CADENAS DE PRODUCCION DE VALOR (CPV)
09-2006
Contribuciones Conceptuales para el Desarrollo del Perfil de Cooperante
DED en Comercialización.
1. Antecedentes
Hoy en día un gran porcentaje de las poblaciones urbanas y rurales de
América Latina se encuentran frente a una encrucijada.
Por un lado, sus productos tradicionales y servicios pierden valor en un
mercado cada día mas globalizado y, por otro, su base de recursos
naturales se reduce para el futuro. Como resultado, muchas familias han
abandonado el campo en búsqueda de mejores opciones en las ciudades,
capitales y hasta en el extranjero (caso típico de República
Dominicana), sin poder lograr medios de vida dignos para sus miembros.
Frente a esta realidad, existen organizaciones donantes que apoyan
proyectos de desarrollo rural, manejo integral de recursos naturales y
fortalecimiento a las organizaciones de base, enfocados hacia el aumento
de los ingresos familiares.
Sin embargo proyectos contemplan una sola parte de la cadena
productiva y, por ende, tienen una efectividad limitada. Un ejemplo
clásico de este enfoque es el proyecto que logra, con mucho esfuerzo y
recursos, aumentar significativamente la productividad de los pequeños
productores, pero que estrella contra la falta de un mercado para este
producto adicional, dejando así a los productores desilusionados y, a
menudo, con menores ingresos que en el pasado.
Esta situación se debe al desconocimiento sistemático de conceptos
como identificación de mercados, visión de cadena y agregación de valor
que resultan claves para enfocar mejor los proyectos de desarrollo rural
y no a la falta de recursos o el interés en apoyar a las poblaciones
rurales.
Seria poco lógico no integrar un paquete tan importante como el “enfoque
de cadena” en el desarrollo de PROCARYN, considerando que en la
actualidad la República Dominica dio inicio el 12 de Enero las
negociaciones del TLC con Estados Unidos y se encuentran por iniciar la
“Segunda Ronda de Negociaciones en la semana del 9 al 13 de
Febrero. Tema que en la región Mesoamericana ha sido considerada
fundamental por las organizaciones de base campesina y ONGs para la
implementación de futuros proyectos de desarrollo local.
La anterior premisa se vio reflejada en el “Primer Congreso
Centroamericano de Comunidades y Organizaciones de Base ante el
desarrollo del TLC Centroamérica-EE.UU, Ordenamiento de Recursos
Naturales, Competitividad, Creación de Cluster y la Globalización”
desarrollado entre el 10 al 18 de Diciembre en la ciudad de Rivas,
Nicaragua.
Este Congreso permitió reunir a los principales líderes comunitarios,
indígenas y políticos de los países Centroamericanos, México y algunos
países de Sur América. El punto 4 y 12 de la declaración del congreso
son de importancia para ser considerados por la cooperación
internacional al momento de planificar e implementar proyectos de
desarrollo rural:
“(4) Los programas y proyectos promovidos por los gobiernos centrales y
apoyados por las agencias de cooperación internacional y países amigos,
por lo general no se enmarcan en procesos integrales que permitan a los
beneficiarios de los proyecto todo el potencial de la transformación de
la materia prima y comercialización.
La coordinación de actividades entre los programas y proyectos con las
políticas y estrategias de desarrollo nacional y territorial se
encuentran en la mayoría de las ocasiones aisladas y fuera de un
contexto de desarrollo económico y social, integrando el papel de la
mujer y los menores de edad en los procesos de producción agrícola,
pecuaria, pesquera y forestal.”
“(12) Los programas y proyectos desarrollados por los gobiernos
centrales y en forma conjunta con las agencias de cooperación
internacional deben de fortalecer a los beneficiarios con capacidades de
negociación fomentando el enfoque de Cadena Productiva de Valor (CPV).”
(Declaración de Congreso, Diciembre 2003) .
2. Enfoque de Cadena
Tradicionalmente, las intervenciones que buscan apoyar el desarrollo del
sector productivo (agrícola, pecuario, forestal, pesquero, pequeña
industria, etc.) se han centrado en el aumento de los sistemas de
producción por medio de programas de reforma agraria, crédito,
investigación, asistencia técnico, entre otros.
Este tipo de intervenciones, por lo general, ha resultado en un
aumento en la producción y la productividad del sector medida en
kilogramos, libras o quintales producido por área cultivada permitiendo
así mejoras sustanciales en la oferta de productos básicos
agropecuarios.
Sin embargo, estos aumentos en producción han generado reducciones
significativas en los precios pagados por estos productos, como
resultado de la ley de oferta y demanda. Un ejemplo claro de esta
tendencia se puede ver en los precios promedios de los productos
básicos, tipo “commodity”, que han venido disminuyendo durante los
últimos 50 años.
Si bien, los aumentos productivos han “abaratado” el costo de alimentos
para segmentos importantes de la población urbana, no han generado
mejoras sostenibles en los ingresos de los productores ni de las
poblaciones rurales y tampoco han contribuido a reducir los niveles de
pobreza rural.
Para lograr una reducción efectiva en los niveles de pobreza rural se
requiere pensar más allá de la productividad e incorporar temas como la
rentabilidad y la competitividad en nuestra agenda de trabajo.
La rentabilidad, medida en ingresos por área cultivada, nos conlleva a
abarcar temas como la generación de valor agregado, la diversificación
de los sistemas de producción con enfoque microempresarial y el
desarrollo de mercados más dinámicos y complejos.
El fomento de un sector rural organizado y de gestionar y mantener
conexiones con mercados en crecimiento se presenta entonces como una
estrategia alternativa de desarrollo rural.
Más aun, la tendencia mundial hacia la globalización y el libre comercio
requiere de un cambio del enfoque de “productividad” por un enfoque de
“competitividad”. Para el logro de esta competitividad, la organización
empresarial tanto a nivel de la empresa como de sus vínculos hacia
delante y hacia atrás y, el acceso a información y tecnología se hacen
cada vez mas necesarios.
Hay que pasar de una estrategia que aprovecha solamente ventajas
comparativas, disponibilidad de mano de obras barata, subsidios
estatales y productos poco elaborados, fácilmente replicables por otras
zonas o países, hacia una estrategia de ventajas competitivas. Esta
estrategia se basa en
· un manejo sostenible de recursos naturales,
· la identificación de la demanda del consumidor y del mercado para
enfrentar el reto de globalización
· la elaboración de productos mas complejos por sector económico
(“cluster”), la agregación de valor
· la organización empresarial
· la generación de alianzas estratégicas entre los actores que realizan
las distintas etapas de la cadena productiva.
La estrategia de ventajas competitivas se deben interrelacionar además
con el ordenamiento territorial y educación ambiental para lograr un
manejo integrado de recursos naturales y una “verdadera” sostenibilidad
económica, social y ecológica.
Por lo anterior, los sistemas agroalimentarios están en una etapa de
cambio rápido. Se observa cada vez una mayor integración vertical con el
objetivo de garantizar la calidad, abastecimiento continuo y precios mas
competitivos.
La problemática rural, comparte ciertas características básicas que
resumen a continuación:
(1) Enfoque de producción o de comercialización pero no de mercadeo. En
las zonas rurales, la mayoría de los productores tienen un enfoque hacia
la producción y la comercialización de sus productos, lo cual quiere
decir que saben producir y vender sus productos mas no mercadearlos.
El concepto de mercadeo pretende buscar ventajas mas competitivas por
medio de estrategias como la diferenciación del producto, la
segmentación del mercado y el desarrollo de nichos específicos de
clientela.
(2) Desarticulación de la cadena productiva. Los distintos eslabones de
la cadena productiva (producción, manejo postcosecha - transformación,
mercadeo y servicios de desarrollo empresarial) se encuentran
desarticulados, lo que genera un flujo deficiente de información que es
aprovechado por los agentes del mercado y genera ineficiencias
sistemáticas a lo largo de la cadena.
(3) Organización empresarial débil e incipiente. Las organizaciones
rurales existentes son, en su mayoría, débiles en términos
empresariales. Tiene capacidad limitadas para identificar y analizar
puntos críticos en sus cadenas productivas y, por tanto, encontrar
estratégicas o acciones claves para mejorar su negocio.
(4) Tendencia hacia el individualismo y no hacia la búsqueda del manejo
integral de la competitividad sectorial.
Dada la incertidumbre que caracteriza al sector rural, es normal
encontrar que los actores buscan soluciones individuales de corto plazo
en vez de pensar en iniciativas que promuevan la competitividad del
sector en el mediano o largo plazo. Esto se traduce en relaciones de
poca confianza con otros actores de la cadena productiva y una capacidad
limitada para asumir iniciativas estratégicas.
(5) Poca o nula coordinación y enfoque parcial de los servicios de
apoyo. Los servicios de apoyo al sector productivo principalmente
agropecuario se han caracterizado por ser puntuales y enfocados hacia un
solo eslabón de la cadena.
Mas aun, estas actividades llegan a los productores en forma poca
coordinada, lo que resulta en una duplicación de esfuerzos en una áreas
y vacíos en otros como resultado, el apoyo recibido por el sector
agropecuario no es suficientemente efectivo para mejorar su
productividad.
3. Cadena Productiva de Valor en el marco de PROCARYN
A punto de concluir 3 años de la ejecución de la Fase I del PROCARYN ,
existe la necesidad de realizar una reorientación del proyecto para
lograr los objetivos y resultados propuestos.
Es por ello que se ha propuesto trabajar dentro del marco del nuevo
“Enfoque de Manejo Integral de Cuenca y Territorio” de PROCARYN la
Cadenas Productivas de Valor (CPV) como una de las principales líneas de
acción. PROCARYN hasta la fecha no ha considerado profundamente el tema
de CPV, aunque existen iniciativas que pueden ser fácilmente enmarcadas
dentro del contexto de “Cadenas” como:
· Certificación de madera por medio del sistema modular de WWF
· Certificación de café de calidad.
La operativización del “Enfoque de Manejo Integral” se realizara a
través de la creación de un nuevo componente, que se concentrará en las
siguientes líneas de acción:
1) Planificación integral multinivel (cuenca, municipio, microcuenca,
comunidad finca);
2) Ejecución de modelos de manejo integral multinivel (microcuenca,
comunidad, finca);
3) Coordinación intersectorial y externa para la ejecución de
actividades;
4) Monitoreo integral;
5) Desarrollo de Cadenas Productivas de Valor;
6) Desarrollo del Plan de Capacitación;
7) Temas interrelacionados (Ordenamiento Territorial, Educación
Ambiental, Genero, etc.)
La integración de la “Visión de Cadenas Productivas de Valor” al nuevo
componente permitirá la implementación integral de esfuerzos para el
desarrollo preliminar de las primeras experiencias de Cadenas en
PROCARYN y la región.
La Visión de CPV, es un primer intento de responder a la problemática
particular del proyecto a desarrollar el ”Enfoque de Manejo Integral”!,
con el fin de ver la totalidad de la cadena agroindustrial desde la
provisión de insumos y la unidad productiva (manejo integral de finca)
hasta el mercadeo del producto final, pasando por la etapa de manejo
postcosecha y procesamiento. Los eslabones y sus funciones se pueden
analizar en el siguiente esquema.

El uso del enfoque de CPV en el marco del Componente de Manejo Integral
tiene varias ventajas:
1) Permite una visión amplia de la cadena y sus diferentes actores, por
tanto, un manejo mas completo de la información (Líneas de acción de
coordinación y monitoreo integral);
2) El acceso a una información mas completa facilita la
identificación de puntos críticos que impiden el desarrollo de la cadena
y, además, la ubicación de alternativas de solución mas efectivas y de
mayor impacto, logrando así una cadena mas competitiva;
3) La cadena es un escenario apropiado para la búsqueda de alianzas y
sinergias entre los diferentes actores productivos ya que reúne actores
con intereses comunes, lo cual disminuye los costos de interacción,
permite un uso mas eficiente de los recursos disponibles.
4. Recomendaciones para el perfil profesional del “Cooperante en
Comercialización” del DED
El Servicio Alemán de Cooperación Social-Técnica (DED), debe de
considerar la reorientación que se esta impulsando al proyecto a través
de la implementación del “Enfoque de Manejo Integral de Cuenca y
Territorio” y la creación de un nuevo componente “Manejo Integral”,
componente que albergara las acciones que promuevan e implemente las
“Cadenas Productivas de Valor” (CPV), por lo cual se ha
previsto que el (la) cooperante se pueda integrar en un tiempo breve
(mayo 2004) para apoyar en el proceso de inmersión, capacitación y mapeo
de actores de las cadenas que el proyecto priorice implementar.
Se recomiendan dos perfiles del/la cooperante, los cuales se presentan a
continuación:
Perfil A (mínimo)
Formación profesional
· Ingeniero (a) Agrónomo (a), con postgrado en economía sectorial y/o
comercialización;
· Licenciado (a) en Economía Agrícola o Economía con postgrado en
economía sectorial y/o comercialización.
· Licenciado (a) en Mercadotecnia y Publicidad con postgrado en
economía, agroproducción y/o comercialización
Experiencia
· 3 años de experiencia en actividades relacionadas a organización
comunitaria;
· Desarrollo de estudios de mercado y comercialización de productos
agrícolas, pecuarios y forestales;
· Conocimientos en las modalidades de planificación territorial, planes
de desarrollo regionales y comunitarios;
· Conocimiento básico del proceso productivo agrícola, pecuario y
forestal;
· Conocimiento en conformación de asociaciones y/o empresas comerciales
(organización empresarial y de servicios de apoyo);
· Dominio básico de economía de espacio;
· Dominio de los conceptos de cluster (aglomerados o conglomerados),
cadenas productivas de valor y competitividad;
· Conocimientos de los procesos regionales de desarrollo económico
(globalización, tratados de libre comercio, certificación orgánica,
etc.).
Perfil B (ideal)
Formación profesional
· Ingeniero (a) Agrónomo (a), con maestría en mercado y/economía de
espacio o agrícola.
· Licenciado (a) en Economía Agrícola o Economía con maestría en mercado
y/economía de espacio o agrícola.
Experiencia
· 5 años de experiencia en actividades relacionadas a organización
comunitaria;
· Legislación económica internacional y nacional;
· Desarrollo de estudios de mercado y comercialización de productos
agrícolas, pecuarios y forestales;
· Conocimientos y desarrollo en las modalidades de planificación
territorial, planes de desarrollo regionales y comunitarios;
· Conocimiento y desarrollo de proceso productivo agrícola, pecuario
y forestal;
· Conocimiento en conformación de asociaciones y/o empresas comerciales
(organización empresarial y de servicios de apoyo);
· Dominio básico de economía de espacio;
· Dominio de los conceptos de cluster (aglomerados o conglomerados),
cadenas productivas de valor y competitividad;
· Conocimientos de los procesos regionales de desarrollo económico
(globalización, tratados de libre comercio, certificación orgánica,
etc.);
· Formulación de Mapeo de Actores de eslabones de CPV;
· Formulación de principios básicos de estrategias de competitividad;
· Conocimiento en inteligencia y contactos de mercados de CPV;
· Planes de negociación y monitoreo de estrategias de competitividad.
Lothar Mairich y Marvin Melgar Ceballos - Escuela de Planificacion
Organica Evolutiva EPOE Consultor especialista en planificacion y
manejo de areas protegidas.
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