Mucha gente piensa que su desarrollo profesional viene solo como
consecuencia de la edad o de tantos o cuantos años trabajando en un área
determinada o en alguna empresa en particular.
Si esto es así, ¿Porqué mucha gente cuando trabaja de asistente es el
empleado ideal, pero en el momento que lo ascienden a un puesto de mayor
jerarquía fracasa? La respuesta a esta pregunta es la siguiente: porque
nunca desarrolló su liderazgo, y definitivamente para puestos de mayor
jerarquía, si no eres un buen líder, te vas a estancar o te vas a quedar
de asistente ideal toda la vida.
La buena noticia es que el liderazgo, como cualquier otra habilidad que
uno quiera adquirir, se puede aprender y por medio de la práctica nos
podemos volver maestros en el asunto. Ahora. ¿Cómo desarrollamos el
liderazgo?
Primero, tenemos que desechar la timidez en su totalidad. Si queremos
dar órdenes y parecer convincentes, lo primero que debemos hacer es ser
seguros de nosotros mismos. Si tus subordinados te ven dudoso, ¿Porqué
iban a confiar ellos en un proyecto en el que ni tu mismo crees?
Segundo: Muchas veces en nuestro afán de llevarnos bien con nuestros
subordinados, no ponemos mano dura en situaciones que lo ameriten. Les
ruegas de un modo inseguro a tus asistentes que para terminar este
proyecto a tiempo, todo el equipo necesita presentarse a trabajar un
rato el sábado en la mañana. Nadie puede y tú no puedes hacer nada, sólo
quedarte tú todo el fin de semana trabajando, haciendo el trabajo de
todos los demás, y al final de cuentas no queda bien hecho porque era un
trabajo para que lo hicieran seis personas, y no sólo una. Si empiezas a
dar malos resultados, aunque les eches la culpa a tus subordinados,
quién va a estar en la cuerda floja por no tener carácter vas a ser tú y
no ellos.
Tercero: No te involucres demasiado con tus asistentes,. Esto es un poco
parecido al punto anterior, las personas que son así con tal de ser el
jefe maravilla hacen lo que ellos esperan que hagan en vez de lograr que
ellos hagan lo que se espera de ellos. Aquí no soy partidaria de
recurrir al autoritarismo. Un jefe déspota que sólo con amenazas logra
las cosas es un jefe que tiene que hacer uso de su posición jerárquica
para amedrentar y hacer que lo obedezcan. El secreto de todo buen líder
está en convencer a los involucrados en los beneficios que se obtendrán
como resultado del compromiso conjunto.
Cuarto: Alienta la creatividad de tu equipo. Cuando un jefe dice los
resultados que quiere obtener, cómo los quiere, el proceso a seguir,
dónde cuándo cómo, está dando parámetros de fondo y forma, lo más seguro
es que sus subordinados se sientan desmotivados al realizar el trabajo.
¿Porqué? Porque ellos no participaron más que con sus manos y no con su
creatividad. Si tú los reúnes dándoles los resultados esperados y
pidiéndoles su opinión acerca del cómo, a la hora de hacer el trabajo
vas a tener empleados mucho más comprometidos y motivados.
Quinto. Predica con el ejemplo. Un buen líder no es el que deja a todos
trabajando el sábado mientras él no se aparece por la oficina. Si
quieres que ellos se involucren con el proyecto, involúcrate tu también.
Suponiendo, que tú terminaste tu parte y que no hay necesidad que vayas
a trabajar el sábado. Diles que si te necesitan para que los ayudes en
algo puedes ir con mucho gusto, lo más seguro es que te lo agradezcan y
ni siquiera te pidan que vayas. Tu mostraste respeto por sus
necesidades. Ellos muestran por lo tanto respeto por las tuyas.
Sexto No seas tibio. Muchas veces se requiere haya negociaciones
democráticas entre los participantes de un equipo. Pero muchas veces
requiere que se haga algo que a los involucrados no les parece ni
sienten que sea necesario. Si tienes órdenes de arriba de que no hay
forma de cambiar los planes estipulados, así debes hacérselos saber. Sin
criticar a tus superiores ni mostrando aires de autoritarismo. Si tu
equipo está a disgusto, el trabajo desempeñado puede ser de mala
calidad.
Lo que debes hacer en estos casos es mostrar empatía por la forma de
sentir de tu gente: “Entiendo lo que sienten, y créanme que yo a veces
siento lo mismo, me gustaría poder ayudarlos para que este trabajo fuera
menos pesado para ustedes” Y después minimiza el problema. “ Es un
bomberazo que va a durar dos días en que trabajemos a tope pero después
va todo a volver a la normalidad”
Para ser jefe primero hay que parecerlo aún cuando no lo seas. Quieres
ascender profesionalmente ¿A quién le van a dar el puesto de gerente?
¿Al que lleve más tiempo en la empresa? O al que demuestre que tiene
forma de dirigir a un grupo. Y lograr resultados de la mejor manera para
todos. Con estos seis pasos sencillos puedes ir empezando a practicar tu
liderazgo aunque no tengas subordinados, no puedes esperar a que te
asciendan para empezar a mostrar madera de líder.
Alba Alamillo - alba_alamillo arroba sbcglobal.net
Consultora en Recursos Humanos con más de 10 años de experiencia
Autora del libro "Contrátese rápido y Contrátese bien"
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