Desarrollando tu liderazgo

Autor: Alba Alamillo

Liderazgo

16-08-2007  

 

¿Por qué mucha gente cuando trabaja de asistente es el empleado ideal, pero en el momento que lo ascienden a un puesto de mayor jerarquía fracasa?

Mucha gente piensa que su desarrollo profesional viene solo como consecuencia de la edad o de tantos o cuantos años trabajando en un área determinada o en alguna empresa en particular.

Si esto es así, ¿Porqué mucha gente cuando trabaja de asistente es el empleado ideal, pero en el momento que lo ascienden a un puesto de mayor jerarquía fracasa? La respuesta a esta pregunta es la siguiente: porque nunca desarrolló su liderazgo, y definitivamente para puestos de mayor jerarquía, si no eres un buen líder, te vas a estancar o te vas a quedar de asistente ideal toda la vida.

La buena noticia es que el liderazgo, como cualquier otra habilidad que uno quiera adquirir, se puede aprender y por medio de la práctica nos podemos volver maestros en el asunto. Ahora. ¿Cómo desarrollamos el liderazgo?

Primero, tenemos que desechar la timidez en su totalidad. Si queremos dar órdenes y parecer convincentes, lo primero que debemos hacer es ser seguros de nosotros mismos. Si tus subordinados te ven dudoso, ¿Porqué iban a confiar ellos en un proyecto en el que ni tu mismo crees?

Segundo: Muchas veces en nuestro afán de llevarnos bien con nuestros subordinados, no ponemos mano dura en situaciones que lo ameriten. Les ruegas de un modo inseguro a tus asistentes que para terminar este proyecto a tiempo, todo el equipo necesita presentarse a trabajar un rato el sábado en la mañana. Nadie puede y tú no puedes hacer nada, sólo quedarte tú todo el fin de semana trabajando, haciendo el trabajo de todos los demás, y al final de cuentas no queda bien hecho porque era un trabajo para que lo hicieran seis personas, y no sólo una. Si empiezas a dar malos resultados, aunque les eches la culpa a tus subordinados, quién va a estar en la cuerda floja por no tener carácter vas a ser tú y no ellos.

Tercero: No te involucres demasiado con tus asistentes,. Esto es un poco parecido al punto anterior, las personas que son así con tal de ser el jefe maravilla hacen lo que ellos esperan que hagan en vez de lograr que ellos hagan lo que se espera de ellos. Aquí no soy partidaria de recurrir al autoritarismo. Un jefe déspota que sólo con amenazas logra las cosas es un jefe que tiene que hacer uso de su posición jerárquica para amedrentar y hacer que lo obedezcan. El secreto de todo buen líder está en convencer a los involucrados en los beneficios que se obtendrán como resultado del compromiso conjunto.

Cuarto: Alienta la creatividad de tu equipo. Cuando un jefe dice los resultados que quiere obtener, cómo los quiere, el proceso a seguir, dónde cuándo cómo, está dando parámetros de fondo y forma, lo más seguro es que sus subordinados se sientan desmotivados al realizar el trabajo. ¿Porqué? Porque ellos no participaron más que con sus manos y no con su creatividad. Si tú los reúnes dándoles los resultados esperados y pidiéndoles su opinión acerca del cómo, a la hora de hacer el trabajo vas a tener empleados mucho más comprometidos y motivados.

Quinto. Predica con el ejemplo. Un buen líder no es el que deja a todos trabajando el sábado mientras él no se aparece por la oficina. Si quieres que ellos se involucren con el proyecto, involúcrate tu también. Suponiendo, que tú terminaste tu parte y que no hay necesidad que vayas a trabajar el sábado. Diles que si te necesitan para que los ayudes en algo puedes ir con mucho gusto, lo más seguro es que te lo agradezcan y ni siquiera te pidan que vayas. Tu mostraste respeto por sus necesidades. Ellos muestran por lo tanto respeto por las tuyas.

Sexto No seas tibio. Muchas veces se requiere haya negociaciones democráticas entre los participantes de un equipo. Pero muchas veces requiere que se haga algo que a los involucrados no les parece ni sienten que sea necesario. Si tienes órdenes de arriba de que no hay forma de cambiar los planes estipulados, así debes hacérselos saber. Sin criticar a tus superiores ni mostrando aires de autoritarismo. Si tu equipo está a disgusto, el trabajo desempeñado puede ser de mala calidad.

Lo que debes hacer en estos casos es mostrar empatía por la forma de sentir de tu gente: “Entiendo lo que sienten, y créanme que yo a veces siento lo mismo, me gustaría poder ayudarlos para que este trabajo fuera menos pesado para ustedes” Y después minimiza el problema. “ Es un bomberazo que va a durar dos días en que trabajemos a tope pero después va todo a volver a la normalidad”

Para ser jefe primero hay que parecerlo aún cuando no lo seas. Quieres ascender profesionalmente ¿A quién le van a dar el puesto de gerente? ¿Al que lleve más tiempo en la empresa? O al que demuestre que tiene forma de dirigir a un grupo. Y lograr resultados de la mejor manera para todos. Con estos seis pasos sencillos puedes ir empezando a practicar tu liderazgo aunque no tengas subordinados, no puedes esperar a que te asciendan para empezar a mostrar madera de líder.

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Alba Alamillo - Infoarrobaalbaalamillo.com 

www.albaalamillo.com

Fundadora del programa HMP High Management Potential - Conferencista en Universidades y empresas internacionales Americanas y Mexicanas - Más de 16 años de experiencia en desarrollo de ejecutivos.

Publicación autorizada por su autora. 

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