Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios. Madre Teresa de Calcuta.
Sabemos que el agua es un elemento vital para nuestra existencia, elemento que hay que cuidarlo celosamente a fin de preservar a una humanidad que esta asignada en este planeta en donde el agua desempeña un rol muy importante; puesto como e sabido tres cuartas partes de nuestro organismo son agua y al perder un 20 por ciento del agua que nos forma los más complejos perecemos. Agua es el protoplasma de las células y en forma de savia, de linfa, de semen, de sangre, de leche, de orina, de sudor o de lágrimas, los humores acuosos preservan y regeneran la vida. Antes de nacer los mamíferos nos formamos suspendidos en el tibio mar interior que es el útero. Los ovíparos vienen al mundo en milagrosas cápsulas de agua. Disueltos en agua los vegetales toman del suelo los nutrientes y sin agua no hay fotosíntesis.
Preocupa seriamente que por no estar atento en la preservación del ambiente, en su cuidado, pues cada vez más se contamina a este elemento y la consecuencia de ello puede ser nefasto para nuestra existencia.
Muy bien lo señala Armando Barta cuando comenta, que el sutil metabolismo hídrico del planeta renquea. Grave cosa, pues del vasto e intrincado sistema circulatorio que fluye en todo lo que vive y entre el mundo animado y el inanimado dependemos todos: los que vuelan y los que nadan, los que caminan y los que reptan, los que enraízan y los que se dejan ir... El agua nos parió y gracias a nosotros, sus hijos, hoy el agua está viva. Pero si matamos al agua, con ella muere también la vida.
Nos agrega en su interesante análisis sobre este tema Barta, que mares, lagos y corrientes grandes y pequeñas están contaminados por desechos tóxicos y de los 500 ríos mayores la mitad se está secando, entre ellos el Nilo en Egipto, el Amarillo en China, el Colorado en Estados Unidos, el Ganges en la India y el Jordán en Palestina. Y todo por causa de obras hidráulicas tan colosales como torpes.
Y la humanidad está sedienta. Según la ONU, mil 300 millones de personas no tienen acceso al agua potable mientras que 31 países enfrentan escasez grave, lo que sin duda empeorará por los efectos del cambio climático. Y la demanda hídrica se duplica cada 20 años. “Las guerras del siglo XX serán por el agua”, dijo Ishmael Sarageldin, ex vicepresidente del Banco Mundial, que algo sabía de esto pues fue promotor de la privatización del vital líquido.
De las aguas, la dulce es la menor, la más recóndita, la más esquiva, la más escasa, la más preciada. Porque 94 por ciento del agua es salobre, y del seis por ciento que es dulce, 4.3 por ciento es subterránea y 1.7 por ciento está helada.
De modo que el agua dulce de la atmósfera y la superficie terráquea: nubes, lluvia, ríos, lagos, humedales... es apenas el 0.03 por ciento del agua toda.
Ensucian el precioso líquido las aguas servidas de las ciudades, las descargas industriales, los derrames accidentales de tóxicos y los agroquímicos del campo.
Pero si los accidentes son los más aparatosos y la contaminación industrial la más severa, la polución rural es la de mayor extensión. No era así, pero en el siglo XX se impuso en la agricultura un modelo intensivo que resultó hídricamente insostenible, entre otras cosas porque los pesticidas contaminan ríos, lagos, mares y mantos freáticos y los fertilizantes nitrogenados sobrealimentan al agua, ocasionando proliferación de algas y reducción del oxígeno.
Agrega choike.org/nuevo. Que si no se toman medidas para revertir la tendencia, una de cada tres personas estará viviendo en un país con escasez de agua potable. Del mismo modo, si bien el problema afecta a todos los países, los más perjudicados son los del Sur, donde nace el 95% de las 80 millones de personas que cada año incrementan la población del planeta.
Aún así, la mayor amenaza al acceso universal al agua potable no la proporciona la naturaleza sino la globalización corporativa. La privatización del agua es un fenómeno progresiva y agresivamente exportada hacia los países en desarrollo bajo el rótulo de la reducción de pobreza, la disminución de la deuda, la liberalización del comercio y el desarrollo económico.
En ese contexto, la sociedad civil reclama que el acceso al agua potable sea un derecho humano universal, de forma de garantizar que todo el mundo pueda beneficiarse de los recursos hídricos. Y al mismo tiempo se manifiesta en contra de que la explotación del agua quede en manos de corporaciones privadas que sólo buscan la rentabilidad del servicio.
Desde la perspectiva de los diversos movimientos de la sociedad civil, el tema de los servicios básicos abarca una gran variedad de zonas temáticas, como la responsabilidad y transparencia de las instituciones internacionales de gobierno, los derechos humanos, la reducción de la pobreza, la democratización, la soberanía nacional, la igualdad de los géneros, la reducción y cancelación de la deuda y la protección ambiental. El tema del agua es, en este contexto, de vital importancia para asegurar el futuro de la humanidad.
Conclusión
Es muy preocupante el que se descuide la protección de las aguas en función del aseguramiento de nuestra existencia, se requieren de más acciones de parte de los gobiernos que resguarden la protección que este elemento necesita, tómese en cuenta lo que nos recuerda Alex Kirby, que la Organización de las Naciones Unidas señala que cada persona necesita un mínimo de 50 litros diarios para beber, bañarse, cocinar y otros menesteres. En 1990, más de mil millones de personas no contaban con ese mínimo. Proveer acceso universal a ese mínimo de 50 litros para 2015, implicaría menos del 1% de la cantidad de agua que se usa hoy en el mundo. Sin embargo, parece un objetivo lejano de alcanzar.
El 70% del agua que se utiliza en la actualidad en el mundo está
destinada a la agricultura.
Si la población sigue aumentando (se estima que pasaremos de ser 6.000
millones a 8.900 millones para 2050), se necesitará más agua para
alimentarla.
También se cree que incrementará el consumo a medida que incremente la cantidad de gente que adopta un estilo de vida y una dieta occidental (un kilo de carne -de una vaca que se alimenta con granos- necesita al menos 15 metros cúbicos de agua mientras que un kilo de cereales necesita sólo tres metros cúbicos.
El Programa de Postgrado de la especialidad de gerencia de la calidad y productividad de Faces de la Universidad de Carabobo ante esta realidad a través de sus líneas de investigaciones, especialmente la de empresa y medio ambiente, hace énfasis en sus seminarios, conferencias, la relevancia de que la empresas cuenten con plantas necesarias para evitar la contaminación de las aguas, así como el que lo ciudadanos tomen más conciencia sobre lo que representa el agua para la vida, la necesidad de preservarla, no malgastarla, evitar que desperdicie y ser más responsable en su uso. Se dan a conocer la manera como saber usar adecuadamente el agua.