Creación, imaginación e innovación en la acción empresarial

RECONCEPTUALIZACION DE LOS NEGOCIOS
La creación, la imaginación y la innovación en la acción empresaria.
Índice
1. Introducción
2. El valor de la creatividad
3. Revolucionarios y Conservadores en el mundo de los negocios. La labor de los
líderes.
4. Innovación. La creatividad puesta en práctica.
5. Las nuevas realidades
6. Imaginar el futuro
7. Reeducar a los directivos y al personal
8. Creando nuevos paradigmas
9. El Efecto Fosbury
10. La capacidad de cambio permanente
11. La ética y la moral
12. El cambio de paradigma como estrategia
13. El PNL como herramienta para modificar las creencias
14. Conclusiones
15. Bibliografía
1. Introducción
Qué es un concepto? Un concepto es una idea que concibe o forma el entendimiento, o sea
un pensamiento expresado con palabras. Se lo define también como una opinión o juicio.
Los empresarios, directivos y el personal de las empresas tienen un montón de opiniones,
juicios e ideas de lo que son los negocios, de lo que es una empresa, de lo que son los
procesos, de lo que representa la calidad de los productos y servicios, de lo que es la
satisfacción del cliente, y así muchos más conceptos referentes a los distintos aspectos
vinculados a la actividad económica, los negocios y el mercado.
En una era de muy rápidos cambios los conceptos ayer adquiridos, hoy ya no sirven, nos
han dejado de ser útiles. Si la imprenta de Gutenberg constituyó un hecho revolucionario al
reducir los costos de publicación y por lo tanto permitió a un mayor numero de personas
adquirir conocimientos, hoy Internet permite con un costo bajísimo y a nivel global hacer
llegar nuevas ideas, conceptos, productos y servicios. La conjunción de la computación y
las comunicaciones han revolucionado la esfera del conocimiento, ampliando con ello los
límites de la acción. Por lo tanto ha llegado la hora de no atenerse a los límites, sino
trabajar con ellos a través de la imaginación.
La imaginación es el arma mas poderosa que posee el hombre. La imaginación sumado al
esfuerzo han permitido a este logros impresionantes. Ahora bien, ese enorme caudal de
energía puede volcarse para el bien o para el mal. La imaginación del hombre superando
todos los límites, inclusive los límites morales hizo factible tanto las fábricas de la muerte
durante la Segunda Guerra Mundial, con procesos y actividades analizados minuciosamente
en cuanto a eficacia y eficiencia destinado a la destrucción masiva y estandarizada de seres
humanos, como también dio lugar a comienzos de éste nuevo siglo a la destrucción en
minutos de las Torres Gemelas el 11 de Septiembre utilizando para ello aviones
comerciales.
La imaginación y la creatividad pueden ser utilizados para el bien o para el mal, de lo que
se trata acá es de utilizar las mismas para mejorar día a día la calidad de vida del hombre,
por medio de un uso más equitativo y productivo de los recursos, aumentando la
producción sin destruir el medio ambiente, permitiendo el desarrollo de los individuos en el
trabajo y capacitando a la sociedad para ir continuamente en busca de nuevos logros que la
enriquezcan no sólo en lo material, sino además en lo espiritual.
Cuando antes se afirmo acerca de no atenerse a los límites, sino a trabajar con ellos, se
hacia claramente referencia a la creatividad puesta en acción para dar solución a problemas
que nuestros actuales esquemas mentales no han sabido o podido dar solución. No se quiere
con ello hacer afirmaciones en torno a los límites morales que deben ser la base firme sobre
la cual puedan desarrollarse el crecimiento tecnológico. La cuestión entonces es saber,
cuales son esos límites morales, algo de lo cual trataremos en el desarrollo posterior.
podemos afirmar desde ya que el sólo manejo o conocimientos técnicos y científicos, no
implica hacer el mejor uso de los recursos, ni adoptar las mejores decisiones que beneficien
a la sociedad en su conjunto.
Retomando el contenido inicial en torno a los conceptos, cabe hacerse la pregunta de que
conceptos deben ser reevaluados y por lo tanto vueltos a concebir, y las razones que
originan esa necesidad.
Estas ideas o conceptos que poseemos acerca del mundo, y de los negocios en particular,
son como las lentes a través de la cual percibimos el entorno y nuestro propio ser. Somos en
gran medida lo que pensamos, y pensamos en función de lo que somos y sentimos. Tomar
conciencia de ello, y a partir de allí adoptar una actitud sistemática de poner a prueba cada
concepto que tengamos individual y grupalmente en materia de negocios, administración,
procesos, sistemas, productos, calidad y diseños entre otros, dando con ello lugar a la
posibilidad de nuevas realidades es el objetivo fundamental de este desarrollo.
Descartes dio lugar a éste sistema de pensamiento que dudando de todo pretendía con ello
ahondar en las causas y razones de cada hecho o circunstancia, así pues concebida como
una metodología de indagación se utilizó como forma de comprender y reestructurar
filosóficamente al hombre y al cosmos.
Hoy el incesante avance tecnológico, científico y cultural con los efectos que ellos tienen
en el mundo de los negocios hacen necesario crear un método o sistema destinado a
reconceptualizar y recrear nuestra visión de los mismos. Los paradigmas (conjunto de
juicios e ideas a través de las cuales concebimos y juzgamos la realidad) que sirvieron para
tomar decisiones y resolver problemas en una época, ya no son útiles en esta nueva era
signados por nuevas realidades en los procesos y técnicas de producción, y en las
necesidades individuales y sociales.
El recrear implica crear nuevamente nuestra visión y forma de hacer las cosas, o sea dar
lugar a nuevas forma de realizar y desarrollar la forma de administrar, producir, vender,
dirigir, motivar, planificar, diseñar y generar valor en la actividad empresaria.
Quienes serán los vencedores en el nuevo mercado global signado por la ultra-
competencia? Serán aquellos que tengan la capacidad y osadía a través de una actitud
revolucionaria de concebir y generar nuevas realidades. Más que una actitud preventiva, se
requiere de actitudes proactivas, más que adelantarse a los hechos, se requiere generar las
nuevas realidades. Es aquí donde toma forma la necesidad de trabajar con los límites. En un
mundo donde los productos poseen ciclos de vida cada día más cortos se requerirá de una
revolución permanente. Lo que hoy es una gran innovación dejará de ser tal cosa no en 10 o
20 años como ocurría hasta hace un tiempo, sino en un año, en meses y en algunos casos
hasta en semanas.
2. El valor de la creatividad
Ante todo debemos definir que es la creatividad. Crear se define como producir algo de la
nada. Ahora bien, cualquier creación que el hombre genera no es de la nada sino producto
de la combinación y recombinación, de ideas, conceptos y usos antes creados por otros. Así
pues cuanto más rica sea la experiencia del hombre tanto en el orden intelectual, como en
sus relaciones con otras personas, como así también en el conocimiento de otras culturas y
sistemas, aumentará en éste la capacidad de crear. Pero tales experiencias si bien son
necesarias, no son suficientes para generar nuevas ideas y conceptos. En primer lugar
acumular experiencias exteriores e inclusive interiores requiere de tanto de apertura mental,
como así también de la capacidad de inquirir, o sea tanto la inquietud, como la capacidad de
querer saber acerca del porqué o razón de las cosas, sucesos o hechos.
En segundo termino una vez absorbida esa experiencia deberá tenerse la capacidad de
análisis, de deducción como de inducción, la intuición y la imaginación para combinar los
conceptos de modo tal de generar nuevas ideas, sea esta en el campo de la ciencia, la
tecnología, el arte, los negocios, los deportes o cualquier otro campo de interés para el
hombre y la sociedad.
De tal modo la creación es producto de un continuo proceso dialéctico, en el cual las ideas
(tesis) son puestas a prueba confrontada con los hechos, y / o con otras ideas (antítesis), lo
cual da lugar a nuevas ideas superadoras (síntesis). Esta síntesis es pues la tesis sobre la
cual se generarán a su vez un nuevo proceso y así sucesivamente. De tal forma los
individuos originan dentro del marco social en el cual se desarrollan nuevas y mejores ideas
que no sólo den respuesta a los problemas, sino además que generen la capacidad de
mejorar los conceptos e ideas antes plasmadas. Así pues en cualquier sociedad no abierta al
contacto con otras sociedades, o que no fomentan y dan libertad tanto a la investigación
como a la libertad de expresión se impide ese fenomenal proceso dialéctico mediante el
cual se logran nuevos avances, descubrimientos y creaciones.
Ahora bien, que valor posee la creatividad? Para los individuos poseer creatividad significa
diferenciarse de los demás. Para las empresas u organizaciones tener individuos creativos
implica alcanzar ventajas estratégicas. Y para las sociedades fomentar y proteger
debidamente la creatividad implica mejorar el nivel de vida de sus ciudadanos en su
conjunto. En un mundo donde todo se produce en serie, donde todos los procesos se
estandarizan y copian, la educación a pasado también a generar individuos que piensan sino
igual en materia profesional, si semejante o muy parecido. Si todos se parecen, la pregunta
es: quién triunfará? El más creativo. Aquel que tenga la capacidad de generar nuevas ideas
para producir un mayor valor agregado. En un campo de educación masiva, con abundante
cantidad de licenciados, ingenieros, médicos, postgraduados, master y doctores, han de
sobresalir aquellos que generen nuevas ideas, aquellos que sean realmente creativos tanto
en la producción de nuevos productos y servicios, como en las nuevas formas de ofrecerlos,
venderlos y satisfacer a los clientes y consumidores.
Lo mismo acontece con la producción de bienes y servicios, la retroingeniería o ingeniería
al revés permite rápida y eficientemente copiar a las empresas los modelos ofrecidos por
otras empresas, sólo la creatividad puesta al servicio de crear los procesos más eficientes en
la producción y en la satisfacción total del cliente permiten a las empresas generar un plus
de valor agregado, lo cual le permite un mejor posicionamiento y participación en el
mercado.
La creatividad puesta al servicio de la estrategia de negocios marca claramente la
diferencia entre las empresas y profesionales de excelencia de aquellos que no lo son.
Así en el arte están quienes pintan magníficas telas, pero sólo se limitan a copiar técnicas y
figuras ya pintadas por otros. Son los creativos quienes generan nuevas técnicas y se
enfocan a nuevas figuras a ser pintadas. Así pues tenemos a quienes trabajan dentro de los
límites de determinada escuela, y quienes trabajan con los límites dando lugar a nuevos
conceptos e ideas. Siempre habrá líderes y seguidores, la cuestión es donde pretende
ubicarse usted.
Son los creativos quienes tienen la mayor posibilidad de posicionarse en los puestos de
vanguardia, se traten de individuos o empresas. La pregunta es ahora, las empresas pueden
también ser creativas? La respuesta es sí. De que forma? Fomentando la tanto la creatividad
individual, como del trabajo en equipo. El trabajo en equipo tiene la capacidad de combinar
los conocimientos y experiencias de muchos y variados individuos que así mediante una
transacción de ideas y experiencias pueden generar nuevos productos, servicios, procesos y
soluciones de problemas. Liderar la inteligencia colectiva para la generación creativa de
ideas, y apoyar firmemente la labor de los individuos en la organización es una de las
principales funciones y roles del ejecutivo del siglo XXI.
3. Revolucionarios y Conservadores en el mundo de los negocios. La labor de los
líderes.
De igual modo que en el terreno de la política, ante determinadas circunstancias en el
desarrollo de las realidades surgen la necesidad de nuevas ideas y conceptos que se adapten
mejor a los nuevos tiempos y a los cambios que estos requieren. Así pues las condiciones
están dadas, pero se requiere de individuos que lideren el cambio. Producidos dichos
cambios los individuos que las generaron se enamoran de sus propias ideas, se desentienden
de los procesos dialécticos, no reconocen que la única realidad permanente es el continuo
cambio, y pretenden evitar cambio alguno esclavos de sus ideas y temerosos al cambio, o
sea pasaron de ser revolucionarios a ser conservadores. Los nuevos líderes que requieren
las empresas y organizaciones en el siglo XXI son aquellos involucrados con la revolución
permanente. Aquellos dispuestos a destruir sus propios conceptos para generar otros nuevos
y más poderosos. Los líderes deben privilegiar el pragmatismo por sobre los dogmatismos
que los llevarán a ellos y a sus empresas a la desaparición. Así las misiones y valores de las
empresas deben reconsiderarse continuamente a la luz de las nuevas realidades. La misión
que en otro momento pudo llevar a una empresa a los primeros lugares, hoy puede
significar llevarla al sepulcro. El líder debe tener la capacidad de crear y recrear
constantemente las ideas y conceptos que guían a la empresa. Un individuo no puede
contentarse con ser un creativo en una etapa de su vida. La realidad actual requiere de una
creatividad constante, y si ya no posee esa fuerza deberá dar lugar a otros creativos para
que continúen con el proceso pasando él a un puesto de consejero o asesor. De tal modo la
empresa conservará la fuerza de crear, pero además mantendrá dentro suya la rica
experiencia de los anteriores líderes.
El líder moderno no sólo debe sobresalir por su creatividad, sino que además debe fomentar
y apoyar la creatividad de sus subordinados.
4. Innovación. La creatividad puesta en práctica
Innovar implica introducir algo nuevo, lo que significa crear nuevos conceptos e ideas, en
este caso en el mundo de los negocios, que originen nuevos procesos, productos, servicios y
estrategias en el campo empresario. De tal forma la innovación es la creatividad puesta en
práctica, o sea crear nuevas ideas y llevar éstas al campo de la producción. Lo que hasta ese
momento era un esbozo, un plano, una fórmula, un programa, pasa a desarrollarse en el
terreno material. La idea del escultor pasa a estar plasmada en el mármol, deja de ser sólo
una idea para ser una escultura. Dicho en términos aristotélicos, lo que la idea representaba
como potencia, paso a ser un acto como escultura.
Que implicancia tiene ello en el mundo de los negocios? Los líderes y estrategas deben
comprender que mientras sólo se posea una idea, por más buena que ésta sea, representa tan
sólo una potencialidad. La labor del líder es hacerse de los recursos y administrarlos
eficazmente para transformar esas ideas en negocios concretos. Pensemos en cualquier
campo de la alta tecnología, desde la farmacéutica a la informática, tener la mejor idea y no
pasarla rápidamente a la práctica puede ser quedarse sólo con papeles, pues en el mundo
actual super-informatizado e hipercomunicado, muchos investigadores y empresas trabajan
con ideas semejantes al mismo tiempo. De ello tenemos una nueva e importante regla: no
sólo se debe ser creativo sino que además las ideas generadas deben ponerse rápidamente
a rodar en el campo de los negocios.
Vivimos en una época en la cual ya se mide el tiempo en nanosegundos, mostrando aún
más lo valioso del mismo y de su medición. En un mundo totalmente intercomunicado el
tiempo tiene un gran valor, y mucho más si tomamos en consideración que a partir del año
2000 los conocimientos se han de duplicar cada diez años.
5. Las nuevas realidades
A nuevos entornos, corresponden nuevas ideas y paradigmas. Tratar de seguir viendo,
analizando y tomando decisiones a la luz de conceptos que correspondieron a otras
circunstancias, es no poseer la suficiente flexibilidad ni capacidad mental para adaptarse a
las nuevas realidades. El mundo cambió, cambia y cambiará constantemente, razón por la
cual debemos reactualizar continuamente nuestros conceptos. Pero como antes dijimos
nuestra capacidad competitiva serán mucho mayor si somos nosotros los generadores de esa
nueva realidad, o sea en lugar de reaccionar o anticiparnos a los cambios del entorno,
tenemos que tener la imaginación y la capacidad creativa de provocar el cambio con nuevos
conceptos e ideas.
Debemos aceptar pues que todo cambia. Como dijo el filósofo griego Heráclito “la
existencia es la corriente de un río, en el cual no podemos bañarnos dos veces en las
mismas aguas”. Pero si bien el cambio siempre existió, hay fases de la historia en la cual
dichos cambios se aceleran, y actualmente estamos atravesando por uno de esos momentos
de fuerte aceleración.
Cuales son aquellos cambios radicales a los cuales debemos reacomodar nuestras formas de
pensar, y por lo tanto la manera de establecer las estrategias? Si hasta ayer nuestras
estrategias se acomodaban a determinadas reglas de juego, hoy al cambiar estas reglas
debemos cambiar sí o sí las estrategias a emplear.
En primer lugar tenemos la caída de lo que por mucho tiempo se considero como algo
inexpugnable, que fue la caída del sistema comunista. Ello trajo consigo importantes
movimientos poblacionales, en la aparición de nuevos competidores tanto a la hora de
ofrecer productos y servicios, como a la hora de recepcionar inversiones, en la ampliación
de los mercados, en la aparición de dos enormes colosos en los mercados como lo son la
China Continental y Rusia. Al mismo tiempo numerosos países disgregados tanto del
bloque comunista como del soviético pasan a formar parte de la Unión Europea con lo que
ello significa para el poderío económico del mismo.
La caída del comunismo también significó la terminación de luchas ideológicas, dando
lugar a un fuerte crecimiento industrial y comercial del Sudeste Asiático. Así pues hoy
acompañan a Corea del Sur, Hong Kong, Singapur y Taiwán el fuerte crecimiento de
Indonesia, Filipinas, Malasia, Tailandia, e inclusive Vietnam. Si a éstos países, se le agrega
China Continental, más el despertar de la India (país cuya proyecciones apuntan a superar
en número de habitantes a la mismísima China para dentro de 15 años) tenemos la
aparición de nuevos supermercados, tanto a la hora de colocar productos, como a la hora de
competir. Países que carecen de una historia sindical que los limiten en materia
reglamentaria, países con fuertes necesidades de crecimiento y desarrollo para alimentar a
una gran masa humana, nos ofrecen la capacidad de generar bienes con un muy bajo costo
de mano de obra.
A lo anterior debe agregarse la fenomenal caída en los costos tanto del transporte como de
las comunicaciones, producto de las nuevas tecnologías. Debemos sumar a ello la aparición
de nuevos materiales surgidos de la ingeniería de materiales, los cuales reemplazan a
productos naturales como minerales básicos y productos derivados de animales. No menos
auspicioso es el avance de la aplicación de la genética y de las biotecnologías al desarrollo
agrícola, lo cual genera mayores rendimientos productivos por hectárea, además de la
posibilidad de producir en climas y tipo de suelos hasta este momento no aptos o de escasos
rendimientos.
Otro aspecto fundamental es la revolución informática que permite rápidas y amplias
comunicaciones a un bajo costo, y de una manera cada vez más eficaz. Además la
teleinformática ha permitido dar lugar tanto al surgimiento de las empresas virtuales, como
así también al teletrabajo (llamado también trabajo a distancia). El trabajo a distancia hace
factible que profesionales, empresas de servicios e individuos en general puedan producir
servicios desde su lugar de residencia y comercializarlos en lugares muy distantes. Hoy dìa
ya se están efectuando operaciones quirúrgicas a control remoto, o bien se procesan
informaciones en un país y se transfieren los resultados a un país distante, entre muchísimas
más alternativas que están teniendo hoy lugar.
El reconocimiento de estos profundos cambios implica la necesidad no sólo de
modificaciones profundas en las estrategias nacionales, sino además en las de las empresas.
Uno de los grandes cambios a producirse gira en torno a la generación de energía en base a
hidrógeno, por medio de la separación de las moléculas que componen el agua. De igual
forma ya hay importantes avances no sólo en el plano científico, sino además técnico y
comercial para la desalinización del agua. De tal forma aquellos países que hasta ahora
obtienen fuertes ingresos de la renta petrolera verán caer en gran forma sus recursos
financieros. Para muchos de estos países hoy poseedores de extensas zonas desérticas la
estrategia estaría dada por la utilización de su actual renta petrolera en el proceso de
desarrollo de las plantas desalinizadoras que permitan la producción agrícola que de
sustento a sus poblaciones.
Sumado a todo lo descrito, está la caída de las barreras aduaneras y el surgimiento de un
gigantesco mercado internacional de capitales, de los cuales participan además de los países
centrales los llamados países emergentes, ello facilitado por los modernos sistemas de
información, lo cual genera enormes desplazamientos de capitales entre países, como así
también la aparición de fuertes crisis monetarias y cambiarias (México, Brasil, Sudeste
Asiático, Rusia, Argentina).
Así tenemos que estos grandes cambios a nivel mundial que semejan a grandes
movimientos y desplazamientos continentales, generan la fuerte necesidad de repensar las
estrategias de la empresa vinculadas tanto al marketing, las finanzas, los costos y la
producción, como también a la investigación y desarrollo. Hoy ya no sólo se compite con
los inventores, creadores e innovadores de Europa, Japón, Estados Unidos y Canadá, sino
también con los millones de creativos de China, India, Corea, Brasil y el Sudeste Asiático.
Basta con pensar en marcas de automotores y productos electrónicos de la India y Corea del
Sur hasta hace poco impensadas en Occidentes y hoy hechas realidad.
Hoy la capacidad competitiva de una nación ya no está dada por sus recursos naturales,
sino por su conocimientos, y su capacidad de generar nuevas ideas comercializables en los
mercados.
Las empresas se ven así en la necesidad imperiosa de agregar cada día nuevos valores a sus
productos y servicios para diferenciarlos de los competidores. Las diferencias estarán dadas
por mejores niveles de calidad, menores costos, velocidad de atención, capacidad de
respuesta, satisfacción total del cliente y capacidad de diversificación (adaptación a
segmentos particulares en lugar de estándares generales).
6. Imaginar el futuro
Imaginar es representar o crear idealmente algo. Así es como deberán pensar y repensar el
futuro cercano y distante aquellos líderes que pretendan lograr el éxito de sus compañías.
Pensar y repensar, crear y recrear constantemente el presente y futuro de las empresas es el
deber que tienen los gerentes. Pensar que repitiendo lo que antes llevó al triunfo volverá a
generarlo en el presente y en el futuro es un gravísimo error. Continuar administrando la
empresa con los conceptos que correspondían a otras realidades políticas, sociales,
económicas, tecnológicas, y científicas constituye un enorme y grave error. Un gerente
errado no puede dirigir una empresa, es como una brújula que no funciona, conduce
irremediablemente a la corporación a un desfiladero. No es posible resolver problemas
importantes en el mismo nivel de pensamiento en que esos problemas han surgido. Para
resolver un problema que parece no tener solución, es preciso ante todo cambiar el nivel
de pensamiento, es decir, variar de paradigma. A cada nuevo problema, corresponde una
nueva visión del mundo, o sea un nuevo paradigma. Ello trae a colación otro hecho
importante: “al cambiar de paradigma, el conocimiento anterior no sirve de nada”.
El nuevo líder, el líder para esta nueva era de los negocios globalizados, necesita no sólo
capacidad de razonamiento y de análisis lógico-cuantitativo, sino además deberá tener la
capacidad de imaginación e intuición suficiente para generar nuevas ideas, impulsar la
innovación y resolver creativa y eficazmente los problemas generados por las nuevas
realidades. Un nuevo entorno dará origen a nuevos problemas, problemas cuya misma
existencia, y por lo tanto soluciones, no fueron vistas ni en la universidad, ni en su anterior
experiencia.
7. Reeducar a los directivos y al personal
Nuestro cerebro está compuesto de dos hemisferios: el izquierdo y el derecho. Por regla
general, la educación que nos dan en la escuela privilegia el desarrollo del hemisferio
izquierdo, que es la parte lógica y analítica del cerebro. El hemisferio derecho, donde
residen la intuición y la creatividad, queda en segundo plano en el desarrollo intelectual del
alumno. ¿Resultado? Aprendemos a pensar sólo con un lado del cerebro, y no
aprovechamos plenamente la capacidad de nuestro cerebro.
En tanto el lado izquierdo del cerebro se concentra en: el detalle, la mecánico, la sustancia,
en blanco y negro, el lenguaje, es lógico, cerrado, cauteloso, escéptico, repetitivo, verbal,
analítico y memorioso, el lado derecho se concentra en: la amplitud, la creatividad, la
esencia, los colores, es receptivo, artístico, abierto, aventurero, innovador, intuitivo,
sintético, espacial y meditativo.
El hemisferio izquierdo y el derecho tienen funciones totalmente distintas, procesan la
información de forma diferente, pero son complementarios. Tener éxito depende de que los
dos hemisferios cerebrales trabajen en equilibrio y armonía. Así como el ser humano
necesita de dos piernas en perfectas condiciones para andar y correr, con el cerebro ocurre
algo parecido. Por lo tanto no sólo debe repensarse los contenidos de la educación primaria,
secundaria y universitaria, sino que es fundamental mientras tanto reeducar a nuestros
directivos y al personal. Entre dos empresas, aquella que posea personal con mayor
capacidad intuitiva y creativa tendrá el plus de obtener una ventaja en los mercados.
8. Creando nuevos paradigmas
Si los directivos y gerentes no están preparados para identificar y aprovechar una
oportunidad, con toda seguridad otro lo hará por ellos: alguien mejor preparado, que me
más allá cuando los demás simplemente miran, alguien que ha tenido éxito en cambiar su
paradigma.
El paradigma nos explica cómo es el mundo, y con ello, nos ayuda a predecir su
comportamiento. El paradigma es para el ser humano lo que el agua es para el pez, que no
sabe que vive dentro de ella hasta que lo sacan fuera. La educación y la sociedad hacen que
veamos el mundo de una forma masificada, estándar. La moda nos dice cómo vestir; la
publicidad, qué consumir. El mundo influye en nuestra manera de pensar, creando y
fortaleciendo paradigmas en nuestra mente. El empresario y directivo que consigue cambiar
este estado de cosas y modificar sus paradigmas, empezará a ver lo que los demás no ven, y
entonces surgirán las oportunidades para alcanzar el éxito.
Conocer los paradigmas es fundamental para los negocios. Suiza es un país conocido por
sus relojes. En 1970, Suiza controlaba el 90% del mercado mundial de relojes. Un día un
técnico de una de las mayores empresas de relojería mostró a sus jefes un nuevo modelo
que acababa de inventar. Se trataba de un reloj electrónico de cuarzo. Su superior observó
el prototipo y le dijo: “Esto no es un reloj. No tiene resortes ni rubíes”, y no dio ninguna
importancia al descubrimiento. Pero los japoneses y los estadounidenses se la dieron. Y
el mundo entero también. Pusieron a la venta el reloj de cuarzo, y en 1982, el 90% del
mercado que controlaban los suizos, se redujo al 15%. Perdieron el liderazgo y cincuenta
mil puestos de trabajo por culpa de la nueva tecnología, ¡inventada por un suizo! El
problema es que cuando se cambia de tecnología –en el caso suizo, de relojes mecánicos a
electrónicos-, la tecnología anterior, adquirida a lo largo de años de esfuerzos e
investigaciones, se convierte en humo. Es preciso empezar de nuevo, y por eso es tan difícil
cambiar. Pero el mercado mundial es extraordinariamente competitivo. Una empresa que
tarda en cambiar de paradigma, pierde mercado a favor de otra que cambia más deprisa.
El mundo está en permanente transformación, o las empresas cambian con él, o tienden a
quedarse atrás.
Para las empresas, tanto como para los directivos y profesionales es mucho más fácil
continuar con la vieja visión del mundo, haciendo lo que siempre se ha hecho, que adoptar
una nueva y hacer lo que todavía no se ha aprendido. El problema es que la gente vive
inmersa en su propio paradigma y no se da cuenta de ello.
Otra forma de explicar los paradigmas es considerándolos como mapas. Todos sabemos que
“el mapa no es el territorio”. Un mapa es simplemente una explicación de ciertos aspectos
de un territorio. Un paradigma es exactamente eso. Es una teoría, una explicación o un
modelo de alguna otra cosa. Todos tenemos muchos mapas en la cabeza, que pueden
clasificarse en dos categorías principales: mapas del modo en que son las cosas, o
realidades, y mapas del modo en que deberían ser, o valores. Con esos mapas mentales
interpretamos todo lo que experimentamos. Pocas veces cuestionamos su exactitud; por lo
general ni siquiera tenemos conciencia de que existen. Simplemente damos por sentado que
el modo en que vemos las cosas corresponden a lo que realmente son o a lo que deberían
ser. Estos supuestos dan origen a nuestras actitudes y a nuestra conducta. El modo en que
vemos las cosas es la fuente del modo en que pensamos y del modo en que actuamos.
Todos tendemos a pensar que vemos las cosas como son, que somos objetivos. Pero no es
así. Vemos el mundo, no como es, sino como somos nosotros, o como se nos ha
condicionado par que lo veamos. Así pues, cuanta más conciencia tengamos de nuestros
paradigmas, mapas o supuestos básicos, y de la medida en que nos ha influido nuestra
experiencia, en mayor grado podremos asumir la responsabilidad de tales paradigmas,
examinarlos, someterlos a la prueba de la realidad, escuchar a otros y estar abiertos a sus
percepciones, como lo cual lograremos un cuadro más amplio y una modalidad de visión
mucho más objetiva.
En cierto sentido, un paradigma indica la existencia de un juego, en qué consiste y cómo
jugar con éxito. La idea del juego es una metáfora muy apropiada para los paradigmas
puesto que refleja la necesidad de límites y de instrucciones sobre mo actuar
correctamente. Un paradigma indica cómo jugar de acuerdo con las reglas establecidas. Un
cambio paradigmático es, por tanto, un cambio hacia un nuevo juego, un nuevo conjunto
de reglas.
9. El Efecto Fosbury
Durante muchos años la forma más común de realizar el salto de altura era el “salto de
rodillo”: el atleta corría hasta la barra y se lanzaba hacia delante efectuando un movimiento
de rodillo. Durante los juegos celebrados en México durante 1968, el atleta Dick Fosbury
sorprendió al mundo al establecer una nueva marca olímpica y ganar la medalla de oro con
una nueva técnica en la que había trabajado durante varios años: el “salto Fosbury”
consistente en correr hacia la barra y sobrepasarla lanzándose de espalda. Fosbury “cambio
el modelo” en el salto de altura, sustituyó un modelo por otro nuevo en su totalidad.
Aplicando estos conceptos al área de la producción, administración y dirección de empresas
ello implica que es menester adoptar las nuevas técnicas si se quiere mantener a la empresa
en competencia, ya no sirve perfeccionar los viejos métodos.
En estos tiempos el mayor peligro es la posibilidad de que un competidor cambie las reglas
básicas del juego en la industria en la cual este insertada la empresa. Si la empresa sigue
jugando conforme a las viejas reglas (paradigmas), la fuente de su ventaja competitiva
podría desaparecer.
Ahora veamos un caso a nivel industrial. El precio de los tubos de imagen para los
televisores siguió el modelo de la curva de experiencia desde la introducción de la
televisión a finales de la década de 1940 hasta 1963. El precio unitario promedio cayó en
ese entonces de U$S 34 a U$S 8 (precio del dólar en 1958). La llegada de la televisión en
colores interrumpió la curva de experiencia. La fabricación de tubos de imagen para los
aparatos en color necesitó una nueva tecnología de fabricación, y el precio de estos tubos se
elevó a U$S 51 en 1966. Luego, la curva de experiencia se reafirmó por sí misma, El precio
bajó a U$S 48 en 1968, a U$S 37 en 1970 y a U$S 36 en 1972. En resumen, el cambio
tecnológico puede alterar las reglas del juego, al exigir que las antiguas compañías de bajo
costo emprendan medidas con el fin de restablecer su ventaja competitiva.
10. La capacidad de cambio permanente
La vida es un río, y cada día todos tenemos que tomar una decisión acerca de cómo
navegaremos en él. La forma en que el río corre está cambiando. En el pasado el río por lo
general era tranquilo, bastante predecible y moderadamente manejable. Pero el río del
futuro es más turbulento, generalmente impredecible, y mucho menos manejable. Nuestra
corriente fluvial está cambiando, y también debía cambiar nuestra navegación; porque la
vida en ese nuevo río significa que tenemos que aprender, no sólo a esperar los cambios y
responder a ellos, sino también imaginarlos y crearlos. Esta nueva forma de analizar y
tomar decisiones se denomina Incertidumbre Positiva para tiempos de cambios. La
incertidumbre representa la condición del río de la vida de hoy. Quien toma las decisiones
con éxito al navegar por esa corriente, necesita ser comprensivo, aceptante y positivo
acerca de esa incertidumbre. El mundo moderno, al igual que el río de hoy, cambia
constantemente. El tomador de decisiones de ésta nueva era, debe ser capaz de cambiar,
igual que lo hace el medio ambiente. Sabemos cómo tomar decisiones racionales, lineales,
para un río tranquilo y predecible, pero ¿sabemos cómo manejar las partes
extraordinariamente complicadas y al azar de un río turbulento? Necesitamos algunas
estrategias que no sean racionales, que no sean lineales. Requerimos de tácticas decisivas
tanto para la estabilidad como para lo inesperado; necesitamos los conocimientos y
actitudes para manejar tanto el orden como el caos, la estabilidad como la inconsistencia.
Necesitamos flexibilidad y equilibrio.
El mundo es cada día más turbulento, y debemos aprender rápidamente a manejarnos en él.
En un mundo con nuevas reglas de juego, quién no modifique sus estrategias de juego a
estas nuevas circunstancias dejará de ser competitivo, pasará a un segundo plano, y correrá
el riesgo de desaparecer.
11. La ética y la moral
Ante un mundo en constante cambio, los paradigmas éticos y morales cambian como
resultado de las nuevas visiones y valores que el hombre va adoptando. Por otra parte lo
que resulta una conducta moral para determinada civilización o cultura en un momento
dado puede resultar inmoral en otra civilización o momento. Ello es de fundamental
importancia en la economía globalizada, pues los directivos en la constante interrelación
con agentes de otras naciones o países deberán ser capaces de reconocer las diferencias de
paradigmas a los efectos de mejorar sus relaciones de negocios.
En cuanto al cambio en las reglas, un empresario o directivo puede cambiar las reglas
relativas a las formas de ver o comercializar un producto, o la manera de procesarlo o
diseñarlo. Pero no puede modificar el sentir interno de los consumidores, clientes,
empleados y la comunidad en su conjunto. Deberá estar siempre alerta tratando de evitar
entrar en choque con el pensamiento social en cuanto a valores morales, respetando la
libertad de conciencia. Debe tener en cuenta que la ética en los negocios está pasando a ser
cada día un componente de mayor trascendencia, por la importancia que tiene en materia de
respeto al medio ambiente, como por la rapidez con que las malas conductas son dadas a
conocer por medio de los actuales sistemas de información.
12. El cambio de paradigma como estrategia
La revisión constante de nuestros paradigmas, analizando que tanto concuerdan con la
realidad, con los cambios del entorno, y con nuestras posibilidades de subsistencia,
pasan a ser un metodología fundamental a la hora de planear las estrategias
competitivas. Recordemos los casos antes comentados en torno al televisor color o a
los relojes de cuarzo. Sólo bastaría con mencionar al señor Fosbury cuando en lugar
de efectuar en salto de altura con el método de rodillo (paradigma existente en ese
momento) decidió cambiarlo saltando de espalda. Sus competidores no estaban
preparado para algo así, el reglamento no prohibía tal tipo de salto, conclusión
Fosbury no sólo se quedo con la presea dorada, sino que además batió un nuevo
record olímpico y fijo un nuevo estándar.
Piense usted como empresario, directivo o profesional de que otra forma puede realizar un
proceso, producto o servicio, o bien imagine que nuevo producto o servicio puede ofrecer.
Piense en aquellas reglas que usted sigue pero que no está obligado a respetar, a aquellas
otras formas en que puede diseñar sus negocios. En ello encontrará la ventaja competitiva
total. Tendrá en sus manos la posibilidad de fijar las nuevas reglas, en lugar de atenerse a
las reglas ya fijadas. Piense la forma en que puede ejecutar o realizar un negocio en
función de sus fortalezas y de las debilidades de los contrarios.
13. El PNL como herramienta para modificar las creencias
La Programación Neurolingüística (PNL) es el estudio de los factores que influyen sobre
nuestra forma de pensar, de comunicarnos y comportarnos. Es un modo de codificar y
reproducir la excelencia y nos permite obtener de manera consistente los resultados que
deseamos en nuestra vida, trabajo o empresa.
El mundo de los negocios está cambiando a pasos tan acelerados que la demanda de
especialización se ha visto reemplazada por la de aprendizaje y diferenciación. Cada día
hay más entidades interesadas en crear una organización discente: una organización capaz
de aprender, en la que los individuos que la componen gestionen su propio desarrollo,
aprendan a desplegar sus habilidades y exploten su potencial al máximo. Sin embargo, esto
no puede lograrse con métodos del pasado. ¡Si continuas haciendo lo de siempre, acabarás
igual que siempre! La clave del futuro descansa en los individuos. La capacidad para
gestionar sus pensamientos, resolver conflictos y percibir experiencias será, en última
instancia, lo que marque la diferencia entre aquellos individuos y organizaciones que se
abran paso hacia un nuevo futuro, interesante, creativo y cooperativo, y los que se queden
en la estacada.
En la actualidad, muchos de los libros dedicados al futuro de los negocios inciden en que
las empresas necesitan realizar una extensiva labor de reestructuración. Pero el secreto no
reside en renovar la estructura de la organización, sino en volver a programar la forma de
pensar y las actitudes de los individuos que la integran. La cultura de una organización es la
expresión de las personas que la componen, especialmente de aquellos que la dirigen. La
forma de pensar de un líder se convertirá inevitablemente en las pautas de la organización
de la que forma parte.
Las creencias o paradigmas son puntos de vista que las personas mantienen acerca de sus
personas, los demás o el mundo que las rodea, y que determinan las decisiones que toman y
cómo se comportan en cada situación. La magia de la PNL (Programación
Neurolingüística) consiste en que les permite a las personas modificar sus paradigmas y
adoptar otras que apoyen la forma de ser que quieren. Existen varias formas en que la PNL
puede ayudar a las personas a modificar sus creencias. Uno de ellos consiste en que la
persona asuma que posee esas creencias, que pese a ser nuevas, son más acordes con la
forma de ser que quieres. Otra técnica consiste en permitir a las personas volver a escribir
sus historias personales. Dado que el inconsciente no conoce la diferencia entre lo real y lo
imaginario, es posible imaginar el pasado que les hubiere gustado tener y reajustar sus
recuerdos.
14. Conclusiones
Un dirigente empresarial que no sienta que la tierra se mueve bajo sus pies, está viviendo
en el pasado y no está preparado para el futuro. Actualmente estamos experimentando
diferencias dinámicas en todos los aspectos de la empresa comercial, diferencias que
afectan la permanencia de nuestras empresas y nuestras posiciones dentro de ellas. A
medida que pasa el tiempo, estas diferencias aumentan en frecuencia e intensidad hasta
obtener proporciones casi sísmicas. La evidencia del cambio en el sector comercial nos
rodea a cada uno de nosotros, independientemente de nuestra industria o del papel que
jugamos en ella. Vemos cambios tecnológicos impresionantes que han ocurrido gracias a
las microfichas, el rayo láser, la ingeniería genética y la industrialización del espacio. Los
cambios sociales abundan, incluyendo la disolución del núcleo familiar, los papeles
cambiantes que está jugando la mujer, el envejecimiento de la población en los países
centrales, la revolución de la buena salud y la descentralización de las instituciones. En la
faz productiva nuevos procesos y bienes han surgido, y en el caso de éstos últimos sujetos a
ciclos de vidas cada vez más acelerados.
Analizar y adoptar decisiones en función de paradigmas o conceptos que no corresponden a
las nuevas necesidades del mercado, a las nuevas maneras de procesar los bienes y
servicios, que no concuerdan con las actuales necesidades de los consumidores en cuanto a
valor agregado, que no permiten tomar eficaces decisiones en materia económica y
financiera, es administrar erróneamente la empresa. Para ello los directivos no sólo deben
readaptar sus conceptos, sino que deben revisar éstos de forma continua para no sólo estar
al día con los paradigmas, sino además adoptar actitudes proactivas que le permitan generar
las nuevas reglas que dominarán al mercado.
Los técnicos, profesionales, directivos y líderes, no sólo deben poseer el más actualizado y
profundo conocimiento técnico, sino además poseer conocimientos que marquen la
diferencia con sus rivales y competidores. Deberán adquirir conocimientos en materia de
Programación Neurolingüística, Pensamiento Lateral, Creatividad, Imaginización,
Innovación, Pensamiento Sistémico, Administración Quántica, Inteligencia Emocional, e
Intuición. Los que piensen que en el siglo XXI puede administrarse usando sólo un lado del
cerebro están desperdiciando el gran potencial diferenciador del lado derecho del cerebro.
Los japoneses al desperdicio lo llaman muda, cabría preguntarse que tanto desperdicia
Usted y su empresa las capacidades intuitivas, creativas, imaginativas e innovadoras, y que
tanto se preocupa en desarrollarlas y darles cabida en sus planes y estrategias de negocios.
15. Bibliografía
PNL – La nueva ciencia de la excelencia personal – Alder, Harry – EDAF – 1996
La toma creativa de decisiones – Gelatt, H. B. – Editorial Iberoamérica – 1991
Los 7 hábitos de la gente eficaz – Covey, Stephen R. – Piados – 1989
La estrategia del cambio – Gilbreath, Robert D. – McGraw Hill – 1987
La PNL en el trabajo – Knight, Sue – Editorial Sirio – 1995
Creación de Modelos con PNL – Dilts, Robert B. – Editorial Urano – 1999
La mente del estratega – Ohmae, Kenichi – McGraw Hill – 1982
Paradigmas – Barker, Joel Arthur – McGraw Hill – 2000
La Quinta Disciplina – Senge, Peter M. – Granica – 1996
RECONCEPTUALIZACION DE LOS NEGOCIOS
La creación, la imaginación y la innovación en la acción empresaria.
Aportado por: Mauricio León Lefcovich

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Lefcovich Mauricio. (2004, mayo 10). Creación, imaginación e innovación en la acción empresarial. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/creacion-imaginacion-e-innovacion-en-la-accion-empresarial/
Lefcovich, Mauricio. "Creación, imaginación e innovación en la acción empresarial". GestioPolis. 10 mayo 2004. Web. <http://www.gestiopolis.com/creacion-imaginacion-e-innovacion-en-la-accion-empresarial/>.
Lefcovich, Mauricio. "Creación, imaginación e innovación en la acción empresarial". GestioPolis. mayo 10, 2004. Consultado el 1 de Agosto de 2015. http://www.gestiopolis.com/creacion-imaginacion-e-innovacion-en-la-accion-empresarial/.
Lefcovich, Mauricio. Creación, imaginación e innovación en la acción empresarial [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/creacion-imaginacion-e-innovacion-en-la-accion-empresarial/> [Citado el 1 de Agosto de 2015].
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