Históricamente, los ERPs calcularon los impuestos desde las propias transacciones. Usualmente dicho cálculo estaba indisolublemente vinculado desde el código fuente a las facturas, los pedidos, los pagos, etc. ¿Cuál es la solución para una empresa usuaria que opera en varios países y en diferentes estados?.
Este hecho fue uno de los fundamentales a la hora de complicar la
internacionalización de los ERPs.
Dicha falencia estaba ocasionada en el hecho de que la gran mayoría de
los mismos, incluidos SAP o Edwards, los más antiguos, comenzaron como
productos a medida para empresas que requerían algunos módulos de
administración.
Lógicamente, en las décadas del '70 y el '80 era inimaginable la
estandarización que sobrevendría, y por lo tanto nadie preveía aislar el
cálculo impositivo de las aplicaciones de modo de poder modificarlo
fácilmente.
A principios de los '90, con la internacionalización avanzando, algunos
productores de software comenzaron a concentrar los cálculos impositivos
en módulos específicos, de modo de aislarlos de las aplicaciones. Así es
cómo nacen los más conocidos como “tax engines” o motores de impuestos.
Normalmente, se encuentra disponible un motor de impuestos en los
paquetes de software de gestión empresarial más sofisticado. Si están
bien hechos, permiten la definición y redefinición de cualquier tipo de
impuesto, aplicarlo a cualquier transacción, y finalmente liquidarlo
correspondientemente.
Con un motor de estas características se define el impuesto, o se define
el comportamiento de los ya existentes de modo de mantenerlo adecuado a
las exigencias de las agencias impositivas de cada región y país.
El motor de impuestos es uno de los elementos fundamentales que permite
que un ERP se adapte a diferentes países, incluso, si la aplicación lo
soporta, debe permitir operar la misma instancia del producto en
diferentes geografías simultáneamente.
Coincidencia entre el Ciclo de Ventas y el Ciclo de Compras
La observación desde la perspectiva del comprador provee una mirada mucho más clara acerca de dónde, ese segmento de posibles clientes, se encuentra en su ciclo de compras y también ofrece que iniciativas de marketing y comerciales puedan ser más efectivas. Por ejemplo: muchos de los esfuerzos de marketing intentan llegar a prospectos antes que ellos hayan identificado una necesidad o problema. En esos casos se podrían alcanzar objetivos de marca pero no necesariamente de ventas.
Cambiar el enfoque de acuerdo “al estado intelectual” del comprador es sumamente beneficioso para definir el propósito de cada iniciativa de marketing de manera que se puedan mover los prospectos adecuados a través del ciclo comercial.
Haga una prueba sencilla. Lea la siguiente tabla y coloque una cruz en la columna que corresponde (si/no).
|
|
Punto de control |
Si |
No |
|
1 |
¿Conoce como es el ciclo de compras, desde el reconocimiento de una necesidad hasta el momento de la compra? |
|
|
|
2 |
¿Conoce cuál es la contribución de cada iniciativa de marketing o de ventas para mover el prospecto dentro del ciclo comercial? |
|
|
|
3 |
¿Tiene un mapa que relacione el ciclo de compras con el ciclo integrado de marketing y ventas? |
|
|
|
4 |
¿Sabe por qué los prospectos no se mueven al siguiente estado del ciclo de ventas o por qué se toman demasiado tiempo? |
|
|
Si la mayoría de las respuestas fue NO, le recomendamos solicitar "Alineando el proceso de ventas con el de compras" de nuestra Biblioteca de documentos.
Director de Evaluando ERP
Aportado por: Lic. Laura Prochnik
Compartir ideas impulsa el desarrollo
Conéctate con GestioPolis
¿Qué hay de nuevo?
Lo que se está compartiendo
Otros artículos que te van a interesar
Explora todas las publicaciones por tema