Es común encontrar hoy en día en las empresas peruanas, personas que sólo dirigen a éstas y que no tienen las cualidades suficientes para ser grandes líderes empresariales.
También escuchamos a trabajadores que no se sienten a gusto laborando en determinada empresa, pero por falta de empleo en nuestro país a veces sólo les queda seguir donde están, también vemos que se cierran algunas empresas, porque con el tiempo no han sabido ser cada día más innovadoras y así poder ser competitivas en este mundo globalizado.
Tampoco es cierto que una nación no prospera porque no tiene recursos, de ejemplo podemos tomar a JAPÓN que sólo tiene en abundancia japoneses y agua y son hoy en día una gran potencia mundial.
Me causó gran asombro al leer un libro muy peculiar, porque cuando uno adquiere un libro de negocios mayormente lo hace porque en él encontrarás la solución a algunos problemas que se te pueden presentar en tu actividad Gerencial y sobre todo porque aumentará tus conocimientos y tendrás una mejor visión del mundo empresarial.
Pero existe un libro cuyo nombre es: “Como Destrozar La Propia Empresa Y Creerse Maravilloso” escrito por el profesor Joseph Rosanas de la Iese de Barcelona (Una de las escuelas de negocios mas prestigiosas de Europa), en el texto se señala cómo las malas decisiones tomadas por algunos jefes hacen que las empresas se comiencen a partir por pedazos.
Aquí señaló algunos de los puntos que indica el gran profesor Joseph Rosanas y que deberían leer muy bien todos los directivos de las empresas, y de esta manera terminen por dar el tiro de gracia a la empresa que tienen a cargo: -Mediante los contratos laborales, haga sentir a sus empleados la idea de provisionalidad; de esta manera nadie podrá identificarse con su empresa.
Si quiere completar el destrozo, no promueva a nadie de adentro, contrate “Estrellas” de afuera y no se olvide de asignarle un sueldo muy por encima del resto de sus empleados. -Contrate y despida dependiendo de cómo van las cosas, principalmente los beneficios trimestrales. -No pierda el tiempo escuchando a su gente, ni mucho menos pretenda discutir con ellos los asuntos de la empresa, usted sabe todo lo que hay que hacer. -Innove en la empresa de acuerdo con sus caprichos y aquellos proyectos que le hacen ilusión. -Nunca les pague a tiempo, págueles por partes y como usted lo desee.
En concreto trátelos como cosas y no como personas; y de esta manera haga que se sientan defraudados con la mayor frecuencia posible. Por lo tanto, si desea que su empresa se parta en pedazos, no se olvide de aplicar estos puntos que se indican líneas arriba.
Pero si quiere cambiar nunca es tarde para hacerlo y ahora mas que nunca en este mundo empresarial tan turbulento, el activo más importante que tiene toda empresa es su capital humano, por consiguiente nuestros lideres empresariales se deberían preocupar por capacitar a cada uno de sus trabajadores e influir para mejorarlos intelectual y emocionalmente y de esta manera puedan desempeñar mejor sus actividades.
Algunos malos gerentes lo ven como un gasto y esto debería ser visto como una inversión, porque solo invirtiendo en ellos mejoraremos nuestras empresas. También deberían aplicar nuevas estrategias, porque lo que usted aplicó el año pasado y le dio resultados, hoy lo más probable es que no les sirva para nada.