1. Valores Estratégicos
La gestión cotidiana de empresas no apela, como debiera esperarse, a sus
valores estratégicos. Estos no están siquiera definidos la mayoría de
las veces. Quizás alguien los confunda con los valores plasmados en el
código ético o de conducta de la organización, aquellos modos de
conducta deseados que vienen a moldear la cultura empresarial pero, no
se trata estrictamente de esto.
Los Valores Estratégicos representan las convicciones o filosofía de la
Alta Dirección respecto a qué nos conducirá al éxito, considerando tanto
el presente como el futuro. Estos valores, es fácil descubrirlo,
traslucen los rasgos fundamentales de lo que es la estrategia
empresarial, parten de esta reflexión.
Todo lo que pueda aportarnos una ventaja competitiva consistente podría
traducirse en un valor estratégico de la empresa. Tener un acuerdo claro
y abierto sobre estos valores ayudará a establecer las prioridades
significativas de la organización, sus campos de esfuerzo y niveles de
tolerancia respecto a las desviaciones; permitirá fijar expectativas y
cómo comunicarlas a los demás, en qué negocios intervenir y cómo
administrar (Morrisey, Cap. 3)1
Una lista de valores estratégicos es un material de consulta al alcance
de la mano al poner en marcha la estrategia. Algunos o todos los valores
identificados serán formulados directa o indirectamente en la
declaración de misión. Una misión sin valores incorporados pierde poder
de convocatoria y credibilidad ante el Cliente. También la declaración
de visión es posible se base enteramente en los valores e incluso, la
propia planeación táctica y a largo plazo utilizará la lista de valores
como un recurso de consulta útil.
Existe un número casi infinito de factores que podrían considerarse
valores estratégicos. Unos son más estables y universales mientras otros
tienen un carácter más bien situacional. Para su buen uso la
organización debe concentrarse en ocho a diez valores centrales y que
estos sean los que ostenten el mayor impacto sobre su futuro.
Veamos un conjunto de distintos valores que se consideran útiles:
Excelencia operacional: El concepto de eficacia de los procesos ocupa en
el presente un lugar de primera fila dentro de la gestión empresarial.
Reingeniería, Normas ISO, Informe COSO, Perfeccionamiento Empresarial…,
todos estos modelos y más exigen una amplia y racional capacidad de
respuesta por parte de la organización. Ser excelente, ágil y confiable
en sus procesos se constituye en un valor estratégico para la mayoría de
las instituciones.
Capacidad de aprendizaje: La capacidad de aprender, pasar de la Solución
de Problemas al Aprendizaje Organizacional, donde toda la empresa y en
especial la Alta Dirección logra cuestionarse y replantear sus
supuestos, es una de las cualidades más destacadas, necesarias e
insistidas por toda la comunidad empresarial. Probablemente estamos
hablando de un valor estratégico universal2.
Recursos Humanos: Cuando entendemos que las personas son el activo más
importante y asumimos su desarrollo y bienestar total. Para aquellas
organizaciones que operan fundamentalmente con el capital intelectual de
su gente, este valor puede tener un carácter marcadamente estratégico.
Compromiso con el cliente: Este valor implica una posición de compromiso
total con el cliente. Nada es más importante y todo puede esperar si se
trata de atenderlo. Compromiso Total puede ser el distintivo de muchas
actividades.
Ética: Es unos de esos valores universalmente determinados. Todos
esperamos y necesitamos confiar en que estamos frente a alguien que
opera éticamente su empresa, entiéndase con transparencia, sinceridad,
compromiso con la palabra empeñada, etc.
Calidad: Igual que la ética, este también es un valor determinado de
antemano. No cabe pensar su ausencia en el mercado contemporáneo.
Innovación: Es un valor que tiene asociados altos costos y riesgos.
Estar en el “punto crítico” implica que nos adelantaremos a la
competencia y que estamos dispuestos a experimentar con ideas no
comprobadas. Esta es la característica de muchas industrias pioneras en
el terreno de la Informática.
Imagen: Cuando es importante para la empresa ser identificada por sus
rasgos distintivos o liderazgo. Es lo contrario de permanecer en el
anonimato abriéndose sólo a aquellos con quien se hace negocios. El
valor Imagen conlleva normalmente importantes gastos por concepto de
publicidad, promociones y relaciones públicas.
Seguridad: Este es un valor fundamental dentro de la industria química,
la minería, el transporte. En una empresa donde los accidentes son
raros, quizás este no sea un valor estratégico.
Ambiente: Como la Seguridad, este valor será de extrema importancia para
las industrias con fuerte impacto en el medio ambiente, ya sea a través
de sus productos o procesos.
Diversión: Cada vez más organizaciones encuentran productivo que sus
lugares de trabajo sean vistos por los clientes, empleados o ambos como
lugares divertidos3.
Estructura organizativa: La valoración de una estructura abierta,
descentralizada, con un mínimo de control; o la centralización con la
mayoría de las decisiones importantes tomadas a los niveles superiores
de la jerarquía, son opciones que pueden tener en algunas empresas un
verdadero peso estratégico.
Cada valor recogido en la lista resultante del análisis que hagamos
necesita concretarse en una frase breve (declaración de valor) que
establezca la posición de la empresa respecto a este. Asimismo debe ser
estimulante la manera de expresarlo.
Muchos slogans de empresas no son otra cosa que la declaración de un
valor estratégico muy especial con el que esperan posicionarse en la
mente de los consumidores.
Se entiende la relevancia de los valores estratégicos, estos nos dicen
lo que es importante para nosotros en términos de obtener ventaja
competitiva. Si vamos a buscar una definición lo más comprensible
posible diremos que son el respaldo cultural de todas nuestras
decisiones y acciones estratégicas, el molde óptimo de nuestra conducta.
En este sentido, los Valores Estratégicos constituyen un subconjunto muy
peculiar y distintivo, por cuanto tejen la Cultura de la empresa, de
Factores Críticos de Éxito.
¿Cómo llegamos a definir el listado de Valores Estratégicos? Seguiremos
el principio de trabajo en equipo, la búsqueda de consenso, y una buena
manera es utilizar los hallazgos que hicimos durante el Diagnóstico
Estratégico, así como emplear la relación anterior de valores a modo de
lista de verificación.
Cada integrante del grupo trae sus respuestas por anticipado, por medio
de una escala valorativa preferiblemente. Las respuestas se exponen una
a la vez, se discuten sin juzgar su pertinencia o no, sólo nos
permitimos la búsqueda de aclaraciones.
El debate posibilitará irnos aproximando sucesivamente al listado
definitivo, bajo el criterio de seleccionar aquellos valores que mejor
respalden a la empresa de cara al futuro. Siempre será posible y
necesario enriquecer la propuesta previa al análisis con tantos valores
como se entienda.
Misión
La declaración de valores estratégicos es en sí un logro significativo
para la empresa, pero es tan sólo un paso muy importante en el camino.
Una vez que tenemos acuerdo acerca de nuestros valores debemos
concentrarnos en el correcto planteamiento de la misión de la empresa.
G. Morrisey (1995) afirma: “Sin temor a equivocarme, considero que la
elaboración de la declaración de misión de su empresa es el paso más
importante que usted puede tomar en todo el proceso de planeación” (Morrisey,
Cap. 4)
Una empresa sin misión no tiene identidad ni rumbo. En la declaración de
misión se asimila todo el pensamiento estratégico, toda nuestra
capacidad de análisis y diagnóstico, y la intuición clara de cuál puede
ser el futuro.
Esta declaración es una afirmación que describe el concepto de la
empresa, la naturaleza del negocio, el por qué estamos en él, a quien
servimos y los principios y valores bajo los cuales pretendemos
funcionar.
¿Por qué necesitamos una declaración de misión? Porque nos ayudará a
mantener claridad y consistencia de propósito, porque proporciona un
marco de referencia para todas las decisiones importantes que se tendrán
que tomar. Posibilitará obtener el compromiso de todos a través de una
comunicación clara del concepto de negocio de la empresa. También puede
servir como documento de relaciones públicas si ha sido preparada
adecuadamente ganándonos la comprensión y el apoyo de personas externas
que sean importantes para el éxito de la organización.
Una buena misión huye de las frases trilladas que la privan de crédito.
Una buena misión no se define por lo que seremos o en lo que nos
convertiremos (esta es la visión) Es amplia en su alcance para que
permita el estudio y la generación de una vasta gama de objetivos y
estrategias factibles sin frenar la creatividad de la gente, pero no
significa que sea tan genérica que distinga poco o nada a la empresa.
Una misión bien diseñada no se debe confundir con las metas de la
empresa, la misión habla del beneficio que ofrecemos al cliente, se
enfoca desde su perspectiva. Es el cliente y solo él quien decide lo que
es una organización. Por esta misma razón la misión ha de ser explícita
respecto a lo que ofrecerá. No es lo mismo decir: satisfacer la demanda
del cliente, que ofrecerle costos bajos, entrega en tiempo, garantías,
etc. ¡ahora sí conozco lo que necesita mi cliente! y él lo sabe.
No vamos a enfrentarnos al desafío de repensar nuestra misión sin armas
adecuadas. Por lo general se utiliza una serie de preguntas genéricas
que ayudan a identificar los aspectos a incluir en la declaración de
misión. Todas estas preguntas podrían resumirse sin dificultad en tres
cuestiones básicas que luego se enriquecen: ¿Qué hacemos? ¿Para quién lo
hacemos? ¿Cómo lo hacemos?
Con más detalle:
1a. ¿En qué negocio(s) estamos?
1b. ¿En qué negocios podríamos estar?
2. ¿Por qué existimos, cuál es nuestro propósito básico?
3. ¿Qué es lo distintivo u original de la empresa?
4. ¿Quiénes son o deberían ser nuestros clientes?
5. ¿Cuáles son, o deberían ser, nuestros productos y servicios
principales, presentes y futuros?
6. ¿Cuánto han cambiado los negocios de la empresa en los últimos tres a
cinco años?
7. ¿Qué es probable que cambie en los negocios en los próximos tres a
cinco años?
8. ¿Cuáles son, o deberían ser, nuestras principales preocupaciones
económicas?
9. ¿Qué valores deberían ser importantes en el futuro de nuestra
empresa?
10. ¿Qué consideraciones especiales debemos tener respecto a grupos e
instituciones externas con un interés definido por el futuro de la
empresa?
La primera cuestión, “¿En qué negocio(s) estamos?”, es la más importante
de todas. Parece una pregunta sencilla pero, es casi siempre una
cuestión tortuosa que sólo se puede contestar luego de pensar y estudiar
mucho el tema.
Tenemos dificultad para responder a esta cuestión por dos razones;
primero, nuestra actividad cotidiana nos hace insensibles y acríticos
respecto al día a día, no vamos por ahí preguntándonos lo “obvio”.
Segundo, cuando pensamos en el negocio o actividad de la empresa lo
hacemos desde nuestros intereses y no desde el cliente.
Se ha repetido hasta el cansancio que no vendemos productos sino
beneficios, soluciones, incluso un estilo de vida. Que establecemos con
el cliente un vínculo emocional, le vendemos significado. “Los productos
que tendrán éxito en el futuro no serán los que se presenten como
artículos de consumo, sino como conceptos: la marca como experiencia,
como estilo de vida (Klein, p. 35)
Si definimos mal nuestro negocio provocaremos un descarrilamiento
violento en la concepción de misión de la empresa… y perderemos muchas
oportunidades. Cuál es nuestro negocio es una pregunta que solamente se
puede contestar mirando al negocio desde afuera, desde el punto de vista
del consumidor y del mercado.
Examinemos la siguiente declaración de misión:
“Ser reconocida como una entidad líder e innovadora en comunicaciones y
servicios de valor agregado, de alcance internacional, basada en la
gestión de calidad total, sus valores y la economía del conocimiento,
promovida por la satisfacción de sus clientes, accionistas y empleados”.
¿Cuál es el beneficio que ofrece al cliente desde su perspectiva? Ser
líder puede ser buena meta, un objetivo estratégico o parte de la visión
de la empresa pero no es su razón de ser. ¿De qué le vale al cliente? Un
sinnúmero de empresas pueden apelar a los mismos valores, la empresa no
se distingue, especialmente porque ella tampoco distingue al cliente y
sus motivos de compra. Muchas malas decisiones van a tener su punto de
partida en una declaración parecida a la anterior.
Pero también pasa lo contrario: donde quiera que encontremos un negocio
notablemente exitoso, casi siempre encontraremos que su éxito se
acompaña del hecho de formular la pregunta con claridad y en contestarla
con éxito.
¿Cómo preparamos nuestra declaración de misión? Este es el lado técnico
del asunto. Para empezar es importante la presencia de un facilitador
con experiencia, alguien sin un interés personal en el resultado sería
ideal, que sea capaz de permanecer neutral mientras recoge puntos de
vistas distintos asegurando que ningún individuo domine la discusión, y
que el grupo alcance un consenso, al menos de lo que valoran aceptable,
respecto a los factores clave que deberán ser incluidos en la
declaración de misión. Para esta reunión el equipo debe haber llegado a
un acuerdo sobre sus valores estratégicos.
Es decisivo que cada integrante del equipo de trabajo (seis a diez
personas sería el óptimo) traiga escritas sus respuestas a las preguntas
anteriores. Para esto se puede confeccionar una hoja de trabajo
estándar. Tengamos presente que estas preguntas están diseñadas para
hacer que cada uno observe el panorama de toda la empresa más que
concentrarse en sus propias áreas de responsabilidad.
Las respuestas serán rescritas de modo tal que sean visibles para todos
y, de nuevo, las únicas preguntas y comentarios permitidos
corresponderán a la aclaración de significados de las respuestas dadas,
y no para juzgar la validez de las afirmaciones.
Tras un primer debate los participantes pueden reelaborar sus respuestas
a las preguntas 1a – 1b. La discusión que siga debe llevar al realce de
ciertas palabras o frases que necesitan aparecer en algún punto de la
declaración de la misión. Este mismo proceso continuará con cada una de
las siguientes preguntas.
Con todo este resultado podrá confeccionarse un borrador para ser
examinado en esta u otra sesión de trabajo.
Veamos por último varios ejemplos de misión, en donde se ponen de
manifiesto los principios que hemos compartido. Así cada cual podrá
efectuar sus propios análisis:
“Divertir a la gente” (Disneyland)
“Ayudar a salvar vidas a través de una eficiente y transparente gestión
de compras, inventario, distribución y producción de medicamentos”
(Servicio Autónomo de Elaboraciones Farmacéuticas de Venezuela)
“Satisfacer las necesidades y expectativas de nuestros Clientes en
materia de seguridad con una alta calidad, mediante el trabajo de un
equipo de profesionales competentes con amplia experiencia, el uso de
tecnología avanzada y de las mejores prácticas nacionales e
internacionales en esta actividad” (SEPSA)
“Proporcionar ventas ejemplares de bienes raíces y servicios con base en
los niveles más altos de confianza e integridad. Para sostener esta
norma de excelencia la compañía se dedica a mantener un ambiente
profesional que promueva el éxito de nuestros clientes, socios, empleado
y propietarios” (Prudencial Californian Realty)
“Garantizar la satisfacción de las expectativas de nuestros clientes en
los servicios de Inspección, Ajuste de Averías y otros Servicios
Conexos, apoyados en un Sistema de la Calidad y la aplicación de una
Estrategia Empresarial Contemporánea. La profesionalidad de nuestro
personal hacen de INTERMAR Cienfuegos su Agencia de Confianza”.
5.3. Visión
Ya antes quedo dicho que estrategia es igual a porvenir. Sin pensamiento
futuro, sin prospectiva, es casi impensable hablar de estrategia, esta
persigue expresamente “ampliar el horizonte de oportunidades de la
empresa” (Morrisey, Cap. 6)
En este sentido la declaración de Visión es el tercer gran hito del
pensamiento estratégico, es una representación de lo que creemos que el
futuro debe ser para nuestra empresa a los ojos de nuestros clientes,
trabajadores, proveedores, etc. P. M. Senge, en su libro “La Quinta
Disciplina” (1994) se refiere a la visión compartida como una de las
“asignaturas obligatorias” de las organizaciones inteligentes.
¿Cómo ha de ser una declaración de visión bien formulada?
. Breve, de preferencia con menos de diez palabras
. Fácil de captar y recordar
. Inspiradora, planteando retos para su logro
. Creíble y consistente con los valores estratégicos y la misión
. Clara respecto a lo que debe llegar a ser la empresa
El punto de partida para definir la declaración de la visión es la
evaluación de los valores estratégicos. Debemos comenzar por revisar las
prioridades que establecimos para estos valores y determinar cuáles
necesitan ser tratados en la visión.
También existen algunas preguntas diseñadas para hacer que pensemos
mejor acerca de cómo debería ser el futuro de la empresa (Morrisey, Cap.
6)
1. ¿Qué es lo que yo veo como clave para el futuro de nuestra empresa?
2. ¿Qué contribución única debemos hacer en el futuro?
3. ¿Qué me emocionaría acerca de ser parte de esta empresa en el futuro?
4. ¿Qué valores necesitan ser acentuados?
5. ¿Cuáles deberían ser nuestras posiciones en cuestiones como los
clientes, los mercados, la productividad, el crecimiento, la tecnología,
los empleados y demás?
6. ¿Cuál veo como la mayor oportunidad de crecimiento de nuestra
empresa?
Para que el empeño sea efectivo el equipo de trabajo necesita liberar
sus sentimientos. Se requiere al igual que en la misión la presencia de
un facilitador experto, que los integrantes respondan independientemente
a estas interrogantes previo a la sesión, abordarlas una a la vez
haciendo posible que todos veamos las alternativas que generamos, buscar
el consenso sobre palabras y frases clave que reflejan perspectivas de
futuro, reexaminar las respuestas a la luz de la reflexión que hicimos
para obtener un acuerdo sobre las pocas palabras o frases que debieran
conformar la declaración de visión, y finalmente trazar la declaración.
Algunos ejemplos de visiones ofrecidas por G. Morrisey (1995)
Seremos vistos como el proveedor de máximo valor en cada mercado que
sirvamos
Seremos la mejor compañía en nuestro ramo en términos de satisfacción al
cliente y rentabilidad por tienda
Somos y seguiremos siendo de primera clase en calidad y satisfacción al
cliente
Defraudaremos constantemente a los clientes de ayer siendo mucho mejores
mañana
¡Queremos ser
¡Podemos ser LOS MEJORES!
¡Seremos
La Visión es una declaración pensada para comunicarse ampliamente. “Una
declaración de visión se plantea para inspirar y motivar a quienes
tienen un interés marcado en el futuro de la empresa” (Morrisey, Cap. 4)
Con ella debemos inspirar a toda la organización y a nuestros clientes.
Tarjetas de presentación, placas en la pared, boletines internos,
informes anuales, orientación a nuevos trabajadores, manuales,
pisapapeles, criterios para la determinación de nuevos proyectos, etc.,
son algunas de las vías y momentos para comunicar nuestra visión.
BIBLIOGRAFÍA
Goldratt, E. M.: La Meta. Un proceso de mejora continúa. The North River
Press, Great Barrington, Edición ampliada, 1999.
Klein, N.: El Nuevo Mundo de las Marcas. Editorial de Ciencias Sociales,
La Habana, 2005.
Lundin, S. C., H. Paul y J. Christensen: FISH! La Eficacia de un Equipo
radica en su Capacidad de Motivación. Ediciones Urano S. A., Barcelona,
2000.
Morrisey, G. L.: Pensamiento Estratégico. Construyendo los Cimientos de
la Planeación. Prentice Hall. Edición Digital. Florida. 1995.
Grupo
Empresarial Maquinaria General, GMG
Con una experiencia de nueve años en el campo del desarrollo de personas, equipos y organizaciones empresariales, ha ofrecido sus servicios como consultor gerencial a múltiples empresas, ubicadas fundamentalmente en el sector de la industria petrolera y la siderurgia.
Se encuentra certificado por Bureau Veritas como Auditor Líder de Sistemas de Gestión de la Calidad y es miembro del Comité Técnico encargado de desarrollar las Normas Cubanas NC-SGICH 3000, correspondientes al Sistema de Gestión Integrada del Capital Humano.
Se graduó en Psicología por la Universidad de La Habana, con Diplomado en Dirección Integrada de Proyectos en la Escuela Superior de la Industria Básica (ESIB) y Administración de Recursos Humanos en el Instituto de Comercio Exterior (INCOMEX)
Acerca de GestioPolis
Participar en la comunidad
Derechos de Autor
GestioPolis es la primera comunidad de conocimiento en negocios de Hispanoamérica
Derechos Reservados sobre el concepto del sitio web
GestioPolis.com
© 2008 Carlos López
| Hazte miembro de GestioPolis |
|
Y Descarga 11 eBooks
GRATIS |