1. Introducción
En este contexto, escoger las herramientas tecnológicas adecuadas para
administrar la organización interna, optimizar los procesos y planificar
la actividad, significa adquirir la capacidad para competir en nuevos
escenarios.
Las empresas pueden tener distintas dimensiones, pero todas deben
desarrollar actividades similares (comprar, vender, mantener relaciones
con los clientes, llevar la contabilidad, administrar el personal y
adaptarse a las modificaciones de las normativas legales y financieras).
Por lo tanto, también las pequeñas y medianas empresas deben adoptar
tecnologías que soporten plenamente los objetivos de la empresa y que
permitan reaccionar de forma rápida y flexible ante los acontecimientos
externos, interviniendo en la organización comercial, en la logística de
producción y en la toma de decisiones financieras.
El enfoque tradicional, que tiende a predominar todavía hoy, tiene a la
empresa como centro del análisis. Así, las grandes empresas son
comparada con la pequeña y las mediana de donde resulta, en la mayoría
de los cotejos, que aquella opera con ventajas respecto a estas. En
efecto, las grandes empresas suelen disponer de poder de mercado,
produce amparada en economías de escala y dispone de influencias que las
empresas de menos tamaño por lo general no tienen.
Este enfoque determina, obviamente, las políticas de fomento a las
micro, pequeñas y medianas empresas, concebidas como unidades que deben
ser reforzadas en aquellos aspectos que, se supone, presentan más
debilidades...
Es bueno reiterar que cuando se menciona a la pequeña empresa se hace
referencia a aquella que reúne cierto tamaño mínimo que la habilita a
disponer de equipo gerencial, esfuerzo de marketing y algún acceso,
aunque limitado, a los flujos financieros formales (bancarios y,
eventualmente, del mercado de capitales).
Se presentara en el siguiente seminario el comportamiento de las PYMES
en tiempos de crisis y como afectan los indicadores adversos de
desempleo generalizado, la mala economía imperante a nivel global e
interna del país en el desarrollo de estas.
El sector denominado PYME en especial en los países de un grado
semejante o inferiores a Chile juegan un rol fundamental en el
desarrollo y formación de los sectores medios y bajos de la sociedad
contribuyendo a generar un adecuado factor de ingresos para el país.
Estas posen un gran poder generador de empleos (estables o temporales) y
a la vez emplean a la mano de obra mas abundante en nuestro país, siendo
esta calificada como no calificada .Produciendo así un mejoramiento de
los niveles de desempleo existentes en la población (generando trabajo)
. De este modo es como las PYME forman un aporte a la industria chilena
ya que ayudan a los grandes productores a generar sus productos.
Así mismo las PYME Según la definición de CORFO, pequeña y mediana
empresa es aquella cuyas ventas anuales se encuentran entre 40 y 1.600
millones de pesos. Esta acepción es una de las más utilizadas en nuestro
país, porque define el rango de estas unidades productivas que pueden
beneficiarse con los programas de fomento productivo de dicha
institución. En el ámbito internacional, el concepto de pequeña y
mediana empresa suele asociarse principalmente a los niveles de ventas
y, en menor medida, en el número de trabajadores. Pero, en definitiva,
en el exterior la clasificación PYME corresponde a una empresa de un
tamaño superior a la utilizada en Chile.
En Chile, en la mayoría de los casos, la PYME es una empresa de origen
familiar, dedicada a la prestación de servicios o fabricación de un
producto, ya sea intermedio o de consumo final, que orienta su negocio
por lo general al mercado interno.
Entre las PYME, se encuentran empresas de los rubros textil, cuero y
calzado, plástico, químico, madera y muebles, imprentas y metalmecánica,
todas ellas insertas en sectores transables, muy afectos a la
competencia con importaciones.
En muchos casos, estas industrias han visto disminuir su participación
de mercado respecto de los productos extranjeros durante las últimas
décadas, pero en algunos otros, han conseguido niveles de competitividad
suficientes como para afrontar la competencia internacional e incluso
exportar.
Los avances a nivel local y la llegada de productos importados, obliga a
la PYME a estar en un permanente proceso de profesionalización de su
gestión, modernización tecnológica para incrementar la productividad y
redefinición estratégica del negocio, para posicionarse en un nicho de
mercado específico. Sin embargo, un alto porcentaje de éstas, o no ha
iniciado este proceso, o tiene dificultades para llevarlo a cabo, ya sea
por falta de capacidad interna, o porque el funcionamiento de los
mercados financiero y tecnológico, no se adecua a sus necesidades y
características.
En promedio, la PYME tiene entre 15 y 150 trabajadores, en su mayoría
semicalificados, que han aprendido un oficio mediante la experiencia y
la capacitación en el mismo puesto de trabajo. Es muy usual que los
empleados del área producción se hayan especializado en una función tras
seguir una carrera de varios años, comúnmente al interior de una misma
empresa o rubro.
En el segmento de las PYME, usualmente los cargos directivos son
ocupados por integrantes de la familia propietaria, en las áreas de
administración y producción, cuyas funciones no se encuentran definidas
formalmente. Por su parte, las industrias de mayor tamaño suelen haber
profesionalizado la dirección de las áreas funcionales de la empresa e
incorporando ejecutivos y directores no relacionados con la familia
controladora.
Uno de los grandes desafíos para la PYME de carácter familiar, es lograr
la independencia de su gestión respecto de la propiedad, desplazándola a
un plano netamente técnico. En las industrias más pequeñas, este
problema se encuentra incluso en las finanzas de la organización, que
con dificultad son independientes de las finanzas familiares.
En conjunto, las PYME, emplean alrededor de 360 mil trabajadores, lo
cual constituye un 48% del empleo generado por la industria
manufacturera y un 6,8% del total del empleo nacional. Su magnitud es
algo menor al número de trabajadores contratados por el sector
construcción y cerca de la mitad de los ocupados en la agricultura. No
obstante, el empleo industrial es de carácter mucho más estable y
permanente que el de los otros rubros mencionados.
De las casi 90.000 empresas PYME registradas en nuestro país, un 13%,
que corresponde a 11.577 empresas, se ubica en el sector manufacturero.
A su vez, estas PYME industriales, constituyen el 29% del total de
empresas que conforman la industria manufacturera.
Respecto de la composición de la PYME, un 24% es del sector metalúrgico-metalmecánico;
un 23% de alimentos; un 20%, textil; un 11% corresponde a imprentas y
editoriales; un 10% a madera y muebles y un 9% a la industria química.
2. PYME
Clasificación de las PYME
a) Mediana empresa : Son aquellas en las cuales existe una
diferenciación a nivel de funciones de dirección y administración, pero
el capital queda en manos de una persona o de un grupo familiar, por lo
tanto queda limitado Según la Corporación de Fomento de la producción
(CORFO 2001)
Tamaño
Valor Ventas anuales en U.F.
Microempresa
menos de 2.400
PYME
entre 2.400 y 100.000
Gran Empresa
mas de 100.001
b) Según el Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC 2001)
Tamaño
Numero de empleados
Microempresa
1 a 9
PYME
10 a 199
Gran Empresa
mas de 200
c) Según CEPRI (Centro de Producción Integral 2001)
De acuerdo a las Clasificaciones de PYMES es importante determinar lo
siguiente:
Precisar correctamente -¿se trata de una simple crisis?, ¿es ya
catástrofe? o ¿estamos en el tránsito de la primera a la segunda?,
¿tránsito global en el que algunas partes de las empresas ya están
sufriendo la catástrofe mientras otras todavía empiezan a sufrir la
crisis?- es fundamental pues la estrategia que se lleve dependerá de esa
valoración. Las cifras y las estadísticas sobre el empeoramiento de la
situación son cada vez más alarmantes indicando que lo que se define
como "Crisis" esto está llegando ya al desbordamiento ¿irreversible?.
Frente a este panorama mundial, colectivo, ¿podemos hacer algo?.
La respuesta a la pregunta anterior nos lleva inevitablemente al
cuestionamiento de determinados dogmas y paradigmas fundamentales que
legitiman la irracionalidad capitalista. La administración es mucho más
que el conocimiento de las interrelaciones variables y delicados
equilibrios inestables de todas las partes de la organización. También
es una concepción filosófica de la existencia que confirma puntos
básicos del materialismo histórico. El concepto de "calidad de vida",
por ejemplo ¿es compatible con el consumismo y todo lo que legitima y
exige?. A su vez, ¿la "calidad" es compatible con el "crecimiento", por
ejemplo?. Pero el problema no es tanto de discusiones teóricas y
semánticas, de innegable importancia, sino de comportamiento práctico
colectivo e individual, permanente y consciente. Ahora bien ¿no puede
acarrear un descenso financiero el llamamiento a una vida austera y sin
lujos superfluos por mucho que aclaremos qué es la "calidad de vida"?. O
en otras palabras: ¿es rentable seguir endeudándose da coherencia?, y si
no lo es ¿qué tenemos que hacer?.
Ya hace poco tiempo se ha estado murmurando sobre una palabra que esta
remeciendo el sistema conocido del mundo empresarial “CRISIS” que es
esto, que significa, que se entiende, a quien afecta, han sido las
grandes interrogantes que se han establecido en estos momentos .
Sin duda alguna la palabra crisis ha calado hondo en el mundo
empresarial y se ha tratado de salvaguardar a las empresas nacionales.
Pero esto ha generado que se cuiden algunas y que se olviden otras es el
caso de las PYME o sector productivo que no genera muchas ganancias al
estado. Para ello en este trabajo se tratara de poner o dejar bien en
claro que es una crisis a quien la afecta y especialmente como afecta al
sector productivo llamado PYME en el desarrollo de sus RRHH.
Las ventas en las PYMES
Iincluye los sectores correspondientes a la producción de bienes como
Minería e Industria, los Servicios de electricidad, gas y agua (E.G.A.),
la Construcción y los Servicios Comerciales y de Transporte. No
considera, en cambio, los sectores agrícolas, financiero ni los
servicios comunales, sociales y personales.
EMPRESAS
VENTAS ANUALES
Cantidad
%
%
1.000 UF
%
UF/Empresas
Sin ventas
237,964.0
40.5
Excluidas
-----
----
X < 1UF
Micro Empresa
283,856.0
48.3
81.2
134,800.7
3.0
474.9
PYMES
61,337.0
10.4
17.6
785,886.1
17.4
12,812.6
Grandes
4,195.0
0.7
1.2
3,599,512.9
79.6
858,048.4
Subtotal excl. S/ventas
349,388.0
59.5
100.0
4,520,199.7
100.0
12,937.5
Total
587,352.0
100.0
-----
-----
-----
-----
Fuente INE 2002
El universo comprendía en el año 2000 cerca de 590.000 empresas. De ese
total, el grupos “sin ventas”, es decir, con menos de 1 UF de ventas
anuales, alcanzaba el 41% del total de las empresas. Las
“micro-empresas” (1 a 2.400 UF de ventas anuales) representaban un 48%
del total. El grupo conformado por las “empresas pequeñas” (2.400 a
25.000 UF de ventas anuales) alcanzaba el 9%. Las “empresas medianas”
(25.000 a 100.000 UF de ventas anuales) sólo llegaban al 1,4% y las
“empresas grandes” (más de 100.000 U.F. de ventas anuales) apenas
alcanzaban al 0,7%. Contrastan estas proporciones con las ventas
realizadas por cada grupo. Así las grandes empresas realizaban el 80% de
las ventas; las medianas, el 9%; las pequeñas, el 8%; y las micro
empresas, sólo el 3% del total esto demuestra que cada vez más se
acercaban más la PYMES a la crisis económica de la cual tanto se
hablaba.
Se incluyeron la totalidad de las PYMES (pequeñas y medianas) y las
micro-empresas de más de 600 UF de ventas anuales. Estas alcanzan
aproximadamente 80.000. De este modo, el universo considerado en el
estudio se compuso de 140.000 empresa.
El principal indicador es el valor de las ventas y tiene por objeto
expresar el nivel de actividad de las empresas y su variación con
respecto al mismo semestre del año anterior. En este caso, el resultado
se refiere al primer semestre del año 2001 con respecto al del primer
semestre del 2000.
Se muestra un ligero aumento de 2,9% del valor nominal de las ventas de
las medianas, pequeñas y micro-empresas (Mipymes) entre los dos
semestres considerados. En ese período, las empresas medianas aumentaron
sus ventas nominales en 4,8%; las pequeñas subieron 2,1% y las
microempresas disminuyeron en un 0,2%. Si se consideran las variaciones
de precios del período, es probable que las ventas reales hayan
disminuido o permanecido en el mismo nivel.
La parte de las ventas de las Mipymes dirigidas al mercado externo es
bastante débil. Sólo alrededor del 4,5% de las empresas exportaron y el
valor exportado representó alrededor del 3,5% de sus ventas totales.
Existe, sin embargo, una diferencia importante entre las empresas
medianas y las pequeñas ya que las primeras tienen una actividad
exportadora dos veces superior a las pequeñas. En general, las Mipymes
realizan casi la totalidad de sus ventas, más del 95%, en el mercado
interno.
Desde otro punto de vista, sin embargo, las exportaciones de estas
empresas representan cerca del 5% de las exportaciones chilenas y del
14% de las exportaciones no tradicionales. Se advierte entonces una
paradoja: las Mipymes son relativamente importantes para el Comercio
Exterior, sobretodo para el sector no tradicional, pero el Comercio
Exterior no es muy importante, por ahora en el corto y mediano plazo,
para el conjunto de las Mipymes. En efecto, para aumentar sus ventas en
1% sólo por medio de exportaciones, se requerirían que éstas aumentaran
en cerca de 30%. Desde luego, existen grupos de unidades para las cuales
este aspecto es muy importante, aunque no lo sea para la gran mayoría de
las empresas consideradas.
El resultado general que se muestra en materia de empleo en las Mipymes
entre los primeros semestres de los años 2000 y 2001, es una disminución
en todos los tramos de tamaño y en todos los sectores económicos
considerados, con la excepción de los servicios de utilidad pública
(Electricidad, Gas y Agua, E.G.A.). El grupo más afectado es el de la
micro-empresa con una disminución de 5,8%. Esto es coherente con la
posible disminución de las ventas reales ya señalada. El número de
trabajadores por empresa disminuyó ligeramente en el sector de las
pequeñas y medianas. Pero, la reducción más significativa tuvo lugar en
las micro empresas.
En distintos estudios, tanto las ventas como los trabajadores por
empresas se utilizan para definir los diferentes tramos de tamaño de
esas empresas. En ese sentido, hay que advertir que la estratificación
de tamaños por ventas resulta bastante diferente de la que se efectúa de
acuerdo al número de trabajadores. Por ejemplo, la estratificación por
ventas incluye unidades con un número de trabajadores menor que la
segunda..
Las ventas nominales por trabajador aumentaron en las empresas de todos
los tamaños y sectores económicos. El aumento fue de 5,2% para el total
del grupo Mipymes con un mínimo de 2,4% en el conjunto de tamaños y
sectores. Esto sugiere que en términos reales los valores de ventas por
trabajador se han mantenido o han aumentado ligeramente.
Las remuneraciones nominales, por su parte, han aumentado muy
débilmente; sólo en 0,9% para la totalidad de las Mipymes y un máximo de
1,9% para el grupo de empresas pequeñas. Estos resultados indican que
casi con seguridad las remuneraciones reales han disminuido. Esto junto
a un eventual aumento o mantenimiento de las ventas reales por
trabajador, indican que su costo salarial real ha disminuido aunque en
un porcentaje más bien débil.
Los productores de las Mipymes estiman que sus precios de venta se han
mantenido o aumentado muy débilmente. Incluso en el caso de las
micro-empresas habrían disminuido levemente. Escapa a esta situación el
sector de Servicios de Utilidad Pública (E.G.A.) que acusa un aumento de
6,5%. Por otra parte, los empresarios declaran que los precios de compra
de sus insumos (materia prima, productos intermedios, servicios) han
aumentado en forma significativa en todos los sectores económicos y
tamaños en montos que giran en torno del 7%. Según esta información, el
sector Mipymes estaría sometido a un “ efecto de tijeras” ya que sus
costos en insumos aumentan con respecto al valor de sus ventas.
El menor costo salarial real pareciera insuficiente para compensar la
disminución del margen por la causa anterior. A esta situación se
agregan los costos financieros que son bastante elevados. No debe
sorprender, en consecuencia, que se produzca una disminución general
importante de las utilidades (o aumento de las pérdidas) en todos los
tamaños y sectores del Universo Mipymes.
La renegociación de las deudas de las Mipymes fue, sin duda, la medida
más importante que se tomó este año en relación con estas empresas.
Es así como se incorporó una pregunta destinada a examinar el avance del
proceso al inicio del segundo semestre del año 2001. Los resultados
indican una situación más o menos parecida en los tres tamaños
considerados. Un poco más del 50% de las empresas ha iniciado la
renegociación y la ha terminado sólo el 8% del total de ellas. Estas
últimas corresponden sólo al 5% de las microempresas, y entre 11% y 12%
pertenecen a los otros grupos. La mayor parte de las renegociaciones
iniciadas, en consecuencia, se encontraba en trámite en los meses de
julio y agosto del 2001.
Estos resultados pueden subestimar en cierta medida los porcentajes de
renegociaciones terminadas y en curso debido a que un porcentaje de las
empresas que no ha iniciado el trámite no está interesado en hacerlo y,
por lo tanto, el universo de candidatas a renegociar es inferior al del
total de empresas consideradas.
La importancia de la renegociación para las Mipymes se puede apreciar
en el porcentaje de las ventas que representan los pagos por
amortización, intereses, comisiones, y otros gastos ligados a la deuda.
En todos los tamaños este gasto es prácticamente del 20% de las ventas.
Sectorialmente éste se eleva a un 25% en el caso de la Minería y del
Transporte. En el resto, es del orden del 20% o menos. Esta carga es
considerable en cualquier circunstancia pero, sin duda, en una situación
de estancamiento de la ventas, su pago regular pasa a ser prácticamente
insostenible.
La información anterior se complementa con la concerniente al grado de
endeudamiento de las Mipymes respecto a su patrimonio.
Al observar los antecedentes, se puede apreciar que éste es más bien
bajo para las empresas pequeñas y un poco más importante para las
medianas, pero en los dos casos es razonable y apenas un poco más
importante que la carga semestral
Resulta, en consecuencia, que el problema financiero principal de este
grupo de empresas parece ser la estructura de plazos y de tasas de
interés, y no el de un sobreendeudamiento.
Este resultado parece razonable si se considera que éstas empresas
tienen en general un acceso restringido al crédito.
Las Mipymes, en su conjunto, declararon estar conectadas a Internet en
un 22% y por conectarse en el segundo semestre del año 2001, un 7%
adicional. Existe, sin embargo, una fuerte diferencia por tamaños. Las
empresas medianas están conectadas en un 60%, y había más de 7% por
hacerlo en lo que restaba del año. Las pequeñas tienen conexión en el
32% de los casos con una previsión de 8% adicional en el segundo
semestre de 2001. Finalmente, las micro-empresas utilizan Internet sólo
en un 11,4%. Ese porcentaje debería haber aumentado en 6% en el resto
del año.
Desde el punto de visa de los sectores, los porcentajes más altos para
el conjunto Mipymes corresponde a las empresas de la Construcción y del
Comercio al por Mayor con 44,8% y 44,1% respectivamente.
El mercado del Trabajo en Chile
Un acercamiento inicial a las características del mercado del trabajo se
desprende de la estructura que éste posee. Los gráficos siguientes nos
muestra el perfil de la ocupación y combinados permiten conformar un
relieve de este ámbito de la economía.
Dos elementos resultan particularmente importantes: sobre el 67% de los
ocupados son trabajadores asalariados y que el 64% se desempeña en
actividades de servicios. El primer antecedente se combina con la
distribución de la ocupación según tamaño de empresa, lo que nos lleva a
que casi la mitad de los ocupados se desempeñe en microempresas de menos
de 10 trabajadores, quienes son precisamente los más afectados por la
crisis actual y los que arrastraban las condiciones laborales más
deterioradas. La alta proporción de trabajadores que se desempeñan en
actividades de servicios se relaciona con los impactos de la apertura
económica implementada en el periodo de el Gobierno militar que se
tradujo en una paulatina desindustrialización en favor de actividades
relacionadas con la extracción de recursos naturales y el crecimiento de
los servicios asociados. Con todo, este fenómeno en el mercado del
trabajo es propio de las formas de modernización capitalista en los
países periféricos.
A estas condiciones generales se suma la extensión de las jornadas de
trabajo donde se aprecia un paulatino descenso durante los últimos años,
que refleja la ampliación de los trabajos a jornada parcial, que en
general presentan más altos niveles de precariedad.
Unido a la disminución de la jornada promedio semanal se puede observar
una mayor participación de la mujer en las jornadas inferiores a la de
carácter regular de 48 horas, lo que se explica tanto por la
vulnerabilidad que enfrentan en el mercado del trabajo, como por las
restricciones sociales que enmarcan su inserción.
Otra de las variables estructurales del mercado del trabajo es la
distribución del ingreso que se produce en su interior, es decir la
distribución funcional y el efecto que produce en la distribución
personal. Chile presenta una de las peores distribuciones del mundo, lo
que es efecto del deterioro de la situación de los trabajadores durante
el Gobierno militar, situación que no se ha revertido hasta ahora. Si
bien, durante lo últimos años el volumen total de personas pobres ha
disminuido desde representar un 47% de la población en 1987, a poco más
del 20% en la actualidad, esto es resultado de la ampliación de la
ocupación durante la década del ’90 y por tanto de los ingresos
familiares totales. Sin embargo, dado la baja calidad de los empleos y
de las remuneraciones, esto se ha traducido en una distribución más
regresiva del ingreso.
En el contexto actual de contracción, uno de los signos del impacto en
el mercado del trabajo se encuentra, además de en los ámbitos de
ocupación y desocupación, en el comportamiento de los salarios reales,
los que han disminuido de manera importante las tasas de variación que
venían experimentando. Mientras en 1994 venían creciendo por sobre el
5%, en el año recién pasado aumentaron sólo un 0,7%. En el caso del
Salario Mínimo Legal, la década del ’90 observó un importante
incremento, que acumulado representa cerca del 50% real, el que sólo se
ha venido a moderar en los últimos años.
Esta estructura general del mercado del trabajo en Chile, se encuentra
sujeta a las condiciones actuales de la crisis y el estancamiento que se
experimenta en la actualidad. Los principales efectos de la incapacidad
de recuperar tasas altas de crecimiento, como las observadas durante la
década del ’90, se encuentran en el mercado del trabajo.
3. La persistencia de la desocupación
Como señalamos, la desocupación persistente es el principal síntoma
junto a la desaceleración de la actividad y el gasto, del estancamiento
en que se encuentra la economía chilena. Al primer trimestre de 1999,
cuando la crisis aún no se desataba en Chile, la tasa de desocupación
alcanzaba al 5,3% y en el segundo trimestre del presente año se ubicó en
9,7%.
Un primer problema se vincula a la mantención durante todo el periodo,
de altas tasas de desempleo, lo cual contrasta con el crecimiento de
5,4% que experimentó el producto el año 2000. La explicación fundamental
de este hecho radica en que los sectores que explican el crecimiento
señalado, son los rubros de exportación y dentro de ellos los
productores de recursos naturales.
Estos sectores demandan una escasa cantidad de fuerza de trabajo. Es el
caso de la minería, que explicando un 45% de las exportaciones y un 11%
del producto, sólo contribuye con 73 mil puestos de trabajo, es decir el
1,4% de la ocupación total. Mientras el crecimiento se encuentre
explicado por los recursos naturales exportables, la tasa de
desocupación se mantendrá en los rangos actuales.
Analizado por sectores el problema, la Industria, la Construcción y la
Minería aparecen como los que han sufrido el impacto mayor en términos
de empleo. En conjunto perdieron desde inicios de la crisis 220 mil
puestos de trabajo, correspondiendo el 60% sólo a la Industria.
Un segundo problema se refiere a una condición de más largo plazo en la
economía chilena y que ya refleja un carácter estructural. Es la tasa de
absorción o, en otros términos, la capacidad de crear puestos de
trabajo.
La tendencia general que muestra Chile con respecto al Empleo en los
rangos presentados y que refleja durante la década un persistente
deterioro en la capacidad de creación de nuevos puestos de trabajo por
cada punto de crecimiento del producto, resulta inquietante. Esto, sin
olvidar que la economía presentó en la mayor parte de ese periodo altas
tasas de crecimiento.
Las implicancias de esta situación se enmarcan en los debates recientes
respecto a un eventual agotamiento del modelo de crecimiento o el inicio
de un proceso de esta naturaleza.
Si la inmensa mayoría de los trabajadores en Chile se desempeña en el
sector de los bienes y servicios no transables y simultáneamente
constituyen una parte importante del mercado interno, se da el caso de
dinámicas de crecimiento empobrecedoras. En Chile, de confirmarse las
tendencias presentes, la economía puede retomar una senda de crecimiento
y al mismo tiempo, mantener e incluso elevar el desempleo y la pobreza.
En dicho escenario coexisten simultáneamente dos economías con dinámicas
y tendencias divergentes. Una vinculada al sector externo y la otra
anclada a la economía doméstica. Esto a pesar de los mecanismos de
difusión que poseen las exportaciones, sobre el resto de los sectores.
Es un escenario posible en rangos de corto plazo, en tanto no resulta
socialmente sustentable una situación de esta naturaleza.
Cuantificación del problema: Tanto las encuestas del INE ( a nivel
nacional ) como las del Departamento de Economía de la Universidad de
Chile ( Gran Santiago ) muestran la existencia de un problema de gran
magnitud, que lejos de irse aminorando en el transcurso del año se
agravó.
Las cifras de ocupación y desocupación entregadas por el Departamento de
Economía indican que el desempleo en los primeros meses del 2002 siguió
creciendo y alcanzó su nivel más elevado para un mes de marzo desde el
inicio del proceso recesivo. Comparado con igual mes del año anterior la
tasa de desocupados aumentó en 0,7 puntos porcentuales y si la relación
se establece con marzo de 1998 - o sea, el momento previo al inicio del
curso recesivo - más que se duplica en términos porcentuales. El drama
de la desocupación se agravó en vez de reducirse.
Las cifras del INE para el trimestre móvil febrero-abril del 2002
también muestran un aumento en la desocupación nacional, con relación a
los mismos meses del 2001, al incrementarse su tasa de un 8,5% de la
fuerza de trabajo a un 9,1%. En realidad, su nivel es superior, dado que
se considera una disminución de la fuerza de trabajo en cifras
anualizadas de 0,5%. Este hecho sólo es una consecuencia que numerosas
personas pasan a la categoría de inactivos al no contestar que buscan
trabajo en el momento de la encuesta. Si se considera tan solo que en el
cuatrienio 1996-1999 el crecimiento promedio anual de la fuerza de
trabajo fue de 1,45%, o sea 1,95 puntos porcentuales por encima de la
del trimestre móvil febrero-abril, y se agrega este porcentaje a la tasa
de desocupación dada a conocer por el INE, su nivel sube a 11,05%.
A nivel regional el problema se agudiza en algunas zonas del país.
Cuatro regiones alcanzaron en febrero-abril, según las cifras entregadas
por el INE, una desocupación de dos dígitos: la octava ( 11,7%), la
primera ( 11,3%), la quinta ( 11,3%) y la tercera ( 10,7%). Por
ciudades, el INE constató los niveles más altos de desocupados en Lota (
17,9%), Valparaíso (17,8%), Vallenar ( 17,6%) y Talcahuano ( 17,0%).
Ello indica que debe haber, frente a un problema que es nacional, una
preocupación principal por algunas regiones y localidades.
Los aumentos en la producción de bienes y servicios no se tradujeron en
más puestos de trabajo, como es usual. En ello incide el impacto
ocupacional negativo del proceso de apertura económica seguido, que
destruye plazas laborales al sustituir masivamente producción nacional
por importaciones, mientras que la expansión del sector exportador
genera muy poca nueva ocupación. Las cifras confirman que se sufre las
consecuencias combinadas de una pérdida de puestos de trabajo por
factores propios del ciclo económico, consecuencia de una demanda
interna que sigue baja, con otros de raíz estructural.
Las estadísticas del departamento universitario registran tasas de
desempleo de dos dígitos en el Gran Santiago desde septiembre de 1998, o
sea desde el momento que se desató el proceso recesivo, prolongándose ya
por cerca de tres años. Se trata de un lapso extraordinariamente largo.
El número de desempleados aumentó de 159.900 en marzo de 1998 a 366.800
al mismo mes del 2002, o sea, en más de 200.000 personas; es decir
creció en un 129,4%. Cerca de la quinta parte de los hogares al momento
de la encuesta, sufría el problema, dado que los hogares sólo con
desocupados constituían un 5,5% del total y los con desocupados y
ocupados simultáneamente alcanzaba a un 14,1%. Otros hogares enfrentaron
la contingencia antes y otros, de seguir la situación, lo harán en un
número importante más adelante.
Si ahondamos más en las cifras se concluye que los datos anteriores, a
pesar de ser impactantes, no dimensionan completamente el problema. Los
datos publicitados de las encuestas no consideran la subocupación
obligada ( es decir, de aquellas personas que expresan su deseo de
trabajar más horas ) como tampoco a los incorporados a la categoría de
inactivos con manifestación clara de su intención de trabajar.
De acuerdo a las estadísticas del INE, los "ocupados que trabajan menos
de 35 horas a la semana que preferirían trabajar más horas", en el
trimestre móvil noviembre 2001-enero 2002, eran 302.130 personas, un
5,2% de la fuerza de trabajo, de los cuales 186.850 ( 3,2%) lo hacían
entre 15 y 25 horas y 115.280 ( 2,0%) entre 26 y 34 horas.
En los trimestres móviles de octubre-diciembre 2000 y agosto-octubre
2001 el número de los "ocupados que trabajan menos de 35 horas a la
semana que preferirían trabajar más horas" superó las 333.000 personas.
Por tanto, a la desocupación abierta anotada por el INE en el trimestre
indicado, un 8,4% de la fuerza de trabajo, se le debe sumar otro 5,2% de
subocupados, si se considera como tales a los "ocupados que trabajan
menos de 35 horas a la semana que preferirían trabajar más horas". Se
llegan así a un 13,6% de la fuerza de trabajo, equivalente a 792.590
personas. Obviamente de usarse como base las estadísticas de la
Universidad de Chile se alcanzarían porcentajes superiores.
De otra parte, entre los inactivos se encuentran aquellos encuestados
sin trabajo que manifiestan explícitamente su deseo de trabajar, lo cual
configura un tipo de "desempleo oculto" o "potencial", si se expresa más
suavemente. Los estudios efectuados sobre el tema concluyen que en esta
situación se encuentra entre el 5% y la 8% de la fuerza de trabajo. Si
para nuestro cálculo consideramos el porcentaje más bajo, se llega a la
conclusión que, usando las cifras de noviembre 2001 - enero 2002, un
18,6% de la fuerza de trabajo, es decir 1.089.407 personas, tenía
"problemas ocupacionales".
Una conclusión a la luz de estos antecedentes es la necesidad, para
mostrar más nítidamente la realidad, de entregar a la opinión pública
abiertamente antecedentes que incluyan, además de la información
habitual sobre fuerza de trabajo, ocupados y desocupados ( cesantes y
los que buscan trabajo por primera vez ), la información sobre quienes
trabajan menos de 35 horas y desean hacerlo en un tiempo superior y la
de los inactivos con deseos de trabajar. O más concretamente, que se
publicite la estadística completa y no parcial.
Propuestas para el corto plazo: El tema de fondo es cómo encarar
resueltamente el flagelo de la desocupación. Si la causa del desempleo,
como muestran los hechos, proviene por un lado de una demanda interna
insuficiente, el desafío planteado es cómo aumentarla. Hasta ahora la
acción del aparato estatal, al actuar sólo con una mano, usando
exclusivamente y a destiempo el mecanismo de la tasa de interés, resulta
insuficiente. En particular, se requiere emplear decididamente el gasto
público como elemento reactivador, para lo cual debe superarse el
esquema de privilegiar a todo evento el manejo del saldo presupuestario.
Frecuentemente, las reactivaciones se han apoyado en dos mecanismos
fundamentales: gasto público ( principalmente construcción y obras
públicas ) y devaluación del tipo de cambio real. El gasto público tiene
un conocido efecto multiplicador de los niveles de actividad económica,
mientras que la devaluación - más aún cuando la moneda chilena permanece
sobrevaluada - evita que el incremento de la demanda interna se canalice
vía importaciones, no posibilitando la recuperación de las actividades
económicas internas, particularmente en una economía cada vez más
abierta como la chilena. Al mismo tiempo, estimula las exportaciones.
Constituye una necesidad nacional urgente que el gobierno aumente el
gasto público en forma significativa. En circunstancias como las
actuales, la teoría económica considera recomendable la generación de un
déficit fiscal. Tal ha sido el núcleo de las políticas utilizadas para
enfrentar esta fase de los ciclos económicos por parte de diferentes
naciones, desde que las mismas fueran introducidas como lección del
análisis de la Gran Depresión de los años treinta.
En momentos como estos el consumo de las empresas y personas no se
encuentra todavía en condiciones de reactivarse, dada la incierta
perspectiva de ganancia de las empresas, lo cual mantiene frenada su
capacidad de inversión, y por la incertidumbre en el empleo y
restricción en los salarios en el caso de los segundos. No puede
olvidarse que la inversión es procíclica. El único actor capaz de
invertir el cuadro con una acción decidida es, precisamente, el Estado.
El gobierno y el Banco Central no pueden seguir esperando que la
actividad económica se recupere básicamente como consecuencia de
fenómenos de mercado y en especial de hechos externos. De esta manera,
se hace más prolongado y doloroso el efecto contractivo del ciclo
económico, que se manifiesta preferentemente en la existencia de una
demanda interna deprimida y un elevado número de desocupados. Más aún
cuando la reducción de las tasas de interés - el único mecanismo
macroeconómico utilizado para tratar de revertir el cuadro - enfrenta
numerosas contratendencias. De cumplirse la proyección del Banco Central
en su informe de mayo, con un incremento de la demanda interna de un
4,8% en el 2001 recién se volvería al nivel de 1998, año de inicio de la
recesión. Pero, el presidente del Banco Central ya constató que esta
proyección tampoco se cumplirá.
En abril, el Indice Mensual de Actividad Económica del Banco Central (
Imacec) creció en doce meses sólo 2,6%. Por su parte, las importaciones
de mayo descendieron, también en cifras anualizadas, en 12,8%, reflejo
de la contracción en que se mantiene la demanda interna, mientras las
exportaciones, afectadas por la desaceleración de la economía mundial,
lo hacían en 12%. El segundo trimestre constituyó un momento de
acentuamiento del proceso de desaceleración que vive la economía desde
los últimos meses del 2000.
Otra propuesta es otorgar un subsidio de cesantía. El establecimiento de
un subsidio de cesantía es una forma directa usada en muchos países para
aliviar los inevitables períodos de elevado desempleo que se generan
periódicamente en las fases recesivas del ciclo económico. Así enfrentó
Corea del Sur las altas tasas de desocupación después de su reciente
crisis, con subsidios equivalentes a un 3% de su PIB. Opinamos que ya es
tiempo de establecer una red de protección social, que debe tener este
subsidio como uno de sus componentes. Ello no tiene que ver, en nuestra
opinión, con la recientemente aprobada legislación sobre seguro de
desempleo, en el cual el aporte fiscal es muy pequeño.
El aporte estatal comprometido en la ley de seguro de desempleo es
extraordinariamente bajo, alcanzando a US$ 10 millones anuales pagaderos
en doce cuotas, a destinarse al Fondo Solidario de Cesantía. Suma que se
incrementa por el pago de la asignación familiar con cargo
presupuestario. Su monto se estableció dentro de los marcos de la
política gubernamental de "restricción presupuestaria", aunque no
implica recursos hasta que se apruebe y comiencen a producirse un año
después de su vigencia los primeros beneficiarios, en mayo del 2003, y
obviamente sin pensar en modificar la estructura tributaria para generar
nuevos recursos.
El monto presupuestario destinado a seguro de desempleo resulta muy
pequeño si se compara con aquellos países, particularmente europeos, que
poseen mecanismos efectivos de protección.
En Europa el costo promedio aportado por el Estado con este propósito
es de 2,5% del PIB, lo que en la realidad chilena equivaldría a más de
US$ 1.750 millones, una suma muy superior a la anunciada por el
Gobierno. Desde luego, no se trata de llegar a esos porcentajes, pero
perfectamente se podría hablar del equivalente a un 1% del PIB como la
suma a destinar con este propósito por el gobierno.
Necesidad de actuar en otra dimensión: Si se analiza el impacto real de
las medidas reactivadoras aplicadas en los últimos años ( baja de las
tasas de interés, programas especiales para desocupados, devolución
anticipada de impuestos, disminución de tributos para la adquisición de
viviendas DFL 2, reprogramación de deudas para micro y pequeñas empresas
) se comprueba que sus efectos han sido limitados.
Ultimamente, el gobierno, para enfrentar la emergencia, adelantó el uso
del fondo de contingencia contemplado en el presupuesto del 2001 de $
100.000 millones, que debió ponerse en funcionamiento -como muestran los
hechos- mucho antes, mediante el cual se espera generar entre 80.000 y
100.000 plazas de trabajo adicionales. Sin embargo, es insuficiente. El
remedio debe ser mucho más intenso, tanto si se mira en la perspectiva
de la magnitud del problema de la desocupación como de la urgencia de
reactivar la demanda interna.
De igual modo, lanzó un programa de bonificación a la contratación de
trabajadores, que pretende beneficiar a unos 20.000 trabajadores durante
todo el año. El programa se dirige a la contratación de desempleados,
por un mínimo de cuatro meses, a lo menos por el salario mínimo, al cual
el Estado aporta el 40% por mes, más $ 50.000 por una sola vez para
capacitación.
La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) es
muy crítica al resultado de programas de este tipo.
Por ejemplo, sobre los programas de subsidio a la contratación señala:
"Esta política concentró 11% del gasto total en políticas activas en la
OCDE en 1996. La creación neta de empleo a través de este incentivo es
muy baja y, a veces, cercana a cero ya que en gran parte de los casos
los empleadores hubieran hecho las contrataciones de la misma forma. Por
otro lado, esta política estimula la sustitución en la contratación de
trabajadores por aquellos promocionados por el programa".
En cuanto a la "creación directa de empleo" señala: "En la OCDE estos
programas absorbieron en promedio el 14% del gasto total en políticas
activas. La evaluación de los mismos es bastante negativa en cuanto a la
ayuda para obtener empleo estable en el mercado del trabajo. Sin
embargo, los programas temporarios de empleo público continúan siendo
aplicados especialmente en períodos de recesión, de forma de mantener el
contacto de los desocupados con el mercado del trabajo".
Las cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas sobre el
empleo, hacen cada vez más difícil sostener que las altas tasas de
desempleo que exhibe el país sean consecuencia de un desempleo
estacional o cíclico, más bien nos encaminaríamos a un desempleo
estructural, con el cual deberíamos acostumbrarnos o en su defecto
ampliar la frontera de la producción nacional. Al parecer esta última
alternativa es la que se ha empezado a discutir, cuando se propone
privatizar empresas que actualmente están en manos del Estado para
focalizar estos dineros en fondos concursables, tendiente a generar
nuevas empresas, con ideas innovadoras que permitan aumentar la
eficiencia en el uso de los factores productivos del país y generar
nuevos puestos de trabajo.
Otra señal de desempleo estructural, que puede apreciarse con mayor
claridad en el ámbito agrícola, especialmente en nuestra Región, es la
pérdida relativa de este sector en el empleo de mano de obra, lo cual va
aparejado con un aumento en la producción. Por tanto, el aumento en la
eficiencia del uso de la mano de obra es evidente y hoy el país produce
más o lo mismo, pero con menos gente.
Dada esta realidad, es necesario dar un paso como país aumentando la
frontera de la producción nacional, de modo de generar nuevas
actividades productivas que generen nuevos empleos. Esta estrategia de
desarrollo es concordante con la apertura de nuevos mercados, a través
de los acuerdos comerciales firmados, ya que el aumento de la demanda
por bienes desde estos mercados, pudiese ser capaz de gatillar el
proceso de crecimiento económico del país, debido a las dificultades
para estimular la demanda interna.
En resumen, se están intentando varias estrategias para disminuir el
desempleo, ya sea vía estimulando y financiando la generación de nuevas
actividades productivas, aumentando la demanda externa abriendo nuevos
mercados, estimulando la demanda interna vía disminución tasas de
interés, subsidiando el empleo etc., lo cual demuestra que es un
problema complejo de solucionar. Es de esperar que algunas de ellas
efectivamente logren los impactos esperados y se transformen en un
cambio para los miles de desempleados actuales.
4. La situación actual de la economía chilena
Para muchos en Chile es difícil de creer que la economía chilena que era
tan sólida haya entrado en una situación de crisis. Con mayor razón en
el exterior esta situación debe ser sorpresiva dado que la experiencia
chilena en algunos casos se imita y en otros se recomienda como un
modelo a seguir.
A fines de octubre de 1999, en correspondencia con las apreciaciones del
gobierno, el Banco Central estima un crecimiento de la economía de 5% en
1998 y de 3,8% en 1999.
Luego de estas optimistas declaraciones la economía chilena inicia su
crisis con disminuciones del producto, precisamente en los momentos
—último trimestre de 1998— en que las estimaciones del Banco Central
confirmaban el optimismo del gobierno. A continuación mostramos algunos
indicadores económicos que muestran la actual crisis de la economía
chilena.
A. La disminución del PIB, de la demanda global y de la inversión
La información es muy categórica la economía chilena registra cifras
negativas desde el cuarto trimestre de 1998 hasta el tercer trimestre de
1999 ya enteró un año en crisis. El PIB nacional ha caído. La demanda
global en el segundo trimestre del año 1999 muestra una disminución de
-14% y en el tercero -8,5% comparados con iguales trimestres del año
1998.
La inversión empresarial ha caído aun un poco más. El tercer trimestre
muestra la mayor caída en el transcurso de la crisis llegando a -16%. El
gasto global disminuye por el desempleo, las incertidumbres de las
familias y por la caída de las inversiones empresariales.
Por lo anterior no es seguro que en el cuarto trimestre de 2000 se de
una recuperación. Esta puede ser bastante pequeña y el gasto, la
inversión y el producto puede mantenerse deprimidos comparados con los
niveles previos a la crisis.
Por lo anterior es posible que la economía este en un "estado de reposo"
y que así permanecería por algunos años antes de iniciar la
recuperación. La que no será fuerte si no hay un aumento importante del
precio del cobre. Se estima que este precio seguirá deprimido ya que
Chile sigue aumentando la producción y por lo tanto la sobreproducción
mundial que ha mantenido bajo los precios del cobre. Se estima que el
promedio anual para 2000 será menor a 72 cdl; en 1995 el precio fue de
133,2 cdl. El promedio anual de 1999 es el más bajo del siglo en
términos de dólares constantes, menor a los bajos precios de la crisis
de los años 30.
B. El desempleo en la economía chilena
El desempleo en 1996 y 1997 fue de 5,4% y 5,3% a diciembre de cada año,
respectivamente. En diciembre de 1998 fue de 7,2%. En agosto de 1999 la
tasa de desempleo creció a 11,5%, lo que es un crecimiento mayor al 100%
respecto de la tasa de 1997.
En términos absolutos el desempleo en 1997 —a diciembre— fue de 304 mil
personas. En agosto de este año fue de 664.750 (datos nacionales del
Instituto Nacional de Estadísticas, INE).
La Universidad de Chile, que por muchas décadas realiza encuestas de
empleo, en junio de 1999 informó para Santiago un desempleo de 15,4%. Un
cálculo del "desempleo real" que suma a los desempleados el porcentaje
de personas que declaran que necesitan y desean trabajar y que no hacen
parte de la fuerza de trabajo —"inactivos"— da para Santiago, según la
Universidad de Chile, más de 730 mil personas. Esta tasa de desocupación
real supera el 25%.
Las proyecciones de esta tasa de desempleo real para el país da un
desempleo en términos absolutos superior al millón setecientas mil
personas.
C. La crisis en el modelo consolidado
La forma actual de funcionamiento del capitalismo en Chile tiene más de
25 años. Pasó por un período de destrucción y de creación de nuevas
condiciones. Los impactos sociales fueron muy profundos.
Cuando la economía chilena empieza a crecer en forma muy dinámica y
prolongada (1986-1993) a pesar que el crecimiento de la producción se
acompañó de un gran crecimiento de la ocupación los problemas sociales
no se resolvieron.
A partir de 1993 y hasta 1997, la economía sigue creciendo a tasas muy
elevadas (7% promedio anual), sin embargo, disminuye fuertemente su
capacidad de generar empleo. Además, se profundiza el proceso de
transformación de empleos relativamente buenos en empleos precarios. La
pobreza es explicada cada vez más por trabajadores pobres. En este
período la mala distribución del ingreso permanece e incluso empeora.
La crisis de inicios de los 80 impactó muy profundamente a la economía
chilena y generó niveles muy elevados de pobreza. El fuerte crecimiento
económico llevó de nuevo a que los niveles de pobreza en los últimos
años, previo a la crisis actual, se acercaran a los niveles de inicios
de los 70, es decir, previos a la actual forma de funcionamiento del
capitalismo en Chile. En términos porcentuales la pobreza fue en 1987,
en términos porcentuales, de 45,1%, en 1992 fue de 32,6% y en 1998 bajó
a 21,7%. A inicios de los 70 era de 19%. En términos absolutos, la
pobreza total en 1998 supera los 3.200.000 personas; a inicio de los 70,
la pobreza total, era menor a 2 millones de personas. En el período
reciente de fuerte crecimiento económico y poca generación de empleo se
acuñó el término "núcleo duro de la pobreza".
Con la crisis actual, expresada particularmente en 1999, los problemas
sociales y la pobreza, que no fueron resueltos cuando la economía crecía
se han agravado en forma substancial. El desempleo reciente (1999) ha
sido masivo y rápido debido a la profundidad de la flexibilidad laboral
y a que la ocupación ha sido la variable de ajuste aplicada como parte
de la lógica del funcionamiento del modelo implantado por la dictadura y
profundizado por los gobiernos de la Concertación. Es posible que la
recuperación económica, en un contexto de crecimiento de la producción,
marque como tendencia una acentuación de la poca capacidad de creación
de empleos.
La actual forma de funcionamiento del capitalismo en Chile —ya
consolidada— muestra que no se trata sólo de los costos sociales de los
llamados "ajustes estructurales" ya que esto remite a una situación
transitoria. Más bien los problemas sociales hacen parte de la lógica
interna de la actual forma funcionamiento del capitalismo.
Sin embargo actualmente nos encontramos con las siguientes cifras que
nos han hecho pensar que realmente han disminuido los niveles de
contratación en las PYMES debido a un alza generalizada de desempleo ya
sea a nivel Regional como a nivel Metropolitano.
La tasa de desocupación nacional alcanzó a un 9,5% en el trimestre
abril-junio de 2002. Experimentó así una disminución de 0,2 punto
porcentual respecto a igual trimestre de 2001 y un aumento de 0,4 punto
porcentual respecto al trimestre marzo-mayo de 2002.
La tasa de cesantía y de personas que buscan trabajo por primera vez fue
de 8,0% y 1,5%, respectivamente.
En el trimestre abril–junio de 2002, la Fuerza de Trabajo alcanzó a
5.865.890 personas, lo que significa una disminución de 0,2% respecto al
trimestre anterior (14.510 personas) y un aumento de 0,8% respecto a
igual trimestre del año anterior (45.420 personas).
El número de ocupados alcanzó a 5.309.940 personas, lo que representa un
aumento de 1,0% respecto a igual trimestre del año anterior, es decir,
un aumento de 52.630 plazas de trabajo. Por otra parte, la estimación
del número de ocupados respecto al trimestre anterior disminuyó en 0,6%
(34.130 personas).
El número de desocupados fue de 555.950 personas, con una disminución de
1,3% (7.210 personas respecto a igual trimestre del año anterior. Los
cesantes disminuyeron un 0,5% (2.140 personas) y los que buscan trabajo
por primera vez bajaron en 5,5% (5.070 personas). Con relación al
trimestre anterior, los desocupados aumentaron en 3,7% (19.620
personas), los cesantes subieron un 5,6% (24.890 personas) y los que
buscan trabajo por primera vez disminuyeron un 5,7% (5.270 personas).
La estimación del número de personas fuera de la Fuerza de Trabajo es de
5.384.650. Esto representa un aumento de 2,8% respecto a igual trimestre
del año anterior, lo que significa un aumento 145.910 personas. Por otra
parte, se registró un aumento de 0,6% en relación al trimestre móvil
anterior (30.680 personas). ( Fuente INE).
Estas paulatinas fluctuaciones de los índices de desempleo es lo que
mantiene a los dueños de PYMES con temor a seguir contratando gente para
aumentar su dotación de trabajadores y además por causas económicas y
por miedo a posibles repercusiones extranjeras.
Se entiende por Crisis:
1 – Momento en el cual existen diversos factores tanto sociales como
culturales y económicos que afectan el libre desarrollo de las
organizaciones llevándolas a un estado anárquico y de desorientación que
las hace incidir en el fracaso.
2 – Fenómeno que se produce cuando los países circundantes al propio se
encuentran en estado de sitio (guerra , inundaciones, problemas
políticos etc.) que conllevan a un desafuero nacional el cual no permite
la libre circulación de los bienes en el interior de este produciéndose
así un caos colectivo que conlleva al descontento social y a la ruptura
de la organización del país sin poder este restaura rápidamente sus
funciones decayendo hasta llegar al punto de la intolerancia y el
despego de los demás países que lo rodean .
3 – Descontento generalizado de la población a causa de manejos
indebidos de los capitales del país.
Las crisis tanto externas como internas sectoriales o intersectoriales
han ido decayendo el sistema de algunas empresas que no han podido
competir con dichas crisis es por esto que una de las mas importantes es
la crisis financiera que esta afectando al empresariado chileno o sea a
los dueños de PYME
De acuerdo a lo anteriormente explicado es de suma importancia para el
autor y con objeto de aclarar como afecta la crisis a una PYME se ha
dado a conocer como ha sido el cambio a nivel de RRHH en las PYMES
durante los periodos de crisis.
Además nos hemos podido dar cuenta de que existen síntomas muy
llamativos en la economía que nos permite darnos cuenta de que estamos
en crisis como los siguientes:
· DESEMPLEO CRECIENTE: En los últimos años el desempleo ha ido de forma
creciente de menos a más lo que ha perjudicado la reactivación económica
del país. Y uno de los problemas que ha acarreado es la gran
desocupación de los empleados de PYMES que no han podido encontrar
trabajo.
· SUBEMPLEO CRECIENTE. Trabajos por jornada, eventuales que son un
paliativo del desempleo creciente pero que no favorecen a las personas.
· PRECARIZACIÓN DE LOS EMPLEOS: se obligó a los trabajadores a aceptar
condiciones laborales desfavorables bajo amenaza directa de perder la
fuente de trabajo. En algunas empresas se dio paso a los contratos
temporales, renovables, sin aportes, en lugar de contratos definitivos
con aportes.
· REBAJAS SALARIALES: algunas fundadas en la disminución de la
facturación de las empresas y otras abusivas.
· DEUDA EXTERNA: aunque controlada determina mucho las condiciones en
que se encuentra el país.
· DÉFICIT FISCAL
· FUGA DE DIVISAS
· CORRUPCION GENERALIZADA en todos los ámbitos”Encubierta”
· ALTO COSTO DE LA POLITICA los sueldos, gastos reservados y adicionales
de los políticos son provocadores.
· BAJO RENDIMIENTO POLITICO el desprestigio de la clase política no solo
por los sueldos cobrados sino por su incapacidad técnica y su
ineficiencia fueron un elemento determinante para llevar al país a la
crisis. Los políticos dejaron de ser creíbles en su conjunto.
· DESPRESTIGIO DE LA CLASE GREMIAL: El sector gremial nunca hizo
autocrítica. Siempre fueron los arrogantes dueños de la verdad y todas
las culpas, según ellos, eran del Estado (nacional, provincial o
municipal). Defendieron lo indefendible. Defendieron a empleados que no
estaban al nivel del desempeño laboral exigible. Permitieron, entre
otras cosas, que para un trabajo donde hacía falta una persona para
desempeñarlo correctamente, estuvieran asignadas cinco estorbándose
entre sí.
· LAVADO DE DINERO: que parte con irregularizar el sistema y corromper a
la población.
· FALTA DE LIDERAZGO Y DE REFLEJOS POR PARTE DEL GOBIERNO: el gobierno
no ha asumido un rol de liderazgo político para intervenir en los
problemas actuales, le ha faltado cohesión.
· DEPRESION ECONOMICA: a causa de las repetidas alzas del dólar el país
esta en estancamiento y con miedo a invertir lo cual perjudica a los
productores nacionales (Pymes).
· CRIMINALIDAD: como si lo económico fuese poco, se produce un
fuertísimo aumento de la criminalidad producto de las causas
anteriormente expuestas.
· DROGAS: se registró el incremento del consumo de drogas incluso, en
niños de la calle que no alcanzaban los 8 años por consecuencia de lo
anterior.
· INMIGRACIÓN LATINOAMERICANA: hubo aumento de la inmigración
latinoamericana hacia chile (peruanos, paraguayos, bolivianos, entre los
grupos más numerosos) como fuente de mano de obra barata..
· Se formaron además círculos de inmigrantes que explotaban a otros
inmigrantes connacionales suyos. Como también inmigrantes coreanos que
explotaban y sometían a esclavitud a inmigrantes latinoamericanos.
· FALSIFICACION DE MARCAS: muchas empresas perdieron su rentabilidad y
quedaron al borde del abismo debido a la intensa falsificación de
productos que falsificaban su marca. Esos productos invadían el mercado
a precios irrisorios y calidades pésimas.
· EXTRANJERIZACION LABORAL: Las empresas de Salud prepagas comenzaron a
contratar Médicos latinoamericanos no chilenos, que además, rotaban
permanentemente por estar sujetos a regímenes de explotación y no tener
en muchos de los casos requisitos mínimos exigibles.
· POLITIZACION: de lo único que se habla es de política. La politización
de todo, aun lo no politizable. Hay funcionarios en cargos técnicos que
debieron ser concursados y no designados políticamente. No hay carrera
de la administración Pública.
· PÁNICO REGIONAL y GLOBAL: esto es a causa de la gran cantidad de
desempleados a nivel regional. Estos se están dando cuenta que hace
falta representación política que los ayude a salir del estancamiento
que se tomen medidas reactivadotas para lograr un repunte tanto
productivo como monetario.
Del Contrato Individual de Trabajo Exigido en una PYME de acuerdo al
Código del trabajo
Normas Generales
El contrato individual de trabajo es una convención por la cual el
empleador y el trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar
servicios personales bajo dependencia y subordinación del primero, y
aquél a pagar por estos servicios una remuneración determinada.
Los servicios prestados por personas que realizan oficios o ejecutan
trabajos directamente al público, o aquellos que se efectúan discontinua
o esporádicamente a domicilio, no dan origen al contrato de trabajo.
Tampoco dan origen a dicho contrato los servicios que preste un alumno o
egresado de una institución de educación superior o de la enseñanza
media técnico-profesional, durante un tiempo determinado, a fin de dar
cumplimiento al requisito de práctica profesional. No obstante, la
empresa en que realice dicha práctica le proporcionará colación y
movilización, o una asignación compensatoria de dichos beneficios,
convenida anticipada y expresamente, lo que no constituirá remuneración
para efecto legal alguno.
No hacen presumir la existencia de contrato de trabajo los servicios
prestados en forma habitual en el propio hogar de las personas que los
realizan o en un lugar libremente elegido por ellas, sin vigilancia, ni
dirección inmediata del que los contrata.
El contrato de trabajo es consensual; deberá constar por escrito en los
plazos a que se refiere el inciso siguiente, y firmarse por ambas partes
en dos ejemplares, quedando uno en poder de cada contratante.
El empleador que no haga constar por escrito el contrato dentro del
plazo de quince días de incorporado el trabajador, o de cinco días si se
trata de contratos por obra, trabajo o servicio determinado o de
duración inferior a treinta días, será sancionado con una multa a
beneficio fiscal de una a cinco unidades tributarias mensuales.
Si el trabajador se negare a firmar, el empleador enviará el contrato a
la respectiva Inspección del Trabajo para que ésta requiera la firma. Si
el trabajador insistiere en su actitud ante dicha Inspección, podrá ser
despedido, sin derecho a indemnización, a menos que pruebe haber sido
contratado en condiciones distintas a las consignadas en el documento
escrito.
Si el empleador no hiciere uso del derecho que se le confiere en el
inciso anterior, dentro del respectivo plazo que se indica en el inciso
segundo, la falta de contrato escrito hará presumir legalmente que son
estipulaciones del contrato las que declare el trabajador.
El empleador, en todo caso, estará obligado a mantener en el lugar de
trabajo, un ejemplar del contrato, y, en su caso, uno del finiquito en
que conste el término de la relación laboral, firmado por las partes.
El contrato de trabajo debe contener, a lo menos, las siguientes
estipulaciones:
1.- lugar y fecha del contrato;
2.- individualización de las partes con indicación de la nacionalidad y
fechas de nacimiento e ingreso del trabajador;
3.- determinación de la naturaleza de los servicios y del lugar o ciudad
en que hayan de prestarse;
4.- monto, forma y período de pago de la remuneración acordada;
5.- duración y distribución de la jornada de trabajo, salvo que en la
empresa existiere el sistema de trabajo por turno, caso en el cual se
estará a lo dispuesto en el reglamento interno;
6.- plazo del contrato, y
7.- demás pactos que acordaren las partes.
Deberán señalarse también, en su caso, los beneficios adicionales que
suministrará el empleador en forma de casa habitación, luz, combustible,
alimento u otras prestaciones en especie o servicios.
Cuando para la contratación de un trabajador se le haga cambiar de
domicilio, deberá dejarse testimonio del lugar de su procedencia.
Si por la naturaleza de los servicios se precisare el desplazamiento del
trabajador, se entenderá por lugar de trabajo toda la zona geográfica
que comprenda la actividad de la empresa. Esta norma se aplicará
especialmente a los viajantes y a los trabajadores de empresas de
transportes.
Las modificaciones del contrato de trabajo se consignarán por escrito y
serán firmadas por las partes al dorso de los ejemplares del mismo o en
documento anexo.
No será necesario modificar los contratos para consignar por escrito en
ellos los aumentos derivados de reajustes de remuneraciones, ya sean
legales o establecidos en contratos o convenios colectivos del trabajo o
en fallos arbitrales. Sin embargo, aún en este caso, la remuneración del
trabajador deberá aparecer actualizada en los contratos por lo menos una
vez al año, incluyendo los referidos reajustes.
El empleador podrá alterar la naturaleza de los servicios o el sitio o
recinto en que ellos deban prestarse, a condición de que se trate de
labores similares, que el nuevo sitio o recinto quede dentro del mismo
lugar o ciudad, sin que ello importe menoscabo para el trabajador.
Por circunstancias que afecten a todo el proceso de la empresa o
establecimiento o a alguna de sus unidades o conjuntos operativos, podrá
el empleador alterar la distribución de la jornada de trabajo convenida
hasta en sesenta minutos, sea anticipando o postergando la hora de
ingreso al trabajo, debiendo dar el aviso correspondiente al trabajador
con treinta días de anticipación a lo menos.
El trabajador afectado podrá reclamar en el plazo de treinta días
hábiles a contar de la ocurrencia del hecho a que se refiere el inciso
primero o de la notificación del aviso a que alude el inciso segundo,
ante el inspector del trabajo respectivo a fin de que éste se pronuncie
sobre el cumplimiento de las condiciones señaladas en los incisos
precedentes, pudiendo recurrirse de su resolución ante el juez
competente dentro de quinto día de notificada, quien resolverá en única
instancia, sin forma de juicio, oyendo a las partes.
· De la Nacionalidad de los Trabajadores
El ochenta y cinco por ciento, a lo menos, de los trabajadores que
sirvan a un mismo empleador será de nacionalidad chilena.
Se exceptúa de esta disposición el empleador que no ocupa más de
veinticinco trabajadores.
Para computar la proporción a que se refiere lo anterior, se seguirán
las reglas que a continuación se expresan:
1.- se tomará en cuenta el número total de trabajadores que un empleador
ocupe dentro del territorio nacional y no el de las distintas sucursales
separadamente;
2.- se excluirá al personal técnico especialista que no pueda ser
reemplazado por personal nacional;
3.- se tendrá como chileno al extranjero cuyo cónyuge o sus hijos sean
chilenos o que sea viudo o viuda de cónyuge chileno, y
4.- se considerará también como chilenos a los extranjeros residentes
por más de cinco años en el país, sin tomarse en cuenta las ausencias
accidentales.
· De la Jornada de Trabajo
La Jornada de trabajo es el tiempo durante el cual el trabajador debe
prestar efectivamente sus servicios en conformidad al contrato.
Se considerará también jornada de trabajo el tiempo en que el trabajador
se encuentra a disposición del empleador sin realizar labor, por causas
que no le sean imputables.
La duración de la jornada ordinaria de trabajo no excederá de cuarenta y
ocho horas semanales.
Quedarán excluidos de la limitación de jornada de trabajo los
trabajadores que presten servicios a distintos empleadores; los
gerentes, administradores, apoderados con facultades de administración y
todos aquellos que trabajen sin fiscalización superior inmediata.
También quedarán excluidos de la limitación de jornada de trabajo los
trabajadores que se desempeñen a bordo de naves pesqueras.
Los trabajadores que se desempeñen a bordo de naves pesqueras tendrán
derecho a uno o varios descansos, los cuales, en conjunto, no podrán ser
inferiores a diez horas dentro de cada veinticuatro horas.
Cuando las necesidades de las faenas lo permitan, los descansos deberán
cumplirse preferentemente en tierra. En caso de que se cumplan total o
parcialmente a bordo de la nave, ésta deberá contar con las
acomodaciones necesarias para ello.
El empleador podrá extender la jornada ordinaria de los dependientes del
comercio hasta en dos horas diarias en los períodos inmediatamente
anteriores a navidad, fiestas patrias u otras festividades.
La jornada ordinaria de trabajo del personal de chóferes y auxiliares de
la locomoción colectiva interurbana, de servicios interurbanos de
transporte de pasajeros, de chóferes de vehículos de carga terrestre
interurbana y del que se desempeña a bordo de ferrocarriles, será de 192
horas mensuales. En el caso de los chóferes y auxiliares de la
locomoción colectiva interurbana, de los servicios interurbanos de
pasajeros y chóferes de vehículos de carga terrestre interurbana, el
tiempo de los descansos a bordo o en tierra y de las esperas que les
corresponda cumplir entre turnos laborales sin realizar labor, no será
imputable a la jornada y su retribución o compensación se ajustará al
acuerdo de las partes.
En ningún caso la jornada ordinaria podrá exceder de diez horas por día.
Podrá excederse la jornada ordinaria, pero en la medida indispensable
para evitar perjuicios en la marcha normal del establecimiento o faena,
cuando sobrevengan fuerza mayor o caso fortuito, o cuando deban
impedirse accidentes o efectuarse arreglos o reparaciones impostergables
en las maquinarias o instalaciones.
Las horas trabajadas en exceso se pagarán como extraordinarias.
· Horas extraordinarias
Se entiende por jornada extraordinaria la que excede del máximo legal o
de la pactada contractualmente, si fuese menor.
En las faenas que, por su naturaleza, no perjudiquen la salud del
trabajador, podrán pactarse horas extraordinarias hasta un máximo de dos
por día, las que se pagarán con el recargo.
La respectiva Inspección del Trabajo, actuando de oficio o a petición de
parte, prohibirá el trabajo en horas extraordinarias en aquellas faenas
que no cumplan la exigencia señalada.
Las horas extraordinarias deberán pactarse por escrito, sea en el
contrato de trabajo o en un acto posterior.
No obstante la falta de pacto escrito, se considerarán extraordinarias
las que se trabajen en exceso de la jornada pactada, con conocimiento
del empleador.
Las horas extraordinarias se pagarán con un recargo del cincuenta por
ciento sobre el sueldo convenido para la jornada ordinaria y deberán
liquidarse y pagarse conjuntamente con las remuneraciones ordinarias del
respectivo período.
No serán horas extraordinarias las trabajadas en compensación de un
permiso, siempre que dicha compensación haya sido solicitada por escrito
por el trabajador y autorizada por el empleador.
· Descanso dentro de la jornada
La jornada de trabajo se dividirá en dos partes, dejándose entre ellas,
a lo menos, el tiempo de media hora para la colación. Este período
intermedio no se considerará trabajado para computar la duración de la
jornada diaria.
· Descanso semanal
Los días domingo y aquéllos que la ley declare festivos serán de
descanso, salvo respecto de las actividades autorizadas por ley para
trabajar en esos días.
Se declara Día Nacional del Trabajo el 1º de mayo de cada año. Este día
será feriado.
Las empresas o faenas no exceptuadas del descanso dominical no podrán
distribuir la jornada ordinaria de trabajo en forma que incluya el día
domingo o festivo, salvo en caso de fuerza mayor.
Exceptúense de lo anterior los trabajadores que se desempeñen:
1.- en las faenas destinadas a reparar deterioros causados por fuerza
mayor o caso fortuito, siempre que la reparación sea impostergable;
2.- en las explotaciones, labores o servicios que exijan continuidad por
la naturaleza de sus procesos, por razones de carácter técnico, por las
necesidades que satisfacen o para evitar notables perjuicios al interés
público o de la industria;
3.- en las obras o labores que por su naturaleza no puedan ejecutarse
sino en estaciones o períodos determinados;
4.- en los trabajos necesarios e impostergables para la buena marcha de
la empresa;
5.- a bordo de naves;
6.- en las faenas portuarias, y
7.- en los establecimientos de comercio y de servicios que atiendan
directamente al público, respecto de los trabajadores que realicen dicha
atención y según las modalidades del establecimiento respectivo.
Las empresas exceptuadas de este descanso podrán distribuir la jornada
normal de trabajo, en forma que incluya los días domingo y festivos. Las
horas trabajadas en dichos días se pagarán como extraordinarias siempre
que excedan de la jornada ordinaria semanal.
Las empresas exceptuadas del descanso dominical deberán otorgar un día
de descanso a la semana en compensación a las actividades desarrolladas
en día domingo, y otro por cada festivo en que los trabajadores debieron
prestar servicios.
· Del Reglamento Interno
Las empresas industriales o comerciales que ocupen normalmente
veinticinco o más trabajadores permanentes, contados todos los que
presten servicios en las distintas fábricas o secciones, aunque estén
situadas en localidades diferentes, estarán obligadas a confeccionar un
reglamento interno de orden, higiene y seguridad que contenga las
obligaciones y prohibiciones a que deben sujetarse los trabajadores, en
relación con sus labores, permanencia y vida en las dependencias de la
respectiva empresa o establecimiento.
Una copia del reglamento deberá remitirse al Ministerio de Salud y a la
Dirección del Trabajo dentro de los cinco días siguientes a la vigencia
del mismo.
El reglamento interno deberá contener, a lo menos, las siguientes
disposiciones:
1.- las horas en que empieza y termina el trabajo y las de cada turno,
si aquél se efectúa por equipos;
2.- los descansos;
3.- los diversos tipos de remuneraciones;
4.- el lugar, día y hora de pago;
5.- las obligaciones y prohibiciones a que estén sujetos los
trabajadores;
6.- la designación de los cargos ejecutivos o dependientes del
establecimiento ante quienes los trabajadores deban plantear sus
peticiones, reclamos, consultas y sugerencias;
7.- las normas especiales pertinentes a las diversas clases de faenas,
de acuerdo con la edad y sexo de los trabajadores;
8.- la forma de comprobación del cumplimiento de las leyes de previsión,
de servicio militar obligatorio, de cédula de identidad y, en el caso de
menores, de haberse cumplido la obligación escolar;
9.- las normas e instrucciones de prevención, higiene y seguridad que
deban observarse en la empresa o establecimiento;
10.- las sanciones que podrán aplicarse por infracción a las
obligaciones que señale este reglamento, las que sólo podrán consistir
en amonestación verbal o escrita y multa de hasta el veinticinco por
ciento de la remuneración diaria, y
11.- el procedimiento a que se someterá la aplicación de las sanciones
referidas en el número anterior.
· De la Terminación del Contrato de Trabajo y Estabilidad en el Empleo
El contrato de trabajo terminará en los siguientes casos:
1.- Mutuo acuerdo de las partes.
2.- Renuncia del trabajador, dando aviso a su empleador con treinta días
de anticipación, a lo menos.
3.- Muerte del trabajador.
4.- Vencimiento del plazo convenido en el contrato. La duración del
contrato de plazo fijo no podrá exceder de un año.
El trabajador que hubiere prestado servicios discontinuos en virtud de
más de dos contratos a plazo, durante doce meses o más en un período de
quince meses, contados desde la primera contratación, se presumirá
legalmente que ha sido contratado por una duración indefinida.
Tratándose de gerentes o personas que tengan un título profesional o
técnico otorgado por una institución de educación superior del Estado o
reconocida por éste, la duración del contrato no podrá exceder de dos
años.
El hecho de continuar el trabajador prestando servicios con conocimiento
del empleador después de expirado el plazo, lo transforma en contrato de
duración indefinida. Igual efecto producirá la segunda renovación de un
contrato de plazo fijo.
5.- Conclusión del trabajo o servicio que dio origen al contrato.
6.- Caso fortuito o fuerza mayor.
El contrato de trabajo termina sin derecho a indemnización alguna cuando
el empleador le ponga término invocando una o más de las siguientes
causales:
1.- Falta de probidad, vías de hecho, injurias o conducta inmoral grave
debidamente comprobada.
2.- Negociaciones que ejecute el trabajador dentro del giro del negocio
y que hubieren sido prohibidas por escrito en el respectivo contrato por
el empleador.
3.- No concurrencia del trabajador a sus labores sin causa justificada
durante dos días seguidos, dos lunes en el mes o un total de tres días
durante igual período de tiempo; asimismo, la falta injustificada, o sin
aviso previo de parte del trabajador que tuviere a su cargo una
actividad, faena o máquina cuyo abandono o paralización signifique una
perturbación grave en la marcha de la obra.
4.- Abandono del trabajo por parte del trabajador, entendiéndose por
tal:
a) la salida intempestiva e injustificada del trabajador del sitio de la
faena y durante las horas de trabajo, sin permiso del empleador o de
quien lo represente, y
b) la negativa a trabajar sin causa justificada en las faenas convenidas
en el contrato.
5.- Actos, omisiones o imprudencias temerarias que afecten a la
seguridad o al funcionamiento del establecimiento, a la seguridad o a la
actividad de los trabajadores, o a la salud de éstos.
6.- El perjuicio material causado intencionalmente en las instalaciones,
maquinarias, herramientas, útiles de trabajo, productos o mercaderías.
7.- Incumplimiento grave de las obligaciones que impone el contrato.
· De la Capacitación Ocupacional
La empresa es responsable de las actividades relacionadas con la
capacitación ocupacional de sus trabajadores, entendiéndose por tal, el
proceso destinado a promover, facilitar, fomentar y desarrollar las
aptitudes, habilidades o grados de conocimientos de los trabajadores,
con el fin de permitirles mejores oportunidades y condiciones de vida y
de trabajo; y a incrementar la productividad nacional, procurando la
necesaria adaptación de los trabajadores a los procesos tecnológicos y a
las modificaciones estructurales de la economía, sin perjuicio de las
acciones que en conformidad a la ley competen al Servicio Nacional de
Capacitación y Empleo y a los servicios e instituciones del sector
público.
Las actividades de capacitación que realicen las empresas, deberán
efectuarse en los términos que establece el Estatuto de Capacitación y
Empleo contenido en el decreto ley Nº 167; 1.446, de 1976.
Los trabajadores beneficiarios de las acciones de capacitación
ocupacional mantendrán íntegramente sus remuneraciones, cualquiera fuere
la modificación de sus jornadas de trabajo. No obstante, las horas
extraordinarias destinadas a capacitación no darán derecho a
remuneración.
Los desembolsos que demanden las actividades de capacitación de los
trabajadores son de cargo de las respectivas empresas. Estas pueden
compensar tales desembolsos, así como los aportes que efectúan a los
organismos técnicos intermedios, con las obligaciones tributarias que
las afectan, en la forma y condiciones que se expresan en el Estatuto de
Capacitación y Empleo.
· De las organizaciones sindicales Disposiciones Generales
Reconócese a los trabajadores del sector privado y de las empresas del
Estado, cualquiera sea su naturaleza jurídica, el derecho de constituir,
sin autorización previa, las organizaciones sindicales que estimen
convenientes, con la sola condición de sujetarse a la ley y a los
estatutos de las mismas.
Las organizaciones sindicales tienen el derecho de constituir
federaciones, confederaciones y centrales y afiliarse y desafiliarse de
ellas.
La afiliación a un sindicato es voluntaria, personal e indelegable.
Nadie puede ser obligado a afiliarse a una organización sindical para
desempeñar un empleo o desarrollar una actividad. Tampoco podrá
impedirse su desafiliación.
Un trabajador no puede pertenecer a más de un sindicato,
simultáneamente, en función de un mismo empleo. Las organizaciones
sindicales no podrán pertenecer a más de una organización de grado
superior de un mismo nivel.
Las organizaciones sindicales, se constituirán y denominarán, en
consideración a los trabajadores que afilien, del siguiente modo:
a) Sindicato de empresa: es aquel que agrupa a trabajadores de una misma
empresa;
b) Sindicato interempresa: es aquel que agrupa a trabajadores de dos o
más empleadores distintos;
c) Sindicato de trabajadores independientes: es aquel que agrupa a
trabajadores que no dependen de empleador alguno, y
d) Sindicato de trabajadores eventuales o transitorios: es aquel
constituido por trabajadores que realizan labores bajo dependencia o
subordinación en períodos cíclicos o intermitentes.
Son fines principales de las organizaciones sindicales:
1.- Representar a los trabajadores en el ejercicio de los derechos
emanados de los contratos individuales de trabajo, cuando sean
requeridos por los asociados. No será necesario requerimiento de los
afectados para que los representen en el ejercicio de los derechos
emanados de los instrumentos colectivos de trabajo y cuando se reclame
de las infracciones legales o contractuales que afecten a la generalidad
de sus socios. En ningún caso podrán percibir las remuneraciones de sus
afiliados;
2.- Representar a los afiliados en las diversas instancias de la
negociación colectiva a nivel de la empresa, y, asimismo, cuando, previo
acuerdo de las partes, la negociación involucre a más de una empresa.
Suscribir los instrumentos colectivos del trabajo que corresponda, velar
por su cumplimiento y hacer valer los derechos que de ellos nazcan;
3.- Velar por el cumplimiento de las leyes del trabajo o de la seguridad
social, denunciar sus infracciones ante las autoridades administrativas
o judiciales, actuar como parte en los juicios o reclamaciones a que den
lugar la aplicación de multas u otras sanciones;
4.- Actuar como parte en los juicios o reclamaciones, de carácter
judicial o administrativo, que tengan por objeto denunciar prácticas
desleales. En general, asumir la representación del interés social
comprometido por la inobservancia de las leyes de protección,
establecidas en favor de sus afiliados, conjunta o separadamente de los
servicios estatales respectivos;
5.- Prestar ayuda a sus asociados y promover la cooperación mutua entre
los mismos, estimular su convivencia humana e integral y proporcionarles
recreación;
6.- Promover la educación gremial, técnica y general de sus asociados;
7.- Canalizar inquietudes y necesidades de integración respecto de la
empresa y de su trabajo;
8.- Propender al mejoramiento de sistemas de prevención de riesgos de
accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, sin perjuicio de la
competencia de los Comités Paritarios de Higiene y Seguridad, pudiendo
además, formular planteamientos y peticiones ante éstos y exigir su
pronunciamiento;
9.- Constituir, concurrir a la constitución o asociarse a mutualidades,
fondos u otros servicios y participar en ellos. Estos servicios pueden
consistir en asesorías técnicas, jurídicas, educacionales, culturales,
de promoción socio-económicas y otras;
10.- Constituir, concurrir a la constitución o asociarse a instituciones
de carácter previsional o de salud, cualquiera sea su naturaleza
jurídica y participar en ellas;
11.- Propender al mejoramiento del nivel de empleo y participar en
funciones de colocación de trabajadores, y
12.- En general, realizar todas aquellas actividades contempladas en los
estatutos y que no estuvieren prohibidas por ley.
5. Como realiza la planificación de los RRHH una PYME
Es de mucha importancia definir esto:
Planificación: es un proceso por el que la empresa se asegura el número
suficiente de personal con la calificación necesaria en los puestos
adecuados y en el tiempo oportuno para hacer las cosas más útiles
económicamente.
PRODUCCIÓN
VENTAS
ADMINISTRACIÓNY FINANZAS
DIRECTIVOS
Número de plantas
Número de zonas de venta
Número de centros de negocios
MANDOS INTERMEDIOS
Número de operarios
Número de vendedores
Número de empleados
OPERATIVOS
Tiempo standard
Ritmo de producción
Diversidad de productos
Ventas
Número de clientes
Diversidad de productos
Número de facturas
Número de proveedores
Número de clientes
¿Qué es lo que se pretende a partir de la planificación de RR.HH? Se
pretende de forma racional y sistemática prevenir el futuro en términos
cuantitativos y cualitativos de tal modo que se pueda establecer la
plantilla ideal.
Para ello, los objetivos que se pretenden alcanzar son:
· Integración dentro de la planificación general de la empresa, esto es
a modo de que todos los sectores de la organización (empresa) formen un
todo, vale decir que la empresa como tal logre todos sus objetivos en
conjunto no solo algunos de los departamentos que la conformen lo logre
sino todos. Este es uno de los mas grandes problemas de las PYME ya que
no han sabido conllevar o sea integrar sustancialmente a la empresa
dejando siempre de lado un lado para optimizar otro.
· Garantizar el número de empleados necesario. Problema fundamental al
momento de entender las dificultades de personal que tienen las PYMES al
momento de organizar una buena planificación, ya que estas no son
capaces de decidir cuanto es el número necesario de personal para
desarrollar bien su producto, es este punto el que en el último tiempo
ha causado estragos debido a que los niveles de producción han
disminuido debido a la alta competencia internacional y a los despidos
masivos que han tenido que enfrentar los dueños para poder hacer frente
a estas crisis es por esta razón que este es un punto fundamental al
momento de determinar la cantidad o sea el nivel de crisis que ha
experimentado la empresa a lo largo de sus años o sea se debe analizar
los niveles de contratación y despidos a fin de verificar la crisis
· Combinar los programas de formación y promoción (Capacitación) este es
un punto estratégico para las PYMES ya que recientemente se ha adoptado
este benéfico. El gran problema ha sido la desorganización que han
enfrentado en estos últimos periodos las Pymes las que han fracasado no
han logrado motivar a los empleados.
· Favorecer una mayor rentabilidad empresarial
Como es el proceso de la planificación de los RR.HH en una PYME.
Es un enfoque integrado vale decir la planificación de RR.HH. sólo tiene
sentido cuando está integrada en la planificación general de la empresa.
Vamos a ver el análisis comparativo de los procesos de planificación
empresarial y de RR.HH de una PYME.
PLANIFICACIÓN EMPRESARIAL
PLANIFICACIÓN DE RR.HH PYME.
¿En que negocio nos encontramos?
¿Qué habilidades de RRHH son necesarias en este negocio?
¿Sobre que fuerzas de mercado (económicas, tecnológicas y sociales) hay
que actuar?
¿Qué capacidades y habilidades en RRHH se necesitan para actuar en esos
mercados?
¿Cuáles son los recursos actuales que permiten desarrollar este plan?
¿Qué calificación actual tienen los RRHH para desarrollar este plan?
¿En que mercados específicos se deben concentrar los recursos y que
objetivos se deben perseguir?
¿El personal actual es suficiente o se necesitan reclutar a más
personas?
¿Qué recursos son necesarios adquirir para alcanzar los objetivos?
¿Qué tipo de personal adicional se necesita y que sistema de
contratación se debe seguir?
Etapas del proceso:
a. Análisis interno: consiste en un estudio de la organización mediante
la elaboración del organigrama, identificación de las áreas de
actividad, puestos de trabajo e inventario de personal, así se espera
dar solución a los problemas organizacionales dentro de la empresa(PYME)
b. Evaluación de la organización del trabajo: descubrir fortalezas y
debilidades sobre las que se debe actuar primordialmente con el fin de
alcanzar mayores índices de productividad y rentabilidad. Los criterios
empleados al efecto son:
o Eficacia
o Grado de autonomía
o Ambiente de trabajo (clima)
Tipos de planes para la planificación en una PYME
Hay tres ámbitos:
· Corto plazo: la empresa sólo puede hacer previsiones de carácter
cuantitativo, esto es el número de empleados que va a necesitar para
afrontar los requerimientos de la actividad durante el plazo considerado
(1 – 3 años).
· Medio plazo: la empresa incluye en sus previsiones aspectos
cuantitativos y cualitativos. A este nivel se establecen planes de
contratación, formación, promoción y retribución.
· Largo plazo: la empresa encuentra serias dificultades a la hora de
prever sus requerimientos, presentando simultáneamente para la previsión
tanto aspectos cuantitativos como cualitativos.
Estructura y funciones del sistema de información de RR.HH para las
PYMES.
Coincide con la de un sistema de información en general, salvo que aquí
se maneja información preferentemente sobre la función o subsistema de
los RR.HH.
En la clasificación de la información se establece la siguiente
tipología:
· Por su origen interno y externo.
· Información cuantitativa y cualitativa.
· Información descendente y ascendente u horizontal
· Cualidades
· Exactitud
· Relevante
· Globalidad
· Legibilidad
Es muy importante que llegue la información a quienes tienen que
decidir, en el tiempo preciso y la estrictamente necesaria (que esté
filtrada).
· Bases de datos.
En cuanto a las bases de datos, son las llaves del sistema de
información empresarial. Hay que distinguir:
Base de Datos:
o Almacén central de datos
o No existe información repetida (sin redundancia informativa)
o Permite la actualización, integración y simultaneidad
o Contiene datos de las personas y de los puestos de trabajo.
La información en el área de personal
· Objetivos básicos: priorizar los antecedentes básicos para la toma de
decisiones al momento adecuado he aquí un problema importante en las
PYMES debido a que esta información nunca es oportuna y además no se
sabe emplear.
· Gestionar volúmenes de información: es indebido el manejo de la
información en los PYMES debido a que no se sabe manejar ya que no se
encuentran capacitados para tomar la información necesaria que esta
circulando en los medios y asimilarla a la organización
· Rapidez y exactitud: la información debería ser así pero esta regla no
se cumple en las PYMES debido a que no conocen estos conceptos es una
característica importante de estas la poca rapidez y la poca exactitud
que manejan al momento de tomar alguna decisión , ya que siempre se
están quedando con solo información vaga y no la profundizan.
· Facilitar la toma de decisiones. Los RRHH nunca han sido bien
valorados en las PYMES ya que la información no es fluida y la
encuentran intrascendentes al momento de gestionar alguna cosa dentro de
la organización
Fallos del sistema información de RRHH en las PYMES que generan crisis.
· Escasa comunicación entre RRHH y Sistema de Información
· Metas y objetivos poco claros
· Resuelve problemas equivocados
· Sobredimensión
· Inapropiada selección vendedores/producto
· Escasa involucración del usuario
· No considera el impacto en el trabajo
· Falta de expertos en informática
· Expectativas poco realistas
· Falta de flexibilidad y adaptabilidad.
El éxito en los sistemas de información de RR.HH. depende de la adecuada
planificación del sistema, que requerirá una correcta comunicación entre
usuarios, consultores, personal informático y suministradores.
6. Análisis y diseño de los puestos de trabajo en una PYME.
Descripción y análisis de puestos de trabajo.
Cambios en el entorno empresarial: cuáles son los factores del entorno
empresarial que condicionan los puestos de trabajo.
· Entorno General (PEST): Político/Legal, Económico, Social y
Tecnológico.
· Entorno Específico: competencia, proveedores, clientes, productos
sustitutivos...
Capacidad de adaptación de la empresa: ante el nuevo entorno, cambiante
y competitivo, la empresa debe reunir:
· Flexibilidad en los puestos de trabajo
· Nuevas formas de organización
· Adaptación de los recursos humanos
La flexibilidad dependerá de la estructura
Los modelos de la estructura orgánica y moderna tienen que tener las
siguientes características:
Que tenga la suficiente adaptabilidad para seguir las crecientes
exigencias del mercado.
Competitividad: capacidad que tiene la empresa para adaptarse al entorno
cambiante, y se tiene que apoyar en los RR.HH.
Así los RR.HH. necesitan capital intelectual para que estén preparados
para cualquier cambio, lo que significa formación. Esos retos están
localizados esencialmente, en la nueva economía, en la tecnología.
a. Descripción de puestos de trabajo:
Análisis de puestos de trabajo:
· Contenido del puesto: está referido a las actividades que requiere el
puesto. Puede variar desde una definición general de las actividades del
puesto hasta una definición minuciosa de todos y cada uno de los
movimientos que se necesiten para realizar una tarea. Del análisis del
contenido del puesto pueden resultar las conocidas categorías
profesionales.
· Requisitos del puesto: se refiere a las características que debe
reunir un individuo para cubrir un puesto. Estas pueden ser:
o Previas (educación, experiencia, títulos académicos...)
o Específicas (conocimientos, habilidades...)
La formación (proceso de enseñanza de los conocimientos y habilidades
del puesto) y el adoctrinamiento (proceso de adquisición de las normas,
valores y pautas de comportamiento de la organización) hacen referencia
a las especificaciones de los requisitos para ocupar un puesto
determinado.
· Contexto del puesto: se refiere a factores como las demandas físicas y
condiciones laborales del puesto, grado de compromiso y de
responsabilidad, nivel de supervisión, consecuencias de los errores...
Es decir describe el entorno dentro del cual se va a desempeñar el
puesto.
· Diseño de puestos: 3 características:
o Alcance o especialización horizontal
o Alcance o especialización vertical
o Relaciones entre puestos
· Contenido percibido del puesto: se refiere a las características que
definen la naturaleza del puesto tal y como las percibe el que lo ocupa.
· Resultados del desempeño del puesto:
o Objetivos: se refiere a la cantidad y calidad de los resultados,
absentismo, retrasos, rotación...
o Del comportamiento personal: se valora la actitud del empleado que
manifiesta ante el trabajo, por ejemplo asistir regularmente o
ausentarse.
o Intrínsecos o extrínsecos: los primeros son objetos y acontecimientos
que originan los esfuerzos propios del trabajador sin que intervenga
otra persona. Los segundos son los que derivan de los esfuerzos propios
del trabajador junto con otros factores o personas que no están
directamente relacionadas con el puesto (remuneraciones, condiciones
laborales, compañeros...).
o Resultados de la satisfacción con el puesto: en este caso se observan
aspectos tales como el compromiso que el trabajador adquiere con el
puesto, la equidad percibida del resultado, si el empleado considera
justa la recompensa percibida... (compensaciones/contribuciones).
· Rediseño: trata de equilibrar las necesidades individuales y las
necesidades de la organización. Este compromiso pone de manifiesto la
necesidad de aumentar el alcance del puesto mediante el aumento de las
actividades requeridas, utilizándose para ello la ampliación de puestos
y la rotación de puestos:
· Ampliación: es una forma de aumentar el número de tareas que desempeña
el trabajador (ampliación horizontal) a la vez que se enriquece su
trabajo al lograr un mayor control sobre el mismo (ampliación vertical).
· Rotación: implica cambiar al individuo de un puesto a otro.
Métodos de análisis de puestos PYME (flexibilidad).
Modalidades de trabajo: lo que hoy se pretende con la palabra
flexibilidad es generar y mejorar la calidad de vida compatibilizando
intereses profesionales con intereses personales. Según esto, y
continuando con carácter genérico, las fórmulas para conseguir mayor
flexibilidad son:
· Jornadas reducidas o intensivas
· Trabajar a tiempo parcial
· Períodos sabáticos
· Horarios variables
Modalidades
Horarios flexibles: pueden adoptar multitud de formas
Trabajo parcial: calificado de periférico o de segunda clase en el
pasado, hoy en día está adquiriendo gran importancia debido sobretodo a
la incorporación de la mujer en el mercado laboral y a personas que la
mujer en el mercado laboral y a personas que adoptan esta modalidad.
Muestra su utilidad es las siguientes casos:
o Reducción de plantilla ante situaciones de crisis
o Retener a directivos que la empresa no puede promocionar
El diseño del trabajo en una PYME.
Para las PYMES este debe tener claro lo siguiente:
· ESTRUCTURA: Condiciones de una estructura innovadora (3Fs) esto a
razón de que cada integrante de la organización logre tomar las
decisiones adecuadas para si soslayar los problemas de manera mucho mas
eficiente.
o Rápida (Fast)
o Flexible
o Plana (Flat): achatamiento de la pirámide.
· EMPLEADOS: Condiciones de adaptación de los recursos humanos que sean
capaces de logra y alcanzar las siguientes metas para lograr un
desarrollo adecuado de las PYMES:
o Responsabilidad, es decir, sobre la propia tarea.
o Capacidad de aprender: formación continua y perspectiva de globalidad.
o Adaptabilidad: en los cambios de las situaciones de la empresa
o Polivalencia: capacidad para asumir diferentes responsabilidades
o Iniciativa: creatividad de todos los miembros organizacionales.
o Capacidad de relación: el empleado debe ser comunicativo.
· CULTURA: bases de una adecuada cultura:
o Liderazgo efectivo
o Comunicación fluida
o Motivación constante
7. Planificación de plantillas en la administración de una PYME
La planificación de la plantilla.
Consiste en fijar las características de la plantilla futura en base a
un análisis previo y la correspondiente valoración de puestos de trabajo
así como un estudio de la estructura organizativa actual y futura.
Tipos:
· Cuantitativas: número de empleados
· Cualitativas: cualificación de los empleados
· Brutas: personal necesario en un momento dado
· Netas: diferencia entre brutas y situación actual.
Existen ámbitos en los cuales una PYME debe ser capas de tomar
decisiones a bases de prever sucesos posibles con el fin de lograr sus
metas estas deben ser:
· Corto plazo: abarca el periodo de tiempo por el cual la empresa sólo
puede hacer previsiones de carácter cuantitativo (número de empleados
que va a necesitar para afrontar los requerimientos de la actividad
durante el plazo considerado).
· Medio plazo: la empresa incluye en sus previsiones no sólo aspectos
cuantitativos sino cualitativos. A este nivel se establecen planes de
contratación, formación, promoción y retribución.
· Largo plazo: abarca aquel horizonte temporal para el cual la empresa
encuentra serias dificultades a la hora de prever sus requerimientos. La
previsión, siguiendo un enfoque flexible es muy general, presentando
simultáneamente aspectos cualitativos y cuantitativos.
Aspectos cualitativos de la planificación de personal:
· Variables determinantes de las necesidades de personal:
o Programas de producción
o Tecnología aplicada
o Equilibrio entre los perfiles de exigencias y cualificaciones
o Estructura de la organización
· Previsión de las necesidades cualitativas brutas de personal:
o Análisis del trabajo, es decir, investigación de los puestos y
procesos de trabajo.
o Perfil de exigencias del puesto
o Descripciones del trabajo (actividades, condiciones...)
· Determinación de las necesidades cualitativas netas de personal:
o Determinación del potencial de rendimiento presente (perfiles de
capacidad)
o Especificación del potencial de rendimiento latente
o Elaboración del pronostico referente a cambios de cualificación en
plantilla.
· Aspectos cuantitativos de la planificación de personal:
· Variables determinantes:
o Programas de producción: según volumen
o Situación de la coyuntura
o Grado de tecnificación
o Nivel de rendimiento de los operarios
o Jornada de trabajo
o Rotación: despidos, jubilaciones, bajas temporales y contrataciones.
· Técnicas para calcular necesidades cuantitativas brutas:
o Técnicas basadas en la experiencia: Opinión de personas con visión y
conocimientos amplios sobre las futuras necesidades de RRHH
o Pronósticos basados en tendencias:
o Corto plazo: extrapolación que consiste en la prolongación de l