“Abstract de Presentación de Eric Gaynor Butterfield, Noviembre 1999 –
Jornada de Desarrollo Organizacional realizado por The Organization
Development Institute International, Latinamerica”
Se han resumido los siguientes principales autores.
· Chandler, Alfred D.
Alfred Chandler (“Strategy and Structure”; MIT – 1962 / “The visible
hand: the managerial revolution in American business”; Harvard – 1977 /
con R. Tedlow : “The coming of managerial capitalism”; Irwin – 1985) ha
sido profesor en Historia de los Negocios de Harvard University, y ,
según el, es un área bastante ignorada dentro de la historia en general.
Ha realizado numerosos trabajos de campo y de investigación siendo un
gran número de ellos realizado para la Fundación Alfred P. Sloan. Su
libro titulado “La Mano Visible” ganó el premio Pulitzer de Historia.
Ha estudiado como pocas personas el origen de las grandes corporaciones
durante el período conocido bajo el nombre de capitalismo moderno que
cubre desde los años 1850 hasta el año 1920, época en la cual fue creada
una nueva institución: la empresa multi-unidad. Este tipo de empresa era
controlado por una nueva generación de gerentes que operaban bajo un
nuevo sistema capitalista.
Es interesante destacar que en Latinoamérica se habla en las
Universidades y en el mundo de la empresa de Frederick Taylor (“La
Administración Científica” – 1917) como el iniciador de un movimiento
que sienta las primeras bases de la administración. Nuestro atraso en
esta materia es tan grande que no se ha dado cuenta que la Revolución
Industrial de los años 1850 en los Estados Unidos de Norteamérica vino
acompañada al mismo tiempo por una Revolución Organizacional que
permitió el desarrollo de una nueva institución: la empresa multi-unidad
que permitía, como nuevo arreglo organizacional, el crecimiento
ilimitado de éste. En cambio aún hoy, vemos como en distintos países de
Latinoamérica las empresas mueren cuando fallece el socio fundador y sus
descendientes son incapaces de continuar la marcha empresarial.
Lo que se señala el trabajo de Chandler es que los gerentes de la
Revolución Industrial en los Estados Unidos tuvieron que desarrollar
distintas estrategias de las que acostumbraban usar y llevar a la
práctica sus antecesores en el área gerencial, y a su vez éstas
estrategias no tenían solamente que estar en la cabeza de estos nuevos
gerentes sino que debían de ser capaces de llevar a la práctica dichas
estrategias poniendo en vigencia estructuras organizativas totalmente
innovadoras. Y estas nuevas estructuras organizativas fueron las que
permitieron integrar eficazmente la producción masiva con la
distribución masiva. En alguna medida estas nuevas estrategias y
estructuras organizacionales dentro de los USA fueron los modelos a usar
para ir más allá de sus fronteras varias décadas más tarde cuando se
extienden las grandes corporaciones multinacionales y, podemos señalar
asimismo que la empresa multi-unidad dentro de los Estados Unidos de
Norteamérica resulta ser el antepasado de la empresa franquiciada a
nivel mundial. En pocas palabras, la tan mentada Revolución Industrial
tuvo el éxito que se le atribuye, porque fue acompañada por una
Revolución Organizacional integrando el componente social con la
tecnología. Lección ésta que aún no aprendemos en Latinoamérica y existe
una multitud de ejemplos como es el caso de implementación de un nuevo
software cuando se da por cierto que existe una natural acomodación a la
nueva herramienta metodológica y no se tiene en cuenta la infinita
cantidad de variables que pueden hacer fracasar la implementación del
mismo.
Alfred Chandler realiza un excelente análisis histórico, puntualizando
aspectos de importancia en relación con el cambio organizacional y de
éste en la relación entre estrategia y estructura. The Organization
Development Institute liderado por el Dr. Donald Cole fue pionera en el
mundo para destacar la importancia del Cambio y Desarrollo
Organizacional, con la multitud de variables que impactan sobre ella, y
de ella sobre ésas e incluso otras variables. Lo que queda totalmente en
claro del trabajo de Chandler es que estructura es una consecuencia de
la estrategia, de modo que primero uno adopta una estrategia y luego
elige un arreglo organizacional. Y distingue a ambos conceptos de la
siguiente manera. Estrategia es el establecimiento de objetivos y metas
a largo plazo acompañadas por la adopción de distintos cursos
alternativos de acción relacionados con la asignación de recursos para
la consecución de dichos objetivos. Mientras que estructura es más bien
la organización que se diseña para administrar las actividades que
surgen de las distintas estrategias adoptadas, para lo cual implica la
existencia de un orden de jerarquía, cierta distribución y asignación de
trabajo, líneas de autoridad y comunicación, y datos e información que
fluyen a través de las distintas líneas.
El extraordinario mérito de Chandler radica en haber identificado la
importancia de lo social con lo técnico, algo que el Tavistock Institute
tuvo en el corazón de su trabajo. Y Chandler une magistralmente las
distintas unidades de análisis asignando importancia substancial al
desarrollo de los nuevos arreglos organizacionales que permitan el
crecimiento ilimitado de las empresas. En Latinoamérica tratamos al
problema de evolucionar desde la figura de propietario presente en la
pequeña empresa hasta la corporación moderna y pasando por la empresa
multi-unidad, como un problema de tipo “familiar”. Se requiere ir mucho
más allá de explorar la situación como un problema familiar; las
competencias gerenciales necesarias para operar en la gran empresa
requieren el desarrollo de una serie de conocimientos, destrezas,
habilidades y competencias que son totalmente no familiares a los
participantes organizacionales de la empresa guiada por el socio
fundador. Y lo que hace aún más dificultosa esta transición es el hecho
que los grandes Centros de Altos Estudios y las Universidades más
prestigiosas tampoco están en condiciones de desarrollar este conjunto
de conocimientos, destrezas, habilidades y competencias a todos por
igual. No hay que olvidar que Harvard University surge en los años 1920
como una reacción a un requerimiento de las mismas empresas que no
encontraban en graduados universitarios los requisitos necesarios para
gerenciar efectivamente dentro del mundo empresarial. El famoso método
de casos de Harvard sólo comienza a tener aplicación en Latinoamérica
unos 70 años más tarde... una existencia para un mundo que ya era
competitivo.
USA pudo hacer crecer en forma paralela la revolución industrial con la
revolución organizacional apareciendo una nueva clase de gerentes, que
siendo un asalariado – bien pago – se encuentra comprometido en la
estabilidad a largo plazo de su empresa. Y se comienza a pensar en
términos de carrera para estos gerentes asalariados que cada vez más y
más ganan en profesionalismo y competencias técnicas.
Alfred Chandler pone bien en claro que sin el rol de los gerentes la
estructura se podría llegar a desplomar, y lo pone bien en claro cuando
manifiesta “que la mano visible de los gerentes reemplazan la mano
invisible del mercado de Adam Smith (”An inquiry into the nature and
causes of the wealth of nations”; N. York – 1776). Los gerentes son al
mismo tiempo producto y desarrolladores de estructuras descentralizadas
multi-divisionales siendo responsables por la administración de la
empresa cumpliendo con las funciones de coordinación, planeamiento,
control y asignación de recursos. Parece inferir el trabajo de Chandler
que este importante rol gerencial permite a los hombres “financieros”
dedicarse a los negocios, y dejar en manos de administradores a las
empresas. Y esta partición entre los negocios y las empresas lo tenían
muy claro en los USA desde hace más de un siglo y medio, mientras en
Latinoamérica todavía no nos hemos dado cuenta de ésta distinción.
(Incluso el Diploma de Licenciado en Administración de Empresas no
guarda relación con lo que “creen” es su socio en USA, el Master en
Business Administration. Efectivamente, la traducción correcta es Master
en Administración de Negocios, que es muy distinto de un Master en
Administración de Empresas). Las implicancias de esta visión, percepción
y sensación llegan a las acciones, en algún momento. Es por ello que en
las comunidades latinoamericanas tenemos dificultades en operar
virtualmente (algo que la gente de negocios lo puede hacer más
fácilmente) a diferencia de la concepción de empresa que se visualiza
como una entidad hecha de ladrillos y cemento donde muchas personas –
reales – trabajan dentro de ella un número importante de horas durante
un número significativo de días durante gran parte del año.
Estas empresas multi-unidades a que hace referencia Chandler y que se
originan a partir de la revolución industrial alrededor de 1850,
requieren además de la estrategia una consiguiente estructura que
permita una eficiencia en las operaciones día-a-día de sus distintas
unidades junto con la salud organizacional a largo plazo. Se combina en
este tipo de estructura las acciones descentralizadas del día a día
tanto en manufactura como en servicios, y el desarrollo de una oficina
central con distintos departamentos funcionales que manejen las
operaciones a largo plazo. Una de las acciones inmediatas que tomaron
este tipo de empresa multi-unidad está relacionado con el hecho de sacar
ejecutivos de las posiciones del día a día y transferirlos a nuevos
departamentos que tenían que ver con el planeamiento y control a largo
plazo. Esto que parece tan simple – cuando está terminado – tuvo una
importancia vital en el desarrollo de la empresa multi-unidad asignando
una función especial a las tareas de creación e innovación empresarial.
Las implicancias de estos arreglos estructurales son múltiples; los
creativos e innovadores cuentan con tiempo libre e información que les
permite comprometerse para acciones de largo plazo que al mismo tiempo
posibiliten el crecimiento sostenido de la organización.
Esta transición de una empresa propietaria a una empresa multi-unidad
permite transferir una economía capitalista de tipo familiar a un
capitalismo gerencial. Y esta transferencia según Chandler se origina
como consecuencia de presiones externas como ser los mercados urbanos de
las últimas décadas en el siglo XIX. A esto se le suma el cambio
tecnológico que ha posibilitado los altos niveles de producción masiva.
A su vez como resultado de las presiones externas, las empresas pueden
adoptar dos posiciones estratégicas: una estrategia positiva cuando
ataca nuevos mercados y desarrolla nuevos productos lo que es realizado
a través de un proceso de diversificación, o una estrategia defensiva
protegiendo su posición vigente a través de integraciones de tipo
vertical como resultado de fusiones con empresas, proveedores y Clientes
similares. Ambas estrategias conducen finalmente a empresas más grandes
en tamaño lo que a su vez ocasiona diversos problemas de índole
administrativa que requieren una serie de técnicas sistematizadas para
administrar las distintas actividades funcionales. Chandler sugiere que
una forma inicial de hacer esto es a través de una estructura
departamentalizada funcionalmente, de tipo centralizada, que posibilita
combinar exitosamente las habilidades de los expertos y a su vez
permitir a los propietarios retener el control.
Pero a medida que la organización crece en tamaño deben agrandarse
también los recursos que se ponen a disposición de la empresa en materia
de personas, dinero y materiales, lo que se traduce en crecimiento
continuo y sostenido. Y lo importante es que este crecimiento emana en
éstos momentos como consecuencia de los intereses de los gerentes y no
ya de los propietarios. Los gerentes tienen interés en que la empresa
gane más. Ellos tienen interés en que la plusvalía de la misma empresa
respecto de ellos sea aún mayor de lo que era (visión Schumpeteriana).
Están los gerentes “encantados” de que sus contribuciones son realmente
mayores que sus retiros, o en términos de James March y de Herbert Simon
(“Organizations”; Wiley and Sons – 1958), están felices respecto de que
las “contribuciones” de parte de los gerentes excedan a los “incentivos”
ofrecidos por los propietarios. Por lo tanto, el crecimiento es el
resultado tanto de fuerzas externas como internas que produce a su vez
nuevas estructuras innovadoras donde está presente el desarrollo de
multi-unidades descentralizadas. En pocas palabras, era bueno ser
explotado – en el sentido positivo – ya que esto posibilitaba el
crecimiento organizacional y también el crecimiento del cuerpo gerencial
y directivo de la empresa. Algo inédito hasta ese momento en la historia
de los negocios (es desafortunado que en Latinoamérica aún no hayamos
aprendido esta simple lección).
Alfred Chandler muestra evidencia de sus hallazgos haciendo mención a
los procesos de estructura innovadora que adoptaron cuatro grandes
empresas:
- DuPont
- General Motors
- Standard Oil de New Jersey, y
- Sears Roebuck
Sobre la base de diversos trabajos de campo y estudios realizados por
Chandler, éste sugiere realizar distinciones entre una “respuesta de
adaptación” y una “innovación creativa”. En la primera de ellas se trata
de un cambio estructural que se mantiene dentro del rango de las
actuales costumbres y prácticas, que bien puede realizarse contando con
departamentos funcionales y una oficina central.
Bajo la “innovación creativa” se va más allá de las prácticas y
procedimientos en vigencia, y se desarrollan distintas unidades
descentralizadas. La estructura departamental de línea-y-staff en las
distintas unidades permiten combinar y hacer posible una efectiva
delegación de autoridad con la correspondiente responsabilidad, algo que
parece muy simple en palabras pero no fácil de alcanzar en la práctica
del día a día en el mundo organizacional.
Chandler señala finalmente que se le ha prestado poca atención a la
historia de la administración de negocios a pesar de la enorme
influencia que ha tenido en el desarrollo económico. Sugiere que como
una nueva función económica en las sociedades debe tenerse en cuenta la
de control y coordinación administrativa, siendo necesario a su vez,
para desarrollarla, la creación de una nueva especie, el gerente
asalariado.
· Gouldner, Alvin W.
Alvin Gouldner nació en 1920 y falleció en 1980. Desempeñó labores
académicas en Washington University, Saint Louis. Estuvo muy interesado
en el rol del conocimiento dentro de la sociedad y también dentro de las
organizaciones siendo un investigador curioso sobre problemas sociales
reportando a la American Jewish Committee además de haber trabajado como
consultor para la empresa Standard Oil de New Jersey.
Podríamos decir que la vida de Gouldner (“The coming crisis of western
sociology”; N. York – 1970 / “Patterns of Industrial bureaucracy”;
Glencoe – 1954) comienza como resultado de la misma existencia de Max
Weber. Así como Weber (“The theory of social and economic organization”;
Oxford – 1947) desarrolla la hipótesis básica que los participantes
organizacionales donde éstos cumplen con las reglas, normas y
procedimientos y al mismo tiempo obedecen órdenes, Gouldner se esfuerza
en aplicar los conceptos de burocracia pero se encuentra con
dificultades en su funcionamiento. Weber se pregunta: ¿Sobre qué base
los que promulgan las normas y dan las órdenes realmente obtienen y
legitiman su autoridad? Y en respuesta a esta pregunta Weber no ha
prestado atención al fenómeno de “oposición” y tampoco al de negar
consentimiento por parte del subordinado. Gouldner sugiere que en la
transferencia de un sistema tradicional o carismático hacia un arreglo
organizacional de tipo burocrático, es muy frecuente que se encuentre –
entre otras cosas – oposición de parte de los subordinados incluso de
aquellos superiores que son “expertos”.
En un estudio muy detallado realizado en una empresa minera en los
Estados Unidos, Gouldner identifica algunas de las consecuencias
disfuncionales de querer implantar una organización burocrática. La
forma en que operaba la mina era de tipo “permisivo”, existiendo pocas
normas y reglas, el personal no estaba sujeto a supervisión cercana, y
en el caso de errores siempre existía una segunda oportunidad. Se
operaba bajo una atmósfera de relax donde la actitud de los trabadores
hacia la empresa era positiva. Dentro de este esquema hizo su ingreso un
nuevo gerente que trató de implementar medidas características de
organizaciones burocráticas basadas en reglas y normas, lo que
desencadenó una serie de consecuencias disfuncionales que aumentaron el
conflicto y las diferencias entre el personal y la empresa, que se
precipitó en una huelga general.
Estas y otras observaciones de Alvin Gouldner fueron muy tomadas en
cuenta en el monumental trabajo de Herbert Simon y James March titulado
Organizaciones (1958). Las consecuencias disfuncionales que Gouldner
identifica no facilitan el proceso para que la organización burocrática
de Max Weber alcance niveles de alta eficiencia, como éste último
postula. Según Alvin Gouldner estas consecuencias negativas para la
empresa como resultado de la transición hacia la organización
burocrática dan origen a diversas patologías que el mismo denomina como
diversos tipos de burocracia. Ellas son: 1. la burocracia bufona; 2. la
burocracia representativa, y 3. la burocracia centrada en los castigos.
No necesariamente estos tres tipos de burocracia toman forma en
distintos arreglos organizacionales; es muy posible que co-exista una
combinación de dos o más de estos tres tipos de burocracia en una misma
organización.
La burocracia bufona es aquella donde las normas son impuestas desde
afuera de la empresa y tanto los subordinados como los superiores no las
consideran legítimas. El status de los participantes organizacionales no
es obtenido como consecuencia de cumplir con estas normas... sino más
bien por violarlas. Por ejemplo las compañías de seguro no se hacen
responsables de lo siniestros ocurridos por fumar en sitios prohibidos y
el status de los incumbentes es alcanzado por fumar en estos sitios
prohibidos. Algo parecido ocurre dentro de las instituciones educativas
cuando el maestro expulsa al patio del colegio temporalmente a un alumno
por no prestar atención en clase... lo que le adjudica un status
especial a este estudiante frente al resto de sus compañeros. Los
retornos adjudicados por grupos externos a la empresa tienen un efecto
similar. Es de destacar que en este tipo de organizaciones el clima
organizacional muchas veces es mucho más alto que lo habitual y tanto la
satisfacción como la moral de los participantes pueda ser satisfactoria.
Incluso es muy común que en este tipo de empresas los participantes
organizacionales tengan una alta propensión a quedarse dentro de la
empresa mostrando satisfacción con la entidad.
En la burocracia centrada en los castigos, tanto las reglas como las
normas y procedimientos son una respuesta a las presiones que pueden
originarse desde la gerencia o desde los trabajadores. El intento busca
obligar a la otra parte a cambiar sus conductas. Como por ejemplo
podemos citar los relojes que se instalan para verificar la hora de
ingreso y salida del personal. En este tipo de burocracia la gerencia
intenta alcanzar cumplimiento a través de reglas y normas pero hay que
tener en cuenta que existe una distancia muy grande entre los resultados
deseados y los resultados alcanzados ya que pueden existir acciones que
repelen los intentos originales; la solidaridad entre los subordinados a
través de grados de cohesión altos, puede llegar incluso a imponer
normas sobre la misma gerencia. El problema con este sistema consiste en
que usualmente una sola de las partes considera legítimas las normas y
reglas, pudiendo ser los superiores o los subordinados. El problema con
este sistema burocrático centrado en castigos consiste en que el
incumplimiento en cuanto a las órdenes es considerado como desobediencia
lo que aumenta la tensión y el conflicto entre los superiores y los
subordinados.
Bajo la burocracia representativa las normas y reglas son promulgadas
por expertos cuya autoridad es en general aceptada por todos los
participantes organizacionales. Bajo esta situación se obtiene
cumplimiento organizacional con algún tipo de conflicto, pero poco
conflicto manifiesto. Existe bajo este tipo de burocracia una razonable
compatibilidad entre los valores de la organización y los del personal.
En alguna forma podemos decir que Gouldner aquí coincide con otros dos
grandes autores de teorías y prácticas organizacionales como lo son
Frederick Taylor y Henri Fayol ““Industrial and general administration”;
London – 1930) quienes sugieren que la autoridad está basada en el
conocimiento y expertise técnico en lugar de la posición.
Las implicancias de Gouldner debieran ser tenidas en cuenta muy
especialmente por los empresarios y emprendedores en Latinoamérica, ya
que un modelo de tipo mecanicista parece estar entre los más usados y
puestos en vigencia. Es de señalar que las normas pueden tener efectos
tanto positivos como negativos, lo que resulta en consecuencias
anticipadas y no-anticipadas. En realidad cuando las organizaciones se
esfuerzan en poner en vigencia un modelo de tipo burocrático basado en
normas, reglas y procedimientos, uno de los principales motivos de ello
busca superar los problemas resultantes de una supervisión muy estrecha
o cuando el alcance del control es demasiado grande. De modo que las
normas pueden ayudar a reemplazar el lenguaje verbal del superior
creando obligaciones a ser cumplidas por el subordinado; sin embargo hay
que también tener en cuenta que el grupo informal puede muy bien ser más
fuerte que las normas y en muchas circunstancias éstas pueden llegar a
establecer estándares que van en contra de los reglamentos. Otra de las
consecuencias disfuncionales de los reglamentos tiene que ver con que
presentan la ventaja de “dar órdenes a distancia” pero aquí también las
órdenes a distancia pueden dar lugar a una burocracia bufona donde los
participantes consideran absurda la autoridad de los superiores. Las
reglas y normas tienen otros inconvenientes; por lo general establecen
niveles de productividad promedio desestimulando a los altamente
productivos.
Existe una crítica adicional que realiza Gouldner y que es seguida por
otros importantes estudiosos de empresas y organizaciones como ser
Víctor Thompson (“Modern organization”; Knopf – 1967) que son de
aplicación directa a organizaciones de servicios como ser las de salud y
educación, entre otras. Gouldner sugiere que existe una contradicción
interna dentro del modelo burocrático ya que es difícil tener un sistema
de autoridad basado en expertos que encuentra sustento en el grado de
expertise y profesionalismo y otro que está basado en la jerarquía y la
disciplina que tiene más que ver con la posición que ocupa la persona.
Para ello Gouldner distingue entre quienes llama “cosmopolitanos” que
tienen un grado pequeño de lealtad hacia la empresa y grande hacia su
profesión mientras que los “locales” tienen una gran lealtad hacia la
empresa. Alvin Gouldner un paso más allá y señala que el ingreso de
profesionales en las empresas puede ser una fuente de conflicto
adicional ya que en muchas ocasiones tienen conocimiento por encima de
los superiores jerárquicos. En el libro del Dr. Donald Cole y Eric
Gaynor se hace mención a éste fenómeno particular de los profesionales y
los conflictos que estos viven dentro de la empresa, presentando una
resolución a éste dilema bajo la forma de un “suicidio profesional o
asesinato organizacional”.
Para Gouldner las ciencias sociales deben tener un rol crítico dentro de
la sociedad privilegiando la libertad y autonomía de las personas. Las
organizaciones mecanicistas presuponen postulados del hombre que van más
allá de lo mecanicista. Nosotros, como seres biológicos podemos operar
bajo ciertas rutinas, pero la excesiva preponderancia de las mismas en
el mundo organizacional pueden tener consecuencias disfuncionales para
nuestro desarrollo como personas.
· Jaques, Elliot
Elliot Jaques (“Requisite Organization”; Cason Hall & Co. – 1990: otros:
“The changing culture of a factory” - 1951 / “Time-span handbook” - 1964
/ “Glaciar Project papers” con Wilfred Brown - 1965 / “The form of time”
- 1982 / “Free enterprise, fair employment” - 1982 / “Creativity and
work “– 1988). se graduó en Psicología en la Universidad de Toronto y en
Medicina en John Hopkins Medical Col. Luego de trabajar en la armada
canadiense formó parte del staff del Tavistock Institute of Human
Relations donde durante varios años condujo un trabajo de investigación
en la Glacier Metal Company, haciendo uso de la técnica conocida bajo el
nombre de action research.
Jaques estuvo siempre muy interesado en integrar el desarrollo
individual con las de las comunidades y los países, y como esto era
posible de ser logrado a través de las organizaciones. Para Elliot las
medidas adoptadas por los economistas monetaristas y también los
Keynesianos son totalmente inapropiadas para solucionar problemas
inflacionarios que a su vez causan el desempleo. Uno de los principales
argumentos de Jaques consiste en que todas Nación genera tanto trabajo
para su población como realmente desea hacerlo, independientemente de
las condiciones económicas prevalecientes.
Sin embargo existe una condición necesaria para conseguir el pleno
empleo sin inflación que puede darse a través de pagos equitativos
diferenciales como resultado de un consenso político basado en una
escala de pago por trabajo equitativo sujeto a distintos niveles de
“discreción del alcance temporal” (ver el trabajo de Elliot titulado
“The measurement of responsibility”.
La discreción del alcance temporal sugiere que el principal
criterio para evaluar la importancia de un trabajo está basado en “la
duración y extensión del tiempo entre el período de toma de decisiones
de una persona y la revisión y evaluación de las mismas.” Usualmente en
los niveles inferiores de la organización los controles son efectuados
frecuentemente, mientras que se espera que el control de las decisiones
tomadas en los niveles superiores a veces tiene una duración muy
prolongada, pudiendo transcurrir incluso varios años.
Una de las observaciones de Jaques muestra que estos aumentos en la
discreción del alcance temporal no necesariamente se dan en una forma
continua a medida que uno sube en la pirámide organizacional; más bien
los aumentos son escalonados y los divide en siete etapas:
- hasta tres meses,
- hasta un año,
- dos años,
- cinco años,
- diez años,
- veinte años,
- y más de veinte años.
De ésta manera se reconocen diferencias entre las distintas categorías,
lo que a su vez justifica una diferencia en la paga. Aquellos que están
en el primer nivel (hasta tres meses de discreción del alcance temporal)
aceptarían que aquellos en el nivel dos (hasta un año de discreción del
alcance temporal) obtuvieran una mejor paga y considerarían injusto que
así no fuera.
Y ésta es una de las preguntas principales que se formula Jaques : ¿
Cómo podemos lograr que un nivel de pago sea el correcto para un tipo de
trabajo en particular, y más especialmente, cómo podemos hacer que el
mismo sea justo y equitativo en relación a “otro” trabajo y otra paga ?
Para aquellos interesados en justa paga como una teoría motivacional se
sugiere que revisen el excelente trabajo realizado por Adams sobre
“equity theory”.
Jaques sugiere que las personas son más efectivas cuando la posición que
ocupan dentro de la organización guarda una relación apropiada entre el
pago y la discreción del alcance temporal, algo que casi ningún otro
autor ha prestado atención a pesar de la importancia de la remuneración
como factor motivacional.
En un trabajo de campo el autor muestra como para aquellos que tenían un
alcance temporal de tres meses se percibía como equitativo un ingreso de
unas 7.000 libras esterlinas en Inglaterra y unos 20.500 dólares en los
Estados Unidos de Norteamérica. Para aquellos con un alcance temporal de
dos años los importes variaban significativamente: eran de 19.500 libras
esterlinas en Inglaterra y 60.000 dólares en los USA.
Es importante destacar asimismo que para Jaques una burocracia es aquel
tipo organizacional donde los empleados responden ante sus superiores
por los trabajos que ellos realizan lo que no siempre es aplicable a los
profesores universitarios como tampoco a los representantes sindicales.
En organizaciones de tipo burocrático tales como las empresas y
corporaciones multinacionales, las entidades gubernamentales y las
fuerzas armadas, a medida que uno asciende en la jerarquía piramidal se
incrementa la discreción del alcance temporal y que las siete categorías
básicas arriba descriptas están relacionadas con niveles de competencia
mental que va desde el pensamiento concreto en la base de la pirámide
hasta el desarrollo de modelos abstractos y de creación institucional en
la cúspide de la empresa. Y las capacidades para poder funcionar con
niveles mayores de abstracción con un alcance de discreción temporal
mayor al tope de la empresa, son definitivamente características típicas
de las burocracias efectivas y eficientes, que han de ser aceptadas en
general por los participantes organizacionales, lo que a su vez permite
un pago equitativo sustentado en la capacidad sin hacer prevalecer una
plusvalía derivado del trabajo posicionado en los niveles inferiores.
Una característica presente en el trabajo de Jaques durante su carrera
tiene que ver con una práctica de consultoría especial, atendiendo a
reuniones donde salen a luz los factores personales, sociales y
técnicos. Entre los hallazgos a tener en cuenta por los practitioners se
ha encontrado que muchos de los problemas tratados en estas reuniones no
eran más que síntomas de problemas de más largo alcance y de mayores
implicancias.
También se aprendió a través de ellos que las personas al participar en estas reuniones – cuyas actividades a veces estaban en conflicto o por lo menos eran de carácter confuso en relación con las tareas asignadas a su sector particular – sentían la necesidad de que sus roles y status fueran más claramente definidos tanto para ellos como en relación a terceros.
Esta implicancia tampoco es tenida usualmente en cuenta por los
practitioners y directivos de las empresas, agregando confusión
organizacional que puede precipitar situaciones de suicidio profesional
o asesinato organizacional (Dr. Donald Cole y Eric Gaynor).
También deberían tener en cuenta los hallazgos de Jaques aquellas
personas que están interesadas en lo que sucede en las filiales de
corporaciones multinacionales dentro del ámbito latinoamericano. Es
probable que lo que tienen estos jóvenes profesionales al ingresar a
estas corporaciones pueda no coincidir con lo que sucede en la vida
organizacional, y el aprendizaje de este hecho no siempre es fácil sino
más bien doloroso y perjudicial para la carrera de un profesional.
· Mintzberg, Henry
Henry Mintzberg se graduó en MIT – Sloan School of Management y durante
muchos años ha enseñado Management en la ciudad de Montreal, Canada, en
Mc Gill University, siendo también Profesor Visitante en Francia (University
of AISS-en-Provenle).
La pregunta que Henry Mintzberg (“The nature of managerial work”;
Prentice-Hall – 1970 / “The structuring of organizations”, Prentice-Hall
– 1979 / “Structures in five: Designing effective organizations”;
Prentice-Hall – 1983) se formula tiene que ver con ¿ Qué es lo que hacen
los gerentes cuando trabajan? y además: ¿ En qué tipo de arreglo
organizacional trabajan los gerentes? En una buena medida Mintzberg no
toma como válidos los supuestos de la organización burocrática y también
cuestiona los marcos conceptuales de Frederick Taylor y Henry Fayol. Los
gerentes representan un eslabón muy importante entre la estrategia de
los directores y las tácticas y procedimientos a llevarse a cabo en los
niveles inferiores de la organización. Y, siguiendo a Mintzberg, los
gerentes no siempre hacen lo que les es encomendado; más aún, hacen
otras cosas que no le son encomendadas.
Podemos incluir a Henry Mintzberg entre el grupo de investigadores y
académicos de “alto pragmatismo”. El ha demostrado que existe una enorme
diferencia entre lo que hacen los gerentes y lo que se les ha pedido que
hagan. Sus trabajos de campo muestran que los gerentes tienen una
importante preferencia hacia los “contactos verbales” empleando mucho
tiempo en las conversaciones; por ello que no están muy lejos de la
verdad aquellos que ven a las empresas como un arreglo conversacional.
Además y durante su trabajo los gerentes realizan distintas actividades
como ser pausas, interrupciones, resúmenes, variaciones, divisiones y
fragmentaciones, convocaciones, arranques, medio juego y finales.
Teniendo en cuenta la naturaleza fragmentaria de las actividades del
gerente sugiere que los gerentes desempeñan distintos roles en el
desempeño de sus actividades que, según Mintzberg son diez en total, las
cuales a su vez pueden llegar a ser agrupadas en tres importantes áreas:
- interpersonal,
- informativa,
- y decisoria.
A su vez el área interpersonal da cobertura a tres roles principales:
Cabeza “aparente”, como resultado de la necesidad de ejercer la
autoridad formal derivado de la posición que ocupan como representantes
dentro de la empresa;
Líder. En su calidad de líderes los gerentes deben ser capaces de
integrar efectivamente las necesidades de la entidad con los de los
participantes organizacionales que están bajo su mando;
Ligazón. Estudios de campo sobre actividades en el trabajo han mostrado
que las relaciones horizontales son importantes para un efectivo
desempeño gerencial, tejiendo, construyendo y manteniendo una red de
contactos y relaciones que son de vital importancia.
Otra área importante, es la que Henry Mintzberg agrupa bajo el nombre de
“informativa”. No es el único que nos hace saber la importancia de lo
cognitivo en las organizaciones, para lo cual muestra algunas semejanzas
con Herbert Simon y James March. Esta tarea de coleccionar, diseminar y
transmitir información incluye tres roles principales:
Monitoreo. La función de monitorear lo que sucede en la organización,
recibiendo información tanto de los eventos y sucesos internos y
externos y transmitirlo a su vez a otros, está entre las actividades más
importantes de los gerentes.
Transmisor. A este proceso Henry lo denomina como rol de transmisión o
diseminación, que está relacionado con pasar información de facto
(basado en los hechos) o interpretativa (basada en actos reflejos de
nuestras percepciones y sensaciones).
“Locutor”. La organización existe en su contexto gracias a las
contribuciones de los Clientes y de los proveedores, entre otros. En su
accionar diario los gerentes deben emitir información hacia fuera de la
organización tanto al público en general como a personas que están en
posiciones de influencia.
Como los autores que están dentro del enfoque cognitivo, Henry Mintzberg
considera el rol decisorio como el de mayor importancia dentro de todas
las actividades gerenciales. Dentro del rol decisorio Mintzberg
identifica a cuatro de ellas:
Entrepeneurs. Las organizaciones se caracterizan por tener dos
orientaciones muy claras: 1. la de parametrizar el comportamiento de los
participantes organizacionales; y 2. la de rutinizar todo lo que es
rutinizable. La conjunción de éstos dos postulados ante situaciones de
cambio en el contexto hacen indispensable que las “cosas cambien” y se
hagan de una manera distinta. Esta es la tarea del gerente en su calidad
de entrepeneur, para Henry Mintzberg. Es probable que los gerentes
tengan que iniciar el cambio e incluso tomar acción directa decidiendo
qué es lo que se va a hacer. Se entiende que estos actos son realizados
en forma voluntaria y no por imposición, ya que si así fuera no
estuviesen los gerentes desempeñándose como entrepeneurs.
Manejador de disturbios. Por supuesto que en las organizaciones no todo
funciona como se organiza desde el mismo instante de su creación y
tampoco en base “a lo que la cúspide tiene en su cabeza”. Existen mucha
turbulencia que hace poco predecible el escenario futuro e incluso a
veces el actual, y muchas de las cosas sobre las cuales deben actuar los
gerentes están fuera de su control. Esta tarea gerencial de planear un
escenario estable temporal y de reaccionar ante los cambios suscitados
es una tarea vital de todo gerente que el no debe olvidar.
Distribución de recursos. A contrario de lo que muchos gerentes piensan,
el rango de recursos que cada uno de ellos tiene disponible es enorme...
y muy pocas veces usado en los intereses de la empresa. Los gerentes
toman decisiones permanentemente respecto de cómo asignar recursos de
todo tipo, como ser: dinero, gente, equipos, y tiempo entre otros. Y,
según Mintzberg, no debemos olvidar que al distribuir los recursos los
gerentes están distribuyendo el tiempo, planeando trabajos, y
autorizando acciones entre otros.
Negociación. Este es un muy importante rol a los ojos de Henry Mintzberg
quien lo incluye dentro de la categoría decisoria ya que “intercambiando
recursos en tiempo real”. Permanentemente el gerente está negociando con
otros dentro y fuera de la empresa, y en esas instancias está tomando
decisiones respecto del grado en que compromete recursos
organizacionales.
Habiendo centrado su interés en lo que realmente hacen los gerentes,
Henry Mintzberg sugiere que dentro de los diez roles descriptos, la
información tiene un rol vital. Los gerentes en gran medida determinan
la importancia y prioridad de la información. Y debe tenerse en cuenta
que por medio de las habilidades interpersonales adquieren la
información y como resultado de la toma de decisiones ponen la
información en acción.
Las implicancias de Henry Mintzberg son de largo alcance para aquellos
interesados en los procesos de efectividad y eficiencia organizacional.
Sin embargo, en Latinoamérica los conceptos y prácticas derivados del
trabajo de Henry han sido poco escuchados y menos aún puestos en acción.
Los profesionales hoy día no saben a qué se debe que tienen problemas en
insertarse dentro de las organizaciones, en especial en las grandes
corporaciones multinacionales. Si tuvieran en cuenta el excelente
trabajo de Mintzberg se hubieran “alertado” por decir lo menos, de la
cada vez menor importancia de la discreción profesional en corporaciones
donde a través del sistema binario de la tecnología informática la
información – y consiguiente toma de decisiones – se realiza sin
necesidad de esta importante fuerza Diplomada (es lamentable que los
Centros de Altos Estudios y las mejores Universidades tampoco hacen
mucho al respecto).
Para mayores detalles ver el libro del Dr. Donald Cole y Eric
Gaynor: “Suicidio Profesional y Asesinato Organizacional”. Los procesos
integrados de la Organización con su fuerza de inputs a través de
metodologías como “Supply Chain Management” y con su fuerza de outputs –
Clientes la herramienta metodológica “Customer Relationship Management”,
hacen cada vez menos importante la discrecionalidad y racionalidad que
representaba la contribución más significativa de la fuerza profesional
en las grandes corporaciones. Y este proceso no está para quedarse sino
mas bien para avanzar (Eric Gaynor – Congreso de The Organization
Development Institute, Zimbabwe).
Volviendo a Mitzberg debemos destacar que debido a la importancia que
este le asigna a la información arrastra también tempranamente el
concepto de aprendizaje organizacional y en especial el de la fuerza
gerencial. Henry sostiene que el gerenciamiento es un arte y como tal
deben ellos tratar de aprender continuamente respecto de las situaciones
que ellos vivencian y que aprenden a través de “otros”. Podríamos decir,
siguiendo a Mintzberg, que las escuelas de Management han sido bastante
efectivas en entrenar tecnócratas a operar con problemas estructurados
más que a operar con situaciones no-estructuradas.” Eric Gaynor sostiene
que la mayor parte de los mejores centros de altos estudios y también
las mejores Universidades dedican la inmensa mayoría de su tiempo a
explicar fenómenos que suceden en situaciones límites... que no se dan
en la realidad (Congreso de Desarrollo Organizacional, Buenos Aires,
Mayo 2002).
Como hemos mencionado al principio de esta sección, Mintzberg además de
investigar qué es lo que realmente hacen los gerentes, dedicó mucho de
su tiempo a aprender sobre los tipos de arreglos organizacionales en que
los gerentes hacen cosas. Y para ello desarrolla una tipología muy
particular que debe ser tenida en cuenta por aquellos interesados
especialmente en las transiciones organizacionales. Y ellas son en total
cinco las cuales Mintzberg denomina “Structure in Fives”; se detallan a
continuación todas ellas en inglés, respetando al autor:
Simple Structure (Estructura simple)
Machine Bureaucracy (Burocracia mecanicista)
Professional Bureaucracy (Burocracia Profesional)
Divisionalized Form (Estructura Divisional)
Adhocracy (Organización Ad-Hoc)
Bajo la forma de Estructura simple predomina en la organización la
“estrategia en la cúspide” pudiendo ser el Directorio, el Presidente o
el Gerente General acompañados por su staff de tipo personal. Bajo esta
forma se ejerce una fuerte influencia hacia la centralización, logrando
la coordinación a través de una supervisión directa desde arriba hacia
abajo ya que el poder está centrado en la cúspide.
Por lo general este tipo de empresa no desarrollo planes y programas formales (mucho de lo que está en la cúspide está en la cabeza del líder), no hay mucho énfasis en capacitación y entrenamiento (el sistema de ingreso y permanencia está basado en que “o nada o se ahoga”), los procedimientos formales son reemplazados por las comunicaciones verbales, y encontramos alta flexibilidad típica del arreglo “organicista” a que hace mención Burns (1961).
No existe una “estructura técnica”, el staff de apoyo es mínimo, no existe una clara diferenciación entre las gerencias y los niveles de jerarquía son mas bien reducidos. En realidad la mayor parte de las empresas surgen y se originan sustentando su desarrollo en este modelo que es el prevaleciente durante los primeros tiempos.
Más aún, existe mucha evidencia que una gran cantidad de empresas prefiere mantenerse dentro de este arreglo antes de crecer y tener que adoptar las otras formas organizacionales. Una tienda minorista, un concesionario automotor, una industria incipiente, una nueva escuela puede llegar a adoptar esta forma.
La literatura de Harvard sugiere que no es éste arreglo
organizacional un modelo de crecimiento, pero se olvida que dentro de
este tipo de empresa se crean las organizaciones que dan trabajo a más
del 80 por ciento de la población empleada en el planeta con trabajo
genuino, y que son éstas personas las que permiten a las grandes
corporaciones tener un gran número de Clientes.
Diversos trabajos de campo y de investigación realizados por Eric Gaynor
(1979, 1993, 1997) muestran que muchas veces el personal se siente muy
cómodo en este tipo de empresa ya que tienen una misión y sentido en la
vida más allá de los productos y servicios que entregan al mercado. Por
supuesto que muchas personas se sienten resentidas en relación con el
tipo más bien autoritario – paternalista que parece contradecir las
prácticas democráticas. Quizás el punto más vulnerable de este tipo de
organización tiene que ver con el hecho que un simple ataque de corazón
elimina todo el componente de coordinación que sostuvo a la empresa
durante largos años.
Cuando la organización toma la forma de “Burocracia Mecanicista” es la
estructura técnica la que predomina lo que incluiría al personal de
planeamiento, del área de estudios de tiempos y movimientos, de
investigación operativa, capacitación y planeamiento y control de la
producción.
Se incorporan técnicos y especialistas que hacen más predecible a la organización con lo cual aumentan su grado de seguridad, pero se debe tener muy en cuenta que además se agregan costos – relativamente altos – para los que cumplen con estas tareas. Teniendo en cuenta el grado de especialización de estas personas es muy común que la empresa en su esfuerzo por ser más predecible, aumente el nivel de estandarización. Toda vez que el trabajo puede ser subdividido en una serie de múltiples tareas de carácter repetitivo y rutinario, es posible desarrollar normas, reglas y procedimientos que en la práctica funcionan como elemento de control.
Cuando las organizaciones eligen este tipo de arreglo, por lo general han pasado por situaciones “caras” donde han aprendido por el método de ensayo y error que un par de fallas las ha puesto al borde de la quiebra, por lo cual el control se convierte en una obsesión. El proverbio con el cual se sienten a gusto en éste tipo de empresa dice algo así: “Qué suerte que tenía Alí Babá... solamente tenía cuarenta ladrones con quiénes tratar.” Este modelo de Burocracia Mecanicista le sigue al modelo de “Estructura Simple” en cuanto al grado de centralización (siguiendo a Pugh).
La diferencia substancial radica en que el poder que estaba concentrado en la cúspide de la pirámide ahora se encuentra repartido en la Tecno-estructura, lo que no siempre asegura alcanzar los resultados previstos y menos aún los deseados. Mintzberg incluiría dentro de ésta categoría a una línea aérea, una empresa fabricante de aceros, un fabricante manufacturero con línea de montaje, una cárcel y probablemente algunos centros educativos que desempeñan funciones custodiales. Son organizaciones que operan en contextos más bien estables con tareas repetitivas.
Sin embargo uno de los grandes problemas que confronta este tipo de
organización tiene que ver con la inmensa cantidad de conflictos
prevalecientes tanto en la relación horizontal como vertical. Recordemos
que la enorme y excelente tarea de coordinación que realizaba el
propietario bajo la organización que toma la forma de Estructura Simple
(hasta el momento del ataque de corazón) no es accionada
satisfactoriamente por la tecno-estructura. Inventos y desarrollos como
el del típico comité no representan una solución de largo plazo; es por
eso que si alguien quiere saber que es un camello ha de seguramente
encontrar esta respuesta:”Es un caballo hecho por un Comité”.
Los problemas que se encuentran bajo el tipo organizacional de
Burocracia Mecanicista que opera bajo la tecno-estructura necesitan ser
superados con especialistas que ya han sido entrenados antes de ingresar
a la organización. No es posible crear un tipo organizacional “superior”
dentro del esquema de la tecno-estructura. Al tener la organización un
“operating core” que se orienta hacia necesidades distintas de los
Clientes, se hace también necesario contar con especialistas
profesionales altamente entrenados. Y el tipo de entrenamiento
usualmente viene acompañado por lo recibido antes de ingresar a la
empresa como es el caso de las personas que ingresan a los hospitales y
centros de salud, en universidades y otros organismos de centros
educativos, firmas contables y de auditoría, empresas que prestan
servicios de ISO 9000 que requieren contar con artesanos – profesionales
que dominan su profesión y que han sido no solamente capacitados
integralmente en el ejercicio de su profesión sino también adoctrinados
sobre formas de comportarse.
El trabajo en este tipo de organizaciones se vuelve más complejo lo que dificulta realizar controles sobre las labores, y la obsesión de control no lleva a ningún lugar. Vemos entonces que así como en la Burocracia Mecanicista el funcionamiento consiste en la autoridad derivada de la jerarquía, en la Burocracia Profesional se obtiene cumplimiento a través del expertise de sus profesionales.. Así como los estándares en la Burocracia Mecanicista son establecidos por normas, reglas y procedimientos internos, bajo el arreglo organizacional de Burocracia Profesional son los cuerpos externos de las distintas profesiones (Consejos Profesionales) las que establecen los códigos de conducta, de ética y también las “best practices” para operar (como se da en los Consejos Profesionales de Medicina y de Contabilidad). Cuando se trata de la Burocracia Profesional lo que prevalece es el “operating core”, con la participación de quienes están en el corazón y la médula empresarial.
En una empresa industrial serían los del área de producción, fuerza de ventas y en una empresa de servicios como ser el hospital incluiríamos a las enfermeras y los médicos. En una Universidad, ellos serían el cuerpo de profesores.
Este tipo de organización se percibe como democrática pero tiene problemas grandes en materia de coordinación y jurisdicción. ¿ Quién enseña medicina laboral, el departamento de Medicina o el departamento de Derecho? Como vemos un problema que permanece dentro del mundo organizacional tiene que ver con la coordinación entre los distintos participantes organizacionales.
Ahora bien, en la medida que el tipo organizacional se refleje
en una Burocracia Profesional, el problema es mucho más grande ya que
nos encontramos con distintos super especialistas altamente
profesionalizados quienes sobresalen en su área de expertise, lo que nos
trae a la siguiente pregunta por resolver: ¿ Quién reúne las
competencias para coordinar en estas situaciones de litigio y de
discrepancia?
En el trabajo de Henry Mintzberg emerge un nuevo arreglo organizacional
que es la que más practican las grandes corporaciones multinacionales.
Para Mintzberg en estas empresas existe un “Pentágono” que controla
muchas Burocracias Mecanicistas, y denomina a esta forma bajo la
denominación de Estructura Divisional. Bajo la forma organizativa de
Estructura Divisional es la “línea media”, o las personas que dirigen a
los gerentes, en alguna forma los que lidian con la “estrategia en la
cúspide” y el “operating core”. Podríamos incluir a las Direcciones de
Ventas, de Producción y de Compras dentro de una industria manufacturera
como así también a los gerentes que reportan a ellos. Muchas veces la
Estructura Divisional no es más que una Burocracia Mecanicista que se ha
diversificado en el espacio.
Es posible que cada una de las divisiones tengan cierto grado de autonomía, pero por lo general esta autonomía se existe solamente dentro de márgenes muy estrechos. Cuando las corporaciones multinacionales por cambios en el contexto encuentran sumas dificultades de supervivencia, le pasan a su “competidor” el negocio, o “absorben” el negocio del otro. Se trata de una mera operación financiera que está por fuera del mundo de la empresa (es importante distinguir entre el mundo de la empresa y el mundo del negocio – financiero).
En la película Pretty Woman, al sorprenderse la prostituta por el
excelente nivel de vida de un financista le pregunta: ¿Cómo haces para
vivir? ¿De qué vives realmente? Y el actor principal, en el rol de
financista le hace saber que el vive del mundo de los negocios
financieros (que generan dinero)... para lo cual muchas veces deshace
empresas (que generan trabajo). Mintzberg sugiere que la Estructura
Divisional parece ser la prevaleciente en el mundo actual, pero advierte
que de los cinco diseños organizacionales esta forma organizacional es
probablemente la más vulnerable a los cambios sociales y legales. Otra
razón importante se debe al hecho que el control desde el “Pentágono” es
realizado a través de distintos indicadores cuantitativos, que no toman
en cuenta los aspectos cualitativos que tienen también una importancia
significativa en la supervivencia y crecimiento de la empresa en el
mediano y largo plazo.
Ahora bien, en mercados altamente turbulentos, con Profesiones que
tienen una tasa de vencimiento de unos 7 a 9 años, con necesidades de
los Clientes que se modifican entre 6 y 12 meses, con los principios de
Alvin Toffler (“Future shock”; N. York – 1970) vigentes (novedad,
diversidad y transitoriedad) las cuatro formas organizacionales
descriptas se encuentran ante una gran amenaza. Quizás la Burocracia
Profesional sea la que tiene mejores anticuerpos para sobrevivir, pero
de todas maneras no alcanza a tener el ritmo y velocidad que exigen las
circunstancias actuales. Pero la nueva forma no debería tener una de las
limitaciones de la Burocracia Profesional: el uso repetitivo de
habilidades profesionales estandarizadas. La nueva forma organizacional
debe ser tanto organística como descentralizada.
Surge así finalmente la Organización Ad-Hoc con una de sus partes
prevalecientes que tiene que ver con el “staff de apoyo”. En una empresa
típicamente manufacturera podríamos incluir al departamento de
investigación y desarrollo, el área de relaciones públicas e incluso
podríamos atrevernos a agregar el área de cafetería. Y además del “staff
de apoyo” es importante que este nuevo tipo organizacional cuente con un
“operating core” que estaría conformado por expertos dedicados a la
innovación. Los profesionales en este tipo de organizaciones deberán
mostrar que sus especializaciones incluyen habilidades para trabajar
efectivamente en equipos de trabajo, con especialistas en otras áreas
totalmente distintas. Henry Mintzberg identifica dos variantes de la
Organización Ad-Hoc: la operativa que trabaja directamente para los
Clientes y la administrativa que está más bien orientada hacia un
proyecto (como la NASA). En la naturaleza misma de la Organización Ad-Hoc
encontramos la innovación, que es la razón misma de su existencia... y
también de sus problemas, conflictos y dilemas.
No hemos de encontrar un tipo organizacional puro ya que las
organizaciones están en constante movimiento y lo que también hemos de
encontrar es que todas estas cinco partes tienen su influencia atrayendo
un tipo de arreglo organizacional en particular. Mintzberg especula con
otros arreglos organizacionales donde la ideología prevalece por sobre
el componente racional, a la que denomina Estructura Misionera. En este
tipo de organizaciones los distintos participantes están involucrados en
acciones significativas que le dan sentido a sus propias vidas.
Resumiendo, y según Henry Mintzberg, la Estructura Simple y la
Estructura Mecanicista tienen que ver con el pasado, mientras que la
Burocracia Profesional y la Estructura Divisional pertenecen al mundo
organizacional actual y la Organización Ad-Hoc es el arreglo
organizacional más eficiente para el futuro.
Debemos tomar con pinzas estas importantes sugerencias hechas por
Mintzberg, en especial aquellos que trabajamos y vivimos en
Latinoamérica. En la Jornada de Desarrollo Organizacional realizada en
la Provincia del Chubut, año 2001, Eric Gaynor identifica situaciones
donde cada una de estas distintas categorías organizacionales pueden ser
la mejor forma de manejar las empresas según el tamaño de éstas, el
sector en que trabajan y la etapa de su desarrollo.
· Pugh, Derek
Durante los años 1950 el Dr. Derek Pugh (“The measurement of
organization structures: does context determine form?”; Organizational
Dynamics – 1990) desarrolló una manera muy particular para investigar
estando en la Birmingham College of Advanced Technology, que fue
transformada más adelante en la Universidad de Aston. Una particularidad
del Dr. Pugh y que lo ha beneficiado extensamente en su larga carrera se
debe al hecho que siempre trabajó conjuntamente con otros investigadores
y estudiosos de ciencias sociales, lo que le permitió integrar en sus
concepciones, aspectos multi-disciplinarios. En los trabajos realizados
durante la década de los 60 del siglo pasado Pugh trabajó con distintos
expertos en psicología, sociología, economía, y política y es por ello
que es frecuente ver publicaciones y trabajos de Pugh con otros
renombrados personajes: Child, John; Hickson, David; Hinings, Bob;
McMillan, Charles; Payne, Roy; Pheysey, Diana, siendo conocido este
equipo como el Aston Group.
Este grupo realizó un enorme esfuerzo en integrar métodos de
investigación e hipótesis de psicología organizacional con marcos
conceptuales de economía y sociología. Se destacaron por tres
principales concepciones:
La necesidad de hacer uso de un enfoque multi-variable donde se tengan
en cuenta los distintos atributos en forma conjunta y privilegiando los
distintos grados de las variables en lugar de privilegiar la elección de
una o dos variables donde aparecen el color blanco y el negro. Esto
sugiere que los motivos por el cual las organizaciones son efectivas
tiene mas que ver con una multitud de influencias que con una o dos
variables en particular (tamaño de la organización, o tecnología).
Teniendo en cuenta que las organizaciones van más allá de la existencia
misma de las personas, es recomendable estudiar y analizar los aspectos
no-personales o institucionales teniendo en cuenta para ello la división
del trabajo, los sistemas de control y las jerarquías formales
organizacionales.
Considerando que las organizaciones son entidades completas en sí
mismas, tanto ellas como sus participantes organizacionales deben ser
vistos desde más de una perspectiva. En otras palabras, por ejemplo con
el dilema si es que la persona hace al hombre o al revés, es bueno tener
en cuenta que se presentan ambas al mismo tiempo.
Derek Pugh y David Hickson (“Organizacional structure in its context:
The Aston Program I” – 1976) sugieren que en resumida cuenta el Aston
Group trataba de ligar tres aspectos vitales de toda organización:
su funcionamiento y estructura organizativa;
como estaban compuestos los grupos y su interacción; y
el comportamiento y la personalidad individual.
Este muy ambicioso trabajo del Aston Group tratando de integrar las tres
unidades de análisis (individuo, grupo y organización) se lanzó
estudiando casi 50 organizaciones dentro del área de Birmingham en
Inglaterra.
Las estructuras formales organizativas fueron analizadas en términos de
“grados” de las siguientes variables que se encuentran presentes en los
trabajos de Fayol, Taylor y Weber:
- Grado de especialización de funciones y roles;
- Grado de estandarización de los procedimientos;
- Grado de formalización de la documentación;
- Grado de centralización del sistema de autoridad;
- Grado de configuración de la estructura de roles.
Las tres primeras variables fueron integradas en una sola bajo la
denominación de “grado de estructura de las actividades / tareas” tal
cual eran desarrolladas por el personal. Y la cuarta variable tenía que
ver con el “grado en que está concentrada la toma de decisiones al tope
de la organización”. En este trabajo con 46 organizaciones se
relacionaron estas dos últimas variables con otros factores
organizacionales como ser: propósito organizacional, propiedad de la
empresa, tecnología, tamaño de la organización, entre otros. Entre las
conclusiones podemos mencionar que NO existió relación alguna con
propiedad de la organización y su tecnología. En cambio SI se encontró
una relación entre las variables estudiadas y el “tamaño de la
organización” como así también con “el grado de dependencia respecto de
otra organización”.
Cuanto más grande es la organización sus empleados han de trabajar
mayormente en funciones más especializadas donde los procedimientos se
encuentran altamente estandarizados y la documentación es sumamente
formal, teniendo el arreglo organizacional una forma de tipo burocrática
con alto grado de estructura de las actividades. Por otro lado, y en
relación con “el grado de dependencia respecto de otra organización” –
entendiendo por total dependencia a aquellas organizaciones que son
propiedad de otras teniendo en cuenta que desde fuera de la misma se
suministran todas sus necesidades y se toman todos sus productos /
resultados – va a existir una menor “autonomía en la toma de
decisiones”. Incluso puede parecer que estas organizaciones son
autónomas aunque en realidad no lo son.
Estas conclusiones, y en especial la última de ellas, debiera ser tenida
mucho más en cuenta por los estudiosos, profesionales, académicos,
consultores, y practitioners en Latinoamérica, ya que son de fuerte
aplicabilidad en el caso de empresas filiales de corporaciones
multinacionales. Las implicancias de estas conclusiones van más allá del
mero aspecto organizacional ya que también impactan sobre la unidad de
análisis “individual” y, en especial, en el desarrollo de su carrera.
Muchos profesionales ingresan a filiales de empresas multinacionales
teniendo en su cabeza un modelo organizacional y también un modelo de
desarrollo ideal de carrera que muchas veces no condice con la realidad
(Dr. Donald Cole y Eric Gaynor: “Suicidio Profesional o Asesinato
Organizacional”).
Pugh y Hickson remarcan que estos hallazgos se replicaron en otros
proyectos de estos mismos investigadores, aunque hacen la salvedad de
que muchos de estos elementos se modificaban en el tiempo ya que las
organizaciones cambian en su tamaño y además eliminan (y también
agregan) nuevos documentos. Y es aquí donde los investigadores
incorporan una nueva variable: “elección estratégica”, especialmente
debido a la contribución de John Chile (“Organizational structures,
environment, and performance: the role of strategic choice”; Sociology –
1972).
Aparentemente son los gerentes y los administradores los que “eligen”
que una organización crezca o entre en relaciones de contratación que la
hace dependiente de otra. Son ellos los que eligen los medios de
gerenciar y controlar la “estructura de actividades” y en que medida
concentra la autoridad. Pero no es ésta una relación estática sino más
bien dinámica; una elección tiene un efecto y limita a la siguiente y no
necesariamente más de una variable tiene siempre el mismo impacto
“aumentativo” sobre la otra.
El impacto del grupo Aston ha sido mundial ya que sus investigaciones se
han expandido a países tales como Polonia, Suecia, Israel, India, Japón,
Hong Kong, Estados Unidos de Norteamérica, Inglaterra, Escocia y Canadá,
aplicado en distintos arreglos organizacionales que incluye un espectro
sumamente amplio tales como, empresas privadas, empresas
gubernamentales, sindicatos, municipalidades, e instituciones
religiosas. Entre los hallazgos a nivel planetario podemos citar los
siguientes:
- Alto nivel de centralización en organizaciones dentro de Polonia
- Alto nivel de estructuración en empresas Japonesas
- Menor grado de estructura en empresas paternalistas de Hong Kong
Un hallazgo llamativo es el realizado por un investigador asociado al
Aston Group (L. Donaldson: “Size and Bureaucracy in East and West: A
preliminary meta analysis”; The enterprise and management – 1986) quien
muestra una relación directa entre estructura y tamaño organizacional
pero inversa entre tamaño y grado de centralización. Por otro lado
Hickson, Hinnings y otros han consistentemente mostrado la hipótesis
donde las diferencias están presentes independientemente de la cultura.
Siguiendo con su extenso trabajo de investigación el Aston Group centra
su interés en las burocracias para lo cual llegan a describir cuatro
tipos principales, los cuales a efectos de un mejor entendimiento, no
son traducidos al español que resultan de la combinación de sus dos
variables principales: a. concentración de autoridad, y b.
estructuración de actividades.
Las empresas grandes son lo que ellos denominan “workflow burocracies” y
combinan alto grado de estructura de actividades con una baja
concentración de autoridad.
Las empresas públicas gubernamentales son definidas como “personnel
burocracies” y se caracterizan por no tener mucha estructuración pero
con un alto grado de concentración poniendo especial énfasis en los
procedimientos de selección, promoción y despido de personal.
Organizaciones más pequeñas tanto dentro de la actividad pública como
privada son llamadas “full burocracies” y tienen tanto alto grado de
estructuración como de concentración de autoridad.
Organizaciones pequeñas bajo el sistema de “propiedad” y con la figura
del “propietario” se caracterizan por tener baja estructura y baja
concentración de autoridad.
Una de las riquezas del trabajo del Aston group radica en que le ha
agregado complejidad al tema de “burocracia” que por lo general ha sido
super-simplificado por muchos profesionales y practitioners en
particular. Ellos presentan un modelo más complejo de la burocracia y
entre otros hechos, sugieren que dentro de ésta tipología hay algo que
parece cierto: parece no haber diferencias para aquellos que están al
fondo de la pirámide organizacional independientemente del tipo de
burocracia de que se trate. En cambio aquellas personas que están al
tope de la cúspide organizacional es muy probable que tengan una vida
muy distinta dependiendo del tipo particular de burocracia a la cual
pertenezcan. Contrariamente a lo que muchas personas suponen, los
participantes organizacionales se muestran bastante contentos de
pertenecer a una organización burocrática, según muestran los trabajos
del Aston group.
En otro estudio hallaron que al tope de organizaciones burocráticas
encontraron gerentes que eran más jóvenes y al mismo tiempo mejor
calificados, con mayor flexibilidad y contentos de desafíos. Y al
parecer estas empresas con personas más jóvenes mostraban una tendencia
a crecer más rápidamente tanto en ventas como en activos, de modo que no
necesariamente estas personas se mostraban como más cautos y
conformistas puesto que tomaban riesgos y mostraban un perfil innovador.
Lo que no sabemos es si era la juventud la que originaba el crecimiento
tanto en ventas como en activos o si era el factor crecimiento el que
daba origen a reclutamiento y sostenimiento de personas más jóvenes.
Tanto Hickson como Hinings (“A strategic contingencies theory of intra-
organizacional power”; Administrative Science Quarterly – 1971)
mostraron interés en la segunda unidad de análisis, es decir los grupos
internos pertenecientes a la organización. Con el propósito de aprender
respecto de qué grupos internos ejercen más poder sobre el resto de los
grupos, y también sobre la organización, en una investigación se
orientaron a investigar respecto de “poder intra organizacional”. Este
trabajo daría luz respecto de porqué algunos departamentos con personal
especializado puede llegar a ejercer más influencia sobre la
organización en su conjunto mientras que otros departamentos de la
empresa con niveles menores de conocimiento y especialización, pueden
llegar incluso a ser reemplazados y suplantados por otros. Hickson llegó
a desarrollar una tipología de decisiones adoptada por la dirección
superior que cubría los siguientes grupos:
- esporádica,
- fluida, y
- restringida, mostrando que cada una de ellas tenía un particular tipo
de comportamiento y escala temporal. Por su parte Hinings juntamente con
Greenwood se dedicó a investigar caminos particulares que siguen las
organizaciones bajo situaciones de cambio exitoso, cambio no-exitoso, o
situación de permanencia.
· Weber, Max
Las contribuciones de Max Weber (“The theory of social and economic
organization”; Oxford – 1947) en relación con las Organizaciones están
fuertemente relacionadas con lo que se conoce bajo el término
“Burocracia”. Es sumamente desafortunado que en el lenguaje cotidiano se
haga referencia a la misma con un significado totalmente opuesto a la
concepción de su creador, lo que resulta sumamente paradójico.
Max Weber (1864-1920), de nacionalidad alemana, dedicó la mayor parte de
su vida a la actividad académica habiendo sido un miembro de la
universidad de Berlín. Weber dedicó muchas de sus energías al desarrollo
histórico de las civilizaciones lo que realizó a través de la sociología
de la religión y también la sociología de la economía. Estudió en
detalle el desarrollo económico desde los tiempos pre-feudales y se ha
destacado por el alcance religioso al integrar distintas religiones como
el cristianismo, judaísmo y budismo. De la combinación religiosa con el
desarrollo económico emerge una parte central de su trabajo considerado
como “ética protestante” y su impacto económico sobre el desarrollo de
Europa Occidental y los Estados Unidos de Norteamérica.
Una de las más importantes contribuciones de Max Weber tiene que ver con
el impacto de las relaciones de autoridad dentro de las organizaciones.
La pregunta que tiene interés en contestarse Weber tiene que ver con: ¿
A qué se debe que las personas obedecen y cumplen con las instrucciones
que reciben? Para ello Weber diferencia el concepto de poder del de
autoridad. Poder tiene que ver con la habilidad de conseguir que las
personas obedezcan, mientras que la autoridad es el cumplimiento
voluntario como resultado de órdenes recibidas.
Partiendo del concepto de autoridad Weber analiza tres distintos tipos
de Organización, y elige a la organización burocrática como el tipo
dominante basado en que, según su opinión, este tipo de arreglo
organizacional tiene una mayor eficiencia técnica.
The Organization Development Institute International ha desarrollado
diversos trabajos de campo y de investigación en los últimos años y, el
resultado de los mismos, muestra un distanciamiento importante entre lo
que los Directivos, Ejecutivos y Profesionales piensan que es el modelo
burocrático en relación con lo que Max Weber concibe como Burocracia
(ver Presentación de Eric Gaynor Butterfield, Dublín, 1999).
Weber concibe tres tipos principales bajo las cuales se legitima la
autoridad, distinguiéndose entre ellos por la elección de cómo es
validada la legitimidad organizacional. El cumplimiento organizacional
puede conseguirse sobre bases “tradicionales” sustentado en la santidad
de tradiciones históricas y la legitimidad consiguiente basada en la
autoridad del status de aquellos que están dependiendo de ellos. Bajo
esta autoridad tradicional, el cumplimiento organizacional es obtenido a
través de la obediencia hacia la persona que depende de la autoridad
suprema. La obligación de obedecer es independiente de una orden
impersonal; es mas bien resultado de una lealtad personal dentro de un
área de obligaciones basadas en la costumbre y las tradiciones.
Otro tipo es el que se fundamenta en el carisma. En este caso el
cumplimiento organizacional es conseguido como resultado de una devoción
a una persona en particular, sustentada en su excepcional santidad,
carácter ejemplar y heroísmo. Esto incluye asimismo la obediencia a los
patrones normativos, órdenes e instrucciones que son revelados por este
líder carismático. En este caso de autoridad carismática, es el líder
carismáticamente calificado quien es obedecido por la confianza personal
que es depositada en el (y en su “revelación”, heroísmo o cualidades de
tipo ejemplar). Esto se da, siempre y cuando esto funcione dentro del
alcance que tiene la creencia del individuo dentro del carisma del
líder.
El tercer tipo “puro” está basado en lo racional. El cumplimiento
organizacional es aquí obtenido sobre la legitimidad de reglas y
normativas y el ejercicio de aquellos elevados a posiciones de
autoridad, quienes, bajo dichas reglas tienen autoridad legal para
emitir órdenes e instrucciones (autoridad legal).
La autoridad legal / racional – y su consiguiente efectividad -, depende
principalmente de la aceptación respecto de la validez de los siguientes
conceptos y prácticas que son mutuamente interdependientes.
Cualquier norma, regla o disposición legal puede ser establecida por
acuerdo o por imposición, sobre la base de principios racionales o de
logística o ambos, siendo obedecidos aunque más no sea que parcialmente,
por el grupo corporativo. Esto incluye por lo general a todas aquellas
personas dentro de su propia esfera de autoridad o de poder. Por lo
tanto la organización es un sistema activo en el tiempo donde las
funciones son resultado de las reglas y normas.
Todo cuerpo legal consiste principalmente de un cuerpo integral de reglas y normas conceptuales (abstractas) que han sido establecidos intencionalmente. Más aún, la administración de este cuerpo legal consiste en la aplicación de estas normas a muchos casos particulares donde además de las variables independientes e intervinientes, surge la “situación” como un aspecto puntual a tener en cuenta. La delegación tiene una presencia fundamental sobre la cual se construye un esquema de “jerarquías”, donde cada oficina inferior se encuentra bajo el control y la supervisión de una oficina superior. Las oficinas inferiores se reservan el derecho de “apelar” y hacer llegar las “quejas” en un circuito de abajo hacia arriba. El esquema jerárquico sugiere que los cambios pueden ser impuestos desde arriba o, eventualmente, la responsabilidad por dichos cambios puede también ser dejada en manos de la oficina inferior, como resultado de la “queja original”.
Consecuentemente la persona con autoridad, es ocupante de “un puesto” (u oficina). Como consecuencia de su status ejerce acciones, las cuales incluyen órdenes instruidas a otros, estando sujeto el mismo a una orden impersonal hacia la cual se han de orientar sus acciones y comportamientos. Esto es válido para todas las personas que tienen autoridad legal, incluyendo asimismo al propio Presidente.
El puesto (o la oficina) da presencia de un área específica de
competencia. Y esta competencia da lugar a un órgano administrativo que
incluye principalmente: - una esfera de obligaciones para realizar
funciones que son parte de una división del trabajo; - un incumbente que
tiene la autoridad necesaria para realizar estas funciones; y – una
clara definición de los medios de compulsión y su uso.
La persona o incumbente que obedece a la autoridad (cumplimiento
organizacional) lo hace en su calidad de “miembro” de un grupo
corporativo y lo que realmente obedece es – únicamente –la misma “ley”.
Los derechos que tiene el “oficial” no son de apropiación para el mismo,
sino que mas bien tienen como propósito asegurar el carácter
independiente y objetivo relacionado con el manejo de la oficina, de
modo que todo sea orientado hacia las normas relevantes. La autoridad
legal puede ser ejercida de distintas maneras.
Una característica adicional es el hecho que los miembros del cuerpo corporativo, en la medida que obedecen a una persona con autoridad, no deben esta obediencia a “él” como un individuo, sino a la orden impersonal. Por lo tanto, el cumplimiento organizacional se obtiene independientemente de las personas, y son mas bien función de las reglas, normas e instrucciones formalizadas.
El conjunto de reglas y normas que regulan la conducción de una oficina, pueden ser tanto reglas técnicas (básicamente fundamentadas en la eficiencia “profesional”) como normas (establecidas por “fuera” del profesionalismo y mas bien relacionadas con “la organización en su conjunto”). Para Weber el entrenamiento es absolutamente necesario. Resulta obvio bajo estas circunstancias que únicamente una persona dotada de entrenamiento técnico está en condiciones de ser un miembro organizacional, y por lo tanto solamente estas personas son candidatas a ocupar posiciones “oficiales”. El oficial trabaja completamente por separado de la propiedad de los medios de producción y administración y tampoco tienen apropiación de las posiciones. Además, el oficial está sujeto a una disciplina y control que son tanto sistemáticos como estrictos en la conducción de su oficina.
La empresa está organizada de una forma donde la propiedad está separada tanto de los medios de producción como de la administración. Todo el personal de la empresa, desde los más altos funcionarios hasta los niveles inferiores, no tiene participación alguna en los medios de producción ni en la administración. Ambas son mas bien provistas a ellos, y los “oficiales” están obligados a rendir cuenta del uso de las mismas. Los miembros organizacionales son remunerados generalmente bajo un salario fijo (en dinero), con un derecho a una pensión. El oficial puede renunciar a su cargo en cualquier momento, y esta misma discreción no está siempre en las manos de la autoridad. Por lo general el sueldo está en relación con la jerarquía aunque ocasionalmente el status social también es tenido en cuenta. La oficina en sí misma es la principal – y a veces única – ocupación del incumbente, quien piensa en términos de carrera dentro de la organización. Existe un sistema de promoción que está en mano de los superiores, y depende principalmente de la antigüedad o de los resultados ( o de ambos).
La formalización es una característica que está siempre presente en
esta tipología organizacional. Y en el grado de formalización se
encuentra que las acciones administrativas, las reglas y normas e
incluso las decisiones tomadas son formuladas – y también registradas –
por escrito. Esto es cierto incluso en aquellas situaciones donde la
discusión verbal (oral) es la regla en vigencia o incluso es
obligatoria.
La organización legal – racional en su tipo más puro se caracteriza por
emplear un staff burocrático administrativo. Solamente el “jefe supremo”
está instalado en base a la “apropiación” (vía elección o designado por
sucesión). Pero incluso su propia autoridad está relacionada con una
esfera – alcance de competencia. A su vez, todos aquellos que depende
del jefe supremo son designados – y a su vez operan – como resultado de
las siguientes pautas: * Los distintos miembros organizacionales son
libres en cuanto a “su persona” y están sujetos a la autoridad
únicamente en relación a sus obligaciones impersonales oficiales. Como
resultado del “principio de delegación” los participantes
organizacionales operan en el día a día en una serie de jerarquías
claramente definidas, teniendo cada oficina un área de competencia en el
sentido legal ; * Estas oficinas son ocupadas por incumbentes bajo una
relación contractual basada en la libertad, existiendo por lo tanto, el
principio de selección libre; * Los candidatos para las distintas
jerarquías y oficinas son seleccionados sobre la base de sus
calificaciones técnicas. En el sentido más racional, esto es
consecuencia de métodos de evaluación (tests) y pueden también estar
garantizados por diplomas que dan fe de la competencia técnica. Las
personas no son seleccionadas bajo un sistema de “elección”, sino que
son más bien designados.
Para aquellos interesados en los “procesos” Weber ha elegido el término
griego “carisma” como una forma de ejercer autoridad basada en las
cualidades personales del líder. El líder carismático no es una persona
común teniendo de todas maneras poderes y atributos excepcionales.
Adopta la posición de un profeta que llega a las masas a través de
discípulos. Ahora bien, una organización no puede sustentarse únicamente
en la inspiración de su líder ya que en algún momento se ha de dar la
necesidad de “sucesión de liderazgo” y además la empresa no puede vivir
con la inestabilidad interna sujeta a la volatilidad de un líder.
Es muy probable que la organización de tipo carismático ante
estos hechos cambie su arreglo organizacional, ya que es sumamente
improbable reemplazar a un líder carismático por otro que es también
carismático (la historia casi no registra este tipo de situación). Como
consecuencia de ello la organización se encamina hacia una de éstas dos
opciones: en el caso de que la sucesión tome la forma de hereditaria el
arreglo organizacional será tradicional, y, si en cambio la empresa
elige la adopción de normas, reglas y procedimientos basados en la
racionalidad “técnica-formal”, en este caso emerge lo que Weber denomina
la organización burocrática. En el caso de tomar la forma de
organización tradicional Weber distingue el tipo “patrimonial” (los
subordinados dependen del líder en cuanto a remuneración) del “feudal”
(donde los “subordinados” tienen mayor autonomía en cuanto a sus
ingresos pero siguen reportando al líder sobre la base de la lealtad).
Es interesante destacar un fenómeno que está fuertemente presente en los
países latinoamericanos. Como consecuencia de gobiernos de fuerte
orientación demagógica con sustento en el “carisma” el mundo empresarial
y competitivo no encuentra a veces lugar para el desarrollo incluso
cuando se trata de empresarios realmente innovadores. El liderazgo
carismático a que hace referencia Max Weber de tipo feudal donde los
“subordinados” tienen mayor autonomía en cuanto a sus ingresos pero
siguen reportando al líder sobre la base de la lealtad como consecuencia
de las alianzas entre el poder político, un perfil de empresarios bajo
la verdadera fachada de contratistas del Estado con la conjunción del
sindicalismo – empresarial, han representado un mecanismo casi perfecto
para subordinar el crecimiento local a manos de fuerzas innovadoras del
exterior. La tan mentada globalización muestra diversos ejemplos de
ello.
Para Weber las empresas eficientes son aquellas que se alejan tanto del
liderazgo tradicional como del carismático. Las empresas no pueden
seguir haciendo las cosas “como las venían haciendo” si es que desean
ser exitosas y sobrevivir en el tiempo, y tanto la organización basada
en un sistema de autoridad tradicional como carismáticos no pueden estar
preparadas para un cambio efectivo. Weber identifica dos variables que
acompañan a la burocracia como el sistema más eficiente: la racionalidad
por la cual los medios son puestos de manifiesto para alcanzar ciertos
objetivos; y lo legal (formal) ya que el sistema y modelo de autoridad
está basado en un conjunto de normas, reglas y procedimientos que
parametrizan el comportamiento de las distintas personas en sus roles.
Weber es un luchador incansable contra la incertidumbre y se esfuerza en
agregarle racionalidad a las organizaciones para lo cual postula un
modelo de tipo mecanicista. Pone bien en claro que los ocupantes en sus
respectivos roles deben ser elegidos en base a sus competencias técnicas
para el desarrollo de sus labores.
Los expertos han de ser quienes realizarán además esfuerzos de
coordinación y control y se espera que puedan anticipar las
consecuencias de los distintos actos “mecanicistas” dentro de la
organización. Esto hace más predecible el funcionamiento empresarial
pudiendo desarrollar una más precisa relación entre los medios y fines.
Esto a su vez nos lleva a mejores resultados y a la maximización de
utilidades en el largo plazo, lo que establece una relación entre el
beneficio económico organizacional y la religión. Es necesaria una base
moral – en este caso la Protestante – por la cual las personas pueden
ser industriosas en su vida terrenal y puedan alcanzar también salvación
eterna. Weber postula que la industrialización creciente va a hacer cada
vez más predominante a la organización de tipo burocrática ya que las
otras dos formas, tanto la tradicional como la feudal, no podrán
sobrevivir, yendo incluso mucho más allá del mundo empresarial y
cubriendo sectores como la educación, gobierno, la política, el
sindicalismo, etc.
Sus implicancias para los empresarios en Latinoamérica son realmente
notables y es lamentable que tanto el mundo profesional como académico
no las haya tenido en cuenta, y se limitaran a una concepción “popular”
del concepto de burocracia que es totalmente independiente y alejado de
la concepción de Max Weber.
· Woodward, Joan
Joan Woodward (“Industrial Organization: theory and practice”; Oxford –
1965 / “Industrial Organization: behavior and control”; Oxford – 1970)
ha realizado aportes muy significativos en especial en los sectores
industriales y de manufactura señalando que la tecnología de producción
es la variable independiente relevante que hace imposible concebir
principios básicos de estructura organizacional que son aplicables a
todas las organizaciones.
Woodward estaba muy interesada en saber si los principios
organizacionales correspondientes al estado de la ciencia de teoría
organizacional guardaban algún tipo de relación con el éxito empresarial
como resultado de su puesta en práctica. Para ello llevó a cabo un
trabajo de investigación durante unos cinco años a mediados de los años
50 del siglo XX, el que estuvo liderado por el Departamento de
Investigación en Relaciones Humanas de South-East Essex Technical
College.
La intención original del trabajo de investigación estaba orientado
hacia aprender respecto de la división de responsabilidades entre la
supervisión de línea y los especialistas técnicos que hacen uso de la
tecnología en los procesos productivos, y llegar a conocer los factores
determinantes de las relaciones entre ambos. Al poco de comenzar el
estudio se dieron cuenta que estas relaciones de la línea con el staff
no podía ser realizada en forma aislada, de modo que ampliaron el campo
de la investigación incluyendo toda la estructura gerencial y de
supervisión. El trabajo de investigación liderado por Woodward incluyó
el 91 por ciento de las firmas manufactureras con más de 100 empleados
en el sur de Essex, y mostró considerables variaciones en sus arreglos
organizacionales, los que a su vez, no guardaban relación con el tamaño
de la empresa, el tipo de industria o la performance empresarial.
Sin embargo, cuando las empresas fueron agrupadas teniendo en cuenta sus
objetivos similares y sus técnicas de producción, y clasificadas en
cuanto a la complejidad técnica de sus sistemas productivos, cada
sistema productivo parecía estar asociado con un tipo de arreglo
organizacional. Los métodos técnicos aparecieron como el factor más
importante en determinar la estructura organizacional y en establecer el
tono de las relaciones humanas dentro de la empresa. Por lo tanto, el
supuesto generalizado de que existen principios de management válidos
para todo tipo de emprendimiento productivo, no encontraba suficiente
sustento.
El estudio contó con un relevamiento muy detallado que cubría entre
otros puntos:
- historia y objetivos organizacionales
- descripción de los métodos y procesos de manufactura
- distintas formas y procedimientos que exhiben la operatoria de la
empresa, como ser : el organigrama; análisis de costos con tres
divisiones principales : jornales, materiales y gastos generales; un
análisis de la estructura laboral incluyendo: proporción de mano de obra
directa sobre el total del personal, proporción de obreros de
mantenimiento en relación al personal de producción, proporción de
empleados administrativos en relación a los jornaleros, proporción de
gerentes y supervisores en relación al total del personal; la forma de
operar en ventas, desarrollo e investigación personal, inspección,
mantenimiento y compras; los procedimientos usados en planeamiento y
control de la producción; los procedimientos vigentes en relación a
costos y control presupuestario; las calificaciones y entrenamiento de
los gerentes, supervisores y staff como asimismo las formas de
reclutamiento y la política de entrenamiento.
- Información relacionada con la forma de medir la eficiencia
organizacional.
El trabajo incluyó un total de 100 empresas que contaba con una dotación
de personal de más de 100 personas (de 110 empresas se incluyó el 91 %).
Entre los hallazgos se encontró que solamente en la mitad de las
empresas tenían aplicación los principios y conceptos de teoría
organizacional. De un total de 20 empresas que fueron calificadas como
“por encima del promedio” solamente 9 de ellas tenían un patrón
organizacional claramente definido dentro del modelo ortodoxo. Le
fascinaba a Woodward que se dedicaran tantos esfuerzos para desarrollar
una ciencia de la administración aplicable a todo tipo de empresa
productiva. Y emergieron algunas preguntas, entre ellas:
1. ¿ Las habilidades de supervisión y el tipo de organización gerencial
requeridas en una empresa en el proceso de un cambio técnico radical son
distintas de aquellas empresas bajo una situación estable?
2. ¿Se requiere un tipo de arreglo organizacional distinto cuando la
complejidad técnica afecta los métodos de fabricación?
Para encontrar respuesta a estos interrogantes se procedió a agrupar las
empresas por sus métodos técnicos y de allí emergieron diez categorías
diferentes. Empresas del mismo ramo industrial no estaban necesariamente
en el mismo grupo. Los diez grupos productivos fueron categorizados en
base a “la complejidad técnica”. El grado de complejidad técnica guarda
relación con la medida en que el proceso productivo es controlable y sus
resultados son predecibles. Y al hacer esto se encontró que las empresas
que tenían métodos técnicos similares guardaban relación con similares
estructuras organizacionales.
Por lo tanto, se concluye que las 20 empresas que habían sobresalido en
cuanto a sus resultados tenían muy poco en común. Sin embargo, cuando
las empresas fueron agrupadas teniendo en cuenta su sistema productivo,
las que eran las más exitosas tenían como mínimo una faceta en común.
Un hallazgo adicional sugiere que normas y reglas aumentan la eficiencia
de la empresa, hecho este que hay que tenerlo en cuenta y aplicarlo
solamente cuando se trate de organizaciones similares a las tenidas en
cuenta bajo este trabajo: órdenes de pedido o producción en masa. Se
sugiere que conformidad a reglas y normas no siempre acompañen la
eficiencia organizacional para otro tipo de empresa.
Eric Gaynor Butterfield informesarrobatheodinstitute.org Ph. D. (abd) - Presidente The Organization Development Institute International, Latinamerica (Board member de The Organization Development Institute- Worldwide) www.theodinstitute.org
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