Los trabajadores mexicanos, residentes en Estados Unidos, no sólo son
un factor para el crecimiento de la economía de ese país, sino de manera
importante, a través las remesas, representan el sostén económico de su
familia y de las regiones de las cuales son originarios.
El ingreso de divisas a las economías locales, además de generar en
ellas liquidez,
capacidad de compra, educación, etc., provoca efectos multiplicadores,
generalmente en zonas rurales, como es la generación de empleo,
producción de bienes tanto para consumo propio como para venta, y con
ello rotación de inventarios, que trae como consecuencia una mayor
circulación monetaria.
Asimismo, el envío de estas remesas constituye una importante fuente
ingresos de divisas hacia nuestro país, al ubicarse hoy en día en el
segundo rubro de ingresos de moneda extranjera, solo después de los
hidrocarburos, desplazando así a la inversión extranjera directa y los
ingresos por turismo.
Como evolucionan las remesas
De acuerdo con el Consejo Nacional de Población (CONAPO), la migración
de mexicanos a Estados Unidos adquirió un fuerte impulso a partir de las
últimas dos décadas del siglo pasado. Entre 1980 y 2003 el número de
personas residentes en Estados Unidos, nacidas en México, aumentó de 2.2
millones a 9.9 millones, lo que significó un incremento de casi cinco
veces en dicho periodo.
Asimismo, el CONAPO señala que el flujo migratorio México-Estados Unidos
es el de mayor tamaño respecto a cualquier otro flujo entre dos
naciones, por lo que hoy en día la población de origen mexicano en el
país del norte, incluyendo los nacidos allá, es aproximadamente de 27
millones.
Sin duda alguna, la población mexicana radicada en Estados Unidos es una
fuente muy importante generadora de remesas hacia nuestro país, por lo
que es importante hacer un recuento de su crecimiento.
Antes de 1989, el renglón de remesas familiares de la balanza de pagos
sólo registraba el dinero transferido vía giros telegráficos. A partir
de 1989 el Banco de México consideró también los envíos realizados vía
money orders y cheques personales emitidos en Estados Unidos y recibidos
en instituciones bancarias y casas de cambio en México.
A partir de 1994, el Banco de México incorporó en la balanza de pagos el
monto de las transferencias electrónicas y una estimación de las
transferencias en efectivo y especie. De esta manera, con la
incorporación de estos nuevos rubros hizo que la estimación del monto
total de remesas aumentará casi el doble.
El 29 de octubre de 2002, el Banco de México emitió reglas especificas
para estandarizar la forma y términos en que se presta el servicio de
trasferencias provenientes del exterior, tanto de instituciones de
crédito como de empresas que de manera profesional prestan dicho
servicio, creando así un sistema de registro especial para este rubro.
Asimismo, el CONAPO señala que las remesas representan más de la mitad
del ingreso corriente monetario (57%) en hogares rurales, y donde uno de
cada cinco hogares que reciben remesas representa el único ingreso
monetario, lo que hace altamente vulnerable a dichos hogares en caso de
una interrupción de remesas.
La evolución que han tenido las remesas familiares enviadas desde el
exterior se muestran en los siguientes cuadros:
|
REMESAS FAMILIARES |
|||||
|
AÑO
|
Remesas Familiares (Millones de dólares corrientes) |
Crecimiento respecto año anterior |
Remesas Familiares (Millones de Pesos)* |
Crecimiento respecto año anterior |
TIPO DE CAMBIO (Promedio de Cotizaciones Diarias) |
|
1989 |
1,680.00 |
|
4,510.80 |
|
2.685 |
|
1990 |
1,980.00 |
17.86% |
5,837.04 |
29.40% |
2.948 |
|
1991 |
2,414.00 |
21.92% |
7,284.73 |
24.80% |
3.0177 |
|
1992 |
3,070.00 |
27.17% |
9,487.84 |
30.24% |
3.0905 |
|
1993 |
3,333.00 |
8.57% |
10,383.29 |
9.44% |
3.1153 |
|
1994 |
3,475.00 |
4.26% |
11,725.00 |
12.92% |
3.3741 |
|
1995 |
3,673.00 |
5.70% |
23,525.20 |
100.64% |
6.4049 |
|
1996 |
4,224.00 |
15.00% |
32,093.95 |
36.42% |
7.598 |
|
1997 |
4,865.00 |
15.18% |
38,506.96 |
19.98% |
7.9151 |
|
1998 |
5,627.00 |
15.66% |
51,424.59 |
33.55% |
9.1389 |
|
1999 |
5,910.00 |
5.03% |
56,478.32 |
9.83% |
9.5564 |
|
2000 |
6,280.00 |
6.26% |
60,445.00 |
7.02% |
9.6250 |
|
2001 |
8,895.30 |
41.64% |
86,940.88 |
43.83% |
9.7738 |
|
2002 |
9,814.72 |
10.34% |
95,693.52 |
10.07% |
9.7500 |
|
2003 |
13,265.56 |
35.16% |
141,808.84 |
48.19% |
10.6900 |
|
2004** |
15,178.23 |
14.42% |
167,745.24 |
18.29% |
11.0517 |
Fuente: Tabla y gráfica elaborada por CONDUSEF con datos obtenidos de
Banco de México, Balanza de Pagos, Cuenta Corriente.
*Resultado de multiplicar el promedio anual del Tipo de Cambio en
ventanilla por los millones de Dólares.
** Cifras Enero-Noviembre de 2004.

** Cifras Enero-Noviembre de 2004.
Los recursos generados por los mexicanos en el exterior y transferidos a
sus lugares de origen tienen una relación directa con el crecimiento
económico de sus comunidades y por ende en el desarrollo regional. Cabe
destacar que México es el primer lugar receptor de remesas a nivel
mundial, siendo Michoacán, Guanajuato, Jalisco, y Estado de México los
cuatro Estados que reciben más de 1,000 millones de dólares en remesas.
Tan solo Michoacán recibe el 13.8% del total.
Los impactos económicos de la migración internacional.
En los últimos años se incrementan los flujos migratorios a nivel
mundial y con ellos crece el debate sobre los impactos de la migración
internacional en las zonas y países de origen de los migrantes.
A contracorriente del enfoque generalizado de ver al fenómeno migratorio como una maldición o fatalidad, que arranca a la población joven de sus comunidades de origen, en años recientes surge un enfoque alterno, que sin desconocer los efectos negativos del fenómeno migratorio, resalta los impactos positivos que junto con propuestas y proyectos complementarias pueden ayudar a resolver los problemas de marginación y pobreza de las comunidades de origen.
Los principales impactos positivos son las remesas individuales y
colectivas, los ahorros de los migrantes y las nuevas habilidades que
ellos adquieren durante sus estancias en el extranjero.
Con mucho, el aspecto más estudiado es el impacto de las remesas, las
cuales en los últimos años según el Fondo Monetario Internacional, han
rebasado los 66 mil millones de dólares a nivel mundial, como reflejo de
los flujos migratorios que superan los 125 millones de personas.
Así, se han realizado múltiples estudios sobre impactos de las remesas en Turquía, la India, Filipinas, África del Norte, Centroamérica y México, en todos ellos se coincide en que las remesas individuales (o familiares) actúan como un simple subsidio al consumo familiar, quedando un margen muy pequeño del 4 al 5 por ciento para pequeñas inversiones productivas en el comercio o el campo.
Numerosas investigaciones realizadas en México y Centroamérica
ratifican esta apreciación del aporte de las remesas familiares para
sostener a las familias que se quedan en las comunidades de origen,
aporte que es muy importante en las condiciones de crisis estructural de
nuestros países.
Para Rodolfo Tuirán, uno de los impactos económicos más directos de la
migración internacional es el flujo de las remesas que los trabajadores
hacen llegar a sus familias en México. Se trata de recursos que, en
paralelo con la migración, han venido creciendo en los últimos años,
beneficiando a un número cada vez mayor de mexicanos.
Entre 1992 y 2000 el número de hogares receptores de remesas casi se duplicó, pasando casi de 600 mil a 1.252 millones, mientras que el total de unidades domésticas en el país sólo lo hizo en 32%. Tuirán destaca como la crisis económica de 1995 se reflejó en un crecimiento considerable del número de los hogares que utilizan la migración internacional como opción ante la falta de alternativas en México.
El conjunto de hogares receptores de remesas creció en más de 400
mil unidades entre 1994 y 1996, al pasar de 665 mil a 1.076 millones en
ese periodo.
Así, las remesas, según el autor referido, constituyen una persistente
inyección a escala nacional y regional.
De acuerdo con los datos del Banco de México, durante la última década nuestro país recibió por ese concepto más de 45 mil millones de dólares. Tan sólo en el año 2000 ingresaron más de 6 mil 500 millones de dólares, gracias a la solidaridad de los migrantes con sus familiares en México, lo que significa alrededor de casi 17 millones de dólares por día.
Este monto revela la importancia de la migración como fuente de
divisas, el cual, según el Banco de México, en el 2000 contribuyó a
reducir el déficit de la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos en
alrededor de 27 por ciento.
Diversas iniciativas de política pública de los tres niveles de gobierno
han intentado alentar el uso productivo de las remesas en las regiones
de origen de la migración. Sin embargo, se sabe que la capacidad de
ahorro de los hogares y la potencial transformación de estos recursos en
inversiones productivas depende no sólo del monto global de las remesas
familiares, sino también del uso que los hogares le dan a estos
recursos, lo que a su vez se relaciona con algunas características de
las unidades domésticas, incluida su composición, ciclo de vida y
necesidades básicas insatisfechas.
De tal forma que el conocimiento tanto de las particularidades de
los hogares receptores de remesas, como del contexto social económico en
que se desenvuelven, es indispensable para definir estrategias dirigidas
al aprovechamiento productivo de este flujo de recursos.
Como se ha mostrado en múltiples estudios, la mayoría de las
transferencias originadas en Estados Unidos se destina a la satisfacción
de necesidades básicas y la adquisición de bienes de consumo duradero,
así como a la compra y mejoramiento de vivienda, sólo una pequeña
proporción es ahorrada por los hogares.
Según la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH) de 2000, las remesas representan alrededor del 2% del monto total de ingreso corriente monetario.
El monto promedio anual del ingreso por concepto de remesas en los hogares que reciben estos recursos ascendió a más de tres mil dólares; en los hogares rurales fue aproximadamente de dos mil dólares, mientras que en los no rurales fue levemente inferior a los cuatro mil dólares. Este tipo de recursos se incrementó a mayor velocidad en las localidades con más de 2 mil 500 habitantes, donde creció 62% entre 1992 2000.
En lo hogares situados en localidades pequeñas (menos de 2500 habitantes) sólo aumentó 11%. Adicionalmente, los datos disponibles revelan que las remesas representan en los hogares receptores poco menos del 40% del monto global de ingreso corriente total. Ello sugiere que las remesas son parte constitutiva del ingreso corriente monetario de un número considerable de hogares.
De hecho, las remesas representan más de la mitad de ese ingreso, el
cual les permite a sus integrantes acceder al mercado de bienes y
servicios para satisfacer sus necesidades.
Según Tuirán, los hogares que reciben las remesas son un conjunto
heterogéneo: hogares en plena etapa de formación o expansión familiar;
unidades domésticas donde los hijos ya tienen edad para iniciar su
carrera migratoria y apoyar la economía familiar; hogares en etapa
avanzada del ciclo de vida que se benefician de los ingresos de los
hijos ya establecidos en Estados Unidos; y hogares en cualquier etapa
del ciclo de vida que mantienen estrechos lazos con las unidades
domésticas al otro lado de la frontera. Los datos recabados por la ENIGH
permiten identificar algunos de los rasgos de los hogares beneficiados
con las remesas. En estas unidades a menudo se advierte:
a) la ausencia del jefe del hogar (alrededor de uno de cada cinco
hogares en promedio)
b) mayor presencia femenina y de adultos mayores; y
c) una más elevada razón de dependencia. Muchos de estos hogares
(aproximadamente el 40%) son altamente vulnerables ante la posible
interrupción del flujo de remesas, ya que es su única fuente de ingresos
y, en consecuencia, dependen totalmente de estos recursos. Estas cifras
confirman la enorme importancia de la migración hacia Estados Unidos en
su vida cotidiana de cientos de miles de familias mexicanas.
Lo anterior es ratificado por el mismo autor cuando señala que sólo 93
municipios del país registran nula intensidad migratoria hacia los
Estados Unidos, frente a 2 mil 350 municipios de todo el territorio
nacional (96.2%) que cuentan con migrantes y reciben remesas.
De este total, 461 municipios son de alta y muy alta intensidad migratoria; 408 municipios (17.5%) registran una intensidad media; y 1 481 municipios exhiben una baja o muy baja intensidad migratoria.
Además del cambio que representa la creciente diversificación del origen regional de los migrantes, persiste un patrón de continuidad mediante el grado relativamente generalizado que ha alcanzado este fenómeno en los estados con tradición migratoria. Resalta como más de la mitad de los municipios de Aguascalientes (63.6), Durango (56.4%), Guanajuato (56.5%), Jalisco (58.9%), Michoacán (61.9) y Zacatecas (70.2%) registran, en relación con este fenómeno, una intensidad alta o muy alta.
También destaca la periferia de la Zona Metropolitana del Valle de
México, integrada por los municipios del sur del Estado de México y
Morelos, el norte de Guerrero, el sureste de Puebla y la zona mixteca
(Oaxaca, Guerrero y Puebla), presentan una intensidad migratoria tan
alta como la de la zona tradicional. Igualmente, dos regiones del sur
merecen atención especial: el centro de Oaxaca, que empieza a mostrar
una creciente propensión migratoria, y el centro sur de Veracruz, que se
está transformando en una zona de expulsión hacia los Estados Unidos.
Por su parte, Rodolfo Corona, señala los siguientes aspectos como los
más relevantes de la migración mexicana a los Estados Unidos y de las
remesas que provienen de ese país:
1.- El fenómeno migratorio y las remesas constituyen aspectos
generalizados en la vida del país, pues involucran a uno de cada cinco
hogares mexicanos, elevándose tal proporción en algunas regiones, como
las áreas rurales de nueve entidades federativas del centro-occidente de
la República, donde de cada dos hogares uno está relacionado con el
vecino país por recibir dólares, porque entre sus miembros hay alguno o
algunos que vivieron o trabajaron (o trabajan) en Estados Unidos o
porque de esa unidad doméstica salió alguna persona para radicar en
Norteamérica.
2.- El fenómeno migratorio es complejo y no constituye un evento aislado
o efímero en la vida de las familias, pues subsiste en ella mediante el
ir y venir a Estados Unidos de varios de sus miembros durante muchos
años, al punto de que se mezclan, en los mismos hogares y a través de la
participación directa de sus integrantes en los desplazamientos,
distintas modalidades migratorias y diferentes momentos de realización
de los viajes en ellos involucrados.
3.-La relación con el fenómeno también se aprecia a través de las
remesas, que en su mayoría pueden dividirse esquemáticamente en dos
grupos (no necesariamente excluyentes): uno es el constituido por las
remesas enviadas por uno de los integrantes del hogar, generalmente el
mismo jefe de la unidad, que a trabajar al norte por temporadas o que se
traslada más tiempo al país del norte, residiendo de hecho en ese país.
El otro grupo se integra por los dólares que son enviados a México
por antiguos integrantes del hogar (como los hijos) o por otros
familiares, pero que ya tienen años de vivir en la unión americana.
4.- Estos dos grupos de envíos de dinero, además de indicar también la
prolongada relación de las familias con sus parientes en Estados Unidos,
a lo largo de varías etapas de sus ciclos reproductivos, marca la
existencia de dos tipos de categorías de hogares receptores o de dos
momentos de recepción de remesas en la vid de las familias asociadas a
las migraciones.
Una de estas categorías corresponde al primer tipo de envíos, se caracteriza por integrarse por unidades domésticas que se encuentran al inicio de su desarrollo, cuando los hijos son pequeños, cuando el jefe tiene la edad adecuada para emprender el viaje y enfrentar condiciones adversas para lograr el trabajo y poder realizarlo, cuando la mujer puede hacerse cargo de las tareas cotidianas incluyendo la de obtener recursos si el dinero no llega, cuando recién se ha iniciado el proceso de acumulación de todo tipo.
La otra categoría, asociada al segundo tipo de remesas, comprende
hogares en e otro extremo de su ciclo, cuando los hijos (todos o casi
todos) se han ido para formar sus propias familias, cuando la pareja
original tiene edades superiores a los 50 o 6 años, cuando con cierta
frecuencia sólo sobrevive uno de los padres (generalmente la madre),
cuando se dificulta la realización de un trabajo remunerado por el jefe
(que tiene edad avanzada) y cuando el contacto con los Estados Unidos se
da por la residencia en ese país de algún antiguo miembro del hogar,
como un hijo o un familiar cercano.
5.- La existencia de estas categorías de familias receptoras de remesas,
que parece incluyen a la mayoría de las que reciben dólares, repercute
en el uso de las remesas, porque en uno y otro caso las condiciones
impiden la inversión de los dólares en algún proceso productivo, dada la
necesidad de satisfacer de inmediato (y ante la ausencia de otros
recursos) las necesidades básicas de comida, vestido, vivienda y algunos
otros servicios, como educación y salud.
Una nueva línea de investigación sobre remesas se ha efectuado sobre las
remesas colectivas y sus impactos, es decir, aquellas remesas que reúnen
las organizaciones de migrantes y envían a sus comunidades de origen
para realizar diversas obras sociales de infraestructura o beneficencia
colectiva que en el contexto de políticas neoliberales se convierten en
complemento o sustituto de las inversiones públicas. Pero, que además,
tienen los siguientes aspectos positivos.
1.- Las remesas colectivas cohesionan a la comunidad de origen y a la
comunidad de destino, posibilitando la formación de una Comunidad
Binacional.
2.- La remesa colectiva convierte a la Comunidad Binacional en un nuevo
actor político con interlocución frente al Estado.
3.- La remesa colectiva facilita negociar fondos concurrentes para crear
programas tipo 2x1 o 3x1 como en Zacatecas, México, para financiar obras
de infraestructura, que de otra manera no se llevarían a cabo.
4.- La remesa colectiva puede ayudar a transitar hacia propuestas de
microproyectos productivos donde se involucre a los ahorros y
habilidades de los migrantes, fondos concurrentes nacionales e
internacionales, y a las instituciones académicas y organismos no
gubernamentales.
Bajo la perspectiva anterior, la migración internacional puede actuar
como coadyuvante para estrategias integrales de desarrollo local y
regional, que involucren a todos los actores del fenómeno migratorio
internacional para generar mayores impactos multiplicadores en la
economía y el empleo regional.
Ciertamente, la migración no es un “camino real” que lleve al desarrollo
económico, pero, en contextos como los de México y Centroamérica,
caracterizados por la pobreza, el atraso y la marginación; donde los
empresarios, el ahorro y las habilidades laborales son recursos escasos,
creemos que la migración puede ser un apoyo importante en propuestas de
desarrollo local y regional como las antes descritas.
Que permitan que los ahorros y nuevas habilidades de los migrantes,
junto con los fondos concurrentes nacionales e internacionales tengan un
impacto significativo sobre el tejido productivo y social en sus
comunidades de origen. En México, este tipo de propuestas planteadas por
el
Equipo de Migración y Desarrollo de la Universidad Autónoma de Zacatecas
adquiere mayor relevancia por:
a) la creciente importancia de la migración internacional hacia los
Estados Unidos.
b) la maduración y protagonismo de las organizaciones de migrantes
mexicanos (y latinas en general) en Estados Unidos, y
c) Porque los presidentes de ambos países comienzan a aceptar, aunque
con reservas, la necesidad de políticas migratorias binacionales y una
política de desarrollo para las zonas de origen de los migrantes de tipo
binacional.
Bajo este contexto resulta interesante mencionar que el 19 de marzo del
año 2001 en las instalaciones del Banco Mundial en la ciudad de
Washington, D.C. se haya efectuado una reunión internacional llamada
“Enfoques para eficientizar el uso productivo de las remesas”. Sobre la
cual vale la pena estacar tres aspectos:
Primero.- La primera parte se dedicó a los estudios realizados en la
región sobre remesas, destacando la importancia y papel de las remesas
colectivas como un “recurso de calidad” que refleja la existencia de la
Comunidad Binacional, la cual adquiere mayor presencia en Estados Unidos
y está dispuesta a colaborar en los proyectos de desarrollo en sus
países de origen.
La otra parte importante fue la sistematización de las iniciativas
gubernamentales realizadas con base a las remesas que se pueden resumir
en:
1.- Políticas solidarias con base en remesas colectivas para proyectos
sociales tipo 3x1 como en Zacatecas,
2.- Políticas productivas con base a los ahorros de los migrantes como
las maquiladoras en Guanajuato.
Concluyendo con la necesidad de buscar la complementaridad de ambas
políticas, aprovechar experiencias, corregir errores, integrar nuevos
actores sociales, como los mismos organismos financieros
internacionales, para lograr los mejores resultados posibles en las
comunidades y regiones de origen de los migrantes.
Segundo. Se presentaron algunas experiencias locales de microproyectos
que muestran el gran abanico de oportunidades que existen en ese aspecto
y, al mismo tiempo, la enorme necesidad de fortalecer las organizaciones
de migrantes a nivel socioeconómico, técnico, organizativo y posibilitar
su independencia y autogestión económica y política.
Tercero. Se destacó como la transferencia electrónica de remesas se ha
convertido en un mercado codiciado para más de 170 empresas
competidoras, que a pesar de su número presentan un marcado mercado
oligopólico con un claro dominio de Money Gram y Westen Union, que en
marzo de 2001 anunciaron un importante donativo al gobierno mexicano en
la Ciudad de Guanajuato.
En la misma perspectiva, el Banco Interamericano de Desarrollo realizó
el 17 de mayo del año 2001 la Conferencia Regional denominada “Las
Remesas como Instrumento de Desarrollo” en la Ciudad de Washington con
más de 300 participantes, resaltando el director de dicha Institución,
Enrique Iglesias, los principales aspectos del evento, al indicar que en
paralelo a la liberalización de los movimientos de los bienes, servicios
y capitales en América Latina y el Caribe se verifica un fenómeno
migratorio significativo, expresión de la creciente movilidad laboral.
La falta de oportunidades económicas y sociales especialmente para los jóvenes los diferenciales saláriales, aunados al impacto de las reformas estructurales sobre los precios relativos del capital y la mano de obra, explican y estimulan al mismo tiempo las corrientes migratorias de países de la región.
América Latina y el Caribe se han convertido en una región económica
exportadora de recursos humanos, e importadora de las remesas
familiares, parte de los ingresos de los trabajadores sus familiares en
sus países de origen, que sé han transformado en una fuente de capital
crítica para las economías familiares y para la economía en su conjunto.
Para Iglesias, las remesas son una expresión del vínculo entre las
colectividades de emigrados y sus comunidades de origen, y son un medio
para el desarrollo, ya que las mismas ofrecen una importante fuente de
recursos de capital predecibles tanto para los gobiernos como para las
familias, por su impacto en el mantenimiento de los niveles de bienestar
de los hogares receptores, siendo éste un campo para la colaboración del
Banco Interamericano de Desarrollo, los países y las comunidades de
inmigrantes.
Tres fueron los temas abordados en el evento mencionado: La importancia
macroeconómica de las remesas; mecanismos para reducir el costo de las
transferencias y propuestas para canalizar el ahorro de los emigrantes
hacia inversiones productivas.
1.- El Director del BID estima que en los próximos diez años la Región
recibirá 30 mil millones de dólares en remesas de emigrantes, de los que
aproximadamente el 80% se concentrarán en México, Centroamérica y el
Caribe. Para valorar la importancia actual de esos flujos que asciende a
20 mil millones de dólares basta compararlos con la inversión extranjera
directa que alcanza los 57 mil millones de dólares.
La magnitud de las remesas de los inmigrantes en sus países de origen
tiene un impacto significativo por sus efectos en el sector externo y
fiscal de la economía nacional así como para las economías familiares.
En países como El Salvador, los ingresos de divisas de los migrantes ascendieron en 1999 a 1.600 millones de dólares, es decir, un 13% del PIB y veinte veces el valor total de las exportaciones agropecuarias.
En México el 75% de las remesas se concentra en 100 municipios,
destacando en importancia los estados de Guanajuato, Zacatecas y
Michoacán. En muchos de estos municipios, la actividad económica gira en
torno al efecto
multiplicador vía consumo de estas remesas.
La cual se caracterizan por su larga historia, porque en promedio
ascienden a 250 dólares mensuales y porque el 85% de las mismas se
destina al consumo de las familias receptoras, con patrones de gasto
similar a los de otras familias de bajos ingresos.
2.-En el proceso de transferencia y utilización de las remesas se
observan amplias fallas de mercado, que se traducen en el alto costo de
transacción como proporción de las sumas transferidas que se cargan para
el envío y la recepción de la s remesas, así como el escaso número de
firmas que ofrecen el servicio en el mercado.
Lo que acarrea problemas tanto de equidad como de eficiencia.
La creciente importancia del valor de las remesas, la mejora en la
información del emigrante, su creciente organización y el apoyo de los
Gobiernos de los países de origen han favorecido una mayor competencia,
surgiendo nuevos mecanismos y actores, que están redundando en una
reducción del costo de transferencia, tendencia que se está beneficiando
de la aparición de innovadores mecanismos electrónicos de transmisión.
Si bien la dirección es la correcta, el ritmo es aún lento, por lo
que desde las instituciones multilaterales deben apoyarse los esfuerzos
para la reducción en el costo de envío de este preciado dinero.
Se estima que un 70% del valor de las remesas se dirige a localidades
con escasa o nula presencia de instituciones de banca.
No obstante, América Latina y el Caribe ésta experimentando un intenso proceso de expansión de sistemas de ahorro popular, que abre interesantes posibilidades de cooperación entre cooperativas de ahorro y crédito y sociedades de ahorro popular de los países de origen y destino de los fondos respectivamente.
En este sentido, las instituciones de microfinanzas que operan en áreas geográficas y nichos de mercado donde rara vez incursionan instituciones bancarias se perfilan como intermediarios naturales entre los ahorradores y destinatarios de los fondos.
La banca comercial está comenzando a mostrar su interés por
participar en este mercado, lo cual supone el reto adicional de
transformar e negocio de transferencias en un negocio de intermediación
y servicios financieros integrales para la comunidad receptora.
3.- Los últimos años han conocido enormes progresos en la consolidación
de asociaciones de emigrantes. Sólo en Estados Unidos hay censadas más
de cuatrocientas asociaciones mexicanas.
Algunas comunidades han aprovechado con éxito esta relación para movilizar remesas colectivas como donaciones con fines sociales complementándolas con aportaciones de los distintos niveles de Gobierno (municipal, estatal y federal, en el caso mexicano).
El reto es aprovechar estas redes para involucrar a los emigrantes
en una participación activa en el desarrollo económico de sus
comunidades de origen. Se trata de centrarse en movilizar el capital
ahorrado por los emigrantes de mayores ingresos, buscando su
participación en mecanismos financieros o su asociación con socios
locales en inversiones productivas, incorporando a las comunidades de
emigrantes activamente en el diseño de estas iniciativas.
Al evento anterior el BID le da continuidad con tres mesas redondas en
San Salvador el 8 de febrero, Santo Domingo, el 13 de febrero y en
Washington el 26 de febrero con el mismo título “Las Remesas como
Instrumento de Desarrollo en América Central y el Caribe” y con los
mismos tres temas a desarrollar.
En la Convocatoria para dichos eventos el BID ratifica como los migrantes de América Latina y el Caribe enviaron en el año 2000 unos 20 billones de dólares a sus países de origen; una cantidad que supera el flujo normal de la ayuda Oficial Externa para toda la región El monto total de las remesas equivale a la tercera parte de la inversión extranjera directa de la región y en algunos casos, equivale o excede los ingresos de las principales exportaciones.
Las remesas superar de manera significativa los ingresos del sector turístico en varios países de al región y equivalen al 10% del PIB en seis países.
La importancia de las remesas, como se mencionó en el evento de mayo, continuará creciendo y se estima que durante la próxima década el total de las remesas transferidas hacia la región ascenderá a unos 300 millones de dólares.
Sin embargo, el impacto benéfico de las remesas en el desarrollo y crecimiento de la región no alcanza todo su potencial por las ineficiencias del mercado de las remesas, la falta de información, y un desarrollo escaso de los mecanismos financieros.
En los últimos meses, las consecuencias económicas a raíz del ataque
terrorista del 11 de septiembre han afectado de manera diferencial al
colectivo de emigrantes y a la tasa de crecimiento de sus remesas hacia
América Latina y el Caribe, lo que refuerza el interés y la oportunidad
de estudiar mecanismos que contribuyan a que el mercado de remesas sea
más profundo, transparente y eficiente.
Problemática a resolver por el gobierno mexicano
Al inicio del Siglo XXI se profundiza la crisis económica y social de
nuestros países, crece la migración internacional y con ello las remesas
por algún tiempo, mientras los migrantes sigan siendo temporales y
mantengan a sus familias en los países de origen.
En el intermedio, antes de que la emigración sea definitiva y con toda la familia, irán cayendo las remesas y ahorros de los migrantes como factores estabilizadores de nuestras endebles economías, por lo que urge promover los proyectos de desarrollo local y regional desde ahora.
Si dentro de dichos proyectos, los organismos internacionales como
la CEPAL, el BID, el Banco Mundial y la
Fundación Interamericana para el Desarrollo, junto con los gobiernos de
la región están dispuestos a apoyar las iniciativas de las comunidades
de origen y de la Comunidad Binacional de Migrantes, se logrará un
avance significativo para enfrentar de forma común a los problemas de la
pobreza, marginación, injusticia, etc. que con frecuencia ponen a la
región al borde del estallido social generalizado (9)
2.- Las propuestas de proyectos empresariales con remesas y ahorros de
los migrantes en México Hoy.
Siendo México el país de América Latina con más larga tradición
migratoria internacional hacia los Estados Unidos, donde las remesas son
mayores, las organizaciones de migrantes más avanzadas y existe una
experiencia importante de proyectos sociales comunitarios con base a las
remesas colectivas de esas organizaciones, en los últimos años surge el
interés de las organizaciones de migrantes, las comunidades de origen,
los gobiernos locales, el gobierno nacional y organismos internacionales
de buscar canalizar las remesas y ahorros de los migrantes hacia
proyectos empresariales que tengan mayores impactos en la estructura
económica local y regional en términos de fortalecimiento de las
actividades económicas que ofrezcan empleos suficientes, permanentes y
bien remunerados.
Empleamos la denominación de proyectos empresariales para resaltar que se trata de proyectos de inversión privada que buscan promover actividades económicas que al mismo tiempo que aportan beneficios a los promotores están generando beneficios a las comunidades en términos de cambio económico en la estructura local, empleos, infraestructura, etc.
Evitando la ambigüedad de la denominación proyectos productivos en
Programas tipo 3x1 en que las remesas colectivas son invertidas en obras
sociales comunitarias como caminos, calles, agua potable o energía
eléctrica, que si bien inciden indirectamente en la producción obedecen
a una lógica solidaria, no de beneficio, y su impacto en el empleo es
reducido.
Nada de esto va a suceder, como bien se menciono tan solo el año pasado
hubo un flujo de migrantes de mas de diez millones de niños hacia el
país del norte de México, los cuales son explotados o utilizados en la
pornografía, lo cual nos indica que el gobierno de México no se ha
preocupado por buscar alternativas para aprovechar las remesas de
efectivo que envían nuestros paisanos, ni duda cabe que en los próximos
años las remesas de efectivos empezaran a caer debido a que la población
se esta haciendo vieja, es decir los familiares de los migrantes están
muriéndose, los propios migrantes están haciendo su vida en el país del
norte, los niños crecerán en los Estados Unidos y perderán el sentido
nacionalista, si es que alguna vez lo tuvieron por la falta de educación
que casi no recibieron.
Menudo problema deberá enfrentar el gobierno mexicano en los próximos años, el presidente Fox tuvo su gran oportunidad de implementar alguna estrategia cuando fue gobernador del estado de Guanajuato y luego cuando fue Diputado Federal, que lastima que nada o poco haya hecho.
Es de elemental justicia no culpar del todo al presidente Fox,
también reconocer la parte que les corresponde a las administraciones
anteriores. Para culminar creo que los mexicanos preferimos comer que
ser nacionalistas, por aquello como dicen la canción que digan que estoy
dormido y me que traigan aquí.
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