Los obstáculos “humanos” en aduanas y el comercio internacional legítimo

Autor: Joaquín Francisco López López

Comercio internacional

05-12-2011

En el marco de las relaciones comerciales internacionales habitualmente se debate si la aplicación de determinada medida fitosanitaria, sanitaria, antidumping, de etiquetado, de salvaguardia, etc., entre Estados involucrados en un esquema de relación comercial bilateral o multilateral, puede considerarse o no compatible con lo establecido en el texto legal del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio y en consecuencia si definitivamente se constituye o no esta medida en un freno al incremento de los flujos de comercio tomando en cuenta que en la actualidad se han incrementado las cifras de Acuerdos o Tratados de Libre Comercio, lo cual se ha convertido en un signo distintivo del intercambio de mercancías a nivel universal.

Sin embargo, en ocasiones no nos detenemos a pensar en los obstáculos humanos al comercio, partiendo de que el hombre, como ser social y centro de las relaciones económicas, políticas, culturales y también comerciales juega un papel esencial y preponderante en la dinámica de su auge y desarrollo en el concierto internacional.

Diríamos que ese hombre, que en el contexto más específico de las relaciones comerciales se identifica como agente u operador económico vinculado al sector privado y al sector público como funcionario u oficial aduanero, es quien por la dimensión y el alcance de su comportamiento puede constituirse en un serio y verdadero obstáculo “humano” al comercio legítimo.

Uno de los propósitos esenciales de la Organización Mundial de las Aduanas para el presente Siglo XXI es lograr que las Aduanas sean abanderadas de las mejores prácticas internacionales recogidas en instrumentos jurídicos tales como el Convenio Internacional para la Simplificación y Armonización de los Regímenes Aduaneros (Convenio de Kyoto revisado), el Convenio Internacional del Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías, el Marco Normativo para Asegurar y Facilitar el Comercio Global así como de las decisiones adoptadas en los Comités Técnicos de la O.M.A. relativos a la nomenclatura, el origen preferencial, la valoración, entre otros temas apoyados además por Comités que los abordan dentro de la Organización Mundial del Comercio.

Ahora bien, de qué nos servirían todas las herramientas provistas por dichas instituciones internacionales con la finalidad de legitimar un servicio aduanero ajustado a los nuevos tiempos, seguro, transparente y eficiente, si los actores que les corresponde implementarlos y desarrollarlos acorde a las características y peculiaridades de cada Estado o nación, no aceptan como suyos los cambios que deberán producirse para realizar los ajustes correspondientes a la propia naturaleza de todas estas mejores prácticas.

De qué nos servirían estas herramientas si el personal aduanero no acepta, no interioriza, no desarrolla una filosofía institucional de trabajo en equipo, donde se aúnen los esfuerzos de directivos y empleados, todos enfocados en el logro de objetivos y metas comunes que contribuyan a lograr una gestión de servicios cualitativamente superior, transparente, ágil y eficiente.

Hasta dónde podríamos avanzar en la gestión del servicio aduanero si tanto los operadores económicos a nivel privado como la contraparte pública no están permanentemente y suficientemente capacitados para ejecutar los procedimientos aduaneros de forma ágil y expedita tal y como lo demandan los acuerdos de libre comercio de nueva generación.

Sería posible facilitar el comercio internacional si los oficiales de aduanas no aplican en su quehacer cotidiano las mejores prácticas aduaneras por desconocimiento, falta de instrucción, falta de capacitación o simplemente por problemas evidentes de ética profesional e integridad moral.

Podríamos realmente hablar de facilitación del comercio si el personal aduanero no ha transitado por un riguroso proceso de selección que haya tomado en cuenta con seriedad e igual dimensión su calificación técnica y profesional así como su integridad y honestidad, con la finalidad de lograr recursos humanos que reúnan los requisitos fundamentales que lo habiliten para el desempeño eficiente de sus funciones.

Debemos considerar nueva vez que la existencia de todos estos inconvenientes y dificultades, donde la intervención del factor humano es vital, nos conduce a la presencia de obstáculos humanos al comercio legítimo.

Luego entonces no existe otra alternativa que no sea revertir esta situación si es que realmente se pretende transitar por el camino correcto, por el sendero de las mejores prácticas aduaneras ejecutando políticas acertadas de selección, formación, capacitación permanente de los recursos humanos y por supuesto con la adopción de procedimientos aduaneros ágiles y expeditos, así como también la implementación y desarrollo de los avances tecnológicos aplicados al quehacer aduanero a fin de garantizar la facilitación del comercio pero también la seguridad y confiabilidad en los intercambios comerciales a escala global.

Joaquín Francisco López López - j.lopezarrobadga.gov.do

Comentarios
comments powered by Disqus

Nuevas publicaciones

⇐ Hazte Fan en Facebook
⇐ Síguenos en Twitter
⇐ Agréganos en Google +
⇐ Suscríbete vía Email
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas"
George Bernard Shaw
Comparte conocimiento
Contenidos publicados con licencia CC BY-NC-SA 3.0 a excepción de los casos en los que se indican derechos de autor específicos. Sugerimos contactar a los autores al usar material públicamente.