Planes para fortalecer la participación de la mujer en el Sector Agrícola de Cuba

Plan de Acciones Socioculturales Dirigido al Fortalecimiento del
Empoderamiento Femenino en el Proyecto (PALMA) en el
Municipio de Los Palacios.
Resumen
En Cuba, aunque se han fomentado programas que potencian la participación de
las mujeres en las organizaciones agrícolas, todavía son bajos los niveles de
inserción. El tema del empoderamiento femenino sigue siendo una tarea en
materia de género a la que hay que brindarle atención. El presente estudio se
realizó en algunas formas de producción cooperativa entre ellas: La Unidad Básica
de Producción Cooperativa (UBPC), las cooperativas de producción Agropecuaria
(CPA) y las Cooperativas de Créditos y Servicios fortalecidas (CCSF) del
municipio de Los Palacios, Pinar del Río, con un grupo de mujeres. El objetivo es
diseñar un plan de acciones socioculturales dirigido al fortalecimiento del
empoderamiento femenino en las actividades agrícolas de las cooperativas y los
agricultores individuales del proyecto “Programa de Apoyo Local a la
Modernización Agropecuaria en Cuba (PALMA) en el municipio de Los Palacios,
para el rescate de la integración social de la mujer. Este plan acciones posibilitó la
proyección de acciones en función de viabilizar el estudio. Se diagnosticó cómo se
desarrolla el proceso de participación de la mujer en el proyecto PALMA, con el fin
de lograr una transformación en el rescate de su rol social. El paradigma utilizado
fue el cualitativo, a través de una amplia gama de métodos y técnicas, como: la
encuesta, el análisis documental y el método cualitativo (Etnográfico). Los
resultados iniciales arrojaron que aún sigue siendo insuficiente la participación de
la mujer en los proyectos. Para ello se utilizó una muestra de tipo no probabilística
de sujetos voluntarios.
PALABRAS CLAVES:
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Empoderamiento femenino, género, actividades agrícolas.
Summary
In Cuba, the although you fomented programs that enhance the participation of the
women in the agricultural organizations, the still son first floor the levels of the
insert. The topic of the feminine empowerment continues being a task as regards
gender to which there is that must give attention. The present study was performed
in some forms of cooperative production including: The Basic Unit of Cooperative
Production ( UBPCs ) , Agricultural Production Cooperatives (CPA ) and Credit
Cooperatives and strengthened Services ( CCSF ) in the municipality of Los
Palacios, Pinar River , with a group of women. The objective is to design a plan of
action aimed at strengthening cultural women's empowerment in the agricultural
activities of cooperatives and individual farmers of the project “Support Program for
Local Agricultural Modernization in Cuba (PALMA) in the municipality of Los
Palacios, for the rescue of the woman´s social integration. This action plan enabled
the projection of actions in expedite function the study. It was diagnosed like the
process of the woman´s participation is developed in the project (PALMA), with the
purpose of achieving a transformation in the rescue of its social list. The used
paradigm was the qualitative one, through a wide range of methods and technical,
as: the documental analysis and the qualitative method (Ethnographic). The initial
results threw that it still continues being insufficient the woman´s participation in the
projects. For it was not used it a type sample probabilistic of voluntary fellows.
KEY WORDS:
Feminine empowerment, gender, agricultural activities.
2
INTRODUCCIÓN
El tema de género y poder, en general, el empoderamiento femenino en particular,
tiene hoy una gran vigencia en todo el mundo. Muchos reconocen que este
proceso que se basa en los principios de libertad e igualdad de derechos es el
resultado de un largo proceso que se ha ido consolidando y ampliando en la
medida que dirigentes, líderes políticos y la sociedad en su conjunto, van tomando
conciencia de su importancia en la evolución de la humanidad.
Se identificó que empoderarse “significa para la persona, adquirir el control de su
vida, definir su propia agenda y lograr la habilidad de hacer cosas que reafirme su
identidad emancipada y emancipadora”. (Aldana, 2006), es por esto que se le
concedió una relevante importancia al empoderamiento femenino.
La importancia del empoderamiento, radica en que permite aprovechar al
máximo las oportunidades que se le presentan a los seres humanos “(…). Es
un mecanismo, para desarrollar la autoestima y la convicción de las limitaciones y
actitudes en la conducción de un sistema social, un organismo, un grupo, etc”.
(Aldana, 2006)
El empoderamiento femenino, debe implicar deshacer las construcciones sociales
negativas, de forma que las personas afectadas lleguen a verse como poseedoras
de la capacidad y el derecho de actuar y a tener influencia.
Para el desarrollo de esta investigación fue imprescindible consultar
importantes investigadoras: cubanas, que han abordado el tema del
empoderamiento femenino como: Dra. Clotilde Proveyer Cervantes, Reina Fleitas
Ruíz, Graciela González Olmedo y la MSc. Blanca Muster Infante declaran en el
estudio 50 años después: Mujeres en Cuba y cambio social que el
empoderamiento femenino es:
Un proceso paulatino y complejo de cambios sustantivos en la
condición humana de las mujeres en términos de mejoramiento de su
calidad de vida y su bienestar social que ha sido promovido a partir
del auge del pensamiento y la práctica política del feminismo. La
4
experiencia que ha adquirido la mujer como actor colectivo y
orgánico, y los imperativos de su lucha por la equidad de género, ha
sido un factor decisivo para la conformación de un marco jurídico
internacional donde se refrendan sus derechos, y gracias al cual las
mujeres han alcanzado un mayor nivel de influencia y de
participación en el mundo de las instituciones. (Proveyer Cervantes
Clotilde, 2010)
El enfoque de género permite desarrollar conocimientos concretos sobre la
situación de las mujeres con respecto a los hombres en el mundo, por lo que
refleja la existencia de opresión, injusticia, subordinación en la organización
genérica de las sociedades a favor del sexo masculino fundamentalmente.
En Cuba desde los primeros años de la Revolución se le concedió gran
importancia al tema de la mujer y al trabajo dirigido a la defensa de sus derechos
humanos y al ejercicio de la igualdad. La Federación de Mujeres Cubanas (FMC)
ha sido la promotora de iniciativas, propuestas y materialización de leyes en
beneficio de las mujeres y ha contribuido, aún cuando no existía el concepto de
género como categoría, a avanzar en la emancipación de las mujeres y desde el
principio de la Revolución las leyes promulgadas ya contenían este enfoque.
Desde entonces, se han llevado a cabo importantes cambios políticos,
económicos y sociales. Las políticas sociales trazadas por la Revolución
establecieron las bases para lograr la participación social femenina. Las mujeres
se incorporaron a la defensa de la Revolución en las milicias, en la alfabetización,
al trabajo voluntario y a las múltiples tareas que convocaban las organizaciones
políticas y de masas.
Desde su fundación en 1960, (FMC), constituye un espacio propio de las mujeres
para promover, impulsar y canalizar su disposición a la participación y sus
inquietudes e intereses. Esta organización realiza su labor a escala de toda la
Sociedad Cubana, para concienciar y transformar concepciones tradicionales
acerca de los roles de hombres y mujeres, es decir contribuye a alcanzar una
equidad de género y defender los derechos de la mujer.
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La capital cubana acogió a finales de mayo en el Palacio de Convenciones a los
participantes en el III Seminario de Evaluación del Plan de Acción de Seguimiento
a la IV Conferencia de la ONU sobre la Mujer, mecanismo conocido por el Plan de
Acción de Beijing, para promover la igualdad de género.
Desde que en 1910 Clara Zetkin propusiera la celebración anual del Día
Internacional de la Mujer en Copenhague, Dinamarca, largos y progresivos pasos
dio la humanidad en la lucha por los derechos femeninos.
Desde 1975 cuando se declaró el Año Internacional de la Mujer y hasta la fecha,
se realizaron cuatro conferencias mundiales sobre el tema. La última tuvo como
sede a Beijing en 1995.
En 1997 el Consejo de Estado cubano, tras la evaluación por parte de la sociedad
civil y las entidades gubernamentales de la plataforma acordada en Beijing,
aprobó un plan de acción donde se reconoce la responsabilidad estatal en la
búsqueda de la igualdad de género.
En la IV Conferencia de Acción de Beijing se consolida la idea de trabajar por el
empoderamiento de las mujeres como algo necesario para lograr la igualdad. El
concepto de empoderamiento se relaciona con el poder entendido, no como
dominación sobre los demás, sino como capacidad de las mujeres de aumentar su
autoconfianza e influir en los cambios.
Con el aval de la ONU, los logros de Cuba en el tema la convierten en un ejemplo
en la región aunque deben perfeccionar sus políticas sobre igualdad de género
para alcanzar la plena inclusión de las mujeres, señalaron delegadas al foro.
Las estadísticas oficiales de muchos países, incluso de los más avanzados,
demuestran que es insuficiente la presencia de la mujer en las instancias de poder
y su participación en la toma de decisiones. En el contexto latinoamericano y del
Caribe, Cuba ocupa un lugar destacado en materias de progresos y conquistas a
favor de las mujeres, durante 50 años ha sido un importante escenario para la
participación femenina en la esfera económica, social y política.
En el municipio Los Palacios, Pinar del Río, existen varias unidades productoras,
asociadas al proyecto PALMA, constatándose una escasa presencia de la mujer
6
en las diferentes actividades que en ellas se realizan, donde los trabajadores
están integrados generalmente por hombres.
A partir de estos elementos prácticos y de reflexión en torno a la problemática se
hace necesario e inaplazable su importancia y vigencia en la actualidad para
alcanzar una equidad, igualdad a través de la perspectiva de género, la que
permite tener una visión crítica y explicativa de lo que acontece en ese orden y
poder trazar un plan de acciones socioculturales dirigido al fortalecimiento del
empoderamiento femenino en el proyecto (PALMA) en el municipio de Los
Palacios.
7
Desarrollo
Reflexiones de las teorías feministas y el género
Se consideró importante para la investigación revisar algunos de los postulados
del movimiento feminista, pues es de vital importancia referirse a la condición,
situación y lucha de la mujer por su emancipación.
Desde finales del siglo XVIII, durante la revolución francesa, viene proponiendo la
reivindicación de los derechos de la mujer o la igualdad de derechos entre los
sexos, lo que significaría la emancipación o liberación de la condición de la mujer,
que a lo largo de la historia, en todas las civilizaciones, ha sido de subordinación.
En este sentido el mito del matriarcado no reflejaría una realidad histórica de
predominio de las mujeres, sino una realidad antropológica muy diferente.
La lucha por los derechos políticos de la mujer se inició infructuosamente durante
la revolución francesa de 1789; sus protagonistas denunciaron que la libertad, la
igualdad y la fraternidad solo se referían a los hombres. Una de las voces de
protesta más enérgicas fue la de Olympe de Gouges, autora de la Declaración de
los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, en 1791, dos años después de la
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. El documento escrito
por Gouges reclamaba para las mujeres los mismos derechos políticos que
disfrutaban los hombres, el sufragio entre ellos. Si ellas podían subir al cadalso,
también debían poder ocupar cargos públicos. No tuvo éxito. De Gouges, en plena
vorágine del terror revolucionario murió ajusticiada en la guillotina. Pocos años
después. Napoleón, en su código legislativo, sometería a la mujer a una aún más
estricta autoridad masculina. (Sluga, de 1780 a 1920 pág. 22)
Otro antecedente del feminismo fue La Revolución Industrial que surge en la
segunda mitad del siglo XVIII en Inglaterra. Se trata de una evolución lenta pero
imparable que provoca cambios profundos en la sociedad inglesa; los campesinos
abandonan los campos y se trasladan a las ciudades; las mujeres salen de la
casas y se incorporan al mundo del trabajo y surge una nueva clase de
profesionales.
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Las feministas denunciaron la situación de desigualdad y de injusticia social en
que vivían, y viven todavía muchas mujeres en el mundo. Demostraron que no
solo las mujeres están en desigual e invisiblemente presente en las situaciones
sociales y que desempeñan papeles importantes pero diferentes de los visibles y
privilegiados hombres.
Es por esto, que propugnan un cambio en las relaciones sociales que conduzca a
la liberación de la mujer y también del varón, a través de eliminar las jerarquías y
desigualdades entre los sexos. Se presentó propuestas innovadoras para el
problema, sus aportes a las ciencias sociales son incuestionables.
El rechazo al sistema patriarcal con sus viejos paradigmas de dominación y
reproducción de la desigualdad social, los nuevos enfoques sobre las relaciones
entre los sexos, la defensa intransigente de los derechos de la mujer, y en fin la
propuesta de un nuevo orden social, económico, político, basado en una
perspectiva de equidad de género, son algunas de la ideas defendidas.
Diversas mujeres y grupos se pronunciaron a favor de los derechos de la mujer.
Una de ellas fue Mary Wollstonecraft quien en 1792 publica lo que se considera
uno de los primeros libros feministas, “La Vindicación de los Derechos de la
Mujer”, donde condena la educación que se imparte a las mujeres y pide que las
leyes del estado sean usadas para terminar con las tradiciones de subordinación
femenina.(Ver anexo 1)
En 1851, un grupo de inglesas, en actos públicos piden el voto para la mujer. En
Estados Unidos, las mujeres, al igual que en Europa empezaron a tomar
conciencia de su situación de inferioridad y de subordinación. En Europa, las
feministas siguen exigiendo más derechos y más justicia social. Algunas de ellas
se tornaron conocidas por sus posiciones a favor de la liberación de la mujer.
En la medida en que el movimiento se fue desarrollando y fortaleciendo, nuevos
conceptos fueron surgiendo para explicar las causas subyacentes de la
discriminación. Con el feminismo los problemas de mujer dejan de ser un “asunto”
de mujer para ser de toda la sociedad.
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El feminismo aborda y desarrolla la teoría del patriarcado como sistema de
dominación, clave para el entendimiento del origen de la subordinación de la mujer
y la razón por la cual mantiene su vigencia hasta la actualidad.
Para las feministas lo que se cuestiona es la forma como está organizada toda la
sociedad, que subordina las mujeres a los hombres.
La segunda fase o primera ola del feminismo se refiere al movimiento feminista
que se desarrolló en Inglaterra y Estados Unidos a lo largo del siglo XIX y
principios del siglo XX.
Originariamente, se concentró en la obtención de igualdad frente al varón en
términos de derecho de propiedad e igual capacidad de obrar, así como la
demanda de igualdad de derechos dentro del matrimonio. A finales del siglo XIX,
los esfuerzos se van a concentrar en la obtención de poder político, en concreto el
derecho al sufragio. (Freedman, 2003)
La segunda ola tenía una amplia variedad de temas: la desigualdad, la sexualidad,
la familia, el lugar de trabajo y quizá de forma más controvertida, los derechos en
la reproducción.
La tercera ola es un término identificado con diversas ramas del feminismo cuyo
activismo e investigación comienza en 1990 y se extiende hasta el presente. El
movimiento surgió como una respuesta a los fallos percibidos en el llamado
Feminismo de segunda ola: la toma de conciencia de que no existe un único
modelo de mujer, por el contrario, existen múltiples modelos de mujer,
determinados por cuestiones sociales, étnicas, de nacionalidad o religión. (Tong,
2009)
Las interpretaciones dadas al género y al sexo son esenciales dentro de la tercera
ola, caracterizándose por su post-estructuralismo. La variedad de enfoques,
soluciones propuestas, visiones de los problemas de esta corriente y la carencia
de un objetivo común claro refleja el carácter post-modernista de la tercera ola del
feminismo que incorpora múltiples corrientes del feminismo teniendo componentes
de la teoría queer, del antirracismo, teoría post colonial, ecofeminismo,
Transexualidad, o la visión positiva de la sexualidad, entre otros.
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Existe la creencia de que el feminismo busca “la revancha de las mujeres hacia los
hombres”, idea que desvirtúa sus planteamientos asociándola con prejuicios sobre
las implicaciones que supondría lograr mayores equilibrios de poder entre mujeres
y hombres. Siguiendo este prejuicio, muchas personas, incluyendo a servidoras y
servidores públicos, se niegan a escuchar, entender y por supuesto, a esforzarse
por incorporar el género en su quehacer como una dimensión de alisis y estudio
de los problemas sociales y de las soluciones de política pública.
En aras de aclarar estos prejuicios, se expone brevemente el fundamento sobre la
relación entre género y feminismo:
El género es una categoría de análisis y el feminismo, un movimiento político y
teórico que cuestiona el orden social y la desigualdad de oportunidades entre
mujeres y hombres. Ambos conceptos no son sinónimos pero se relacionan,
porque el primero es una herramienta teórica que usa el feminismo para reforzar
sus argumentos, demostrando el carácter político e ideológico de la desigualdad
entre mujeres y hombres.
Que el género sea una herramienta usada por el feminismo no significa que
coincida con las posiciones políticas y teóricas que guían las distintas expresiones
políticas vigentes en el feminismo.
Como todo movimiento, es diverso en posturas políticas, incluso divergentes.
Los ideales del feminismo no pregonan el “revanchismo de las mujeres”, sino el
reconocimiento de la diversidad y la adopción de los principios de igualdad y
equidad, como principios rectores de la interacción social y el quehacer de los
gobiernos y el Estado. El estandarte de estos valores no solo es enarbolado por
las mujeres, sino también por muchos hombres sensibles y conscientes de que un
mejor equilibrio de género beneficia a la sociedad y a las futuras generaciones
(Facio, 1999.)
Los estudios de género son un aporte académico del feminismo que aparecen con
mayor auge en la década del 70, y que en los espacios de la investigación
universitaria y de la comunidad científica en Cuba alcanzan cada vez mayores
resultados en las últimas décadas.
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Con el triunfo del primero de enero de 1959 en Cuba se produjo un conjunto de
transformaciones en todas las esferas de la vida social que beneficiaron a la
mujer, donde tuvo un significativo impacto las políticas dirigidas a garantizar el
empleo femenino y su participación en las labores productivas, así como la
incorporación al trabajo, entendido este como aquella actividad humana física y
mental dirigida a la creación de bienes y servicios necesarios para la satisfacción
de las necesidades de las personas que tienen que ver con la sobrevivencia y
desarrollo humano.
¿Qué es la igualdad de género?
Existe igualdad de género cuando las mujeres y los hombres tienen el mismo
acceso a las oportunidades y los servicios, un control equitativo de los recursos y
pueden expresarse en condiciones de igualdad a la hora de tomar decisiones en
todos los niveles. Los datos demuestran que allí donde la igualdad de género es
mayor, también son mayores el crecimiento económico y la calidad de vida para
todos.
Un estudio reciente elaborado por el Banco Mundial muestra que las mujeres
representan actualmente más del 40% de la mano de obra mundial, el 43% de la
mano de obra agrícola y más de la mitad de los estudiantes universitarios de todo
el mundo. Si se emplean plenamente sus competencias, aumentará la
productividad.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO) estima que, si las mujeres pudieran acceder en igualdad de condiciones a
insumos productivos tales como semillas y fertilizantes mejorados, la producción
de sus campos aumentaría entre un 20% y un 30%. De ese modo, aumentaría la
producción agrícola total hasta en un 4% en los países en desarrollo, lo que
reduciría a su vez el número de personas que padecen hambre en el mundo entre
un 12% y un 17%, o entre 100 millones y 150 millones de personas.
Sin embargo, las desigualdades de género siguen siendo extremas en muchas
partes del mundo en desarrollo, especialmente en las zonas rurales.
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Las mujeres y las niñas de las zonas rurales asumen numerosas funciones y
responsabilidades: son agricultoras, cuidadoras, asalariadas, microempresarias, y
a menudo pasan muchas horas recogiendo agua y leña. En los países en
desarrollo de África, Asia y el Pacífico, las Dar a la población rural pobre la
oportunidad de salir de la pobreza
Igualdad de género y empoderamiento de la mujer
Las mujeres están rezagadas debido a múltiples tipos de desigualdad: falta de
educación, diferencias en la carga de trabajo y los derechos de propiedad, un
control limitado de los recursos y una participación escasa en la toma de
decisiones que afectan a su vida. Estas condiciones desmotivan enormemente a
las mujeres, lo que a su vez contribuye a que los niveles de productividad sean
bajos. Por ejemplo, cuando una familia de agricultores comienza a comercializar
sus productos, las mujeres suelen tener que asumir una carga de trabajo adicional
sin que se compartan con ellas los ingresos generados. En cambio, cuando las
condiciones son más equitativas, las mujeres están más comprometidas, aumenta
la productividad y toda la familia resulta beneficiada.
Invertir en las mujeres en el ámbito de la agricultura.
Hoy en día, la agricultura en pequeña escala está cambiando con rapidez a
consecuencia de la comercialización, la globalización, el cambio climático, las
nuevas tecnologías y los movimientos migratorios, por lo que es fundamental
reconocer la función crucial de las mujeres en la agricultura, junto con los
hombres.
Las mujeres necesitan recibir apoyo e inversiones para adaptarse a estos cambios
y aprovechar las oportunidades que se van presentando. Los beneficios sociales y
económicos producidos por el acceso de las mujeres a la tierra, el agua, la
educación, la capacitación, los servicios financieros y de extensión y las
organizaciones sólidas repercuten positivamente en toda la comunidad.
El mensaje es claro: el empoderamiento de la mujer es fundamental para reducir
la pobreza, el hambre y la malnutrición. A fin de que las comunidades rurales
pobres prosperen y crezcan de forma integradora, es esencial que aumente la
igualdad de género y las mujeres hagan valer sus opiniones.
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Como ponen claramente de manifiesto el empoderamiento social y económico de
las mujeres las convierte en líderes y agentes del cambio.
El fortalecimiento de la igualdad de género conlleva múltiples beneficios e
intensifica el impacto y la eficacia del desarrollo. En concreto, una mayor igualdad
de género:
contribuye de manera significativa a la mejora de la seguridad alimentaria y
nutricional y la reducción de la malnutrición infantil;
favorece el crecimiento económico integrador que ayuda a las personas a salir
de la pobreza;
• aumenta los ingresos y los activos de los hogares, y beneficia a hogares enteros;
• fomenta la base de competencias de las comunidades rurales;
• ayuda a proteger el entorno natural;
• aumenta la pertinencia y la efectividad de las intervenciones de desarrollo, y
• mejora la sostenibilidad de los proyectos.
La política de género tiene tres objetivos estratégicos:
promover el empoderamiento económico para permitir a las mujeres y los
hombres de las zonas rurales participar en actividades económicas rentables y
beneficiarse de ellas;
dar a las mujeres y los hombres la oportunidad de expresarse en condiciones de
igualdad e influir en las instituciones y organizaciones rurales, y lograr un equilibrio
más equitativo en la carga de trabajo y en la distribución de los beneficios
económicos y sociales entre mujeres y hombres.
El concepto de género ha sido polemizado históricamente por muchos estudiosos
del tema desde diversas perspectivas y enfoques. Estudios superficiales entienden
por género a aquella relación hombre-mujer, niño-niña, masculino-femenino. Este
término o concepto superficial determina el sexo y no esa construcción social que
se denomina género.
El género como categoría que explica la relación hombre-mujer, nace en el
pensamiento feminista. Es uno de los conjuntos desde el que se produce la
integración humana como identidad colectiva, quizás la más antigua, aunque no
así tratada por las ciencias sociales. Su reconocimiento como proceso real y como
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concepto, se inicia en el período en que el debate exigía una aclaración sobre los
límites entre la naturaleza y la cultura para comprender la incidencia de esos dos
mundos en la organización y definición de las identidades.
En este sentido, la polémica que se generó entorno al papel de la mujer y su lugar
en la sociedad se convirtió en la línea temática que la cultura enfatizaría para dar
lugar a una división sexista de la especie humana, a través de lo que es ser
hombre y mujer.
De lo anterior, se deduce que el género es un concepto que se refiere a una
construcción social y cultural, que ha incidido en la formación de una identidad
femenina subordinada, y que tradicionalmente ha sido enfrentada al sexo como
indicativo de procesos biológicos que significan el ser mujer frente al ser hombre;
los cuales atendiendo a su carácter natural, no determinan diferencias de posición
social.
El género como categoría relacional que explica la relación hombre-mujer es
esencial en el debate feminista. A partir de la diferencia biológica entre los dos
sexos, la sociedad engendra un conjunto de atributos socioculturales que debe
tener la hembra y otros más adecuados los varones. La mujer debe ser sensible,
tierna, obediente. El varón al contrario, tiene que ser fuerte, agresivo, relacional y
dominador.
El concepto “género” emergió durante los años sesenta, en el contexto de
investigaciones médicas sobre trastornos de la identidad sexual de los seres
humanos. Los trabajos de Robert Stoller se consideran pioneros en esta materia.
Este autor, basado en sus investigaciones en niños y niñas con problemas
anatómicos en la distinción de sus genitales, concluyó que la identidad sexual de
las mujeres y los hombres no era resultado directo del sexo biológico, sino de las
pautas de socialización y representación cultural sobre lo que significa ser mujer u
hombre en un determinado contexto social. (Gomáriz, 1992) Conclusión que dio
paso al reconocimiento de la diferencia entre sexo y género para connotar los
aspectos biológicos de los culturales y los sociales en la construcción de la
identidad de las personas.
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Género: “es central en la teoría feminista, que define el género (lo masculino/lo
femenino), no como una realidad natural, consustancial al ser humano, si no como
una construcción cultural”. (Amorós, 1995)
De modo que el género sería el resultado de la inmersión en un conjunto de
valores socialmente construidos que dan lugar a la concepción de "lo femenino" o
de "lo masculino". Las características meramente biológicas (el sexo), a través de
una evolución social, han sido revestidas de un conjunto de comportamientos,
actitudes, percepciones, pensamientos, etc.; que la humanidad ha impuesto a la
mujer, ligando a las características biológicas sexuales una imagen concreta de lo
que "debe" ser, creando la relación entre sexo (macho/hembra) y género.
Siendo cierto que las diferencias biológicas son deterministas, existe un proceso
mucho más determinante de aculturación que es el que realmente marca el
género. Desmontar la creencia de que la biología determina la condición femenina
(o masculina), afirmando su naturaleza social es uno de los principales objetivos
de la teoría de género. (Varela, 2008)
Se considera que el género como construcción social y no biológica es una de las
contribuciones más importantes de la teoría feminista y pone de relieve la
multiplicidad de identidades, dando lugar, de forma indirecta, a la teoría queer.
Aunque originariamente es una construcción teórica creada por médicos,
psicoanalistas, etnólogos y sexólogos como John Money o Robert Stoller, a partir
de los años 70, hasta los 90, las feministas van a hacer suyo el estudio de género,
que va a posibilitar la aparición de una serie de campos de estudio sobre género
en términos feministas.
El género está definido socialmente, por la comprensión de la masculinidad y
feminidad que evoluciona durante el curso de la vida. Por tanto, esos significados
variarán de acuerdo con la cultura, la comunidad, la familia, las relaciones
interpersonales y las relaciones grupales y normativas, y con cada generación y
en el curso del tiempo; así, este término hace alusión al «conjunto de
características diferenciadas que cada sociedad asigna a hombres y mujeres”.
( (Blanco Prieto, 2004 )
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El género, al haber estado definido socialmente a lo largo de la humanidad, tiene
un carácter cultural. Tanto la mujer como el hombre han contado con unas
características determinadas a lo largo del tiempo y muy limitadas a la
cosmovisión que de cada uno de ellos (y de los otros sexos) se tenía a lo largo de
la historia. Tanto es así que durante muchos siglos el concepto que se tenía de la
relación entre inteligencia y género parecería hoy en día disparatada. Igualmente
la relación entre inteligencia, creatividad y género sigue siendo fuente de
polémica. (Urrea, 2013)
La categoría género ha sido estudiada por diferentes autores que la definen de
diversas formas:
Delamont plantea que el género se refiere “al carácter cualitativo e independiente
de la posición de mujeres y hombres en la sociedad. Las relaciones entre ambos
están constituidas en términos de las relaciones de poder y dominación. El
concepto de género hace posible distinguir las diferencias sexuales, fundadas
biológicamente entre mujeres y hombres, de las diferencias determinadas
culturalmente entre las funciones recibidas o adaptadas por mujeres y hombres,
respectivamente, en una sociedad determinada”. (Delamont, 1980)
Apple destaca que constituye “una forma de denotar las construcciones culturales,
la creación totalmente social de ideas sobre los roles apropiados para mujeres y
hombres. Es una forma de referir se a orígenes exclusivamente sociales, de las
identidades subjetivas de hombres y mujeres”. (Apple, 1989)
Beal se refiere al género como “la categoría donde se agrupan todos los aspectos
sociales y culturales de la feminidad/masculinidad, reservándose sexo para los
componentes biológicos, anatómicos y para designar el intercambio sexual en
símismo”. (Beal, 1994)
Alicia González y Beatriz Castellanos señalan que el género es el “conjunto de
atributos, cualidades, actitudes y modos de comportamientos asignados y
esperados por cada sociedad para el hombre y la mujer, que pauta rígidamente
todas sus expresiones conductuales, desde el nacimiento y a lo largo de toda la
vida. Constituye el modelo o patrón de feminidad y masculinidad socialmente
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establecido en cada contexto, cultura, región, a partir de los que se educa la
sexualidad (hombre proveedor versus mujer madre–esposa)”. (Castellanos, 2003)
Como tendencia, en cada definición se establece la relación entre sexo/género
como categorías que distinguen los hechos biológicos y los hechos sociales
respectivamente asociados a la sexualidad.
Concepciones y realidades del empoderamiento femenino
El empoderamiento de la mujer es fundamental para reducir la pobreza, el hambre
y la malnutrición. A fin de que las comunidades rurales pobres prosperen y crezcan
de forma integradora, es esencial que aumente la igualdad de género y las
mujeres hagan valer sus opiniones.
Como se pone claramente de manifiesto el empoderamiento social y económico
de las mujeres las convierte en líderes y agentes del cambio.
El proceso de empoderamiento femenino no puede concebirse alejado de las
relaciones entre hombre y mujer y su impacto en la sociedad. El género constituye
una categoría de las ciencias sociales permite analizar dichas relaciones en un
contexto determinado.
Los estudios de género son una manera de comprender a las mujeres no como un
aspecto aislado de la sociedad, sino como parte integral de ella. El
empoderamiento es más que la simple apertura al acceso para la toma de
decisiones. Debe incluir también procesos que permitan al individuo o al grupo
tener la capacidad de percibirse a sí mismos como aptos para ocupar los espacios
de toma de decisiones y usar esos espacios de manera efectiva.
A partir de lo expresado anteriormente, se entiende por empoderamiento
femenino: al concepto sociopolítico que trasciende de la participación política
formal y la concientización, se originó en Estados Unidos durante los movimiento
de derechos civiles de los años sesenta y comenzó a ser aplicado en los
movimientos de las mujeres a mediado de los años setenta.
El concepto de empoderamiento es muy utilizado por el movimiento feminista.
Aunque el empoderamiento es aplicable a todos los grupos vulnerables o
marginados, su nacimiento y su mayor desarrollo teórico se ha dado en relación
con las mujeres.
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Desde su enfoque feminista el empoderamiento de las mujeres incluye tanto el
cambio individual como la acción colectiva, e implica la alteración radical de
procesos y estructuras que reproducen la posición subordinada de las mujeres
como género.
Se trata de un proceso en que la mujer toma conciencia de su situación de
inferioridad y de las causas que provocan su dependencia respecto del hombre y
logra el control de su propia vida. De una situación de dependencia y de
marginalización e inseguridad, la mujer busca formas de independizarse y
fortalecer su autonomía.
Desde la teoría social crítica Freire (1970), Gramsci (1971), Foucault (1980) se
asume, en concordancia con teorías feministas y de género que: el
empoderamiento para las mujeres es un derecho inalienable en la misma
proporción y condiciones que los hombres, especialmente para participar en la
producción no doméstica.
Esta manera de entender el empoderamiento de las mujeres no identifica el poder
de dominación sobre otros, sino como el incremento por las mujeres de su
autoestima, capacidades, educación, información y derechos; en definitiva, como
el control de diversos recursos fundamentales como objeto de poder influir en los
procesos de desarrollo en iguales condiciones que los hombres.
Empoderamiento es ejercicio del poder. Constituye un concepto complejo y
problemático. Se ha vuelto objeto de interesante y productivo debate en las
ciencias sociales. (Bachrach and Baratz (1970)) Porque, el poder, su concepto
raíz, es también polémico: se experimenta y entiende de diversas maneras, según
quien lo utilice. Hoy, por ejemplo, al empoderamiento, se le usa muy ligado al tema
del desarrollo. No es raro oírlo, igual que en los planteamientos de las
organizaciones de la denominada sociedad civil, también en los discursos de
políticos convencionales muy afines al sistema. De ahí, que, cuando se usa, no se
deja de caer en la tentación preocupante de emplearlo, "dejando fuera de escena
los problemáticos conceptos del poder y de la distribución del poder". (Rowlands,
(2001))
19
El poder tiene un sentido emancipador. Pero, la sutileza no falta en sus
definiciones. Sobre todo, cuando en relación con los procesos de toma de
decisiones, en el conflicto y la fuerza, se entiende a éste como: la capacidad de
que dispone una persona o un grupo, para lograr que otra persona o grupo, haga
algo en contra de su voluntad. Pues lo asumen disímiles agentes sociales que van
desde las agencias internacionales, el Estado, los fundamentalistas, hasta los
patronos y empresarios. (León, 2001) Se incluye así, diversidad de distinciones en
la concepción del poder, como: "el poder de amenaza", el "poder económico", el
"poder integrador" o "el poder para crear relaciones como el amor, el respeto, la
amistad o la legitimidad, entre otros". (Ibíd, 1988)
En algunas teorías feministas se aborda el "poder sobre", el "poder para", el
"poder con" y el "poder desde dentro" o "poder interior". (Ibíd, 1988) Abordajes que
son de gran utilidad, para demostrar esencialmente que el poder lo ejercen de
manera predominante los hombres: sobre otros hombres, sobre las mujeres y
también sobre otros grupos sociales marginados. Pero, que es susceptible de ser
conquistado, desarrollado, cultivado. Es el poder, entonces, un instrumento de
dominación que se percibe cotidianamente y, que también puede ser instrumento,
para servir, para ser útil. No solo en las relaciones personales de la gente, sino
también en las relaciones de las comunidades y hasta en ámbitos que van más
allá de lo comunitario.
El empoderamiento, desde la visión feminista, se interpreta sobre la base de que
“la dimensión personal es política” (Rowlands, (2001)) Concepción que,
inevitablemente conduce a una interpretación más amplia del poder, pues abarca
la comprensión de las dinámicas de la opresión y de la opresión interiorizante.
Que impiden la participación en la toma de decisiones formal e informal de ejercer
influencia por parte de los grupos con menos poder. Es decir, que se toma en
cuenta también la forma como las personas y grupos se perciben a mismos,
para actuar en el medio que los circunda.
La filosofía del empoderamiento tiene su origen en la educación popular
desarrollada por Paulo Freire, Margaret Shuler, socióloga estadounidense,
identifica el empoderamiento como “un proceso por medio del cual las mujeres
20
incrementan su capacidad de configurar sus propias vidas y su entorno, una
evolución en la concientización de las mujeres sobre sí mismas, en su estatus y en
su eficacia en las interacciones sociales”. (Paulo Freire, 1992)
La importancia del empoderamiento, radica en que: permite aprovechar al máximo
las oportunidades que se le presentan a los seres humanos, a pesar de las
limitaciones estructurales o impuestas por el Estado. Es decir, introduce dentro de
los procesos tangibles e intangibles de toma de decisiones a todas y todos los que
se encuentran fuera del poder estatal, económico, político, etc., para influir en
esas decisiones.
Desde 1948, el derecho a la igualdad, está consignado en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos. Y, de alguna manera u otra, también aparece
recogido en las constituciones de los países centro y suramericanos (para ubicar
el problema al ámbito geográfico más inmediato). Es parte de principios
"universales", se supone, aplicables a todas las personas. Sin embargo, si se
analizan con detenimiento, los componentes normativos, estructurales y culturales
de estos instrumentos internacionales de protección de los derechos humanos,
incluyendo la Convención Interamericana de Derechos Humanos, el Pacto de
Derechos Civiles y el Pacto de Derechos Sociales, se descubre que han dejado
fuera, muchas situaciones esenciales en cuanto a los derechos de las mujeres.
Entre uno de los muchos casos, están por ejemplo: el derecho a participar en la
toma de decisiones, la nacionalidad de las mujeres casadas en forma autónoma a
la de su marido, vivir sin violencia, contar con apoyo en la crianza de los hijos y en
el trabajo doméstico, decidir sobre la maternidad, satisfacer necesidades básicas,
etc. Todos, si se reflexiona sobre ellos, están en relación estrecha con una
situación muy sui géneris: el secular prejuicio de establecer diferencias de poder
por sexo. Lo que la feminista española María Elena Simón llama "Un prejuicio
ancestral, perverso y universal". (Simón Rodríguez, (2000))
En resumen, el empoderamiento femenino, desde su acceso a la producción no
doméstica, se entiende como: el proceso a través del cual, las mujeres llegan a
ser capaces de organizarse, trabajando, para aumentar su propia autonomía, para
21
hacer valer su derecho independiente a tomar decisiones y a controlar los
recursos que les ayudarán a cuestionar y a eliminar su propia subordinación.
Representa un desafío en las relaciones familiares y sociales patriarcales. Pues,
no solo es un "desempoderamiento" o pérdida de la posición privilegiada de los
hombres, sino también libera y empodera a éstos, tanto en lo material como en lo
psicológico. Cuando, la mujer, además de lograr el acceso a recursos materiales
que benefician a la familia y la comunidad, comparte responsabilidades con los
varones. Desde la labor empoderada de la fémina, se liberan ambos. En tanto
que, es un "poder con" que permite acabar con estereotipos de género y propicia
la presentación de soluciones compartidas.
Por tanto, la conquista del poder, por las mujeres, es un reto, un elemento de la
alternativa ética de resistencia al sistema. Son importantes cualesquiera ejercicios
del poder. Sin embargo, hay un empoderamiento fundamental: el del ámbito de la
producción no doméstica. El que permite la emancipación económica, pero desde
la participación en la base y sustento de toda sociedad: la producción de los
bienes de subsistencia. Pues ese empoderamiento, lleva como elemento
necesario, asegurar la educación de las mujeres, porque implica un cierto grado
de desarrollo personal. Además, implica su plena participación en la formulación
de políticas y en la toma de decisiones. También, la eliminación de políticas
establecidas y de los obstáculos que las discriminan en el empleo y la salud y
promueven la explotación y la violencia. Así mismo, la necesidad de apoyar a las
mujeres en la crianza de las y los hijos y propiciar que los hombres compartan
equitativamente estas responsabilidades. O sea, pasar del conocimiento a la
acción.
La responsabilidad que tienen los Estados y la sociedad en su conjunto, con
relación al establecimiento de políticas y remedios que lleven a la eliminación de
las distintas formas de violencia que se ejercen contra las mujeres en los ámbitos
público y privado. Violencia que tiene su causa última en la dependencia
económica. Y, que en consecuencia, tiene su solución fundamental en la
integración de las mujeres al proceso productivo no doméstico de los países.
Especialmente, de los que calificados como subdesarrollados, arrastran en su
22
empobrecimiento material y moral el lastre de una violencia femenina s cruel,
porque se suma a otros tipos de violencias.
Ahora la posmodernidad, abruma al mundo con sus complejas contradicciones y
retrotrae a pueblos enteros entre avances técnicos apabullantes, hacia la lógica de
la cultura clásica, que inculca, aunque veladamente la idea de que "pensar y
mandar es cosa de pocos". (Cabezas González, 2009) Se vive un orden social
clásico estructurado sobre reglas de dominación. Verticalizado y propenso a
cultivar individuos (despojados de la socialidad que lleva a la solidaridad) sumisos
y ciegos para ver las trampas del sistema, es difícil hablar de alternativas. Y, más
difícil aún si son alternativas al sistema productivo. Y, más grande es su dificultad
si esta alternativa en la producción se visualiza en función de las mujeres. Pero se
impone el reto de cambiar el espíritu depredador por el espíritu cooperador.
Toda alternativa, en estos tiempos de exclusión globalizada, exige que los grupos
excluidos, muchas veces como "minorías", siendo grandes mayorías, tal es el
caso de las mujeres, demanden formas de poder que desarticulen los poderes
enajenantes, destructivos y opresivos vigentes en la sociedad. De ahí la urgencia
de instaurar un "poderío" femenino que, desde las cimientes de la sociedad (desde
la base o estructura económica), elimine el poder autoritario, el poder con abuso,
el poder de lastimar a otros y otras, el poder de expropiar las posibilidades de vida
de las personas. (Lagarde, (1999))
Pues, estos cambios son pilares que sostienen la verdadera democracia. Razón
de más, para repetir que: "Las sociedades donde las mujeres tienen mejores
condiciones de vida, mayores oportunidades y s derechos coinciden con las
sociedades en las que se han desarrollado procesos democratizadores más
profundos, que han abarcado a las mujeres". (Lagarde, (1999))
Desde la teoría crítica y la filosofía marxista, se conoce que los denominados
"talentos naturales", no son causa, sino consecuencia de la división social del
trabajo. Y, por eso entre más tareas se realizan, más oportunidad hay de
desarrollar los talentos. Hoy se acepta ya, como incuestionable verdad, que el
trabajo es "creador de los seres humanos". Que, por mediación del trabajo, se
realiza realmente la humanidad que separa de la animalidad. La autoestima de
23
hombres y mujeres se alimenta del alto aprecio a su trabajo. Por tanto, la
autoestima de la mujer, tendrá que crecer con la realización del liderazgo desde un
trabajo que ya no sea, exclusivo, el de las labores domésticas, que la cultura
patriarcal les ha endilgado como "dotación natural".
El salir del confinamiento privado, para alcanzar el estatus social de ser creadoras,
desde el trabajo productivo liderado por ellas, humanizará y acrecentará más el
espíritu de solidaridad que la dura lucha por la sobrevivencia ha desarrollado en
las mujeres.
El enfoque de género en las actividades agrícolas en los programas y
proyectos de desarrollo local
La percepción del desarrollo ha sido tratada desde perspectivas diversas, en
esencia convergen en un constante cambio y evolución de acuerdo a las
necesidades económicas, sociales y políticas de la sociedad. Otras apreciaciones
se manifiestan a partir de la evolución progresiva de la economía hacia mejores
niveles de vida.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha aceptado esta
visión del desarrollo y considera que el desarrollo humano es un proceso a través
del que los ciudadanos amplían sus capacidades de tal forma que permita alargar
su vida, mejore sus conocimientos y tenga los recursos económicos necesarios
para llevar una vida digna. Con las políticas de desarrollo se pretendería ampliar
las posibilidades de elección de los ciudadanos, de tal manera que las personas
se conviertan en la clave de todos los factores y procesos que contribuyen al
desarrollo de los países, de las regiones y de las ciudades.
“El desarrollo de una región depende de su habilidad para estimular iniciativas
locales, generar nuevas empresas y llevar una dinámica de innovación territorial,
todo ello con políticas dirigidas a elevar el desarrollo. La sostenibilidad territorial
debe ser abordada desde un enfoque multidimensional y sistémico que considere
aspectos bióticos y abióticos, sociales, culturales, a como las modalidades de
gestión de los territorios y su gobernabilidad”. (Delgadillo, 2009)
Sin embargo la realidad es más compleja y rebasa muchos de estos aspectos, no
debe comprenderse solo la evolución de conceptos históricamente asentados. Se
24
trata, en esencia, de la identificación de la realidad de la teoría existente para
ofrecer explicaciones adecuadas acerca del desarrollo en las instancias locales.
Las instancias locales siempre tratan de evaluar y valorizar los recursos
endógenos, considerando la evolución económica y social para proyectarla hacia
nuevas metas y objetivos futuros. Así, el desarrollo económico local se puede ver
como una función donde está presente un conjunto de elementos: recursos
naturales, fuerza laboral, inversiones en capital de trabajo, desarrollo empresarial
e infraestructuras económicas y sociales disponibles en las localidades;
composición industrial, tecnología y amplitud de los mercados nacionales e
internacionales.
En Cuba, la polémica fundamental de desarrollo local es que desde una óptica de
desarrollo capitalista se enfoca el desarrollo local basado en modelos de
incentivos a las pequeñas empresas privadas a partir de diferentes programas de
apoyo a emprendedores, lo cual a simple vista encierra un mensaje neoliberal que
de ningún modo debe confundirse con las conceptualizaciones y aplicaciones
dadas en el contexto cubano.
“El desarrollo local en Cuba tiene que tener en cuenta nuestros modelos de
desarrollo y las propias infraestructuras creadas que permiten aplicar y articular
políticas nacionales en función de garantizar un desarrollo armónico y
proporcional, lo que no entra en contradicción, sino que permite complementar
estos intereses con el concepto que puede ser tenido en cuenta para aplicar en las
condiciones de Cuba”. (Lazo Vento, 2007)
“El desarrollo local puede ser visto como un proceso localizado de cambio socio-
económico continuado, que liderado por los gobiernos locales integra y coordina
la utilización de la riqueza de su potencial de desarrollo con las diferentes
corrientes de recursos, para lograr el progreso de la localidad y posibilitar el
bienestar del ser humano, en equilibrio con el entorno natural. Los dos autores
coinciden en destacar la importancia del papel de los gobiernos locales,
encargados de establecer iniciativas y promover actividades económicas y
sociales eficientes y eficaces, de forma coordinada con todos los actores políticos,
económicos y sociales”. (González Fontes, 2007)
25
Sin embargo ellos no destacan la importancia de las acciones que se realizan
mediante proyectos conjuntos y que han influido decisivamente en el sector
productivo, incentivándolos con el objeto principal de rediseñar la estructura socio-
económica de la localidad, en función de pasar de los niveles primarios a los
niveles secundarios y terciarios de desarrollo y de esta forma incrementar los
valores productivos, la eficiencia en la gestión y la equidad género.
El mercado de trabajo es una de las instituciones sociales donde puede
observarse más notoriamente la desigualdad entre mujeres y hombres, así como
las claras resistencias de la sociedad, a que las mujeres se desarrollen con
igualdad de oportunidades en el ámbito público.
Sin embargo, en el mercado de trabajo aún se reproducen los esquemas y
modelos de masculinidad y feminidad, a través de:
a) la feminización de ciertas ocupaciones (enfermeras, maestras, psicólogas,
cocineras y servicios domésticos), que refuerzan el desempeño de las mujeres en
labores consideradas tradicionales del sexo femenino.
b) los obstáculos para acceder a puestos con poder de decisión.
c) la doble jornada de trabajo que recae sobre las mujeres, quienes además de su
trabajo remunerado fuera del hogar, son las principales encargadas del trabajo
doméstico.
Social e históricamente se les ha otorgado a las mujeres la responsabilidad en la
esfera de lo doméstico, de la reproducción, y a los hombres en la de producción y
de lo público. Desde una perspectiva de género se constata que esta relación en
hombres y mujeres se comporta de manera diferente, porque como las mujeres
han accedido al espacio extradoméstico manteniendo la misma posición de
subordinación en el espacio doméstico, lo que hacen es asumir nuevas funciones
sin distribuir en la familia las tareas consideradas tradicionalmente femeninas.
En este sentido, cuando las mujeres son trabajadoras y amas de casa al mismo
tiempo se mezclan en la vida diaria estos dos momentos, por tanto tienen una
26
sobrecarga y tienden a desgastarse más que los hombres, por tanto sufren una
mayor afectación de su estado de salud.
La perspectiva de género, a través de la crítica a las concepciones dominantes en
relación con el trabajo, cr el concepto de trabajo extradoméstico para
representar la realidad y características del trabajo femenino remunerado,
incluyendo además al trabajo doméstico, en apariencia invisible, y en general no
valorado ni considerado como lo que es: fundamental para la permanencia y
mantenimiento de la institución de la familia, y soporte principal del desarrollo
social.
La idea del trabajo extradoméstico enfatiza que las líneas divisorias que separan
las actividades económicas de las que no lo son han cambiado de manera
irreversible. En el marco conceptual anterior solo se consideraba económico
aquello que era transado en el mercado o se realizaba por un pago, a excepción
de la producción agropecuaria, que se consideraba económica. Ahora,
mantener el hogar, capacitar y enseñar a los niños, preparar y servir la comida,
atender a los enfermos y ancianos, se consideran evidentemente actividades
productivas en estricto sentido económico, y hay familias que pagan a otras
personas que les proporcionen estos servicios. La cuestión es que aún no ha
quedado formalmente reconocido lo anterior, por lo que se mantiene pendiente
cómo resolver el problema de la invisibilidad del trabajo doméstico no remunerado.
De ahí la importancia de realizar labores de sensibilización, reforzadas con
acciones concretas de capacitación en género. Por tanto las acciones de
sensibilización y capacitación en género estarán orientadas a generar el cambio
necesario para que pueda lograrse la igualdad de oportunidades y con ello
hacerse efectivo, la igualdad de derechos entre hombres y mujeres.
Los proyectos de desarrollo constituyen alternativas indispensables en la
actualidad para el impulso y la transformación social en contextos de alta
vulnerabilidad económica y social y si estos contienen entre sus principios la lucha
27
por la igualdad y justicia social, propiciado por un enfoque de género se convierte
en una herramienta mucho más valiosa para producir el cambio.
El enfoque de género en los proyectos de desarrollo va más allá del mero hecho
de incorporar a las mujeres a la vida pública por medio de la actividad productiva o
de servicio, implica además empoderar a las mujeres, es decir, incorporar todo su
potencial y hacerla participe de todos las actividades en los diferentes ámbitos y
no en los que tradicionalmente se han estado subsumidas, en vistas de que se
detengan los procesos y estructuras que reproducen la posición de subordinada,
que pueda acceder a los espacios en igualdad de condiciones que los hombres y
a su vez pueda compartirlo en total plenitud, sobre la base de relaciones sociales
más justas y con pleno reconocimiento de su aporte a la sociedad y a la familia.
Consideraciones sobre el empoderamiento femenino en las actividades
agrícolas en Cuba.
En la primera mitad del siglo XX durante la etapa neocolonial el desarrollo de las
fuerzas productivas determinó la necesidad de mano de obra imprescindible para
satisfacer la urgencia de las demandas emanadas de dicho proceso, no serían
suficientes para las apetencias del capitalismo la fuerza de trabajo masculina y
femenina hasta el momento utilizada; la burguesía volvió nuevamente sus ojos
hacia una presa que ya había demostrado vulnerabilidades suficientes para ser
usada en provecho del sistema capitalista. Estas gozaban de cierta experiencia en
el trabajo remunerado, siempre subordinadas a los hombres de la familia,
invisibles prácticamente ante la ley, autovaloradas y valoradas como inferiores.
Hubo entonces un incremento significativo de la presencia de las mujeres en el
trabajo remunerado, este incremento fue realizado sin desgajarse de los
compromisos que la cultura patriarcal de la domesticidad les había asignado, la
responsabilidad del trabajo doméstico.
En la agricultura, hubo mujeres que por míseros salarios se dedicaban a lavar la
ropa de los obreros azucareros en época de zafra; otras les cocinaban a los
28
trabajadores eventuales que cortaban caña, servicio este imprescindible; otras
trabajaban la tierra, ordeñaban vacas, recogían frijoles, de forma eventual, con el
objetivo de cubrir las necesidades básicas de sus vidas, y de sus familiares
quedando estos trabajos bajo el manto del trabajo doméstico.
Campuzano señala que es necesario intentar entender la dinámica de la
incorporación de los avances y de la mujer en Cuba al margen de las
características excepcionales que esta tiene en el contexto Latinoamericano y
continua donde en la historia de la mujer Latinoamericana se lee ‘la mujer
conquistó’ en la cubana posterior a 1959 podría leerse “la mujer recibió”
(Campuzano, Enero- Marzo,1996). En el texto la autora abunda en la interna
dialéctica que se produjo entre las transformaciones socio-económico y la posición
activa asumida siempre por las mujeres.
En Cuba la literatura escrita por mujeres en la época colonial constituyó una vía de
constatación y subversión de la moral predominante. En la producción escrita de
Aurelia Castillo el concepto de ética feminista, dicha definición es una creación
bastante reciente; sin embargo, de manera implícita, está presente en una parte
considerable de su extensa obra. Aurelia del Castillo enfrenta en la Cuba colonial
una línea de pensamiento predominante la cual defendía la existencia de virtudes
según el género y criterios de moralidad diferentes para mujeres y hombres,
arraigados también en la conciencia social.
La lucha por la igualdad de la mujer en todos los ámbitos de la vida pública y
privada es una tesis inherente a su obra. En su “Advertencia” a la segunda edición
de sus fábulas publicadas en 1910 señaló una idea muy importante que trasciende
el contexto de la colonia y la República neocolonial “las escritoras en nuestro país
vivimos en un lamentable estado de aislamiento literario”. (Castillo, 1913 )
Los estudios de géneros son un aporte académico que aparece con mayor auge
en la década de los 70´ y que en los espacios de investigación universitaria y de la
comunidad científica de Cuba alcanzan cada vez mayores resultados en las dos
últimas décadas.
29
Un análisis con las actuales herramientas que ofrecen las perspectivas de género
a la Revolución y su política para potenciar la igualdad de derechos y
oportunidades de las mujeres develó algunas características esenciales:
El procedimiento de la dimensión de clases, género, razas en el análisis de la
situación y condición de la mujer.
La necesidad de política específicas y de formas de organización que permitan la
reivindicación de sus intereses particulares.
El necesario protagonismo femenino en su propia liberación, articulados con los
cambios sociales generales.
La conciencia de la necesidad de realizar profundas transformaciones y roles al
interior del hogar.
En Cuba, Fidel afirmaba muy temprano 1962: "Las mujeres dentro de la sociedad,
tienen intereses que son comunes a todos los miembros de la sociedad; pero
tienen también intereses que son propios de las mujeres. Sobre todo, cuando se
trata de crear una sociedad distinta, de organizar un mundo mejor para todos los
seres humanos; las mujeres tienen intereses muy grandes en ese esfuerzo,
porque, entre otras cosas, la mujer es un sector que en el mundo capitalista en
que vivíamos estaba discriminada. En el mundo que estamos construyendo, es
necesario que desaparezca todo vestigio de discriminación de la mujer. (Ruz F. C.,
1962)
Con el triunfo de la Revolución se dio una apertura a la mujer a la sociedad y se
logró ganar espacio desde una perspectiva de género y el Estado instrumentó una
serie de normativas para llevar a cabo tal práctica. Es por eso, que se aprueba la
resolución sobre el pleno ejercicio de la igualdad de derechos de la mujer en 1975
en el Primer Congreso Comunista de Cuba.
Se elaboraron diversas leyes, tales como: La Ley de la Maternidad como parte del
Código del Trabajo; El Código de la Familia; La Constitución de la República,
todas intentan recoger los nuevos cambios que se hacían realidad en el contexto
de las relaciones entre hombres y mujeres y por eso refrendaban el derecho de la
mujer a la igualdad política, social, cultural y económica.
30
Otro aspecto que ejemplifica el proceso cubano por la igualdad de derechos,
oportunidades y posibilidades entre mujeres y hombres fue la creación de La
Federación de Mujeres Cubanas presidida por Vilma Espín, fundada el 23 de
agosto de 1960, que ha representado un importante instrumento para el
empoderamiento de las mujeres en Cuba. Ella fue la primera organización no
gubernamental que se crea al triunfo de la Revolución.
La Federación de Mujeres Cubanas es la organización que a lo largo de todos
estos años ha desempeñado un papel importante en el desarrollo alcanzado por la
mujer cubana, apoyado por las políticas y estrategias trazadas por el Gobierno y
por el trabajo permanente de los intereses de las mujeres, contribuyendo de
manera activa a su educación ciudadana trabajando de conjunto con los
organismos estatales, políticos, sociales y de masas para hacer realidad el
ejercicio de la plena igualdad de mujeres y hombres en nuestro país.
Las primeras tareas que promueve la Federación de Mujeres Cubanas favorecen
la incorporación femenina a los espacios públicos mediante la inserción en nuevos
puestos de trabajo vinculados a los planes de desarrollo económico y social que
se impulsan en el país.
Para fortalecer y diversificar el trabajo de la Federación de Mujeres Cubanas ha
sido indispensable la creación de tres instituciones básicas, dígase el Centro de
Capacitación de la Mujer (CECAM), la constitución del centro de estudios de la
mujer que tienes un perfil más académico e investigativo y las casa de orientación
a la mujer y a la familia creadas en todos los municipios. A través de las casas se
ha intensificado la lucha por la igualdad de derechos, oportunidades y
posibilidades entre mujeres y hombres.
Rolando García Quiñones, representante auxiliar del Fondo de Población de
Naciones Unidas en Cuba, opina acerca de la labor que la agencia desarrolla con
las instituciones nacionales y en particular, con la FMC y el Centro de Estudios de
la mujer, confirma que Cuba ya ha alcanzado varios de los Objetivos de Desarrollo
del Milenio (ODM) que Naciones Unidas fijó como metas para el mundo diez años
atrás, porque desde mucho antes venía trabajando en ese sentido, guiada por la
voluntad del Estado y su propia concepción de sociedad. «El objetivo de desarrollo
31
del milenio que aboga por la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer,
Cuba lo ha cumplido cabalmente y sigue avanzando».
(http://www.mujeres.co.cu/pdf/Rev.%20Completa.pdf)
La mujer se ha incorporado a disímiles actividades con claro contenido político
tales como la defensa, la integración a cada una de las organizaciones políticas y
sociales que forman el sistema de poder establecido, su participación electoral en
diferentes niveles de dirección política, de gobierno y administrativo. Se puede
observar una creciente participación en la esfera del trabajo que responde a un
conjunto de trasformaciones políticas, económicas y culturales que ha llevado a
cabo la Revolución con el objetivo de promover la incorporación femenina en
todos los ámbitos sociales así como su preparación técnica y profesional.
Este protagonismo de la mujer, es sin duda resultado de la aplicación de un
proyecto político que ha tenido como objetivo primordial el logro de la justicia y la
equidad social. Sin embargo esta condición no garantiza la transformación de su
posición subordinada a la dominación masculina a los diferentes espacios de la
vida social. La presencia femenina en actividades que comprenden el ejercicio del
poder es aún insuficiente ya que no se corresponde con los niveles de
participación alcanzados.
Las mujeres no alcanzan el mismo nivel de participación en la esfera del poder.
Ellas están menos incorporadas a los cargos de dirección, fundamentalmente a
los más altos niveles por lo que la toma de dediciones en el ámbito del estado, el
partido, el gobierno y en las empresas sigue siendo responsabilidad en mayor
medida de los hombres, los que se desempeñan como líderes al frente de las
instituciones del país.
Lo anterior se demostró a través de diversas investigaciones realizadas donde se
evidenció que la mayor participación femenina en el poder se lleva a cabo desde
responsabilidades intermedias y secundarias, que en muchos casos presentan un
perfil auxiliar, porque se centran en funciones económicas, administrativas, de
carácter organizativo y en la dirección de recursos humanos. Se constató,
además, que el acceso a los recursos es desigual entre los hombres y las mujeres
que dirigen.
32
Por lo antes visto se puede concluir que en Cuba ha habido un cambio radical en
la situación social, económica, cultural y política de la mujer cubana que se
concreta en todos los logros alcanzados en materia de equidad de género, y
permite aseverar que se ha avanzado por la senda del empoderamiento femenino,
que se mantiene como un proceso continuo y complejo, pero lograr la auténtica
igualdad en la participación femenina en el ámbito de la dirección es un reto
pendiente aún en el país.
El empoderamiento femenino en las actividades agrícolas de los proyectos
nacionales.
Según estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
(FAO), la cifra de hombres que laboran en actividades agrícolas es superior a la de
mujeres.
La Federación de Mujeres Cubanas (FMC), como organización nacional para el
progreso de la mujer en Cuba, a lo largo de todos estos años ha sido la encargada
de impulsar la introducción de la problemática de la mujer en los planes conjuntos
con Ministerios, Organizaciones y Gobiernos territoriales, en la labor que se realiza
con los medios de difusión masiva, en nuestra legislación, en el trabajo
comunitario que la organización impulsa, en especial con la mujer y la familia.
En Cuba la mujer ha venido ocupando papeles cada vez más relevantes en este
sentido según aparece en el informe sobre Desarrollo Humano 1996 del PNUD,
donde se analizan las disparidades con relación a los hombres en cuanto a su
participación en las actividades políticas y económicas.
De hecho la disponibilidad general y equitativa en el país de servicios de salud,
educacionales, culturales, empleo y otros, hacen en este sentido muy homogéneo
el contexto territorial en términos de género.
Con relación a la actividad de las féminas se han realizado varios proyectos
auspiciados por entidades cubanas con la colaboración de la Sede de las
Naciones Unidas en Cuba rectorados por algunas organizaciones, entre ellos:
Programa de Desarrollo Humano Local. (PDHL), Fondo de las Naciones Unidas
para el Desarrollo UNIFEM, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
33
(PNUD). etc.
(http://www.one.cu/publicaciones/enfoquegenero/.../EnfoquedeGenero.pdf)
En Cuba, aunque se han fomentado programas que potencian la participación de
las mujeres en las organizaciones agrícolas, todavía son bajos los niveles de
inserción. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, ellas
representan aproximadamente el 17 % de las personas ocupadas en la
agricultura, caza, silvicultura y pesca, proporción ligeramente menor en el caso de
las que se desempeñan como directivas.
El PNUD implementó proyectos de colaboración con Cuba en temas referidos a
temas ambientales y a la seguridad alimentaria, tales como: los proyectos Sabana
Camagüey, Basal, Manejo sostenible de tierras, el Proyecto del Fondo de
Adaptación Reducción de vulnerabilidades en ecosistema de manglar y el macro
proyecto Escenarios de peligro y vulnerabilidad de la zona costera cubana
asociados con el ascenso del nivel medio del mar para los años 2050 y 2100.
Desde el triunfo de la Revolución, el Estado cubano le ha prestado especial
atención al campesinado cubano, tanto a las cooperativas de producción
agropecuaria, como a los agricultores individuales asociados a las cooperativas de
crédito y servicios, desde la Ley de Reforma Agraria, con la cual se le otorgó la
tierra a quien la trabajaba, hasta las regulaciones bancarias para garantizar el
financiamiento a sus producciones, de manera general, y no restringida, como
hacía el BANFAIC (Banco Financiero Agrícola e Industrial de Cuba) –institución
bancaria que existía antes del triunfo de la Revolución–, que más bien financiaba a
los campesinos solventes.
En julio de 2008 se emite el Decreto Ley No 259 sobre la entrega de tierras
ociosas en usufructo. Este decreto se puede considerar el preámbulo de las
medidas que se aplicarían después, vinculadas a los Lineamientos Económicos y
Sociales aprobados por el VI Congreso del Partido, y a la decisión del Estado
cubano de priorizar la producción agrícola y considerar la producción de alimentos
como una tarea estratégica.
Las primeras Cooperativas de Créditos y Servicios fueron creadas por los
campesinos tabacaleros. Más tarde esta forma de cooperativa abarcó otros grupos
34
de campesinos, productores de caña, café, viandas, hortalizas, etc. (http://www.
Cooperativas_de_Creditos_y_Servicios)
En la década de los 60 los agricultores pequeños comenzaron a organizarse en
bases campesinas para coordinar la distribución de insumos para sus
producciones agrícolas, recursos materiales y recibir centralizadamente los
créditos, de esta forma se llega a la creación de las Cooperativas de Cditos y
Servicios (CCS).
Las CCS son organizaciones asociativas donde se mantiene la forma individual de
propiedad de la tierra y otros bienes productivos, el trabajo se organiza como
economía familiar. La gestión operativa de la CCS facilita la asistencia técnica,
crediticia y de suministros a precios módicos de: semillas, fertilizantes,
insecticidas, plaguicidas, maquinaria, aperos agrícolas entre otros, así como el
aseguramiento de sus cosechas. Es la asociación voluntaria de los agricultores
pequeños que tienen la propiedad o el usufructo de sus respectivas tierras y
demás medios de producción, así como de la producción que obtienen. Es una
forma de cooperación agraria, mediante la cual se tramita y viabiliza la asistencia
técnica, financiera y material que el Estado brinda para aumentar la producción de
los agricultores pequeños y facilitar su comercialización. Tienen personalidad
jurídica y responden por sus actos con su patrimonio. Se constituyen de acuerdo
con las disposiciones que norma la Ley, las que se inscriben en el Registro Estatal
de Entidades Agropecuarias no Estatales (REEANE). Las Cooperativas de
Créditos y Servicios son organizaciones primarias de carácter colectivo que
posibilitan el uso común del riego, de algunas instalaciones, servicios y otros
medios, así como el trámite global de sus créditos, aunque la propiedad de cada
finca, sus equipos y la producción resultante siguen siendo privadas.
Ventajas de las cooperativas
Mejorar las condiciones de vida del campesinado cubano, en cuanto a vivienda,
alimentación e ingresos.
Organizar mejor las fuerzas productivas del campo en aras de lograr un aumento
de la producción agrícola en general.
35
Capacitar y escolarizar a todos los miembros de las familias campesinas y
cooperativistas; haciendo obligatoria la asistencia a la escuela de los niños de 5-
12 años, así como la obtención mínima de escolaridad de 9º grado, para todos sus
miembros.
Ofrecer una alternativa más viable, rápida y efectiva de atención a la salud en
todas las comunidades campesinas, de manera totalmente gratuita, con la
atención primaria garantizada, a través del desarrollo de diferentes planes de
salud y terminando con el médico de familia.
Dar posibilidades ilimitadas de superación superior a las familias campesinas, en
todas las especialidades universitarias abiertas en el país, incluyendo por
supuesto las del sector agropecuario.
Acceder a créditos blandos, con el instrumento financiero del Banco Nacional de
Cuba, para la realización de inversiones.
Se crearon numerosas comunidades campesinas, con viviendas más honorables y
vinculadas al entorno productivo.
Obtener cantidades suficientes en insumos agrícolas para lograr producciones
altas, estables y rentables.
Principios de las cooperativas
Voluntariedad: la incorporación y permanencia de los miembros de las
cooperativas es absolutamente voluntaria;
Cooperación y ayuda mutua: todos los miembros trabajan y aúnan sus
esfuerzos para el uso racional de los suelos y bienes agropecuarios, propiedad o
en usufructo de las cooperativas o de los cooperativistas;
Contribución al desarrollo de la economía nacional: todos los planes y
programas de las cooperativas están dirigidos y tienen como objetivo fundamental
trabajar por el desarrollo económico y social sostenible de la nación;
Disciplina cooperativista: todos sus miembros conocen, cumplen y acatan
conscientemente, las disposiciones de esta Ley, sus reglamentos, los acuerdos de
la Asamblea General y las demás leyes y regulaciones que son de aplicación en
las cooperativas;
36
Decisión colectiva: todos los actos que rigen la vida económica y social de las
cooperativas se analizan y deciden en forma democrática por la Asamblea General
y la Junta Directiva, en que la minoría acata y se subordina a lo aprobado por la
mayoría;
Territorialidad: los agricultores pequeños se integran y pertenecen a la
cooperativa del territorio en que están enclavadas sus tierras, con el fin de facilitar
la mejor y más económica gestión de la cooperativa con relación a sus miembros;
Bienestar de los cooperativistas y sus familiares: las cooperativas trabajan para
lograr la satisfacción racional de las necesidades materiales, sociales, educativas,
culturales y espirituales de sus miembros y familiares;
Colaboración entre cooperativas: las cooperativas se prestan colaboración
entre mediante la compraventa de productos para el autoabastecimiento, pies
de cría, semillas, prestación de servicios para la producción, intercambio de
experiencias, y otras actividades lícitas sin ánimo de lucro;
Solidaridad humana: practican la solidaridad humana con sus miembros,
trabajadores y demás personas que habiten en las comunidades donde están
enclavadas;
Interés social: todos sus actos y acciones tienen como fin el interés social.
Según la definición que contempla la Ley N 95 de Cooperativas de Producción
Agropecuarias y de Créditos y Servicios de 2002, en el Capítulo II del Artículo 5,
una CCS: “es la asociación voluntaria de agricultores pequeños que tienen la
propiedad o el usufructo de sus respectivas tierras y demás medios de producción,
así como sobre la producción que obtienen. Es una forma de cooperación agraria
mediante la cual se tramita y viabiliza la asistencia técnica, financiera y material
que el Estado brinda para aumentar la producción de los agricultores pequeños y
facilitar su comercialización. Tiene personalidad jurídica propia y responde de sus
actos con su patrimonio” (Cuba, 2002) La Ley antes mencionada en el Artículo 9
contempla los siguientes fines para las CCS:
37
Planificar, contratar, comprar, vender y utilizar en forma organizada y racional
los recursos y servicios necesarios para sus miembros y la cooperativa, en razón
de la producción agropecuaria.
Gestionar, tramitar y colaborar en el control, la utilización y recuperación de los
créditos bancarios necesarios para sus miembros y la propia cooperativa,
destinados a la producción agropecuaria.
Planificar y comercializar las producciones directivas de los miembros y de la
cooperativa.
Comercializar otras producciones y servicios autorizados en su objeto sociales)
Adquirir, arrendar y explotar en forma colectiva los equipos agrícolas y de
transporte y construir las instalaciones necesarias para mejorar la eficiencia en la
producción y comercialización agropecuaria autorizadas en su objeto social”.
El proyecto PALMA en el municipio de Los Palacios
Proyecto PALMA: Es un proyecto para accionar y fortalecer la capacidad de
producción de alimentos y disminuir los importados al país.
Proyecto PALMA es el Programa de Apoyo Local a la Modernización del sector
Agropecuario (PALMA), en Cuba, que promueve acciones en cinco provincias del
país: Pinar del Río, Sancti Spíritus, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo) y a
su vez, en 37 municipios, logrando dinamizar la producción de alimentos,
fortalecer y ampliar capacidades productivas, económicas y lógicas de
distribución-comercialización. Como resultado fundamental de este programa se
prevé acciones para aumentar la producción local de alimentos y el acceso a los
mismos, mediante la implementación de una estrategia económicamente
sustentable, centrada en las cooperativas, los nuevos usufructuarios y la gestión
descentralizada de la producción alimentaria.
(http://www.undp.org/content/dam/cuba/docs/)
Surgimiento
Cuba, en el período 2008-2009, importó cerca del 80% de los alimentos que
consumió su población, y la economía nacional se vio seriamente impactada por
este patrón, debido a los vertiginosos y continuos aumentos en los precios de los
alimentos en el mercado mundial. La no sostenibilidad de esa tendencia fue
38
estratégicamente indicada por el gobierno cubano y la proyección política nacional
consideró al avance hacia el logro de la auto-suficiencia alimentara como un
asunto de prioridad nacional.
Las políticas y estrategias comenzaron a proyectar la necesidad del
aprovechamiento de los recursos nacionales y la elevación de la producción
sustentable de alimentos con eficiencia, sin exclusión social y de acuerdo a la
evolución futura de la población, cambios demográficos, climáticos, económicos y
sociales.
En junio del 2009, se inicia en el país un programa financiero para apoyar la
modernización de la agricultura local (PALMA) y con un período de
implementación hasta diciembre del 2012. Esta iniciativa es llevada a cabo por el
Ministerio de la Agricultura con el apoyo de los gobiernos locales, cuyos fondos
externos son aportados por la Unión Europea y ejecutados por el PNUD.
Para ello se contará con el apoyo en equipamiento, insumos, conocimientos y
capacidades a más de 300 cooperativas agropecuarias, 150 entidades locales que
brindan servicios en apoyo a la producción agrícola, 30 pequeñas industrias
locales para procesar alimentos, a cerca de 40 locales/instituciones para la
capacitación y a más de 50 entidades locales responsabilizadas con la
planificación y gestión del sector agropecuario.
Objetivos
Objetivos generales:
El Proyecto PALMA, con contribuciones presupuestarias de dos fuentes de
financiamiento de la Unión Europea tiene como objetivos:
Incrementar la producción local y el acceso a alimentos mediante la
implementación de una estrategia económicamente sostenible que abarca la
gestión descentralizada de la producción de alimentos, el apoyo a cooperativas y
campesinos.
La descentralización de la actividad de producción agropecuaria, incluyendo la
entrega en usufructo de las tierras estatales ociosas a nuevos productores
independientes y el énfasis en fortalecer al sector campesino cooperativo.
39
La municipalización de la gestión del desarrollo del sector agropecuario,
iniciada con la creación de las delegaciones municipales de la agricultura y con el
incremento de la responsabilidad del gobierno local en el desarrollo de una gestión
propia encaminada hacia la autosuficiencia alimentaria local.
También prevé disminuir la dependencia del país de los alimentos importados,
mediante el aumento de la producción agrícola, reduciendo el efecto negativo del
alza en los precios de los alimentos a nivel mundial. Así mismo, pretende contribuir
a la seguridad alimentaria de la población del país en la actual situación
internacional y nacional, mediante una mayor y mejor distribución local de los
alimentos.
Objetivos específicos:
Incrementar la disponibilidad de alimentos a través de fortalecer la capacidad
de producción.
Mejorar la accesibilidad a los alimentos a través de la implementación de una
estrategia descentralizada que integre la producción, distribución y
comercialización.
Incrementar la formación vocacional agropecuaria en el municipio como
ejemplo de un sistema integral de formación para incrementar la calidad y cantidad
de trabajadores agropecuarios calificados.
Actividades fundamentales
Desarrollo de la capacidad productiva.
Capacitación a cooperativistas y agricultores.
Acceso a crédito para las cooperativas y agricultores individuales.
Prestación de servicios a nivel municipal.
Creación de industrias básicas locales para la elaboración de alimentos.
Desarrollo de capacidades de las instituciones locales encargadas de
planificar, administrar y coordinar la seguridad alimentaría.
Desarrollo de planes de autosuficiencia alimentaria a nivel municipal.
Fortalecimiento del sistema de almacenamiento, distribución y ventas
municipal.
40
Desarrollo de la estrategia de capacitación agrícola vocacional municipal.
Desarrollo de capacidades en los Institutos Politécnicos Agropecuarios.
El proyecto Palma apoya los procesos de centralización y promoción de las
economías locales, así como el crecimiento de la cobertura, calidad y
sostenibilidad de los servicios.
Características generales del proyecto
El modelo de gestión agraria ha superado la centralización de los sistemas de
gestión y se logra la articulación del plan de la economía nacional y el del
municipio. Hoy en día la eficiencia en la gestión se viabiliza a través de la
integración de los recursos entre los sectores estatal, empresarial, cooperativo y
campesino.
Los proyectos de desarrollo local son conducidos por los Consejos de la
Administración Municipales (CAM), en especial los referidos a la producción de
alimentos, y constituyen una estrategia de trabajo para el autoabastecimiento
municipal en aquellos productos que tienen esas potencialidades, donde el
principio de la sostenibilidad financiera ha sido el elemento esencial. Estos
además, son la vía fundamental para el acceso a los créditos y a otras fuentes de
financiamiento, incluidas las internacionales.
A pesar de que los salarios han aumentado y la tecnología humaniza el trabajo, el
problema fundamental del sector agrario sigue siendo el envejecimiento de la
población cubana, y en particular, de los trabajadores rurales. Para superar este
obstáculo se han divisado distintos elementos. El Decreto Ley 259 contribuye
positivamente al incremento de la fuerza de trabajo relacionada a todos los
sectores vinculados a la producción de alimentos, así como se incrementa la
cantidad de obreros calificados y el número de graduados de las carreras con
perfil agropecuario, tanto en el nivel superior como en el medio. Se han
incorporado al sector agrario talentos capacitados, y además, retornaron al
sistema diversos profesionales que en períodos anteriores habían emigrado hacia
otros sectores de la economía. Toda esta fuerza de trabajo está estimulada para
contribuir al completamiento y a la estabilidad de la misma, así como para lograr
un incremento de la eficiencia y competitividad de las labores productivas.
41
Principios orientadores
Un proceso que implica una amplia participación de actores que provienen de
diferentes sectores y desempeñan tareas y responsabilidad a diferentes niveles
requiere, desde sus primeros pasos, de un conjunto de principios orientadores
básicos consensuados que todos validarán y deberán cumplir como son los
siguientes:
1. Participación interna. El proceso es interactivo dentro de los municipios, para
movilizar talentos y construir compromisos interinstitucionales.
2. Participación externa. El proceso es interactivo con los ámbitos nacional y
provincial, para construir colaboradores del proceso.
3. Valorización de los talentos locales. Se basa en la identificación e integración de
los portadores de saberes y prácticas relevantes del territorio.
4. Integración entre el conocimiento científico-técnico y el popular.
5. Intercambio de talentos. Se basa en la participación solidaria de talentos internos y
externos al ámbito municipal.
6. Equidad de nero. Promueve la igualdad de oportunidades para las mujeres y
hombres que participan del proceso de construcción colectiva de la sostenibilidad
alimentaria
7. Integración con otros programas, proyectos e iniciativas convergentes ya
existentes en el país.
8. Formación y descentralización continúa de capacidades en temas relevantes para
la innovación institucional, planificación y gestión estratégica.
9. Preservación del medio ambiente.
10.Comportamiento ético. Se potencia la capacidad negociadora de los actores
involucrados para priorizar los valores imprescindibles que generan y sustentan la
vida.
Descripción de la metodología del proyecto
Metodología para desarrollar todo el proceso:
Etapa 1. Consiste en la formación/capacitación de los equipos técnicos
municipales—como facilitadores del proceso. Los equipos se apropian de los
marcos—filosófico, histórico, conceptual, metodológico, prospectivo, institucional y
42
estratégico—de la innovación institucional y de la planificación estratégica, así
como desarrollan estrategias y guías prácticas para implementar las siguientes
etapas.
Etapa 2. Consiste en la creación de un documento que establece las bases
conceptuales y metodológicas para la planificación estratégica, que incluye los
actores que participan, la filosofía de intervención, los objetivos, los principios
orientadores y los conceptos claves del proceso.
Etapa 3. Consiste en el análisis del contexto, con el objetivo de identificar:
(I) los desafíos más relevantes de la realidad (municipal, provincial, nacional y global)
que debe considerar el municipio para su ‘sostenibilidad alimentaria’, y que
constituyen la fuente de inspiración de los objetivos estratégicos;
(II) los factores críticos que inciden sobre el desempeño del ‘ciclo de la sostenibilidad
alimentaria’, derivados de las dimensiones social, económica, política, ambiental,
cultural, científico-técnica, institucional y jurídico-legal, que forman parte del
contexto local, nacional y global del municipio.
(III) los escenarios emergentes para la sostenibilidad alimentaria, propuestos a partir
de los futuros posibles para los factores críticos, que se expresan en forma de
oportunidades y amenazas, las que deben ser relacionadas de forma jerarquizada.
(El escenario normativo, generado a partir de los tres escenarios tendenciales
para la sostenibilidad alimentaria en Cuba construidos previamente.
Etapa 4. Consiste en el análisis organizacional y de brechas, cuyos pasos son:
(I) identificar los insumos, procesos y aportes (productos, servicios, otras
contribuciones) más estratégicos del municipio;
(II) identificar las fortalezas del municipio, que son los insumos, procesos y aportes
que permiten aprovechar oportunidades y manejar amenazas;
(III) identificar las debilidades del municipio, que se expresan a través de la
insuficiencia o ausencia de insumos, procesos y aportes que permiten aprovechar
oportunidades y manejar amenazas;
(IV) identificar las brechas, que son expresadas a través de la cuantificación de las
debilidades, o sea, la distancia cuantitativa entre lo que el municipio tiene hoy y lo
que debería tener, para aprovechar las oportunidades portadoras del más alto
43
beneficio disponible en el más corto plazo, así como manejar las amenazas
portadoras del más alto impacto negativo, que pueden ocurrir en el más corto
plazo.
Etapa 5. Con la comprensión ampliada sobre los contextos externos e internos del
municipio, los equipos en interacción con otros actores estratégicos, imaginan y
proponen: misión, visión, valores, principios y objetivos (cuya fuente de inspiración
son los desafíos identificados en el análisis prospectivo del contexto), las
estrategias y otros elementos orientadores, como por ejemplo, las políticas del
municipio.
Etapa 6. Consiste en un proceso interactivo, donde se discuten y se llega a
consenso sobre las propuestas con los Equipos Técnicos Ampliados y otros
actores clave. Posteriormente se realiza este mismos proceso con de los Comités
Estratégicos en cada nivel y los Consejos de la Administración Municipal (CAM),
donde estas propuestas son aprobadas. El Plan Estratégico Municipal de la
sostenibilidad alimentaria es aprobado, además, por la Asamblea Municipal del
Poder Popular.
Aportes del proyecto
Potencializar las áreas bajo Riego en las estructuras productoras beneficiadas por
el proyecto.
Modernizar, transformar y tecnificar los regadíos de los cultivos.
General nuevos empleos.
Incrementar las capacidades de formación técnicas de los beneficiarios.
Impactos
Incrementar las áreas de riego en 1602.0has que representa el 6% del balance
total.
Elevar los rendimientos agrícolas.
Elevar la calidad de vida de los beneficiarios.
Creadas 45 fincas para la producción de semillas para pastos y alimento animal en
68 ha con riego y 66ha para la producción de alimentos.
44
Caracterización de las unidades productoras seleccionadas
Para la investigación fueron seleccionadas algunas formas de producción
cooperativa entre ellas: La Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), las
cooperativas de producción Agropecuaria (CPA) y las Cooperativas de Créditos y
Servicios fortalecidas (CCSF) del municipio de Los Palacios, encontrándose
implicadas en las labores agrícolas un total de 34 mujeres.(Ver fotos en el anexo
2)
(UBPC) “El Jagüey”.
Esta (UBPC), se localiza en el Consejo Popular Paso Quemado, limita al Sur con
la comunidad Pueblo Nuevo Cubanacán, al Norte con el asentamiento poblacional
Paso Quemado, al Oeste con la presa La Juventud y al este con áreas de la
empresa agroindustrial Cubaquivir, cuenta con un área total de 536.8 ha, de ellas
483.0ha dedicadas a la ganadería y 53.8 ha, a la producción de granos viandas y
hortalizas. La masa total es de 350 cabezas de ellas 153 se destinan a la
producción de leche, alcanzando una producción anual de 81 735 litros logrando
un promedio de 2,5 litros por vacas y 480 litros/ ha, así como una natalidad del
57% cuenta con un total de 37 trabajadores de los cuales 33 hombres y 4 mujeres,
su renglón fundamental está determinado a la producción de leche, carne y
cultivos varios.
(CPA) “Capitán Tomás”.
Esta está ubicada en la zona Norte de Los Palacios, perteneciente al Consejo
Popular Entronque de Los Palacios, fue gravemente afectada por los huracanes
Gustav e Ike, fundamentalmente la siembra de los cultivos varios. Esta CPA
cuenta con un área total de 310.0ha, compuesta por 45 trabajadores, de los cuales
40 hombres y 5 mujeres, la actividad profesional del centro es los cultivos varios,
frutales y ganadería.
(CCSF) “Eusebio Ramón”.
Está ubicada en la zona Norte del municipio Los Palacios en la carretera al Cacho.
Cuenta con un área total de 668.3 ha, compuesta por 81 trabajadores de los
cuales 73 hombres y 8 mujeres, la actividad fundamental del centro es los cultivos
varios aunque en menor cuantía a la producción de leche y carne.
45
Esta caracterización permite detectar que en el municipio Los Palacios, Pinar del
Río, existen varias unidades productoras, asociadas al proyecto PALMA,
constatándose una escasa presencia de la mujer en las diferentes actividades que
en ellas se realizan, donde los trabajadores están integrados generalmente por
hombres.
UBPC “28 de octubre”
Cuenta con un total de 738.1ha, actualmente posee áreas que no puede explotar
por falta de algunos medios, como por ejemplo de sus seis tractores, tres
presentan problema con sus motores, no cuentan con sistemas de riegos en
335,5ha para poder explotarlas al máximo e incrementar los rendimientos.
La producción de hortaliza es una de las ramas más intensivas de la agricultura
cubana y se realiza fundamentalmente en condiciones de campo abierto. La
unidad posee capacidad para incrementar la producción de alimentos y la
sustitución de importaciones, cuenta con un total de 53 trabajadores de ellos 41
hombres y 12 mujeres.
UBPC “El Pitirre”
Se localiza en el consejo popular Entronque de Los Palacios, cuenta con un área
total 913.34ha y un total de 66 trabajadores de los cuales 61 hombres y 5 mujeres,
su renglón fundamental está destinada a la producción de leche, carne y cultivos
varios, actualmente existe dificultades con la producción de alimento animal, el
manejo de los animales por la falta de rotación al no contar con el
acuartonamiento, la cubierta de las instalaciones, los medios de trabajo e
implementos agrícolas, así como las condiciones de riego.
46
Introducción del plan de acciones.
El plan de acciones como se conoce es la forma de materializar las acciones que
permiten el cumplimiento de los objetivos. Este contiene los objetivos propuestos
con la precisión requerida, las tareas específicas con los resultados esperados, los
recursos de todo tipo necesarios para materializarlas, dejando definido con toda
claridad el plazo en que deben cumplirse, así como las personas responsables y
los participantes en su cumplimiento. El plan de acciones pretende describir
concretamente lo que va a suceder y está establecido para identificar cuáles son
las acciones que deberá acometer cada implicado, quién va a dirigir los procesos,
qué recursos se involucran y cuáles son los plazos para su materialización.
El plan de acciones socioculturales dirigido al fortalecimiento del empoderamiento
femenino en las actividades agrícolas de las cooperativas y los agricultores
individuales del proyecto (PALMA) en el municipio de Los Palacios presenta la
siguiente estructura:
Introducción.
Modelo estratégico.
Delimitación del problema general.
Objetivo general.
Direcciones del sistema de acciones.
Sistema de acciones de cada dirección.
Problema.
Objetivo.
Acciones
Contenido de la acción.
Lugar de realización.
Responsable.
Fecha de ejecución.
Forma de evaluación.
Participantes.
47
El siguiente plan de acciones socioculturales dirigido al fortalecimiento del
empoderamiento femenino en las actividades agrícolas de las cooperativas y los
agricultores individuales del proyecto (PALMA) en el municipio de Los Palacios,
está concebido para que se efectué con el apoyo de la coordinadora del proyecto
del municipio, que pertenece al Ministerio de la Agricultura, además de los
directivos de las distintas unidades productoras seleccionadas como muestra. Las
acciones están previstas para que se realicen mayormente en el salón de
capacitación de Ministerio de Agricultura Municipal, el resto se ha estructurado
para desarrollarse en el cine municipal y el salón de reuniones del PCC Municipal.
La necesidad de concebir el plan de acciones se hizo evidente a partir de la
aplicación de un Mini Test de detección de mujeres que quisieran participar en el
proceso de toma de decisiones en el proyecto (PALMA) del municipio Los
Palacios, realizado a las 57 mujeres de las diferentes unidades productoras
asociadas al proyecto.
Descripción del modelo estratégico del Plan de Acciones.
DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA GENERAL
Insuficiente fortalecimiento del empoderamiento femenino en las actividades
agrícolas de las cooperativas y los agricultores individuales del proyecto
“Programa de Apoyo Local a la Modernización Agropecuaria en Cuba (PALMA)” en
el municipio de Los Palacios.
OBJETIVO GENERAL
Contribuir al desarrollo de variantes con incidencia en el fortalecimiento del
empoderamiento femenino en las actividades agrícolas de las cooperativas y los
agricultores individuales del proyecto (PALMA) en el municipio de Los Palacios.
Direcciones del sistema de acciones:
Capacitación.
Promoción
Sistema de acciones de la dirección de capacitación
48
Problema: Insuficiente conocimiento acerca del empoderamiento femenino en las
actividades agrícolas de las cooperativas y los agricultores individuales del
proyecto “Programa de Apoyo Local a la Modernización Agropecuaria en Cuba
(PALMA)” en el municipio de Los Palacios
Objetivo: Contribuir al conocimiento sobre alternativas para el fortalecimiento del
empoderamiento femenino en las actividades agrícolas de las cooperativas y los
agricultores individuales del proyecto (PALMA)
Acciones:
No Contenido de la
acción:
Fecha
de
ejecució
n
Lugar(s
) de
realización:
Responsa
ble (s):
Forma de
evaluación:
1 Diseño de un curso de
entrenamiento
(Conferencias, Talleres)
sobre el desarrollo de la
temática de género y el
empoderamiento
femenino, para
integrantes del proyecto
(PALMA)
Junio
2014.
Cine
municipal
Tuxpán”
Coordinado
ra del
proyecto y
directivos
de las
diferentes
unidades
productoras
Realización
de un PNI
para la
constatación
del impacto
de la
temática.
2 Realización de
encuentros de
sistematización la
temática de género y el
empoderamiento
femenino en las
actividades agrícolas.
Valoración de las
formas existentes en las
Julio
2014
Salón de
capacitación
del Ministerio
de la
Agricultura
Municipal
Presidente
del
Ministerio
de la
Agricultura
Municipal ,
coordinador
a Municipal
Miembros
PNI y
Observación
49
cooperativas y los
agricultores individuales
del proyecto (PALMA).
de la FMC.
3 Creación de espacios
de debate para que la
mujer acceda a cargos
de dirección en el
proyecto (PALMA), en
los municipio de Los
Palacios
Septiem
bre
2014.
Salón de
reuniones del
PCC
municipal
Junta
directiva de
la de las
diferentes
unidades
productoras
,
coordinador
a municipal
del
proyecto,
miembros
de la FMC.
Observación
4 Realización de un
convenio institucional
con el Ministerio de la
Agricultura Municipal y
con la FMC con el
objetivo de activar,
orientar y desarrollar un
trabajo educativo sobre
el tema de género y el
empoderamiento
femenino.
Octubre
2014.
Salón de
capacitación
del Ministerio
de la
Agricultura
Municipal
Presidente
de la
Agricultura,
Coordinado
ra,
directivos
de las
diferentes
unidades
productoras
y miembros
de la FMC
Entrevista
5 Reestructuración de la
estrategia de política de
cuadro de las distintas
unidades productoras
Noviemb
re
2014
Salón de
capacitación
del Ministerio
de la
Presidente
de la
Agricultura,
Coordinado
Observación
50
desde un enfoque de
género que permita la
incorporación de las
mujeres en el proyecto
(PALMA).
Agricultura
Municipal
ra,
directivos
de las
diferentes
unidades
productoras
y miembros
de la FMC
Sistema de acciones de la dirección de promoción
Problema: Insuficiente promoción por los medios de comunicación acerca del
empoderamiento femenino en las actividades agrícolas.
Objetivo: Ejecutar acciones encaminadas a la promoción para ampliar los
conocimientos sobre el fortalecimiento del empoderamiento femenino en las
actividades agrícolas.
No Contenido
de la acción:
Fecha de
ejecución
Lugar(s)
de realización:
Responsab
le (s):
Forma de
evaluación:
1 Confección de
pancartas,
afiches,
plegables que
divulguen la
temática de
género y el
empoderamient
o femenino en
actividades
agrícolas.
Julio,
septiembre
2014.
Las diferentes
unidades
productoras
Coordinador
a del
proyecto y
directivos
de las
diferentes
unidades
productoras
Observación
2 Establecer
secciones
dentro de la
programación
de la Emisora
radial y el
Telecentro
Provincial,
Desde
septiembre
2014, según
cronograma
de los medios.
Emisora radial
y el telecentro
Municipal
Ministerio
de la
Agricultura,
Miembros
de la
emisora y el
telecentro
Observación
51
encaminadas a
divulgar sobre la
temática de
género y el
empoderamient
o femenino en
las actividades
agrícolas.
3 Divulgar la
salida de los
programas y su
contenido a
abordar en
Consejos
Populares
donde radican
las unidades
productoras del
proyecto
PALMA, en el
municipio Los
Palacios.
Septiembre-
diciembre
2014
Consejos
Populares
Coordinador
a municipal,
Presidente
del Consejo,
Delegados
Estudio de
audiencia.
4 Creación de un
spot televisivo
sobre la
temática de
género y el
empoderamient
o femenino, en
el marco del
Proyecto
PALMA.
Diciembre
2014.
Telecentro
municipal
Coordinador
a municipal,
Miembros
del
telecentro
Estudio de
opinión.
CONCLUSIONES
El empoderamiento femenino en las actividades agrícolas, resultó de vital
importancia para la incorporación de las féminas en los proyectos comunitarios,
considerando así el papel protagónico y la igualdad de derechos de la mujer
dentro de la sociedad.
52
El plan de acciones que se propuso contribuirá a fortalecer el proceso del
empoderamiento femenino en las actividades agrícolas de las cooperativas y los
agricultores individuales del proyecto (PALMA) en el municipio de Los Palacios,
con el objetivo de rescatar el rol social de la mujer en el marco institucional basado
en el principio de igualdad.
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ANEXOS
Anexo No. 1.
Primera edición impresa de "Vindicación de los derechos de la mujer: crítica
acerca de asuntos políticos y morales" de Mary Wollstonecraft.
1. MSc Daysi Sánchez Riesgo.
País: Cuba
Institución a la que pertenece: Centro Universitario Municipal “Hermanos Saíz
Montes De Oca” Los Palacios.
Actividad que desempeño: Profesora
Breve reseña del cargo: Atención al pregrado y posgrado
2. MSc. Armando Gil Pérez.
País: Cuba
57
Institución a la que representa: Centro Universitario Municipal “Hermanos Saíz
Montes De Oca” Los Palacios.
Actividad que desempeña: Profesor
Breve reseña del cargo: Atención al pregrado y posgrado
3. Lic. Jessica Abed Mallea
58

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Sánchez Riesgo Daysi. (2015, octubre 21). Planes para fortalecer la participación de la mujer en el Sector Agrícola de Cuba. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/planes-para-fortalecer-la-participacion-de-la-mujer-en-el-sector-agricola-de-cuba/
Sánchez Riesgo, Daysi. "Planes para fortalecer la participación de la mujer en el Sector Agrícola de Cuba". GestioPolis. 21 octubre 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/planes-para-fortalecer-la-participacion-de-la-mujer-en-el-sector-agricola-de-cuba/>.
Sánchez Riesgo, Daysi. "Planes para fortalecer la participación de la mujer en el Sector Agrícola de Cuba". GestioPolis. octubre 21, 2015. Consultado el 10 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/planes-para-fortalecer-la-participacion-de-la-mujer-en-el-sector-agricola-de-cuba/.
Sánchez Riesgo, Daysi. Planes para fortalecer la participación de la mujer en el Sector Agrícola de Cuba [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/planes-para-fortalecer-la-participacion-de-la-mujer-en-el-sector-agricola-de-cuba/> [Citado el 10 de Diciembre de 2016].
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