1. Introducción
El seguro es un contrato por el cual una de las partes (el asegurador) se
obliga, mediante una prima que le abona la otra parte (el asegurado), a resarcir
un daño o cumplir la prestación convenida si ocurre el evento previsto, como
puede ser un accidente o un incendio, entre otras.
El contrato de seguro puede tener por objeto toda clase de riesgos si
existe interés asegurable, salvo prohibición expresa de la ley. Por ejemplo:
Ä Los riesgos de los incendios.
Ä Los riesgos de las cosechas.
Ä La duración de la vida de uno o más individuos.
Ä Los riesgos del mar.
Ä Los riesgos de los transportes por aire o tierra.
El asegurador por lo general es una compañía de seguros organizada bajo
la forma de sociedad anónima; pero también existen cooperativas y mutualidades
de seguros e incluso un organismo oficial – La caja de Ahorro y Seguro – realiza
operaciones de este tipo. Asimismo, en algunas provincias funcionan entidades
aseguradoras oficiales.
El contrato de seguro es consensual, bilateral y aleatorio. Es
consensual porque se perfecciona por el mero consentimiento de las partes y
produce sus efectos desde que se ha realizado la convención; es bilateral puesto
que origina derechos y obligaciones recíprocas entre asegurador y asegurado, y
es aleatorio porque se refiere a la indemnización de una pérdida o de un daño
producido por un acontecimiento o un hecho incierto, pues no se sabe si se va a
producir y en el caso contrario – como ocurre con la muerte – no se sabe cuándo
ello ha de acontecer.
2. Clasificación de los seguros
De diversos modos pueden clasificarse los seguros. En primer lugar,
según se hallen a cargo del Estado, en su función de tutela o de la actividad
aseguradora privada, se dividen en seguros sociales y seguros privados.
d Seguros sociales: Los seguros sociales tiene por objeto amparar a la
clase trabajadora contra ciertos riesgos, como la muerte, los accidentes, la
invalidez, las enfermedades, la desocupación o la maternidad. Son obligatorios
sus primas están a cargo de los asegurados y empleadores, y en algunos casos el
Estado contribuye también con su aporte para la financiación de las
indemnizaciones. Otra de sus características es la falta de una póliza, con los
derechos y obligaciones de las partes, dado que estos seguros son establecidos
por leyes y reglamentados por decretos, en donde se precisan esos derechos y
obligaciones.
El asegurado instituye al beneficiario del seguro, y si faltase esa
designación serán beneficiarios sus herederos legales, como si fuera un bien
ganancial, en el orden y en la proporción que establece el Código Civil. Por
consiguiente, producido el fallecimiento del asegurado la Caja Nacional de
Ahorro y Seguro abona el importe del seguro a los beneficiarios instituidos por
aquél o a sus herederos.
El sistema de previsión de las cajas de jubilaciones no es técnicamente
un seguro, aunque por sus finalidades resulta análogo. Permite gozar de una
renta a los jubilados y cubre los riesgos del desamparo en que puede quedar el
cónyuge y los hijos menores de una persona con derecho a jubilación, ordinaria o
extraordinaria, a la fecha de su fallecimiento.
d Seguros privados: Estos seguros son los que el asegurado contrata
voluntariamente para cubrirse de ciertos riesgos, mediante el pago de una prima
que se halla a su cargo exclusivo. Además de estas características podemos
señalar:
ü Los seguros privados se concretan con la emisión de una póliza – el
instrumento del contrato de seguro – en la que constan los derechos y
obligaciones del asegurado y asegurador.
ü En nuestro país los seguros privados son explotados, en su mayoría por
compañías privadas, mutualidades y cooperativas. Pero también el Estado, por
intermedio de la Caja Nacional de Ahorro y seguro, hace seguros de distintos
tipos. Y en algunas provincias existen aseguradoras oficiales.
De acuerdo con su objeto los seguros privados pueden clasificarse en
seguros sobre las personas y seguros sobre las cosas.
Seguros sobre las personas: El seguro sobre las personas comprende los
seguros sobre la vida, los seguros contra accidentes y los seguros contra
enfermedades. En realidad, constituyen un solo grupo denominado seguro de vida,
pues los seguros contra accidentes y enfermedades no son sino una variante de
los seguros de vida.
3. Clasificación de los seguros de vida, conforme al riesgo que cubren
dSeguros en caso de muerte: En los seguros de este tipo, al
fallecimiento del asegurado, el asegurador abona al beneficiario instituido por
aquél el importe del seguro.
dSeguros en caso de vida: En estos seguros la entidad aseguradora abona al
asegurado el importe del seguro, siempre que viva al vencimiento de un
determinado periodo de tiempo. También puede convenirse el pago de una renta
periódica mientras viva el asegurado, a partir de una fecha establecida de
antemano.
dSeguros mixtos: Constituyen una combinación de los seguros de muerte y
de vida. Por lo tanto, el importe del seguro se paga a los beneficiarios si el
asegurado muere antes de vencer el contrato, y se le entrega a él si supervive a
esa fecha.
Según que cubran a una o más cabezas
d Seguros sobre una cabeza: Se paga el seguro cuando fallece la persona
asegurada.
d Sobre dos o más cabezas: Mediante este contrato se asegura la vida de
dos o más personas y el seguro se paga cuando muere una de ellas a favor de la
otra u otras.
Atento al número de personas amparadas por la póliza
d Seguros individuales: Son los contratos por medio de los cuales se asegura
una persona con un seguro de muerte, de vida o mixto.
d Seguros colectivos: En estos contratos se asegura la vida de numerosas
personas. El seguro se paga a la muerte de estas, a los beneficiarios
instituidos.
Según las cláusulas adicionales
d Seguros con cláusulas adicionales: De acuerdo con estas cláusulas la póliza
puede prever otros beneficios.
d Seguros sin cláusulas adicionales: Son aquellos cuyas pólizas solo
prevé el seguro de muerte, vida o mixto.
4. Seguro sobre las cosas
d Seguro contra incendio: Con este seguro se cubre los bienes muebles e
inmuebles contra el riesgo de los incendios. La compañía aseguradora indemniza
al asegurado por el daño que hubieran sufrido los bienes objeto del seguro, a
causa de un incendio, por su puesto siempre que este no haya sido intencional.
d Seguro contra granizo: Las plantaciones pueden resultar muy dañadas,
con la caída del granizo, por lo cual este seguro presta un servicio de
verdadera utilidad a los agricultores que han asegurado sus sementeras contra
este riesgo. Solo se indemniza por los daños que causa el granizo sin tener en
cuenta las pérdidas que pueda haber originado las lluviaso el viento.
d Seguro de automóviles:
Responsabilidad civil: Por lesiones causadas a terceros y por daños
producidos a cosas de estos. Si el dueño del automotor asegurado, causa por
accidentes daños corporales o la muerte de un tercero, la compañía responde
hasta un determinado importe. La indemnización por daños materiales es más
reducida.
Incendio, accidente y robo: la póliza ampara al propietario del vehículo
contra estos riesgos de acuerdo con la suma asegurada. En el caso de accidentes
el seguro cubre los daños sufridos por al automotor.
d Seguro de transporte: Puede ser marítimo pluvial, terrestre y aéreo, y cubre los riesgos que pesan sobre los medios de transportes, los efectos transportados y los pasajeros. La compañía indemniza al propietario de los medios de transporte los daños que estos puedan sufrir en el cumplimiento de su misión por diversos accidentes, conforme al capital asegurado. También cubre este seguro los daño o lesiones que puedan sufrir los pasajeros como consecuencia de accidentes de transportes.
d Seguro de cristales: Con este seguro se prevé la indemnización a favor de
una persona o empresa por los daños que puede acarrearle la rotura de los
cristales de su negocio o propiedad.
d Seguro contra robos: Cubre la perdida que puede experimentar una
persona por robos o hurtos.
d Seguro de créditos: Cubre el quebranto que le ocasiona a un apersona o
empresa la insolvencia de sus prestatarios. Mediante una determinada prima la
compañía de seguros se compromete a resarcirle esa pérdida y lo sustituye en las
acciones que se pueden intentar para perseguir el cobro de la deuda.
d Seguro de fidelidad de los empleados: Lo toman las empresas para
cubrirse de las pérdidas que pueden sufrir por infidelidad de sus empleados en
caso de maniobras dolosas.
5. Disposiciones legales
Régimen Leal: La ley 17.418 de 1967, incorporada al Código de Comercio
en reemplazo de sus anteriores disposiciones, regula en la actualidad el
contrato del seguro. Lo hace con criterio publisistico, estableciendo gran
cantidad de disposiciones que no pueden ser modificadas por las partes (o que
solo pueden ser modificadas en beneficio del tomador) y reglamentarista,
contemplando en detalle todos los aspectos del contrato.
Las disposiciones legales de mayor significación que rigen en la
actualidad en materia de seguros son las siguientes:
1. Reticencia:
Toda falsa de declaración conocidas por el asegurado, aun hechas de buena fe,
que a juicio de peritos hubiese impedido el contrato o modificado sus
condiciones, si el asegurador hubiera sido cerciorado del verdadero estado de
riesgo, hace nulo el seguro.
2. Póliza:
Es el instrumento del contrato de seguro y debe contener los siguientes datos:
˛ Los nombres y domicilios de las partes.
˛ El interés o la persona asegurada.
˛ Los riesgos asumidos.
˛ El momento desde el cual estos se asumen y el plazo.
˛ La prima.
˛ La suma asegurada.
˛ Las condiciones generales del contrato.
De acuerdo con esta enumeración las pólizas constan de dos partes. En la
primera se insertan las cláusulas particulares del contrato. En la segunda
figuran las condiciones generales del seguro del que se trate. Estas condiciones
son uniformes para todos los contratos, se incluyen al dorso de la póliza y
deben ser aprobadas por la Superintendencia de Seguros de la nación.
3. Prima:
Es el precio del seguro y debe pagarse en el domicilio del asegurador o en el
lugar convenido entre las partes. Se adeuda desde la celebración del contrato
pero no es exigible sino contra la entrega de la póliza.
4. Agravación del riesgo:
Toda agravación del riesgo asumido que a juicios de peritos hubiera impedido
el seguro o modificado sus condiciones, es causa especial de rescisión del
contrato de seguro. El asegurado tiene que denunciar al asegurador la agravación
del riesgo. Si esta se debe a un hecho del asegurado, la cobertura queda
suspendida y el asegurador tiene que notificar, en el termino de 7 días, su
decisión de rescindir. Si la agravación resulta de un hecho ajeno al asegurado,
la decisión de rescindir debe notificarse dentro de los 30 días.
5. Vencimiento de la obligación del asegurador:
En los seguros de daños patrimoniales, el crédito a favor del asegurado debe pagarse dentro de los 15 días, una vez fijado el importe de la indemnización o aceptada, por parte del asegurado, la indemnización ofrecida. En los seguros de personas el pago se hace dentro de los 15 días de notificado el siniestro.
Cuando el asegurador haya estimado el daño reconocido el derecho del
asegurado, se puede reclamar un pago a cuenta si el procedimiento para
establecer la prestación no se haya terminado un mes después de la notificación
del siniestro. El pago a cuenta no puede ser inferior a la mitad de la
prestación reconocida por el asegurado.
1. Seguro de incendio:
El asegurador debe indemnizar el daño causado a los bienes por la acción
directa o indirecta del fuego, así como por las medidas necesarias para
extinguirlo u otras semejantes. Los daños que origine una explosión o rayo se
hayan equiparado a los que causan los incendios.
El monto del resarcimiento se determina por las siguientes normas:
˛ Para los edificios, por su valor en la época del siniestro.
˛ Para las mercaderías elaboradas por el asegurado, según el costo de
fabricación. Para otras mercaderías, por el precio de adquisición.
˛ Para los animales, por el valor que tenían cuando se produjo el
siniestro; para las materias primas, frutos cosechados y otros productos
naturales conforme a los precios medios en el día del siniestro.
˛ Para el moblaje del hogar y otros objetos de uso, herramienta sy
máquinas, por su valor en el momento del siniestro.
2. Seguro contra granizo:
El asegurador responde en este tipo de seguro por los daños causados
exclusivamente por el granizo a los frutos y productos asegurados. Para valuar
el daño se computa el valor que habrían tenido los frutos y productos en la
época de la cosecha si no se hubiera producido el siniestro.
3. Seguro de animales:
En el seguro de mortalidad de animales, el asegurador indemniza el daño
originado por la muerte del animal o animales asegurados, o por su incapacidad
total y permanente si así se conviene. El asegurado pierde el derecho a ser
indemnizado si maltrató o descuido gravemente al animal.
4. Seguro sobre la vida:
Este seguro puede celebrarse sobre la vida del contratante o de un tercero.
Los cambios de profesión o actividad del asegurado autorizan las rescisión del
contrato. El suicidio voluntario libera al asegurador, a no ser que el contrato
haya estado en vigor ininterrumpida durante tres años. En el seguro sobre la
vida de un tercero el asegurador se libera si la muerte ha sido intencionalmente
provocada por un acto ilícito del contratante. El asegurador queda liberado si
la persona cuya vida se asegura muere en una empresa criminal o por aplicación
legítima de la pena de muerte.
5. Reaseguro:
El asegurador puede asegurar los riesgos asumidos, es decir, la ley faculta
al asegurador a reasegurar los seguros que ha tomado.
6. Superintendencia de Seguros de la Nación
Este organismo, creado en 1937, convalidado en 1938, depende del
Ministerio de Economía. En el considerando de ese decreto figuran las razones en
que se fundó la creación de la Superintendencia, a saber:
˛ Las sociedades de seguros son entidades esencialmente financieras, que
reciben los ahorros del público para administrar las reservas preestablecidas
por los cálculos actuariales.
˛ Esas reservas deben ser invertidas con excepcional prudencia y
seguridad.
˛ Es deber del estado examinar la posibilidad de realización de los
cálculos y planes de seguro, la colocación de las reservas, los resultados
periódicos de esas administraciones y la correcta publicidad de todos aquellos
datos que demuestren el desenvolvimiento y el estado de dichas sociedades para
que su prestigio resulte indudable y estimule la contratación de nuevos seguros.
˛ Las sociedades de seguros exigen al Estado una fiscalización
especializada.
˛ En cuanto a sus objetivos, se le han asignado a la superintendencia
los siguientes fines y atribuciones: Controlar y fiscalizar la organización,
funcionamiento, solvencia y liquidación de las sociedades de seguros, en todo lo
relacionado co su régimen económico, y especialmente sobre los planes de seguro,
tarifas, modelos de contrato, balances, funciones y conducta de los agentes o
intermediarios y publicidad en general.
7. Elementos del contrato de seguros
El Asegurador: Unicamente pueden actuar como aseguradores las sociedades
anónimas, las cooperativas y las sociedades de seguros mutuos. También puede
asegurar el Estado.
Las aseguradoras deben ser autorizadas para funcionar por la
Superintendencia de Seguros de la Nación. Esta institución las fiscaliza,
establece las condiciones de las pólizas y monto de las primas, determina las
inversiones y reservas que deben efectuar y controla su administración y
situación económica y financiera.
El Asegurado: La ley distingue las personas del tomador del seguro, del
asegurado y del beneficiario.
ü El tomador del seguro es la persona que celebra el contrato.
ü El asegurado es el titular del interés asegurable.
ü El beneficiario es el que percibirá la indemnización.
El tomador se diferencia del asegurado cuando estipula el seguro por
cuenta de un tercero o por cuenta “de quien corresponda”.
Por su parte, el asegurado y beneficiario generalmente coinciden. Se
separan por ejemplo en los seguros de vida, cuando se asegura la propia vida en
beneficio de otra persona.
La póliza: Es el instrumento escrito en el cual constan las condiciones
del contrato. Aunque no es indispensable para que exista el contrato, la
práctica aseguradora la ha impuesto sin excepciones.
Puede emitirse a la orden o al portador, salvo en los seguros de
personas, en que debe ser nominativa.
El texto es, en general, uniforme para los distintos tipos de seguros.
Las cláusulas adicionales y especiales y las modificaciones al contenido de la
póliza se denominan endosos y se redactan en hoja separada, que se adhiere a
aquella.
Plazo: Si el plazo del contrato no está determinado en el contrato, se
presume que es de un año, salvo que por la naturaleza del riesgo la
prima se calcule por un tiempo distinto.
Las obligaciones del asegurador comienzan a las doce horas del día
establecido y terminan a las doce horas del último día de plazo.
A pesar del plazo pactado, cualquiera de las partes puede rescindir el
contrato antes de su vencimiento, con reintegro al tomador de la prima
proporcional por el plazo no corrido.
8. Obligaciones emanadas del contrato
Pagar la prima: El tomador del seguro debe pagar la prima establecida
más los impuestos, tasas, sellados y demás recargos que establecen o
autorizan las reglamentaciones de la actividad aseguradora.
El total de lo que debe pagar el tomador constituye el premio del
seguro.
Si la prima no es pagada en término, el asegurador no es responsable por
el sinistro ocurrido antes de su pago.
La prima puede variar en el curso del contrato, aumentando o
disminuyendo cuando aumente o disminuya el riesgo contemplado.
Denunciar el estado de riesgo: El tomador debe describir con precisión
el riesgo contemplado, con relación a la cosa o persona sobre la cual
recae el interés asegurable.
Se llama reticencia a las declaraciones falsas o silenciamiento de
circunstancias conocidas, que a juicio de peritos hubieran impedido el
contrato, o modificado sus condiciones. La reticencia da derecho al
asegurador a anular el contrato.
Denunciar la agravación del riesgo: El tomador debe denunciar todos los
hechos, propios o ajenos, que puedan agravar el riesgo contemplado,
aumentando la posibilidad de siniestro.
Denunciar el siniestro: El tomador debe denunciar el siniestro dentro de
los tres días de ocurrido. Debe denunciar y probar los daños que ha
sufrido y permitir que el asegurador verifique la concurrencia del hecho
y los perjuicios ocasionados.
Salvamento: El tomador debe hacer todo lo necesario para evitar o
disminuir los daños.
9. Obligaciones del asegurador
Reembolsar gastos: Debe reintegrar los gastos realizados en cumplimiento
de la obligación de salvamento, siempre que no hayan sido
manifiestamente desacertados o innecesarios.
Pagar la indemnización: Se determina de acuerdo con el tipo de seguro
contratado, el daño efectivamente sufrido y el monto asegurado.
En los seguros de daños, la indemnización nunca puede superar el daño
efectivamente sufrido, aunque el monto asegurado sea mayor. El seguro es
para reparar un perjuicio, no para obtener fin de lucro.
En los seguros de personas, la prestación se limita a la suma convenida.
El pago de la indemnización debe hacerse dentro de los quince días de
fijado su monto (en los seguros de daños) o de ocurrido el siniestro(en
los seguros de personas).
10. La organización y administración de las compañías seguros
Primas: Es el precio del seguro que paga el asegurado al asegurador como
contraprestación del riesgo que asume éste y del compromiso que es su
consecuencia.
Existen distintos tipos de primas:
Ä Prima natural
Ä Prima pura
Ä Prima comercial
Ä Prima nivelada
Ä Prima única
Ä Prima periódica
Prima natural: En los seguros de vida es la prima que depende del
cómputo matemático del riesgo. Por esta razón, a mayor riesgo, mayor será la
prima natural, y viceversa.
Prima pura: Es la prima de riesgo de los otros ramos de seguros.
Prima comercial: esta es la prima que paga efectivamente el asegurado y
se compone de dos partes: la prima natural o pura por un lado y los gastos de
explotación y la ganancia del asegurador por el otro. De esos gastos los más
importantes son:
· Comisión a favor de los productores que colocan los seguros.
· Comisión de cobranza que se paga a los colaboradores por la percepción
de las primas.
· Gastos de administración y propaganda.
· Recargo por fraccionamiento de la prima. La prima puede fraccionarse
mediante cuotas periódicas, y ello da origen a un recargo, como suele ocurrir
con las ventas a plazo.
· Margen de seguridad. Se trata de un recargo para prever cualquier
aumento de gastos y en particular la posibilidad de un riesgo mayor.
Prima nivelada: La aplicación simple de la prima natural para el cálculo
de la prima comercial haría prohibitivo el seguro de vida, a partir de una
determinada edad. En este caso la prima comercial aumentaría de continuo y
llegaría un momento en que el asegurado desistiría del contrato dado el alto
precio que debería abonar por su seguro. Por ello ha sido necesario nivelar las
primas a fin de que la prima comercial sea la misma, en los seguros de vida,
durante toda la vigencia del contrato.
Prima única: es lo que debe abonar el asegurado cuando ello se hace en
una sola oportunidad.
Primas periódicas: la prima única se abona con pagos parciales, con lo
cual se ofrece al asegurado una posibilidad que puede decidir la concentración
de estas operaciones.
El riesgo: Constituye uno de los factores principales dentro de la
actividad aseguradora. Es el objeto del seguro como medida de prevención de un
acontecimiento incierto, que de producirse obliga al asegurador a pagar la
indemnización convenida. En el seguro de riesgo es siempre incierto. Aun la
muerte de una persona, que fatalmente ha de ocurrir mas tarde o más temprano, es
un acontecimiento incierto susceptible de asegurarse, porque no se sabe cuando
ha de suceder.
Tratándose de un acontecimiento incierto es indudable que no puede
depender de la voluntad de asegurado dado que entonces no habría posibilidad de
seguro. Los riesgos sobre las cosas también presentan una cierta regularidad que
los hace materia de aseguramiento. La practica aseguradora ha consagrado normas
para medir dichos riesgos y calcular las normas que debe percibir el asegurador.
El riesgo determina la prima a cobrar, y en consecuencia, para los
riesgos agravados con relación a los riegos normales, la prima será más
elevada. En la póliza de seguro el riesgo asumido por el asegurador debe
definirse con mucha claridad, pues se trata de un elemento de capital
importancia en este contrato.
Además, es necesario que la cosa objeto del seguro se encuentre
debidamente caracterizada a fin de que el asegurador conozca hasta donde
se extiende el riesgo que corre.
11. Organización funcional de las compañías de seguros
La mayoría de las entidades aseguradoras son sociedades anónimas en las
cuales el órgano soberano es la Asamblea de Accionistas y su órgano directivo el
Consejo de Administración o Directorio designado por los accionistas reunidos en
asamblea.
Del directorio depende directamente la Gerencia General, que, como toda
empresa, es el órgano ejecutivo encargado de conducir a la compañía con arreglo
a las resoluciones adoptadas por aquel.
12. Aceptación de los seguros y emisión de las pólizas
La emisión de las pólizas se realiza mediante los siguiente pasos:
1. Solicitud del seguro.
2. Verificación de todos los datos que constan en la solicitud.
3. Aceptación del seguro.
4. Emisión de la póliza.
La solicitud del seguro es el comprobante mediante el cual el asegurable
solicita a la compañía un determinado seguro. Por ello en él figuran los datos
necesarios para que el asegurador conozca con exactitud el riesgo que ha de
correr al contratar el seguro. Los principales datos son:
ü Fecha.
ü Datos de identificación del asegurable.
ü Objeto y riesgo del seguro.
ü Descripción de la cosa que ha de asegurarse.
ü Importe del seguro.
La declaración de salud disminuye las gastos de emisión de la póliza,
porque es menos oneroso verificar esa declaración que hacer la revisión médica
integral, y simplifica notablemente la gestión ante el asegurable para inducirlo
a que tome un seguro de vida. Aceptada la solicitud, se emite la póliza conforme
a los datos de aquella y se entrega al interesado.
13. Reaseguros activos y pasivos
El reaseguro es un contrato mediante el cual un asegurador que ha tomado
directamente un seguro traspasa parte de él a otro asegurador, que, por
consiguiente, toma la responsabilidad de pagar la proporción que le corresponda
en el caso de que ocurran los riesgos previstos en el seguro contratado.
Los riesgo que técnicamente puede asumir una compañía de seguros tienen un límite, pasado el cual se impone la necesidad de realizar reaseguros para ceder a otras compañías ese exceso de riesgos.
La regla fundamental para establecer el límite de riesgos que pueden asumir
se halla en la uniformidad de los capitales asegurados por cada compañía.
Para evitar el desequilibrio que puede producir la falta de uniformidad
de los capitales, las compañías reaseguran la parte de los seguros que excede el
límite normal de los capitales asegurados.
El límite de los riegos que puede correr una compañía de seguros se
denomina pleno. La compañía que cede el excedente de su pleno se llama cedente y
hace un reaseguro pasivo. La compañía que toma el reaseguro se denomina
cesionaria y hace un reaseguro activo.
A su vez, un reaseguro activo puede ser materia de un nuevo reaseguro en
otra compañía. Este reaseguro se denomina retrocesión. Por lo común las
compañías cedentes pagan a las cesionarias las misma prima que cobran a los
asegurados y perciben de ellas una comisión más alta que la que deben abonar a
sus agentes o corredores.
En nuestro país el reaseguro es regulado por el I.N.D.E.R. (Instituto
Nacional de Reaseguro), que monopoliza los reaseguros de las compañías
nacionales y el 30% aprox. de las compañías extranjeras. A su vez el I.N.D.E.R.
puede retroceder sus reaseguros a compañías nacionales o extranjeras que operan
en nuestro país o a aseguradoras del extranjero.
14. Anulaciones
Las pólizas emitidas se anulan cuando se rescinde el contrato de seguro.
Ello ocurre por lo común en los siguientes casos:
ü Falta de pago de la prima.
ü Cambio de dueño de la cosa asegurada.
ü Reticencia.
ü Fraude del asegurado.
Con la anulación de la póliza la entidad aseguradora solo tiene derecho
a percibir la prima correspondiente al riesgo que ha corrido.
15. Liquidación de siniestros
La liquidación de siniestros comienza con la comunicación que el
asegurado o el beneficiario del seguro deben formular a la entidad aseguradora,
para que esta abone el capital asegurado. Para la liquidación de los siniestros
resultan necesarias tres etapas:
1. La comprobación del siniestro.
2. Su valoración.
3. La liquidación, para proceder a su pago.
A fin de comprobar debidamente el siniestro, el asegurador exige una
serie de pruebas tendientes a ese objeto y realiza todas las gestiones que
considera convenientes para cerciorarse del suceso que se halla cubierto por el
seguro.
La valuación de los daños sufridos por el asegurado en los seguros sobre
las cosas es de suma importancia, porque el monto de la indemnización no solo
depende del capital asegurado, sino también del valor de las cosas en el día del
siniestro. La valuación de los bienes asegurados requiere la intervención de
expertos o peritos liquidadores.
16. Reservas
Las reservas de las compañías de seguros son de dos clases. Las del
primer grupo se constituyen con utilidades líquidas y realizadas, como ocurre en
todas las empresas, por ejemplo, Reserva Legal, Reserva Facultativa, Reserva
General de Previsión, etc.
El otro grupo está integrado por las reservas técnicas propia de la
explotación de seguro.
Las reservas del primer grupo tienen por objeto aumentar los medios de
acción de la empresa, prevenir quebrantos futuros o hacer distribuciones
posteriores entre los socios o accionistas. En cambio, las reservas técnicas no
responden a estas finalidades y representan un pasivo o compromiso a cargo de la
compañía aseguradora, lo que pone bien de manifiesto la diferencia esencial que
existe entre ambos tipos de reservas.
Reserva para riesgo en curso: Una determinada porción de las primas
percibidas en cada ejercicio en los seguros eventuales se transfiere a esta
reserva. Para cada uno de los ramos de seguro que se explote se utiliza una
reserva de esta naturaleza, tanto para los seguros directos como para los
reaseguros tomados.
El asegurado, al contratar un seguro, adquiere la obligación de pagar
anticipadamente la prima respectiva. Lo haga de inmediato o en cuotas , lo
cierto es que la compañía dispone de una masa de valores activos con la cual
debe afrontar los siniestros correspondientes a las pólizas emitidas. Los
siniestros que ocurran en el año de la emisión de la póliza se abonan con esa
masa de valores. Pero es posible que halla siniestros en el ejercicio posterior.
Por lo tanto, para hacer frente a su pago es necesario reservar, de las primas
de cada año, una determinada proporción, que se acredita a la Reserva de Riesgos
en Curso de cada uno de los seguros eventuales.
Sobre la constitución de las reservas de este tipo rigen las normas
siguientes:
· En general, para los seguros de riesgos eventuales debe reservarse el 80%
de las primas, netas de anulaciones y reaseguros, que sean representativas del
riesgo no corrido al término del ejercicio.
· En los seguros marítimos que se halla contratado por viaje la reserva
se constituye por el total de las primas, netas de reaseguros y anulaciones,
correspondientes a los dos últimos meses de cada ejercicio.
· En los seguros de fidelidad y garantía hay que reservar el 40% de las
primas netas de cada ejercicio y un adicional del 15% sobre el promedio de las
primas netas de los últimos tres ejercicios.
Reserva Matemática: Se constituye para los seguros de vida. Teóricamente
las primas de estos seguros, dada su naturaleza, deberían elevarse de continuo,
por la mayor probabilidad de muerte del asegurado a medida que transcurre el
tiempo. Pero si así se hiciera los seguros de vida serían prohibitivos a partir
de cierta edad. Para evitar este inconveniente las compañías de seguro perciben
primas niveladas o medias. Quiere decir que un asegurado en sus comienzos
abonará primas en exceso con relación a lo que corresponda según su probabilidad
de muerte, y pagará primas más reducidas a partir de una edad determinada. La
cantidad abonada en exceso durante estos primeros años , constituye la prima de
ahorro. Con ésta y la parte que se toma de la prima de riesgo, así como con los
intereses acumulados, se forma la reserva matemática del seguro.
Reserva para Siniestros Pendientes: A esta reserva se le acredita el
importe de los siniestros denunciados que permanecen en trámite de liquidación y
que por esa causa aún no han sido abonados, ya se trate de seguros directos o de
reaseguros.
Fondo de Acumulación Asegurados Vida: Se acreditan a este fondo las
partidas a distribuir entre los asegurados de la Sección Vida como beneficio
complementario, según las condiciones estipuladas en las pólizas. Esas partidas
pueden ser utilidades de dicha Sección o ingresos de éstos que se afectan a esa
finalidad.
Resumen:
Sobre las compañías aseguradoras y los regímenes legales que las fiscalizan en Argentina. Incluye clasificación y definición de los términos más utilizados dentro de la actividad aseguradora.
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