Conexión académico administrativa entre los Grupos de Interés y el Sistema Universitario

Autor: César Eduardo Jiménez Calderón y Liliana Mairena Fox

Formación y capacitación

05-06-2012

Existe la necesidad de establecer alianzas entre académicos universitarios y los grupos de interés a fin de realizar actividades de investigación, evaluación e innovación académica-institucional. Los procesos de soporte a las actividades universitarias llegan a consolidarse en una cultura de aprendizaje permanente. Los involucrados en el entorno universitario tienen la oportunidad de crecer y renovarse como parte del desarrollo humano. Al mismo tiempo, los académicos-administrativos-grupos de interés constituyen los referentes de la institución o área universitaria a la que pertenecen y es el escenario donde demuestran sus competencias (conocimiento, habilidades y conducta) para ser productivo, buscando la integración entre espíritu y naturaleza del saber superior.

Las competencias y creación de valor social-afectivo que los grupos de interés vinculados a la vida universitaria deben mostrar, comprenden, por ejemplo:

1. Las dimensiones de la relación disciplina científica y área administrativa.- Esta competencia implica que los académicos que dominan su materia en particular y las áreas menores complementarias deben transferir tecnología y conocimiento a los grupos de interés. Ahora, estos grupos de interés merecen comprender no sólo la estructura organizacional y las dimensiones propias de su involucramiento con las áreas administrativas, sino también los conceptos relacionados con el área académica en la que están relacionados. Otro aspecto muy importante que los grupos de interés deben conocer es el funcionamiento de los procesos que los mantienen vinculados a la institución, la normatividad, implicancias y potencial crecimiento sostenido conjunto.

2. Ser reflexivo, investigador y realizar buenas prácticas en las diversas actividades.- de un lado, los académicos deben mantener una regularidad en el desenvolvimiento de las sesiones de aprendizaje y la optimización de estos procesos; del otro lado, los grupos de interés deben auto-evaluarse en cada acción que realizan, deben buscar mejoras y sostener las operaciones que han llevado al éxito. De igual manera, los grupos de interés deben auto-evaluarse en sus relaciones con la institución universitaria y plantear algunas mejoras; identificar y fijar aquellas operaciones exitosas, como buenas prácticas organizacionales.

3. Trabajo en equipo.- Los académicos deben demostrar habilidad no sólo en el trabajo colaborativo, en equipos, intra e inter relacionados con sus pares académicos, sino también en la conformación de equipos cooperativos con los grupos de interés. Las autoridades universitarias deben procurar crear espacios de integración, como por ejemplo en la realización de diagnósticos, temas de seguridad, aseguramiento de la calidad, y otros de manera conjunta. Colaborar implica participar sin mayor compromiso, en cambio, cooperar significa involucramiento y mayor compromiso personal.

La falacia de la autoridad convierte a las personas en mitos, por ejemplo, al profesor-autoridad en el saber acerca de una disciplina hace que le rodea una cultura organizacional entre los académicos. Asimismo, el líder administrativo-autoridad tiene generado un halo de poder omnipotente en su entorno. En el caso de los grupos de interés, ellos, a veces, se convierten en aliados claves o villanos o pueden ser indiferentes a los esfuerzos que las instituciones realizan por mantenerse y crecer en el mercado.

La racionalidad nos lleva a romper con estos mitos y falacias. La información está disponible y sólo requiere de una adecuada gestión y voluntad en las personas interesadas por enterarse de la realidad que los circunda. Las personas pueden sobresalir como importantes en los equipos académicos, administrativos, grupos de interés o mixtos si asumen individualmente un afecto especial por auto-desarrollarse en el conocimiento y las habilidades relacionadas con su práctica laboral.

Si los profesionales, quienes sólo pretenden sobrevivir o mantenerse como colaboradores en los centros laborales de manera lineal, están conformes con su formación básica o hasta de postgrado; por ejemplo, su aporte al crecimiento institucional es limitado; entonces ellos tienden a estancarse y retrasar cualquier iniciativa prospectiva institucional. Esta situación empeora si quienes toman las decisiones carecen de habilidades computacionales, comunicacionales y presenta cierta eversión a la innovación, el cambio asusta. Por el contrario, la búsqueda permanente del desarrollo personal y la superación laboral a través de la investigación en el servicio, la innovación y las buenas prácticas organizacionales harán mejores personas, capaces de asegurar la calidad en los procesos de transferencia de conocimientos a las siguientes generaciones. En consecuencia, por un lado, los procesos empresariales se tornan sostenibles y, por otro lado, las personas perciben y valoran su participación en dichos procesos.

César Eduardo Jiménez Calderón - cesarejimenezarrobagmail.com

PhD In Education

Liliana Mairena Fox

MSc in Education

Profesores de Investigación Científica, adscritos a la Dirección de Investigación de la Universidad Señor de Sipán.

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.