El sujeto del aprendizaje actual a nivel polimodal

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1. Características generales del sujeto de aprendizaje

El objeto de estudio de esta asignatura es primeramente un ser humano, que como tal constituye una unidad bio-psico-social.

La parte bio (de biológica) se considera relacionado con lo corporal, la parte psico (de psíquico) fue considerada por mucho tiempo como lo propio del alma, aunque también ha sido considerada como lo propio de la mente. Dentro de la mente, se encuentran las facultades de la memoria, la imaginación, el razonamiento, etc.

Estas facultades están siempre presentes en el hombre, pero pueden desarrollarse mediante su ejercicio.

Esto determinó que la enseñanza, durante el siglo XIX y parte del XX, tuviera por finalidad el ejercicio de esas facultades.

Pero el hombre tiene también una dimensión social. A las razones biológicas y racional finalísticas de división del trabajo debemos agregar sobre todo, que el hombre es un ser social porque necesita de la sociedad como de una matriz que lo configura como humano. Su mente y su cerebro son plasmados social y culturalmente. Y para que esto suceda, la naturaleza ha puesto en el hombre un impulso que radica en una necesidad poderosa: la necesidad del otro.

También se hace notar que el hombre es un ser que:

  • se desarrolla
  • aunque cada hombre tiene rasgos propios distintos a los demás, tiene también características propias de la especie, influidas por la cultura en la que vive y la época histórica que transita (hoy la posmodernidad), lo que posibilita caracterizarlo según diversas etapas del desarrollo
  • posee también capacidad para aprender

El hombre como sujeto que se desarrolla

  • El Hombre vive procesos de cambio, de desarrollo.
  • El desarrollo no es algo exclusivo de niños y adolescentes, tal como tradicionalmente se consideraba, se produce a lo largo de toda la vida.
  • La Psicología Evolutiva es la ciencia que se ocupa del desarrollo psicológico del ser humano.
  • A lo largo de los años han aparecido diversos modelos explicativos del desarrollo.
  • A través de la educación se pretende lograr que la persona evolucione, se desarrolle.
  • El desarrollo supone la interacción de lo hereditario (lo genético) con lo adquirido (la estimulación que se recibe del medio ambiente).

Vamos a definir el concepto de desarrollo diferenciándolo a su vez de los conceptos de madurez y de crecimiento.

El concepto de madurez hace referencia a los cambios en la conducta de un sujeto, que se producen como resultado de la influencia genética (que determina su calendario madurativo) y de la experiencia incidental, excluyéndose de este concepto los cambios que tienen lugar como resultado de práctica específica, es decir, del aprendizaje.

Por otro lado el término crecimiento se emplea para designar los cambios relativamente estables a nivel neuroanatómico y neurofisiológico que permiten el desarrollo de la conducta, es decir, sin tener en cuenta si éste es atribuible a la maduración o al aprendizaje.

En cambio el concepto de desarrollo, surge de la confluencia de la madurez y el aprendizaje, de lo heredado y lo proporcionado por el ambiente[1], concepto a partir del cual se deduce la enorme importancia de la educación formal (por el lado de los aprendizajes) en el desarrollo del ser humano.

En opinión del autor de este trabajo[2], para un docente es altamente importante tener bien en claro la relación directa entre aprendizajes/educación y desarrollo, para evitar la creencia de que lo innato es lo más importante y caer en la no insistencia en la cultura del esfuerzo para que un alumno supere sus barreras congénitas, por ejemplo premiando la superación en clase. También es importante tener bien clara dicha relación directa para que docentes y directivos reflexionemos sobre los contenidos a enseñar (dado el alto impacto de los aprendizajes en el desarrollo de la persona), de forma de dotar a la escuela de contenidos verdaderamente relevantes para el alumno, y no de aquellos que son poco necesarios y que sólo logran aburrirlos. Quizás la escuela deba tener más en claro que hoy el alumno posmoderno capta muchísima información de los medios de comunicación y de la calle (es decir fuera de la escuela) que debería ser analizada en espacios curriculares concretos dentro de la escuela, de modo de ser filtrada/moderada por profesores a los fines de guiar a los alumnos en dicho proceso de análisis e internalización, tarea que primordialmente deberían realizar los padres que muchas veces, por falta de tiempo, no pueden.

2. ¿Quién es el sujeto de aprendizaje actual?

Una de las preguntas más importantes que debemos hacernos los docentes es quién es el sujeto de aprendizaje -niño o adolescente- que tenemos en nuestras aulas y no partir de supuestos a partir de datos que nos ofrecieron en nuestra formación docente o extraídos a partir de nuestra experiencia personal durante dicha etapa de la vida.

Tomemos el caso de los adolescentes[3] argentinos de hoy, que elaboran su identidad personal en el entrecruzamiento de dos culturas: la Posmoderna y la del Subdesarrollo Latinoamericano, lo que les da ciertas características particulares, distintas a otros contextos.
De la Posmoderna reciben el influjo del hedonismo, la incitación al consumo, el individualismo, el prevalecimiento de la informática, la fragmentación, el escepticismo sobre los discursos, la indiferencia, la dificultad de amar y crecer, etc. Mientras que del Subdesarrollo, heredan la falta de oportunidades educativas y laborales, la inestabilidad económica con su corolario de dificultades para proponer metas que sobrepasen lo inmediato, la carencia de recursos para alentar los talentos y la desocupación o subocupación de quienes dedicaron tal vez años a su preparación profesional.

Ahora bien, la pregunta es ¿cómo relacionar a estos adolescentes argentinos actuales con los sujetos pedagógicos que las escuelas producen?

Primero definamos sujeto:

  • El sujeto se construye

No hay condiciones predeterminadas que establezcan que uno sea lo que es por el sólo hecho de existir. El sujeto no es lo dado, se hace.

  • La constitución de los sujetos implica, de forma central, la relación libertad y necesidad, es decir no nos organizamos como queremos sino como podemos.
  • Esta identidad que se construye puede definirse teniendo en cuenta dos aspectos: lo que se es en sí y el lugar que se ocupa.

Cuando se llama a un adolescente alumno, prevalece el lugar que este ocupa en la institución por sobre lo que el mismo es. Esto lleva a que la didáctica y el curriculum sean para todos los adolescentes de la misma edad. Distinto sería el caso si pudiéramos lograr una enseñanza individualizada, que defina al adolescente por lo que es y no por el lugar que ocupa.

  • Los sujetos se constituyen en las experiencias, entre ellas la escolar.
  • Cuando aludimos al sujeto como red de experiencias nos referimos a esta compleja unión entre modos de ver el mundo y modos de actuar sobre él. Según Dewey, la experiencia no es sólo empírica, hay elementos conceptuales que la organizan, es decir hay una conexión fundamental entre el hacer y el pensar.
  • Las identidades son intentos de organización de nuestras experiencias que no tienen garantía ni de permanecer ni de cambiar repentinamente.

Y los sujetos educativos de hoy: ¿qué identidades portan? ¿qué identidades los constituyen?

Desde hace dos siglos las identidades educativas han sido ricas y variadas, pero estuvieron marcadas por la fuerza de la cultura escolar ya que la educación iba a redimir o salvar a la población de la ignorancia o la barbarie; se les pedía a los sujetos sociales -gauchos, obreros, amas de casa, etc.- que dejaran en la puerta su cultura y concurrieran allí justamente a construir su identidad. A través de la escuela el sujeto pedagógico suprimía o dominaba al sujeto social.

Hoy esto ha cambiado, se ha roto. Los cambios profundos en las identidades de los adolescentes dejan impotentes a las escuelas, que tienen dificultad para encontrar “la sintonía con los chicos”. La escuela ya no promete futuros mejores. Hoy se observa que los docentes trabajan con adolescentes (escuela media, terciarios y universidades) y desconocen o desvalorizan la sociabilidad y cultura juvenil.

Entonces en estos días el sujeto social ha desbordado al sujeto pedagógico, y la escuela debe plantearse esta situación, sabiendo que tanto ella como la cultura proveen experiencias completamente distintas y en ocasiones opuestas. La escuela es un lugar donde se transitan saberes (conocimientos científicos) pero también todo otro conjunto de cogniciones que no son científicas, pero que pueden ser válidas en estos tiempos. El desafío es ver si la escuela puede proveer y proveerse de experiencias que la habiliten para lograr una mayor armonía entre sujeto escolar y sujeto social.

3. Opinión desde la práctica docente diaria

En opinión del autor de este trabajo[4], a nivel Polimodal habría que prestar mayor atención a propuestas del tipo “incorporar elementos de la cultura juvenil en los contenidos de las materias”, por ejemplo:

• generando espacios de debate entre los alumnos en la escuela (coordinados por profesores especialistas en comunicación social) sobre lo que se capta en los medios de comunicación (en especial la TV)
• incorporando contenidos posmodernos por ejemplo en Literatura, donde los chicos aún leen al Quijote de la Mancha, existiendo tantas novelas posmodernas de buen nivel con las cuales los alumnos quizás se sentirían más identificados
• y en general, dotando a todos los espacios curriculares que lo permitan, con elementos didácticos y contenidos que fomenten la motivación del alumno (que los alumnos los sientan cercanos a sus códigos); tengamos en cuenta que tenemos en frente de nosotros a alumnos posmodernos a los cuales no se los puede motivar con métodos exitosos en otras épocas.

Por todo lo expuesto, queda clara la importancia que tiene para los docentes conocer las características del sujeto de aprendizaje que tenemos adelante, sabiendo que somos parte de esa red de experiencias que lo constituye y no olvidando lo que la sociedad nos demanda: sujetos que no se congelen, con capacidad de conocer, resolver problemas y también de hacerse preguntas nuevas.

Bibliografía

1. Material preparado por la cátedra Sujetos del Aprendizaje, Facultad de Filosofía y Letras, UNCuyo, Mendoza.

[1] Hay varias escuelas de pensamiento que tratan el tema del desarrollo, algunas de ellas haciendo bastante énfasis en que éste estaría poco influenciado por el contexto y sí muy influenciado por lo hereditario, enfoques no compartidos por el autor de este trabajo.
[2] Profesor en 2° año del Polimodal y también a nivel Terciario.
[3] En la bibliografía proveída por la cátedra también se habla del niño, pero aquí vamos a hacer más hincapié en el adolescente por ser el autor de este trabajo profesor a nivel polimodal.
[4] Profesor en 2° año del Polimodal y también a nivel Terciario.

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Laza Sebastián. (2005, noviembre 18). El sujeto del aprendizaje actual a nivel polimodal. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/sujeto-aprendizaje-actual-a-nivel-polimodal/
Laza, Sebastián. "El sujeto del aprendizaje actual a nivel polimodal". GestioPolis. 18 noviembre 2005. Web. <https://www.gestiopolis.com/sujeto-aprendizaje-actual-a-nivel-polimodal/>.
Laza, Sebastián. "El sujeto del aprendizaje actual a nivel polimodal". GestioPolis. noviembre 18, 2005. Consultado el 11 de Diciembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/sujeto-aprendizaje-actual-a-nivel-polimodal/.
Laza, Sebastián. El sujeto del aprendizaje actual a nivel polimodal [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/sujeto-aprendizaje-actual-a-nivel-polimodal/> [Citado el 11 de Diciembre de 2018].
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