Sin lugar a dudas, este tipo de empresas se han convertido en uno de los
negocios más buscados y populares en la actualidad en Hispanoamérica
como consecuencia de nuevas situaciones económicas y laborales a las que
se enfrentan la mayoría de nuestras naciones caracterizadas por:
una marcada reducción en los niveles de contratación directa en las
medianas y grandes empresas;
la permanente necesidad de estas mismas empresas de continuar realizando
esas mismas tareas para las que anteriormente se contrataba a
profesionales por nómina, mientras que ahora se prefiere hacerlo por
medio de sub – contrataciones;
un creciente interés por establecer su empresa propia entre jóvenes
recién egresados de estudios técnicos y profesionales en diversas
carreras y por parte de trabajadores maduros con experiencia que han
sido desplazados recientemente de sus empleos.
Para crear tu empresa, el primer paso que debes dar es investigar cuáles
son los requisitos establecidos por los gobiernos local, regional y
nacional de tu país para abrir este tipo de negocios. Posteriormente,
debes elaborar un sencillo plan del negocio que te permita visualizar la
forma en que lo iniciarás y operarás, describiendo:
a) los productos o servicios que ofrecerás, incluyendo muestras de los
productos. Define los productos de tu empresa, ¿asesoría a empresas
minoristas para la comercialización de sus productos?, ¿asesoría para la
fabricación de algún artículo?, ¿servicios de consultoría y venta de
accesorios para la decoración de oficinas?, ¿renta de listados de
clientes para la promoción de productos?, ¿diseño e impresión de
anuncios comerciales en lona, papel, etc?.
Necesitarás contar con materiales audiovisuales que te ayuden a reforzar
tu promoción de servicios como: catálogos de productos, incluyendo
fotografías mostrando el “antes y después” de proporcionarse el
servicio; o los documentos donde reportas los resultados obtenidos por
la empresa “X” después de utilizar uno de tus listados en su campaña de
promoción del producto “Z”; o bien, el portafolios con fotografías de
los diversos tipos de anuncios que ofreces, conteniendo muestras de los
tipos de lona y papel que utilizas en tus impresiones, etc., así como
manuales de usuario de los productos. Muchos, por lo regular, preferimos
esperar a realizar nuestro primer trabajo para contar con alguna muestra
de nuestros productos creyendo, erróneamente, que, al menos, en un
principio, solo es suficiente crear un buen rapport con los prospectos
de cliente y deshacernos en promesas diciéndole que quedará totalmente
satisfecho(a) al recibir el trabajo final.
En otras palabras, no queremos darnos cuenta que, tácitamente, lo que
les estamos pidiendo es, que se arriesguen con nosotros. Inclusive,
algunos llegamos a sentirnos incómodos cuando llegan a pedirnos pruebas
de nuestros clientes y de los trabajos realizados. Para prevenir este
tipo de situaciones, se recomienda ofrecer el primer servicio al cliente
de manera gratuita o bien a un precio inicial sumamente bajo por
“apertura del negocio”, o también, acordar con el cliente que cobraremos
los servicios a la entrega de los mismos y una vez que el cliente quede
plenamente satisfecho. Aunque para algunos esto pudiera parecer una idea
descabellada, no lo es tanto; ya que esta es la estrategia principal
utilizada por proveedores de servicios de Internet y de televisión por
cable o satélite en el mundo al promocionar sus servicios.
Finalmente, no olvides que aunque necesitas que tus muestras sean
reales, deberás cambiar algunos datos como el nombre del cliente y
ciertas cifras por razones de confidencialidad.
b) Las tarifas de precios que cobras, incluyendo un pronóstico del
número de servicios que consideras ofrecer por semana o por mes. ¿debes
cobrar por hora o por proyecto? o quizás ¿a través de una cantidad fija
mensual? Este es, sin lugar a dudas, el reto más importante al que te
enfrentarás en tu nueva empresa.
Para determinar una tarifa debes pensar, por un lado, en tu necesidad de
generar los suficientes recursos financieros que te permitan continuar
operando la empresa, y por el otro, establecer una cantidad que te ayude
a asegurar los contratos en puerta. Para determinarla considera lo
siguiente:
· Tu punto de equilibrio mensual en unidades o la cantidad de dinero que
deberás alcanzar periódicamente para cubrir tu costo(e) de operación.
· El porcentaje de impuestos que debes pagar como consultor
independiente. Considerando que pagarás un poco más por concepto de
impuestos que cuando eras empleado de una empresa.
· El costo(e) de proporcionar seguridad médica y otros beneficios
marginales para ti y tus empleados como agente independiente.
· Identificar los días que te verás obligado a cerrar tus puertas (días
festivos, vacaciones, enfermedad). La permanencia de tu empresa
requerirá tomar en cuenta horizontes de tiempo más amplios en tus
estimaciones que cuando eras empleado, por lo que tus planes deben
cubrir periodos mínimos de un año.
· Vigila cuidadosamente los costos(es) de operación mensuales en los que
incurrirá tu empresa.
Todos los factores anteriores afectarán definitivamente tu costo(e)
de proporcionar tus servicios.
Una vez realizado el cálculo, compáralo con las tarifas que predominan
en el mercado abierto de tu región, considerando que “solo podrás cobrar
lo que el mercado está dispuesto a pagar”, y que, en caso de cometer
algún error de cálculo, siempre será preferible que lo cometas cobrando
un poco más por tus servicios, que menos.
Recuerda que solo podrás incrementa los precios de tus servicios cuando
observes y estés seguro que tus clientes valoran más tus conocimientos,
habilidades y especialidad, nunca antes. Cualquier nueva tarifa deberás
aplicarla primero a los clientes más recientes que vayas teniendo.
c) La localización o ubicación geográfica y características físicas que
debe llenar tu oficina. ¿cuánto espacio necesitas?, ¿dónde se localizará
tu empresa?, ¿será un local propio o rentado?, ¿acondicionarás algún
espacio dentro de tu casa?. La mayoría de nuevos propietarios de este
tipo de negocios prefieren visitar a sus clientes en sus oficinas, en
restaurantes o cafés por obvios motivos de economía (ahorros en renta y
traslados). La mayoría abre su negocio propio utilizando, al menos al
inicio, un espacio acondicionado en casa y una vez que el negocio
comienza a levantar, prefieren salir a rentar espacios de oficina
específicos.
Cuando debas considerar esta decisión, toma en cuenta que, en alguna
manera, los demás miembros de tu familia deberán ajustarse a la nueva
situación, evitando contestar tu teléfono e interrumpirte durante las
horas de oficina. Piensa en el medio ambiente físico donde realizarás tu
trabajo, asegurándote que sea un lugar bien iluminado y ventilado. Es
importante que estés conciente del estigma que aún existe sobre los
profesionales que prefieren trabajan desde su casa en nuestros países y,
si aún así deseas continuar, te sugiero lo siguiente: debido a que no
cuentas con un local comercial, lo único que tendrás para proyectar una
impresión memorable entre tus clientes será tu imagen personal, por lo
que debes dedicar el tiempo y dinero suficientes para contar con
tarjetas de presentación, catálogos, folletos y papelería de oficina que
luzcan totalmente profesionales y abstenerte de utilizar formas pre-impresas
de computadora, aunque te veas tentado a hacerlo por su precio, ya que
proyectarías una imagen, definitivamente, muy poco profesional.
Considera que después de todo, el costo(e) en el que incurrirás por este
concepto será relativamente bajo en relación con tus demás gastos.
Un aspecto importante a considerar en relación al lugar donde realizarás
tu trabajo es conocer si tu negocio necesita o no contar con tráfico
pedestre frente a sus puertas y si cuentas con las facilidades de
estacionamiento requeridas para atender a tus clientes y proveedores.
d) El monto de inversión inicial que debes realizar para abrir tus
puertas, dentro de tus egresos considera: cualquier depósito de garantía
por contratación de todo tipo de servicios (teléfono, agua, luz, gas,
etc) y las rentas iniciales para la contratación del local; pagos por
licencias y registros gubernamentales, honorarios de abogados y
contadores para el establecimiento legal de la empresa; todo tipo de
construcciones y adaptaciones físicas que debas realizar en las
instalaciones, incluyendo accesorios decorativos; equipos de
refrigeración, cómputo y de cualquier otro tipo que requieras para
proporcionar tus servicios, incluyendo paquetes de software; mobiliario
de oficina, papelería membretada, catálogos y folletos (incluye
facturas, trípticos, tarjetas de presentación y materiales para
empastar); inventario inicial de útiles de oficina y en general, todo
tipo de insumos necesarios para iniciar la operación correctamente. No
olvides contemplar montos de dinero necesario para realizar nuevas
aportaciones durante los primeros cuatro o cinco meses posteriores a la
apertura.
e) El costo(e) de operación que deberás cubrir mensualmente en la
oficina, incluyendo tu sueldo bajo este tipo de costos(es) tenemos: todo
tipo de gastos fijos como pagos de renta, luz, agua, teléfono, internet,
salarios (importante: ¡debes incluir tu salario en este cálculo¡),
seguro social y cualquier otro tipo de gasto para la atención de los
clientes (café, refrigerios, galletas, bebidas); así como algunos pagos
variables que se deban hacer para la reposición de inventarios de
papelería y útiles de oficina y el pago de impuestos.
Cómo empezar
Establecer un negocio de consultoría por lo regular, no debe implicar un
alto costo(e). Solo necesitarás contar con un local bien iluminado y
ventilado, escritorio, estante y/ o librero, archivero y computador u
ordenador personal con impresora y escáner para el registro y la
administración de los clientes, proveedores y ventas, fax, teléfono y
algún tipo de equipo audiovisual (videocámara, televisión, equipo de
sonido y pantalla de proyección). Asimismo, deberás adquirir paquetes de
software recomendados de acuerdo a las necesidades específicas que tus
clientes están demandando.
Si los egresos a los que arribas para iniciar y operar tu empresa
durante los primeros cinco o seis meses son superiores a la cantidad
monetaria con la que cuentas en tu banco o tarjeta de crédito, considera
la posibilidad de vender algún activo personal (automóvil) y obtener
algún préstamo con familiares o amigos, asociaciones de ayuda privadas
sin fines de lucro, programas de ayuda financiera gubernamentales o
instituciones bancarias privadas.
Promociona tus servicios
En ocasiones, anunciarse en algunos medios masivos como la sección
amarilla, periódicos o distribución de volantes llega a resultar caro y
frecuentemente poco efectivo por la dificultad propia de este tipo de
medios para llegar a los mercados meta específicos que hayas
identificado. Por ello, muchos propietarios en la actualidad prefieren
dedicar esos montos a desarrollar “redes de relaciones para promocionar
sus servicios” (networking) como su estrategia favorita de relaciones
públicas y mercadotecnia.
Algunas formas de contactar personas de interés para que recomienden tus
servicios consisten en: asistir a eventos empresariales, gubernamentales
y de organismos e instituciones públicas y privadas donde acuden
regularmente el tipo de personas que requieren de tus servicios,
ofreciéndote a impartirles clases, dar pláticas, proporcionarles
muestras, pruebas o trabajos voluntarios.
Por último, es recomendable desarrollar tu Sitio o Página de Internet
donde puedas atraer nuevos clientes tanto a nivel nacional como
internacional. La gente quiere saber quien eres y que buscas con tu
empresa. Incluye en tu Sitio una breve biografía donde expreses algunos
rasgos de tu persona, artículos que has escrito o hipervínculos sobre tu
especialidad, un resumen de los conocimientos y habilidades que dominas,
experiencia profesional, ética de trabajo y servicios que ofreces.
Revisa regularmente los Sitios de tu competencia para mantenerte al
tanto de lo que se está ofreciendo en tu industria.
Ahora solo me queda desearte ¡suerte y éxito!
Licenciado en administración de empresas
por la Universidad Nacional Autónoma de México, Maestro en
Administración por la University of Colorado y Especialista en
Administración Internacional del Programa OEA-IMCE . En la
actualidad es autor de artículos y director de Administración en
Red, empresa dedicada a brindar servicios de consultoría a micro y
pequeñas empresas en la zona norte de México y sur de los estados
Unidos, Centroamérica y Grecia. Durante su trayectoria de más de
22 años ha sido profesor en programas a nivel licenciatura y
maestría en diferentes escuelas de administración como: la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Universidad
Intercontinental (UIC), Instituto Tecnológico de Estudios
Superiores de Monterrey (ITESM) sedes Ciudad Juárez y Cd.de
México, Universidad de San Pedro Sula (USPS) y Universidad
Tecnológica de Honduras.
México. www.degerencia.com
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