El poder de la motivación y la satisfacción de las necesidades humanas

Autor: Iván Sebastián Jiménez Romero

Motivación e incentivación

20-10-2011

"La motivación se logra cuando uno entrega, da parte de sí y comparte el propósito y los reconocimientos". Mario Borghino.

¿Qué es la motivación?

Motivación es lo que nos mueve, simplemente. Motilidad, fuerza motriz, movimiento.

El hacia dónde, hacia qué, por qué y cómo nos movemos son objeto de estudio de la psicología, específicamente de la teoría del conductismo, que se ocupa de tres aspectos, el cognitivo-comunicacional, el emotivo-motivacional y el motriz-sensorial. En resumen esta disciplina explica que los seres humanos actuamos de acorde al condicionamiento adquirido en entorno (físico, familiar, social, laboral, etc.) que a la vez determina cómo actuaremos dentro del mismo. El conocimiento del conductismo, específicamente auxiliada con la técnica del reforzamiento positivo, es aplicable en el campo organizacional, tal como el de una empresa.

Es utilizable en:

- Selección y contratación

-Capacitación o entrenamiento para el trabajo

-Dirección de personal

-Ambiente laboral

-Estrategias motivacionales.

La condición primordial para motivar una acción es que exista una necesidad que satisfacer.

La importancia de la motivación en el ámbito empresarial

En la dirección y administración de negocios es imprescindible comprender el comportamiento humano, conocer que es lo que mueve a los empleados a trabajar, y no sólo a trabajar sino a hacerlo con excelencia, conocer cómo reaccionan ante la autoridad, proporcionarles un ambiente de trabajo hospitalario y agradable, remunerar su esfuerzo, ya no sólo económicamente sino emocionalmente; garantizar su satisfacción, es saber captar su lealtad y que apoyen y lleven a cabo las decisiones del líder, que comulguen con la filosofía empresarial y la comuniquen a los clientes o consumidores del producto o servicio de la empresa, los cuales, si también se les tiene satisfechos, son leales, un mercado cautivo. Así se podrá encauzar el movimiento en la dirección deseada, el éxito del negocio y el éxito de todas las personas involucradas en él.

"No es lo que tienes lo que te hace exitoso, sino lo que haces con lo que tienes". Ralph Waldo Emerson.

El sueldo como única recompensa al esfuerzo está lejos de ser garantía de un trabajo bien hecho. Existe, claro, una necesidad, específicamente de tipo económico, que el trabajador satisface al cobrar su salario. Pero ¿cuántos empleados conocemos que hacen el mínimo esfuerzo en sus trabajos, que no se sienten a gusto en él, y sólo toleran las jornadas laborales porque necesitan su ingreso? Estos individuos insatisfechos no ofrecen el máximo de productividad y resultados beneficiosos como son capaces. Están desmotivados.

Claro, primero hay que asegurarse que en un empresa esté el que deba estar y no otro. Es decir, el departamento de recursos humanos ya debió haber hecho un adecuado proceso de selección para contratar a la persona que sea un adecuado miembro del equipo. Pero si esta persona posee la capacidad y no la está desarrollando, hay que motivarlo correctamente.

Se puede recurrir a coaching, a congresos de superación personal, etc., pero la verdadera motivación no se encuentra en un discurso positivo únicamente, sino en acciones positivas constantes, en vivir cotidianamente con los valores de la filosofía y el código de ética de la empresa.

Paradigmas, conducta y resultados

La administración autoritaria de la vieja escuela no aplicaba otro modelo para cambiar las conductas de sus trabajadores sino con el castigo del error y el premio del acierto. Pero al no adentrarse en el origen de estas conductas, no sabían cómo estimular más aciertos ni enseñarles a no repetir sus errores, así que como éstos seguían presentes, se aumentaba la disciplina y la supervisión se estrechaba; no les concedían libertad.

Sin embargo, estos modelos están cambiando velozmente. Ya no se fomenta la rivalidad, usando como motivación el premio al más competitivo. Ahora se estimula el trabajo de equipo y se motiva la solidaridad y el positivismo. Además, gracias a la educación, los empleados no se conforman con obedecer ciegamente, son asertivos y desean ser escuchados; la tecnología, la integración de la información y de las ideas es más rápida, se descentraliza el poder que la posesión exclusiva de la información daba, y que se tenía que distribuir a cada uno de los departamentos. De modo que los modelos motivacionales también están cambiando. Ahora la perspectiva es humanista, la motivación está dirigida a la satisfacción tanto personal como laboral.

Antes de hablar de técnicas motivacionales para lograr los resultados deseados, hay que conocer antes los paradigmas y las conductas que generan los resultados no deseados, para cambiarlos.

Paradigmas

En las ciencias sociales, son creencias, ideas, pre adquiridas que predisponen las conductas de las personas y explican el porqué actúan como lo hacen en su entorno.

Conductas

Las acciones cotidianas sin premeditación, sin pensamiento consciente, siguiendo únicamente los paradigmas.

Resultados

Las consecuencias de las acciones paradigmáticas. Si estas consecuencias son beneficiosas o perjudiciales, nos indican si mantener o corregir un paradigma.

¿Por qué es importante saber esto? Para el éxito de un negocio, lógicamente se necesitan resultados beneficiosos y positivos, ergo, deben provenir de las conductas apropiadas, en base a los paradigmas correctos.

Pero en la administración de personal se sabe que cada persona contratada viene con su carga de paradigmas particulares y colectivos a cuestas. Lamentablemente muchos de éstos, erróneos. A la mayoría no se les educa para el éxito, y me permito hacer una acotación personal en este aspecto, en este país menos. El mexicano no cree que puede lograr el éxito (i.e. ver a la selección mexicana de futbol). De ningún modo se generaliza en el aspecto individual, pero así, basado en los resultados de la mayoría, se concluye en los estudios sociológicos. Hay que aceptarlo sin ofenderse. Decía que, en el subconsciente colectivo del mexicano está implantado un profundo sentimiento de inferioridad, que, como ya es sabido, ha sobrevivido por siglos desde el trauma de la conquista. Los vencidos, los sometidos, los que son menos. Los explotados, primero por la colonia española y luego por la larga sucesión de gobiernos autoritarios a cual más abusivo. Así que, en este país si alguien alcanza el éxito, ha de ser con trampas. Y si se trabaja para "un rico y poderoso" hay que trabajar lo menos posible para no hacerlo más rico a nuestras costillas. Otro ejemplo nos pone Carlos Reygadas, cineasta e intelectual mexicano: "Es un principio aceptado que sólo el trabajo ordenado y paciente te lleva al éxito económico. Ir lenta y pacientemente para ir llegando. Pero el mexicano quiere todo ahora. Ser rico debe ser asunto de pocos años en el mejor de los casos. De pocos días en el caso clásico. Y como rara vez se puede, pues los tesoros nunca aparecen (o se gana la lotería, nota del autor), entonces la alternativa es quemar el sueldo en un celular de lujo o en el bólido a plazos".

"Otros de nuestros defectos evidentes para todo aquel que trabaja en grupo en México, ya sea construyendo una casa, llevando una empresa, o como quiera que sea pero estando encargado de más gente (defecto a la vez invisible para quienes descansan, trabajan aislados o son asalariados), son: el mexicano es (...) malhecho y, sobre todas las cosas, irresponsable (en el más puro sentido filosófico). Esa es la verdad para quien no tenga miedo de ver y analizar un poco. Por favor no se ofenda el lector..."

Vaya, un empresario mexicano se enfrenta a estos y otros muchos paradigmas en sus empleados, ha de saber reconocerlos para motivar a su equipo a cambiar sus conductas inconscientes y obtener buenos resultados. Ahí es donde hace su entrada la técnica del reforzamiento positivo, y del pensamiento positivo para desarrollar la autoestima del trabajador. Se trata de enseñar a confiar en sí mismo, en la propia capacidad y calidad, a tomar decisiones, y no permitir que éstas sean tomadas de antemano por nuestros paradigmas, a ser perseverante hasta el final, a terminar las cosas, a cumplir en el tiempo justo y con eficiencia. Con excelencia.

Se puede apreciar, que en la dirección de personal, hay que conocer la idiosincrasia nacional, por supuesto. Estados Unidos, por ejemplo, es un país que la explota excelentemente en sus negocios.

Pero volviendo a los paradigmas erróneos más comunes en todo el mundo:

-PARADIGMA: No vale la pena arriesgarse.

-RESULTADO: Quedarse en la zona de seguridad, que es en realidad la zona de la propia inseguridad poblada de miedo al fracaso, nunca hará superarse a nadie.

-PARADIGMA: Si se deja pasar el tiempo suficiente, los problemas tal vez se resuelvan por sí solos.

-RESULTADO: Postergar, esperar el momento adecuado para tomar decisiones, es cobarde, hay que aceptar nuestras responsabilidades a tiempo, o los problemas se multiplican.

-PARADIGMA: Culto al egoísmo, la búsqueda del bienestar personal y de los objetivos personales únicamente.

-RESULTADO: No saber trabajar en equipo por el bien común, cuando más del 90% de nuestra vida transcurre en un contexto grupal: escuela, trabajo, amigos, familia, sociedad, religión, hasta el deporte y el entretenimiento; y si nada de esto importa, importará al menos que redundará en una poco productiva soledad; el que no sabe integrarse a la comunidad, vivirá aislado, obviamente se necesita de la comunidad también para extraer ganancias del intercambio comercial con ella.

-PARADIGMA: Sólo importa vencer, ganar, obtener lo más que se pueda.

-RESULTADO: Sin cooperación, las ganancias a largo plazo son menos, porque los colaboradores sólo otorgan su apoyo temporalmente, sin beneficiarse también, desertarán.

-PARADIGMA: El oportunismo fraudulento: Como soy muy listo, cuando tengo oportunidad de obtener una ganancia con métodos deshonestos, lo hago, si no, sería un tonto.

-RESULTADO: La pérdida de la confianza de contratadores y compañeros, de la comunidad.

Nos han educado para vivir en base a estos paradigmas erróneos y no en nuestra inteligencia y sabiduría, somos productos de paradigmas erróneos. Es el instinto humano de supervivencia que dicta que el más fuerte sobrevivirá a costa de los demás. Lo que hay que enseñar es que con el trabajo honrado y tenaz en equipo, tenemos más y mejores oportunidades de, más que sobrevivir, vivir bien y con plenitud, esto es una motivación integral para que el ser humano se desarrolle exitosamente en su trabajo.

Satisfacción de las necesidades humanas que puede otorgar una empresa a sus trabajadores, convirtiéndolas en motivación para el trabajo

Preocupándose por las motivaciones inherentes a todo ser humano, una empresa hace sentir a sus trabajadores, aceptados, reconocidos y protegidos, seguros y felices en su ambiente laboral. Mientras más sana sea su autoestima, estarán más dispuestos a trabajar mejor, a superarse, a romper con sus paradigmas erróneos. El modelo de Maslow es el más ilustrativo.

Básicas

Esta satisfacción integral debe cubrir, lógicamente las necesidades básicas o primarias para conservar la salud (homeóstasis) y eso, en gran parte, se logra con el ingreso monetario. Vamos, dinero para comer y beber.

Sin embargo, hay una necesidad básica que es sueño, dormir adecuadamente, que la mayoría de las empresas minimiza y desdeña. Anima a sus trabajadores a trabajar mucho, es decir, por largos períodos de tiempo ininterrumpidos, como sinónimo de trabajar mejor. Se admira, reconoce y recompensa al trabajador que sigue trabajando fuera del horario de oficina, y pasa noches sin dormir. Se le considera dedicado, tenaz, comprometido. En realidad sólo están desgastándolo físicamente y obteniendo resultados inferiores en su producción a los que lograría descansado, y obtener esos mejores resultados le tomaría menos tiempo, no habría necesidad de desvelos. Se debe respetar el horario de trabajo del empleado, es más beneficioso empezar temprano y salir temprano.

De seguridad

-Seguridad física y de salud.

Las instalaciones del recinto de trabajo deben cumplir con las normas de seguridad requeridas conforme a la ley, medidas precautorias y preventorias de accidentes y siniestros, incluyendo simulacros que capaciten al personal de cómo actuar ante la eventualidad de las mismas. También salidas de emergencia, extintores contra incendios, etc.

Por supuesto, los empleados deben estar afiliados por su patrón al Servicio de Seguridad Social para cubrir sus gastos médicos en caso de enfermedad.

-Seguridad de empleo, de ingresos y recursos.

La empresa garantiza la seguridad del empleo de sus trabajadores respetando los plazos de los contratos y no incurriendo en despidos injustificados, En caso de despido justificado, debe otorgarse un aviso previo y posteriormente la correspondiente liquidación.

-Seguridad moral, familiar y de la propiedad privada.

Aunque una empresa so es directamente responsable de la situación moral, familiar y privada de sus empleados, sin embargo, el trato humanista e integral fomenta en ellos la congruencia entre los valores éticos del trabajo y los de su vida personal y reconoce la importancia de la familia.

Necesidades de pertenencia y afecto

Asociación, participación y aceptación.

El ser humano, claro está, es gregario por naturaleza, ergo en el ámbito laboral está ejerciendo su naturaleza al convivir con un grupo, el equipo de trabajo. Ahí es donde es importante crear bonding, relaciones cordiales y amables entre los miembros de un equipo, incluso amistad, favoreciendo las actividades extra laborales recreativas, que además de ser una excelente forma de liberar el estrés del trabajo, es primordial para el sentido de pertenencia y lealtad a la empresa, que es el conjunto de personas que laboran en ella.

Además debe permitírsele al empleado ser asertivo, escucharlo, tomar en cuenta sus propuestas, incluso consultarlo, mientras más activa sea su participación voluntaria, sabremos que más motivado estará a obtener buenos resultados.

Una anécdota: En el primer día en su nuevo trabajo, un empleado llega a enfrentarse por primera vez con su nuevo ambiente laboral, a conocer la oficina y a sus compañeros. Está tenso y algo nervioso. Pero al llegar, lo primero que ve es un letrero que proclama. Bienvenido y a continuación su nombre. La recepcionista, avisada de su llegada, lo acompaña a presentarse con sus compañeros y luego a su cubículo. Al inicializar su computadora lo primero que encuentra es un correo de bienvenida del director general.

Necesito hablar más de aceptación y asociación ese empleado se "pondrá la camiseta" de la empresa ipso facto.

Necesidades de autoestima

-Estima Alta y Estima Baja.

Un trabajo satisfactorio, valorado, validado, reconocido ante los demás y no sólo monetariamente, colma en buena medida la necesidad de atención, de aprecio, de reconocimiento y buena reputación de un empleado, aspectos que constituyen su autoestima baja, y que a la vez son una excelente fuente de autoconfianza en la capacidad, dominio de una materia, metas alcanzadas, autonomía y libertad para él, aspectos que constituyen su estima denominada "alta".

Necesidades de autorrealización

La autorrealización es el fin último del ser humano, y lo que le dará la felicidad y estabilidad tan anhelada y perseguida. Aquí insisto en la importancia de fomentar la integridad y la congruencia en todos los aspectos de la vida, en una empresa se puede ayudar al desarrollo y satisfacción del ser humano, no sólo del trabajador, lo que trae beneficios incontables para ambas partes, empleador y empleado.

Reforzamiento positivo

Básicamente esta técnica consiste en reconocer y reforzar una conducta que ha traído resultados positivos, no se trata de una recompensa, como pudiera ser un bono en el cheque, sino el reconocimiento personal del líder y de los compañeros de equipo cuando se ha logrado contratar una difícil cuenta nueva, se ha entregado un excelente reporte, cuando ha logrado coordinar eficientemente una actividad, o cuando se ha negado a cometer un fraude en detrimento de la economía de la empresa, etc., de modo que la persona cree nuevos y correctos paradigmas, que repetirá cuando se percata del resultado positivo. La admiración y la buena reputación que acarrea consigo un trabajo bien hecho es el que le hará sentir satisfecho, y saneará su autoestima. Con más confianza en sí mismo, emprenderá con ímpetus renovados la siguiente tarea, empezará a ponerse metas y se creerá capaz de alcanzarlas.

Pensamiento positivo

Suena trillado y generalmente se asocia con patéticos libros de autoayuda para perdedores. Bueno, detenerse a pensar que tal vez esos perdedores dejarán de serlo si empiezan a pensar positivamente mientras que el que se burla de ellos desde las alturas de su complejo de superioridad se quedará estancado en sus paradigmas erróneos. Y saber que es el complejo de superioridad el que juzga, es decir, la proyección de inferioridad, basta ver si hay congruencia entre lo que el individuo dice que quiere de la vida y lo que tiene. Si no lo ha obtenido, y no se culpa a sí mismo sino a las circunstancias de su vida, en otras palabras, a sus paradigmas, sí le hace falta, definitivamente, el pensamiento positivo para empezar a tomar decisiones conscientes y encaminadas al éxito.

La empresa puede contratar seminarios de motivación para sus empleados, lo cual no sobra, y promover dinámicas grupales, como las que se observan en ciertos lugares, en que el equipo de trabajo se reúne cada determinado tiempo y literalmente se echa porras. Sin embargo, no es estrictamente necesario para transmitir ese pensamiento positivo a sus empleados; aparte de tratarlo justamente y con dignidad, bastan dos actitudes, practicadas cotidianamente más que sólo palabras pronunciadas: Querer y poder.

El empleado debe aprender con el ejemplo a saber que es capaz de cumplir con todas sus asignaciones con éxito y hasta exceder las expectativas, que es capaz de trabajar en equipo por el bien de todos, por lealtad y compromiso con su empresa, que es capaz de ofrecer un producto o servicio excelente al cliente, y, que de todo esto, obtendrá una satisfacción personal invaluable, que le ayudará en su desarrollo integral.

Conclusiones

-El éxito es un equilibrio entre varios órdenes de la vida que nos ocasiona felicidad y no sólo bienestar económico y material.

-La empresa puede contribuir a este equilibrio en la vida de sus trabajadores, satisfaciendo sus necesidades integrales en la medida de su competencia.

-Un trabajador satisfecho y autorealizado estará motivado para trabajar mejor.

-Es posible romper con los paradigmas erróneos y crear nuevos paradigmas positivos en los empleados, enseñándole a tomar consciencia de su capacidad y a ejercer la honestidad y el trabajo en equipo.

-Con la dinámica del reforzamiento positivo y el pensamiento positivo, todos los involucrados en un negocio salen ampliamente beneficiados: empleadores, empleados y clientes.

Autoevaluación

-¿Ha investigado los paradigmas de sus colaboradores con respecto a cómo desea la empresa que se hagan las cosas?

-¿Ha invertido tiempo en ampliar esa información clarificando el objetivo y los pasos para llegar a él, para que los trabajadores mejoren su desempeño?

-¿Se han tomado todas las medidas pertinentes para la seguridad, protección y satisfacción de sus empleados?

-¿Sólo se premia el acierto y se castiga el error, o sí se refuerza un resultado positivo? Esta es la diferencia entre conseguir buenos resultados por compromiso y no por control autoritario.

-¿Su grupo trabaja más en equipo o en forma individual?

-¿Hay congruencia en la dirección para enseñar con el ejemplo la programación positiva al grupo?

Iván Sebastián Jiménez Romero - sebastian-jimenezarrobahotmail.com

Estudiante de la Maestría en Ingeniería Administrativa del Instituto Tecnológico de Orizaba. Ingeniero en electrónica y ha trabajado en la iniciativa privada, como la educación universitaria y también en la industria petrolera, ambas en acciones administrativas y operativas.

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