Siendo esta una tarea de largo plazo, es necesario realizarla dentro
de un marco de referencia que permita mantener una congruencia a través
del tiempo y a la vez asegurarse de obtener resultados en el corto
plazo.
Bajo una visión muy sencilla del proceso de planeación, podemos
considerar que todo lo que se hace en la empresa puede ser considerado
como objetivos y estrategias.
Los objetivos son el qué, constituido por todas aquellas cosas que se
quieren lograr, como son el monto o volumen de ventas, participación de
mercado, satisfacción del cliente, proporción de clientes nuevos
atraídos, tasa de recompra o índice de lealtad.
Las estrategias son el cómo, constituido por todas aquellas acciones que
agregan valor al ofrecimiento que se hace al mercado.
Si planteamos la atracción y retención de clientes como un objetivo
principal, debemos pensar en cómo cumplirlo. Es decir, en cómo agregar
valor a la marca que ampara un beneficio de solución para que los
clientes se sientan atraídos, permanezcan satisfechos y, aún más,
atraigan a otros clientes.
En términos generales, tres estrategias forman la estructura que, al
mantenerse, permite tomar decisiones con flexibilidad para añadir valor
a las marcas de productos y servicio y atender con precisión a los
clientes: segmentación del mercado, diferenciación del producto y
posicionamiento de la marca.
Segmentación se refiere a la identificación de clientes, actuales o
potenciales, cuyo comportamiento de compra es similar ante un mismo
ofrecimiento, para formar grupos homogéneos con ellos.
En esencia, se trata de responder al cuestionamiento general ¿cuáles son
las características en común de cada uno de los grupos formados que
hacen que su respuesta de comportamiento sea distinta?
Una solución práctica de segmentación comienza por el análisis de una
Respuesta de Comportamiento de los clientes actuales y/o potenciales,
como por ejemplo Uso del Producto (si una persona ha sido, es o será
usuario; su nivel de uso; los beneficios buscados o sus hábitos de
compra).
Una vez formados dos o más grupos de clientes sobre la base de alguno de
estos indicadores de respuesta de comportamiento, o una combinación de
ellos, se procede a obtener un perfil de clientes, en forma tal que la
empresa pueda dirigirse a ellos y diseñar programas comerciales
accionables.
Las características para identificar el Perfil de Clientes pueden ser
Demográficas, como Edad, Género, Nivel Socioeconómico, Ciclo de Vida
Familiar, Escolaridad, Ocupación para individuos u hogares; o bien Giro,
Tamaño, Estructura para Comprar de las empresas. También pueden usarse
características Geográficas o Sicográficas.
Se buscan características susceptibles de ser medidas y que sirvan a la
empresa para evaluar la importancia de cada grupo, seleccionar aquellos
grupos que sean rentables para atender y asignar recursos para hacerlo
en forma diferenciada, con el requisito adicional que la empresa pueda
acceder en forma real a ellos, a través de los medios de comunicación o
los canales de venta, por ejemplo.
Segmentar el mercado no es la única alternativa, como puede verse en la
siguiente gráfica que ubica dicha estrategia frente a otras
posibilidades.

Diferenciación se refiere al diseño de un conjunto significativo de
diferencias que permita distinguir los productos/servicios de la empresa
de los de la competencia. Es decir, una Ventaja Competitiva Sostenible
que le permita no enfrentar frontalmente a sus competidores.
Debe establecerse una superioridad definitiva y claramente distinguible,
ofreciendo productos o servicios bajo una identidad única y exclusiva,
cuyo valor sea significativo para un segmento del mercado.
Existen seis grandes avenidas para incrementar el valor que los clientes
pueden percibir en la oferta de la empresa, según se quiera aumentar el
beneficio ofrecido o disminuir el sacrificio requerido en una
transacción.

Esta manera singular de competir, que permite diferenciarse y obtener un
margen de contribución mayor, le impone a la empresa la necesidad de
establecer límites, ya sea a los grupos de clientes a atender, a los
productos y servicios a ofrecer, o a ambos, para definir una línea de
acceso al mercado.
Y significa también hacer concesiones. Es decir, dejar de hacer algo
deliberadamente con el fin de ser único y exclusivo en otra actividad,
muy posiblemente, creando sistemas de actividades totalmente integradas,
en oposición a manejar en forma aislada Factores Críticos de Éxito y/o
Competencias Centrales.
Posicionamiento se refiere a la manera en que los clientes relacionan en
su mente productos y servicios que compiten entre si, sobre aquellos
atributos en que perciben similitudes y diferencias. No se refiere a lo
que la empresa hace con sus productos y servicios, sino a lo que sucede
en la mente de los clientes.
Y lo que sucede es una sobre simplificación de información, como una
manera de eliminar la confusión resultante de la cantidad excesiva de
información y opciones disponibles en el mercado que no necesariamente
es igual a la diferenciación que la empresa trata de hacer internamente
y frente a su competencia.
El paso inicial es conocer lo que ya existe en la mente de los clientes,
abriendo una ventana virtual, o un Mapa Perceptual que es la
representación gráfica, en un espacio bidimensional, de la posición
relativa que guardan entre si productos servicios competidores.

Toda vez identificada una posición Ideal en la mente de los clientes, la
empresa desarrolla un concepto de posicionamiento sobre la base de la
estrategia de diferenciación con la que desea atender a un segmento de
mercado.
El principal reto del concepto de posicionamiento que se elija es que
debe ser único, significativo, creíble y preciso para que en realidad
quede así registrado en la mente del público. Y no es algo que
'simplemente sucede' al lanzar una campaña publicitaria, sino el
resultado de una mezcla cuidadosamente diseñada de producto/servicio,
precio, distribución, comunicación y promoción.
En realidad, pocas veces encontramos estas tres decisiones estratégicas
juntas y perfectamente relacionadas entre ellas. Sin embargo, la
congruencia entre las tres es lo que le da precisión a los esfuerzos por
atender el mercado y lo que mejora los indicadores claves de desempeño
de la empresa.
Estudios: Maestría en Administración (ITESM, Campus Monterrey, México, 1977); Licenciado en Administración de Empresas (ITESM, Campus Monterrey, México, 1974) Especialidad: Su trabajo de consultoría se centra en las áreas de planeación estratégica de mercados e información para la toma de decisiones. Imparte en la EGADE el curso de Mercados y Clientes. Actividad Profesional: Fue profesor del Departamento de Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey, y director de la carrera de Licenciado en Mercadotecnia del mismo Campus. Trabajó en Cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma en la gerencia de Planeación Estratégica, gerencia de Investigación de Mercados, gerencia de Desarrollo de Nuevos Productos, gerencia de Marcas Regionales y gerencia de Marca Dos Equis Lager y Sol. Estuvo en Publicidad Clave como director de Operaciones de la agencia y, junto con otros socios, estableció su propia agencia de publicidad, Criterio y Creatividad Publicitaria, en la que fungió como director general. Fue también director de Mercadotecnia del Grupo Financiero Banorte. Actualmente, se desempeña como consultor independiente. joseidomarrobaprodigy.net.mx
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