir, que si manipulamos los precios y le damos esa falsa estabilidad a los sectores, solo estamos criando “hijos bobos” que no saldrán nunca de su atarantamiento, los productores deben entender que su medio natural es el mercado y que su objetivo es la satisfacción de la necesidad del cliente. El control de precios como se propone, es frenar el progreso.

Pero sí hay forma de ganar en este complicado juego. Podemos diversificar la producción, para no depender de la coyuntura de un solo producto. Eso si es importante. La mono-producción es culpable de la situación agrícola de nuestros países junto con otras causas que pueden ser contrarrestadas con una correcta planeación. Otra opción, es aumentar las exportaciones con valor agregado, es decir, de productos manufacturados, esos mercados son más estables y los niveles de utilidad son más atractivos.

La propuesta final es la obvia, pero a la cual muchos empresarios le temen. Exportemos calidad. El mercado premia la calidad con mayor demanda y mejores precios, los productos mediocres van al fondo del estante, mientras que los buenos rotan con más velocidad y son más atractivos comercialmente.

4. La devaluación de la moneda no ha tenido un efecto positivo sobre las exportaciones:

Este comentario es falso. Tanto desde el punto de vista teórico, como en la práctica, lo que sucede es que hay que hacer las comparaciones correctamente y no a la ligera.

Sucede que muchos atacan la política de devaluación diciendo que mientras ésta se ha multiplicado por decenas, los niveles de exportación si apenas alcanzan un pequeño porcentaje. Aparentemente es verdad, las exportaciones de los países latinoamericanos no han aumentado mucho, pero lo que sucede es que no toman en cuenta la inflación interna.

Ahora bien, si compensamos el nivel de inflación interna con los niveles de devaluación, encontramos que efectivamente los niveles de las exportaciones han aumentado en una medida muy similar. Así que el efecto positivo y consecuente existe.

Otro punto que debe aclararse es que la devaluación pretende estimular sectores no tradicionales de la producción nacional. Ahí es más claro el efecto positivo de la devaluación. Podemos ver que se están exportando más cantidad de estos bienes y que se están fortaleciendo nuevos sectores productivos, pero bajo políticas sanas que promueven el desarrollo.

Hoy, cuando varios países de Sur América están dolarizados o caminan hacia la dolarización, debe preocuparnos la perdida de esta herramienta de política. De hecho, es común que ahora que ya se la ha perdido, muchos de los que antes atacaban la devaluación, se lamenten por su propia falta de visión y acción cuando aún se contaba con ella.

Ahora es más claro ver como los países con menores índices de inflación y que aun conservan sus monedas, pueden competir abiertamente frente a la oferta de quienes han adoptado la dolarización y exhiben inflaciones mayores. Para los países dolarizados la única vía es reorientar su sistema productivo hacia estrategias más competitivas y controlar sus índices inflacionarios. De lo contrario sus economías sufrirán con mayor rigor la sanción del mercado internacional.

Este ha sido un año electoral en varios países de América Latina y como en tantos otros años los politiqueros salieron y siguen saliendo a las calles a limpiar su mal nombre con discursos incendiarios y promesas imposibles.

Colombia, Ecuador, Brasil, Bolivia, son algunos de los países en los que durante el 2002, se han elegido a los mandatarios y legisladores para los próximos años, muchos de ellos son los mismos de siempre, los que llegan a la “curul” gracias a la maquinaria política que los respalda, son los “señores del voto”, pero nunca son los “señores del desarrollo”.

Muchos de ellos armaron discursos y razonaron en las plazas, frente a millares de ciudadanos, sobre los problemas de la región, del país, del continente entero…. ¿y? ….. siempre pasa lo mismo, son los mismos razonamientos absurdos y equivocados que siguen buscando culpables en el exterior, cuando los responsables están aquí mismo.

Para no ir muy lejos, le propongo al lector, que recuerde o asista -según el caso- a una manifestación de estos populistas de oficio y escuche lo que tienen que decir sobre las relaciones económicas internacionales y su impacto sobre nuestras economías. Verá que una y otra vez repiten los mismos mitos que estamos descubriendo en esta corta serie de artículos GestioPolis.com, espero que después de leer esta información no caiga en esa trampa, aun cuando la verborrea de estos manipuladores le tiente a creerles.

Hoy veremos un mito que me parece muy interesante, no solo porque es uno de los mas difundidos, sino porque durante décadas ha sido el caballito de batalla de muchos partidos políticos y de innumerables movimientos populares.

Aclaro que de ninguna manera estoy en contra de las clases populares, ni de las expresiones de inconformidad con el sistema, yo mismo soy un inconforme y un denunciante de la injusticia económica y social, pero si estoy en contra de los argumentos falsos, débiles y sin sentido, que muchos lideres manejan hábilmente para movilizar a las masas, tras promesas de equidad y oportunidades para todos.

La democracia debe ser aprovechada para avanzar, no para entablar discusiones absurdas, que se convierten en sofismas de distracción, mientras lo verdaderamente importante se desvanece en las leyes arregladas y en la corrupción reinante. Seamos mas críticos e inteligentes.

5. Nuestras relaciones con el exterior son la causa de nuestro sub-desarrollo y del enriquecimiento de los países desarrollados:

Falso una y mil veces, como es posible que décadas y décadas de política latinoamericana se basaran en una tesis tan incorrecta. Es que nuestros intelectuales no encontraron nada mejor que decir? Es que nuestros catedráticos no pudieron enseñar?.

Teóricamente la inserción de las economías en desarrollo al aparato internacional puede ser algo muy delicado, pero con estrategia y políticas impulsadas por lideres inteligentes y seguidas por pueblos comprometidos, definitivamente terminan con un final feliz.

Históricamente hemos visto como países pequeños que se encontraban en situaciones peores que las nuestras (los asiáticos después de la segunda guerra mundial) han llegado a tener estándares de vida muchísimo mas superiores que los nuestros, gracias a su inserción al mercado internacional y a sus múltiples alianzas con otros países. Lógicamente, Latinoamérica es un vasto territorio con una importante población, pero nuestro peso internacional apenas si llega a manejar el 4 o 5% del comercio mundial…. suena hilarante pensar que los países desarrollados se desarrollan porque nosotros no nos desarrollamos, a las claras eso no funciona así… a todos les interesa tener buenos socios comerciales y eso también significa desarrollo. Otra cosa es la negociación de ayudas y el condicionamiento de créditos.

Si se quiere comprender las relaciones internacionales para ponerlas a nuestro favor o al menos aprovecharlas, entonces es mejor que se manejen las tesis correctas.

a) los términos de intercambio internacional no se rigen por ventajas absolutas, es decir que siempre hay algo que podemos producir relativamente mejor y mas barato que otros, siempre podremos insertarnos positivamente al mercado. El caso es saber cual es ese producto y de alguna manera desarrollar el sector para que se exporte valor agregado y no solo insumo.

Afortunadamente podemos contar con varios productos relativamente competitivos, no solo uno. En este punto podemos luchar por mas créditos para investigación e inversión productiva. En lugar de pedir créditos para pagar nominas ineficientes.

b) Relativamente el tamaño de los países también determina las ganancias, es decir que entre mas pequeño el país mayores son estas. En este caso hablamos de una decisión de estrategia y de riesgo calculado y controlado. La propuesta no puede ser cerrar las economías para desarrollarlas, (ya lo intentamos y solo criamos “hijos bobos”) esa política funcionó para otros países en otras épocas, la opción es correr el riesgo e insertarnos a la economía mundial para sacar el mejor provecho, pero siguiendo un plan trazado, serio y democrático. Entonces, porque no pelear por convenios internacionales mas beneficiosos y estables? (largo plazo).

c) El comercio internacional no entra en conflicto con el sistema económico de los países, tanto en la economía de mercado como en la planificada es posible llevar adelante políticas de intercambio comercial con el resto del mundo, otra cosa es si se decide hacerlo con los países del mismo orden y con los otros no. La diferencia radica en el aparato productivo. Es obvio que el aparato productivo de una economía de mercado podrá reaccionar mas rápidamente a los requerimientos del mercado sin necesidad de una orden central. Es decir que un aparato productivo centralizado y planificado está en desventaja competitiva con uno de economía de mercado, por el simple hecho del flujo de información y rapidez en la toma de decisiones.

d) Para equilibrar la balanza en su justa medida es preciso aclarar que en ningún momento la teoría de las ventajas competitivas es una formula mágica, simple y segura. No es verdad que con el hecho de descubrir las ventajas competitivas del país y adelantar procesos de especialización en esas área se asegure el desarrollo del país. La situación es mucho mas compleja. Como lo mencioné al principio hace falta la participación de toda la sociedad para que el proceso no sea rígido sino flexible a las fluctuaciones del entorno y de la coyuntura interna lo que será positivo para todos. De nada sirve reconcentrar la riqueza en un país pobre ni tampoco sirve de nada la apertura comercial sin apoyo del estado, ya que se deben tomar decisiones para el largo plazo.

Anteriormente, apartamos el velo que encubría la falsedad en varios aspectos de las relaciones económicas internacionales, pero lo mas interesante en la economía Latinoamericana actual es, que parece ser que los extremos se están abandonando y se vislumbra un futuro mas promisorio, pero no será posible si lo que hacemos es satanizar el pensamiento independiente.

He visto con asombro diversos editoriales en los periódicos de Latinoamérica que hablan de un tal Neo-populismo arreciante en la región. Pero no lo muestran como una opción posible, sino como una nefasta sombra de desgracias.

En primer lugar no estoy de acuerdo con el populismo (de los populistas, líbranos señor), pero no encuentro razones suficientes para hablar de algo así, es preciso que el lenguaje se modere un poco y se pueda ver mas allá de las narices.

Lo que creo es que existe una reacción a las políticas impuestas y dócilmente aceptadas durante décadas. En muchos casos, el poder políticos de las repúblicas está pasando a manos del pueblo, representado por hombres que se han revelado en el pasado al sistema, de una o de otra forma.

Es decir, que mientras en Latinoamérica hay un abandono de los modelos económicos extremos, también hay una polarización en contra del statu-quo. Algo bien especial y muy peligroso para algunos.

Solo espero que aprovechemos esta coyuntura para fortalecer la región y crecer hacia el mundo entero, así mismo, espero que los planes de nuestros presidentes no desilusionen nuestras esperanzas y que sepan gobernar, aprovechando las oportunidades e imponiendo nuestro criterio de naciones soberanas. Muchas veces se ha dicho, que el pueblo no sabe gobernarse a si mismo; mostremos al mundo entero que si se puede y hagámoslo ahora.

6. La inversión extranjera, tiene tasas de rentabilidad muy elevadas, no aporta al desarrollo y depreda nuestros recursos naturales: A mucho pesar nuestro, la afirmación es falsa, y digo a mucho pesar, porque los estudios que afirman esto, no se han percatado que de ser verdad, que la rentabilidad de los inversionistas extranjeros supera el 100%, entonces seriamos los países más industrializados y desarrollados del mundo.

Si aceptáramos los resultados de dichos estudios, estaríamos frente a una contradicción de titánicas dimensiones. Es muy sencillo, reflexione, si nuestros países fueran tan rentables, entonces nos ahogaríamos en un mar de inversionistas, de todas las partes del mundo. Los capitales extranjeros se pelearían por venir al continente latinoamericano, para depositar gustosamente sus riquezas aquí, mientras que, mercados como el asiático, el europeo y que no decir del norteamericano, serian segundas opciones frente al suculento mercado suramericano….. que raro que eso no suceda, si somos supuestamente tan rentables.

Apenas hace algunos años se le ha dado la importancia que merece a la inversión extranjera directa en la región, ya que no supera el 5% del PIB, en comparación al mercado asiático, donde se alcanzan niveles alrededor del 10% del PIB y recordemos que el PIB de los países orientales es muchísimo más alto que el nuestro.

Ahora bien, que sacamos nosotros, con océanos, bosques, minerales, pisos térmicos, biodiversidad, etc., ¿si no hemos sido capaces de explotarlos?. Piénselo, los bienes no tienen un valor intrínseco, sino que lo logran una vez están en el mercado, es decir, cuando la oferta y la demanda, actúan sobre esos bienes, así mismo, los recursos naturales logran su valor en el medio comercial.

Es una lastima que no contemos con los fondos suficientes, para promover nosotros mismos, la explotación de dichos bienes o recursos, porque no solo se trata de explotar lo que la naturaleza a bien nos ha dado, sino que se debe incorporar un valor agregado al producto, bien sea por servicio o por procesamiento.

Si en un momento dado, llega un inversionista y arriesga su capital para desarrollar una actividad económica en el país, eso generara desarrollo, porque creara empleo y tributara al estado, además, que seguramente una parte del producto quedará en el mercado interno, con lo cual, se ampliará o variará la oferta de bienes disponibles.

Algo que los estudios no cuantifican, es la transmisión de conocimiento. Es muy común que cuando estas empresas llegan al país, buscan mano de obra local, pero así mismo, al pasar el tiempo, la misma empresa termina enseñando a sus empleados la forma de hacer las cosas (know-how), no es verdad que solo llegan a contratar cargueros y a explotar a las masas. Que lo digan los empleados de la multinacionales, a ver si no son los mejor remunerados. Además, si no se tiene el nivel académico para asimilar dicha información, para luego independizarse o tercerizar para una empresa mayor, no es culpa del inversionista extranjero, sino del sistema educativo y crediticio interno.

Son muchas las experiencias, en transmisión de conocimiento, que han funcionado como trampolines, para economías en desarrollo. Pero esto solo ha sido posible, con el apoyo del estado y la voluntad política de los gobiernos, en dar paso, a propósitos de largo plazo y estímulos a los mismos inversionistas para que enseñen a sus socios estratégicos locales, como se hacen conocer los nacionales que trabajan en estos proyectos.

Ahora bien, si en principio, la propiedad de esos recursos, pertenece a la nación y es esta nación la que da su autorización, para que ese capital entre y se desarrolle, también debería asegurarse que se juegue bajo sus reglas o leyes. Y lo mas importante, que se procuren mercados competitivos, donde los inversionistas midan sus fuerzas, para beneficio de la economía del país y de la calidad de vida de sus habitantes, es decir, que los contratos no deben ser exclusivos, sino democráticos. Así, evitamos crear monopolios.

Bibliografía

Mitos Falacias Y Nuevos Paradigmas, Apuntes Sobre La Modernidad. Corral, Freund, Lucio-Paredes. Ed. Santiago Jervis Simmons. Quito-Ecuador. 1992

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Guerrero Marín Manuel Andrés. (2002, agosto 20). 6 mitos de las relaciones económicas internacionales. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/6-mitos-relaciones-economicas-internacionales/
Guerrero Marín, Manuel Andrés. "6 mitos de las relaciones económicas internacionales". GestioPolis. 20 agosto 2002. Web. <https://www.gestiopolis.com/6-mitos-relaciones-economicas-internacionales/>.
Guerrero Marín, Manuel Andrés. "6 mitos de las relaciones económicas internacionales". GestioPolis. agosto 20, 2002. Consultado el 18 de Febrero de 2018. https://www.gestiopolis.com/6-mitos-relaciones-economicas-internacionales/.
Guerrero Marín, Manuel Andrés. 6 mitos de las relaciones económicas internacionales [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/6-mitos-relaciones-economicas-internacionales/> [Citado el 18 de Febrero de 2018].
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