Relaciones públicas para las ventas
11-2006
Las Relaciones Públicas Para el Servicio al Cliente Externo y el
Consumidor.
La percepción hacia producto total
Dentro de la gerencia de ventas encontramos un principio esencial a la
hora de prestar un excelente servicio, es que los miembros de la
organización sean conscientes que el jefe más importante no es quien
están por encima en el organigrama, sino quienes son nuestros
consumidores. Y no es más importante quien más gente mande; sino quien
más clientes internos y externos tenga, pues la gestión obtiene mayor
valor, entre mejor servicio se preste.
Para las relaciones públicas estos clientes internos, externos y
consumidores son también algo más que eso: son públicos muy importantes
para su labor y para el desarrollo empresarial de la organización.
El gestor de esto debe tener un amplio sentido de negocio y poseer un
amplio compendio de competencias para su cargo; uno de ellos es la
habilidad para estimular las relaciones públicas desde su posición o
utilizando las posibilidades que le puede brindar su compañía desde
áreas dedicadas y especializadas en este asunto. Eso si, sin nunca
olvidar que el es el director META, responsable del desempeño comercial
de sus productos y debe liderar o coliderar estos procesos y conocer
todo su andamiaje.
“Él es el inicio del proceso, tiene que vivirlo, contagiar masivamente
la organización en el servicio al cliente externo e interno[1]”; pues
las áreas comerciales son interdependientes a otras para poder alcanzar
sus objetivos de ventas. Es evidente que éstas poseen muchos clientes y
proveedores internos y externos.
Es bueno tener en cuenta algunas de las recomendaciones que nos da el
texto Dirección por Servicio, en la utilización de un nuevo lenguaje
para lograr obtener un mejor servicio en las relaciones
cliente-proveedor interno y que además se pueden aplicar para el cliente
externo:
El único capacitado para definir lo que es calidad es el cliente
(Interno – Externo).
Nos interesa la calidad percibida y el sentimiento de valor.
Para satisfacer al cliente hay que conocer sus expectativas y
retroalimentarnos de sus percepciones.
Todo en la empresa es producto.
El cliente está dispuesto a pagar el valor de la calidad, siempre y
cuando perciba y reciba el valor agregado (servicio).
En cada contacto con la empresa el cliente incrementa o disminuye su
percepción de calidad.
Todos en la empresa son parte del producto.
Los clientes siempre quieren más y esto es lo que garantiza la
permanencia del proceso de Calidad Total.
Todo el mundo en la empresa tiene clientes y proveedores.
Los productos de los clientes internos (también) tienen que venderse.
Es a partir de las relaciones cliente-proveedor interno que las
necesidades del cliente externo se integran a los procesos de la
empresa.
Hay que invertir el organigrama.
Hay que romper feudos.
La empresa sin muros.
Calidad Total es la acumulación de experiencias satisfactorias que
recibe el cliente en su relación con la empresa.
Lo importante de este nuevo lenguaje es aproximar a la compañía a una
nueva percepción de su papel real en la contribución al crecimiento del
negocio. Pues una empresa con unos procesos de servicio al cliente
interno garantiza en gran medida la gestión de ventas externas y la
retroalimentación de ese proceso facilita su ajuste para satisfacer las
necesidades de clientes y consumidores del producto o el servicio.
Establecer canales relacionales reales dentro de la organización
aproxima a los diferentes actores dentro del proceso empresarial,
optimiza tiempos, mejora relaciones, estandariza algunas instancias de
servicio. En últimas beneficia al cliente externo; mejorado el concepto
que tiene él de la organización y posiblemente garantizando que vuelva a
consumir el producto o servicio.
Retroalimentación
Dentro de las funciones y aptitudes en relaciones públicas de los
profesionales en las ventas encontramos que deben tener la capacidad y
el entrenamiento para indagar diferentes ítems a los clientes y
consumidores finales y realizar una retroalimentación eficaz. Con esto,
el proceso adopta cualidades optimas de comunicación, incrementando la
capacidad de relación, mejoramiento del producto, el servicio y la
relación misma. La fuerza de venta no solo debe ser parte de la
estrategia comercial; sino también de la estrategia de comunicaciones y
relaciones públicas. Esta parte la veremos con mayor profundidad más
adelante.
Desde el Gerente de Ventas, hasta el vendedor que tiene relación directa
con el consumidor debe realizar unos reportes de auditoria de clientes,
quienes deben convertirse en actores activos en el mejoramiento del
producto. Esto garantizará, a mediano plazo, una venta más efectiva de
productos mucho más cercanos y confiables a los segmentos de
consumidores, aumentando el conocimiento corporativo del cliente.
Asimismo cuando el consumidor perciba cambios a favor del servicio y el
producto que necesita, posiblemente éste se fidelizará mucho más,
permitiendo mejorar la opinión pública sobre el producto mismo y la
empresa.
La fuerza de ventas, parte de la estrategia de Relaciones Públicas.
El cliente externo y el consumidor deben percibir la identidad
corporativa de la empresa, pues ello produce confianza en él a la hora
de comprar el producto o el servicio. El ser y el parecer ser es
importante; la fuerza de ventas no debe estar desarticulada de la
estrategia de Relaciones Públicas y Comunicación.
El momento de la venta es uno de los escenarios comunicativos más
importante de la relación Empresa-Cliente y en él se deben transmitir
todos los valores corporativos y la identidad empresarial. Ese debe ser
un momento de intercambio, no sólo de productos o servicios por dinero;
sino de conocimiento organizacional, pues éste facilita el negocio y
optimizará una relación cercana a lo ideal. “Este es un aspecto de
imagen; el consumidor tiene que recibir una información de la empresa lo
más satisfactoria posible, tanto en cuanto a los beneficios o
características del producto, como a la propia empresa (modernidad,
crecimiento, empleados satisfechos, buenas relaciones, estabilidad,
etc”[2].
Para ser más precisos en el concepto de imagen pública, es necesario
saber que “no es un objeto, una cosa física o un producto. Es un
fenómeno mental. Y como todas las imágenes de la mente, un fenómeno
ambiguo, enigmático, y como tal, poderoso”[3]. Esto se debe a un cúmulo
de experiencias y recepciones de información a cerca de determinada
empresa; que a la larga marcan en gran medida el concepto hacia una
marca, industria, organización o persona. Para que esta imagen pública
sea positiva, y su producto o servicio sea más atractivo, hay que usar
las herramientas comerciales también como de Relaciones Públicas.
Pues esto hace que el momento del contacto con el representante
comercial de la empresa con el cliente; sea una experiencia
enriquecedora para la relación con esa persona o institución. Hay que
resaltar, que en este caso las acciones de relaciones públicas deben ser
“el vehículo de la estrategia de la confianza y aquellos que saben
utilizarlos adecuadamente, pasan por delante de sus competidores menos
hábiles en comunicación”[4].
Tenga en cuenta que la opinión pública se da por la suma social de la
opinión individual. Y la estrategia global de Relaciones Públicas no
solo debe tener en cuanta las acciones de impacto masivo directo o
indirecto, sino también las de impacto individual directo, que
repercuten indiscutiblemente en lo colectivo.
Necesidades y Relaciones entre Áreas Comerciales y de Comunicación o
Relaciones Públicas.
Es muy importante que los equipos Comerciales y de Relaciones Públicas o
Comunicaciones en cabeza de sus gerentes realicen una alianza
estratégica para apoyar ambas estrategias y en últimas apalancar el
acercamiento definitivo a los objetivos de la compañía.
El incluir a los actores comerciales en la estrategia de comunicación,
relaciones públicas, identidad corporativa y servicio al cliente es
fundamenta para darle un tinte de identidad a las acciones realizadas
desde esas áreas y que en últimas refuerzan los mensajes que se quieren
transmitir a los públicos. Ésta iniciativa se debe dar, en todo caso,
desde por lo menos una de las partes.
Este acercamiento del área comercial o de ventas es necesario en la
mayoría de veces, pues “el departamento de relaciones públicas se
encuentra normalmente en las oficinas principales, y sus empleados tan
ocupados con los diferentes públicos – accionistas, empleados,
legisladores, funcionarios de la ciudad, que las tareas de apoyo a los
objetivos de la mercadotecnia del producto podrían ser pasados por alto.
Además los gerentes de mercadotecnia y quienes se ocupan de las
relaciones públicas no siempre hablan el mismo idioma”[5].
Los relacionistas públicos o los directores de comunicaciones deben ser
conscientes que los vendedores son portadores de comunicación y se
convierten en un medio de influencia directa.
Hay que tener en cuenta que en este primer acercamiento se esta
cumpliendo la primera tarea consciente de Relaciones Públicas. Es
importante que se desarrolle una reunión o un escenario para presentar
las inquietudes de inclusión a la estrategia de comunicación y las
estrategias comerciales que se quieren apoyar desde la comunicación. Hay
que trazar metas conjuntas, acciones solidarias, objetivos, estrategias
complementarias, capacitaciones, metodologías y cronogramas para
ejecución, responsables y herramientas de evaluación.
Es primordial que estos gerentes reconozcan el contexto global y
particular de la empresa y antes de emprender la planeación estratégica;
evaluar la situación inicial y diagnosticarla. Este no es una labor a
corto plazo, es un trabajo a mediano y largo plazo.
Posiblemente, además, sea muy atractivo para las relaciones públicas
incluir a los vendedores en la estrategia de comunicación para manejo de
crisis; pues son actores importantes por su contacto con el cliente
externo. Esto les posibilitaría canalizar y suavizar rumores negativos y
anestesiar momentos críticos de información nociva para la empresa y
prevenir su desestabilización.
Relación global de las estrategias
Sin necesidad que haya un acercamiento como el anterior o una
planeación, las acciones de relaciones públicas influyen en las ventas.
Es necesario saber que una noticia publicada en un medio masivo, por un
evento de la empresa realizado desde relaciones públicas, puede influir
en el interés y decisión de compra de un consumidor.
Por eso es importante que este tipo de impactos sean medidos desde las
áreas comerciales y de comunicaciones o relaciones públicas. Pues ello
debe nacer de la planificación de dichas acciones para controlarlas y
preparar el andamiaje empresarial ante estos hechos incentivados por una
acción comunicativa intencional.
Un trabajo de Relaciones Públicas global prepara indiscutiblemente un
terreno fértil para que los hábiles vendedores (capacitados, con
conocimiento corporativo y con aptitudes de RRPP) puedan recolectar
mejores frutos. ”Las carismáticas charlas de Lee Iaccoca (Ex –
Presidente de Chrysler Corporation) ante grandes auditorios ayudaron a
vender autos Chrysler a los consumidores y acciones a los
inversionistas”[6]. Dentro de las acciones más comunes de RRPP para las
ventas, encontramos lanzamientos de productos, conferencias de prensa,
eventos por sectores, eventos sociales, y free press.
Relaciones Públicas, los ojos en sus públicos
Ya, en este momento es necesario empezar a identificar los públicos que
puede tener una gerencia de ventas o área comercial de una compañía, en
su cabeza visible. Sin duda, este es uno de los elementos más
importantes: reconocer esos públicos claves para un gerente de este
tipo.
Claro está, cada compañía tiene características muy particulares y pues
el mapa de públicos puede cambiar y variar en su conformación; por eso
abordaremos los públicos más comunes y que evidentemente pueden tener
una influencia en la gestión de la mercadotecnia.
Compradores y consumidores
Como decía en un principio, este segmento de público en el organigrama
invertido, es jefe de toda la organización y su razón de ser. Y es claro
que hay diferentes sub-segmentos en esta categoría.
Podemos identificar públicos muy definidos como:
Distribuidores a gran escala
Distribuidores a mediana escala
Distribuidores a pequeña escala
Consumidores en grandes puntos de venta
Consumidores en pequeños puntos de venta
Consumidores divididos por zonas geográficas
Consumidores divididos por cultura
Consumidores que no son compradores
Compradores que no son consumidores
Consumidores, distribuidores y compradores potenciales divididos por sus
distintas características.
Este grupo es el que directamente, y en el presente de la empresa, está
financiando su funcionamiento y se busca que el futuro lo siga haciendo.
El andamiaje de las ventas “representa para la Empresa el medio que
sobrepasa en importancia a todos los demás medios de comunicación con el
gran público consumidor[7]”; pues tiene un contacto íntimo con el
público consumidor y comprador, contacto que debe ser aprovechado por la
Gerencia de Ventas y de Relaciones Públicas. Es fundamental recibir las
percepciones de estos públicos y el vehículo de ello deben ser, en gran
medida, los representantes de ventas; además del directivo encargado de
esta área y el de Relaciones Públicas.
Cuando se aborden estas relaciones, es importante el ambiente de
confianza que se genere en los representantes y que estén muy
comprometidos con los objetivos que busca la empresa y no sean simples
comisionistas que no miden vivamente la importancia de su gestión y la
de la institución para él.
Este acercamiento debe ser una completa transmisión de confianza,
compromiso social, satisfacción de necesidades y entendimiento por parte
de la empresa, los vendedores, el cliente y el consumidor final. Casi se
pudiera decir que la empresa entiende su cliente y lo satisface,
beneficia al vendedor y él a su vez permite conocer toda esa escala de
valores agregados, no solo del producto, sino de la compañía.
Vendedores
La fuerza de venta; sea ésta de planta y haga parte de la nómina o que
sean comisionistas, son un elemento importante en la transmisión de
mensajes adecuados a nuestro público anterior.
Pues en ambos casos el beneficio inicial, que es el económico, es para
ambas partes.
Un vendedor insatisfecho, desanimado o deshonesto, trasmite un mensaje
inadecuado; el cliente lo recibe y posiblemente hasta deje de ver a la
empresa de forma positiva. Esto definitivamente afecta la capacidad de
crecimiento de cualquier persona, proyecto o firma. Pues la adhesión al
mercado, no solo depende de tener buenos procesos y poder vender
productos; sino que también necesitan de una adhesión macro dentro de la
sociedad y a la cultura en que actúa. Estas Relaciones Públicas, con
todos los públicos “ayudan a nuestra compleja y pluralista sociedad a
tomar decisiones más efectivas por su contribución al mutuo
entendimiento entre los públicos y las instituciones[8]”. Decisiones
que también afectan el consumo.
El gerente de ventas y sus supervisores no solo deben medir los
resultados en las ventas, también es importante la gestión total que
realiza este representante, que puede ser medida en plazos más largos.
Los vendedores tienen que sentir la cultura empresarial de la
organización, su historia, su impacto social, el número de empleos que
genera y los mensajes claves; además debe estar capacitado para
transmitir todo eso. El puede ser un recolector y repartidor de
pensamientos, percepciones e impactos ocasionados en los públicos que
maneja.
Debe, además tener relación con sus superiores y sentir que hace parte
de la empresa, por que en realidad es así.
Supervisores
Este debe ser un canal de total comunicación entre varios puntos de la
organización y sus públicos. Ellos son la cara ante la fuerza comercial
y éstos, por ese motivo, perciben a la empresa por estas personas.
Deben ser conscientes de la estrategia de comunicación y relaciones
públicas y facilitar estos procesos. Además ellos deben transmitir el
conocimiento empresarial necesario a los vendedores.
“…vienen quedando incorporados a la organización formal el gerente de
ventas y los supervisores de la misma rama, quienes tienen la facultad
de mando y decisión, pero al llegar a los subordinados se produce un
fenómeno de que esos jefes de autoridad lineal dan órdenes a personas o
vendedores que no son empleados de la empresa, sino más bien
comisionistas[9]”. Esta capacidad de los vendedores de recibir órdenes y
de darlas por parte de los supervisores; además de la relación de poder
entre estos, debe ser utilizada también en el engranaje de los
comisionistas al la estructura relacional de la empresa.
El gerente debe tener con los supervisores total comunicación para ir
monitoreando esta tarea de relaciones públicas, junto al departamento de
Relaciones Públicas.
Proveedores de servicios internos
Es relevante que este público esté complementado a la fuerza comercial
de ventas; pues de su rapidez de respuesta, de la calidad del servicio
que presten y de la eficiencia en esta relación se puede atender mejor a
los clientes externos y por ende, se puede transmitir una mejor imagen
empresarial.
El paso del producto o servicio a los consumidores, la acción
comunicativa más importante
Es indiscutiblemente necesario llegar a la conclusión de que un producto
o servicio es el medio de comunicación y de conocimiento corporativo más
importante para el consumidor final.
Para el cliente el producto es la definición misma de la empresa que nos
está prestando un servicio o brindando un producto para solucionar una
necesidad particular. Si se le soluciona completamente esa necesidad al
cliente y se le brindan algunos valores agregados de diseño, de
practicidad, de funcionalidad, de multifuncionalidad o cualquier otro;
el cliente va a tener la mejor percepción de nuestra empresa.
Si esto pasa, este cliente va a volver a consumir y si es así, este
mismo cliente será un agente de relaciones públicas, publicitario, de
comunicación o de ventas; que generará en su círculo social particular
un impacto positivo hacia la marca y posibilitando la llegada de nuevos
clientes a las góndolas u oficinas de nuestra empresa.
[1] Joan Ginebra/ Rafael Arana. Dirección por Servicio. Pág 101.
Editorial.
[2] Pere Soler. Estrategia de Comunicación en Publicidad y Relaciones
Públicas. Pág 148.
[3] Joan Costa. La Imagen Pública: Una Ingeniería Social. Pág 25
[4] Pere Soler. Estrategia de Comunicación en Publicidad y Relaciones
Públicas. Pág 149.
[5] Phil Kother. Fundamentos de la Mercadotecnia. Pág. 472
[6] Phil Kotler. Fundamentos de la Mercadotecnia. Pág. 472.
[7] Fernando Rodarte Fernández, La Empresa y sus Relaciones Públicas.
Editorial Limusa México. Pág. 178
[8] José Daniel Barquero. Manual de RRPP Empresariales. Pág. 223.
[9] Fernando Rodarte Fernández. La Empresa y sus Relaciones Públicas.
Página 168.
Ariel
Jiménez Gil Comunicador Social - Periodista, Diplomado en RRPP y
Servicios de Comunicaciones en Mercadeo
arieljimenezarrobacoomevamail.com