Tecnologías aplicadas a la gerencia de riesgos

En una conversación con un alto ejecutivo de finanzas de una transnacional japonesa, mundialmente reconocida por sus productos en la industria automotriz, así como por sus controles de aseguramiento de calidad, este Ejecutivo no podía comprender, en mis primeras sesiones de asesoramiento técnico para con su empresa, que el nivel de tecnologías a ser utilizadas por mí en el Control de Riesgos, para el beneficio de su Empresa y sus Trabajadores, por una parte, y en la Erradicación de Otros Riesgos, en complemento, requería de tecnologías de vanguardia. Tecnologías que nada tienen que envidiarle a las tecnologías de la industria automotriz, por tan solo dar un ejemplo.

De ahí, nació la idea de concretar algunos pensamientos de caras a las cifras y los hechos, así como a las prácticas exitosas, probadas en la realidad, que me permitieron comunicarle al alto ejecutivo japonés, así como a otros clientes, que la Gerencia de Riesgos Avanzada no es una seudo-disciplina advenediza y que ésta poco tiene que ver con la alquimia.

El hecho técno-científico, de aplicación práctica, más significativa en el Siglo 20 fue el enviar, con niveles de riesgos aceptables, a un hombre a la Luna y traerlo sano y salvo de vuelta a la Tierra. el lector podrá imaginar, de cara a este hecho, que la NASA no sólo recurrió a las mejores tecnologías para idear combustibles que le permitieran a una “nave” llegar a la Luna y luego regresar, venciendo las fuerzas impuestas por la gravedad terrestre, sino también para Contener y Mitigar un Nivel de Riesgos jamás antes confrontado por la humanidad.

Para avanzar en la explicación del origen del basamento (cimiento) tecnológico utilizado por la Gerencia de Riesgos Avanzada, en la actualidad, sugiero que nos imaginemos una Pirámide. La denominaremos, para los efectos prácticos de esta publicación, la “Pirámide de la Tecnología”.

En la cúspide o parte superior más alta, se encuentra, en la Pirámide Tecnológica, al Sector correspondiente a la Tecnología Aeroespacial. A este Sector, el cual es el más intensivo en requerimientos de capital (incluido el capital intelectual), por una parte, y, sobre todo, por las múltiples exigencias de investigación y desarrollo, lo denominaremos el Sector 1.

El Sector 2, seguidamente, se corresponde con el que utiliza y provee Tecnologías a partir de la Aeronáutica Civil, Comercial y Militar.

En el Sector 3, posteriormente, nos encontramos con las Tecnologías Militares.

Aunque este basamento de aplicación tecnológica, de las corrientes “superiores” y de las corrientes “inferiores” al Sector 3, ésta última incluida, da fuentes de tecnologías aplicables a la Gerencia de Riesgos, para cualesquier aplicación de ésta, y, para los efectos prácticos ― dada su grave complejidad, otorgaremos el Sector 5 a las “Tecnologías Avanzadas en la Gerencia de Riesgos de Salud”, siendo, por supuesto, el Sector 4 el relativo a las tecnologías de vanguardia, derivadas de los Cuidados Médicos (preventivos, curativos y perfectivos) propiamente dichos.

En el Sector 6, encontramos a las tecnologías usadas u ofrecidas por representantes serios y reconocidos de (i) la Industria Aseguradora, (ii) los Consultores Especializados en Gerencia de Riesgos, (iii) los Asesores Técnicos en Gerencia de Planes Colectivos de Beneficios al Personal (como ejemplo, planes de beneficios odontológicos, planes de beneficios optométricos), (iv) los Consultores Técnicos especializados en los temas atinentes a la gerencia idónea de “Recursos Humanos”.

Posteriormente, en el Sector 7, están disponibles las tecnologías usadas u ofrecidas por representantes serios y reconocidos de (i) Consultores Globales en Gerencia (y su Transformación) y Negocios (y su Innovación), (ii) Otras Industrias con fuertes necesidades de inversión de capital en sus funciones de Investigación y Desarrollo.

En el Sector 8, encontramos las tecnologías ofrecidas por (i) los Centros de Investigación y Desarrollo, (ii) las Universidades.

En el Sector 9, se encuentran las Empresas o los Consultores, así como los gerentes, de la Tecnología de Información.

En este momento, vale aclarar que todos los Sectores son muy importantes. Justamente, en la compilación coherente y consistente de las fuentes tecnológicas de cada uno de ellos, es donde se encuentra el mejor nivel tecnológico para la aplicación avanzada en la Gerencia de Riesgos.

Los Sectores 1, 2, 3 y 4, que denominaremos del “Segmento Superior” de la Pirámide de la Tecnología, nutren al Sector 5, el que específicamente se ocupa de la Gerencia de los Riesgos de Salud (recuerdo al lector que, para los efectos prácticos, estamos usando la faceta de “Salud”, pero, de igual modo, podríamos dar aplicaciones prácticas a la Gerencia de Riesgos de cara a los azares y los peligros de corte Industrial, Comercial, de Vehículos, Aeronaves y Embarcaciones Marítimas, entre otras.

Los Sectores 6, 7, 8 y 9, que denominaremos del “Segmento Inferior” de la Pirámide de la Tecnología igualmente nutren al Sector 5. Entre todos los Sectores, se establecen interacciones sinergéticas, que aumentan, exponencialmente, la potencia, en la práctica, de las diferentes fuentes tecnológicas y sus aplicaciones correspondientes.

La Base de la Pirámide Tecnológica es más estrecha en el Sector 1, mientras que su amplitud es mucho mayor en el Sector 9. A mayor sofisticación tecnológica, más estrecho es el Sector respectivo en su basamento y menor es el número de aplicaciones civiles o no. Al más alto grado de sofisticación tecnológica, más próximos al Sector 9, la sofisticación tecnológica es aún mayor, pero la base de aplicabilidad es menor y más refinada.

El Segmento Superior es mucho más intensivo en los Requerimientos para con la Investigación y Desarrollo de Tecnologías, mientras que el Segmento Inferior es menos intensivo en los Requerimientos para con la Investigación y Desarrollo de Tecnologías.

En los Sectores 1 y 2, de la Industria Aeroespacial e Industria Aeronáutica, respectivamente, tienen un comportamiento en sus Riesgos, en donde la “severidad” y la “magnitud” de las pérdidas es, cuanto menos, extremas. Asimismo, en estos dos casos, la “frecuencia” de las pérdidas es mínima.

Esta publicación puede ofrecerle al lector una comprensión clara de, por qué es tan absolutamente vital, en este mundo de tecnologías novísimas ― para las cuales no ha habido tiempo para registrar su comportamiento en los siniestros, ya que los ciclos vida de la tecnología en la implementación, el auge y la terminación en tales ciclos de vida son tan, tan rápidos, difusos e impredecibles, utilizar Herramientas Gerenciales muy complejas, pero de una gran potencia, como es el caso de la Metodología de Sistemas, perfectamente adecuadas para la Gerencia de Riesgos. En la Metodología de Sistemas, es indispensable también incorporar el Análisis Cuantitativo de los Riesgos, entre otras sub-herramientas.

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Agostini Durand Andres Eloy. (2005, agosto 1). Tecnologías aplicadas a la gerencia de riesgos. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/tecnologias-aplicadas-a-la-gerencia-de-riesgos/
Agostini Durand, Andres Eloy. "Tecnologías aplicadas a la gerencia de riesgos". GestioPolis. 1 agosto 2005. Web. <https://www.gestiopolis.com/tecnologias-aplicadas-a-la-gerencia-de-riesgos/>.
Agostini Durand, Andres Eloy. "Tecnologías aplicadas a la gerencia de riesgos". GestioPolis. agosto 1, 2005. Consultado el 18 de Octubre de 2018. https://www.gestiopolis.com/tecnologias-aplicadas-a-la-gerencia-de-riesgos/.
Agostini Durand, Andres Eloy. Tecnologías aplicadas a la gerencia de riesgos [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/tecnologias-aplicadas-a-la-gerencia-de-riesgos/> [Citado el 18 de Octubre de 2018].
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