Beneficios del mentoring para el desarrollo del talento organizacional

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El Mentoring quizás siga siendo una de las acciones más desconocidas y poco utilizadas para el desarrollo del talento organizacional. Es posible se deba a una falta de conocimiento del mismo así como de sus innumerables beneficios. Tal vez sea también porque se confíe más en recursos externos que en los internos o que simplemente creamos que por el simple hecho de que algo pueda resultar sencillo de aplicar no nos dará el resultado esperado. Parece que, en muchas ocasiones, cuánto más complejas y extraordinariamente caras sean las cosas más efectivas y eficaces serán.

En este artículo deseamos mostrar el lado positivo del Mentoring para el desarrollo del talento organizacional.

Sin duda alguna, bajo nuestra experiencia y la de otros profesionales del sector, consideramos que es una de las herramientas más potentes, eficaces y efectivas para desarrollar el talento dentro de las organizaciones. Se trata de una herramienta sencilla y de relativamente fácil aplicación, con unos grandes beneficios para toda la organización.

Antes, hagamos una breve mención sobre sus orígenes;

El término mentor procede de la obra La Odisea, escrita por el poeta griego Homero. Cuando Ulises se prepara para ir a luchar a la guerra de Troya –en aquel entonces las guerras duraban muchos años– se da cuenta de que va a dejar solo a su hijo Telémaco, su único heredero. Telémaco debía ser preparado para ser rey y sustituir a Ulises, que confía en su leal amigo Mentor para que sea el tutor de Telémaco mientras él está fuera. Después de la guerra, Ulises fue condenado a viajar inútilmente durante diez años en su tentativa de volver a casa. Telémaco, cuando creció, fue en busca de su padre acompañado por Atenea –diosa de la guerra y patrona de las artes y la industria–, que asumió la figura de Mentor. Finalmente, padre e hijo se reunieron y juntos derribaron al usurpador del trono de Ulises, cuyo derecho correspondía a Telémaco. De esta historia se deduce que la palabra mentor es un sinónimo de consejero, amigo, profesor y persona sabia.

En la antigua Grecia, era costumbre que los jóvenes ciudadanos (hombres) se emparejaran con personas mayores con la esperanza de que cada joven aprendiera y emulara los valores de su mentor. Normalmente solía ser un amigo del padre o un pariente del joven. Los griegos fundamentaban esta relación en las bases del principio humano de supervivencia. Los humanos aprenden habilidades, cultura y valores directamente a partir de otras personas a quienes respetan o admiran. Estos principios de la imitación y del mentoring han sido elementos clave en la continuidad del arte, de los gremios y del comercio desde los tiempos antiguos.

En el contexto económico actual las reestructuraciones y las reducciones de plantillas han supuesto que en muchos casos los colaboradores que permanecían en las empresas, los llamados empowered, se vieran obligados a ejercer un mayor autolidezgo, desarrollando competencias multifuncionales para suplir lagunas que otros dejaron y cubrir nuevas necesidades que un nuevo escenario conlleva.

En “tiempos revueltos” a menudo las organizaciones suelen dejar de lado todos aquellos procesos lentos, que requieren tiempo y dedicación para que puedan apreciarse los resultados a medio – largo plazo. Priman las acciones “corto-placistas”, los resultados inmediatos, olvidándonos por completo de que todo aprendizaje conlleva su tiempo y dedicación para que algún día pueda consolidarse y convertirse en una realidad, en una realidad que deseamos alcanzar.

El desarrollo del talento organizacional requiere una perspectiva distinta a la actual, a la de las prisas y los resultados a corto plazo. Si deseamos crecer partiendo de unos recursos que queremos optimizar a través del desarrollo del talento organizacional no nos queda otra opción que la de empezar dejar de un lado la tarea actual lo “urgente – importante / o no” para dar mayor cabida a lo “importante – no urgente”, a lo que nos permitirá poner de manifiesto nuestro verdadero potencial.

Por otro lado, el mentoring suele ser un gran atractivo para los departamentos de Desarrollo y Formación que confían en él y conocen sus grandes beneficios, ya que dichos programas bien llevados a cabo son capaces de demostrar su contribución al negocio a través de objetivos perfectamente cuantificables. Asimismo, el presupuesto para la implantación de dichos programas es relativamente bajo para la organización, ya que por lo general únicamente se requiere una previa formación de los mentores y de los tutelados así como un acompañamiento a los mentores a lo largo de las sesiones que establecen con sus mentees o tutelados.

Los beneficios del mentoring no terminan en la consecución de los objetivos deseados, en el desarrollo de las competencias fijadas, sino que van más allá, incorporando nuevos valores y nuevas formas de interactuar entre nuestros colaboradores. Rápidamente dichos encuentros entre Mentor y Mentee se propagan por toda la organización, impregnando un clima de colaboración, de trabajo en equipo, de espíritu de mejora continua, etc… gracias a que los resultados suelen ser tangibles en un periodo de tiempo muy corto.

También es preciso recordar que en dicho proceso el mentor también potencia muchas de sus habilidades imprescindibles para el desarrollo de su rol con el mentee como la capacidad de escucha, la comunicación, la orientación a resultados, etc…

Por último, cabe mencionar la importancia de un marcado compromiso por parte de todos los implicados tanto directos como indirectos; Gerencia o Dirección General, Dpto. de RRHH, Área de Desarrollo y formación, Mandos directos de Mentores y Mentees, Mentores y Mentees. Ésta como cualquier otra intervención que toda compañía desee promover, precisa un entorno que la acoja y permita su puesta en escena y desarrollo, con la menor resistencia y la mayor aceptación.

Las organizaciones que desean crecer y lo consiguen apuestan por el aprendizaje y el desarrollo de sus colaboradores, porque entienden y saben que el crecimiento de su compañía es directamente proporcional al crecimiento de los mismos.

Las empresas que evolucionan fomentan la creatividad y la innovación, creando escenarios que promueven la responsabilidad, la confianza y la flexibilidad, porque entienden que el control, la burocracia y los procedimientos son sustancialmente incompatibles a la creación.

La mejora continua conlleva un crecimiento continuo y este a la vez un aprendizaje continuo, que sin duda alguna puede ser adquirido a través del Mentoring, una de las herramientas de aprendizaje más poderosas tanto para los individuos como para las organizaciones, una metodología de formación que está al alcance de todos los responsables de formación de todas las organizaciones.

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Martínez Selva Eva. (2015, marzo 30). Beneficios del mentoring para el desarrollo del talento organizacional. Recuperado de http://www.gestiopolis.com/beneficios-del-mentoring-para-el-desarrollo-del-talento-organizacional/
Martínez Selva, Eva. "Beneficios del mentoring para el desarrollo del talento organizacional". GestioPolis. 30 marzo 2015. Web. <http://www.gestiopolis.com/beneficios-del-mentoring-para-el-desarrollo-del-talento-organizacional/>.
Martínez Selva, Eva. "Beneficios del mentoring para el desarrollo del talento organizacional". GestioPolis. marzo 30, 2015. Consultado el 8 de Diciembre de 2016. http://www.gestiopolis.com/beneficios-del-mentoring-para-el-desarrollo-del-talento-organizacional/.
Martínez Selva, Eva. Beneficios del mentoring para el desarrollo del talento organizacional [en línea]. <http://www.gestiopolis.com/beneficios-del-mentoring-para-el-desarrollo-del-talento-organizacional/> [Citado el 8 de Diciembre de 2016].
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