El riesgo, por supuesto, al abandonar el convencionalismo estándar
racional, es caer en el desorden y esto acobarda a la mayoría de la
gente. Sin embargo, no es desatinado aprovechar el incremento de
oportunidades y eficacia que genera el desorden.
CÓMO PROGRESAR DE LA CERTEZA A LA AMBIGÜEDAD
La nuestra es una sociedad compulsivamente orientada a la solución, en
al que resulta molesto tomarse tiempo para resolver los problemas. Pero
la disposición a decidir con firmeza y seguridad no significa que tengan
solidez de juicio. De hecho, las decisiones muy rápidas que toman los
ejecutivos a veces resultan desastrosas.
¿Por qué entonces, las características asociadas con la palabra
"decidido" son tan admiradas y por qué su antónimo "indeciso", suscita
tanto desdén? Atribuir a alguien la cualidad de indeciso equivale a
retratarlo como un ser débil, dubitativo y pusilánime. Y cuando oímos
una palabra similar, "ambiguo", nos sugiere que no es una persona digna
de confianza. En realidad, en ambos casos podemos simplemente estar
hablando de una persona que todavía no se ha decidido. ¿Por qué se
considera poco virtuoso tomarse tiempo para llegar a una decisión?.
Cuando las personas parecen no tener una dirección definida dan la
impresión de que están tropezando. Y tropezar tiene mala imagen:
ciertamente no es la característica del individuo que domina la
situación. Pero tropezar bien requiere personas fuertes. Y quienes creen
que el caos es un estado que debe evitarse a toda costa, harían bien en
recordar que antes de corregir el desorden, Dios creó el caos.
Seguramente le daba más posibilidades.
LA PEREZA COMO VIRTUD GERENCIAL
Al parecer, existe una fascinación con el hecho de estar siempre
atareado, o al menos de aparentarlo. El prototipo de la persona de éxito
es la actividad, y no la pereza. Sin embargo, hay jefes -usted lo habrá
visto- que siempre están en movimiento pero que nunca logran nada una
vez que llegan al lugar que se dirigen. En cambio, hay otros jefes que
son inteligentes y perezosos y que siempre tienden a concentrarse en los
logros. Más precisamente, se centran en lograr lo que es importante
lograr.
Estas personas conocen la diferencia entre ser eficiente y eficaz. La
eficiencia viene a ser el input, y la eficacia el output. Dado que las
personas perezosas no pueden presumir de su actividad, tienen que poner
el acento en los resultados. Y eso es saludable.
Otro tema importante que los gerentes deben tener en cuenta es que
necesitan tiempo libre para hacer planes, para dejar volar sus
pensamientos acerca del futuro. ¿Cómo se obtiene ese tiempo libre?
Delegando. Casi tan importante como saber lo que uno quiere, es saber
delegar y averiguar cómo se siente el empleado respecto de la tarea que
se le está encargando.
Cuanto más tiempo tenga libre para sus pensamientos, cuanto más perezoso
logre volverse, más disfrutará de su libertad y obtendrá los mejores
resultados. También es fundamental que mientras los empleados están
haciendo lo que quiere el gerente, usted transmita su feedback. Es vital
que los gerentes comprendan que el feedback es una parte esencial para
el manejo de la motivación de los empleados.
LA SENSIBILIDAD ACOMPAÑA AL PODER
Hace años, el sociólogo Alfred McClung Lee, en un libro titulado "El
hombre multivalente", describió al individuo capaz de relacionarse con
distintas personas con valores diferentes, de culturas diferentes y en
diferentes contextos. La relación no se basa en la simpatía ni,
necesariamente, en una estrecha identificación emocional; se basa en una
actitud abierta hacia las opiniones, deseos y necesidades de las otras
personas: en percibir la situación en que podrían encontrarse los demás.
Así actúan y se manifiestan las personas que son sensibles. Aprender a
escuchar bien por dos razones. En primer lugar, escuchan para determinar
su propia eficacia frente a los demás, y en segundo lugar, escuchan para
averiguar qué es lo que quiere la otra persona. Aprenden a detectar esas
pequeñas señales que emiten los demás, relativas a sus sentimientos,
necesidades y deseos, y aprenden a detectar reacciones a lo que se está
diciendo y haciendo. Las personas sensibles se hacen una de las
preguntas más importantes de todas "¿lo que está sucediendo ahora habrá
de favorecer o reducir la posibilidad de que ambos consigamos lo que
queremos?" Los individuos orientados al poder deben estar en sintonía
con todo lo que sucede en sus grupos de trabajo y en las organizaciones
de las que forman parte. La aparición de cambios en el ámbito laboral
puede alterar las relaciones de trabajo y puede influir, así como
amenazar, la autoridad y la competencia. El individuo con poder tiene
que ser sensible y objetivo, a la vez que firme, porque debe estar al
tanto de lo que está sucediendo y de qué cambios económicos,
organizativos y políticos (internos y externos) amenazan su posición y
requieren ajustes, alguno de los cuales pueden ser dolorosos.
CÓMO LOGRAR PODER SIN CORRUPCIÓN
Si uno quiere conseguir que algo se haga, necesita tener poder e
influencia. Esa es la realidad. Y las personas que desdeñan el poder,
son personas que no lo tienen y posiblemente no saben cómo conseguirlo.
Muchas personas que tienen poder fingen no tenerlo. Y el poder rara vez
figura como tema en los programas de formación gerencial. Es como si no
fuera respetable reconocer que el poder no sólo existe sino que es
necesario.
Aquí resumimos todas las clases de poder que son esenciales para formar
una base de poder duradera.
Poder basado en la capacidad. El primer atisbo del poder que tiene la
mayoría de la gente es que se la considere idónea en lo que hace. Pero
si uno quiere que reparen en uno, además de ser competente tiene que
promoverse.
Poder personal. Estos individuos no se quedan solos en una reunión o una
fiesta; parecen atraer a la gente. Tienen magnetismo. Proyectan no sólo
formación sino también confianza en sí mismos.
Poder asignado-delegado. Si usted no tiene suficiente poder en su propia
situación, búsquelo. Un sitio donde buscarlo es su jefe y las cosas que
a éste no le gusta hacer o no hace bien.
Poder asociativo. Identifique los centros de poder en su organización.
Familiarícese con ellos. Pídale que lo asesoren acerca de su carrera o
de cuestiones relativas a la corporación. Si se asocia con una persona
poderosa, encontrará que ésta le contagiará algo de su poder.
Poder de recursos. Averigüe qué cosas necesitan otras personas y no
pueden conseguir fácilmente, y luego proporcióneselas. ¿Recuerda la
época cuando se comenzaron a usar las computadoras en que los que
trabajaban en procesamiento electrónico de datos eran los sacerdotes del
templo? A veces se requiere una tarea de indagación para encontrar un
lugar propio, y tal vez cierta formación e instrucción.
Poder de recompensa. Casi todos los gerentes están conscientes de tener
el poder de recompensas sobre sus subordinados. Pueden otorgar aumentos
de sueldo, privilegio y galardones. Pero amplíe el horizonte de sus
ideas. Cada vez que usted ayuda a alguien a quedar bien, que hace
recomendaciones sobre otros o apoya sus ideas, es muy posible que estos
actos también se perciban como recompensas que está concediendo. Y eso
es especialmente cierto si usted tiene mucha credibilidad: si goza del
respeto de quienes han de escuchar sus recomendaciones. No deje pasar
las oportunidades de alabar y felicitar a otras personas, aunque no se
requiera ni se espera que lo haga.
Poder como profesional. Usted construye su base de poder dentro de la
organización por medio de sus actividades fuera de ella. Si es miembro
activo de una asociación profesional, la estima de que disfruta por
parte de sus colegas profesionales puede hacerles ver a sus compañeros
de trabajo que usted es alguien digno de ser tomado en serio.
Poder por accesibilidad. Consiste en estar en el lugar indicado, en el
momento indicado y con la destreza indicada. Usted puede no ser la única
fuente existente, y ni siquiera la principal, como lo sería si fuera un
recurso, pero usted está allí. Existen individuos perfectamente decentes
pero para nada extraordinarios que ascendieron muchísimo en sus carreras
simplemente facilitando a sus jefes que les resultara cómodo elegirlos
para determinadas actividades.
Poder basado en el cargo. Poco después de haber recibido un ascenso,
usted puede sufrir la desilusión de descubrir que los cargos a menudo
ofrecen muy poco por sí mismos. Hasta Harry Truman comprobó que la
investidura presidencial comporta mucho prestigio pero poco poder. Con
todo, usted puede construir el poder de su cargo por vía de extender su
influencia. Los individuos orientados al poder son constructores de
imperios. Van recogiendo mayores responsabilidades aquí y allá, y
después de un tiempo, han extendido enormemente su poder... poco a poco,
y paso a paso.
EPÍLOGO
Heráclito, el filósofo griego, es famoso por haber sostenido que lo
único constante es el cambio. Enseñaba a sus discípulos que uno no puede
bañarse dos veces en el mismo río porque la corriente de agua hace que
el río cambie continuamente. Pero esta realidad encierra una ambigüedad:
las moléculas de agua pueden ser diferentes, pero la composición de la
sustancia sigue siendo la misma. Por lo tanto, uno se baña en la misma
sustancia todas las veces, aunque en distintas moléculas de esa
sustancia.
Esto quiere decir en términos filosóficos clásicos, que hay que tener
cuidado de no confundir lo esencial con lo accidental. A menudo es la
apariencia exterior la que cambia, y no la sustancia. Muchas personas
confunden ambas cosas, y con frecuencia tienen que lamentarlo más tarde.
Es conveniente, en consecuencia, que usted se permita empezar a apreciar
la ambigüedad; a desconfiar, o al menos a cuestionar, lo que otros
aceptan tan frívolamente, en especial cuando a eso se lo cataloga de
sabiduría convencional. Usted encontrará con que evalúa mejor las
situaciones y toma decisiones más sabias si se plantea que lo que otros
aceptan sin cuestionar puede no ser convencional ni sabio. Y la vida se
vuelve mucho más interesante cuando, en ciertas ocasiones, usted
experimenta el maravilloso asombro que sintió Alicia cuando pasó del
otro lado del espejo y vio todo desde una perspectiva diferente.
Quick actúa en el campo de la formación y el desarrollo gerencial desde hace treinta años en la ciudad de Nueva York. Experimentado gerente de línea y encargado de ventas, Quick ha escrito dieciocho libros y más de quinientos artículos, principalmente sobre métodos gerenciales y técnicas de liderazgo. Su columna mensual en la publicación Training News obtuvo el premio anual Dugan Laird, otorgado al trabajo más distinguido sobre recursos humanos.
Cedido por: Estr@tegia Magazine
Consultoría en Marketing, Recursos Humanos y Servicios en Informática - Capacitación Laboral y Empresarial
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