ABSTRAC
The present articulates it proposes certain parameters to work in team
inside the classroom it is a simple alternative as introduction so that
each teacher continues experiencing in his class different options of
living the docencia, to foment the participation and the tolerance, the
objective is to present to the teachers basic tools and dynamics to be
able to establish a different form of recreating a living room of
classes, this invitation tries to bring near to the educational one to
the knowledge of what suggests the work in team in ten characteristics
that you explicitan next this way: Initially it is presented in this
article the team concept; the why the work in team becomes a necessity
to form from the school; the importance of the professor's paper in this
task; definition of collective vision; how he/she conforms to a team;
the organization of the classroom; norms that favor the dynamics of the
team; lists, commitments and responsibilities of the members of a team;
an evaluation alternative for the product that he/she carries out a
team; and finally they spread some techniques to work in team.
El presente artículo nació de una investigación realizada en la
Pontificia Universidad Javeriana y fue realizado en el Centro Educativo
San Luis Gonzaga Fe y Alegría de Bogotá a una población de 240
estudiantes de educación media, artículo propone ciertos parámetros para
trabajar en equipo dentro del aula; ofrece una introducción, para que
cada maestro siga experimentando en su clase distintas opciones de vivir
la docencia así como la manera de fomentar la participación y la
tolerancia. El objetivo es presentar herramientas básicas y dinámicas
que establezcan una forma diferente de recrear un salón de clase. Dicha
invitación intenta acercar al docente al conocimiento de lo que sugiere
el trabajo en equipo, en diez características, que se explicitan a
continuación: El concepto de equipo; el por qué el trabajo en equipo se
vuelve una necesidad para formar desde la escuela; la importancia del
papel del profesor en esta tarea; definición de visión colectiva; cómo
se conforma un equipo; la organización del aula; normas que favorecen la
dinámica del equipo; roles, compromisos y responsabilidades de los
miembros de un equipo; una alternativa de evaluación para el producto
que realiza un equipo; y finalmente se despliegan algunas técnicas para
trabajar en equipo.
1. CONCEPTO DE EQUIPO: Lo primordial que debe hacer un maestro para
entrar a desarrollar actividades de equipo es aclarar el significado de
este tipo de trabajo. La Secretaría de Educación del Distrito precisa
que esta competencia consiste en “Trabajar en coordinación con otros
según acuerdos y metas establecidas para lograr un objetivo compartido”
(2004, pg. 37); al mismo tiempo dice que lograr trabajar en equipo
implica:
Un esfuerzo de concertación para llegar a metas comunes, formas de
trabajo y mecanismos para regular el comportamiento. Trabajar en equipo
no es estar reunidos en un espacio, en un mismo momento; es compartir
ideales, formas de trabajo e intereses, es contar con un propósito común
al que cada uno aporta.
Trabajar en equipo supone identificar las fortalezas y debilidades del
conjunto y no sólo de las partes y buscar mecanismos para mejorar
continuamente la dinámica que se da entre las personas que lo conforman.
El maestro no solo debe tener claridad sobre el concepto de trabajo en
equipo, sino también, una vez lo comprenda, lo debe proyectar a sus
estudiantes de manera sencilla y clara, apoyándose en el concepto de que
el hombre es un ser social y por tal motivo al aprendizaje depende en
gran parte del prójimo, por que a través de él logra la comunicación, el
intercambio de ideas, y la construcción de conocimiento.
2. LA NECESIDAD DE TRABAJAR EN EQUIPO: El trabajo en equipo se
fundamenta en la colaboración dado que el ser humano convive todos los
días con personas diferentes, circunstancia que lo conduce a desarrollar
habilidades que le permiten realizar trabajos con otros individuos.
Dicha necesidad se puede establecer desde los siguientes parámetros:
- La acción grupal suele ser más segura y efectiva que la gestión
individual o la simple adición de acciones individuales.
- Mediante la colaboración, las ayudas pedagógicas facilitadas a los
estudiantes son más posibles de optimizar.
- La colaboración, mediante el trabajo en equipo, permite analizar
problemas que son comunes, con mayores y mejores criterios.
- Exige entre los maestros que educan el acuerdo en planteamientos
comunes así como criterios y principios de actuación suficientemente
coherentes.
Estos requisitos son posibles con una adecuada coordinación que
proporciona la colaboración del trabajo en equipo, dando como resultado
la cohesión. En ellos se justifica esa condición como mecanismo para
proporcionar una atmósfera que anime a los alumnos a trabajar con
entusiasmo y sentimientos de propiedad y pertenencia respecto a la
escuela; la colaboración mediante el trabajo en equipo es un objetivo
ineludible en la educación por que desde allí se cultiva una necesidad
social.
El trabajo en equipo en una institución educativa va más allá de las
acciones conjuntas con otro u otros, el propósito es alcanzar un mismo
fin desde todos los estamentos: directivos, profesores, alumnos y padres
de familia.
En este sentido la colaboración entre docentes que comparten sus
conocimientos sobre el trabajo dentro del aula sirve para unificar
criterios y proyectarse a los estudiantes, no solo para un trabajo
disciplinario de una sola asignatura, sino para realizar planes
interdisciplinarios donde se salgan de la rutina, ofreciendo mejores
herramientas y ambientes para la construcción de conocimiento, aspecto
que acercaría las prácticas a un aprendizaje significativo. Es
importante tener en cuenta que este modo de trabajo entre maestros
presenta dificultades por las distintas acciones que desarrollan dentro
y fuera del aula los docentes; sin embargo para los estudiantes es
significativo observar como un trabajo con distintos profesores se
vuelve emotivo al compartir recursos para alcanzar unos propósitos
específicos durante un período de tiempo determinado, que tiene como
características y requisitos principales los siguientes: a) Es
voluntario. b) Está establecido entre iguales; no existe predominio por
parte de ninguno de los profesores; se realiza en consonancia de
circunstancias, independientemente de rangos o situaciones
administrativas. c) Se basa en la lealtad y en la confianza. d) Implica,
por tanto, un determinado tiempo escolar fuera de las clases normales.
e) Supone, a diferencia de la simple cooperación, realizar en común,
participativamente, el diseño de los objetivos que se pretenden alcanzar
o desarrollar; de igual manera acordar la metodología de trabajo y
discutir y evaluar en común el proceso y los resultados.
Con todo lo anterior, un equipo de trabajo consiste en un agrupación de
personas trabajando juntas, que comparten percepciones, tienen una
propuesta en común, están de acuerdo con los procedimientos de trabajo,
cooperan entre sí, aceptan un compromiso, resuelven sus desacuerdos en
discusiones abiertas; lo anterior, no aparece automáticamente, sino que
debe irse construyendo poco a poco. Estamos hablando de una acción
colaborativa donde la discusión no es el objetivo sino el medio.
3. PAPEL DEL PROFESOR: El primero que se tiene que convencer del trabajo
en equipo es el profesor porque va a ser el motor y dinamizador de las
actividades. Parece claro que la tarea del profesor en relación con el
trabajo en equipo es fundamental para asegurar que éste funcione y se
consiga el aprendizaje y la satisfacción personal de todos sus miembros.
Una organización del aula que fomente el trabajo en equipo de los
estudiantes requiere del profesor aspectos como: planificación
cuidadosa, liderazgo, metodologías especiales, intervención diferenciada
y análisis posterior a la experiencia.
La planificación supone tomar decisiones importantes. Estas decisiones
merecen algún tipo de reflexión, como el aprendizaje previo de los
procedimientos y actitudes necesarios para la colaboración. el grado en
que el trabajo grupal forma parte de una actividad compartida por un
grupo de estudiantes y profesor. Los equipos conformados pueden
garantizar que surjan puntos de vista variados y contrastados, para que
la dinámica interactiva sea suficientemente rica. Un aspecto importante
que a tener en cuenta en la planificación es la composición de los
grupos: ¿Hay que intervenir en ella? ¿Hay que dejar que sean los
estudiantes los que decidan con quién desean trabajar? Como siempre,
depende de los objetivos que se pretendan conseguir. Sin embargo hay que
rechazar la idea de que los únicos equipos que funcionan son los que se
forman espontáneamente. Por otra parte, sabemos que los equipos
heterogéneos permiten a los alumnos, además del contraste de opiniones y
argumentos, la convivencia con personas distintas, circunstancia que
favorece la adquisición de actitudes no discriminatorias. El profesor
puede intervenir en la formación de los grupos siempre que lo considere
conveniente.
Mediante su intervención, el docente puede propender a establecer buenas
relaciones interpersonales; ayuda a mantener la atención del equipo en
el objetivo que se persigue y evalúa la pertinencia de las acciones
emprendidas para abordarlo; de igual manera colabora para reconsiderar
el ejercicio de ciertos roles como el del líder un poco dominante o
aquel que se deja imponer; puede, en fin, contribuir a que la tarea
constituya un reto que fomente el desarrollo del equipo, proponiendo
nuevos objetivos o diferentes condiciones de realización. No hay que
olvidar que el trabajo en equipo permite al profesor un cierto
distanciamiento de la gestión continua de la clase con el fin de
favorecer la observación de sus alumnos en la situación de colaboración.
En dicha situación puede advertir comportamientos cuya probabilidad de
aparición es menor en el trabajo individual, o en tareas que implican al
equipo: saber quién pide ayuda, quién la incorpora, quién la ofrece,
quién la organiza, quién la enseña. Así mismo puede observar cómo
responde el grupo a sus propias propuestas.
Este conocimiento es de un gran valor tanto para hacerse una idea más
ajustada sobre las capacidades de los diversos alumnos como para
atenderlas de manera diversificada; en este orden de ideas, con
frecuencia se aprenden estrategias interesantes de la interacción que
los alumnos mantienen entre sí.
Un factor muy importante vinculado al trabajo en equipo y a la actuación
del profesor es el análisis y valoración que realice de la experiencia,
con el fin de incorporar los elementos que dicho análisis reporta a
posteriores propuestas. Nos referimos, pues, a la reflexión sobre la
práctica realizada, siempre importante en la finalización de cualquier
actividad hecha en clase, hay que tener en cuenta que los procedimientos
y actitudes implicados en el trabajo en equipo exigen una aproximación
lenta y progresiva, de ahí la importancia de utilizar las diversas
experiencias en sentido formativo, con el fin de mejorar en las
propuestas.
4. VISIÓN COLECTIVA: Una de las labores importantes del maestro es
propiciar la visión colectiva para desarrollar las tareas emprendidas.
La dinámica de grupos es fundamental dado que el hombre es por
naturaleza social y, de hecho vive, en sociedad. La educación no puede
estar completa sin el estudio de este campo; la interdisciplinaridad de
los saberes, reconocida hoy más que nunca, implica una tarea en equipo;
la complejidad creciente de la sociedad actual, por otra parte, obliga a
una responsabilidad y decisión compartidas. Es así como la metodología
de aprendizaje activo se constituye en equipo es el vehículo fundamental
de acercamiento que permite la adecuación del proceso de formación
dentro del aula.
Algunas consideraciones para el buen funcionamiento del trabajo en
equipo son: Estudiar en contextos reales, cuidar la participación, no
crear dependencias, ser activo y cooperativo. De igual manera el
ejercicio debe mostrar resultados, en tanto que contenido y proceso
tienen que estar completamente integrados.
Preparar a los alumnos para que sean el tipo de profesionales que
demanda la sociedad actual es la labor; por tal razón la formación de
equipos de trabajo en el aula y la consecución de objetivos que den
cuenta de la tarea realizada, de ahí se precisan las siguientes
opciones:
a) Fomentar el aprendizaje de forma autónoma. Alcanzar este objetivo
supone: Asumir la responsabilidad de su propio aprendizaje, potenciar el
espíritu crítico, aprender del error, reconocer las propias necesidades
de enseñanza e identificar los objetivos personales respecto al
currículo.
b) Resolver situaciones de su futura actividad profesional y relacionar
el mundo real con la teoría.
c) Realizar trabajo colaborativo: Planificar su propio trabajo,
participar en la toma de decisiones sobre el proceso y sobre las tareas,
asignando roles específicos.
d) Desarrollar las destrezas comunicativas (argumentar, proponer e
interpretar)
e) Desarrollar habilidades interpersonales.
El logro de estos objetivos se basa principalmente en un aprendizaje
activo. Para este tipo de aprendizaje es necesario una serie de
condiciones por parte del alumno, del profesor, del programa y del
entorno. El alumno debe ser consciente de que en un momento dado tendrá
que enfrentarse solo a su realidad profesional; por esta razón, el
objetivo primordial es potenciar en él su capacidad de autoaprendizaje,
es decir, de aprender a aprender.
No debemos olvidar las actitudes consideradas como objetivos del proceso
de enseñanza-aprendizaje: la responsabilidad, la calidad, la
colaboración, la asistencia y puntualidad, la autonomía, etc., todas
ellas fundamentales en el ejercicio de su futura actividad profesional.
5. CONFORMACIÓN DEL EQUIPO: Trabajar en equipo es un proceso complejo y
requiere conocer bien los aspectos más relevantes: la decisión de las
tareas, el número de los participantes por equipo, el grado de
homogeneidad, el papel del profesor y finalmente, cómo evaluar los
aprendizajes tanto individuales como del propio equipo. No todas las
tareas se prestan al intercambio y al trabajo en equipo; por ello es
necesaria una planificación cuidadosa. La composición misma del equipo
de alumnos desempeña un papel importante ¿Cuántos alumnos? El número de
alumnos es uno de los primeros factores que salta a la vista. Toda
decisión relativa a este trabajo en el aula exige este paso previo.
¿Tres? ¿Cinco?
Ojalá existiese un número mágico que garantice un trabajo en equipo
agradable y provechoso. La elección del número de componentes de un
grupo siempre ha de ajustarse al tipo de tarea y a los objetivos del
aprendizaje.
Pueden existir tareas complejas donde se necesitan equipos amplios: la
resolución minuciosa los diferentes procedimientos y mucho exceso de
estos aspectos estimula a los alumnos a que se distribuyan
cuidadosamente el trabajo; según el caso, el profesor participa en su
reparto.
Aunque no hay reglas exactas para la constitución de equipos, el
profesor debe tener claro unas condiciones generales: en varias tareas
los alumnos pueden de manera voluntaria establecen según sus afinidades
esto permite un mejor control para que los estudiantes no salten de
equipo en equipo cada vez que quieran. Un número ideal para trabajar
puede oscilar entre cuatro y seis estudiantes; lo ideal sería que el
equipo fuera mixto.
6. LA ORGANIZACIÓN DEL AULA: Para acomodar varios grupos dentro de un
salón de clases la distribución espacial es primordial. Para un buen
funcionamiento del grupo es esencial poseer mesas modulares o mesas
redondas u ovaladas para favorecer la comunicación interpersonal. Aunque
es complicado encontrar aulas de este tipo hay que crear el ambiente
apropiado y lo ideal es organizar un círculo con todos los grupos para
facilitar la movilidad. Un factor interesante en la recreación del aula
es lo proxémico “la palabra proxémico sirve para designar las
observaciones y teorías interrelacionadas del uso que los sujetos de una
determinada cultura hacen de los espacios(...) Por otra parte, la
comunicación no verbal, de tipo gestual, entra a jugar un papel
determinante(...) Lo interesante de este hecho, es la necesidad de
afectar con nuestro cuerpo, el cuerpo y la mente del oyente.” (Jiménez,
2003, P 160). Según el mismo autor, hay datos que reflejan la visión de
los estudiantes cuando el espacio del aula se vuelve proxémico como el
del trabajo en equipo. Transformar un aula de clase en círculo significa
para los estudiantes:
ü Versen entre ellos mismos, lo que mejora la discusión y la
comunicación.
ü Mayor comunicación con el profesor
ü Mejor comprensión dada la visibilidad
ü Centrar mejor la atención
ü Mejorar la respiración debido a la libertad del espacio
ü Existe mayor organización del espacio
ü Mayor libertad de movimiento
Las anteriores razones reafirman que lo ideal es transformar el espacio
del aula para crear ese ambiente deseado en el desarrollo de un trabajo
efectivo. También, es bueno recalcar que el aula no esta conformada
solamente por las cuatro paredes de un salón; es indispensable organizar
actividades extramurales.
7. NORMAS PARA FAVORECER LA DINÁMICA DEL EQUIPO: Para que el
funcionamiento del equipo marche convenientemente, la dinámica va
orientada a que los alumnos lleguen por ellos mismos, mediante el
análisis, la observación, la reflexión y su propia experiencia al logro
de objetivos. La confrontación de ideas, de opiniones, significa la
vitalidad del grupo y la posibilidad de progresar, esto permite mayor
cohesión como equipo de trabajo. El éxito de su funcionamiento está
directamente unido a la calidad y número de interacciones así como la
intensidad e igualdad de participación. El profesor que trabaja con sus
estudiantes en equipo debe tener algunas normas presentes como lo indica
Antonio Medina (2003, P, 80).
“a) Enseñar a trabajar a los alumnos juntos: mostrarles las conductas
que capacitan para la cooperación.
b) Asignar tareas a cada miembro del grupo y enseñar cómo cada uno puede
ayudar a otro.
c) Seguir las actividades de grupo y hacer sugerencias cuando sea
necesario.
d) Controlar la composición del grupo, para evitar situaciones de
incompatibilidad.
e) Seleccionar el tópico y las tareas para el grupo.
f) Fomentar la conversación durante las actividades de grupo.
g) Disponer la organización del aula de manera que permita la proximidad
entre los alumnos, pero también el trabajo”
Para un maestro que se involucra en el trabajo de equipo con sus
estudiantes es importante ir dando paso a paso las pautas para que más
adelante cada equipo no solo trabaje de manera autónoma sino que cree su
propia normatividad; el profesor sólo orienta y da ideas, pero la tarea
trascendental la construye el grupo.
8. ROLES, COMPROMISOS Y RESPONSABILIDADES: Otra parte importante de la
labor docente es explicar dentro de cada colectivo los roles que pueden
ser ejecutados y las tareas que corresponde a cada uno. Al comienzo del
trabajo, el profesor puede sugerir algunas pautas, pero más adelante le
concierne a los integrantes del equipo su funcionamiento, la ejecución
de los roles, los cambios de roles y los ritmos de trabajo; de tal
manera que crezca en el colectivo identidad y se consolide a partir de
las propias experiencias, teniendo en cuenta que los roles deben
rotarse, esto permite que todos pueden desarrollar las mismas
habilidades y no siempre sea el mismo estudiante el que sirve de relator
o de moderador. Igualmente al rotar los papeles se potenciará en el
equipo la participación de todos los miembros, la producción aumenta y
la cooperación y los aportes de todos los integrantes se hace a partir
de las múltiples formas de ver las problemáticas.
Además de lo anterior al rotarse los roles se incrementa la
responsabilidad del equipo ya que no va ser el mismo estudiante el que
siempre asuma el compromiso frente al curso en general, así mismo se
aumenta la auto estima de cada uno de los miembros del equipo por que se
demuestra que todos pueden hacer y cumplir cualquier rol, preparando de
estas esta manera un equipo integral, que no depende de algunos de sus
miembros.
9. EVALUACIÓN DEL PRODUCTO DEL EQUIPO: Se entiende que la evaluación del
trabajo en equipo tiene una función claramente pedagógica; es decir, se
encuentra al servicio de la regulación de la intervención del profesor y
de la autorregulación de los aprendizajes de los alumnos y del grupo en
sí. Desde esta perspectiva, resulta fundamental que éstos puedan
utilizar el trabajo en grupo para poner en marcha estrategias de
aprendizaje autónomo.
La evaluación se percibe al servicio de este proceso y persigue ciertos
objetivos: conseguir que la tarea propuesta sea adecuada al equipo que
debe abordarla; Asegurar que los alumnos comprendan y compartan las
metas con el trabajo en equipo. Por lo cual debe existir una evaluación
inicial o de diagnostico con la cual se verifican aspectos fundamentales
del equipo como son: el grado de cohesión, el nivel de dominio de la
temática, la capacidad de proposición y autonomía, el manejo de las
relaciones interpersonales, la capacidad de planeación y de producción.
El guía debe asegurarse del estado de estos parámetros para poder llevar
a cabo la planificación de las tareas y conforme a esta verificación
buscar estrategias que permitan mejorar, no solo en la temática de
trabajo sino en la potenciación de las habilidades para trabajar en
equipo.
La intervención del profesor aquí es muy importante para que el proceso
de evaluación este completamente acorde con el desarrollo de la
actividad. Se trata, a la vez de una evaluación formativa porque permite
al profesor aprender de las dificultades del grupo e intervenir de tal
forma que se contribuya a superarlas; así mismo la acción del docente
ayuda a que los estudiantes tomen conciencia del por qué de las
actividades en trabajo en equipo, que mediante estas se esta potenciando
muchas capacidades que no solo le exige la escuela sino la sociedad en
general. Esto permite que los equipos encuentren sus dificultades y se
autorregulen su propio proceso para avanzar.
La observación del proceso, por otra parte, ofrece numerosos indicadores
para examinar la valoración que se haga del resultado del trabajo en
equipo, por ello la observación se debe hacer con base a parámetros que
el maestro establezca en conjunto con los equipos, estos pueden ser:
cumplimiento de los objetivos, efectividad en las metodología trazada
por el equipo, capacidad en el intercambio de roles, manejo de
relaciones interpersonales, buen uso de un instrumento de registro.
Estos aspectos toman un valor apreciable si se tiene en cuenta que no
solo la práctica de trabajo en equipo esta en función de una temática,
sino que la temática es excusa para formar en esta habilidad. Al fijar
parámetros con el curso y hacerlos visibles se permite la
autorregulación y la reflexión continua entre el equipo, por que saben
claramente los indicadores que se quieren alcanzar, las elaboraciones
parciales con respecto a tiempos, la calidad del trabajo, la forma de
comunicarlo o sustentarlo, en otros ambientes de aprendizaje a esto se
le denomina construcción de una matriz de evaluación.
Lograr lo anterior permite tener un resultado visible y valorado, que
nació del mismo equipo, que se construyo y que se evaluó entre todos,
estos aspectos permiten crecer en el colectivo y a la vez tener una
retroalimentación acerca del resultado, no solo por parte del docente
sino también por parte de todos los compañeros. Conviene tener en cuenta
que en un comienzo a los alumnos se les dificultará establecer las
relaciones para la construcción de la matriz de evaluación ya que no
solo se observará la el rendimiento en la temática sino también el
mejoramiento como equipo, aprendiendo a cultivar el sentido autocrítico.
En este aspecto la comunicación debe tener claridad y el maestro debe
liderar la discusión, el debate y la proposición de manera que todos los
equipos puedan aprender de las experiencias de los demás; de los
fracasos, errores y aciertos.
En este sentido, la evaluación relativa al producto elaborado por el
equipo, adquiere todo su sentido pedagógico y contribuye a que los
alumnos conozcan los criterios utilizados para evaluar su trabajo, así
como su manejo. Para el trabajo en equipo pueden ser introducidas
estrategias de evaluación que tengan en cuenta la dimensión social de la
tarea; Se trata aprovechar el trabajo en equipo para que su evaluación
incluya, por ejemplo, la exposición que los componentes del equipo
realizan de su tarea en una situación social. Tal situación permite
evaluar procedimientos y actitudes que, de otro modo escapan a la
capacidad de observación del profesor. Se pretende conseguir que el
equipo sea capaz de autoevaluar su funcionamiento y el resultado de su
trabajo fomentando la colaboración entre alumnos alrededor de una tarea,
y fomentando estrategias de aprendizaje autónomo, camino que conduce a
una educación de formación para la vida y no solo para el momento en que
se desarrolla la actividad en el aula.
La autoevaluacióna partir de la matriz de evaluación permite el control,
la regulación de la tarea por parte del equipo, su reconducción cuando
es necesaria, y obliga a no perder de vista los objetivos que se
persiguen. Aprender a autoevaluar es difícil.
Puede contribuirse a ese aprendizaje en la medida en que se utilizan
actividades habituales en la clase, por ejemplo, la corrección de tareas
o deberes elaborados por los alumnos, los criterios que se tienen en
cuenta para evaluarla y las medidas que convendría adoptar a partir de
lo observado. Dicha reflexión resulta beneficiosa para que el trabajo en
equipo entre los alumnos y permite el fomento de aspectos cognitivos,
mejorar la capacidad de aprendizaje autónomo y perfeccionar las
relaciones constructivas con los otros. TM
La matriz construida por los equipos ayuda al proceso de autoevaluación
mediante el suministro de pautas y guías que les permitan establecer un
balance, tanto del proceso seguido, de las dificultades encontradas,
como de los recursos utilizados para superarlas y del resultado
conseguido. Es importante señalar que para orientar el trabajo en equipo
no existen recetas infalibles; quizá lo único que sirve para todos los
casos es la recomendación de reflexionar antes, durante y después de la
propuesta, sobre si las decisiones que se tomaron para lograr el
propósitos fueron las más adecuadas, claro esta dejando todo
sistematizado de manera que las próximas experiencias resulten mas
productivas no solo para un docente sino para la institución.
10. TÉCNICAS PARA TRABAJAR EN EQUIPO: La técnica es el diseño, modelo, a
partir del cual se pretende que un grupo funcione, sea productivo y
alcance los objetivos. Las técnicas están constituidas por diversos
elementos que dirigen a los distintos grupos a alcanzar sus metas.
Consideramos que el éxito o fracaso de la aplicación de técnicas de
grupo no depende solo de la técnica en sí, sino también de la
experiencia y sensibilidad de quien la aplica.
Son muchos los métodos de trabajo y las herramientas que se pueden
aplicar a la enseñanza de trabajo en equipo con fines específicos:
Antonio Medina nos dice que la técnica determinada debe adecuarse a
diversas exigencias “ a) Características personales de los componentes;
b) ambiente y tamaño del grupo; c) objetivos que se persiguen; d)
habilidad del líder del grupo” (p 284) El mismo autor nos enseña cinco
técnicas que dentro del aula son las más utilizadas:
1. Grupo de discusión: de temas libres o conversación organizada sobre
un tema escolar.
2. Mesa redonda: se trata de confrontar posiciones sobre un tema.
3. El simposio: varios alumnos presentan opiniones divergentes sobre un
tema y los oyentes hacen comentarios o preguntas sobre lo expuesto.
4. Philips 6-6: se subdivide un grupo grande en subgrupos de seis
personas y discuten una temática en seis minutos. Luego de la puesta en
común entran todos los grupos a generar la discusión.
5. Role-playing es una dramatización donde los alumnos discuten lo
observado y plantean soluciones.
Con respecto a la técnica que se va a utilizar lo primordial es que cada
maestro entienda lo que desea, hay cantidad de formas como se puede
trabajar en equipo incluso el maestro puede recrear el aula con
actividades que él mismo elabora. Un aspecto ideal y donde los
estudiantes se van a motivar es la clase lúdica, entendida como “una
actitud, una predisposición frente a la vida, frente a la cotidianidad.
Es una forma de estar en la vida, y de relacionarse con ella en esos
espacios cotidianos en que se produce disfrute, goce, acompañado de la
distensión que producen actividades simbólicas e imaginarias como el
juego, la chanza, el sentido del humor, el arte, y otra serie de
actividades (sexo, baile, amor afecto) que se producen cuando
interactuamos sin más recompensa que la gratitud que producen dichos
eventos.” (Jiménez, p 16-17); se puede precisar que a partir de la
lúdica se consiguen potenciar los siguientes procesos:
“Capacidad de abstracción y de juicios críticos para ser innovadores y
creativos.
Capacidad de entender los nuevos modelos de comunicación y de trabajo en
equipo.
Capacidad de promover procesos de paz, cooperación y de solidaridad.
Capacidad de entender problemas sistémicos y dinámicos.
Capacidad de asombro y de curiosidad.
Capacidad de promover procesos de acción y de gestión a nivel social.
Capacidad de imaginar y fantasear.
Capacidad de ligar lo operativo con lo emotivo y con lo cognitivo.
Capacidad de manejar y procesar información, no de memorizar.
Capacidad de lectura y escritura de los nuevos códigos de la modernidad.
Capacidad de producir nuevos conocimientos.” (Jiménez p 35)
Cada vez que se emplea el elemento lúdico en una sesión para trabajar en
equipo, el maestro transforma su espacio vital de enseñanza en un
escenario dinámico donde los estudiantes van a aprender y a divertirse.
Hay muchísimas técnicas, como por ejemplo: métodos de casos,
aprendizajes basados en problemas, proyectos de aula, el debate, juegos
de simulaciones, investigaciones, conversatorios, entrevistador, etc. Lo
interesante de la cuestión es que cada maestro vuelva cualquier técnica
una estrategia pedagógica con el fin de que se comprenda lo que planea y
evalúa para que al final se de cuenta de un resultado.
Las clases tradicionales donde el maestro es el único que participa y
habla no dan muestra de construcción de conocimiento por que este se
cimienta y edifica a partir de la interacción, por tal motivo hay que
darle vida al aula con múltiples alternativas, entre ellas, el trabajo
en equipo.
Para llevar a cabo este aprendizaje de trabajo en equipo es necesario
que se den una serie de condiciones: por parte del alumno (consciente de
la utilidad de lo que aprende), del profesor (facilitador, motivador,
creativo, orientador...) estos dos elementos son posibles de alcanzar si
quien lo lidera, es decir el maestro, logra infundir, encauzar y
ensoñar.
BIBLIOGRAFÍA
Ascofade. 2003. . Análisis del documento Estándares en ciencias
naturales y sociales, Seminario Maloka. Bogotá D.C . Ascofade.
Campo Cabal Álvaro, Ciencia y Tecnología en los currículos para la
educación media en los países del Convenio Andrés Bello. Bogotá. 2000.
Convenio Andrés Bello.
Cinterfor/OIT, POLFORM/OIT, CONOCER. 1998. Serie Herramientas para la
transformación. Cinterfor/OIT Buenos Aires - Argentina. Cinterfor.
ICFES, Documento del Ministerio De Educación Nacional Competencias
laborales. 2003. Bogotá Agosto. Ministerios de Educación Nacional.
Corpoeducación. Documento estudio sobre las competencias básicas,
Corpoeducación – SENA, 2001 Julio. Corpoeducación.
Gonczi, Andrew. 2000. Enfoques de educación y capacitación basada en
competencia: la experiencia Australiana. En: Papeles de la Oficina
Técnica. Cinterfor/OIT.
Guía de evaluación para la comprensión sensibilidad y competencia
ciudadana. SED. Octubre de 2001. Secretaria de Educación de Bogotá
Ibarra, Agustín. El Sistema Normalizado de Competencia Laboral. En:
Competencia laboral y educación basada en normas de competencia. 1996.
SEP, CONOCER, CONALEP.
JIMÉNEZ, Carlos. 2003. Neuropedagogía, lúdica y competencias. Bogotá .
Aula abierta magisterio.
M.E.N. Agosto, 2003. Documento de articulación de la educación con el
mundo productivo, Bogotá. Ministerio de Educación Nacional.
MEDINA, A., SALVADOR, F. 2003. Didáctica general, Prentice Hall, Madrid.
National Council for Vocational Qualifications. 1995. Las titulaciones
profesionales en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Londres. N.C.V.Q.
Plan Nacional de Desarrollo (2002 - 2006). Ley 812 de 2003. Hacia un
estado Comunitario. DPN. Colombia.
Restrepo, Mariluz y Campo, Rafael, 2000. La Docencia Como Práctica,
Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá 2002
Sarmiento Gómez Alfredo y otros. 2002. Situación de la educación básica,
media y superior en Colombia. Bogotá. Casa Editorial El Tiempo,
Fundación Corona, Fundación Antonio Restrepo Barco.
Nelson E. Barrios Jara. - barriosnarrobajaveriana.edu.co
Licenciado en Física, Coordinador pedagógico del colegio San Luis Gonzaga, docente de matemáticas y física secretaria de educación.Autores: Maria Consuelo Castillo: Administradora de Empresas, asesora de la corporación Corona. Faride Fajardo: Licenciada en Idiomas, docente del área de Humanidades Secretaria de educación del Distrito. Adriana Nova: Administradora de Empresas, Directora académica, Gimnasio Campestre de la Mesa. Jorge Humberto Rojas: Licenciado en Educación Física, Especialista en Educación Física.
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com © 2008 Carlos López / Webprofit Ltda.
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |