La dialéctica de Marx y Hegel; el círculo de viena y la Teoría Falsacionista de Popper

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La dialéctica de Marx y Hegel

El método dialéctico tiene su génesis en la antigua Grecia, con aportes relevantes de platón y descartes; mientras que en era de la modernidad es abordado por los Alemanes Georg Wilhelm Friedrich Hegel y Karl Heinrich Marx. Para Vásquez (1993), Hegel se refería al pensamiento como “lo infinito y lo finito son categorías de la realidad, y por consiguiente, la unidad tiene que producirse. El proceso que llevará a cabo la unidad mencionada es dialéctico”. (p.76).

En efecto, tal afirmación está asociada con la percepción de la realidad misma que pudiera contener elementos infinito, por ejemplo cuando se trata de las necesidades de una sociedad referidas al acceso a los servicios de salud, educación, seguridad y vivienda entre otros, son demandas sin límites de un conjunto de ciudadanos que requieren de mejorar día a día sus condiciones de vida. De igual forma, al referirse Hegel a finito, su contexto es que tiene límite de las cosas, por ejemplo los recursos financieros para atender las necesidades reales de la población a través de las políticas públicas son finitos, es decir, las cantidades son limitas para tal fin y deben utilizarse con los mayores niveles de eficiencia posibles.

En ese contexto, Vásquez (ob.cit), indica que “la dialéctica, esto es, el proceso de negación de lo sensible, se funda en la no- realidad de lo sensible. Desde luego que Hegel tiene como supuesto que por real hay que entender lo que permanece, lo que no perece”. (p.77). En otras palabras, la dialéctica representaba la forma de obtener la verdad mediante la discusión, debate y la lucha de sentires y posturas de los individuos con el firme propósito de descubrir contradicciones en las argumentaciones a las que hubiera lugar por parte de un cúmulo de personas.

Luego de más de un siglo la postura crítica que adoptamos en este equipo de trabajo sobre la dialéctica de Georg Hegel; está vinculada a la búsqueda incesante de mecanismos probables de la verdad, partiendo de que el ser humano es capaz de razonar de forma positiva o adversa a sus principios pese a que la realidad no le favorezca para cuidar sus intereses individuales como lo afirmaría la científica mexicana Julieta Fierro (2013), en una entrevista estructurada que “la única manera que la humanidad tiene para sobrevivir es la innovación”, es decir, la capacidad que tiene el hombre para generar conocimiento es inagotable, es infinita y esto hace una fortaleza para fomentar transformaciones y cambios en la humanidad; como lo describió Comte a mediados del siglo XIX “las ideas gobiernan el mundo”, esas ideas, forman parte para dar explicación a los hechos sociales observables que tienen y tendrán vigencia a lo largo de la historia.

Por su parte, Karl Heinrich Marx abarcó la dialéctica de lo filosófico de lo espiritual y la trasladó a las ciencias de las relaciones sociales existentes en el mundo material, para adoptar una perspectiva relacional del mundo social, centrándose en el estudio de la unidad social, para abordar los fenómenos sociales (no pertenecen a las categorías de la tesis, antítesis y síntesis) del mundo contemporáneo y los fenómenos sociales pasados y futuros.

Vásquez (ob.cit), cita a Marx al pronunciar que “la conciencia sabe que ella es solo por medio de su autoexteriorización… pero sabe también la conciencia que ese objeto opuesto, es sólo la apariencia de un objeto, una neblina fingida”. (p.30).

Es decir, Marx con estas expresiones manifiesta momentos de contradicción, de enfrentamiento entre elementos opuestos y su capacidad para promover el cambio a través de un mundo lleno de naturaleza, finito y donde el ser humano es capaz de modificar las situaciones a través de la racionalidad.

No obstante, para efectuar las críticas a las ideas de Marx, es relevante detallar algunos elementos históricos que intervienen y versan sobre acontecimientos relacionados con la denominada Ley de los tres Estados: teológico (creencias), metafísico (intuición) y positivo (hechos). Comte a mediados del Siglo XIX en su Discurso sobre el

Espíritu Positivo, abordó especialmente el estado teológico, refiriéndose al memorable ejemplo del Filósofo y Científico Francés Nicolás Malebranche que a finales del siglo XVII manifestó que “el alma es incapaz de producir las ideas ya que, aunque su voluntad es activa, su mente es pasiva. “Nosotros vemos todas las cosas en Dios, porque nuestro espíritu vive en Dios…”.

En efecto, la capacidad que tiene el hombre para generar ideas a partir de la investigación, es un elemento intrínseco de la mente y su manera histriónica de producir conocimiento; sin embargo, cuando nos referimos a la espiritualidad del individuo, la pureza, las creencias, la esperanza y la fe constituyen los valores esenciales que complementan el ideal de la raza humana para mantenerse y sostener sus convicciones en el marco de lo expresado en las Sagradas Escrituras (1569) en Juan 20:29 “…Bienaventurados los que no han visto y han creído”.

Contrario a ello, la dialéctica de Marx se enfoca más en el materialismo, la actividad y el trabajo del individuo, elementos reales que interactúan con todo lo que le rodea, pero la esencia del hombre está en su espiritualidad en su alma en sus convicciones internas para reflejarlo en un contexto externo.

El círculo de Viena

A comienzos del siglo XX, justamente el 15 y el 16 de septiembre de 1929, la Asociación Ernst Mach y la Sociedad de Filosofía Empírica de Berlín, organizaron, en Praga, un Congreso sobre epistemología de las ciencias exactas en conjunto con el Congreso de la Sociedad Física Alemana y la Asociación Matemática Alemana. Además de cuestiones especiales se discutieron también cuestiones de principio. En este congreso, se tomó la decisión de publicar un escrito exponiendo las ideas rectoras del Círculo de Viena.

Padrón (2007), en el ejemplar artículo tendencias epistemológicas de la investigación científica en el siglo XXI, partió de la idea que deberían existir más movimientos científicos y filosóficos como el Circulo de Viena a lo largo y ancho del globo terráqueo, muy a pesar de haber perdurado sólo 14 años en las primeras décadas del siglo XX; pues el estudio sobre la ciencia reside en el intento de la raza humana por comprender las situaciones que ocurren en el entorno; para describirlas, analizarlas y dar una conclusión probable que sustenten las bases para fomentar y promover conocimiento en vista que este, es inextinguible, inagotable e infinito; transcurrirán milenios, siglos, décadas, años, meses, días, horas, minutos y segundos y el hombre está en constante desarrollo de sus capacidades, habilidades y destrezas intelectuales para introducir nuevas ideas. Para Katz (2010), este movimiento filosófico y científico del Círculo de Viena:

Constituía un grupo informal, cuyos miembros provenían de las más diversas especialidades con las lógicas diferencias y variedad de matices, por lo que el documento, no puede considerarse un texto filosófico en sentido estricto. El objetivo que perseguía era, más bien, transmitir las líneas fundamentales de una concepción científica del mundo a un público más amplio, no especializado. Por ello, en su estilo y estructura se asemeja más a los manifiestos de las vanguardias plásticas y literarias, tan habituales en la primera mitad del siglo XX. (p.80).

La crítica que efectuamos a este movimiento filosófico es que formaban una élite científica hegemónica donde exclusivamente existía estudioso de poder influyente y que ellos sólo trataban de engendrar una verdad única sobre las investigaciones desarrolladas para la época, evidentemente con el apoyo del método lógico y el enfoque positivista de Comte. Igualmente, Para Katz (ob.cit), se refiere a este movimiento como:

El Círculo de Viena se caracterizó por el uso del método del análisis lógico. El uso de ese método es lo que lo distinguió de los enfoques positivistas anteriores, que estaban más orientados desde lo biológico y lo psicológico. Si alguien afirmaba “no hay un Dios”, “el fundamento primario del mundo es lo inconsciente”, “hay una entelequia como principio rector en el organismo vivo”… (p.81).

La existencia de las investigaciones de carácter cualitativa, cuantitativa, empiristas, racionalistas, idealistas y realistas, facilitan mecanismos para entender, conocer y contextualizar opiniones, de acuerdo a la naturaleza de la problemática que se desea abordar, en el marco de diversos enfoques epistemológicos; donde la ciencia tiene sus instrumentos para conseguir sus fines, allí entra el método científico, el cual constituye el procedimiento por excelencia para que los investigadores den consecución y materialización a sus estudios, tal como lo concibió el Circulo de Viena y la llamada Concepción Heredada que se orientó a “caracterizar por su énfasis en la rigurosidad del análisis y por la fidelidad al programa trazado en las célebres tesis”. Es decir, contribuir a la compresión de realidades a partir de pensamientos auténticos fundados desde su génesis.

Teoría Falsacionista de Karl Popper

Karl Raimund Popper filósofo y teórico de la ciencia, nació en Australia en 1902 y murió en Londres el 17 de septiembre de 1994. Sin duda un personaje de agudo sentido del razonamiento filosófico de la época, quien se presentaba a la vez como un agudo crítico del inductivismo como método que únicamente produciría verdades absolutas y auténticas. De allí, que Popper propusiera lo siguiente:

El método de conjeturas y refutaciones como solución al problema de la inducción, que identificaba como el problema kantiano de cómo se integran los componentes intelectual (a priori) y experiencial (a posteriori) del conocimiento humano. El rechazo de la inducción no implica escepticismo ya que el conocimiento puede crecer aun cuando no se exija la verificación de las teorías sino sólo su corrección. (p.70).

Principal representante del racionalismo metafísico contrario al inductivismo positivista, en otras palabras afirmó, que todo conocimiento era conjetural y que un conocimiento podría considerarse científico cuando contenía argumentos que podrían ser falseables o ser refutables luego de ser sometidos a una crítica racional.

Sobre este aspecto acota Popper:

Hay dos problemas fundamentales del conocimiento, la inducción (sobre la relación que existe entre el conocimiento teórico y la experiencia) y la demarcación (qué distingue la ciencia de la metafísica y también de la lógica y las matemáticas). Y ambos problemas convergen: el conocimiento resulta cuando aceptamos proposiciones que describen la experiencia que contradice y por tanto refuta nuestras hipótesis; de esta forma surge una relación deductiva y no inductiva entre el conocimiento teórico y la experiencia, que nos enseña a base de corregir nuestros errores. Sólo las hipótesis falsables por la experiencia deben ser tomadas como científicas. Lo que supone un giro de la visión clásica de que la experiencia acumulada conduce a las hipótesis científicas. Por el contrario, las hipótesis libremente conjeturadas preceden, y son refutadas contra la experiencia… (p.72).

El falsacionismo de Popper, se orienta a la búsqueda de un contraejemplo y que si se encontraba lo que denominamos en la actualidad la antítesis o reflejo contrario de alguna teoría era la aproximación al conocimiento científico. El verificacionismo se orienta en la defensa de una teoría y lo que busca es encontrar argumentos que la verifiquen o pruebas que apunten a demostrar la verdad de una teoría. Sin duda, dos corrientes del pensamiento universal filosófico que han contribuido de manera sustancial al desarrollo de la ciencia moderna. Aunque Karl Popper no perteneció al Círculo de Viena, no significa que no sea un gran aportador a la ciencia en la pequeña reseña realizada. Al comienzo se destaca, entre otros, el reconocimiento que le hicieron a este personaje por su contribución al conocimiento científico.

Karl Raimund Popper sostenía, que el desarrollo de la ciencia solo era posible si las teorías estaban sujetas de ser falsables, si se lograba falsar entonces se aprende lo que no es y a la vez ese camino conduciría a lo que es. Por ello, Popper, articuló toda su filosofía en una visión unitaria en clave de evolución emergentista y expresó: “la aparición del lenguaje humano permite al hombre tener conciencia de la evolución, construir teorías para acercarse a la realidad y criticar esas teorías para mejorarlas y que se acerquen cada vez más a la verdad” (p.77).

En otras palabras, lo que se trataba era de aprender o de obtener conocimientos a través de esa metodología en contraposición con lo que se establecía como ciencia, que era el resultado de la aplicación del método científico, y al final, el resultado era la verdad a lo que Popper decía que eran hipótesis lo que arrojaba la ciencia con carácter temporal, lo que quiere decir, es el falsacionismo contra el verificacionismo.

Continuando con la idea, el falsacionismo también es conocido por refutacionismo o principio de falsabilidad, consiste en realizar un contraste a una teoría para tratar de refutarla, de esta manera, dicha teoría si es propensa a “resistir” dicha refutación, entonces queda corroborada y aceptada temporalmente.

Al contrario, del inductivismo científico que solo busca la verdad, dando como conclusión un resultado afirmativo luego del análisis de situaciones sometidas al desarrollo del método científico, a lo que los miembros del Circulo de Viena sostenían que solo sería considerado como conocimiento autentico, lejos de la influencia de cualquier otro método que contemplara el razonamiento metafísico.

Por consiguiente, Popper se separa de la postura dominante de aquellos grupos que acogían la visión científica del mundo desde la perspectiva del positivismo lógico y manifestó su visión contraria al inductivismo, y añade:

Pienso que no es posible elaborar una teoría satisfactoria de lo que tradicionalmente se denomina inducción. Por el contrario, considero que cualquier teoría de este tipo (…) debe por simples razones lógicas o conducir a una regresión infinita u operar con un principio de inducción apriorístico, un principio sintético que no puede ser refutado empíricamente (…) por tanto una teoría de la inducción es superfluo y no tiene función alguna en la lógica de la ciencia. (p.83).

Para agregar, hay una frase de Popper que señala lo siguiente: “No hay absolutas certezas, aunque si una certeza suficiente para la mayoría de las tareas prácticas”, según este enunciado se puede entender la posición de Popper ante el conocimiento, de la cual podemos resaltar su tendencia a la negación a la existencias de verdades absolutas, es por ello, que establecía que el conocimiento de alguna teoría es solo temporal. Y expresa Popper:

Pienso que tenemos que acostumbrarnos a la idea de que no debemos ver a la ciencia como un ‗cuerpo de conocimiento„, sino como un sistema de hipótesis, es decir, como un sistema de conjeturas o anticipaciones que en principio no pueden ser justificadas, y con las que trabajamos mientras sobrevivan a los intentos de refutación, y de las que nunca podemos decir que son ―verdaderas‖ o ―más o menos ciertas‖ o incluso ―probables. (p.84).

Se debe traer a colación, que igualmente Popper, cimienta una comparación entre actitud dogmática y verificabilidad y actitud científica y falsabilidad y opina:

La distinción entre el pensamiento dogmático y el pensamiento crítico, o de la actitud dogmática y de la actitud crítica, nos reconduce a nuestro problema central. Porque la actitud dogmática está claramente relacionada con la tendencia a verificar nuestras leyes y esquemas buscando aplicarlos y confirmarlos, hasta el punto de rehusar las refutaciones, mientras que la actitud crítica se identifica con la prontitud para cambiarlas, para probarlas, para refutarlas, para fasificarlas si es posible. Esto sugiere que podemos identificar la actitud crítica con la actitud científica, y la actitud dogmática con la que se ha descrito como pseudocientífica. (p.90).

Debemos concluir señalando, que la contribución de Popper al campo de la ciencia se resalta cuando establece que una teoría tiene carácter de ciencia si es susceptible de ser falseada. En este particular, nuestra opinión la enunciamos, a manera de ejemplo, y tiene que ver con el problema de la existencia de Dios lo que significaría para la corriente del pensamiento falsacionista, una teoría que no puede ser refutada a lo que en el marco de esta corriente, dicha teoría no sería la representación del conocimiento científico.

Otro ejemplo de refutación, sería lo que es el significado de materia en la teoría de la fuerza de gravedad, donde se establece que el centro de la tierra ejerce fuerza de atracción sobre la materia. De manera que, según esta ley todo lo que existe está unido a la tierra por efecto de la misma, sin embargo, existen materias que tienen composición química y están conformadas por átomos, lo que es el origen de la composición de algo que es materia, pero que, aun así, no se sujeta al piso por efectos de la gravedad como es el humo, esta materia siempre se dirige hacia arriba, entonces la teoría queda falsada.

Aunque esta teoría fue refutada por Albert Einstein con la teoría de la relatividad, solo quisimos establecer la idea de cómo se refuta algo de manera más sencilla. Otro ejemplo, es la premisa de que todo lo que sube tiene que bajar la cual se puede refutar poniendo como ejemplo nuevamente el humo; que se ve que sube pero no que baja, con estos ejemplos últimos quisimos expresar con ideas más sencillas lo que representa el falsacionismo de

Popper, el cual en su Libro del Conocimiento Objetivo enuncia lo siguiente: “En otras palabras, no sólo buscamos la verdad, vamos tras la verdad interesante e iluminadora, tras teorías que ofrezcan solución a problemas interesantes. Si es posible, vamos tras teorías profundas” (p.51).

Referencias

  • Auguste Comte (1844). Discurso sobre el Espíritu Positivo. Digitalizado por . Disponible en línea: http://new.pensamientopenal.c om.ar/sites/default/files/2013/09/filosofia02.pdf
  • Capítulo II: El Círculo de Viena desde la óptica de Karl Popper. Disponible: oIIChapa.pdf. [Consulta: 2015, Febrero 28].
  • Fierro, J. (2013). La Importancia de Investigar. Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México. Disponible: h?v=TTSu9lP49yY. [Consulta: 2015, Febrero 27].
  • Katz, M. (2010). El Círculo de Viena. Epistemología e Historia de la Química. Disponible: http://www.rlabato.com/isp/qui/epistemo-009.pdf. [Consulta: 2015, Marzo 5].
  • Martínez, N. (2009). Karl Raimund Popper: Sus disputas acerca del conocimiento y sus consecuencias políticas. Universidad Nacional de Mar del Plata. Disponible: df/karl_popper.pdf. [Consulta: 2015, Febrero 28].
  • Padrón, J. (2007). Tendencias Epistemológicas de la Investigación Científica en el Siglo XXI.
  • Popper, K. (1972). Conocimiento objetivo. Editorial Tecnos. Madrid. 1ª edición Universidad Yacambú, Vice- Rectorado de Investigación y Postgrado (2007). Normas para la Elaboración y presentación de los Trabajos Especiales de Grado, Trabajos de Grado y Tesis Doctorales de la UNY. Barquisimeto.
  • Vásquez, E. (1993). ApuntesFilosóficos: La Dialéctica de Hegel y Marx. Universidad Central de Venezuela. Disponible: http://saber.ucv.ve/ojs/index.php/r ev_af/article/view/4588/4399. [Consulta: 2015, Febrero 27].

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Arévalo Molina Derkis Enrique. (2015, junio 11). La dialéctica de Marx y Hegel; el círculo de viena y la Teoría Falsacionista de Popper. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/la-dialectica-de-marx-y-hegel-el-circulo-de-viena-y-la-teoria-falsacionista-de-popper/
Arévalo Molina, Derkis Enrique. "La dialéctica de Marx y Hegel; el círculo de viena y la Teoría Falsacionista de Popper". GestioPolis. 11 junio 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/la-dialectica-de-marx-y-hegel-el-circulo-de-viena-y-la-teoria-falsacionista-de-popper/>.
Arévalo Molina, Derkis Enrique. "La dialéctica de Marx y Hegel; el círculo de viena y la Teoría Falsacionista de Popper". GestioPolis. junio 11, 2015. Consultado el 7 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/la-dialectica-de-marx-y-hegel-el-circulo-de-viena-y-la-teoria-falsacionista-de-popper/.
Arévalo Molina, Derkis Enrique. La dialéctica de Marx y Hegel; el círculo de viena y la Teoría Falsacionista de Popper [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/la-dialectica-de-marx-y-hegel-el-circulo-de-viena-y-la-teoria-falsacionista-de-popper/> [Citado el 7 de Diciembre de 2016].
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