La presente memoria tiene por objetivo principal, implementar un algoritmo y desarrollar un software, que sirva de complemento a las metodologías usadas hoy en día para la toma de decisiones de inversión, basándose en la minimización del Value at Risk (VaR) por medio de programación lineal, lo cual es factible al usar el Conditional Value at Risk (CVaR) como unidad de medida de riesgo a optimizar.
Para el desarrollo de esto, se propuso como objetivos específicos, la obtención y manejo de información financiera relevante para la toma de decisiones, lo que incluye análisis de retornos, riesgos y correlaciones de las acciones seleccionadas, como también el estudio de un criterio e implementación de un criterio de modelamiento de precios accionarios.
Con respecto a los pronóstico de precios, se utilizaron técnicas como el proceso de Wiener, más conocido como movimiento browniano, simulaciones de Monte Carlo y procedimientos matriciales como la factorización de Cholesky para obtener retornos correlacionados de la misma manera en que se han correlacionado en el pasado, generando resultados más acordes a la realidad, dentro de las restricciones y dificultades que existen con respecto a la modelación de fluctuaciones bursátiles.
Finalmente, en este trabajo se implementó un algoritmo de
optimización desarrollado por Uryasev y Rockafellar [9, 19, 22] cuya
metodología, aún no se masifica su uso en el mercado nacional. Este
algoritmo entrega como resultado un portafolio óptimo de inversión en
base a la minimización del VaR, el cual cuantifica cual es la máxima
pérdida esperada para un portafolio con un cierto nivel de confianza y
un horizonte de tiempo preestablecido.
CAPITULO I INTRODUCCIÓN
1.1 Aspectos Generales del Riesgo en Portafolios
Durante los últimos años, las instituciones financieras han realizado
numerosas investigaciones en el área de administración de riesgos, con
el objeto de obtener medidas que gestionen eficientemente los riesgos a
las que se ven sometidas.
Los riesgos financieros que afectan a las entidades son los mismos que
han afectado en años anteriores, sin embargo, han sido las técnicas de
medición de estos riesgos las que han ido evolucionando con el paso de
tiempo, situándonos en la actualidad en el concepto del VaR (Valor del
Riesgo o Value at Risk), el cual estima el riesgo de los portafolios de
inversión con bases probabilísticas.
Se entiende por riesgo a la existencia de alguna probabilidad de caer en
pérdidas, donde las pérdidas serían la obtención de una rentabilidad
menor a la que se esperaba. De esta manera el riesgo financiero se ve
reflejado en la pérdida de valor económico de los activos esperados,
producto de la variabilidad que experimentan los retornos, así el valor
económico de una cartera de inversión se ve influenciado por distintos
factores de riesgo como son: tasas de interés, tipos de cambio, precios
de acciones, entre otros.
De esta manera, resulta imprescindible la identificación, medición y la
gestión de los riesgos financieros que se enfrenta. A continuación se
muestra algunos de los riesgos financieros más comunes:
a) Riesgo de tipo de interés. Este a su vez esta compuesto por
diferentes riesgos (para más detalle se recomienda ver [1]).
a.1) Riesgo de Mercado: Es aquel que origina pérdidas de capital en el
valor de mercado de los activos producto de variaciones en la tasa de
interés. La mayor o menor variación en los precios de los activos ante
variaciones de tasas dependerá de las características propias de los
activos.
a.2) Riesgo de Reinversión: Éste se produce cuando la reinversión del
propio activo o de sus flujos de caja debe realizarse a unas tipos
inferiores a los previstos.
a.3) Riesgo de Volatilidad: Se refiere a aquellos activos que llevan
incorporadas determinadas opciones y cuyo precio depende, además del
nivel de los tipos de interés, de factores que puedan influir en el
valor de las opciones incorporadas, como puede ser la volatilidad en los
tipos de interés. El riesgo de volatilidad o “volatility risk” es el
derivado de que un cambio en la volatilidad afecte negativamente al
precio del bono.
b) Riesgo de Crédito o también conocido como Riesgo de Insolvencia, se genera ante la incapacidad de cumplimiento de las obligaciones por parte del emisor de ésta. Dentro de este tipo encontramos el riesgo soberano el cual hace referencia a la cesación de pago de las obligaciones de un país.
c) Riesgo de Iliquidez: Señala la incapacidad de poseer flujo de caja necesario para hacer frente a las obligaciones de corto plazo, o dicho de otra manera, la falta de capital de trabajo suficiente. Además se entiende como la incapacidad de vender un activo a su precio original.
d) Riesgo Legal: Hace referencia a todos los aspectos normativos que puedan influir directa o indirectamente en los resultados de una compañía. Dentro de estos encontramos el riesgo impositivo el cual se generaría ente la posibilidad de que desaparezcan determinadas ventajas fiscales producto de estos riesgos legales.
En un inicio, los modelos de riesgo se orientaron a medir el riesgo de los portafolios de inversiones de las instituciones financieras. Dichas instituciones, motivadas por el incentivo de reducir los requerimientos de capitalización que les impusieron las autoridades regulatorias, han sido las principales promotoras del marco metodológico de la administración de riesgo.
La capacidad de contar con un sistema que evalúe el riesgo de mercado de la cartera de inversión, ha sido una necesidad constante para los inversionistas institucionales. Es por esto que han florecido a través del tiempo herramientas para evaluar y administrar la volatilidad que enfrentan los portafolios de inversión.
De esta forma en los 70’s se empleaba el análisis Gap para medir la exposición al riesgo de tasa de interés, determinado por la diferencia entre activos y pasivos para distintos tramos de madurez.
En los años 80’s se comenzó a emplear la duración (renta fija) como
herramienta para medir la exposición al riesgo de tasa de interés. La
cual mide la sensibilidad o elasticidad precio de un instrumento
producto de un cambio en la tasa de interés, es decir, cuánto se podría
perder si las tasas suben un tanto por ciento. Esta medida es un poco
mejor a la anterior ya que toma en cuenta la madurez y cupón específicos
de cada activo. Por otra parte, los Betas (renta variable) miden la
sensibilidad de un instrumento financiero ante variaciones del mercado
en su conjunto, representado por un índice.
1.2 Value at Risk (VaR)
En un marco innovador, el banco estadounidense J.P. Morgan en la década
de los 90’s difunde una metodología compuesta por modelos de Value at
Risk o “Valor del Riesgo” (VaR) los cuales estiman el riesgo de los
portafolios de inversión con bases probabilísticas.
Esta metodología “RiskMetrics”1 fue divulgada en el año 1995, lo cual
generó una revolución en la administración de riesgos, dando paso al
conocido Value at Risk (VaR) y en los últimos años, el Conditional Value
at Risk o “Valor del Riesgo Condicional”(CVaR).
Desde que el Comité de Basilea anunció en 1995 que el establecimiento de
las reservas de capital de las instituciones financieras tienen que
basarse en las metodologías de VaR. En la actualidad han surgido
diversos estudios y análisis de la amplia variedad de metodologías que
cabe aplicar en las instituciones financieras, [2].
En términos simples, VaR es la necesidad de cuantificar con un
determinado nivel de confianza el monto o porcentaje de pérdida que un
portafolio enfrentará en un período determinado de tiempo. En otras
palabras, es la medición de la máxima pérdida esperada dado un horizonte
de tiempo bajo condiciones normales de mercado y con un nivel de riesgo
dado. Y más específicamente el VaR representa un quantil de la
distribución de pérdidas y ganancias, el que comúnmente se selecciona
como el 95% o 99% de la distribución.
La filosofía del VaR es medir la relación entre rentabilidad y riesgo para formar la cartera eficiente, introducidos por Markowitz y Sharpe, [4].
Según Garman y Blanco [5], el VaR de un portafolio es la mínima pérdida esperada para un horizonte de tiempo y un nivel de confianza determinado, medido en una moneda de referencia específica.
En general, el supuesto más utilizado es el de normalidad, lo cual permite representar todas las observaciones mediante la conocida campana de Gauss y aplicar sus propiedades estadísticas.
Por lo tanto si queremos determinar el VaR de un portafolio, para un horizonte de tiempo de un día y exigiendo un nivel de significación del 5%, esto significa que solamente el 5% de las veces, o 1 de 20 veces (es decir una vez al mes con datos diarios, o cada 5 meses con datos semanales) el retorno del portafolio caerá más de lo que señala el VaR.
Se Debe multiplicar 1.645 veces (usando una confianza de un 95%) por la desviación estándar respecto al retorno de la cartera.
(Ec. 1.1)
Donde:
o Vector de ponderadores no negativos que suman uno.
o Matriz de varianzas y covarianzas para los retornos de los n activos.
o Vector de ponderadores no negativos que suman uno transpuesto.
Figura 1.1 Representación gráfica del Value at Risk
Fuente: [3]
Dado lo anterior, utilizando la metodología del VaR, el Banco J.P
Morgan, comenzó a calcular todos los días, la máxima pérdida probable en
que incurrirían en las próximas 24 horas, [7].
Producto de la popularidad del VaR, en Chile la Superintendencia de
Valores y Seguros (SVS), dejó este indicador como medida de riesgo para
regulación bancaria, por lo que fue incorporada por las Compañías de
Seguros y las Administradoras de Fondos de Inversión (AFPs) como parte
de la normativa institucional .
Por ejemplo, si el VaR de un portafolio está calculado en $ 3.518.033,25
pesos en un día, con un intervalo de confianza del 95%, no quiere decir
que obligatoriamente se pierdan los $ 3.518.033,25 pesos, sino que, en
el caso de haber pérdidas, lo máximo que se puede perder de hoy a mañana
y con una probabilidad de 0.95, es $ 3.518.033,25 pesos. De esta forma
se puede ajustar el capital necesario.
1.3 Metodologías de Estimación del VaR.
Básicamente el VaR se puede calcular mediante dos metodologías:
a) Metodología paramétrica. La cual estima el VaR a través de la
utilización de parámetros tales como la volatilidad, la correlación,
etc, de los vértices de riesgo, asumiendo que los retornos se
distribuyen en forma normal, [8].
b) Metodología no paramétrica o de simulación, que se subdivide en:
b.1) Simulación histórica. En función de los rendimientos históricos de
los precios de los activos.
En términos generales este método intenta cuantificar las
rentabilidades hipotéticas que se hubiesen obtenido en el pasado al
haber mantenido el portafolio de inversión actual. Es decir, consiste en
aplicar el vector de ponderaciones de inversión actual a una serie
representativa de retornos históricos, de manera de generar una
secuencia de valores históricos del portafolio que puedan ser
representados por un histograma, y así poder definir una cierta
distribución de probabilidades.
Dentro de las ventajas de este método es que no hace ningún supuesto
acerca de las correlaciones de los instrumentos. Tampoco asume
explícitamente la forma de la distribución de probabilidades de los
precios de los instrumentos. Por otro lado, al basarse en información
histórica para estimar las pérdidas futuras puede incorporar “colas
anchas”, “asimetrías”, si es que la muestra histórica tuviese tales
características (para mayor detalle, consultar: [8].
Entre las desventajas encontramos la necesidad de disponer de una gran cantidad de información histórica en las series de los instrumentos, por que de lo contrario podríamos obtener cálculos poco fiables.
b.2) Simulación de MonteCarlo. En función de la simulación de rendimientos mediante números aleatorios, [3].
Esta técnica consiste en la generación de escenarios futuros en base a la función de distribución de las variables. Por lo tanto, nos permite simular todos los escenarios posibles de los valores que tomen los retornos de los distintos vértices de riesgo, en base a su función de distribución. Para esto es necesario asumir que los escenarios seguirán alguna distribución particular, ya sea normal, t-student, entre otros, y de esta manera poder generar los retornos mediante algún algoritmo generador de variables o algún proceso estocástico.
Por ejemplo podemos asumir que las series se distribuyen siguiendo un proceso estocástico de Wiener. (Ver en el índice 2.5 se da más detalle del proceso)
(Ec. 1.2)
Donde:
o : corresponde al retorno de la acción (P es el pecio de la acción)
en el intervalo de tiempo .
o : Es el valor esperado de los retornos.
o : Es la componente estocástica de los retornos y representa la
desviación estándar.
o : Es una variable aleatoria con distribución Normal (0,1).
Dentro de las ventajas de este método es lejos el método más poderoso
para calcular el VaR. Puede contar para un amplio rango de exposiciones
a riesgo, incluyendo riesgo de precio no lineal, riesgo de volatilidad,
e incluso el riesgo modelo (model risk). Es suficientemente flexible
para incorporar variación de tiempo en volatilidad, o colas gordas y
escenarios extremos. Estas simulaciones pueden ser usadas para examinar,
por ejemplo la pérdida esperada detrás de una VaR particular.
Como inconveniente encontramos la necesidad de contar con un gran
soporte computacional. Por ejemplo si 1000 trayectorias de muestras son
generadas por un portafolio de 1000 activos, el número total de
valuaciones va a ser 1.000.000, [3].
Dado lo anterior, tiene la dificultad de valoración en tiempo real y la necesidad de preestablecer modelos de comportamiento de los precios de los activos. Además, aunque este método debiese ser más exacto al tratar de generar la distribución entera de probabilidades de los valores que toma la cartera, sigue basándose en los retornos históricos para determinar la volatilidad y las correlaciones.
1.4 Conditional Value at Risk (CVaR)
El VaR, como medida de riesgo, es inestable y difícil de trabajar numéricamente cuando las pérdidas no están “normalmente distribuidas”, lo cual en la práctica es el caso más frecuente, ya que las distribuciones tienden a presentar “colas anchas” [9]. Por lo que ha mostrado ser coherente sólo cuando está basado en la desviación estándar de distribuciones normales de los retornos de los activos, ya que bajo una distribución normal el VaR es proporcional a la desviación estándar de los retornos de los instrumentos.
Por otro lado, el VaR posee características matemáticas indeseables tales como falta de subaditividad y convexidad, para más detalle ver [10].
De esta manera, cuando los retornos no se distribuyan normales, la falta de subaditividad produce que el VaR asociado a un portafolio que combina dos instrumentos sea mayor que la suma de los riesgos VaR de los portafolios individuales.
La función VaR, la cual denotaremos por , se define como el percentil
de la función de distribución de pérdidas mediante la fórmula:
(Ec. 1.3)
Donde es la función de distribución resultante de la función de pérdida
y x es la posición o pesos en el portafolio de inversión.
Para entender el concepto de subaditividad, veamos el caso siguiente:
Sea la medida de VaR asociado con el portafolio , entonces diremos que
es subaditiva si dados los portafolios y , se tiene que:
(Ec. 1.4)
Es decir, la combinación de dos portafolios debería tener asociado un riesgo menor producto de la diversificación “no poner todos los huevos en la misma canasta”.
Sin embargo, esto no se satisface por el VaR y producto de su mal comportamiento como medida de riesgo, nos conduciría a subdividir las inversiones o portafolio para reducir el riesgo. Contradiciendo rotundamente la teoría de la diversificación, [8].
Por otro lado, al no cumplir la convexidad, la minimización del VaR no nos asegura haber obtenido el portafolio óptimo que minimice la función objetivo (pérdidas), ya que podría tener extremos locales múltiples.
Finalmente, una deficiencia muy importante del VaR es que éste no proporciona una indicación sobre la magnitud de las pérdidas que podrían experimentarse más allá del monto indicado por su medida, ya que simplemente proporciona un límite menor para las pérdidas en la cola de la distribución de retornos, [10].
En este contexto ha surgido una medida alternativa que cuantifica las pérdidas que podrían ser halladas en la cola de la distribución de pérdidas, llamada Conditional Value at Risk (CVaR), el cual puede ser empleado como una herramienta dentro de modelos de optimización de portafolios de inversión, la cual tiene propiedades superiores al VaR en muchos aspectos.
El CVaR mantiene la consistencia con VaR en el limitado escenario donde el cálculo de éste último es tratable (cuando las pérdidas se distribuyen normalmente), donde trabajar con CVaR, VaR o mínima varianza de Markowitz producen los mismos resultados [9], es decir conducen al mismo portafolio óptimo. Además en la práctica la minimización del VaR produce un portafolio óptimo cercano a la minimización del CVaR, ya que por definición la pérdida calculada en función del CVaR es menor o igual a la pérdida obtenida con el VaR.
Esta medida, para distribuciones continuas es también conocida por
Mean Excess Loss, Expected Shortfall o Tail VaR. Sin embargo, para
distribuciones discretas, el CVaR puede ser distinto. Por definición,
para distribuciones continuas, el α-CVaR es la pérdida esperada que
excede al α-VaR, en otras palabras, es el valor medio de las pérdidas
peores a . Para un α=0.99, el CVaR será al el promedio sobre el 1% de
las peores pérdidas. En general para funciones de distribuciones de
pérdidas (incluyendo distribuciones discretas) el CVaR se define como el
promedio ponderado del VaR condicionado a las pérdidas que exceden a
ésta medida.
El CVaR a diferencia del VaR posee muy buenas propiedades matemáticas,
las cuales se pueden ver con mayor profundidad en [9].
Nuestro objetivo, es encontrar el portafolio óptimo, donde el riesgo
asociado (VaR) sea mínimo, para ello utilizaremos la notable formulación
matemática desarrollada por Rockafellar y Uryasev [9], implementando el
algoritmo que optimiza el CVaR, para lo cual se utilizará los datos del
“Bloomberg”, proporcionados por AGF. Estos datos serán tratados
estadísticamente, de modo de obtener las series de tiempo de las
rentabilidades de las diferentes acciones que compondrán el portafolio
de inversión y a través de de un algoritmo de MonteCarlo, generaremos
los escenarios que se utilizarán en el problema general de optimización
del CVaR, con el que se obtendrá el vector de pesos a invertir en cada
acción del portafolio y cuyo riesgo asociado (VaR), será mínimo.
1.5 Análisis de los Datos Históricos de un Portafolio de Inversión.
Los datos históricos de las acciones serán obtenidos por “Bloomberg” ,
donde se dispondrá de datos diarios de las acciones para un T definido
por nosotros. Para una “buena” estimación es conveniente contar con un
horizonte de T = 10 años al menos, para los activos que compondrá el
portafolio. Es importante dejar en claro que el Bloomberg da la opción
de descargar los precios con sus respectivos reajustes, de modo que la
información sea lo más “real” posible.
Tabla 1.1 Ejemplo de Acciones Chilenas agrupadas por Sector
Fuente: Elaboración propia
Las acciones que finalmente compondrán el portafolio tienen que tener un
cierto grado de diversificación con respecto a distintos mercados, como
por ejemplo: retail (ventas al detalles), minería, transporte,
eléctrica, entre otras. En palabras simples, la diversificación es, como
ya mencionamos anteriormente, “No poner todos los huevos en la misma
canasta” y su objetivo principal es el de alcanzar la máxima
rentabilidad con el menor riesgo posible, trayendo los siguientes
beneficios.
• Reduce la vulnerabilidad del portafolio ante variaciones severas del
mercado.
• Reduce la volatilidad (riesgo) del portafolio.
Por ejemplo, si se tiene un portafolio con 2 activos:
Figura 1.2 Ejemplo de diversificar acciones (activos) en un portafolio
Fuente: [14]
En la figura 1.2, se aprecia claramente que con una apropiada
diversificación de la cartera se reduce el riesgo, esto es cuando se
combinan activos que no están relacionadas y se logra un menor riesgo.
El riesgo que eventualmente se puede eliminar por medio de la
diversificación es el riesgo propio . El riesgo propio resulta del hecho
de que mucho de los peligros que acechan a una determinada empresa son
específicamente suyos y tal vez de sus competidores inmediatos.
Pero también hay un riesgo que no se puede evitar y aunque uno
diversifique no se puede eliminar, esto se conoce como riesgo de mercado
[13]. En conclusión, si bien existen beneficios de la diversificación,
el riesgo de un portafolio no se puede eliminar totalmente sino
minimizar.
El riesgo de mercado deriva del hecho de que hay otros peligros que
acechan a la economía que amenazan a todos los negocios, ésta es la
razón por la que los inversionistas están expuestos a la incertidumbre
del mercado, como por ejemplo la inflación , independiente del número de
acciones de empresas diferentes que posea el portafolio.
Gráfico 1.1 Ejemplo de diversificar aumentando el numero de acciones del
portafolio
Fuente: Elaboración propia
En el Gráfico 1.1, se puede apreciar claramente el efecto de la
diversificación de una cartera, en donde el riesgo representado por la
desviación estándar, va disminuyendo a medida que se van agregando
activos al portafolio.
Además de la diversificación de las acciones del portafolio, se deben
analizar los siguientes puntos; trascendencia en el tiempo, gran
presencia bursátil, liquidez y alta capitalización bursátil, todo lo
cual nos entrega gran información y un nivel bajo de ruido al momento de
analizarlas.
Con respecto a la liquidez de una empresa, ésta se refiere a la relación
que, en un momento determinado, existe entre sus recursos líquidos y las
obligaciones que le son exigibles en ese momento.
Asimismo capitalización bursátil significa el valor de la empresa en el
mercado y está definido por la multiplicación del precio de la acción
con la cantidad de acciones de la empresa.
1.6 Situación Actual de AGF Cruz del Sur
En la actualidad, la administradora general de fondos Cruz del Sur,
utiliza diversos mecanismos para tratar de lograr lo “ideal”, una buena
rentabilidad con el menor riesgo posible.
A modo de ejemplo se explicará la forma en que opera AGF en la
actualidad, ya que ésta es la empresa que está entregando todo el know
how financiero y la información necesaria.
El portfolio managment o Trader financiero de renta variable, junto con
el gerente de inversiones, usan el “viejo” modelo de Markowitz (ésta
teoría esta ampliamente explicada en varios libros de economía, por
ejemplo [12]), el cual se basa en el análisis de la “Frontera
Eficiente”;curva que se obtiene de graficar el riesgo versus la
rentabilidad, para esto se diversifica el portafolio tomando activos que
rentan bastante pero con un elevado riesgo y se combinan con otros
activos que rentan menos, pero que son más “seguros”, es decir, menos
volátiles. Si bien esta estrategia no es “mala”, por algo se viene
usando desde la década de los 50´s, tiene el defecto de dejar fijo el
porcentaje a invertir en cada acción, que en nuestra memoria es lo que
buscaremos de manera óptima y que llamamos como: “vector pesos de
inversión”.
Figura 1.3 Ejemplo de la Frontera Eficiente
Fuente: Elaboración propia
En la Figura 1.3 se representa la frontera eficiente que contiene los
portafolios compuestos por activos riesgosos que dominan a otros cuyos
riesgos es el mismo, pero tiene rentabilidad menor.
Una vez formada la frontera eficiente con los distintos porcentajes de
inversión para cada activo (la suma de ellos debe ser uno y ahí se tiene
el 100%), se construye la gráfica de rentabilidad versus riesgo, para
los distintos porcentajes de inversión y la elección del portafolio
final depende netamente del tipo de inversionista que sea el
administrador, en AGF por ejemplo, tienen un estilo más conservador y
por tanto, el portafolio que se escoge no es tan volátil. (En la figura
1.5 el administrador ve que a medida que aumenta el riesgo aumenta
rentabilidad del portafolio)
El principal uso que le dan a la frontera eficiente es la determinación
del portafolio a recomendar a un cliente, es decir, los distintos tipos
de portafolio que periódicamente se le recomiendan a los clientes, en su
carácter conservador, moderado y agresivo.
La problemática a abordar, es que AGF cambie el “viejo” modelo y utilice
esta novedosa estrategia de inversión, que encuentra el óptimo “vector
de pesos” a invertir en cada activo que conforma el portafolio, con un
VaR mínimo (mínimo riesgo) y una rentabilidad esperada establecida.
Hay que dejar en claro que este método es una herramienta de apoyo, como
complemento al tomador de decisiones, ya que él es el que tiene el know
how financiero.
CAPITULO II MARCO TEÓRICO
2.1 Value at Risk, marco teórico
El VaR es una de medida de riesgo uniforme que cuantifica el monto o
porcentaje de la potencial pérdida en valor de un portafolio producto de
los cambios en los factores de mercado dentro de un intervalo de tiempo
especificado. Esta pérdida es valorada con un determinado nivel de
incertidumbre (a).
Sea una función de pérdida, la cual depende del “vector de pesos x”,
perteneciente al conjunto de factibilidad definido por y de un “vector
aleatorio” . Se supone que el vector aleatorio y está regido por una
medida de probabilidad P, que es independiente de . Para cada , se
denota por Ψ(x, •) en como la función de distribución resultante de la
función de pérdida, es decir:
(Ec. 2.1)
Por consiguiente, si se asume que el vector aleatorio tiene una función
de densidad de probabilidad , es decir, un vector aleatorio continuo,
entonces para un fijo, la función de distribución acumulada de la
pérdida asociada al vector viene dada por:
(Ec. 2.2)
Se tiene que las fórmulas (2.1) y (2.2) representan la probabilidad de
que la función de pérdida no exceda el umbral ζ. En ambos casos, la
función VaR, la cual denotaremos por ζα(x), se define como el percentil
de la función de distribución de pérdidas mediante la fórmula:
(Ec. 2.3)
El problema de optimización que se estudiará en esta memoria, asociado
al VaR es:
(Ec. 2.4)
Donde el conjunto X representa las condiciones impuestas sobre los pesos
o políticas de inversión asociadas al portafolio. Por ejemplo, si no se
le pide nada en especial al portafolio, entonces el conjunto X viene
dado por:
(Ec. 2.5)
Sin embargo, si se le agrega un cierto nivel de diversificación al
portafolio (para más detalle se recomienda ver [16]), entonces el
conjunto X queda definido por:
(Ec. 2.6)
Donde representa el máximo peso de inversión para cada uno de los
activos del portafolio, por ejemplo para todo , lo que se interpreta
como la prohibición de tener más de un 30% de toda la inversión en un
sólo activo del portafolio. Si además, le exigimos un retorno mínimo al
portafolio, entonces X viene dado por:
(Ec. 2.7)
En el cual R corresponde al retorno mínimo requerido y son los retornos
pronosticados para cada activo , en el periodo de tiempo predefinido.
Por último, es importante destacar que el objetivo de la memoria, no es
calcular el riesgo asociado a un portafolio de inversión, con los pesos
en cada activo predefinido, sino encontrar la política de inversión o
pesos de la cartera que hacen que el riesgo de ésta sea mínimo, dicho de
otro modo, brindar una herramienta que ayude a la toma de decisión de
cuanto invertir en cada uno de los activos de un portafolio de inversión
dado.
2.2 Conditional Value at Risk, marco teórico
En el caso que se considere una distribución continua, el CVaR se define
como el valor esperado de las pérdidas bajo la condición de que ellas
excedan al VaR, (el cual se denotará por ). Se define la función del
CVaR, y se denotará por , como:
(Ec. 2.8)
Donde es la función densidad asociada a la medida de probabilidad P. En
general, para funciones de distribución de cualquier índole, incluyendo
las distribuciones discretas, el CVaR se define como el promedio
ponderado del VaR y las pérdidas que exceden a éste, el cual denotaremos
por , es decir, la esperanza de las pérdidas condicionales que
estrictamente exceden al VaR. De esta manera, el CVaR queda definido de
la siguiente forma:
(Ec. 2.9)
Tal que:
(Ec. 2.1.0)
En el caso de considerar una distribución continua para la función de
pérdida, y por lo tanto, .
El CVaR es una medida coherente de riesgo, en el sentido definido en
[17], determinado por medio un percentil y que a diferencia del VaR
posee buenas propiedades matemáticas, las cuales se pueden ver con mayor
profundidad en los documentos, [9] [18], [19]. En particular, el CVaR
definido por (2.8) es una cota superior del VaR ya que:
(Ec. 2.1.1)
En general la minimización del CVaR y del VaR no son equivalentes.
Puesto que la definición del CVaR involucra explícitamente a la función
VaR, es decir, a la función , por consiguiente, se torna muy engorroso
de trabajar y optimizar el CVaR, sin embargo, si se considera la
siguiente función auxiliar:
(Ec. 2.1.2)
De forma alternativa, se puede escribir de la siguiente manera:
(Ec. 2.1.3)
Donde . Para fijo, es bueno considerar, la siguiente función de :
(Ec. 2.1.4)
Esta última función de , tiene las siguientes propiedades que son muy
útiles a la hora de calcular el VaR y el CVaR:
a) es una función convexa en .
b) El en , es un mínimo de , es decir, .
c) El valor mínimo de la función es el en ,es decir, .
Como una consecuencia inmediata de estas propiedades, se puede inferir
que el CVaR se puede optimizar mediante la optimización de la función
auxiliar con respecto a y a de forma simultánea:
(Ec. 2.1.5)
De tal forma, se puede optimizar el CVaR directamente, sin la necesidad
de calcular primero el VaR. Además, es una función convexa en la
variable del portafolio cuando la función de pérdida es también convexa
con respecto a . En este caso, si el conjunto de posiciones factibles
del portafolio es también convexo, por lo que el problema de
optimización en la ecuación (2.1.5) es un problema convexo, el cual se
puede resolver mediante técnicas bien conocidas para este tipo de
problemas.
Usualmente no es posible calcular o determinar la función de densidad de
los eventos aleatorios en la formulación propuesta, sin embargo, es
posible tener un número de escenarios, por ejemplo; con , los cuales
representan algunos valores históricos de los eventos aleatorios, por
consiguiente; la serie de tiempo histórica de la rentabilidad o de los
precios de las activos del portafolio, o puede ser valores obtenidos vía
simulación computacional, en nuestra memoria el proceso estocástico de
Wiener. En todo caso, una parte importante de esta investigación es
estudiar las diferentes alternativas para la obtención de los
escenarios.
Posteriormente, se obtiene una aproximación de la función usando una
distribución empírica de los eventos aleatorios basados en los
escenarios disponibles:
(Ec. 2.1.6)
De esta manera, el problema se aproxima reemplazando a por
en la ecuación (2.1.5):
(Ec. 2.1.7)
Ahora bien, si se introduce las variables auxiliares para reemplazar
asignando las restricciones , se tiene el siguiente problema de
optimización:
(Ec. 2.1.8)
S.a:
Finalmente, se puede observar que si la función de pérdidas es lineal
con respecto a , entonces el problema de optimización en la ecuación
(2.1.8), se puede reducir a un problema de programación lineal, eso si,
se debe dejar en claro, el tamaño de éste depende de la cantidad de
escenarios generados y por lo tanto, se debe emplear técnicas de
programación lineal de gran escala. En [9] se propone un algoritmo
heurístico, para la resolución de este problema. Una parte importante de
esta memoria es la de implementar el algoritmo antes mencionado y
obtener una comparación entre la rentabilidad versus el VaR (De tal
manera como lo hace Markowitz con la frontera eficiente [12]).
2.3 Análisis de Retornos
Lo primero que se debe hacer es analizar las rentabilidades de acciones
que componen el portafolio de inversión, de manera de observar el
comportamiento de éstas a través de un horizonte de tiempo de al menos
T=10 años .
Esta información es de vital importancia, ya que de ella se obtienen las
bases tanto para el desarrollo de los modelos predictivos como de
minimización del VaR que será el punto de partida en nuestra
investigación.
Una vez definido el portafolio, el siguiente paso corresponde a la
obtención de las series de precios para cada una de estas empresas (ver
capítulo1.5).
Con estas series de precios históricos se calculará la rentabilidad de
la siguiente manera:
(Ec. 2.1.9)
El objetivo será obtener sus retornos tanto en forma anual, mensual y
diaria, así como sus riesgos asociados, los cuales se muestran por medio
de la varianza y la desviación estándar. Por último, como forma de ver
el nivel de diversificación del portafolio también se obtendrá la matriz
de correlaciones, la cual nos dará una idea del nivel de diversificación
del portafolio elegido.
Con respecto a las formas de cálculo de los retornos, se puede decir que
existen diversas alternativas para realizarlos, encontrando algunas de
mayor complejidad que otras, pero siempre teniendo algo en común: una
proyección del precio del instrumento para un horizonte de inversión
deseado. Con esto se puede decir que tanto los retornos calculados por
medios simples como un promedio histórico, como también cálculos por
medio de series de tiempo, cumplen el fin de mostrar el comportamiento
de los retornos para un horizonte de tiempo definido.
Una proyección tradicional que usan muchas empresas financieras, ha sido
el retorno promedio histórico, el cual se define de la siguiente manera:
(Ec. 2.2.0)
Considerando el fenómeno de reversión a la media existente en los
retornos, parece ser una buena aproximación, sin embargo es poco
realista al ser un resultado estadístico que no incorpora el hecho de
que el horizonte de inversión no es T [6].
Una segunda metodología que considera la trayectoria de los retornos, es
la estimación de modelos de series de tiempo de tipo ARIMA (Modelos
Autorregresivos Integrados de Medias Móviles), que en la presente
memoria no se utilizará, ya que se asumirá el retorno promedio histórico
para todo el periodo T.
Una vez obtenido el promedio histórico de los retornos, en un horizonte
T, es necesario complementar esta medida, dado que por si sola no es
autosuficiente para poder tomar una decisión, es por esto que se
analizará de complemento los riesgos del portafolio.
De forma habitual, las instituciones financieras, como bancos o mesas de
dinero, usan la varianza para medir la volatilidad de una acción, la
cual se calcula de la siguiente manera:
(Ec. 2.2.1)
Si se asume que las rentabilidades posibles de un activo se
distribuyen según una distribución normal (curva de Gauss), se puede
decir con un 95% de confianza, la rentabilidad futura de este activo
pertenecerá al siguiente intervalo:
(Ec. 2.2.2)
Bajo este supuesto se puede cuantificar el ancho del intervalo en el que
caerá la rentabilidad futura o también cuál será la probabilidad de
obtener una rentabilidad determinada.
Una vez definido y calculado los parámetros correspondientes a las
rentabilidades y volatilidades de cada activo, el paso siguiente es ver
la relación entre cada una de las acciones, con lo cual se deben
introducir la Covarianza y el Coeficiente de Correlación.
La covarianza indicará cuál será el comportamiento de un activo al
producirse una variación en el valor de otro activo y se define de la
siguiente manera:
(Ec. 2.2.3)
Donde y son los posibles valores de rentabilidad para los activos y b
respectivamente.
La covarianza indica en qué medida varía una acción respecto a la otra.
De esta forma, si la covarianza es positiva, quiere decir que cuando una
acción sube la otra también tiende a subir; si la covarianza es
negativa, quiere decir que cuando “a” sube “b” tiende a bajar. Si la
covarianza es próxima a cero, quiere decir que las dos acciones no están
relacionadas.
Un parámetro estadístico que también indica la relación entre dos
acciones, y que es más fácil de interpretar, es el coeficiente de
correlación . Este coeficiente se define por medio de la siguiente
ecuación:
(Ec. 2.2.4)
Se tiene que:
(Ec. 2.2.5)
Al igual que la interpretación de la covarianza, el factor de correlación será positivo si ambas acciones se mueven en el mismo sentido y será negativo si las acciones se mueven en sentidos opuestos. Por otro lado, si las acciones no tienen ninguna relación entre sí, estará en torno a cero.
La ventaja de este coeficiente es que además de poder interpretar el
sentido en el cual se mueven ambas acciones nos entrega información
acerca de la magnitud de esta relación, la cual se expresa de la
siguiente manera:
o Cercano a 0 “relación entre las acciones débil”
o Cercano a |0,5| “relación entre las acciones moderada”
o Cercano a |1| “relación entre las acciones fuerte”
Una vez obtenida la rentabilidad promedio histórica para el horizonte
establecido, junto con la varianza, la matriz de covarianzas y las
correlaciones de las acciones, se procede a hacer una predicción de
precios futuros.
Con el objeto de predecir los precios futuros de las acciones que
componen el portafolio se decide generar escenarios de pronóstico de
precios mediante los procesos de Wiener usando procedimientos
matriciales para obtener activos correlacionados y técnicas de
simulación de MonteCarlo.
2.4 Selección de las acciones que forman el portafolio de la memoria
Primero que todo por medio del Bloomberg, obtenemos los precios diarios
de cierre para todas las acciones del IPSA desde el 13 de enero de 1994
hasta el 10 de agosto del 2007. Posteriormente se ordenan las acciones
por fecha de inicio de forma ascendente.
El criterio de selección del portafolio es el siguiente:
o Más de diez años de datos históricos en los precios de cierre.
o Presencia bursátil igual a un 100%.
Al tener una gran presencia bursátil, esto asegura que las acciones son
bien líquidas en el mercado accionario.
Por consiguiente las acciones que cumplen estos requisitos y que se
utilizarán en esta memoria se verán en la Tabla 1.2, las que están
destacadas de color verde, son las seleccionadas. De esta manera, las
acciones con las que se trabajará en esta memoria corresponden a la
mitad del IPSA, ósea un total de 20 acciones, con datos históricos desde
el 22-05-1997 al 10-08-2007, con lo cual se llega a tener más de 10 años
de información con 2667 muestras por cada empresa.
Tabla 1.2 Ejemplo de Acciones Chilenas Seleccionadas para la Memoria
Fuente: Elaboración propia
Con estas series de precios el objetivo será obtener sus retornos tanto
en forma anual como semanal y diaria, así como sus riesgos asociados,
los cuales se muestran por medio de la varianza y la desviación
estándar. Por último, como forma de ver el nivel de diversificación del
portafolio también se obtendrá la matriz de correlaciones, la cual nos
dará una idea del nivel de diversificación del portafolio escogido.
Los datos históricos de las acciones entregados por Bloomberg se
encuentran de lunes a domingo, repitiendo el precio de cierre del día
viernes para el fin de semana, lo que genera un error si no se limpia la
base de datos. Por consiguiente se realiza una limpieza de éstos usando
el software SPSS (Statistical package of the social sciense, versión
estándar, 11.5).
Creamos una variable “dys” que será la variable fin de semana, y posteriormente se filtra con la opción de eliminar esa variable, en otras palabras, eliminar el fin de semana. La sintaxis es la siguiente:
COMPUTE syd = XDATE.WKDAY(date) .
VARIABLE LABELS syd 'sabado y domingo' .
EXECUTE .
USE ALL.
SELECT IF(syd ~= 1 & syd ~= 7).
EXECUTE .
Siguiendo con el análisis de las series de precios el siguiente paso es
la obtención de los retornos para cada una de las acciones, para lo cual
primero se analizará el comportamiento de las series de precios de forma
gráfica. Este análisis se hará por medio del software Microsoft Excel
2003.
Los resultados gráficos de las series de precios se muestran a
continuación:
En el eje Y se encuentran los precios de la serie y el eje X corresponde
al tiempo. En el eje de las abscisas se puede apreciar el número de la
muestra, que está asociado a la fecha. Las series contienen alrededor de
2667 datos los que representan alrededor de 10 años de información,
excluyendo los días no hábiles (sábado y domingo).
Comportamiento de las Series de Precios de Forma Gráfica
Gráfico 1.2 Evolución de precios para las acciones seleccionadas (1997
al 2007)
Fuente: Elaboración propia
En el gráfico 1.2 se aprecia que el precio de las acciones a medida que
avanzan los años, en su gran mayoría, muestran un comportamiento
exponencial, sin embargo, en el caso particular de la acción Madeco,
ocurre un fenómeno contrario, es decir, inversamente proporcional al
resto de las acciones. Esto es por lo siguiente:
A partir de 1999, la empresa enfrentó una serie de dificultades en sus
mercados que generaron un desfavorable impacto en sus resultados. La
crisis asiática, que comenzó en 1998, generó una importante baja del
nivel de la actividad industrial en los mercados atendidos por Madeco,
especialmente en las industrias de telecomunicaciones y construcción. En
1999, la devaluación de la moneda brasileña afectó la posición
competitiva de Ficap, disminuyendo su aporte a los resultados
consolidados. En estos últimos años, como consecuencia del deterioro de
las principales economías regionales en Sudamérica, se ha producido una
reducción de los niveles de inversión en las industrias que abastece la
compañía, especialmente en el área telecomunicaciones. Esta adversa
situación se intensificó en los años 2001 y 2002, a causa de la crisis
económica que se presentó en Argentina (generando el cierre de plantas y
reconocimiento de provisiones por parte de Madeco). En el año 2003, la
compañía inició un proceso de reestructuración de sus operaciones,
destinado principalmente a incrementar la eficiencia de sus procesos
productivos en conjunto con una reducción de su estructura de gastos y
un fortalecimiento de su estrategia comercial. Si bien el nivel de
ventas disminuyó un 8% respecto al 2002, el resultado operacional
aumentó un 84%, reflejando los ajustes operacionales realizados. A
septiembre de 2004, el fortalecimiento de su estrategia comercial en
conjunto con la mayor actividad económica registrada en sus principales
mercados (Brasil y Chile) se tradujeron en un significativo incremento
en su nivel de ventas y capacidad de generación de flujos.
Lo anterior, se reflejó en la tendencia positiva del margen operacional,
que alcanzó el 8,2%, similar al obtenido antes de 1999. Para el 2005, la
compañía espera que la consolidación de su estructura operacional se
refleje en la estabilización de sus márgenes.
Luego el paso siguiente fue calcular los retornos históricos, los cuales
se obtuvieron por medio de la fórmula del retorno promedio histórico
(Ec. 2.2.0). Los resultados de éstos se presentan en la Figuras 1.8 y
1.9 en base a datos diarios:
En base a la rentabilidad del período comprendido entre los años 97-07,
se pueden obtener las rentabilidades esperadas para los distintos
períodos requeridos, como por ejemplo las rentabilidades esperadas
anuales, semanales o diarias.
De esta manera se convirtió los precios diarios a rentabilidad diaria
mediante la fórmula (Ec. 2.1.9), para luego hacer la transformación de
rentabilidades diarias, semanales y anuales por medio de la siguiente
ecuación:
(Ec. 2.2.6).
En donde f corresponde a la frecuencia entre los retornos, es el retorno
que se tiene como dato y es el retorno estandarizado a la frecuencia
requerida.
Ejemplo: Si tuviéramos un retorno anual y quisiéramos descomponerlo a
una base mensual, entonces f = 1/12, ya que un año tiene 12 meses. En
caso contrario, si se tuviera el retorno promedio diario y se quisiera
pasar a una base mensual, entonces f = 21, ya que un mes promedio tiene
21 días hábiles con transacciones.
Tabla de Rentabilidades de las acciones que conforman el portafolio
Tabla 1.3 Rentabilidad histórica período (1997 al 2007)
Fuente: Elaboración propia
Tabla 1.4 Detalle rentabilidades período (1997 al 2007)
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 1.3, se aprecia que tanto las rentabilidades diarias como
las rentabilidades semanales de la acción Madeco, muestran cifras
negativas, es decir, si el inversionista invierte en esta acción
perdería dinero. Esta afirmación no es real ya que si uno observa la
Tabla 1.4 el detalle de las rentabilidades anuales de esta acción, en
promedio renta por año un 45.8 %. Cabe destacar que en nuestra
investigación se usarán datos semanales (t= semanas) para introducirlas
en el proceso de Wiener, que se verá a continuación.
CAPITULO III GENERACIÓN DE LOS ESCENARIOS MEDIANTE EL PROCESO DE
WIENER Y LA TÉCNICA DE SIMULACIÓN DE MONTECARLO.
La finalidad de un generador de escenarios es producir un conjunto de
valores de las variables de decisión involucradas, bajo un determinado
horizonte de planeación, cuya salida es un escenario o el conjunto de
ellos y que contiene el comportamiento histórico de las variables.
Una alternativa para la generación de los escenarios de rentabilidades
futuras es el uso de los procesos de Wiener usando procedimientos
matriciales y técnicas de simulación de MonteCarlo.
3.1 Introducción a una Metodología Estocástica
De cualquier variable cuyos valores vayan cambiando de forma incierta a
través del tiempo, se puede decir que sigue un proceso estocástico.
Estos tipos de procesos pueden ser clasificados como de tiempo discreto
o continuo.
Un proceso estocástico de tiempo discreto es donde el valor de la
variable puede cambiar sólo en algunos puntos definidos del tiempo. Por
otro lado, un proceso estocástico de tiempo continuo, es aquel en donde
los cambios pueden tener lugar en cualquier instante de tiempo.
Los procesos estocásticos también pueden ser clasificados como de
variables continuas o discretas. En procesos de variables continuas los
valores que pueden tomar las variables están definidos por un rango,
mientras que en procesos de variables discretas se definen una gama de
valores posibles, los cuales quedan fijos durante todo el proceso.
Durante este trabajo, el cual en esta parte está orientado a pronósticos
de precios accionarios, se desarrollarán procesos de variables continuas
y de tiempo continuo. El conocimiento de este tipo de procesos es
fundamental para la comprensión de la administración de otros derivados
tales como opciones.
Se debe decir que en la práctica no se observan precios accionarios
que sigan procesos de variable continua o de tiempo continuo, ya que
estos precios están sujetos a ciertos valores discretos, por ejemplo:
valores enteros o múltiplos de pesos centavos o pesos y por otro lado,
las variaciones de precio están sujetas a los días en los cuales las
bolsas están transando. Sin embargo, procesos de variable y tiempo
continuo han probado ser una herramienta muy útil para este tipo de
propósitos.
3.2 Proceso de Markov
Los procesos de Markov, están definidos como un tipo particular de
proceso estocástico, en donde sólo el valor presente de la variable es
relevante para la predicción del futuro. De forma más general, se puede
decir que tanto la historia de la variable y el ruido generado en el
presente por esta variable serán irrelevantes en la predicción del valor
futuro. Con respecto a precios accionarios, cabe mencionar que
usualmente se asume que las predicciones pueden ser hechas por medio de
procesos de Markov, con lo cual la predicción del futuro precio de la
acción no estará afectada por los precios de ayer, la semana pasada o el
mes pasado .
Esta teoría es consistente con todo lo propuesto por teorías como la de
eficiencias de mercado, en donde se postula que el precio presente de la
acción incorpora toda la información pasada.
Debido a que las predicciones futuras son inciertas, estas deben ser
expresadas en términos de distribuciones de probabilidad. Con respecto a
esto, la propiedad de Markov implica que la distribución de
probabilidades del precio de la acción en el futuro, no dependerá de
algún patrón seguido por la misma acción en el pasado, sino que sólo de
su estado presente.
3.3 Proceso de Wiener
Este proceso es un tipo de proceso estocástico de Markov también
conocido como Movimiento Browniano, en donde su media es 0 y su varianza
es igual a 1. Este proceso es bastante usado en física para describir el
movimiento de partículas que están sujetas a grandes cantidades de
variaciones.
Formalmente, una variable sigue un proceso de Wiener si cumple con las
siguientes propiedades:
Propiedad 1: La variación durante un pequeño período de tiempo es:
(Ec. 2.2.7).
Donde es una variable aleatoria con distribución normal estándar .
Propiedad 2: Los valores de para dos intervalos pequeños de tiempo son
independientes.
Siguiendo con lo expuesto en la propiedad 1, en donde por sí misma tiene
una distribución normal con:
La segunda propiedad implica que z sigue un proceso de Markov.
Considerando un incremento del valor de z durante aproximadamente un
período largo de tiempo T, podemos denotar este incremento por medio de
. Por otro lado, esto también podría ser mirado como la suma de pequeños
incrementos de z en N (pequeños) intervalos de tiempo , en donde:
Así,
(Ec. 2.2.8).
Donde son variables aleatorias con distribución . Por otro lado de la
segunda propiedad del proceso de Wiener, se deduce que las variables son
independientes entre sí. Entonces, siguiendo con lo expuesto
anteriormente en (Ec. 2.2.8), se deduce que esta normalmente distribuida
con:
Lo cual es consistente con lo discutido al principio de este capítulo.
Con respecto a los cálculos, es recurrente notar que pequeños cambios se
denotan por medio del límite, haciendo estas variaciones cercanas a
cero. Así se puede expresar como . Cuando se tienen procesos
estocásticos, se puede proceder de la misma manera, con lo cual el
proceso de Wiener queda expresado como límite, en donde para el proceso
descrito arriba para z.
3.4 Proceso de Wiener Generalizado
El proceso de Wiener básico , tiene una tasa de cambio cero y una
varianza 1 [20]. La tasa de cambio igual a cero, significa que el valor
esperado de z en cualquier instante futuro será igual a su valor actual.
Por otro lado, que la varianza sea igual a 1 significa que la varianza
de los cambios en z en un intervalo de tiempo T será igual a T.
Generalizando el proceso de Wiener para una variable x en términos de z
tenemos que:
(Ec. 2.2.9).
Donde a y b son constantes.
Para entender la ecuación anterior, es útil considerar una suma de dos
componentes independientes, donde el término implica que x tiene una
tasa de cambio de a por unidad de tiempo. Sin considerar el término
representado por b, la ecuación podría representarse de la siguiente
manera:
Lo cual por medio de la resolución de la ecuación diferencial nos da
que:
donde es el valor de x en el tiempo 0. Esto implica que por cada período
de tiempo t el valor de x se irá incrementando a una tasa de .
El término de la ecuación puede ser considerado como un ruido o una
variación al patrón seguido por x. De esta forma la cantidad de ruido o
variabilidad de la ecuación va a estar definido como b veces el proceso
de Wiener.
Como el proceso de Wiener tiene una desviación estándar de 1, siguiendo
con la línea que hemos estado desarrollando, obtendremos entonces que b
veces un proceso de Wiener nos dará una desviación estándar de b. Con
esto, si tomamos pequeños intervalos de tiempo, los cambios en el valor
de x estarán dados por las ecuaciones (2.2.7 y 2.2.8), como:
Donde, como se explicó con anterioridad, corresponde a una variable
aleatoria con distribución normal estándar. De aquí se deduce que tiene
una distribución normal con: y Por medio de los mismos argumentos que
fueron presentados para el proceso de Wiener, se demuestra que para
cualquier cambio en el valor de x en un intervalo de tiempo t, x estará
distribuida normalmente con:
Media del cambio en x =
Varianza del cambio en x =
Así, el proceso de Wiener generalizado dado por la ecuación 2.2.9, tiene
una tasa de cambio esperada por unidad de tiempo igual a a y una
varianza por unidad de tiempo de .
Existen alternativas similares al proceso de Wiener, en donde las
variables a y b en vez de ser constantes pueden ser funciones variables
con respecto a las variables x y t, generando una ecuación diferencial
estocástica más compleja.
3.5 Pronóstico de Precios Accionarios
A partir de ahora nos centraremos en los procesos estocásticos
utilizados para la determinación de precios accionarios, sin tomar en
cuenta las políticas de dividendos de las empresas.
Sería tentador sugerir que los precios de una acción siguen un proceso de Wiener generalizado, es decir, que su tasa de cambio es constante y que su varianza también lo es. Sin embargo, este método sería obsoleto al momento de capturar la característica más importante del precio de las acciones, esto es, que el porcentaje de retorno esperado requerido por los inversores en una acción es independiente del precio de la misma. Claramente, el supuesto de que la tasa de cambio es constante sería inapropiado y debe ser reemplazado por el supuesto de que el retorno esperado (el cambio esperado sobre el precio de la acción) es constante.
De esta forma si S se define como el precio de la acción en el
instante t, la tasa de cambio con respecto al precio se denotaría como ,
siendo un parámetro constante. De la misma forma, para pequeños
intervalos de tiempo, el incremento esperado de S estará dado por
Con respecto a , éste parámetro corresponde a la rentabilidad esperada
de la acción, expresada de forma decimal.
Así, si supusiéramos que la volatilidad de los precios accionarios fuera
siempre igual a cero, el modelo estaría representado por:
Suponiendo
o
Integrando la ecuación entre el intervalo , obtenemos:
(Ec. 2.3.0).
Donde y son los precios de la acción en los tiempos cero y T
respectivamente. La ecuación (2.3.0) muestra que cuando la varianza es
igual a cero, el precio de la acción cambiará de forma continua en
función de una tasa por unidad de tiempo.
Suponer que la variación de precios accionarios no muestra volatilidad,
es bastante lejano a la realidad. Dado esto, es razonable asumir que la
variabilidad de una acción estará representada por medio de un
porcentaje del precio de ésta y al igual que los retornos, este valor
será independiente del precio de la acción.
Finalmente el modelo predictivo estará definido por:
o
(Ec. 2.3.1).
La ecuación anterior, es una de las más usadas para la modelación del
comportamiento de precios accionarios, en donde corresponde a la
volatilidad de la acción o desviación estándar, es la rentabilidad
esperada y corresponde a la matriz aleatoria de Cholesky (matriz de
correlaciones traspuesta por , que es una variable aleatoria proveniente
de una distribución normal estándar (con media cero y desviación
estándar 1)).
3.6 Generalización de Pronóstico de Precios
El modelo de comportamiento de precios accionarios desarrollado
anteriormente, es conocido como Movimiento Browniano Geométrico y en su
forma discreta se representa por medio de:
(Ec. 2.3.2).
o
(Ec. 2.3.3).
La variable representa el cambio en el precio de la acción, en un
pequeño intervalo de tiempo y es una variable aleatoria proveniente de
una distribución normal estándar (con media cero y desviación estándar
1).
La parte izquierda de la ecuación (2.3.2) corresponde al retorno de la
acción en el intervalo de tiempo . El término corresponde al valor
esperado de los retornos y representa la componente estocástica de los
retornos.
La ecuación (2.3.2) muestra que está normalmente distribuido con media y
desviación estándar , en otras palabras:
3.7 Modelo Predictivo
Se usarán los procesos de movimiento browniano como modelo para la
generación de rentabilidades futuras. Para ello se generarán números
aleatorios normales a los cuales se les incorporan las rentabilidades
esperadas, desviaciones estándares y las correlaciones aleatorias de los
activos, en base a los datos históricos, generando así un pronóstico de
las rentabilidades futuras.
Según lo expuesto anteriormente, la forma en la cual se pronosticarán
las rentabilidades diarias futuras será de la forma propuesta en
(2.3.1), con la salvedad de que al trabajar con información diaria y
querer pronosticar un día, el diferencial del tiempo será igual a 1. De
esta forma, para este caso particular, la ecuación quedará definida por
:
(Ec. 2.3.4).
Para cada valor de la variable aleatoria , con distribución normal, se
genera un escenario de rentabilidad futura para la siguiente unidad de
tiempo. Esto se repite un número grande veces y se usan todos esos
escenarios para obtener medidas como la rentabilidad promedio y la
varianza de las acciones. Esto es lo que se conoce como simulación de
Monte Carlo.
3.7.1 Simulaciones de Monte Carlo
Tomar decisiones bajo condiciones de incertidumbre implica realizar
esfuerzos para proyectar el futuro con el fin de prever situaciones de
riesgo, prepararse para enfrentar condiciones indeseables, evitar
opciones erróneas y aprovechar situaciones favorables.
Para esto, las simulaciones de Monte Carlo son una muy buena herramienta
con base científica, con la cual se puede llegar a predecir una serie de
situaciones o posibles escenarios para un evento.
De esta manera en el año 1998 Nassir Sapag, define los procesos de
Monte Carlo como una técnica de simulación de escenarios inciertos que
permite obtener valores esperados para variables no controlables, a
través de una selección aleatoria, donde la probabilidad de escoger un
resultado corresponde a la dada por su distribución.
3.7.2 Correlación de los retornos
En el análisis de retornos es muy importante evaluar la correlación de
estos, ya que este indicador nos da una idea del comportamiento de un
activo al producirse una variación en el valor de otro activo. En otras
palabras el coeficiente de correlación nos indica en que medida dos
acciones se mueven en un mismo sentido.
Al generar números aleatorios y obtener los distintos escenarios de
rentabilidades esperadas por medio de la ecuación (2.3.1), tanto los
retornos como las volatilidades corresponderán aproximadamente a los
obtenidos a través de los datos históricos (en teoría son iguales), pero
el comportamiento de las acciones entre sí no estará modelado. Esto
quiere decir que al no tomar en cuenta en la modelación de los retornos
las correlaciones, éstas serán totalmente independientes unas de otras
(coeficientes de correlaciones cercanos a cero), lo cual al momento de
construir portafolios significa obtener pronósticos bastante alejados de
la realidad. Una alternativa para modelar esto utiliza la descomposición
de Cholesky, que se analiza en la siguiente sección.
Una de las formas en que se pueden generar pronósticos de retornos
correlacionados de la misma forma en que se han correlacionado en el
pasado, es por medio de la descomposición o factorización de Cholesky.
En álgebra lineal, la descomposición de Cholesky corresponde a una
descomposición matricial, en la cual una matriz simétrica definida
positiva se descompone en el producto de dos matrices.
Teorema 1: Toda matriz A simétrica es definida positiva si y sólo si
existe una matriz S triangular superior con diagonal estrictamente
positiva tal que:
Esta descomposición de la matriz A, se conoce como su factorización de
Cholesky.
Una de las aplicaciones más importantes de las factorizaciones
triangulares presentadas es que permiten resolver un sistema como dos
sistemas triangulares, es decir mediante dos procedimientos de
sustitución: uno hacia adelante y otro en reversa.
A continuación se demostrará cómo por medio de la descomposición de
Cholesky se pueden obtener series de datos correlacionadas a partir de
datos que no estaban correlacionados.
Sean:
: La media de los datos históricos
: Su matriz de varianzas y covarianzas.
R: La matriz de correlación de los datos históricos.
Entonces:
(Ec. 2.3.5).
Donde D es una matriz diagonal con el elemento
(Ec. 2.3.6).
O sea, D es la matriz que tiene en la diagonal las inversas de las
desviaciones estándares.
Sea S la descomposición de Cholesky de la matriz :
Sustituyendo esta expresión en (2.3.5), se obtiene:
Lo cual significa que la matriz de la factorización de Cholesky de R es:
A continuación se demostrará que a partir de un vector , o sea
independientes y premultiplicándolo por la matriz de la descomposición
de Cholesky de R, se obtiene un vector normal correlacionado de la misma
forma que los datos históricos; es decir que:
Se sabe que,
y que,
Sustituyendo esta ecuación en la anterior, tenemos que:
De la ecuación (2.3.6) se tiene que es una matriz diagonal cuyos
elementos son los inversos de los elementos diagonales de la matriz R,
los cuales al ser R una matriz de correlación, estos valores serán
iguales a 1. Por lo tanto es igual a la matriz identidad, por lo tanto
queda demostrado que:
3.7.3 Generación de los escenarios
Una vez obtenidos los números aleatorios correlacionados, se usa la
ecuación (2.3.3) para restituir la media y la desviación estándar
histórica de los datos. Matricialmente esto se puede expresar como:
De esta manera, se genera un vector aleatorio con media y desviación
estándar igual a los valores históricos, lo cual se demuestra por:
Donde, por lo tanto:
Para el caso de la varianza:
Pero como,
Y como, entonces:
Premultiplicando y postmultiplicando (a) por , vemos que:
Por lo tanto:
Con esto se ha demostrado que por medio de la ecuación (2.3.2) y la
descomposición de Cholesky se pueden generar escenarios con media y
matriz de varianzas y covarianzas iguales a las históricas.
3.7.4 Implementación del modelo predictivo
El método de Monte Carlo es un algoritmo que se utiliza para estimar el
valor esperado de una variable aleatoria, mediante la generación de
escenarios, con los cuales se obtiene una visión acerca del
comportamiento de las variables.
De esta forma, con ayuda de Matlab 7.4 y TomLab/ CPlex (compilador para
optimizar), el algoritmo se “correrá” en un equipo Intel(R) Xeon (TM), 2
procesadores de 3.4 GHz y 2Gb de RAM con sistema operativo Microsoft
Windows Server 2003, en el se generarán una serie de números aleatorios
para cada una de las acciones del portafolio, simulando un conjunto de
escenarios diarios y semanales. Así se obtendrán una gran cantidad de
escenarios (Entre 2000 a 5000, en base a la recomendación de Johnson en
[6]), distribuidos según una normal estándar con media y desviación
estándar igual a los datos y además con la misma correlación (según lo
explicado en el capítulo anterior). De esta forma se obtendrá una matriz
con una cantidad de filas igual al número de acciones que se manejen y a
una cantidad de columnas igual al número de escenarios definidos en la
simulación.
Como se dijo, la generación de los números aleatorios será dependiente
de la cantidad de activos que se manejen en el portafolio, lo cual el
sistema reconocerá por medio de la dimensión del vector de retornos
esperados. Por otro lado, la cantidad de escenarios a modelar
semanalmente, se ingresan de forma manual, por medio de un parámetro
llamado “muestra”.
Una vez generados los números aleatorios, la descomposición de Cholesky
permite obtener series correlacionadas de la misma forma en la cual se
correlacionan los datos en el pasado, pero manteniendo las medias y las
desviaciones estándares de los números aleatorios, es decir y . La
dimensión de esta nueva matriz es la misma que la generada por los
números aleatorios.
Una vez correlacionados los datos, el siguiente paso corresponde a
obtener series con medias y desviaciones estándares iguales a las
históricas, ya que como se ha visto las acciones tienen retornos
distintos a cero y volatilidades diferentes a 1.
La incorporación de los retornos, las volatilidades y las correlaciones
históricas de las series es por medio de la ecuación (2.3.4), la cual
proviene del desarrollo del proceso de Wiener. Así se obtiene una matriz
que representa una serie de escenarios posibles en términos de retornos
para cada una de las acciones del portafolio para un horizonte de tiempo
correspondiente a una semana.
De esta manera la generación de números aleatorios, como los
procedimientos para obtener correlaciones, rentabilidades y desviaciones
estándares iguales a las históricas se repetirán para cada semana que se
requiera modelar, generando un arreglo de 3 dimensiones (número de
acciones, número de escenarios semanales a simular y horizontes
semanales a pronosticar).
El programa entregará dos alternativas de generación de escenarios, una
como ya vimos, utilizando la media histórica que se obtiene por la Ec.
2.2.0. y la otra por medio de datos del juicio experto, en nuestro caso
por el software “Bloomberg” el cual otorgará los datos de la ecuación
2.3.6, conocida como “Modelo de Valoración de Activos de Capital” o
“Capital Asset Pricing Model”(Capm), este es un modelo frecuentemente
utilizado en la economía financiera. Sugiere que, cuanto mayor es el
riesgo de invertir en un activo, tanto mayor debe ser el retorno de
dicho activo para compensar este aumento en el riesgo. Por tanto se
tiene:
Ec. (2.3.6).
Donde:
: Tasa libre de riesgo o en Chile bonos reajustables del Banco
Central a 5 años
: Tasa de mercado, en nuestro caso sería el IPSA anual.
(Rm − Rf): Representa el exceso de rentabilidad de la cartera de
mercado.
: El coeficiente beta, se emplea para medir el riesgo no diversificable.
Se trata aquí de un índice del grado de respuesta de un activo ante un
cambio en el rendimiento de mercado. El coeficiente beta que caracteriza
al mercado es 1; todos los demás coeficientes se juzgan en relación con
este valor. Las betas de los activos pueden adoptar valores ya sean
positivos o negativos, si bien aquellos (positivos) constituyen la
norma. La mayor parte de los coeficientes beta se hallan entre 0,5 y 2
(Juicio experto).
Posteriormente transformamos el a la , por medio de la siguiente
ecuación:
à Ec. (2.3.7).
Aplicando la ecuación. 2.3.7 y utilizando el de cada activo, queda lo
siguiente:
Tabla 1.5 Ejemplo de la obtención de la media semanal por medio del CAPM
y la media obtenida por medio de los datos históricos
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 1.5 se tiene las medias semanales (u_semanal) por medio del
Capm para los 20 activos que se reemplazarán en la ecuación 2.3.4, la
cual proviene del desarrollo del proceso de Wiener. Así se obtiene una
matriz que representa una serie de escenarios posibles en términos de
retornos para cada una de las acciones del portafolio para un horizonte
de tiempo correspondiente a una semana. Se aprecia claramente la
diferencia entre las medias obtenidas por Capm y por los datos
históricos, esto se debe a que en los últimos 10 años la Bolsa de
Comercio de Santiago ha experimentado un alza considerable en el precio
de las acciones, por lo que al usar la media histórica se estaría en
presencia de mucho “ruido”. Dado lo anterior conviene usar la media
semanal obtenida por el Capm ya que es mucho más conservadora.
CAPITULO IV ALGORITMO DE OPTIMIZACIÓN PARA EL CÁLCULO DEL VaR
En esta parte, se presentará un algoritmo de minimización del VaR, para
el cual se considera que todos los supuestos que fueron indicados en las
ecuaciones (Ec. 2.4 – 2.9).
4.1 Descripción informal del algoritmo
Por definición, el -VaR es el valor más pequeño, tal que la probabilidad
de que la pérdida será menor o igual a este valor es más grande o igual
a . Basados en la simulación de los escenarios, el portafolio -VaR;
portafolio cuya probabilidad de que la pérdida sea menor o igual al VaR
es mayor o igual a , se estima como la pérdida en un escenario k, donde
la probabilidad total de todos los escenarios con pérdidas menores o
iguales a es al menos .
La línea general de pensamiento detrás del algoritmo heurístico que se
considerará en este trabajo es bastante simple. Ésta comienza con un
portafolio óptimo que se obtiene al aplicar una aproximación al mínimo
CVaR, luego se reduce sistemáticamente el VaR del portafolio
solucionando una serie de problemas de CVaR usando técnicas de
programación lineal. Estos problemas de CVaR son obtenidos restringiendo
y "desechando" los escenarios que van mostrando grandes pérdidas.
El objetivo del algoritmo es ir construyendo límites superiores para el
VaR, para luego minimizar estos límites. El primer límite superior para
el -VaR es el -CVaR, el cual se minimiza.
Luego se dividen los escenarios en los cuales las pérdidas exceden
-VaR y se "descarta" la porción superior de estos escenarios (véase
figura 2.2). El número de escenarios que se desechan es determinado por
el parámetro (e.g., si es igual a 0.5 entonces se desecha la mitad
superior). La Figura 1.4 muestra el primer paso del acercamiento, cuando
se desechan los escenarios con grandes pérdidas y se excluyen
(haciéndolos "inactivos"). Luego se calcula un nuevo de tal forma que el
CVaR con este nuevo sea un límite superior para el VaR del problema
original. Este -CVaR es la pérdida esperada de los escenarios activos
con pérdidas que exceden al -VaR, es decir, los escenarios entre el -VaR
y la línea punteada de la figura. De esta forma se va reduciendo al
mínimo el límite superior. Resumiendo, el procedimiento consta de la
construcción de una serie de límites superiores que se van reduciendo al
mínimo hasta no poder seguir descartando escenarios activos. Al final de
este procedimiento se procede a usar la heurística considerada en [17]
el cual minimiza la perdida , mientras se asegura que las pérdidas en
los escenarios que exceden a están guardadas en . Este acercamiento
requiere solucionar una serie de problemas de programación lineal.
Figura 1.4 Ejemplo Gráfico del Algoritmo Implementado.
Fuente: [22]
En la Figura 1.4, se observa que en el Segundo paso del algoritmo se
restringen y se descartan los escenarios que muestren las mayores
pérdidas (haciéndolos inactivos). Así un nuevo CVaR es generado, de tal
manera que este CVaR sea un límite superior del VaR.
En la siguiente sección, el algoritmo será explicado con mayor nivel de
detalle.
4.1.1 Algoritmo
En esta sección se da una descripción formal del algoritmo antes
introducido.
Paso 0: Inicialización
i) Fijar , i = 0,
ii) Asignar un valor a la constante.
Paso 1: Sub-Problema de Optimización
i) Minimizar -CVaR
Notar que la solución de este problema de optimización está dada por
ii) Con respecto al valor de la función de pérdidas , ordenar los
escenarios, , en orden ascendente, denotando los escenarios ordenados
por , .
Paso 2: Estimación del VaR.
Calcular la estimación del VaR, , donde
.
Paso 3: Criterio de parada del algoritmo
Si , detener el algoritmo. Donde será la estimación óptima del
portafolio y el VaR será igual a .
Paso 4: Reinicialización
En Otras palabras:
Paso 1: Sub-Problema de Optimización
Con respecto al valor de la función de pérdidas , ordenar los
escenarios, , en orden ascendente, denotando los escenarios ordenados
por , .
f(xi*, yln)<= f(xi*, yl2)<= ……..<= f(xi*, yl5000)
Paso 2: Estimación del VaR.
l(0.95)= l=0,95*5000=4750
α=0.95 ; i=0 ; H0={1… 5000}
Paso 3: Criterio de parada del algoritmo
Si , detener el algoritmo. Donde será la estimación óptima del
portafolio y el VaR será igual a .
Paso 4: Reinicialización
Por lo tanto en la posición 4486 corresponde el mínimo riesgo (VaR) con
la rentabilidad esperada esperada.
Una vez definido el problema formalmente, se explica con más detalle
cada uno de los pasos anteriores.
El paso 0 inicializa el algoritmo definiendo como el nivel de confianza
, y fijando la el contador de las iteraciones en cero.
Los escenarios incluidos en el sub-problema de optimización del CVaR
(ecuación 2.3.8), se definen como activos. Inicialmente todos los
escenarios son activos y se denota por el conjunto H0 (este conjunto lo
que realmente denota, es el conjunto de índices de los escenarios
activos). En los pasos siguientes, a medida que se va solucionando el
sub-problema de optimización definido por el CVaR, solamente se irán
considerando el conjunto de escenarios activos, definido por Hi
(recalquemos que Hi es el conjunto de índices de los escenarios activos
en el Paso i). Los escenarios llamados inactivos corresponden a los que
han sido excluidos en las iteraciones anteriores. El parámetro define la
proporción de escenarios de la cola que será excluida en cada iteración.
Por ejemplo, si = 0,5, la mitad de la cola se excluye en cada iteración.
Más adelante se le darán diferentes valores a esta variable para ver
cómo influyen estas variaciones en el algoritmo.
El paso 1 soluciona el sub-problema de optimización de reducir el -CVaR,
el cual es un límite superior del -VaR. La variable es una variable
libre que asegura que las pérdidas en los escenarios inactivos excedan a
aquellas que corresponden a los escenarios activos.
En el paso 2, el VaR se estima como la pérdida en el escenario tal que
la probabilidad acumulada de los escenarios con pérdidas menores o
iguales a la de este escenario es mayor o igual a .
En el paso 3, el algoritmo se detiene cuando la optimización del
sub-problema se ha realizado sobre solo uno de los escenarios activos,
es decir, cuando se han reducido al mínimo las pérdidas en el escenario
que corresponde a la estimación del -VaR. De esta forma, la cantidad de
iteraciones a realizar, antes de obtener una solución óptima, dependerá
de la magnitud de los siguientes parámetros:
J: Cantidad de muestras o escenarios a modelar.
Alfa ( ): Nivel de confianza. ( -VaR)
Chi ( ): Proporción de escenarios de la cola que será excluida en cada
iteración.
En el paso 4, se define de tal forma de que -CVaR, el cual es calculado
solamente en función de los escenarios activos sea un límite superior
del -VaR original. Minimizando el -CVaR sobre los escenarios activos, da
lugar a una minimización del valor medio de la cola activa que excede al
-VaR. En la figura 2.2 se ejemplifica esta situación.
Además, en este paso se excluyen del sistema de escenarios activos Hi la
parte superior de los escenarios activos que exceden al -VaR. Por
ejemplo, según lo ilustrado en Figura 1.4, en la primera iteración la
cola está dividida en dos partes, la parte superior de la cola se hace
inactiva y la parte inferior corresponde al conjunto H1 de escenarios
activos.
4.2 Resultados del Algoritmo de Optimización
En esta parte del capítulo, se mostrarán los resultados obtenidos por
medio del algoritmo de optimización.
Como primer paso, sólo se considerarán las variables relacionadas con la
cantidad de escenarios a modelar (J), el nivel de confianza (α), que
define el α -VaR y la proporción de escenarios de la cola que serán
excluidos en cada iteración (ξ), obteniendo el comportamiento del VaR en
el portafolio seleccionado bajo restricciones de diversificación de un
30% y la no exigencia sobre los retornos, este cálculo se realizará de
forma análoga para los dos casos de generación de escenarios; media
histórica y la calculada mediante Capm (ver capítulo 3.7.4).
Para los casos antes descritos, se toman los siguientes valores:
J = 5000 α =0.95 ξ = 0.5
Tabla 1.6 Resultados de los Datos del Algoritmo Implementado utilizando
media semanal histórica y media por medio del Capm.
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 1.6 se aprecia que bajo las mismas condiciones, la
generación de escenarios, el retorno es más optimista cuando se usa la
media histórica es vez de la media Capm, este fenómeno era de esperarse
ya que la muestra de los activos que se tomó para el análisis, contempla
sólo los 10 últimos años (1997-2007), que es justamente fue el período
en donde el mercado bursátil subió más de lo esperado, por lo que
deberíamos tomar en cuenta los resultados del algoritmo usando la media
obtenida por el Capm, ya que son datos más conservadores.
Cabe destacar que, el algoritmo por si solo ha optado por activos con
retornos positivos en desmedro de activos con retornos negativos, lo
cual da una idea de la forma en como está trabajando.
Se observa además que en ambos casos, al aumentar el tiempo de 4 a 36
semanas el retorno se va incrementando, acrecentándose con ello el
riesgo.
Gráfico 1.3 Gráfico comparando las dos alternativas de simulación de
escenarios
Fuente: Elaboración propia
Analizando el Gráfico 1.3, observamos la conservación del principio
básico de finanzas, el que dice que a mayor retorno mayor riesgo (VaR),
el cual se aplica para los dos casos de las medias.
Como se mencionó en el párrafo anterior, se aprecia que al usar la media
histórica, el pronóstico de retorno v/s riesgo es más optimista que el
de la media Capm, ya que la segunda es más conservadora.
Siguiendo con nuestro estudio, ahora fijamos un horizonte a pronosticar
de 24 semanas (6 meses), 5000 escenarios (J=5000), intervalo de
confianza de un 90% (α =0.9) y ξ = 0.5 (parámetro fijo del algoritmo,
índica que la mitad de la cola se excluye en cada iteración) y cambiando
la diversificación (div) y exigiéndole retorno, los resultados son los
siguientes:
Tabla 1.7 Datos que entrega el software (Tesis)
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 1.7 se vislumbra, que bajo un mismo escenario (div=0.3), si
dejo que el algoritmo “trabaje sólo”, es decir, sin exigirle cierto
retorno, éste obtiene un riesgo (VaR) menor que cuando se le exige un
retorno del 5.5%.
Ahora exigiéndole al algoritmo que el portafolio de inversión al menos
rente un 6% con la misma diversificación de un 30%, éste no encuentra el
portafolio óptimo con la rentabilidad pedida, ya que en ese período no
hay acciones más rentables, por consiguiente el programa entrega un
mensaje de “Error”, “pruebe una rentabilidad menor”.
De esta manera, si dejamos la diversificación igual a 1, es decir, que
el algoritmo escoja las acciones más rentables y invierta de forma libre
sin restricción de cuando invertir en cada acción y le exigimos al
algoritmo que al menos rente un 6%, el riesgo sube de forma categórica
al exigirle un mayor retorno, esto claramente debe cumplirse ya que es
uno de los principios básicos de finanzas, que a mayor riesgo del
portafolio mayor es el retorno esperado .
Ahora analizando otros casos:
Escenarios: 5000 y usando media semanal Capm
Tabla 1.8 Variación del Intervalo de Confianza para tres Períodos de
Tiempo
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 1.8 se analizó la variación del nivel de confianza (90%, 95%
y 99%) para tres períodos de tiempo 4, 12 y 20 semanas respectivamente,
con un mismo nivel de diversificación 20% y sin exigirle retorno. Para
los tres períodos de tiempo se aprecia, que a menor intervalo de
confianza del VaR, menor es el riesgo asociado al portafolio y a medida
que se vaya aumentando el nivel de confianza, el riesgo asociado
aumentará considerablemente.
Tabla 1.9 Variación del Nivel de Diversificación para un Horizonte de
Tiempo de 8 Semanas y un Intervalo de Confianza de un 95%.
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 1.9 se aprecia que al ir aumentando el nivel de
diversificación del algoritmo, el retorno esperado del portafolio y el
riesgo asociado a éste son bastante similares, esto ocurre ya que lo que
hace ésta restricción es ver cuando es lo máximo que se puede invertir
en cada activo. Por lo general, esta restricción es usada por las
Administradoras Generales de Fondos ya que la SVS se los impone bajo la
norma Nº 148.
Finalmente, para un horizonte de tiempo de 12 semanas (3 meses) y con un
nivel de confianza de un 95% y además un nivel de diversificación del
portafolio de un 30% se obtienen los siguientes resultados:
Tabla 2.0 Variación del ζ en el Algoritmo
Fuente: Elaboración propia
En la Tabla 2.0 se observa que, al aumentar el parámetro chi (ξ) en el
algoritmo, el retorno esperado del portafolio y el riesgo asociado a
éste se mantienen constantes, éstos resultados son los esperados ya que
este parámetro está al asociado tiempo que toma al algoritmo en
converger en la solución, en otras palabras, la cantidad de iteraciones
que tiene que realizar para llegar al óptimo.
4.3 Validación del Algoritmo de Optimización
Para comprobar que efectivamente nuestro algoritmo entrega el vector
óptimo de pesos a invertir en cada acción con un riesgo VaR mínimo, se
hizo lo siguiente:
Se tomo el ejemplo anterior (J=5000, α =0.9, div =0.3, horizonte= 24
semanas y el retorno se dejo libre). Se ejecutó el software y el vector
óptimo obtenido por el algoritmo X* se perturbó de la siguiente manera:
X1 = X* + e1 à VaR1, E(r)1
X2 = X* + e2 à VaR2, E(r)2
X3 = X* + e3 à VaR3, E(r)3
…
Xn = X* + e4 à VaRn, E(r)n
en donde y .
Es decir, en el vector , se perturbó la 1era componente en un 1%, al
resto de las componentes se les restó , donde n es el número de
componentes que son mayores a 0.01 (para que no sean inferiores a 0 y
que la suma de Xi sea igual a 1). Posteriormente, al nuevo punto X se le
calculó el retorno esperado y el VaR.
Para que se demuestre que, efectivamente estamos en presencia del
óptimo, la gráfica resultante debe quedar así:
Figura 1.5 Validando el Óptimo que entrega el Algoritmo
Fuente: Elaboración propia
Esto significa (ver figura 1.5), se tiene que en el segundo cuadrante no
puede haber ningún punto, ya que si hay un punto en él, quiere decir que
bajo un mismo riesgo (Var) o menor a este obtengo un mayor retorno, lo
cual contradice la teoría financiera.
Cuando ejecutamos la validación con las perturbación del 1%, se
obtuvieron los siguientes resultados:
Figura 1.6 Resultados de la validación del algoritmo
Fuente: Elaboración propia
Figura 1.7 Zoom de las perturbaciones de la figura 2.7
Fuente: Elaboración propia
En la Figura 1.6 se observa que efectivamente, el algoritmo arroja el
vector óptimo de pesos a invertir con un riesgo asociado mínimo, ya que
al perturbar el vector X, los valores resultantes, efectivamente tienen
un mayor retorno esperado, también un mayor VaR.
La Figura 1.7 es una ampliación de la Figura anterior, y nos muestra que
las perturbaciones forman una curva y no una recta como parecía
vislumbrarse en la Figura 1.6.
CAPITULO V CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
En esta memoria, se ha logrado cumplir con el objetivo propuesto de
implementar computacionalmente un algoritmo de optimización, inexistente
en el mercado nacional, que calcula el VaR por medio de la minimización
del CVaR.
Aunque este tipo de algoritmo puede ser usado para todo tipo de
transacciones financieras, durante este trabajo la implementación se
realizó para portafolios de inversiones accionarías, en base a activos
transados en el mercado nacional, pero bajo una metodología extrapolable
a casi cualquier mercado mundial.
Es importante resaltar que el uso del VaR como medida de riesgo se ha
masificado a través del mundo. En Chile actualmente es un requisito de
la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) como cuantificador de
riesgo para algunos tipos de transacciones. Con respecto a esto, se debe
decir que a nivel nacional, las estimaciones del VaR sólo se resuelven
por medio de metodologías estadísticas, las cuales están bastante lejos
del algoritmo de optimización desarrollado en esta memoria.
En general las evaluaciones del VaR de tipo estadísticas se utilizan
para cuantificar los riesgos ex-post, tomando en consideración
portafolios definidos. Por lo tanto, sólo se utilizan para tener una
idea del nivel de riesgo tomado, en vez de usarlo como una herramienta
de decisión a futuro. Por otra parte, el algoritmo implementado da como
resultado un portafolio óptimo en términos del VaR, es decir calcula los
pesos a invertir en cada activo, obteniendo simultáneamente el CVaR,
medida de riesgo más deseable (debido a sus propiedades) y más
conservadora.
Con respecto a la obtención y generación de información financiera para
el funcionamiento del algoritmo, se debe decir que aunque las
proyecciones de precios accionarios corresponden a materias de gran
dificultad a la hora de modelarlas, debido a su gran aleatoriedad,
volatilidad, expectativas y movimientos bruscos del mercado, las
técnicas usadas como las simulaciones de Monte Carlo, factorización de
Cholesky y procesos de Wiener, fueron de gran ayuda para obtener
pronósticos de las rentabilidades, volatilidades y correlaciones
similares a los históricos exhibidos por las series originales.
En relación a los resultados obtenidos con respecto al algoritmo de
optimización, se puede apreciar que están en línea con la teoría
financiera en lo que respecta a la relación entre el riesgo del
portafolio (VaR) y la diversificación, y el retorno exigido al
portafolio óptimo que determina el algoritmo.
En el capítulo III, para la generación de los escenarios se trato de
simular el comportamiento de las acciones de la forma más real posible,
cambiando la media histórica de los retornos por el CAPM, ya que los de
cada acción y las tasas libre de riesgo y de mercado son obtenidas por
el juicio experto de personas a nivel mundial por lo que la visión de
éstas suele ser más real que una media histórica sesgada.
En el capítulo IV, con respecto al retorno requerido del algoritmo, se
observó que a partir de determinado valor, el VaR crece sustancialmente.
Un comportamiento similar se puede apreciar en el análisis del nivel de
diversificación libre versus diversificación estática.
Desde el punto de vista estadístico, se podría agregar a esta memoria
otras distribuciones además de la normal, en la modelación por procesos
de Wiener, en particular, es deseable tener en cuenta distribuciones
asimétricas que corresponden de manera más realista al comportamiento de
los precios accionarios, por ejemplo t- student o distribución
logística.
Finalmente, otra perspectiva de desarrollo de esta memoria podría ser la
consideración de carteras de inversión con otros tipos de activos como
bonos y opciones, así como aplicaciones en las áreas de seguros o
créditos bancarios.
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ANEXOS.