Introducción
La historia de la formación humanística en el pensamiento cubano se
aviene a la madurez intelectual que alcanzaron un grupo de figuras del
siglo XVIII y XIX como fueron Félix Varela, José de la Luz y Caballero,
Rafael María de Mendive y José Martí, este último de gran importancia
debido a que en él se sintetiza todo el proceso que lo antecedió.
La formación humanista constituyó una exigencia martiana, en analogía
con el universo y con su época. Martí reconoce la necesidad de esta
formación humanista, que les permita a los educandos insertarse
activamente en su contexto, les esclarezca las cusas esenciales de la
realidad y les ofrezca el instrumental científico –teórico para la
modificación de la realidad. ¨En la escuela se ha de aprender el manejo
de las fuerzas con que en la vida se ha de luchar¨ . Considera que la
escuela debe incluir y lograr, a través de la formación humanista, el
manejo, dominio y encausamiento de las fuerzas sociales que contribuyen
a precisar y transformar el contorno del mundo que se construyen los
hombres.
Sobre esto mismo expresa Gerardo Ramos Serpa: “la formación humanística
representa la elaboración y apropiación por parte del sujeto a través de
la vía curricular, de una concepción integral acerca de la naturaleza
del hombre y la sociedad así como de la activa y multilateral
interrelación entre ambas.”
Ante esta disyuntiva de desarrollar una cultura humanista, el currículo
debe ser entre otras cosas, flexible, abierto a la reflexión. En este
sentido Stenhouse ofrece un concepto de currículo que resulta acertado y
es el que asume esta investigación: “Es un intento de comunicar los
principios esenciales de una propuesta educativa, de tal forma que quede
abierta al escrutinio crítico y pueda ser traducida efectivamente a la
práctica” . Entendido el currículo como una construcción social
históricamente determinada que se pone en práctica en las instituciones
con el objetivo de mantener y desarrollar el legado cultural que un
grupo humano consideras trascendente, por lo que debe estar en constante
revisión para su trasformación en correspondencia con los cambios que se
dan en dicha realidad.
Con esto no se quiere decir que se abarroten los programas de estudio
con disímiles asignaturas de corte humanístico sino que se trata de
lograr en el estudiante la conformación e integración sistémica
coherente de conocimientos, que le sirva de sustento profesional para la
comprensión de la realidad y su transformación.
Entre las diversas funciones que debe desempeñar la formación
humanística, según Ramos Serpa, se encuentran algunas que a continuación
serán señaladas de acuerdo a los intereses que sigue esta investigación
:
Función de formación intelectual: se caracteriza por las operaciones
que debe regular el proceso cognoscitivo y afectivo para un razonamiento
lógico y desarrollador que conduzca a la reflexión en la forma de pensar
y actuar.
Función de formación económica: permite una comprensión de las leyes
del devenir económico de la sociedad, tanto referente a lo micro y la
macroeconomía, así como en el plano nacional e internacional.
Función de formación política: ofrece de una explicación de la
existencia e incidencia de las clases sociales y de sus intereses en la
dinámica social, así como de los mecanismos, organizaciones e
instituciones en los que ellos se plasma y sustenta.
Función de formación estética: establece una concepción artística,
literaria, poética, en relación con los elementos culturales que
caracteriza lo bello y sus parámetros en el proceso de creación y
percepción de la realidad.
Función de formación ética: contribuye a la asimilación y apropiación
de normas, patrones de conducta que regula las relaciones de los hombres
en un momento histórico concreto que trasciende por su relevancia para
formar un sistema de valores universales e individuales para accionar.
Función de formación patriótica- nacional: favorece la elaboración del
sentimiento y la autoconciencia de pertenencia e identidad nacional,
sobre la base de las tradiciones y valores históricos, sociales y
culturales del país.
Función de concepción del mundo: permite la estructuración consciente
en el ámbito teórico de las coordenadas y principios directrices más
generales de la actividad social del individuo, mediante una visión
integral de conjunto acerca del hombre, la realidad y la activa relación
entre ambos.
La formación humanista no puede ser un elemento externo, ni incluido a
posteriori, ni tampoco constituye un momento consustancial de la
formación integral del profesional y del propio hombre.
Serpa (1998) destaca la necesaria correlación entre la ciencia y la
docencia a través de la formación humanista, a través de un diseño
curricular que permita que la lógica de la enseñanza se modifique con
respecto a la lógica de la ciencia en función de los objetivos que se
persiguen en la formación del profesional y atendiendo a la solución de
los problemas profesionales. Afirma que la formación humanista está
llamada a ofrecer lo básico, que es diferente de lo elemental y de lo
tradicional. Lo básico entendido como el sistema de principios y
fundamentos que le permiten al sujeto orientarse, comprender su realidad
y promover su desarrollo, a través del principio de la actividad a lo
largo de todo el proceso de enseñanza- aprendizaje.
Como ya hemos visto dentro de estas funciones de la formación humanista
se encuentra la de lograr una formación ética, vista la ética como una
reflexión sobre los valores en general que se forman a través del
proceso de educación. Al decir de Savater: “la educación a de despertar
el interés ético más que trasmitir un recetario de cuestiones¨.
En la concepción de la formación ética como un proceso que prepara
ciudadanos capaces de convivir, cooperar, participar con autonomía,
tolerar y solidarizarse.
El egresado de la Enseñanza Superior, con un perfil empresarial, no debe
estar ajeno a la situación económica que vive el mundo, y dentro de él
la de su país, ha de prepararse a partir de una sólida formación
humanista, la cultura ética empresarial, vista la cultura ética
empresarial como parte del propio desarrollo de la conciencia económica
y de la función de la formación ética.
Los denominados pilares del aprendizaje del siglo XXI, definidos por la
UNESCO, constituyen una excelente guía para interrogarse acerca de los
sentidos y contenidos de la educación. Estos pilares son:
Aprender a ser para conocerse y valorarse a sí mismo y construir la
propia identidad para actuar con creciente capacidad de autonomía, de
juicio y responsabilidad personal en las distintas situaciones de la
vida.
Aprender a hacer- desarrollando competencias que capaciten a las
personas para enfrentar un gran número de situaciones, trabajar en
equipo, y desenvolverse en diferentes contextos sociales y laborales.
Aprender a conocer- para adquirir una cultura general y conocimientos
específicos que estimulen la curiosidad para seguir aprendiendo y
desarrollarse en la sociedad del conocimiento.
Aprender a vivir juntos- desarrollo de la comprensión y valoración del
otro, la percepción de las formas de interdependencia, respetando los
valores del pluralismo, la compresión mutua y la paz.
Aprender a aprender, para el desarrollo de una actitud preactiva e
innovadora, haciendo propuestas y tomando iniciativas.
Esta declaración de la Habana del Proyecto Regional de Educación para
América Latina y el Caribe concibe las prácticas educativas determinadas
por la cultura de la escuela, por lo que mejorar la calidad y equidad de
la educación pasa necesariamente por transformar la cultura y
funcionamiento de las escuelas y promover cambios desde las propias
escuelas. En la concepción de que las relaciones que se establecen entre
las personas, constituyen interacciones mediatizadas por la cultura
(roles, conocimiento, habilidades, estatus sociales, etc.).
En Cuba, el proyecto de educación a que se aspira debe conducir a la
formación humanística de los profesionales en sentido general. Por el
contenido y las funciones que esta formación posee fue necesario en la
investigación realizar un estudio paciente del modelo del profesional de
la carrera de Licenciatura en Economía. Y además en el proceso de
investigación, nos fue necesario elaborar el concepto de Cultura Ética
como la “Cosmovisión ética que abarca la dimensión de la empresa, las
organizaciones e instituciones, el comportamiento moral de los agentes
económicos, la ética profesional y las políticas económicas de
desarrollo en su relación con el entorno”. Cuyo significado implica para
la praxis educativa, conocimientos éticos, habilidades éticas y la ética
profesional.
La ética de la Economía es una reflexión sobre problemas de al realidad
económica. Puede incluir diversas áreas de consideración. Sobre todo, la
del comportamiento moral de los agentes y de las instituciones
económicas y de la dimensión ética de los medios o instrumentos
utilizados en la economía. Dando lugar a tres tipos de éticas aplicada:
• De la empresa y las organizaciones ( Ética empresarial)
• La profesional que trata del comportamiento moral de los agentes
económicos. ( Ética profesional de los economistas)
• De las políticas económicas de más recientes creación (Ética del
desarrollo).
Algunos autores consideran que la ética profesional tiene un sentido más
amplio que el de deontología: sin limitarse a los deberes y obligaciones
que se articulan en un conjunto de normas o códigos de cada profesión,
para dirigirse a las virtudes y roles profesionales, (Bolívar, 2005), (Oakley
y Cocking, 2001).
Bolívar (2005) comprende por ética profesional “el conjunto de
principios morales y modos de actuar éticos en un ámbito profesional,
por una parte aplica a cada ámbito de actuación profesional los
principios de la ética en general, pero paralelamente por otra parte
dado que cada actividad profesional es distinta y específica, incluye
los bienes propios, metas, valores y hábitos de cada ámbito de actuación
profesional”. Explica que la ética profesional es propia de la profesión
en la se que está formando el estudiante.
El autor considera que la enseñanza de la ética tiene como objetivo
proporcionar instrumentos y claves relevantes para tener criterios
éticos y capacidad de elección, propios de ciudadanos que participan en
los asuntos públicos. En este sentido destaca que hay un marcado interés
por la educación para la ciudadanía, cuyo objetivo es contribuir a
formar ciudadanos más competentes cívicamente y comprometidos en las
responsabilidades colectivas desde su profesión.
Bolívar (2005) y Cobo (2003) caracterizan la ética profesional de la
siguiente forma:
1. Se basa en la extensión y aplicación de dicha ética general al ámbito
de práctica profesionales, con las especificaciones propias que le
correspondan.
2. Como una parte de las éticas aplicadas.
3. Además de incluir las normas internas del colectivo, tiene en cuanta
una perspectiva más amplia.
4. Su contenido ético dimana del sentido ético que proporciona su fin,
el bien que aportan o procuran.
5. Exige la utilización adecuada de la competencia:
formación teórica (conocimientos-saber aprender-cultura tecnológica y
lenguas extranjeras).
Formación práctica (destrezas, técnicas y sociales: confianza,
independencia, tolerancia, descubrimiento del otro, participación en
proyectos comunes, e enriquecimiento intercultural.)
6. La pertenencia de un individuo a una profesión significa entonces,
que además de la competencia propia de dicha profesión, comparte sus
principios éticos inherentes de actuación.
7. Pone el acento en lo que es bueno hacer, aquello que es propio de
cada profesión en el plano del comportamiento moral.
8. Trata de las diversas posibilidades de actuar bien en las diversas
actividades profesionales.
A su vez reconocen las limitaciones en la enseñanza de la ética
profesional en las universidades en: el refugio en un objetivismo o
neutralidad (cifrado en un contenido disciplinar sin explicitar las
dimensiones morales presentes en toda ciencia y en la propia enseñanza)
y que en muchas ocasiones la ética profesional en su contenido no
incluyen explícitamente dimensiones necesarias para su aplicación en el
ejercicio profesional.
Reconoce que es necesario ofrecer una cosmovisión ética a todo lo que se
hace en las universidades y hablar de ello en términos éticos, a esto
pueden contribuir todos los que enseñan diferentes materias y participan
en la vida universitaria o la gestionan, en la concepción de que la
formación ética es parte del conocimiento profesional y práctico.
Las líneas metodológicas que contribuyen a la enseñanza de la ética
profesional pueden ser según Bolívar (2005): los códigos profesionales
(con reglas y actuaciones deseables) y el método de estudio de caso. A
su vez Cobo (2003) reconoce como líneas metodológicas que contribuyen a
la enseñanza de la ética profesional las siguientes: el estudio del
código ético o deontológico de la profesión, las investigaciones y
publicaciones existentes sobre la ética profesional de que se trate,
posibles interpelaciones de la ética civil (reflejadas en los códigos
profesionales), inserción académica de la ética profesional, utilidad y
necesidad del estudio y opinión sobre dilemas y casos prácticos, la
responsabiliza de la universidad en la información, motivación y
educación en los objetivos de la educación ética, y en particular la
educación ética profesional.
Las propuestas metodológicas para la enseñanza de la Ética Profesional,
de ambos autores están resumidas en el siguiente esquema.
Esquema 1: Propuesta de Líneas Metodológicas
A partir del análisis de estas propuestas, nuestra experiencia en la
docencia y las investigaciones realizadas en otros contextos
universitarios sobre ética profesional nos llevan a considerar que las
líneas más acertadas para la enseñanza de la ética profesional en el
contexto cubano son:
el estudio de los códigos profesionales
el estudio de caso
la inserción académica curricular de manera transversal
la enseñanza de la ética profesional en el componente laboral e
investigativo.
En Cuba el licenciado en Economía, a partir de 1977, se ha formado en la
orientación de tres planes de estudio: el Plan A, el Plan B y el Plan C,
con perfiles profesionales diferentes. Durante el período 1990-95 se
llevó a cabo la formación profesional bajo una única denominación:
Licenciado en Economía, y que corresponde al perfil de un economista con
un marcado sesgo empresarial en su formación. Como parte de los centros
de educación superior del país, la universidad de Cienfuegos forma
licenciados en Economía con perfil en ciencias empresariales desde el
curso (1996-1998), lo que condicionó como necesidad la preparación del
claustro de profesores en disímiles disciplinas vinculadas al mundo
empresarial y a la relación empresa universidad y empresa sociedad, todo
ello exigió a la academia, la enseñanza desde la perspectiva de la
cultura ética empresarial, para el enfoque de las diferentes disciplinas
y asignaturas, tendencia que también acontece en muchas universidades
del mundo.
El Licenciado en Economía tiene relación con diferentes formas de las
éticas aplicadas: la Ética Económica, la Ética Empresarial y la Ética
Profesional, ellas incluyes diferentes niveles de aprendizaje, que
abarcan el saber, saber hacer y el ser. En el siguiente cuadro se
resumen las tres formas de las éticas aplicadas que se relacionan con el
Licenciado en Economía.
Esquema 2: Éticas Aplicadas
Luego de la sistematización de los fundamentos teórico conceptuales de
la relación formación humanista y ética profesional, la implementación
de la misma en las universidades y la necesidad social de la formación
ética profesional de nuestros Licenciados en Economía, aplicamos un
cuestionario a la matricula de esta carrera en el curso 2005-2006, 190
alumnos de los cinco años abarcan la carrera, nuestra decisión muéstral
es de ámbito local ((datos recopilados, procesados y organizados en
sistema informatizado por SPSS (11.5). Utilizamos el inventario sobre
Ética profesional diseñado y validado por De Vicente, (dir.), Bolivar, y
otros (2006) “Inventario sobre ética profesional del estudiante
universitario”, en calidad de cuestionario.
Contienen una explicación de cómo se debe comprender, la revisión
personal, en qué grado juzga que es importante en tu profesión la ética
profesional (1ª columna) y si crees que se enseña la ética profesional y
en qué medida durante la carrera (2ª columna).
En su estructura tiene 24 declaraciones, generales 16 y específicas por
titulaciones Educación 8, Psicología 8, Derecho 8, Trabajo Social 7,
Ciencia y tecnología de los Alimentos 7, Enfermería 8 y Medicina 8. En
este cuestionario sobre ética profesional no aparecía la especialidad
objeto de nuestra investigación Economía.
El proceso de modificación del cuestionario tuvo en cuenta nuestro
contexto (la sociedad cubana, la misión de la universidad en la
formación ética de los egresados universitarios y los objetivos de
nuestra investigación. Para este proceso de modificación y adaptación
contamos con documentos oficiales tales como el Plan de estudio y el
Código de ética de los miembros de la Asociación Nacional de Economistas
y Contadores de Cuba y la fraseología adecuada al contexto de nuestros
estudiantes. Durante este proceso se somete el instrumento a juicio de
expertos para reconstruirlo teniendo en cuenta los aspectos antes
mencionados de nuestro contexto. Para ellos se seleccionaron 5 jueces
teniendo en cuenta su función como evaluadores del desempeño profesional
y su experiencia pedagógica.
El cuestionario quedó con 16 declaraciones generales y le incluimos 10
declaraciones especiales para los estudiantes de Economía, con perfil en
Ciencias Empresariales. Es utilizado en esta investigación con el
objetivo de conocer los criterios y opiniones de los estudiantes en
cuanto a la importancia de la ética profesional y sí se les enseña la
ética profesional en nuestra universidad. Integra tres dimensiones:
Formación humanista, la cual la conforman los ítems 2, 3, 6, 8, 10, 12,
15, 17. Conducta moral, la cual la conforman los ítems
1,2,9,13,14,15,16,18,19,20,21,22,26. Y Competencia profesional, la cual
la conforman los ítems, 4, 5, 7, 11, 15, 19, 23, 24, 25.
Los resultados genelares acerca de la importancia que los estudiantes le
otorgan a la ética profesional en su ejercicio profesional se manifiesta
de la manera siguiente: en orden de importancia para ellos, lo más
importante es la competencia profesional, después la conducta moral y
por último la formación humanista. (Ver gráfico Importancia).
Los indicadores de la ética profesional en la manera en que se enseñan,
es reconocida por los estudiantes de la siguiente forma: lo que más se
enseña es la conducta moral, después la competencia profesional y por
último la formación humanista. (Ver gráfico Enseñanza).
Conclusión
1. La formación humanista representa la elaboración y apropiación por
parte del sujeto de una concepción integral acerca de la naturaleza del
hombre y la sociedad así como de la activa y multilateral interrelación
entre ambas.
2. La formación humanista se reconoce como necesidad en la tradición del
pensamiento filosófico cubano y constituyó una exigencia martiana.
3. La formación humanista integra la formación ética.
4. La formación ética desempeña una función importante en la formación
humanista, pues contribuye a la asimilación y apropiación de normas y
patrones de conductas que regulan las relaciones de los hombres en un
momento histórico concreto que trasciende por su relevancia para formar
un sistema de valores universales e individuales que le permite
insertarse activamente en su contexto, desde su propio perfil
ocupacional.
5. La formación ética incluye en el egresado de Licenciado en Economía
la ética económica, la ética empresarial y la ética profesional.
6. La ética profesional como forma de las éticas aplicadas integra la
dimensión ética de cada ámbito de actuación profesional.
7. La ética profesional en el ámbito de cada profesión contiene aspectos
que tributan a la competencia profesional, a la conducta moral y la
formación humanista.
8. Las líneas metodológicas más acertada para la enseñanza de la ética
profesional en el contexto cubano son: el estudio de los códigos
profesionales, el estudio de caso, la inserción académica curricular de
manera transversal y la enseñanza de la ética profesional en el
componente laboral e investigativo.
9. El desarrollo de las éticas aplicadas adquiere especial importancia
para el Lic. en Economía con perfil empresarial, por su relación con la
ética económica, la ética empresarial y la ética profesional. Ello le
confiere gran relevancia para la formación de este profesional, al estar
relacionada la ética con su ciencia, su objeto y praxis profesional.
10. Los estudiantes de la Universidad de Cienfuegos, de la titulación
Licenciatura en Economía reconocen la importancia de la ética
profesional. Sus consideraciones sobre la importancia de la Ética
Profesional en su profesión se manifiesta en el siguiente orden: lo más
importante es la competencia profesional, después la conducta moral y
por último la formación humanista.
11. Los estudiantes Licenciatura en Economía de la Universidad de
Cienfuegos, identifican que se les enseña la ética profesional de la
siguiente forma: lo que más se les enseña es la conducta moral, después
la competencia profesional y por último la formación humanista.
12. Es recomendable la perfección del Programa de la disciplina Gestión
del Proceso Empresarial (disciplina integradora, que dirige la
práctica), para lograr que la formación ética profesional se convierta
en una acción educativa intencional, organizada y sistemática.
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