Alternativas de financiamiento para nuevas empresas en Chile

En las páginas que siguen iremos introduciéndonos y desarrollando la temática del financiamiento para las empresas nuevas, para lo cual conoceremos las distintas opciones que la dispersa literatura nos señala como alternativas para iniciarse en el desarrollo de una empresa.

financiamiento-para-empresas-nuevas

Ello se irá conjugando con diversa terminología que se ha ido generando en torno al emprendimiento.

Algunas de las alternativas que se analizarán, no son fuentes de financiamiento directo, pero han contribuido a desarrollar el emprendimiento, ya sea al cubrir ciertas temáticas deficitarias en la creación de empresas nuevas (como es el caso de las incubadoras) o  algunos instrumentos o instituciones que se han ligado a ciertas industrias, y se develará su real utilidad para el emprendedor.

En las conclusiones de este trabajo, se encontrarán dos importantes análisis para quien comienza la búsqueda de financiamiento. Bajo el prisma del emprendedor, conociendo sus necesidades, se analizarán estas alternativas, entregando la pauta necesaria para saber a qué alternativa acudir.

En los anexos incorporados, hemos incluido ciertos temas de interés para quien se inicia en el mundo de la independencia laboral.

Al partir con historias de otros emprendedores, que han tomado el mismo camino, lo que se aprecia en el Anexo I, quisimos tocar los aspectos motivacionales necesarios para aquellos que optan por esta ruta.

En el Anexo II mostramos otras opciones, que pueden ser un aporte para quien, en las alternativas formales analizadas en el marco teórico, no han encontrado respuesta.

El Anexo III, es un aporte en lenguaje menos coloquial y técnico, de la mirada general que se debe crear quien busca preguntas para iniciarse en el mundo del empresariado.

Finalmente, en el Anexo IV, hemos introducido cifras que nos darán luces de cómo Chile a enfrentado la creación de empresas nuevas, y el contexto general en que ellas se desenvuelven.

INTRODUCCIÓN

El fracaso nos da la posibilidad de comenzar de nuevo en forma más inteligente.

Henry Ford.

A través del presente trabajo, se entregará un análisis de las distintas alternativas de financiamiento de las cuales hace mención la literatura relativa al emprendimiento, alternativas a las que pueden optar, quienes inicien la labor de crear una nueva empresa, identificando sus necesidades de capital, en los distintos momentos en que se encuentran para dar respuesta a cómo echar a andar un proyecto.

Hablaremos de los “Proyectos sin historia”, entendiendo como tales a aquellas ideas de empresas que surgen bajo el alero de la ideaficación de sus propios creadores, y potenciales dueños.

Se entregará una visión de las distintas instituciones que existen y que han surgido para ayudar a hacer realidad los emprendimientos que se ven aflorar por múltiples lugares de nuestra geografía.

Pero no pretenderemos hacer un análisis desenfocado o desraizado de lo que se debe conocer antes de partir en la búsqueda de financiamiento, y antes de comenzar las operaciones de la empresa. Por ello, la pretensión es dar una visión general de los antes, durante y después, que un potencial empresario debe conocer, no por dotar de complejidad algo que puede ser sencillo, sino para disminuir los riesgos de su idea, evitando que se pierda por aquellos “otros” aspectos que se deben conocer.

Vemos, con gran preocupación, que la gran cantidad de empresas que se integran al qué hacer nacional, han ido encontrando un camino cada vez más complejo. Chile es un mercado pequeño, pero existen miles de oportunidades, lo que se ve de manifiesto en las más de 10.500 empresas creadas por año, como las más de 535.000 empresas solo en el ámbito de las Pymes.

Si ahondamos más en estas cifras, “En Chile existen 1.200.000 empresas, es decir, prácticamente una cada 13 habitantes. Según el Servicio de Impuestos Internos, el 2001 había 652.445 empresas formales, a las que deben sumarse otras 550 mil de carácter  informal.

Al considerar el tamaño de las empresas formales, 82% de ellas (535.537) son microempresas, es decir, que venden hasta 2.400 UF al año (aproximadamente $38 millones). Las pequeñas empresas, con ventas anuales entre 2.401 y 25.000 U.F, corresponden a 15% del total (96.842 en el 2001). Las medianas y grandes empresas suman sólo 3% de las unidades productivas. Sin embargo, son responsables por más de 87% de las ventas totales realizadas el 2001.

Por otra parte, se estima que las empresas micro y pequeñas generan alrededor de 3 millones de empleos (incluido el empleo informal), aunque obviamente, su productividad es relativamente baja.” [1]

Si bien estamos lejanos de las cifras de Estados Unidos – según consigna el libro «El mito del emprendedor» de Michael Gerber- anualmente se crea cerca de un millón de empresas. De las cuales 40% desaparece en el primer año, 80% al cabo de cinco y del 20% que queda sólo sobrevive 4% transcurrida una década. Así y todo, el impacto de los emprendedores en la economía es relevante: en los últimos 20 años crearon 14 millones de empleos en ese país, mientras que las empresas más grandes, que conforman el ranking Fortune, destruyeron cuatro millones de ocupaciones.[2][3]

En Chile un estudio de Gustavo Crespi entre 1995-2001 reveló que 60% de las compañías no llega a celebrar un lustro.

En los últimos años hemos visto como la oferta universitaria crece a tasas increíbles, logrando que los anhelos de la clase media sean cada vez más sencillamente cumplidos: Educación para sus hijos.

Sin embargo, las grandes empresas reducen su tamaño en la contratación y sus empleos son cada vez menos estables, por lo que las ofertas de trabajo serán insuficientes para cubrir la mayor masa laboral disponible, y las tasas de cesantía ilustrada, irán aumentando día a día.

Así mismo, las oportunidades de mejores ingresos o salarios, para el personal dependiente, es cada vez más reducida, lo que se explica por el fenómeno descrito, en donde la oferta laboral es mayor que la demanda.

Todas las aseveraciones efectuadas, bastan para indicar que la solución no pasa por la generación de más empleos en estas empresas, sino de mayor cantidad de empresas, en que sea la generación de empleo un elemento accesorio, en donde veamos los esfuerzos públicos redirigiéndose hacia la creación de condiciones, no necesariamente de fondos, abriendo oportunidades a la creación de nuevas formas de generación de nuestros ingresos.

La inquietud está latiendo en las huestes políticas[4], surgiendo interesantes iniciativas que buscan crear condiciones, que, más temprano que tarde, se ofrecerán a quienes busquen en el empresariado una alternativa de desarrollo y sustento.

Así mismo, en el seno de las universidades, y con fuerza interesante en la octava región de nuestro país, se ha comenzado a sentir como familiar el concepto de Incubadoras de Empresas[5], incorporándose una nueva forma de apoyo a la generación de empresas.

A las Universidades, por cierto, les cabe un papel esencial, desde su propia misión como tales, de ser las responsables de preparar individuos para la sociedad, por lo que deben dejar de lado el concepto de preparar perfectos empleados, para generar entes inquietos y con un espíritu emprendedor, de querer hacer cosas nuevas, que no sepan de límites más que los principios que deben guiar a toda sociedad moderna y desarrollada. Así mismo, a estos nuevos profesionales, se les debe dotar de las herramientas intelectuales y del saber, de manera tal, que montar una empresa sea algo sabido, y no un desafío a sus inquietudes.

Chile vive un momento especial: nuestras cifras nos hablan de un país que toca a los países desarrollados.

Hemos establecido importantes tratados con grandes conglomerados como la Comunidad Europea y nos  hemos acercado al gran Estados Unidos y a países como Canadá o México, solo por nombrar algunos, pero, sin embargo, la visión macro nos hace olvidar que la mediana y pequeña empresa, unidades básica de la economía, que, sin afanes chovinistas, más bien fundado en cifras, es la que más emplea chilenos, y las vemos enfrentadas a una realidad que no se resuelve, más bien empeora, cuando revisamos algunas cifras que se mostrarán en este trabajo.

Sin embargo, aún el pesimismo que envuelve a la aseveración anterior, encontramos que existe un Aire de Renovación, que motiva a cientos, sino miles, a pensar que existe una corriente, en la que se verán realizados los sueños de muchos, y en donde encontraremos oportunidades nuevas. Ese cambio se ha catalogado como: Emprender.

Así en Chile ese aire nos da ejemplos como lo ocurrido en la Octava Región, donde cerca de seiscientos proyectos se presentaron en abril del 2003 en la región al concurso de emprendedores organizado por Innova Bío Bío y Sercotec. Un hecho único en el país, donde los jóvenes están dando que hablar, generando ideas atractivas y creando empresas pensando en grande, en conquistar mercados externos.5

Pero el tema que nos ocupa en este líneas, es ver lo que las empresas a punto de nacer, necesitan para transformarse en una realidad, es decirle como estructurar “sencillamente” una idea – empresa, qué hacer y, fundamentalmente, cómo conseguir esas inyecciones de capital o recursos o dineros, para comenzar a operar.

Hemos podido ver como el Estado Chileno, busca alternativas para crear “emprendimiento”. Ha generado instrumentos (a través de CORFO y otras instituciones) que buscan motivar la creación de “empresas innovadoras”, casi buscando transformarse en un clon de los sueños norteamericanos: Desde un garaje, con unos pocos dólares, hasta la bolsa de valores, consiguiendo muchos millones.

Pero para llegar a los verdaderos íconos del sueño norteamericano, como Microsoft, Mc Donald´s, Oracle, Wal-Mart u otros, hubo acaso millones de intentos que no fueron más que una promesa y un sueño de sus fundadores. Hubo, así, un paso necesario en todo desarrollo: Aprender de los propios errores.

Cuando leemos o escuchamos las historias de hombres de éxito ¿nos hemos preguntado cuántas veces fallaron antes de encontrar esa idea que los hizo triunfar?

Con esto queremos decirles que, para comenzar a ser empresario, se debe dejar de lado el miedo a equivocarse, para comenzar a aprender de nuestros traspiés y encontrar la perseverancia y empuje, para derrotar todos los obstáculos que se interpongan, más aún cuando sabemos que nuestra idea es genial.

Al consultar innumerables portales y páginas en Internet, revistas y diarios, como la literatura técnica cercana al tópico de creación de empresas nuevas, la primera conclusión a la que podemos llegar es que existe información dispersa y, en muchas ocasiones, casi oculta, no existiendo un manual que oriente, en plenitud, a los nuevos empresarios en busca de dar inicio a sus actividades independientes. Encontramos verdaderas manifestaciones de intenciones, respecto al apoyo al emprendimiento, ideas de lo que se podrá hacer, pero falta la concreción de algunas de ellas, cuando menos, para comenzar la senda de creación de empresarios, en busca de sus aspiraciones.

Sólo falta que aquellos que tienen una idea, formalicen su proyecto y comiencen a trabajar.

El momento de la acción es hoy, la que conjugada con empuje y creer en uno mismo, vestirá nuestros sueños de realidad.

No es un camino fácil, pero vale la pena recorrerlo.

Una persona que nunca cometió un error jamás probó nada nuevo. Albert Einstein

CAPÍTULO I : 

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

  1. Nombre de la investigación
  2. Objetivo de la investigación
  3. Pregunta de investigación
  4. Razones de la investigación

NOMBRE DE LA INVESTIGACION

FINANCIAMIENTO PARA EMPRESAS NUEVAS

  1. OBJETIVO DE LA INVESTIGACION

Objetivo General:

Efectuar un estudio detallado de los instrumentos para financiamiento de empresas nuevas, en sus momentos iniciales, y fundamentalmente en la realidad chilena.

Objetivos Específicos:

A través de este trabajo, pretendemos que quien lo consulte pueda:

  • Conocer las opciones que existen en el mercado chileno, para financiar una empresa nueva, opciones formales tanto como informales.
  • Imbuirse en la dinámica de las Incubadoras de Empresa, y su oferta de servicios en el contexto nacional, de manera que el emprendedor pueda encontrar en ellas el apoyo que necesita para la concreción de su emprender.
  • Distinguir, de manera general, las instancias que llevan a una idea a concretarse en empresa, para preparar a un potencial emprendedor a cómo presentar su idea a los potenciales inversionistas.
  • Entender que existen distintas alternativas de cómo iniciar una empresa, desde el plano financiero, y sepa como flexibilizar sus intenciones del cómo comenzar, para evitar que ellas se constituyan en obstáculos a su emprendimiento.
  • Reconocer los diferentes montos que requerirá una empresa, en los distintos momentos cercanos a sus inicios.
  • Imbuirse en algunas Cifras de Chile, en cuanto al mundo de las empresas.
  • Tener la posibilidad de conocer Historias de otros emprendedores, nacionales y extranjeros, de manera de conocer parte de la realidad que enfrentan quienes deciden transformarse en empresarios.
  • Conocer de los nuevos términos que han ido constituyendo esta nueva área de los negocios: El Emprendimiento.

Y, de manera más íntima, esperamos que quien consulte este trabajo, encuentre un apoyo para echar a andar sus ideas, y sepa que siempre existirán alternativas para iniciarse en el mundo del empresariado.

  1. PREGUNTA DE INVESTIGACION

¿Existe en Chile Financiamiento para Empresas Nuevas, sin historia?

Se pretende revisar y clasificar las distintas alternativas de financiamiento que existen en el mercado formal, analizando si ellas cumplen el objetivo de ser instrumentos para empresas sin historia.

De igual forma, se investigarán las alternativas informales que sean alternativas de financiamiento.

Como base de esta investigación, se debe señalar una distinción dentro de las Empresas Nuevas o Sin Historia:

  • Por un lado entendemos a todo tipo de empresas, cualquiera sea su naturaleza e industria en que participará.
  • Y por otro lado tenemos las Empresas basadas en ideas y modelos de negocio novedosos, mercados o segmentos de mercado inexplorados o donde pueda lograrse aun el liderazgo.

Esta investigación hablará en términos generales de Empresas Nuevas o Sin Historia, y no se limitará a las “Empresas Novedosas”, pues la respuesta que se busca es para que cualquier Nuevo Empresario pueda partir.

  1. RAZONES DE LA INVESTIGACION

Existe una doble sensación de inquietud que ha sido la motivante para abordar este tema de investigación:

  • Por una parte nos hacemos voz de la sensación o creencia generalizada de existir instrumentos para el financiamiento de empresas nuevas.
  • Por otra parte, se reconoce la dificultad para acceder a recursos financieros, al existir información dispersa, y, complementariamente, nos ha llamado profundamente la atención la no existencia de libros, ni revistas especializadas que aborden el tema que nos ocupa de manera íntegra y congruente, siendo internet, a través de innumerables portales, la que más información aporta.

En apoyo a estas afirmaciones, podemos citar:

“Los instrumentos que el Estado tiene para facilitar los procesos emprendedores no son suficientes para poder estimular a lo largo de todo el país el emprendimiento. Por otra parte, si bien algunos instrumentos promueven el desarrollo de redes entre universidades y empresas para realizar investigaciones de proyectos empresarizables, la baja difusión permite que sólo un número reducido de instituciones aprovechen las ventajas de estos instrumentos.” [6]

“Las posibilidades para conseguir financiamientos específicos para proyectos empresariales son numerosas aunque escasamente conocidas y comprendidas.” [7]

“Cada vez que hemos entrevistado a un científico o emprendedor chileno que logra desarrollar una nueva tecnología, nos ha hablado sobre la dificultad para encontrar el financiamiento necesario para concretar su idea.

Los programas de fondos concursables tienen ventajas y desventajas. Para Javier Russo, Gerente Comercial de Acriline y quien ha presentado varios proyectos a FONTEC, el mayor problema es la gran burocracia que hay que hacer para postular y además el largo plazo de evaluación. «Los fondos son demasiados lentos, además uno no tiene la certeza de adjudicarse los dineros. El empresario no puede esperar a ver si el proyecto es aprobado o no», señala.” [8]

Siendo estos los pilares de la investigación, se ha decidido tomar conocimiento de la información que existe, para dar respuesta a nuestra pregunta, analizando las distintas opciones que pueden cumplir el objetivo de entregar Financiamiento a Empresas Nuevas.

[1] Extraído de : “LA SITUACIÓN DE LA MICRO Y PEQUEÑA EMPRESA EN CHILE” Marzo 2003

[2] Extraído del Artículo “El contraataque de los emprendedores” Fuente: El Mercurio

[3] de septiembre de 2003 Puede ser obtenido en: http://web.ceo.cl/newtenberg/609/article-48258.html

[4] Es importante destacar en este tenor el PROGRAMA PUBLICO PRIVADO DE FOMENTO AL EMPRENDIMIENTO, en donde el Ministro de Economía propuso la formación de 4 equipos de trabajo para que analizaran temas específicos: Barreras a Emprendedores en nuestra sociedad, Educación y Emprendimiento, Financiamiento de Emprendimientos, y Estado y Emprendimiento.

 

[5] Las Incubadoras de Empresas de Base Tecnológica participan en las etapas iniciales de desarrollo de las empresas. Proporcionan los recursos y servicios necesarios para poner la compañía en funcionamiento. Incluye espacio físico, asesoría legal, tecnológica o de marketing. Se clasifican en dos clases: asociadas a universidades o centros de investigación académico y las integradas a sectores industriales que utilizan tecnología de punta.

[6] Página 19: PROGRAMA PUBLICO PRIVADO DE FOMENTO AL EMPRENDIMIENTO (Diciembre 2002), creado por el Ministro de Economía, quien propuso la formación de 4 equipos de trabajo para que analizaran los siguientes temas: Barreras a Emprendedores en nuestra sociedad, Educación y Emprendimiento, Financiamiento de Emprendimientos, y Estado y Emprendimiento.”

[7] MANUAL PARA EMPRESAS: Fórmulas para conseguir apoyo y financiamiento en proyectos de mejoramiento para la Pequeña y Mediana empresa. Departamento de Fomento y Desarrollo de Empresas. MIPYME CÁMARA NACIONAL DE COMERCIO, SERVICIOS Y TURISMO DE CHILE

[8] Revista Mouse, La Tercera, 17 de junio de 2003, Por Daniel Contreras

Hazle saber al autor que aprecias su trabajo

1+
Tu opinión vale, comenta aquí

Comentarios

Compártelo con tu mundo

Cita esta página
Davidovich Julián Ferrando. (2009, agosto 12). Alternativas de financiamiento para nuevas empresas en Chile. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/alternativas-de-financiamiento-para-nuevas-empresas-en-chile/
Davidovich, Julián Ferrando. "Alternativas de financiamiento para nuevas empresas en Chile". GestioPolis. 12 agosto 2009. Web. <https://www.gestiopolis.com/alternativas-de-financiamiento-para-nuevas-empresas-en-chile/>.
Davidovich, Julián Ferrando. "Alternativas de financiamiento para nuevas empresas en Chile". GestioPolis. agosto 12, 2009. Consultado el 14 de Noviembre de 2019. https://www.gestiopolis.com/alternativas-de-financiamiento-para-nuevas-empresas-en-chile/.
Davidovich, Julián Ferrando. Alternativas de financiamiento para nuevas empresas en Chile [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/alternativas-de-financiamiento-para-nuevas-empresas-en-chile/> [Citado el 14 de Noviembre de 2019].
Copiar
Imagen del encabezado cortesía de schtumple en Flickr