Sondeo de valorización hídrica del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier

REPUBLICA DOMINICANA
SECRETARIA DE ESTADO DE MEDIO AMBIENTE Y
RECURSOS NATURALES
SUBSECRETARIA DE ÁREAS PROTEGIDAS Y BIODIVERSIDAD
DIRECCIÓN DE ÁREAS PROTEGIDAS
SONDEO DE VALORIZACIÓN HÍDRICA DEL
PARQUE NACIONAL
JUAN BAUTISTA PEREZ RANCIER (VALLE NUEVO)
REPUBLICA DOMINICANA, DICIEMBRE 2006.
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1
Índice general
Equipo técnico de investigación de “Sondeo de Valorización Hídrica”
Acrónimos, siglas y abreviaciones
Kit Documentación del Plan de Manejo del
Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
i. Introducción
ii. Objetivos
iii. Alcances del estudio de “Sondeo de Valorización Hídrica”
Capitulo 1 “Marco Referencial”
1.1 Marco conceptual y operativo en el Pago de Servicios Ambientales.
1.1.1 Motivación de las iniciativas de los PSA
1.1.2 Fuentes de financiamiento
1.1.3 ¿Cuáles son los servicios ambientales que se
pagarán en las cuencas hidrológicas?
1.1.4 Mitos de agua y tierra
1.1.5 Efectividad de las iniciativas de los PSA
1.1.6 Definición y Enumeración de los Servicios ambientales
de las cuencas hidrológicas
1.1.7 El balance hidrológico como marco para establecer
los esquemas de los PSA
1.1.8 Valor de los servicios ambientales de las cuencas hidrológicas
1.1.9 Consideraciones Institucionales
1.2 Características hidrográficas generales
1.2.1 Contexto nacional
1.2.1.1 Geografía y población
1.2.1.2 Clima y recursos hídricos
1.2.1.3 Áreas de las cuencas hidrográficas incluidas en el
Sistema Nacional de Áreas Protegidas
1.2.1.4 Suministro y demanda
1.2.2 Demandas sobre las cuencas hidrográficas / recursos de agua
1.2.2.1 Papel de las presas en la República Dominicana
1.2.2.2 Superficie bajo riego
1.2.2.3 Fuentes de contaminación que afectan a las cuencas hidrográficas
1.2.3 Turismo
Capitulo 2 “Metodología del Sondeo de Valorización Hídrica”
2.1 Marco metodológico general
2.2 Pasos metodológicos para desarrollo del “Sondeo de Valorización Hídrica”
2
2
Capitulo 3 “Análisis de Información Primaria y Secundaria”
3.1 Caracterización hidrológica del PNJBPR
3.1.1 Ubicación y límites
3.2 Características hidrográficas del PNJBPR
3.2.1 Cuenca Del Río Yuna:
3.2.1.1 Resumen técnico
3.2.2 Cuenca Del Río Nizao:
3.2.2.1 Resumen técnico
3.2.3 Cuenca Del Rio Grande o del Medio:
3.2.4 Cuenca del Río Las Cuevas:
3. 2. 5 Cuenca Rio Yaque del Norte:
3.3 Identificación de uso del potencial hídrico del
Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
3.3.1 Potencial de uso hídrico de la Cuenca Hidrográfica del Rio Yuna
3.3.1.1 Producción de energía hidroeléctrica
3.3.1.2 Irrigación agrícola
3.3.1.3 Toma de agua para consumo humano
3.3.1.4 Atractivos Turísticos
3.3.2 Potencial de uso hídrico de la cuenca hidrográfica del Río Nizao.
3.3.2.1 Producción de energía hidroeléctrica
3.3.2.2 Irrigación agrícola
3.3.2.3 Toma de agua para consumo humano
3.3.2.4 Actividades Turísticas
3.3.3 Potencial de uso hídrico de la cuenca hidrográfica del Rio Las Cuevas
3.3.3.1 Potencial hídrico de la microcuenca Alta del Rio Las Cuevas
3.3.3.1.1 Producción de energía hidroeléctrica
3.3.3.1.2 Irrigación agrícola
3.3.3.1.3 Toma de agua para consumo humano
3.3.3.1.4 Atractivos Turísticos
3.3.4 Potencial de uso hídrico de la cuenca hidrográfica del Rio Grande del Medio
3.3.4.1 Potencial hídrico de la microcuenca Alta del Rio Grande del Medio
3.3.4.1.1 Producción de energía hidroeléctrica
3.3.4.1.2 Irrigación Agrícola
3.3.4.1.3 Toma de agua para consumo
3.3.4.1.4 Atractivos turísticos
3.3.5 Potencial de uso hídrico de la Cuenca Hidrográfica del Río Yaque del Norte
3.3.5.1 Potencial hidroeléctrico de los 23 Km2 que ocupa la
Cuenca del Yaque del Norte en el PNJBPR
3.3.5.2 Irrigación Agrícola
3.3.5.3 Toma de agua para consumo humano
3.3.5.4 Atractivos Turísticos
3.4 Identificación y clasificación de usuarios/ beneficiarios del potencial hídrico del PNJBPR.
3.4.1 Análisis cualitativo y cuantitativo de beneficiarios/usuarios a nivel nacional
3
3
3.4.2 Análisis cualitativo y cuantitativo de beneficiarios/usuarios a nivel regional
3.4.3 Análisis cualitativo y cuantitativo de beneficiarios/usuarios a nivel local
Capitulo 4 “Conclusiones y Recomendaciones”
4.1 Conclusiones y recomendaciones
4.1.1 Conclusiones
4.1.2 Recomendaciones generales
Bibliografía
Anexos
Índice de tablas
Tabla 1: Nueva subdivisión de regiones y cuencas hidrográficas
de la República Dominicana (según INDHRI).
Tabla 2: Subdivisión y características principales de las cuencas hidrográficas
de la República Dominicana (según OEA, 1967).
Tabla 3: Nueva subdivisión de regiones y cuencas hidrográficas de la
República Dominicana (según INDHRI).
Tabla 4: Tabla de relación de áreas protegidas vs.
Presencia de cuencas hidrográficas.
Tabla 5: Servicios de agua potable y alcantarillados para las áreas urbanas y rurales.
Tabla 6: Cobertura de servicios de alcantarillado sanitario por institución operadora
Tabla 7: Distribución de la demanda general de usos del agua.
Tabla 8: Características y usos de las presas que dependen de las cuencas
del PNJBPR. Usos: C: Consumo humano, R: Riego, E: Producción de energía.
Tabla 9: Datos de la superficie bajo riego y número de usuarios para los
principales distritos de riego del país.
Tabla 10: Principales impactos de contaminación en los principales ríos
Tabla 11: Uso de la tierra y porcentaje de superficie de
territorio por tipo de cobertura de la República Dominicana en el
período 1980- 1998 (modificado a partir de PNUMA, 2000).
Tabla 12: Tasas de sedimentación en presas y embalses de
la República Dominicana.
Tabla 13: Resumen del turismo de aventura para algunas cuencas
Tabla 14: Pasos metodológicos
Tabla 15: Identificación de usos potenciales por cuenca hidrográfica del PNJBPR
Tabla 16: Estructura organizacional de la Junta de Regantes AGLIPO I
Tabla 17: Estructura organizacional de la Junta de Regantes Presa de Rincón
Tabla 18: Relación entre sistemas de riego y Juntas y Asociaciones de Regantes
4
4
en el área del PROMASIR, beneficiados del PNJBPR a través de la Cuenca del Rio Yuna.
Tabla 19: Estructura organizacional de la Junta de Regantes Boba
Tabla 20: Estructura organizacional de la Junta de Regantes Nizao-Valdesia
Tabla 21: Estructura organizacional de la Junta de Regantes Valle de Constanza
Tabla 22: Integrantes de los equipos por Distrito de Riego y
Organización de Regantes en Rio Yaque del Norte
Tabla 23: Estructura organizacional de la Junta de Regantes Ms. Bogaert
Tabla 24: Estructura organizacional de la Junta de Regantes Mao, Inc.
Tabla 25: Clasificación de usuarios/beneficiarios
Tabla 26: Resumen de clasificación de usuarios / beneficiarios.
Tabla 27: Distritos de riego principales y sus características
Tabla 28: Resumen de beneficiarios/usuarios de irrigación agrícola por juntas de regantes
Tabla 29: Comunidades que inciden por cuenca hidrografica en el PNJBPR.
Tabla 30: Cuadro resumen de presencia de acueductos
Indice de figuras
Figura 1: Mapa conceptual para “Sondeo de Valorización
Hídrica del Parque Nacional Juan Bautista Perez Rancier”
Figura 2: Superficie bajo riego en los Distritos de Riego Públicos.
Figura 3: División hidrográfica de la República Dominicana.
Figura 4: Inclusión del “Sondeo de Valorización Hídrica” en
la elaboración y actualización de Planes de Manejo.
Figura 5: Flujograma del Sondeo de Valorización Hídrica
Figura 6: Ubicación del PNJBPR dentro del “Sistema Nacional de Áreas Protegidas”.
Figura 7: Ubicación del PNJBPR a nivel de “Provincias” de la República Dominicana.
Figura 8: Ubicación del PNJBPR en el contexto de la infraestructura de distribución.
Figura 9: Ubicación del PNJBPR en el contexto de la infraestructura Hidroeléctrica.
Figura 10: Ubicación del PNJBPR a nivel de las subregiones hidrográficas de la R. D.
Figura 11: El PNJBPR, en el marco de las regiones hidrológicas de la Republica Dominicana
Figura 12: Cuencas Hidrográficas del PNJBPR
Figura 13: Vista parcial de la Cuenca del Río Yuna
Figura 14: Vista parcial de la Cuenca del Rio Nizao
Figura 15. Vista panorámica Comunidad del Convento,
Constanza, Cuenca del Rio Grande del Medio
Figura 16: Panorámica de la cuenca del Río Grande del Medio
Figura 17: Vista panorámica de la cuenca del Rio Las Cuevas
Figura 18: Cuenca Hidrográfica del Rio Yaque del Norte
Figura 19. Momento en que se realizaba elecciones en la Junta de Regantes Presa de Rincón
Figura 20. Reunión informal de usuarios en la Junta de Regantes Boba
Figura 21: Aportes principales de las presas en Republica Dominicana
Figura 22. Atractivo balneario sobre el rio Yuna, Blanco, Bonao.
Figura 23: Ubicación geográfica de cuencas hidrográficas y Presa Sabana Yegua
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Figura 24: Contexto regional de la Presa Hidroeléctrica Sabana Yegua
Figura 25. Catarata de Aguas Blancas, sobre el Rio Grande del Medio,
en la comunidad de Monte Llano, El Convento.
Figura 26. Gráfico de caudal de los Ríos Yaque del Sur,
Grande del Medio y Las Cuevas.
Figura 27: Aportes al consumo humano de las principales de las
presas en Republica Dominicana
Figura 28: Atractivos turísticos del rio Yaque del Norte
Figura 29: Flujo de los beneficiarios de los servicios de los ecosistemas
Indice de anexos
Anexo 1. Poligono de las cinco cuencas ubicadas en el PNJBPR
Anexo 2. Voluntad de pago de los dominicanos del servicio de agua dulce
Anexo 3. Municipios y población de algunas de las principales provincias
de la Republica Dominicana.
Anexo 4. Características de las Cuencas Altas de la Presa de Sabana
Anexo 5. Datos de la superficie bajo riego y número de usuarios para los
principales distritos de riego del país.
Anexo 6. Superficie, localización y tasas de sedimentación en presas y
embalses de la República Dominicana (según PNUD, 2000).
Anexo 7. Composición de los 308 afluentes de la Cuenca del Rio Yuna desde
su desembocadura hasta el nacimiento
Anexo 8. Generación neta de algunas hidroeléctricas (mwh) - 1970-1990.
Anexo 9. Fichas técnicas de las principales Presas que se benefician del PNJBPR.
Anexo 10. Caudales medios en m3/seg. en diferentes lugares en la Cuenca del Rio Yuna.
Anexo 11. Caudales medios de entrada a la Presa Rincón en m3 / seg. (Periodo 1957-2001).
Anexo 13. Caudal promedio de entrada a La presa de Sabana Yegua (m3/seg.). 1956-2001
Anexo 14: Relación entre sistemas de riego y Juntas y Asociaciones
de Regantes en el área Del PROMASIR.
Anexo 15: Folleto sobre mantenimiento del Sistema de Riego.
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Equipo técnico de investigación de “Sondeo de Valorización Hídrica”
El equipo de investigación del “Sondeo de Valorización Hídrica”:
1. Lic. Marvin Melgar Ceballos Investigador principal de
Sondeo Valorización Hídrica;
2. Ing. Luis Rosario Tapia Investigador asociado de
Sondeo de Valorizaron Hídrica;
3. Sr. Carlos Antonio Abreu Administrador del PNJBPR,
Colaborador para colecta de información
Secundaria a nivel comunitario e
Institucional.
4. Lic. Pedro Arias Apoyo y supervisión institucional de
Dirección de Areas Protegidas.
Equipo de investigadores de campo

Salvador Rosario Méndez
Manuel Maria Frías B
Norberto Rosario
Pedro Antonio Victoriano
Otoniel Abreu
Antonio Diloné
Estudio de Caso 2: “Valorización de aporte de agua del PNJBPR en el municipio de
Constanza”
Abigail Corcino
José Miguel Quezada
Andy Rafael Montes de Oca
Danny Jonatan Reyes de la Rosa
Rafael Leonidas Suriel
Carlos Alberto Diaz Abreu
Nery Lora Delgado
Ramona Minllety Cepeda
Pedro de los Santos Aybar
Apolinar Montero Corcino
Edwin Michael Quezada
Víctor Andrés Marinez Garcia
Roció Pamela Bueno Maldonado
Samuel Antonio Castillo de la Rosa
Jorge Leonardo Gutiérrez
7
7
Jasón Arcángel Domínguez
Epidio Antonio Tavera soriano
Gregorio Valenzuela Infante
Carolina de Jesús Abreu Cepeda
Maritza Disla Lebrón
Selineth Abreu Quezada
Esther Quezada Lara
Joel Luis Domínguez
Elpido Quezada
Jenney Jiménez Espinal
Santiago Natanael Santos
Francisco Muñoz
Isamar Abreu Quezada
Olvis Fernández Candelario
8
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Acrónimos, siglas y abreviaciones
AGANA Asociación Nacional de Ganaderos
AGRIDESA Agricultura y Desarrollo S.A.
AP Área Protegida
BID Banco Interamericano de Desarrollo
BM Banco Mundial
BMZ Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo
CARICOM Comunidad Caribeña
CDE Corporación Dominicana de Electricidad
CDM Comité de Desarrollo Municipal
CF Cooperación Financiera
CFD Cámara Forestal Dominicana
CIM Centrum für Internationale Migration und Entwicklung
COI Comité Operativo Intersectorial
CONAP Consejo Nacional de Areas Protegidas, Guatemala
COREBECA Comité Regional de Beneficiarios Campesinos
CCP Consultor de Corto Plazo
CP Consultor Principal
CT Cooperación Técnica
CV Curriculum Vital
DAC Diagnóstico de Areas Críticas
DCUP Determinación de Capacidad de Uso Publico
DED Deutscher Entwicklungsdienst (Servicio Alemán de Cooperación Social- Técnica)
DGOT Dirección General de Ordenamiento Territorial de SEMARN
DIARENA Dirección de Información Ambiental y de Recursos Naturales
DINAP Dirección Nacional Areas Protegidas
DGF Dirección General Forestal
EB Escuela Biológica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo
ECUT Estudio de Capacidad de Uso de Tierra
ETA Equipo Técnico Administrativo
ETOT Equipo Técnico de Ordenamiento Territorial
EN Equipo Núcleo
Euro Moneda Europea
EdL Expedientes de Licitación
EPAM Extensión Participativa como Aprendizaje Mutuo
FAO Food and Agriculture Organisation – Organización Mundial de Alimentación y Agricultura
FdD Fondo de Disposición
FECAJA Federación de Campesinos de Jarabacoa y Pánico
FED Fondo Europeo de Desarrollo
FSC Forest Steward Council – Consejo de Manejo Forestal
FMP Fundación Mosco Puello
GITEC Empresa Consultora Alemana
GTZ Gesellschaft für Technische Zusammenarbeit (Cooperación Técnica Alemana)
HELVETAS Asociación Suiza para Desarrollo y Cooperación
INDESUR Instituto de Desarrollo del Suroeste
INDRHI Instituto Nacional de Desarrollo de Recursos Hidráulicos
IDIAF Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales
ISA Instituto Superior Agrario
JD Junta Directiva
JICA Japanese International Cooperation Agency
KfW Kreditanstalt für Wiederaufbau (Banco de Reconstrucción)
Lcd Litros de caudal por segundo
M&E Monitoreo y Evaluación
MACFTN Red Mesoamericana de Productos Forestales (Red de Comercio)
MAC Mapeo de Actores Claves
MF Medidas Financieras
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MFS Manejo Forestal Sostenible
NNorte
NO Nor Oeste
NE NorEste
N-S Norte – Sur
OE Organización Ejecutora del Proyecto Alto Río Yaque del Norte
OG Organización Gubernamental
ONG Organización No Gubernamental
ONAPLAN Oficina Nacional de Planificación, Secretaría Técnico de la Presidencia
OT Ordenamiento Territorial
PEDM Plan Estratégico de Desarrollo Municipal
PFFG Programación Física y Financiera General
Plan Sierra Asociación de Conservación y Uso Adecuado de Recursos Naturales
PLUT Planificación de Uso de Tierra
PNJCR Parque Nacional José Del Carmen Ramírez
PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
POA Plan Operativo Anual
POG Plan Operativo General
POT Plan de Ordenamiento Territorial
PROCARYN Proyecto de Manejo Sostenible Cuenca Alta del Río Yaque del Norte
PRODAS Proyecto de Desarrollo Agrario en San Juan de la `Maguana
PROGRESSIO ONG Dominicana de Conservación de Areas Protegidas
PSA Pago de Servicios Ambientales
RBMA Reserva de Biosfera Madre de las Aguas
RECODES Región de Conservación y Desarrollo Sostenible
RIN Región de Influencia
SEA Secretaría de Estado de Agricultura
SEMARN Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales
SICA Sistema de Integración Centroamericana
SSur
SO SurOeste
SE SurEste
TdR Términos de Referencia
TDAC Taller para Diagnostico de Areas Criticas
TNC The Nature Conservancy (ONG Conservación Natural)
UE Unión Europea
UICN Unión Mundial para la Conservación
UGAM Unidad de Gestión Ambiental
UASD Universidad Autónoma de Santo Domingo
USAID United States International Development Cooperation Agency
WWF-CA Fondo Mundial para la Naturaleza Centro América
ZAM Zona de Amortiguamiento
ZI Zona de Influencia
ZUPA Zona de Uso Publico y Administrativo
ZPI Zona Primitiva e Investigación
ZR Zona de Recuperación
Medidas y monedas
Euro Moneda de la Unión Europea
Ha Hectárea
HD Hombre día
Km Kilómetro
Km² Kilómetro cuadrado
Metro cuadrado
Metro cúbico
msnm. Metros sobre nivel del mar
RD$ Peso Dominicano
10
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Ta Unidad de medida de superficie: 16 tareas = 1 ha
US$ United States Dólar (moneda estadounidense)
Kit Documentación del Plan de Manejo del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
PARTE 1: FICHA TECNICA DEL PLAN DE MANEJO
PARTE 2: RESUMEN EJECUTIVO
1.1 RESUMEN EJECUTIVO
1.2 PRESENTACION DE PROGRAMAS Y SUBPROGRAMAS DE
MANEJO
1.3 MAPAS BASICOS
PARTE 2: PLAN DE MANEJO DEL PARQUE NACIONAL JUAN B. PEREZ
RANCIER
2.1 DIAGNOSTICO
2.2 PROPUESTA PROGRAMAS Y SUBPROGRAMAS DE MANEJO
2.3 MARCO LOGICO DE PROGRAMAS Y SUBPROGRAMAS
2.4 MAPAS TEMATICO
PARTE 3: COMPENDIO DEL PROCESO PARTICIPATIVO
3.1 MAPEO DE ACTORES
3.2 ANALISIS DE PARTICIPACION POR TALLER PARTICIPATIVO
3.3 FICHA RESUMEN DE RESULTADOS POR TALLER
3.4 AYUDA DE MEMORIAS DE TALLERES
PARTE 4: ESTUDIOS ESPECIFICOS
4.1 RESULTADOS DEL DIAGNOSTICO DE CAPACIDAD DE USO
PUBLICO
4.2 METODOLOGIA DE PLAN DE USO DE LA TIERRA (PLUT) PARA
CONSERVACION
4.3 PROPUESTA DE ENFOQUE Y MODELO DE COMPENSACION
AMBIENTAL DEL PNJBPR
4.4 PLAN EMERGENTE PARA IMPLEMENTACION DEL ENFOQUE Y
MODELO DE COMPESACION AMBIENTAL
4.5 RESULTADOS DE DIAGNOSTICO Y ESTUDIO DE
INFRAESTRUCTURA Y EQUIPAMIENTO
4.6 DIAGNOSTICO DE AREAS CRÍTICAS (DAC)
4.7. ESTUDIO DE CAPACIDAD DE USO DE LA TIERRA (ECUT)
4.8 CARACTERIZACION SOCIOECONOMICA
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RAPIDA (CSR)
4.9 ACTUALIZACION DEL MAPA DE COBERTURA Y USO.
4.10 PROPUESTA DE ZONIFICACION DEL PNJBPR.
4.11 SONDEO DE VALORIZACION HIDRICA (SVH)
i. Introducción
El manejo de los recursos naturales se debiera sustentar en el conocimiento de su estado biológico,
estructural y físico. Considerando además la dinámica social que de una forma directa o indirecta
logra incidir sobre los diferentes aspectos de conservación, manejo o bien deterioro. Es conocido
que hoy en el siglo XXI aun existan sociedades donde los recursos se consideren infinitos, aun en
ecosistemas de isla como Republica Dominicana, no existe con claridad una definición sobre la
necesidad de “preservar” hoy para las generaciones futuras.
La valorización social, económica y ambiental es un limitante al momento de desarrollar procesos de
planificación y mas aun la estructura que pudiera dar soporte y sostenibilidad a los recursos naturales
y biodiversidad, la falta de percepción” sobre la necesidad de asignarle un “valor” a los recursos
naturales es un “enemigo latente” que redunda en la poca efectividad de las “estrategias de
conservación”.
Considerando los puntos anteriores y bajo el modelo de “planificación” se ha venido
implementando desde el año 2004 en el proceso de formulación de los Planes de Manejo de la
Cordillera Central, se considero de importancia el desarrollo del “Sondeo de Valorización Hídrica”
del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo), habiéndose desarrollado durante los
meses de septiembre, octubre y diciembre del año 2005 en su fase de campo y a nivel de gabinete
durante los meses de enero y febrero del año 2006. Utilizando para su elaboración la metodología
desarrollada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en su
Fase 1 “Sondeo”, permitiendo de esta forma cimentar la base para posibles acciones a mediano
plazo que aseguren la viabilidad de las propuestas presentadas en el Plan de Manejo que será nutrido
de la información compilada a nivel de campo y gabinete
La Fase 1 “Sondeo”, busca establecer el marco hidro-geográfico del territorio a valorizar, los
diferentes nexos socioambientales y productivos, en tres niveles local, regional y nacional, con el
fin de establecer patrones de uso, así como además estimar la población que es favorecida con la
producción hídrica del territorio.
El Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier (PNJBPR), con sus 910 Kilómetros Cuadrados,
alberga el nacimiento de total y parcial de cinco cuencas hidrográficas, de importancia social,
económica y ambiental para Republica Dominicana, que lamentablemente debido a la poca
información o al recelo con que se guarda no se puede dar a cáncer con efectividad el estado de
conservación y sobre todo los beneficios directos e indirectos que aportan a nivel local, regional y
nacional.
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La estabilidad de los recursos bosque y suelo dentro de los perímetros administrativos del PNJBPR,
se hacen imperativos si consideramos que tanto la Cuenca Hidrográfica del Rio Yaque del Norte, Rio
Nizao, Rio Yuna, Rio Grande del Medio y Rio Las Cuevas, aportan caudales de importancia para la
producción e energía hidroeléctrica, regadío de valles de altura, medio y bajos, el consumo humano
y en área específicos para el esparcimiento de turistas nacionales e internacionales.
ii. Objetivos del “Sondeo de Valorización Hídrica”
Objetivo general
Desarrollar a nivel conceptual y operativo un Sondeo de Valorización Hídrica” del Parque
Nacional Juan Bautista Pérez Rancier, que permita identificar las estrategias y líneas de acción a
ser incluidas en el Plan de Manejo para su implementación y en especial la creación de un enfoque
de Pago de Servicios ambientales a través de la operativización de un Modelo de Compensación
Ambiental” basado en el “Recurso de Agua Dulce.
Objetivos específicos
Identificar los beneficiarios directos e indirectos que se benefician del agua colectada, filtrada,
almacenada y producida por las “Cuencas Hidrográficas” ubicadas en el Parque Nacional Juan
Bautista Pérez Rancier;
Establecer los usos prioritarios y principales del recurso hídrico provenientes de las “Cuencas
Hidrográficas” del PNJBPR;
Aportar las bases conceptuales de la generación de un modelo de Pago de Servicios Ambientales,
como herramienta para lograr la autosostenibilidad financiera del Parque Nacional Juan Bautista
Pérez Rancier;
Brindar información primaria y secundaria para el desarrollo de la propuesta de “Zonificacion”
hacer integrada en el Plan de Manejo del area protegida.
Presentar las estrategias y líneas de acción que deberán de ser integradas al “Plan de Manejo” del
PNJBPR, dentro de la estrategia, metas y actividades propuestas por los programas y
subprogramas de manejo.
Introducir el tema de “valorización hídrica” a los actores claves políticos para cambiar la
percepción sobre el aporte económico y social que el Área Protegida brinda a la región y al país.
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Presentar a nivel de estudio de caso el valor del recurso de agua dulce producida por los
ecosistemas del PNJBPR para la comunidad de Monte Llano.
Brindar información general y específica sobre los beneficios a nivel de producción de energía
eléctrica, irrigación agrícola y toma de agua para consumo humano, en forma de estudio de caso
de la cabecera municipal de Constanza.
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iii. Alcances del estudio de “Sondeo de Valorización Hídrica”
Durante el desarrollo del sondeo de valorización hídrica” han surgido una serie de preguntas por
parte de técnicos de las diferentes instituciones con las cuales el equipo de investigadores se ha
entrevistado, como además miembros del equipo de la Dirección de Areas Protegidas, sobre el alcance
del estudio.
La falta de percepción por parte de beneficiarios, actores claves y técnicos involucrados en el manejo
y conservación del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier, ha dado como resultado dos
consideraciones básicas:
La falta de interés o valor sobre el estudio de “sondeo de valorización hídrica”;
oConfusición producto del “sonde de valorización hídrica”.
Sobre el primer punto identificado, se debe resaltar que al considerar el “agua” como un recurso
finito y considerando las fluctuaciones ambientales que en la actualidad estan ocurriendo y según
pronósticos seguirán incrementándose, el factor “hídrico” será el de mayor incidencia, tanto por su
escasez o por exceso. El “sondeo de valorización hídrica” es de importancia ya que permitira hacer
un primer esfuerzo a nivel del “sistema nacional de áreas protegidas” de definir con claridad una ruta
que logre establecer el grado de uso de uno de los varios bienes, servicios y funciones que los
ecosistemas contenidos en las áreas protegidas brinda a la sociedad dominicana.
A existido una confusión metodologica sobre el “sondeo de valorización hídrica”, en primer termino
el sondeo busca datos y parámetros cualitativos, que permitan orientar a los planificadores que
elaboran el “Plan de Manejo”, sobre las estrategias y líneas de acción a incorporarse en los
programas y subprogramas de manejo que se implementaran en el área protegida.
Además el “sondeo” en forma unitaria no es funcional, debe de contar con otros estudios que
permitan el cruce de información para lograr establecer con claridad cuales podrían ser los “ejes
transversales” y/o “enfoques” que podrían convertirse en la columna vertebral del “Plan de Manejo”
del PNJBPR. Aunque de antemano se proponga el desarrollo de un modelo integral de “Pago de
Servicios Ambientales” que podría dirigirse en forma prioritaria al bien más tangible del área
protegida que es el “agua”.
Es importante considerar que el fin principal del “sondeo” es lograr identificar la “ruta critica” por la
cual la valorización del “agua” podría utilizarse como una herramienta de autososteniblidad
financiera para el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier y posiblemente de otras áreas
protegidas de Republica Dominicana.
El primer problema con la valorización de agua es la limitación al traducir el valor en un (posible)
financiamiento. El valor intrínsico puede ser relativamente bajo, pero el valor indirecto, por ejemplo
cuando hay una sequía total o una inundación desastrosa, es enorme. También el valor no monetario
(para la salud, el bienestar, etc.) es extremadamente difícil, sino imposible, de expresar el monto de
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dinero que se necesita para asegurar su presencia. Relacionado con esto esta el problema de la
simplificación; por el afán de dar un precio al agua, no se detallan los diferentes conceptos o
relaciones indirectas que dan valor al agua, no se considera que un ecosistema contenido en una
“àrea protegida” es mas que solo agua.
Por ejemplo, se podría estimular el valor de los bosques del PNJBPR midiendo el caudal de agua que
sale de una quebrada que nace de él y esta valor se puede aplicar a la conservación del mismo
bosque, utilizando para esto el enfoque de “manejo integral de microcuencas.
Un problema importante a considerar en el desarrollo del actual estudio que es común en la
Republica Dominica es la falta de información sobre el tema de valorización hídrica, lo cual debe de
ser subsanado dentro del mismo proceso de implementación del “Plan de Manejo” a través del
desarrollo de investigaciones e implementación de modelos de PSA con beneficiarios directos e
indirectos del agua producida en el PNJBPR.
La UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) establece una serie
indicadores a ser considerados al momento de proponer como eje transversal o enfoque del “Plan de
Manejo” un modelo de “Pago de Servicios Ambientales” (PSA) basado en la “valorización hídrica”.
Indicadores que han servido de guía para desarrollo del presente “sondeo” de valorización hídrica:
Se recomienda que las “Areas Protegidas” ubicadas en las partes altas de la montañas o
cabeceras de cuencas hidrográficas, posean como enfoque el “Pago de Servicios
Ambientales” basado en la colecta, almacenaje, filtrado y producción de agua dulce.
El principal bien susceptible a ser valorizado en forma cualitativa y cuantitativa para
efectos de la creación de modalidades de pago es el “agua”, para ello es importante
considerar tres niveles geográficos a analizar:
1. Nacional;
2. Regional y
3. Local.
Los proyectos exitosos de PSA basados en “agua” en APs, se debió ha la incorporación de
una “estrategia” clara dentro de “Plan de Manejo” que permitió orientar un líneas acción a
mediano y largo plazo para el desarrollo de la “línea base” y “operativización”.
No existe éxito en el desarrollo de PSA basados en “agua” en APs, si no existe desde el
inicio la participación proactiva de las comunidades asentadas dentro y en la periferia del
àrea protegida.
Contrario a la mayoría de propuesta y/o sugerencias, el PSA basado en agua, debe de
iniciar con modelos generados a nivel de microcuencas y subcuencas donde se integren las
comunidades, a través de la creación de proyectos que promuevan la “compensación
ambiental” basados en acciones de mitigaciòn sica y la creación de fondos de
16
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compensación ambiental, estos últimos primero creados a través de pagos internos, para en
futuras fases colectar fondos provenientes de usuarios de la cuenca media y baja.
Para el desarrollo exitoso de un “Plan de Manejo” basado en un enfoque de PSA (agua),
debe de seguir la siguiente secuencia lógica de investigación e implementación (ver figura
1):
Fase 1: (Sondeo)
1. Identificación de problemas sectoriales del “Area Protegida” , asociados a la
valorización de àrea protegida;
2. Colecta de información primaria y secundaria referente a la protección,
conservación y manejo del recurso hídrico de las cuencas identificadas dentro del
àrea protegida;
3. Analisis y cruce de información.
4. Desarrollo de “estrategia” a utilizar dentro del marco del “Plan de Manejo” para
ser utilizados en programas y subprogramas de manejo (dirigidos en primer
termino a la investigación y su posterior operativización).
Fase 2: (Selección del modelo investigación y operativización de PSA basado en
agua)
5. Selección de modelo de investigación deterministico o estocástico para
valorización económica del recurso hídrico del àrea protegida, basado en la líneas
de investigación y acción social determinadas para programas y subprogramas de
manejo, entre las investigaciones y estudios sugeridos se encuentran:
a. Estudio socioeconómico de la cuenca;
b. Estudio y mapificación del medio hidrológico físico;
c. Estudio y balance hídrico;
d. Valorización contingente y estudio de la disposición de pago o voluntad de
pago;
e. Identificación de las áreas de cuencas, subcuencas y microcuencas con
mayor importancia para el mantenimiento de los recursos hídricos;
f. Estudio de figuras institucionales para la operativización de modelos de
PSA basado en agua (se recomienda manejo integral de microcuencas);
g. Estudio de figuras legales a utilizar;
h. Diseño de modelo de transferencia de pagos, consumidor- productor.
i. Diseño de manuales de procedimientos.
Fase 3: (Operativización de enfoque de PSA basado en agua).
6. Desarrollo de estructura social e institucional soporte del modelo de PSA;
17
17
7. Establecimiento de modelos de PSA a nivel de microcuencas priorizadas,
utilizando modelos de “compensación ambiental”;
8. Diseño de un sistema de seguimiento y evaluaciòn.
Para el presente “sondeo” de valorización hídrica, los investigadores tienen como meta y referencia
el desarrollo de la fase 1” propuesta por UICN para la inclusión como eje transversal o
preferentemente como enfoque de implementación para un modelo de Pago de Servicios
Ambientales en el Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier.
El documento de “sondeo” de valorización hídrica del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
(PNJBPR), se encuentra dividido en cinco capítulos, cada uno conteniendo puntos que convergen
para presentar los resultados del “sondeo” basados en la “Fase 1” propuesta por UICN. El contenido
de los capítulos se resume a continuación:
Capitulo 1 “Marco referencial
El capitulo presenta la información colectada por el equipo de investigadores sobre las bases
conceptuales afines para el desarrollo conceptual y operativo del enfoque y modelo de Pago de
Servicios Ambientales basado en los recursos de “agua dulce” provenientes de los ecosistemas de las
Areas Protegidas. La información permitirá a la “Dirección de Areas Protegidas” y el equipo de
planificación del “Plan de Manejo” adquirir el marco de conocimientos generales sobre el proceso
requerido para la valorización hídrica y la creación de estrategias que vinculen dicha valorización
con la formulación del Plan de Manejo. En una segunda parte el capitulo brinda la información
general sobre el potencial hídrico de la Republica Dominicana y en especial de la Cordillera Central.
Capitulo 2 “Metodología del Sondeo de Valorización Hídrica”
El capitulo presenta en forma general y especifica los pasos metodológicos seguidos para el
desarrollo del estudio”, considerando que uno de los valores agregados es brindar a la “Dirección
de Areas Protegidas”, investigadores y planificadores una herramienta que permitira replicar el
presente estudio en otras áreas protegidas del país.
Capitulo 3 “Analisis de información primaria y secundaria”
El capitulo presenta un amplio analisis de la información primaria generada producto de las
investigaciones de campo, como además el cruce de información realizada con la información
secundaria colectada. Puntos que deben resaltar es la identificación del potencial hídrico del
PNJBPR y de los beneficiarios de los caudales hídricos.
Capitulo 4 “Problemas en el uso y manejo del potencial hidrológico del PNJBPR”
18
18
El capitulo presenta los resultados generales y específicos producto del analisis cruzado de la
información presentada en los capitulo 1, 2 y 3. La línea principal de Presentación son los
problemas identificados, que pudieran ser “barreras” al momento de la implementación de cualquier
modelo de PSA basado en “agua”. Además establece las líneas estratégicas geniales propuestas para
incorporarse como ejes transversales en los programas y subprogramas del Plan de Manejo.
Capitulo 5 “Conclusiones y resultados”
El ultimo capitulo presenta las conclusiones y recomendaciones en dos niveles, el primero en forma
general establece el marco teórico y operativo que permitira la implementación de un enfoque de
PSA dentro del marco del Plan de Manejo. Un segundo nivel presenta recomendaciones a cambios e
inclusiones a poder desarrollarse dentro del documento del “Plan de Manejo”.
19
19
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 !
Sondeo
TIPOS DE PROBLEMAS
Seleccionar el Modelo
Modelos Deterministicos
Programación
Dinámica
Soluciones en
Etapas continuas
Simulación
de Sistemas
Estimación
de las
medidas de
desempeño
del sistema
Teoría de
Colas
Determinació
n de tiempos
de espera y
longitud de la
cola
Pronósticos
Comportamien
to futuro
sistema basado
en datos
históricos
Monitoreo y
Evaluación
Soluciones por
etapas (n+1)
Optimización
de Redes
Soluciones
orientadas a la
distribución
óptima
Programación
Lineal
Soluciones
Reales
Programaci
ón Lineal
Entera
Soluciones
Entereas
Programación
Lineal por
metas
Soluciones en
orden de
prioridad

 
Planeación
de la
Producción
Programación
de Actividades
InventariosAsignación de
recursos
limitados
Distribución Analisis de
Sistemas de
Producción
Análisis de
Líneas de
Espera
Medio
Ambiente
Pronósticos
de
Demanda
HERRAMIENTAS DE INVESTIGACIÓN Y OPERATIVIZACION DE ENFOQUE DE PSA EN PLANES DE MANEJO
DE APs
20
20
Capitulo 1
“Marco Referencial”
1.1 Marco conceptual y operativo en el Pago de Servicios Ambientales.
Los servicios que proveen los ecosistemas de cuencas hidrológicas son cada vez más valiosos, pero
no están bien definidos y no se han evaluado adecuadamente, para poder justificar el desarrollo de
mercados y planes institucionales, que pudieran pagar por ellos y de así asegurar su provisión
continua. Dada la complejidad e incertidumbre intrínseca a los procesos de las cuencas hidrológicas
para mantener la provisión de estos servicios y a la especificidad natural de cada sitio en particular,
las acciones a realizarse deberán ser igualmente complejas y lo suficientemente flexibles para
adaptarse a las condiciones cambiantes. Sin embargo las evaluaciones exhaustivas son prácticamente
inexistentes, por lo que las iniciativas para implementar los convenios de pago por los servicios
ambientales (PSA) se encuentran muchas veces basadas en mitos sobre las relaciones entre el suelo y
el agua, lo que llega a crear soluciones que resultan parciales o inapropiadas y que no resuelven o
llegan a agravar estos problemas (Kaimowitz, 2001) (UNFAO 2002).
Aunque la percepción de que la ciencia puede indicarnos con seguridad estas respuestas lleva
igualmente a conclusiones erróneas, si se llegaran a identificar cuidadosamente los problemas y si se
organizara la información necesaria, se podría llegar a tener una mejor idea de la magnitud y
dirección de los impactos. Dado que los servicios ambientales de las cuencas tienen estas
características, la disposición para pagar por estos servicios de los actuales o potenciales
beneficiarios, dependerá no sólo de la demanda de estos recursos, sino también de la confianza que
tengan las entidades involucradas en la eficacia de las acciones de manejo propuestas y de si tendrán
acceso a los beneficios.
A largo plazo las evaluaciones integradas extensas y específicas de las características biofísicas para
cada sitio, serán críticas para formar la base de los seguimientos y de las evaluaciones que tengan los
alcances de los servicios que realmente se estén proveyendo. Sin embargo dada la gran escala
temporal y espacial en que ocurren los procesos en los ecosistemas y en las cuencas hidrológicas, así
como de los largos lapsos de tiempo entre las múltiples causas y efectos, una evaluación integral
provisoria o inicial es generalmente imposible de llevar a cabo antes de poner en práctica una
iniciativa de PSA, a menos que exista de antemano un programa de investigación de relevancia en el
área en cuestión. Esto no se debe de ver como un impedimento para el desarrollo de las iniciativas de
los PSA (Melgar, M., CATIE 2002.).
El reto clave de la fase de desarrollo, es el ganar la confianza y la colaboración de las instancias
involucradas a pesar de la incertidumbre, proveyendo información relevante, que incluya el grado de
incertidumbre, que facilite:
el conocimiento de los servicios del ecosistema,
el conocimiento de los usos conflictivos que ponen en riesgo al suministro,
las implicaciones de la pérdida de calidad de vida y tipo de sustento,
el desarrollo de planes efectivos que aseguren el acceso de los beneficios a los involucradas y
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21
los pagos equitativos que servirán como incentivo a implementar.
1.1.1 Motivación de las iniciativas de los PSA
Algunos motivos generales que han favorecido el creciente interés en las iniciativas de PSA son:
La amenazas crecientes ha hecho que aumente una conciencia en los beneficiarios con respecto a
los servicios que proveen las cuencas hidrológicas, incrementándose también la disposición de
pagos;
La creación de incentivos económicos para los usuarios de las tierras ubicadas río arriba, para
realizar esfuerzos de conservación y asegurar la provisión de los servicios ambientales dentro de
las cuencas hidrológicas (WES);
La existencia de reglamentos inadecuados que por solos pretenden asegurar la provisión de los
servicios ambientales dentro de las cuencas hidrológicas (WES);
El desarrollo de enfoques mas costeables para lograr estándares reglamentarios Contribuir a
reducir la pobreza y las disparidades urbanas/rurales, como por ejemplo en dirección a las
inequidades en la distribución de los costos y beneficios de dentro de los servicios ambientales de
las cuencas hidrológicas (WES);
Crear flujos de fondos seguros para el manejo y protección de las áreas ubicadas en las zonas río
arriba. La participación de los proveedores, depende de si los incentivos ofrecidos son suficientes
como para cubrir los costos de oportunidad. Algunos factores específicos que han llevado a la
acción se han identificado en los siguientes casos de estudio:
Amenazas al bienestar que han sido directamente percibidas – por ejemplo:
oAmenazas directas sobre los mantos acuíferos que han sido resultado del desarrollo
inminente, como en las iniciativas de protección de los mantos acuíferos de Texas- los
mantos acuíferos de la Ciudad de Austin a San Antonio (Trust for Public Land, 2001). Y la
protección de los Pinares de Nueva Jersey los cuales se encuentran extendidos sobre una
región acuífera de suelos arenosos (Collins y Russell 1988; New Jersey Pinelands
Commission );
oLa reducción en el suministro de agua en Sudáfrica, asociado la extensión de vegetación
introducida en una zona en general;
oLos eventos catastróficos, como los de Dust Bowl en la década de los treintas, que llevaron a
la formación del Servicio de Conservación de Suelos, que fue predecesor del Programa de
Reservas de Conservación, organismo encargado en realizar las transferencias de los pagos a
los granjeros con propósitos de conservación (USDA, 2000).
Los cambios en la percepción del público que han estado influenciados por el conocimiento
científico y la educación pública (Macnaghten and Urry, 1998), lo que ha llevado a cambios en los
22
22
valores que se han expresado en varias formas de servicios ambientales de las cuencas
hidrológicas en el aprovechamiento de los recursos. Estos pueden ser pagados a través de
donaciones individuales a organizaciones no gubernamentales y así ser financiadas.
1.1.2 Fuentes de financiamiento
Cuotas para usuarios: Resulta más eficaz si los beneficios son limitados a aquellos que los paguen.
Sin embargo, las cuotas se pueden diferenciar por tipos y cantidad de uso, como sea apropiado para
cumplir objetivos sociales como la reducción de la pobreza, así como reconocer que el “uso de agua”
es un derecho fundamental de todo ser humano. Como ejemplo están las cuotas extras a los cobros
por suministro de agua, las cuales serán asignadas para financiar esfuerzos de conservación (Melga,
Marvin, CATIE-MAG-PAES)
Impuestos: Estos pueden ser necesarios cuando los beneficios no se limitan a un grupo específico de
beneficiarios y como un método de evitar la evasión de responsabilidades o por razones políticas;
como ejemplos se pueden incluir la reducción en los daños por inundaciones y la protección de la
biodiversidad y sus usos indirectos asociados con estos. Dado el gran tamaño de las áreas de cuencas
hidrológicas altas en relación con las bajas. En Colombia el manejo de las cuencas hidrológicas esta
financiado con un impuesto del 6% de los ingresos recabados por impuestos de las grandes plantas
hidroeléctricas, de esto el 3% es transferido a corporaciones autónomas regionales quienes tienen la
autoridad para el manejo de cuencas, y el 3% para los gobiernos municipales, parcialmente para de
protección de cuencas y proyectos sanitarios. Además de un 1% de los fondos invertidos por las
ciudades para inversión de proyectos en la protección de las cuencas. (Melga, M, CATIE-MAG-
PAES)
Donaciones: Estas iniciativas resultan más apropiadas para crear beneficios a un nivel más global,
como la protección de la biodiversidad, o para poder encontrar los agentes causales de los problemas
que se encuentren más allá del control de las instancias involucradas, como son aquellos asociados
con la infraestructura hidroeléctrica y las concesiones comerciales de tala dirigidas por intereses
nacionales e internacionales (Melga, M, CATIE-MAG-PAES)
Los PSA muchas veces son complementarios a otros objetivos (como son, el almacenaje de carbón,
la protección de la belleza del paisaje y del hábitat para vida silvestre) y pueden ser partes de
paquetes de servicios que pueden atraer fuentes de fondos adicionales. Estas pueden ser desde
iniciativas informales basadas en las comunidades, hasta los contratos más formales entre las partes
privadas, cuando las amenazas están más allá del control de las comunidades afectadas. (Melga, M,
CATIE-MAG-PAES)
1.1.3 ¿Cuáles son los servicios ambientales que se pagarán en las cuencas hidrológicas?
Como casos de estudio, los servicios que se pagarán consisten en las prácticas de manejo necesarias
para el mantenimiento de los procesos de las cuencas hidrológicas asociadas con:
El total del agua suministrada;
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23
El mantenimiento de los flujos durante la temporada de secas;
La disminución de las crestas durante las crecidas;
La protección de la calidad del agua – a través de la reducción del aporte de nutrientes y de niveles
de salinidad, permitiendo que existan niveles normales de sedimentos;
La protección de la biodiversidad
La protección del hábitat silvestre
Una pregunta clave que casi nunca se responde adecuadamente, es si en realidad los servicios serán
provistos, y qué se requiere para asegurar futuro. Esto dependerá de los procesos del ecosistema que
tengan relevancia, en la medida en que sus impactos y beneficios tengan un significado económico;
y de como estén ligados a las prácticas de manejo. Como por ejemplo el de la Cuenca Hidrológica de
Río Chiquito en el Lago Arenal en Costa Rica, en donde una evaluación extensiva fue llevada a
cabo, y en donde fue posible establecer las relaciones de tierra y agua a un nivel muy general
(Aylward and Tognetti, 2002).
Existen ejemplos de este ultimo caso en América Central y el tipo de variación en la respuesta
mencionado, puede ser ilustrado con el caso descrito por Bravo-Ureta et al (2003), quienes
compararon tres proyectos de manejo de cuencas financiados por el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID) en Honduras (El Cajón), Guatemala (Chixoy) y El Salvador (PAES). Uno de los
principales objetivos de este estudio fue el identificar los factores determinantes conducentes a la
adopción de nuevas tecnologías conservacionistas por parte de los beneficiarios, todos ellos
pequeños agricultores de bajos ingresos trabajando, en su mayoría, terrenos de ladera bastante
inclinados. El proyecto en El Salvador comprendió tres subproyectos, cada uno de los cuales fue
ejecutado por diferentes contratistas utilizando distintos enfoques (PAES 1, PAES 2 y PAES 3). En
cada uno de estos proyectos, se entrevistó a un cierto número de beneficiarios: 210 en El Cajon, 647
en Chixoy y 530 en PAES (175 en PAES 1, 177 en PAES 2 y 178 en PAES 3). (Melga, M, CATIE-
MAG-PAES)
La conclusión general a la cual se llegó fue que la probabilidad de adoptar nuevas tecnologías
aumenta a medida que el nivel de educación de los beneficiarios es mayor, dedican menos tiempo a
actividades fuera de la finca, proporcionalmente controlan más tierra y muestran una mayor
tendencia hacia una forma más intensiva de cultivo. También es interesante notar que las tasas de
adopción fueron mayores en el proyecto PAES en El Salvador. Los otros programas se basaron
mayormente en mecanismos de asistencia técnica, mientras que en El Salvador se utilizaron formas
más sistemáticas de apoyo hacia los mercados. El estudio concluyó que, en principio, los incentivos
fueron un factor clave en las tasas más altas de adopción notadas en El Salvador, aunque esta
pregunta no fue explícitamente incluida en los cuestionarios utilizados durante las entrevistas. El
estudio no incluye conclusiones respecto a la sostenibilidad financiera, ya que tanto El Cajón como
Chixoy son de muy reciente finalización y el PAES estaba en sus últimas etapas de ejecución.
(Melga, M, CATIE-MAG-PAES)
1.1.4 Mitos de agua y tierra
24
24
Las iniciativas de los PSA a menudo están basadas en mitos, o en relaciones que presuntamente
existen entre el uso de la tierra y los cambios hidrológicos, cuando no existen evaluaciones reales de
las relaciones entre el agua y la tierra. Estos mitos se agrupan en 3 categorías principales:
Las generalizaciones inapropiadas de un sitio a otro, y en particular, el aplicar los conocimientos
que se tienen de las zonas templadas en las zonas tropicales.
Mitos de bosques y agua por ejemplo, que los bosques pueden prevenir o reducir
significativamente las inundaciones e incrementar los flujos durante la temporada de secas. Si esto
ocurre o no depende de factores numerosos de cada sitio en específico. Por ejemplo, los suelos que
han sido compactados como resultado de actividades de manejos previos, la presencia de caminos
y otras construcciones asociadas al desarrollo, puedan afectar negativamente los patrones de
drenaje del suelo. Otro es el que los bosques pueden reducir inundaciones dentro de área de sus
márgenes teniendo un impacto insignificante río abajo donde los derrames se dan a diferentes
grados desde muchas fuentes ubicadas en lo alto de la cuenca.
Mitos de erosión – las prácticas del uso de la tierra en áreas limitadas localizadas río arriba pueden
llegar a tener un impacto significativo en las áreas ubicadas río abajo, particularmente dentro de
zonas áridas con altos grados de erosión. Por ejemplo, al modificar las prácticas de uso de la tierra
en áreas donde la erosión es naturalmente alta no se previene la sedimentación de las presas.
Como lo señala Bruinjzeel (1990) “las condiciones ambientales adversas observadas tan
frecuentemente después de la deforestación en el trópico húmedo se deben no tanto a la
deforestación en sí, sino a inadecuadas prácticas de uso del suelo después de que el bosque es
eliminado.” En el primer caso, el área deforestada se deja limpia, mientras que en el segundo, resulta
en agricultura de secano y pastoreo, con la incorporación de prácticas de tala y quema y la
construcción de caminos.
En Centroamérica por ejemplo, lo concerniente al manejo de las cuencas hidrológicas proviene de
principios del siglo pasado pero no había ocupado importancia dentro de las agendas políticas hasta
que fue vista como una amenaza a los grandes intereses prioritarios sobre las áreas ubicadas río
abajo: por ejemplo, en las sedimentaciones de las presas de las hidroeléctricas, que podía amenazar
el suministro energético de las áreas urbanas - como por ejemplo en los casos de la presa del la
Hidroeléctrica El Cajón en Honduras, y el río Lempa en El Salvador; la operación del Canal de
Panamá, y la reducción de la vulnerabilidad a desastres como el Huracán Mitch (Melgar, M, 2001).
1.1.5 Efectividad de las iniciativas de los PSA
Dado a que la mayoría de las iniciativas de los PSA son relativamente recientes, es difícil y puede
resultar prematura para ellas al ser evaluada en su totalidad verificando la provisión de los servicios.
Sin embargo, existe muy poca investigación con respecto a otros aspectos de su efectividad y son
muy pocos o no existen datos referentes a los costos de transacción reales. Sin embargo los costos de
transacción asociados a las iniciativas de los PSA pueden tener beneficios asociados que tampoco se
han considerado (Landell-Mills and Porras, 2002).
25
25
1.1.6 Definición y Enumeración de los Servicios ambientales de las cuencas hidrológicas
Los Servicios de las cuencas hidrológicas son los productos de las funciones o procesos del
ecosistema que proveen flujos de beneficios a los seres humanos en forma directa o indirecta, que
pueden incluir:
La provisión de agua dulce por:
Uso por consumo (Para beber, uso doméstico, agrícola e industrial),
Usos que no implican consumo (generación hidroeléctrica, refrigeración y navegación).
Regulación:
Regulación de flujos y filtración Por ejemplo, el mantenimiento de la calidad del agua
almacenada en los suelos, cuencas y planicies inundables, y que puede amortiguar los flujos
durante las inundaciones y las sequías, controlar la erosión y la sedimentación, control de los
niveles de los mantos acuíferos que pueden llevar salinidad a la superficie, el mantenimiento de las
cuencas, hábitats, pesquerías y otros hábitats de vida silvestre importantes para la cacería y para
aves migratorias, y para vareas de cultivos.
Los regímenes de inundación naturales son también elementos importantes en el desarrollo de los
manglares y en el mantenimiento de los procesos naturales de las zonas costeras y de esteros.
El transporte de cargas normales de sedimentos también protege de la erosión a las áreas costeras
como ocurre cuando los sedimentos se retienen detrás de las presas, y puede reducir los daños
causados por las tormentas.
Servicios culturales:
Uso de recreación y turismo
Valores por existencia
1.1.7 El balance hidrológico como marco para establecer los esquemas de los PSA
La estimación del balance hídrico identifica los cambios en la distribución y almacenamiento del
agua en la cuenca. Como resultado, administradores de cuenca requieren conocimiento de los
diferentes componentes hidrológicos que resultan en el balance hídrico y de los vínculos de estos
componentes con el paisaje.
Planificadores de recursos hídricos pueden usar datos de contabilidad de agua para calcular, como un
ejemplo, la eficiencia del uso del recurso (Mei et al., 1993) o eficiencia de cuenca e identificar las
posibles áreas de impacto. Por ejemplo, la eficiencia de una cuenca, basado en una contabilidad de
26
26
los usos de agua (Molden, 1997) puede servir como un índice de disponibilidad de pago durante
periodos de escasez de agua.
Sin embargo, dado que las cuencas hidrológicas son sistemas naturales con mucha complejidad que
son usados e impactados por el hombre, el sistema es inherentemente incierto. Así se plantea el reto
de establecer los mercados para los servicios ambientales, los cuales requieren de un conocimiento
adecuado del sistema y expectativas de entrega de un servicio ambiental.
El objetivo de esta sección es dar un resumen de los procedimientos para la cuantificación y para
obtener un cálculo bruto del balance hídrico como base para el análisis de la productibilidad de la
cuenca (Molden, 1997), y analizar los intercambios asociados con los logros de varios objetivos de
manejo. En general el balance hídrico describe la distribución del agua como resultado de las
características biofísicas de la cuenca, que son modificadas por los humanos. Cuando se establecen
los PSA, el reto se encuentra en lograr cumplir la tarea de realizar un cálculo con datos y recursos
limitados para hacer una investigación detallada.
1.1.8 Valor de los servicios ambientales de las cuencas hidrológicas
El enfoque principal de este reporte es sobre los aspectos científicos de la definición de los servicios
de los ecosistemas. Por lo que, esta sección sobre el valor se limita a una discusión de las
implicaciones especiales de los aspectos biofísicos de los servicios de ecosistema de las cuencas
hidrológicas para determinar los valores y como se unen entre El valor económico está típicamente
asociado con la demanda por un bien o servicio, indicado por la voluntad de pago que por éste se
tenga. Como regla, esto depende del grado en que los PSA presenten características de bienes
públicos, y por lo tanto, resulta difícil y/o muy caro el limitar los beneficios de los servicios a
aquellos que paguen por ellos.
Adicionalmente, los PSA dependen de la confianza que las instancias involucradas presenten en la
eficacia de las acciones de manejo propuestas y que sean necesarias para asegurar que los servicios
sean distribuidos y que tengan acceso para los futuros beneficios. En otras palabras, el valor depende
en mucho del manejo efectivo y de los desarrollos institucionales así como de determinar el
suministro y la demanda.
En general, no es hasta cuando los servicios se vuelven escasos o amenazados y se enfrentan
dificultades para ser intercambiados, que se considera su valor (O’Connor, 2000). Los valores menos
tangibles como son aquellos asociados con los valores del no uso de la biodiversidad, tienden a
depender en las medidas políticas y en las fuentes de financiamiento externo, como son, las ONGs,
gobiernos y donadores multilaterales. La protección de las funciones hidrológicas de una cuenca
también se puede beneficiar de los valores complementarios, como son el mantenimiento de las
áreas boscosas existentes como almacenes de carbono.
1.1.9 Consideraciones Institucionales
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27
Como se discutió con anterioridad, la disponibilidad para pagar por los PSA está también conectada
fuertemente, a la eficacia de los acuerdos institucionales necesarios para asegurar el acceso a los
beneficios para aquellos que hayan pagado los costos para su provisión, sin lo cual su valor no es
más que una hipótesis, que no podrá ser capturada. Consecuentemente no habría incentivos para su
provisión. Entre los elementos cruciales de estos cambios se encuentran los esfuerzos para mejorar la
recuperación de los costos (Saleth y Dinar 1999), ambos para:
la operación y mantenimiento de las instalaciones lo que incrementará la capacidad de los
gobiernos para el suministros básico del agua y su saneación, y
la conservación y manejo de las actividades de investigación las cuales protegerán la capacidad
de provisión del ecosistema.
Un arreglo institucional clave con implicaciones sobre los costos de recuperación es el de derechos
de propiedad, el cual tiene un papel importante en los incentivos económicos por que estos controlan
el acceso a los beneficios y también define las responsabilidades para las acciones necesarias para
asegurar su provisión. Por ejemplo, cuando los usuarios de la parte superior de la cuenca no tengan
títulos de propiedad claros, carecerán de autoridad para poder establecer acuerdos contractuales y
por lo tanto no podrán beneficiarse de los pagos (Ostrom, Gardner, et al., 1994).
Los pagos directos por los servicios ambientales llevan preguntas fundamentales de quién debería
pagar y cuánto, y hasta qué punto el proveer de estos servicios deberá ser tomada en cuenta como
una obligación inherente a la responsabilidad de no dañar a los otros. Sin embargo, dada la situación
pobre del campo, a menudo se encuentran áreas ubicadas en las áreas altas de la cuenca, en que se
pagan precios bajos por los artículos agrícolas, los pagos directos por la provisión de los servicios de
mantenimiento del paisaje y la calidad del agua pueden haber sido tomados en cuenta como un
simple reconocimiento del valor de los servicios ambientales. (Melgar, M., CATIE, 2002)
Cualquier iniciativa para proteger el suministro de agua o de la biodiversidad en las zonas ubicadas
río abajo, o proveyendo compensación a los dueños de las tierras río arriba por cambiar las prácticas
del uso de la tierra, o intentar responsabilizarlos por los daños, involucra negociaciones en forma de
derechos de propiedad nuevos y apropiados, que resuelvan los conflictos entre estos objetivos y las
prácticas existentes. Los acuerdos institucionales también se refieren a las relaciones establecidas
entre los compradores, vendedores y organizaciones intermediarias que a menudo se hacen para
reducir los costos de transacción (Melgar, M., CATIE, 2002).
Los acuerdos de pagos para el agua dulce y otros servicios de ecosistemas es, por lo tanto, un
proceso a largo plazo de desarrollo institucional que se necesita considerar en el contexto de asuntos
más amplios de gobierno democrático (Lipton, 1985). Este es un reto tanto en los países
desarrollados como en los países en vías de desarrollo.
Los pasos básicos para organizar la información incluyen:
oClasificación de las extensiones de tierra individuales en unidades que reflejen características
biofísicas similares y procesos de interés, por tipos de propiedad, y por uso de tierra;
28
28
oIdentificar las opciones factibles per el uso y el manejo de la tierra y los costos de
oportunidad,
oIdentificar los criterios de decisión que reflejan políticas y problemas existentes, expresado
por los involucrados, por ejemplo, la distribución equitativa de costos, beneficios, y riesgos;
oClasificar las opciones en rangos para cada criterio, notando el grado de incertidumbre y el
mejor juicio el rango puede indicar las figuras monetarias donde estas existan, u otros
valores numéricos apropiados a los criterios, o cualitativamente (como, alto, moderado,
bajo...):
Identificación de los traslapes entre las áreas de alta prioridad bajo distintos criterios,
como pequeños propietarios con bajos costos de oportunidad, que se localizan sobre
pendientes pronunciadas en áreas de bosque de niebla fragmentados;
Identificar los conflictos, como las áreas altamente prioritarias para conservación en
las cuales los costos de oportunidad son también altos estos pueden requerir de
mayor negociación entre los involucrados y con especial consideración de lo que se
requiera para resolver los conflictos en particular.
1.2 Características hidrográficas generales
1.2.1 Contexto nacional
1.2.1.1 Geografía y población
La República Dominicana comparte con Hai la isla de la Hispaniola, la segunda más
grande de las Antillas Mayores con 77,914 km2. Ubicada en la parte este de la
Española, la República Dominicana ocupa una superficie de 48,730 km2, con una
distancia máxima de este a oeste de 390 Km. y 265 Km. de norte a sur. Se localiza entre
los 17° 36' y 19° 58' de latitud N y los 68° 18' y 71° 45' de longitud W. El país limita
al norte con el Océano Atlántico, al sur con el Mar Caribe, al este con el Canal de La
Mona y al oeste con Haití. Su superficie cultivable se estima en torno a las 2,52
millones de ha, de las cuales en el año 1997 se cultivaban 1, 500,000 ha (1, 020,000 ha
de cultivos anuales y 480,000 ha de cultivos permanentes). Administrativamente, el país
lo integran 30 provincias y 1 Distrito (Distrito Nacional).
29
29
Cuatro cordilleras principales recorren el país: la Cordillera Septentrional paralela a la
costa del Océano Atlántico en el norte; la Cordillera Central, con un ancho medio
cercano a los 80 Km., que ocupa la mayor superficie de la parte central del país (Pico
Duarte, 3,175 msnm) y dos cadenas menores, la Sierra de Neiba y la Sierra de Bahoruco,
situadas en el suroeste como continuación de las principales cordilleras haitianas; y la
Cordillera Oriental o Sierra del Seybo.
La población total en el 2,000 era de 8,0 millones de habitantes, un 63,2 % poblaciones urbanas y un
36,8 % población rural. La densidad de población promedio era de 166 hab./km2, variando de 9
hab./km2 en Pedernales a 1,565 hab./km2 en el Distrito Nacional. El crecimiento medio anual
poblacional en el período 1990-1997 fue del 1,7 %. La contribución de la actividad agrícola al PIB
ha descendido en los últimos años, pasando del 7,1 % en 1993 al 6,4 % en 1998. En 1997, el 18,8 %
de la población activa se empleaba en la agricultura.
1.2.1.2 Clima y recursos hídricos
Clima
El clima de la República Dominicana tiene un carácter marcadamente tropical húmedo
aunque la insularidad y la heterogénea topografía de la isla determinan los regímenes
climáticos locales, que varían desde árido hasta lluviosos. En la estación lluviosa, las
masas de aire frío generan una bajada en las temperaturas. En los picos altos son
frecuentes las heladas, mientras que en las tierras bajas las temperaturas medias varían
de 23 a 33 ° C a lo largo de todo el año. En la estación seca, la Zona de Convergencia
Intertropical determina el clima en la isla.
Se puede distinguir una estación seca (diciembre a marzo) y otra lluviosa (mayo a noviembre), con
marzo el mes más seco y mayo el más lluvioso, a excepción de la Cordillera Septentrional donde,
debido a los primeros vientos alisios, la época más lluviosa es de noviembre a enero.
Recursos Hídricos
La precipitación media anual es de 1,500 mm, que suponen un volumen anual de agua
en todo el territorio de 73 Km. De éste volumen total, cerca del 70 % se
pierde en evapotranspiración y evaporación directa de las masas de agua, por lo que
los RHIR anuales son de 21 km3. La escorrentía superficial total se estima en 19,5
km3/año,
La línea de costa se extiende por 1,570 Km., de los cuales 1,473 Km. corresponden a la Isla y 97
Km. a sus cayos e islotes. A lo largo de la costa se desarrollan manglares, humedales, playas
arenosas, costas rocosas bajas o acantiladas, bahías y estuarios. A la zona costera drenan las aguas de
108 redes fluviales (de la Fuente, 1976) divididas, según OEA (1967).
30
30
Actualmente, la subdivisión de cuencas ha sido refinada y se han delimitado unas treinta y
nueve cuencas y regiones hidrográficas (Tabla 1), sobre la base de la clasificación inicial
de la OEA, para las cuales se estima una disponibilidad de agua superficial ligeramente
superior (20,000 millones de m3/año) a la cual se suman las de agua subterránea con
aproximadamente entre 1,550 a 1,660 millones de m3/año (datos de la Subsecretaría de
Suelos y Agua).
Tabla 1: Nueva subdivisión de regiones y cuencas hidrográficas de la República
Dominicana (según INDHRI).
Regiones hidrográficas Cuencas
Península Oriental Ozama, Higuamo, Soco, Cumayasa, Chavón, Yuma, Maimón, Yabón
Costa Sur Haina, Nigua, Nizao, Baní, Ocoa, Jura, Tabara
Yaque del Sur Las Cuevas, Grande, Yaque del Sur, Mijo, San Juan
Procurrente de Barahona Nizaito y Pedernales
Artibonito-Macasia Macasía y Artibonito
Yaque del Norte Yaque del Norte, Bao, Amina, Mao, Cana y Guayubín
Yuna Yuna y Camú
Costa Atlántica Boba, Bauí, Yásica y Bajabonico
Hoya de Enriquillo No presenta desarrollo hidrológico a nivel de cuenca o subcuenca
Sectores especiales Península de Samaná, Cuenca del Río Chacuey, Cuenca del Rió
Masacre, Miches y Sabana de la Mar
Fuente: INDRHI, 1999.
En el presente reporte mantendrà la categorización general de catorce cuencas (Tabla 2)
en aras de facilitar nuestro resumen de datos y nuestro análisis de características e
impactos. Que ademàs, son las de mayor importancia en la Republica Dominicana al
encontrarse en ellas las principales fuentes de aguas que suministra en riego, producción
hidroelectrica, consumo humano, actividades ecoturisticas entre otras a la población
dominicana.
Tabla 2: Subdivisión y características principales de las cuencas hidrográficas de la
República Dominicana (según OEA, 1967).
Cuencas hidrográficas
Superficie
(Km²)
Principales
cuerpos
de agua
Precipitació
n
(mm/anuale
s)
Caudal
m3/año
1. Zona de la Sierra
Barouco
2814 Pedernales 750-2000 320x106
31
31
2. Zona de Azua, Baní y
San Cristóbal
4460 Haina, Nigua,
Nizao, Ocoa
750-2250 1516x106
3. Cuenca del Río Ozama 2706 Ozama 1400-2250 1586x106
4. San Pedro de Macorís y
La Romana
4629 Cumayasa, Soco,
Macorís
1000-2250 2444x106
5. Zona de Buey 2207 Yuma 1000-1750 609x106
6. Zona de Miches y
Sabana de la Mar
2265 Yabón, Nisibón 2000-2700 1284x106
7. Zona de la Península de
Samana*
- - - -
8. Zona de la Costa Norte 4266 Nagua, San Juan,
Yásica
1000-2300 -
9. Cuenca del Río Yuna 5630 Yuna 1170-2250 2375x106
10 Cuenca del Río Yaque
del Norte
7053 Yaque del Norte 500-2000 2017x106
11. Cuenca del Río
Dajabón
858 Dajabón 750-2000 370x106
12. Cuenca del Río Yaque
del Sur
5345 Yaque del Sur 700-1500 1181x106
13. Hoya del Lago
Enriquillo
3048 Lago Enriquillo 600-1200 312x106
14. Cuenca del Río
Artibonito
2643 Artibonito 1200-2000 1190x106
*Por el pequeño tamaño de la Península (768 Km²) y su carácter montañoso,
no existen cursos de agua de magnitud.
Fuente: OEA, 1967.
La cuenca hidrográfica se define como “el área geográfica en la cual todos los recursos de
agua, incluyendo lagos, lagunas, ríos, estuarios y humedales, así como el agua
subterránea drenan a un cuerpo de agua común. Dado que la cuenca se define por su
hidrología natural y tiene como destino final a la zona costera, deviene en un excelente
punto focal para el manejo de los recursos costeros.”
Tabla 3: Nueva subdivisión de regiones y cuencas hidrográficas de la República
32
32
Dominicana (según INDHRI).
Regiones hidrográficas Cuencas
Península Oriental Ozama, Higuamo, Soco, Cumayasa, Chavón, Yuma, Maimón, Yabón
Costa Sur Haina, Nigua, Nizao, Baní, Ocoa, Jura, Tabara
Yaque del Sur Las Cuevas, Grande, Yaque del Sur, Mijo, San Juan
Procurrente de Barahona Nizaito y Pedernales
Artibonito-Macasia Macasía y Artibonito
Yaque del Norte Yaque del Norte, Bao, Amina, Mao, Cana y Guayubín
Yuna Yuna y Camú
Costa Atlántica Boba, Bauí, Yásica y Bajabonico
Hoya de Enriquillo No presenta desarrollo hidrológico a nivel de cuenca o subcuenca
Sectores especiales Península de Samaná, Cuenca del Río Chacuey, Cuenca del Rió
Masacre, Miches y Sabana de la Mar
Fuente: INDRHI, 2000.
Extracción del agua
El consumo de agua por sectores en 1993, según el Plan Nacional de Ordenamiento de
los Recursos Hídricos (PNORH), estaba distribuido de la siguiente forma: el sector
agropecuario demandaba 7,384 millones de m3 del recurso utilizado en el país,
aproximadamente 916 millones de m3 eran utilizados para el abastecimiento a la
población y 39 millones de m3 los restantes usos (industrial, pecuario y turístico). La
extracción de aguas subterráneas en 1993 era de 386 millones de m3.
En 1993, el 68 % de la población del país tenía acceso a agua potable,
mientras que entre el 27 y 30 % de la población tenía acceso a un sistema de
saneamiento. Este bajo porcentaje ha provocado la contaminación de las aguas
subterráneas. También existen problemas de contaminación de las aguas superficiales
por vertidos urbanos, industriales y contaminación agraria, especialmente
en los ríos Ozama, Yaque del Norte, Yuna y Yaque del Sur. El desarrollo
demográfico y turístico de las zonas litorales ha originado frecuentes casos
de sobreexplotación de acuíferos y marinos.
Los embalses de mayor capacidad son Hatillo (700 millones de m3) en el río Yuna,
Sabana Yegua (560 millones de m3) en el río Yaque del Sur, Bao (244 millones de m3)
en el río Bao y Jiguey (169 millones de m3) y Valdesía (137 millones de m3), ambos en
el río Nizao.
Desarrollo del riego y el drenaje
Aunque ya en el siglo XIX, existían áreas bajo riego, el desarrollo más importante del riego en la
República Dominicana comenzó en los años 20 con la construcción de los principales sistemas de
riego. En 1941, la superficie puesta en riego alcanzaba las 32,000 ha. En 1954, la superficie bajo
riego era de 132 000 ha con la construcción de los canales fronterizos y las transformaciones
33
33
llevadas a cabo en los Valles de San Juan y Neyba. Dicho desarrollo sufrió un estancamiento en la
década de los 60, en la que se llevó a cabo la construcción de diferentes embalses multipropósito.
En los años 70, comenzó un nuevo programa con el objetivo de construir grandes
sistemas de riego. Se desarrolló la superficie bajo riego en 1999 con cerca a las 270,000 ha. La
superficie potencial de riego se estima según el INDRHI en 710,000 ha, teniendo en
cuenta tanto la aptitud de los suelos como la disponibilidad del recurso hídrico.
La práctica totalidad de la superficie bajo riego en la República Dominicana está
constituida por Sistemas de Riego Públicos (SRP) divididos en pequeños (menores de
1,000 ha) y grandes (mayores de 1,000 ha), bajo la gestión del INDRHI. Existen diez áreas
administrativas denominadas Distritos de Riego (DR). Estos DR no coinciden en sus
límites con las cuencas hidrográficas y están compuestos por un total de 290 sistemas
de riego, diferenciados generalmente por la fuente de suministro de agua. El número de
usuarios de estos sistemas de riego es de 69,652 personas. En la figura 2 se detalla la superficie
puesta en riego en cada uno de los Distritos.
Figura 2: Superficie bajo riego en los Distritos de Riego Públicos.
Superficie total bajo riego: 269,710 Has. Número de usuarios: 81,515
Fuente: AQUASTAT, FAO, 2000.
Un reglamento en 1984 facultaba al INDRHI a la transferencia, de forma gradual de las actividades
de operación y mantenimiento y recolección de las tarifas de riego a los usuarios. Como resultado de
de esto, en 1998 el INDRHI había transferido 10 sistemas de riego, compuesto cada
uno por diferentes asociaciones de usuarios, para un total de 86,840 ha y 28,950
usuarios.
34
34
La técnica de riego utilizada fundamentalmente es el riego por superficie, especialmente
por surcos, siendo regado por inundación sólo el arroz. La superficie con aspersión o
riego localizado está limitada a pequeñas superficies y no alcanza las 2,000 ha. La figura 3 muestra
las catorce divisiones hidrográficas en que se enmarca la Republica Dominicana.
Figura 3: División hidrográfica de la República Dominicana.
Fuente: INDRHI, 1999
1.2.1.3 Áreas de las cuencas hidrográficas incluidas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas
En la República Dominicana existen 85 regiones con diferentes categorías dentro del Sistema
Nacional de Áreas Protegidas: 33 Parques Nacionales, 2 Parques Históricos, un Santuario de
Mamíferos Marinos, 17 Reservas Naturales (6 Reservas de Fauna Silvestre, 7 Reservas Científicas, 4
Reservas Biológicas y 2 Reservas Antropológicas), 11 Vías Panorámicas, 9 Monumentos Naturales,
5 Corredores Ecológicos y 3 Áreas Naturales de Recreo (Tabla 3). Las cuencas que poseen el mayor
número de Áreas Protegidas son la Zona de la Costa Norte (17), la Zona de Azua, Baní y San
Cristóbal (15) y la Cuenca del Río Yaque del Sur (10). En la región de Samaná se localizan 20 Áreas
Protegidas coincidentes con la Cuenca del Río Yuna (9), la Península de Samaná (3) y la Zona de
Miches y Sabana de la Mar (7). La superficie total de los Parques Nacionales es de 12 586.54 Km2
(95.6% del total) (Banco Mundial, 2002). La Tabla 4 resume diferentes categorías de Áreas
Protegidas de la República Dominicana (según Gaceta Oficial, 1996) y su relación con la
subdivisión de cuencas y zonas hidrográficas. Categorías: PN: Parque Nacional, PH: Parque
Histórico, SMM: Santuario de Mamíferos Marinos, RFS: Refugio de Fauna Silvestre, RA: Reserva
35
35
Antropológica, RB: Reserva Biológica, RC: Reserva Científica, CE: Corredor Ecológico, MN:
Monumento Nacional, VP: Vía Panorámica, ANR: Área Nacional de Recreo.
Tabla 4: Tabla de relación de áreas protegidas vs. Presencia de cuencas
hidrográficas.
Cuencas
Hidrográficas Areas Protegidas
Relación
SAP/SCH*
1. Zona de la Sierra del
Bahoruco
PN: Jaragua, Sierra de Bahoruco/RB: Miguel Domingo Fuertes/MN:
Las Caobas/VP: Aceitillar, Mirador del Paraìso, Cabral-Polo 72.9
2. Zona de Azua, Banì y
San Cristòbal
PN: Juan B. Pérez R., Eugenio de J. Marcano, Julio Cicero, Loma
La Barbacoa, Dunas de Las Calderas, Miontaña La Humeadora/RA:
Cuevas de Borbòn/RC: Erick Leonard/MN: Fèlix Servio Ducoudroy,
Bahia de Puerto Viejo/CE: El Abanico- Constanza, Autopista Duarte
59.4
3. Cuenca del Rio Ozama PN: Litoral Sur de Santo Domingo/VP: Ríos Comate
Comatillo/ANR: Playa Andres en Boca Chica 0.8
4. Zona de S. Pedro de
Macoris y La Romana
PN: Submarino la Caleta/RA: Cuevas de las Maravillas/RFS: Río
Igualo, Laguna Callen/MN: Isla Catalina/VP: Rio Chavòn, Rio Soco 1.4
5. Zona de Higuey PN: Del Este/RFS: Laguna Bavaro/VP: Costa Azul 21.1
6. Zona de Miches y
Sabana de la Mar
PN: Bahìa Maimòn, Los Haitises/RFS: Bahia de La Jina/RC:
Lagunas Redonda y Limòn/CE: El Seibo-Miches/MN: Albufera de
Maimòn/ANR: Cayo Levantado 53.9
7. Penìnsula de Samanà PN: Alain Henri Liogier/SMM: Banco de la Plata/MN: salto El
Limòn
8. Zona de La Costa Norte PN: Cabo Francès Viejo, Montecristi, El Choco, Estero Hondo,
Litoral Norte de Puerto Plata/PH: La Isabela/RC: Loma Guaconejo,
Loma Quita Espuelas, Miguel Canela Làzaro/RFS: La Gran
Laguna/RB: Jesus de Jimenez Almonte/MN: Bahia de Luperòn,
Laguna de Cabarete y La Goleta/CE: Tenares-gaspar
Hernández/MN: Isabel de Torres/VP: Mirador del Atlántico
22.1
9. Cuenca del Rio Yuna PN: Los Haitises, Montaña La Humeadora, Juan B Pérez R.,/PH: La
Vega Vieja/RB: Idelissa Bonelly de Calventi, Las Neblinas/RC:
Ebano Verde/CE: Autopista Duarte/VP: Rio Bao, Mirador del Valle 32.2
10. Cuenca del Rio Yaque
del Norte
PN: Montecristi, Armando Bermúdez/RC: Villa Elisa/CE: Autopista
Duarte/VP: Rio Mao/ANR: Puerto Guaigui 9.2
11. Cuenca del Rio
Dajabòn
PN: Montecristi,
21.8
12. Cuenca del Rio Yaque
del Sur
PN: Juan Ulises Garcia Bonelly, Julio Cicero, Laguna de Rincón o
Cabral/Juan B Pérez R., José del Carmen R., Armando Bermúdez,
Sierra de Bahoruco/RFS: Annabelle Stockton de Dod/CE: El
Abanico-Constanza/VP: Cabral Polo 40.4
13. Hoya del Lago
Enriquillo
PN: Lago Enriquillo, Sierra de Neiba, Sierra del Bahoruco, Isla
Cabritos, Donald Dod 36.5
14. Cuenca del Rio
Artibonito
PN: Nalga de Maco, Sierra de Neiba, José del Carmen Ramírez,
Armando Bermúdez
82.0
36
36
*Estimado de la relación superficie terrestre de áreas protegidas/superficie de la cuenca hidrográfica, expresada en porcentajes. El valor puede estar
sobrestimado en algunas áreas protegidas donde los datos manejados incluyen parte del área marina.
1.2.1.4 Suministro y demanda
Distribución, tarifas y aspectos económicos del agua
Existen tres instituciones básicas que rigen los aspectos económicos y de saneamiento del agua de
consumo: la Corporación de Acueductos y Alcantarillados de Santo Domingo (CAASD), el Instituto
Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), y la Corporación del Acueducto y
Alcantarillado de Santiago (CORAASAN). Según CEPIS (2000), que constituye la fuente de la cual
hemos obtenido la información de este epígrafe, existen mecanismos para que la regulación
económica del servicio de agua la ejerzan las propias instituciones operadoras y sus consejos
directivos que están autorizados para proponer las tarifas. De acuerdo a las estadísticas de la Oficina
Nacional de Planificación (ONAPLAN), la población con acceso al agua potable es de 4, 605,836
habitantes (65%). El área urbana presenta un porcentaje de cobertura mayor (80.1%), equivalente a
3, 423,074 personas. En el área rural, solo 1, 611,886 habitantes tienen esta cobertura, lo cual
representa un 46.1%. Las estimaciones en función del número de conexiones servidas arrojan que
existe una cobertura total de agua potable, con conexión instalada, de 42%, aproximadamente, la
cual se considera relativamente baja. Lo anterior significa que en la actualidad, aproximadamente 2,
719,500 dominicanos no cuentan con acceso al servicio de agua potable (35% de la población total).
El área rural es la más afectada; pues 1, 884,614 ciudadanos (53.9% del total rural) carecen de este
servicio. En el área urbana, en especial en los sectores urbanos periféricos marginales, el total de
habitantes que no cuenta con este servicio es de 850,700 (Tabla 5). Respecto al saneamiento, el 11%
de la población del país cuenta con servicios de alcantarillado; 19% dispone de tanques sépticos,
53% usan letrinas y 17%, unas 1,320,000 personas, practican el fecalismo al aire libre. Existen 502
acueductos urbanos y rurales; 403 molinos de vientos y 1,342 pozos excavados con bombas
manuales. La producción total de agua potable, a finales de 1996, era de 33 m3/s. La dotación diaria
per cápita es del orden de 934 litros/persona/día (lppd). Sólo 58% de los dominicanos que reciben el
servicio de agua potable tienen garantía que ésta sea desinfectada. La micromedición alcanza a
11.5%; la macromedición, en general, no es confiable y el agua no contabilizada, aunque no se
tienen datos precisos, se estima en un 55% ó más.
!"#$
%
Servicio Concepto Total Urbana Rural
Agua
potable
Población del país (habitantes)17,770,000 4,273,5
00
3,496,500
Distribución de la población (%)1100 55 45
Población con acceso al servicio de agua
potable2
4,605,836 3,423,0
74
1,611,886
Población con acceso (%) 65 8 46.1
Población servida con conexión doméstica
(%)3
41 - -
Población sin acceso al agua potable
(habitantes)
2,719,500 850,426 1,884,614
37
37
Población sin acceso (%) 35 19.9 53.9
Alcantarilla
do
Población servida con alcantarillado
(habitantes)
854,700 - -
sanitario Cobertura del servicio (%) 11 - -
Fuente: INDRHI, 1999
Tabla 6: Cobertura de servicios de alcantarillado sanitario por institución operadora
Concepto INAPA CAASD CORAASA
N
TOTAL
Cobertura de
alcantarillados
Población total 4.0 16.20 38.20 10.70
Urbano 30 1 1 32
Rural 6 - - 6
Conexiones de
agua
Servida con red 47,500 132,000 52,200 -
Registrada en catastro 47,500 63,000 52,200 -
Fuente: INDRHI, 1999.
Las tres instituciones involucradas en este servicio carecen de condiciones para planificarse, tanto en
el ámbito interno como externo, dentro de un concepto integral que reúna los elementos tarifarios,
financieros, comerciales, operacionales y de gestión administrativa. Asimismo, la producción de
datos es dispersa y queda bajo el criterio de cada área, sin homologarse previo a su integración, lo
cual perjudica el sistema de control.
De las tres instituciones prestadoras de servicio, CORAASAN es la única que dispone de
un sistema comercial propiamente dicho. Las otras dos facturan por cargo fijo a más de
95% de los suscriptores del servicio. Las tarifas son preparadas por las propias empresas
y sometidas a la aprobación del Consejo de Directores.
En los casos de INAPA y CAASD, éstas deben someterse a la aprobación del Gobierno
previo a entrar en vigencia, no así en el caso de CORAASAN. Generalmente, no se
consideran conceptos técnicos de recuperación de costos, nivel tarifario, capacidad y
disposición de pago de los usuarios, etc.
A excepción de CORAASAN, por tener niveles de 70.5% de cobertura en micromedición y 69.7%
de eficiencia en la misma, diseña y estructura sus tarifas. Las otras entidades deben hacerlo de forma
empírica por no contar con las condiciones básicas dada la desactualización de los catastros y la casi
inexistencia de micromedición. En INAPA, la cobertura corresponde a 6.9%, con 2.7 % de
eficiencia. En CAASD es de 13.0% y 0.3 para universos de 281,700 y 165,600 conexiones
registradas, respectivamente. Esta situación los obliga a facturar por cargo fijo.
Ante la escasa micromedición, INAPA asigna valores a facturar entre los usuarios dependiendo del
número de llaves o salidas de que dispongan. Esto da lugar a la facturación sin considerar los
excesos de consumo, procedimiento que aplica a todas las categorías (residencial, comercial,
industrial, etc.) y lo asocia a consumos básicos totalmente teóricos. La tarifa actual, incrementó la
cuenta del usuario residencial más bajo (R1) en 50%; la de los tres estratos superiores en 300% y la
38
38
de los comerciales e industriales en 200%. Mantuvo la de alcantarillado en 30% y en 50% la de agua
para residenciales y para el resto de usuarios, respectivamente.
1.2.2 Demandas sobre las cuencas hidrográficas / recursos de agua

                
 
 ! "    #  $    
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$&
     !           
'          '      
"% ()* +&,$
                      
% )%,-
-(%..)/01..2,
..2  )/  34  ..5,$          6
  -      (  -      
    '    -      
6$&
(-7
%$
Las demandas generales sobre las cuencas hidrográficas y sus recursos de agua dulce pueden
dividirse en:
1. Toma de agua para consumo humano; 2. Toma de agua para consumo animal; 3. Irrigación
agrícola; 4. Producción de energía hidroeléctrica; 5. Pesca de especies fluviales, lacustre; 6.
Turismo y recreación; 7. Navegación y usos náuticos; 8. Extracción de arena y grava; 9.
Disposición de desechos; 10 Desarrollo urbano; 11. Desarrollo industrial; 12. Desarrollo agrícola
y pecuario
Datos del INDRHI indican que al menos para cinco de estos usos existen cifras que
revelan la siguiente distribución:
Tabla 7: Distribución de la demanda general de usos del agua.
Servicio Porcentaje %
Agua potable 1
Ecológica 1
39
39
Pecuaria 1
Industria 2
Riego 79
Estas demandas se manifiestan de manera diferente en cada cuenca, según sus recursos
disponibles y no existe información que permita valorar en conjunto el valor de cada uno
de estos usos a una escala global y/o particular en cada una de las cuencas.
Evidentemente, el sector agrícola constituye uno de los usuarios más demandantes del
recurso.
1.2.2.1 Papel de las presas en la República Dominicana
La República Dominicana tiene construidas dieciocho presas, que atienden demandas de agua para
consumo humano, irrigación de tierras agrícolas y producción de energía eléctrica. Diez de ellas
satisfacen simultáneamente los tres propósitos (Tabla 8). Además de estos usos, varias de estas
presas juegan un papel importante en el control de las crecidas, particularmente ante eventos
meteorológicos extremos y constituyen, por su diseño y lugar de ubicación, sitios de atracción
turística. Estas presas pueden almacenar un volumen de agua de 2,178 millones de m3, y el área que
se irriga con sus caudales regulados ascendía en el año 1998 a 62,614 ha, la que puede extenderse a
201,389 ha. Los sistemas de abastecimiento, para consumo humano que dependen de estas presas,
atienden la demanda de agua de aproximadamente 2, 900,000 personas, lo que representa el 41% de
la población de la República Dominicana. La potencia hidroeléctrica instalada en las presas de la
República Dominicana asciende a 396 Mw que generan en promedio 1000 GWh de energía/año.
Existen varias pequeñas centrales hidroeléctricas a filo de agua o con tomas en canales de riego con
una potencia instalada de 2.25 Mw y una generación promedio de energía de 12 GWh/año.
Tabla 8: Características y usos de las presas que dependen de las cuencas del PNJBPR.
Usos: C: Consumo humano, R: Riego, E: Producción de energía.
Presa Tipo de presa Altura
(m) Río
Volumen
almacenado
(106 m3)
Uso
Area
irrigada
(ha)
Potencia
instalada
(Mw)
Energía
generada
(GWH/año)
Jiguey Arco gravedad 110 Nizao 169 C, R, E - 98 218
Aguacate Gravedad 53 Nizao 4 C, R, E - 52 214
Valdesia Contrafuertes 76 Nizao 137 C, R, E - 54 80
Las Barias Tierra 22 Nizao 3 R 5,628 -
40
40
Sabana Yegua Tierra 76 Yaque
del S 560 C, R, E 20,505 13 69
Hatillo Tierra 50 Yuna 700 C, R, E 17,718 8 34
Río Blanco Gravedad 43 Blanco 0.73 E - 25 108
Rincón Gravedad 54 Jima 75 C, R, E 2,000 10 24
Fuente: INDRHI, 1999.
La potencia hidroeléctrica representa el 30%, y la energía generada anualmente es de 14%
aproximadamente de la capacidad instalada, y la empresa estatal responsable del servicio eléctrico en
la República Dominicana, es la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE).
1.2.2.2 Superficie bajo riego
Datos recientes del INDRHI revelan que el área nacional bajo riego abarca unas 274, 528
Hectáreas e involucra unos 83,876 usuarios, lo que ubica al sector agrícola entre los que
ejercen una mayor demanda sobre el recurso agua (Tabla 9). La irrigación agrícola es
manejada a través de distritos de riego, organizados por un departamento del INDRHI,
responsable de establecer los procedimientos técnicos y administrativos necesarios para
lograr una eficiente administración, operación, y mejoramiento de todos los sistemas de
riego del país.
Tabla 9: Datos de la superficie bajo riego y número de usuarios para los principales distritos de
riego del país.
Distritos de
Riego
Superficie
(tareas) área total
del distrito
Área
sembrada
Área de
cosecha
Area al
final
del período
Número de
usuarios
Bajo Yaque del
Norte 637,259 489,177 701,937 320,097 6,907
Lago Enriquillo 608,138 194,393 301,957 288,920 11,159
Alto Yaque del
Norte
591,964 393,253 806,648 246,062 10,253
Yuna-Camú 539,787 571,753 578,987 379,821 7,113
Valle de San
Juan
499,833 248,127 314,907 120,488 12,025
Bajo Yuna 456,808 424,319 413,821 94,747 10,796
Valle de Azua 356,157 214,016 663,549 197,748 9,491
Ozama-Nizao 286,330 104,355 134,843 106,904 8,301
Yaque del Sur 221,594 51,925 155,790 96,297 5,791
Este 194,575 54,441 55,492 26,664 2,040
Total 4,392,445 2,745,759 4,127,931 1,877,748 83,876
Para el control del uso del agua para riego se ejecutan varias actividades como levantamiento de
estadísticas agrícolas e hidrométricas, sistematización parcelaria, manejo y distribución del agua,
41
41
operación de los embalses y sistemas de riego y evaluación del riego y drenaje. Como parámetros
indicativos del uso de agua y su eficiencia se controlan: área actual bajo siembra de los diferentes
rubros en los distritos y zonas de riego, área sembrada mensual, área cosechada mensual y
acumulada, porcentaje del área cultivada a las cuales se le está garantizando el servicio de riego y
número de regantes por sistemas de riego. Estas informaciones permiten programar a nivel nacional
las áreas a sembrar por ciclo de cultivo de acuerdo a los volúmenes disponibles en los embalses.
Además, en éstos se monitorea diariamente su movimiento, manteniendo una estadística
hidrométrica que indica los volúmenes disponibles y los caudales derivados de cada embalse.
Los usuarios del agua para la irrigación agrícola se encuentran agrupados en una Junta de Regantes,
organización amparada en la Ley 5852, promulgada por el Consejo de Estado en el año 1962 y la
misma se forma para que los usuarios sean participes de la operación, conservación y administración
de los sistemas de riego, que le vayan siendo delegados por el INDRHI.
1.2.2.3 Fuentes de contaminación que afectan a las cuencas hidrográficas
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42
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Tabla 10: Principales impactos de contaminación en los principales ríos
Tipo
contaminación
Río
Nizao
Río
Grande
Las
Cuevas Blanco Yuna Yuboa
Yaque del
Norte Camú Jima
Deshechos sólidos X
Desechos industriales X X X X X
Desechos agrícolas y
pecuario X X X
Aguas de elevadas
temperaturas X
Desechos mineros X X
Domésticos X X
Prácticas pesqueras
inadecuadas
Introducción de
especies exótica X X
Extracciones de
arena/grava X X
Nombre
Represamiento
Jiguey,
Aguacate,
Valdesia, Las
Barias
Sabana
Yegua
Sabana
yegua
Rincón,
Arroyon,
Tireito
Hatill
oYuboa Bao-López-
Angostura-
Monciòn
Rincón
Canalización X X X X X
Deforestación X X X X
Hidrocarburos X
Fuente: INDRHI, 2000.
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43
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Otra fuente de contaminación proveniente de la agricultura lo constituyen los residuos de la
producción agrícola. La producción cafetalera total de la cuenca del Yaque del Norte, que
se estima en unos 200,000 quintales, genera una masa de desechos del orden de las
8,118.8 ton/año.
El cultivo del guineo genera como desechos cantidades considerables de fundas de
polietileno, material no degradadle cuyo tiempo de vida media se estima entre 30 a 200
años. Los envases de productos químicos manejados descuidadamente también
contribuyen a la contaminación de sólidos relacionada con la actividad agrícola.
Otra fuente de contaminación proveniente de la agricultura lo constituyen los residuos de la
producción agrícola. Por ejemplo, el río Blanco, afluente del Yuna esta contaminado por los
impactos de la actividad agrícola de la cuenca del río Tireo en Constanza.
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En cambio, la actividad minera constituye otra fuente de contaminación en el país que no ha sido
claramente identificada ni estudiada, a pesar de las alarmas en la Presa Las Lagunas en María
Trinidad Sánchez por vertimiento de los lodos cargados de metales pesados y restos de cianuro de la
minera Rosario Dominicana, que explota el yacimientos oro y que han contaminado los Ríos
Maguaca y Margajita.
En Samaná, se ha planteado que el Yuna está afectado por la actividad minera (Bautista y Ginebra,
1996). En la Península se explotan minas de mármol en las localidades costeras de El Cabo, Punta
Balandra, El Francés y el Valle de Lágrimas, con afectaciones conocidas a la biodiversidad terrestre
(Salazar y Peguero, 1994).
Además, la Falconbridge afecta negativamente las aguas del río Yuna al exponer vertimientos
químicos en algunos afluentes del Yuna, como el Yuboa y Hato Viejo, al desarrollarse en gran escala
la minería, muy especialmente de quel, oro y plata. La mina de ferroníquel pcticamente ha arropado
o más bien, ha realizado la remoción de la cubierta vegetal, los suelos y parte del material parental de
las lomas La Peguera, Caribe, sin dudas, la mina a cielo abierto s grande del país, afectando
directamente la cuenca del o Hato Viejo y todos sus afluentes, e incluso, parte del Yuna, de donde se
derivan las aguas para el enfriamiento de los motores de las plantas procesadoras y de generación de
energía eléctrica (UASD, 2001).
44
44
El río que presenta mayores impactos por contaminación domestica es el Yuna, al estar en casi su
totalidad de su cause habitado por poblaciones humanas. Sin embrago, se encuentra fuertemente
invadido por especies acuáticas introducidas. También que la actividad de extracción de materiales
de arena/grava de su cauce ha mostrado preocupación nacional al igual que el río Nizao. Todos estos
factores de contaminación van acompañados de una creciente y alarmante deforestación en todas las
cuencas hidrográficas interiores.
Tabla 11: Uso de la tierra y porcentaje de superficie de territorio por tipo de
cobertura de la
República Dominicana en el período 1980- 1998 (modificado a partir de
PNUMA,
2000).
Tipo de uso y cobertura
CRIES, 1980 DIRENA, 1992 DIRENA, en prensa
Área % Área % Área %
Bosque latifoliado 6,518 13.5 2,893 6.01 6,306.27 13.08
Bosque coníferos311 0.7 0 0 0 0
Bosque conífero 0 0 2,950 6.11 0 0
Bosque conífero denso30 0 0 0 1,946 4.04
Bosque conifero abierto40 0 0 0 1,079 2.24
Bosque seco 0 0 8,055 16.68 3,677 7.63
Humedales 269 0.60 210 0.44 0 0
Humedales salobres50 0 0 0 212 0.44
Humedales de agua dulce60 0 0 0 62.27 0.13
Humedales salobres/ agua dulce 0 0 0 0 113 0.23
Matorral de humedales salobres 0 0 0 0 53 0.11
Aguas interiores7315 0.70 0 0 495 1.03
Otra vegetación80 0 2,094 6.02 0 0
Matorral latifoliado 0 0 0 0 3,033 6.29
Matorral seco 0 0 0 0 3,723 7.72
Sabana de pajón 0 0 0 0 69.6 0.14
Agricultura 0 0 12,883 26.68 0 0
Agricultura intensiva96,496 13.60 0 0 0 0
Cultivos intensivos10 0 0 0 0 5,978 12.40
Azúcar 4,205 8.80 4,074 8.44 3,682 7.63
Cultivos permanentes-arbóreos11 0 0 0 0 3,414 7.08
Agricultura marginal112 8,281 17.40 0 0 0 0
Agricultura de subsistencia/ pastos 0 0 0 0 10,042 20.83
Pastos intensivos13 2,325 4.09 0 0 2,636 5.47
Pastos 5,278 11.10 13,736.0
0
28.44 0 0
Otros tipos de cubierta 0 0 247 0.52 0 0
Praderas limitadas 12,788 26.8 0 0 0 0
Tierras áridas 402 0.8 0 0 1,306 2.71
Areas urbanas o poblados 292 0.60 361 0.75 393.63 0.82
Uso indeterminado15 177 0.4 0 0 0 0
Total 47,657 100.00 47,503 100 48,2250 100
)&'*+,---%
45
45
Invasión de malezas acuáticas como fenómeno asociado a la contaminación de las cuencas
Aunque los problemas derivados de la introducción de especies exóticas serán analizados en el
acápite correspondiente a la acuicultura, el caso particular de la introducción del jacinto de agua
(Eichhornia crassipes) que actualmente ha invadido varios cursos de agua en el país, consideramos
conveniente tratarlo junto con el tema de la contaminación ya que la proliferación de esta malezas
acuáticas está fuertemente asociado a las altas cargas de nutrientes que reciben algunas cuencas,
especialmente la del Río Ozama.
El jacinto de agua Eichornia crassipes es una planta que flota sobre la superficie de ríos, arroyos y
lagos de agua dulce asociada a cuerpos de agua ricos en nutrientes. Una alta dispersión por
reproducción asexual vegetativa unido a su rápido crecimiento que excede la producción de
biomasa seca de cualquier macrófita terrestre, salobre o de agua dulce (Wolverton y McDonald,
1979) con una tasa de duplicación de biomasa de 6 a 18 días, hace que esta maleza haya llegado
a constituir una plaga en varias cuencas del país (fuentes del Jardín Botánico Nacional) aunque el
caso más crítico es el de la cuenca del Ozama.
Herrera et al. (2000) en una evaluación ambiental de los efectos de esta maleza acuática sobre la
cuenca señalan los siguientes impactos:
Estorbos a la navegación fluvial al cubrir totalmente parte de los arroyos y cañadas
interiores y varias remansos del curso del río donde la velocidad de la corriente es menor.
Destrucción de hábitats naturales de aves y peces con su consecuente efecto sobre el valor
de la cuenca para uso pesquero y como sostén de vida silvestre.
Reducción de la calidad del agua para usos recreativos, turísticos y el consumo humano y
animal.
Tupición de las bombas de irrigación en los canales de toma de agua industrial o las
bombas de achique de las embarcaciones.
Exacerbación de los problemas con mosquitos y otros vectores al proveer sitios ideales
para su reproducción.
Cambios indeseables en la estética de los paisajes fluviales y en la línea de costa inmediata
a las desembocaduras de los ríos.
Reducción de la intensidad luminosa incrementando la turbidez natural de la cuenca o la
asociada a los sólidos suspendidos provenientes de las fuentes contaminantes.
Reducción de la circulación de las aguas, con valores por áreas que varían entre un 40 a un
95%.
Pérdidas de agua en la cuenca por incremento de la evapotranspiración ya que las hojas de
la lila transpiran mucha más agua hacia la atmósfera que las pérdidas por evaporación
normal (Soderman, 1999).
Bloqueo de la difusión del oxígeno a través de la interface agua-atmósfera incrementando
el efecto de anoxia derivado de la contaminación orgánica.
Incremento de la carga de nutrientes a la cuenca por el aporte de las plantas cuya tasa de
cambio de biomasa foliar se estima entre un 60 a un 70% mensual (McCann et al., 1996),
incrementando los problemas de eutroficación derivados de las fuentes contaminantes.
46
46
Deforestación y su relación con la sedimentación en las cuencas hidrográficas
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47
47
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Tabla 12: Tasas de sedimentación en presas y embalses de la República Dominicana.
Presa Años de operación Tasa de sedimentación
(m3/Km²/año)
Tavera 20 2,284
Valdesia 17 3,218
Sabaneta 12 1,963
Sabana Yegua 13 2,644
Rincón 16 4,442
48
48
Hatillo 12 4,575
Fuente: PNUD, 2000.
En la Cuenca del Dajabón, la deforestación en las riberas del Río Masacre ha dado lugar a que
durante los períodos lluviosos, se produzcan avenidas que arrastran grandes cantidades de
sedimentos, generando una sedimentación progresiva de la Laguna Saladilla, donde éste drena
(Marte y Luperón, 1997). En la Cuenca del Yaque del Norte estos problemas se vienen reportando
desde hace dos décadas. De la Fuente (1976) comenta que debido a la fuerte pendiente, las lluvias
intensas y la deforestación que viene sufriendo la zona, el Yaque del Norte acarrea gran cantidad de
material en suspensión durante todo el año, lo que incide en la turbidez de sus aguas y su aporte de
sedimentos a la Presa Tavera estimada en 190,000 Tm/año. Las elevadas concentraciones de sólidos
en suspensión en la Cuenca del Yuna se atribuyen a las altas precipitaciones periódicas, la topografía
escarpada de sus cuencas superiores y la cubierta espesa del suelo y además a las prácticas agrícolas
deficientes (de la Fuente, 1976).
1.2.3 Turismo
Durante el período 1980-1990, la tasa de incremento del arribo de turistas promedió
aproximadamente un 15% anual (INFRATUR, 1990). Del total de extranjeros visitantes, 53%
arribaron a Santo Domingo, 32% arribaron a Puerto Plata, y el restante 15% se dividió entre
Santiago, La Romana, Punta Cana, Jimani, Dajabón y Herrera. En una comunidad isleña de 7.5
millones de habitantes, una población turística de casi 1 millón anual, o cerca de 13% de la misma,
representa un impacto significativo. Además, cada turista consume casi cinco veces los recursos que
consume un nacional (Brown, 1991), lo que hace que el efecto potencial de esta población sobre el
ambiente equivalga a un incremento de la población de casi un 66% (TR&D, 1992). El desarrollo
turístico ha tenido lugar en varias localidades de las cuencas, aunque el mayor peso corresponde al
turismo costero.
Al tiempo que crece la oferta turística de playa, en los últimos tiempos se ha estado promoviendo en
mayor escala el turismo de aventura en ríos y montañas, turismo naturalista ecoturismo. Aventuras
del Caribe (2000) oferta en la Cordillera Central varias modalidades de este tipo de deportes. Los
ríos involucrados en esta actividad son el Yásica, Bao y Jimenoa, aprovechando sus características
naturales de cortos rápidos seguidos de secciones de calma.
Un resumen de las actividades de turismo en República Dominicana asociadas a los recursos
acuáticos, de bosque y montaña de las cuencas hidrográficas lo brinda Rancho Baiguate (2000) que
ofrece a través de Internet las siguientes actividades:
Escalado al pico Duarte, el más alto de las Antillas (3,175 m);
Caminatas (“trekking”) a campo traviesa por el Valle de Jarabacoa y su sistema montañoso;
Descenso en balsa (“rafting”) por los rápidos y cañones del río Yaque del Norte;
Safaris en jeep a través de zonas boscosas y paisajes intrincados;
Bicicleta de montaña (“mountain bike”) en zonas agrestes;
49
49
Paracaidismo (“paragliding parapente”) teniendo como base un vuelo tándem, modalidad biplaza,
acompañado por un piloto-instructor que despega de una loma de 200 m;
Paseos con motores de cuatro ruedas, todo terreno (“quad-runner”) atravesando ríos y penetrando
en los bosques que rodean los caminos que llevan al Salto Baiguate;
Descenso sin riesgos, dejándose llevar por la corriente del río con tubos-flotantes individuales
(“tubing”) por el Río Jimenoa hasta su puente;
Descenso por las laderas del Cañón (“canyoning”) del Salto de Jimenoa;
Paseos a caballo (“horse riding”) a través del bosque y las montañas.
En la zona de la costa Norte, en Puerto Plata, la montaña Isabel de Torres oferta la modalidad del
teleférico, único en el área, el cual sube casi mil metros de altura, y del cual se valen quienes desean
tener una vista panorámica de toda la ciudad norteña. El país cuenta, además, con otros tres ríos
importantes con potencial turístico, el Yaque del Sur, el Camú y el Yuna. Este último da lugar, en su
desembocadura en la Bahía de Samaná, reconocida por su abundancia de camarones y su bosque de
manglar.
La Cuenca del Yaque del Norte comienza a tener un desarrollo turístico de cuenca en la zona
terrestre que comprende la ciudad de Mao, que si bien no ha alcanzado un gran desarrollo
económico, posee bellezas escénicas de gran valor. De todas estas condiciones se destacan las riberas
de los Ríos Mao, Amina, Yaque del Norte, en los cuales se ubican diversos balnearios para el uso
turístico particularmente nacional. Otro elemento que jugará un papel muy importante en la base del
turismo en esta cuenca es el contraembalse de la presa Mao-Monción, por el gran interés que el
mismo ha despertado en los pobladores de la región.
Con el crecimiento del turismo, la tendencia general es a un incremento en la presión que se ejerce
sobre el ambiente aunque hay que reconocer que las cuencas no han recibido la misma atención que
la zona costera en cuanto a la evaluación de impactos asociados a este desarrollo. De hecho, durante
el trabajo del Instituto Nacional de Protección Ambiental (INPRA) actualmente Subecretaría de
Gestión Ambiental, el 90% de todos los proyectos correspondían a complejos turísticos en la zona
costera y solo un 10% a las zonas interiores de las cuencas. La Tabla 13 resume algunas regiones de
las cuencas donde se realizan actividades de ecoturismo.
Los principales impactos del turismo sobre las cuencas hidrográficas pueden agruparse en tres
categorías: 1) cambios en el drenaje natural por reducción de la cobertura vegetal e
impermeabilización de superficies, 2) excesivo uso del agua y otros recursos, c) contaminación de
las cuencas y 4) transformación de los hábitats terrestres y acuáticos.
Tabla 13: Resumen del turismo de aventura para algunas cuencas
Cuenca/Región Actividades ecoturísticas
Cuenca del Yaque del Norte/
Jarabacoa
Rafting, canyoning, parapente, cabalgatas, tubing, mountain biking,
hiking o caminatas, trekking o montañismo, excursiones,
agroturismo.
50
50
Zona de Miches y Sabana de
la Mar/ Hato Mayor
Caving o espeleología deportivo, cabalgatas o horseback riding,
agroturismo, caminatas o hiking, visita al Parque Nacional Los
Haitises.
Zona de la Península de
Samaná/ Samaná
Cabalgatas, caminatas, balneario de saltos, observación de ballenas
jorobadas, visita al Parque Nacional Los Haitises.
Zona de Higuey/ Higüey Cabalgatas, zoocriadero, agroturismo, visita a áreas protegidas
privadas, Parque Nacional del Este.
Zona de San Pedro de Macorís
y La Romana/ San Pedro de
Macorís
Cabalgatas, deportes acuáticos en ríos, cavernas con arte rupestre,
agroturismo.
Zona de la Sierra de Bahoruco/
Barahona
Observación de flora y fauna en las Lagunas de Oviedo y de Cabral
o Rincón (avifauna).
Hoya del Lago Enriquillo/ La
Descubierta
Visita al Lago Enriquillo y al Parque Nacional Isla Cabritos para la
observación de flora y fauna (especialmente avifauna), arte
rupestre.
Zona de Azua, Baní y San
Cristóbal/ San Cristóbal Visita a cavernas con arte rupestre.
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Capitulo 2
“Metodología del Sondeo de Valorización Hídrica”
2.1 Marco metodológico general
La metodología para el desarrollo del “sondeo de valorización hídrica” se enmarca en la secuencia
lógica de elaboración y/o actualización del “Plan de Manejo” para Areas Protegidas en la Republica
Dominicana, presentado en la “Guía Metodologica” desarrollada por la Dirección de Áreas
Protegidas. La Guía Metodológica para la Elaboración y/o Actualización de Planes de Manejo
propone las siguientes cuatro fases de planificación:
FASE I. PREPARATORIA
FASE II. DIAGNOSTICO
51
51
FASE DE
DIAGNÓSTICO
FASE DE MARCO
TÉCNICO Y LEGAL
FASE
PROPOSITIVA
PRODUCTO
PLAN DE MANEJO
AREA PROTEGIDA
FASE
PREPARATORIA
ACTUALIZACIÓN
ELABORACIÓN
FASE III. MARCO TÉCNICO Y LEGAL
FASE IV. PROPOSITIVA
El sondeo de valorización hídrica” se inserta en la Fase II de la metodología Diagnostico del
PNJBPR”, es importante resaltar que el “sondeo” en estudio temático especifico propuesto por el
equipo de planificación considerando el valor intrínsico de los ecosistemas presentes en el área
protegida al colectar, filtrar, almacenar y producir agua dulce para los habitantes de las comunidades,
región y el país.
Figura 4: Inclusión del “Sondeo de Valorización Hídrica” en la elaboración y actualización de
Planes de Manejo.
2.2 Pasos metodológicos para desarrollo del “Sondeo de Valorización Hídrica”
Para la realización de SONDEO DE VALORIZACIÓN HÍDRICA, el equipo de investigadores
desarrolló los siguientes pasos metodológicos:
Tabla 14: Pasos metodológicos
No. de Paso Descripción
Paso 1 Revisión de información secundaria referente al PNJBPR.
SONDEO DE
VALORIZACION
HIDRICA DEL PNJCR
52
52
Paso 2 Identificación a través de información secundaria de usos primarios del recurso
hídrico proveniente del PNJBPR
Paso 3 Identificación de instituciones y actores claves con vinculación con el manejo y
uso de agua proveniente del PNJBPR
Paso 4 Visita de coordinación y obtención de información secundaria a instituciones y
actores claves, para desarrollo de primer análisis sobre las características
hidrográficas del Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
Paso 5 Primer análisis de información secundaria colectada en visitas a instituciones y
actores claves, para redacción de informe preliminar
Paso 6 Primer análisis de información primaria colectada en boletas de entrevistas a
profundidad de CSR del PNJBPR
Paso 7 Integración de información primaria y secundaria para redacción de informe
preliminar
Paso 8 Segundo analisis de información primara y secundaria para desarrollo de modelos
económicos de valorización hídrica para:
Producción de energía eléctrica;
Agua para regadío de producción agrícola y pecuaria;
Uso domestico.
Paso 9 Retroalimentación de primer borrador para inserción de modelos económicos de
valorización hídrica, para redacción de segundo borrador
Paso 10 Desarrollo de grupos focales para Presentación y validación de resultados de
valorización hídrica
Paso 11 Retroalimentación de informe para redacción de borrador final de consultaría
Paso 12 Taller de presensación a actores claves de resultados de sondeo de valorización
hídrica
Paso 13 Presentación de informe final de consultaría
Fuente: Elaboraciòn personal, 2005
53
53
Figura 5: Flujograma del Sondeo de Valorización Hídrica
Paso 6: Primer análisis
de información
primaria colectada en
boletas de entrevistas a
profundidad de CSR
del PNJCR
Paso 11:
Retroalimentación de
informe para redacción
de borrador final de
consultorìa
Paso 10: Desarrollo de
grupos focales para
Presentación y
validacion de
resultados de
valorización hídrica
Paso 13: Presentación
de informe final de
consultorìa
Paso 12: Taller de
Presentación a actores
claves de resultados de
sondeo de valorización
hídrica
Paso 9:
Retroalimentación de
primer borrador para
inserción de modelos
económicos de
valorización hídrica,
para redacción de
segundo borrador
Paso 8: Segundo
análisis de información
primara y secundaria
para desarrollo de
modelos económicos
de valorización hídrica
Paso 7: Integración de
información primaria y
secundaria para
redacción de informe
preliminar
Paso 5: Primer análisis
de información
secundaria colectada
en visitas a
instituciones y actores
claves, para redacción
de informe preliminar
Paso 4: Visita de
coordinación y
obtención de
información secundaria
a instituciones y
actores claves
Paso 3: Identificación
de instituciones y
actores claves con
vinculación con el
manejo y uso de agua
proveniente del
PNJCR
Paso 2: Identificación
a través de información
secundaria de usos
primarios del recurso
hídrico proveniente del
PNJCR
Paso 1: Revisión de
información secundaria
del PNJCR
54
54
Capitulo 3
“Análisis de Información Primaria y Secundaria”
3.1 Caracterización hidrológica del PNJBPR
3.1.1 Ubicación y límites
El Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier –PNJBPR- (Valle Nuevo) está localizado en la
Cordillera Central, Republica Dominicana, entre los 18º 35`10” y 18º 57`52” latitud Norte y los 70º
26`56” y 70º 57`52” longitud Oeste. Esta área protegida comparte territorios de las provincias de
Monseñor Nouel, La Vega, Azua y San José de Ocoa y ocupa un Área aproximada de 910 Km2.
(Modificado por Melgar, M. EEI, 2002).
La Ley Sectorial de Áreas Protegidas, establece los siguientes límites geográficos:
Valle Nuevo, con los límites y superficie que se describen a continuación: se toma como punto de
partida el muro de la presa de Río Blanco, se asciende por la divisoria topográfica oriental del arroyo
Juan de Jesús hasta la cota topográfica 1,200 metros, la cual sirve de límite en dirección Este hasta el
nacimiento del arroyo Atravesado, de donde se pasa al firme de la loma de la Hamaca, luego se pasa
en línea recta hasta el firme de la loma La Bola para proteger la cabecera de los arroyos Bonito y
Masipedrito.
De este punto se asciende por la divisoria topográfica hasta la cota topográfica de 1,200 metros, la
cual sirve de límite (cruzando 12 manantiales), hasta tocar el arroyo Arenosito, el cual sirve de límite
hasta su nacimiento y de aquí se atraviesa la loma El Guano para descender por la divisoria
topográfica hasta el río Tireo en su confluencia con el arroyo Pinalito.
De este punto se asciende por la divisoria topográfica hasta el firme El Alto de los Fríos y de aquí se
pasa en línea recta hacia la cabecera del arroyo Palero que baña el Valle de Constanza. Aquí se toma
como límite la cota topográfica 1,600 metros, la cual bordea la loma La Neblina por su vertiente
occidental para cubrir el nacimiento de todos los manantiales que descienden hacia el Valle de
Constanza, hasta descender al río Grande por la divisoria topográfica que desciende a la confluencia
de éste con el arroyo Primera Cañada, por cuya divisoria topográfica se asciende hasta la cota
topográfica de los 1,700 metros, la cual se toma como límite en dirección Oeste hasta el arroyo Pinar
Bonito, el cual sirve de límite agua abajo hasta la confluencia con el río Grande, el cual se toma de
nuevo como mite agua abajo hasta la confluencia con la cañada que desciende desde el firme El
Portazuelo.
Desde este punto se sigue la divisoria topográfica hasta llegar a la cota topográfica de los 1,300
metros, la cual se sigue en dirección Sureste por la falda de varias montañas muy escarpadas y
protegiendo las cabeceras de los arroyos Hondo, Culo de Maco, Guarico, Los Prietos, Guayabal.
55
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El Puyón, Blanco, Las Auyamas, Las Canas, Sin Fin, José, La Zurza y Palero hasta llegar a la
divisoria topográfica occidental del arroyo Los Toritos, por la cual se desciende hasta la confluencia
del arroyo Los toritos con el río Las Cuevas ascendiendo luego por la divisoria topográfica oriental
la cañada Mala, hasta la cota de los 1,300 metros nuevamente, la cual se sigue hasta llegar al arroyo
La Vaca.
Luego el arroyo La Vaca sirve de límite hasta la vertiente Norte de la loma Barro Colorado. De aquí
se desciende por el arroyo Los Corralitos hasta el río Banilejo, de cuya confluencia se asciende por
la divisoria topográfica hacia la loma de Locario en la cota topográfica de los 1,500 metros, la cual
sirve de límite en dirección Sureste hasta la cañada Loma Atravesada, bordeando toda la vertiente
Sur de la loma Tetero Mejía y protegiendo el nacimiento de 20 arroyos y cañadas de los ríos Banilejo
y Ocoa.
La cañada Loma Atravesada sirve de límite hasta su confluencia con la cañada El Gallo, donde nace
el río Ocoa. Luego se asciende por la cañada El Gallo, hasta el firme Cañada Honda, el cual se sigue
hasta el nacimiento del arroyo Toro, por el cual se desciende convirtiéndose luego en arroyo Bonito,
el cual se sirve de límite hasta su confluencia con el río Nizao, el cual se toma como límite aguas
arriba su confluencia con la cañada Desecho Largo, por la cual se asciende para tomar la divisoria
topográfica oriental del río Nizao, pasando por el Mogote de la Nuez y el firme El Naranjo hasta la
cota 1,200 metros, la cual se sigue bordeando la loma Jumunucú hasta el firme Morroy, por el cual se
pasa al nacimiento del arroyo Azulito, el cual se sigue hasta su confluencia con el arroyo Blanco.
Siguiendo luego hasta la confluencia de éste con el río Yuna, el cual sirve de límite hasta su
confluencia con la cañada La Piedra, por la cual se asciende hasta la cota 800 metros, siguiendo por
la misma hasta el arroyo Los Pinitos, por el cual se asciende hasta la cota 1,000 metros para seguir
por ella hasta la divisoria topográfica oriental del río Tireíto, la cual se sigue hasta el muro del
embalse Tireíto, del cual se pasa en línea recta al muro del embalse del Arroyón y de éste último al
embalse del río Blanco que se to como punto de partida, protegiendo de esta manera todo el
Complejo Hidroeléctrico de Río Blanco.
El polígono antes descrito encierra una superficie de aproximadamente 910 Km². (Ley Sectorial de
Areas Protegidas, SEMARENA, 2004).
Cetegòricamente, el Parque Nacional Juan Bautista Pèrez Rancier (Valle Nuevo) es una de las àreas
protegidas de mayor importancia ecològica y natural que posee la Repùblica Dominicana, por sus
ambientes, su fauna su flora y que ademàs la captaciòmn y acumunlaciòn es tan alta que abastece a
mas de un tercio (1/3) de la poblaciòn, ya sea en agua potable para consumo humano, irrigaciòn
agrìcola, aporte en energia eléctrica, atractivos turísticos y que se respira un ambiente de clima puro
y espiritualmente hablando.
56
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A parte de que el valor turístico como àrea de recreación, permite que cientos de personas
anualmente lo visiten para deleite natural. Ademàs, que en su máxima altura, Alto Bandera con 2842
msnm, aproximadamente mantiene la comunicación nacional al existir en este las torres y antenas de
todos los medios de comunicación del país.
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Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
Figura 6: Ubicación del PNJBPR dentro del “Sistema Nacional de Áreas Protegidas”.
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Figura 7: Ubicación del PNJBPR a nivel de “Provincias” de la República Dominicana.
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Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
Figura 8: Ubicación del PNJBPR en el contexto de la infraestructura de distribución.
Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
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Parque Nacional Juan Bautista Pérez Rancier
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Figura 10: Ubicación del PNJBPR a nivel de las subregiones hidrográficas de la R. D.
Parque Nacional Juan Bautista
Pérez Rancier
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Parque Nacional Juan Bautista Pérez
Rancier
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Este Parque Nacional ha sido reconocido por su capacidad de producción de agua: 472 Ríos de orden
I, 196 de orden II y 101 de orden III. Algunos de los principales ríos del país inician sus cuencas en
esta parte de la geografía nacional, tales como (reportados en los datos de la EEI):
Las cuencas hidrográficas para el presente estudio se utilizaran como las “unidades fisiográficas” a
ser evaluadas a través de la información secundaria, acciones participativas y actividades de
reconocimiento de campo. En la Figura 12 se observa la localización de las cinco cuencas
hidrográficas que se encuentran ocupando determinadas àreas dentro del PNJBPR.
Figura 12: Cuencas Hidrográficas del PNJBPR
Fuente: Modificado por Melgar, M. 2005. de EEI, 2002.
Algunos de los principales ríos del país inician sus cuencas y cursos de agua en esta parte de la
geografía nacional, tales como:
La cuenca del Rio Yuna, ocupando un àrea dentro del parque de 279 Km2 con una longitud hasta su
desembocadura de 209 Km. Esta cuenca tiene una producción de agua según las precipitaciones de
2000-3000 L/s/Km², (reportados en los datos de la EEI).
Cuenca del
Rio Yaque del
Norte
Cuenca del
Rio Yuna
Cuenca del
Rio Grande del
Medio
Cuenca del
Rio Nizao
Cuenca del
Rio Las Cuevas
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La cuenca del Rio Nizao que ocupa un àrea dentro del parque de 200.00 Km2 una extensión total de
143.2 Km. La producción de agua en la cuenca según las precipitaciones es de 1000 L/seg/Km2
(reportados en los datos de la EEI).
Mientras que la cuenca del rio Las Cuevas cubre una superficie de 280 Km2 dentro del àrea
protegida y una extensión hasta su confluencia con el Rio Yaque del Sur en la Presa de Sabana Yegua
de 58.4 Km. En cambio, la cuenca del Rio Grande del Medio cubre 128.00 Km2 dentro del parque, y
recorre 79.3 Km antes de confluir con el Yaque del Sur en las Presa de Sabana Yegua, con un caudal
aforado de 3.2 m3/seg en promedio según datos reportados en la EEI.
Y la cuenca del Rio Yaque del Norte que solo cubre una superficie dentro del parque de 23.00 Km2
determinado solo con unos pocos afluentes (5 a 6) de los cuales se han identificado 3 como efímeros
y el resto permanentes, en la EEI de 1998 no esta identificada como cuenca hidrográfica, ya que la
incluyen dentro de la cuenca del Rio Yuna.
La EEI de 1998 identificó ocho (8) objetos de conservación, y de hecho 2 de los cuales son:
cabeceras de ríos sobre 1800 msnm y cabeceras de ríos bajo 1800 msnm. Los ríos sobre 1800 msnm
estan clasificados de la siguiente manera: Orden I. 151 ríos con una longitud de 301.3 Km; Orden II.
38 ríos con una longitud de 48.3 Km y de Orden III. 4 ríos con una longitud de 39.5 Km.
Aquí la cantidad de flujo superficial del agua constituye una característica variable en el tiempo,
sujeta a parámetros que varían cíclicamente a lo largo del año.
Los ríos bajo 1800 msnm estan clasificados de la siguiente manera: Orden I. 321 ríos con una
longitud de 348.7 Km; Orden II. 158 ríos con una longitud de 153.9 Km y de Orden III. 97 ríos con
una longitud de 81.5 Km.
En este caso, el àrea ha sido fuertemente afectada por alteraciones y perturbaciones;
deforestación, deslizamientos de tierra, erosión que causan el arrastre de sedimentos y han
provocado que los cauces de los ríos varíen, es decir se agranden, causando cambios en la
morfología de los mismos. Ejemplo de estos, puede observarse en las Cuencas de los ríos Las
Cuevas y Ocoa. A continuación se presenta las características detalladas de las cinco cuencas
dentro del PNJBPR.
3.2.1 Cuenca Del Río Yuna:
En el macizo central, en la vertiente nororiental de los montes Banilejos, nace el río Yuna.
Es la segunda reserva fluvial más importante del país. Tiene una cuenca que cubre una
superficie de 5,630 kilómetros cuadrados, en la cual se forman 23 os secundarios
importantes que lo alimentan: Payabo, Cevicos, Chacuey, Maguaca, Sin, Maimón, Yuboa,
Tireito, Blanco, Masipedro, Yujo, Cuayá, Jima, Camú, Yamí, Licey, Bacuí, Cenoví, Jaya,
Guiza, Cuaba, Jaigua y Yaiba.
65
65
La cuenca está limitada al Norte por las cuencas de los ríos Yásica, Boba y Nagua; al sur por la
región Ozama –Nizao, al Este por la península de Samaná y al Noroeste por la cuenca del Río Yaque
del Norte. El cauce principal del Río Yuna, nace en la cordillera Central en la cota 1640 msnm. entre
sus afluentes más alejados, los ríos colorado, rio Arroyo Caña, Rio Arroyon, Rio Toro Flaco, Rio
Tireito, Rio El Capa y el Río Tireo y desemboca en la Bahía de Samaná. Sus afluentes desde su
nacimiento hasta su desembocadura son 308 cursos de aguas que lo alimentan (Anexo 6). El Tireo y
el Blanco llenan el embalse del complejo hidroeléctrico de Río Blanco, una de las principales
hidroeléctricas del Cibao Central (Velásquez, A, 2005).
La mayoría de estos ríos se concentran en la parte media y baja de los cursos de los os principales,
Yuna y Camú, lo cual ha dado lugar a la creación en el tramo final del Yuna, es decir, en su zona de
remanso, del área de humedales s extensa del país y a la vez, la más grande del archipiélago de Las
Antillas y deposita en el Oano Atlántico un volumen promedio de 98 m3/segundo.
De hecho el Yuna, que tiene unos 251 kilómetros de longitud, es el río más caudaloso
entre todas las islas del continente americano. La precipitación media de la cuenca ronda
alrededor de los 2,000 milímetros anuales, con una variación de 1,170 mm en la parte más
seca (microcuenca del río Verde en el extremo occidental de la cuenca del Yuna) y 3,500
milímetros en la garganta del Yuna (Blanco - Tireito - Yuna).
La estructura drica de la cuenca del Yuna presenta un patrón de drenaje tipo dendrítico. El curso
principal Camú - Yuna acusa pendientes muy suaves en términos generales, contrario a los afluentes de
cabecera del Yuna y el mismo Ca, que tienen pendientes bastantes inclinadas, las cuales dan lugar a
cursos pequeños y torrenciales, muy especialmente los procedentes de la Cordillera Central, que además
es la zona de mayor precipitación dentro de la cuenca y más propensa a la erosión.
La carga de sedimentos gruesos que presenta el Yuna antes de su confluencia con el río Maimón, es un
claro indicador de la torrencialidad tan pronunciada de sus afluentes de cabecera: Arroyo Avispa, os La
Piedra, Masipedro, Tireito, Blanco, el mismo Yuna y la mayoría de los arroyos y cañadas que le sirven
de tributarios.
La mayoría de los tributarios del Yuna, son escorrentías permanentes, particularmente las
procedentes de la Cordillera Central, las que pueden presentar flujos intermitentes son las
procedentes de la Cordillera Septentrional. Todas ellas irrigan y dan vida al valle más
productivo del país, el Valle del Yuna o de La Vega Real, considerado como el granero
agrícola del país. También contiene la zona ganadera estable y más grande del territorio
nacional. Su cauce irriga a mas de 22 000 ha, dedicadas casi exclusivamente al cultivo del
arroz. En su desembocadura se desarrolla casi el 30% de las áreas de bosque de
manglares y la mayor extensión contia de este ecosistema en la República, con una
superficie estimada entre de 62 km² (Sang et al., 1994) a 77.8 km² (TR&D, 1992).
El río Blanco que es contaminado por el Tireo y Maguaca, tiene alta concentración por metales,
combustibles y pesticidas. Las familias que habitan en el entorno del río Blanco no utilizan sus aguas
y se desplazan hacia las cañadas y arroyos cercanos para abastecerse, por temor a contaminarse. Lo
que a su vez se contamina el Yuna, el cual, èste cruza una llanura de inundación en las provincias de
San Francisco de Macorís, Cotuì y Nagua, la cual inunda periódicamente, haciéndola una de las
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66
áreas de mayor fertilidad donde se cultiva arroz. Sobre el Río Blanco, está construida la presa de
Río Blanco en la cuenca alta y en la cuenca media las presas de Rincón y Hatillo. En el caso de la
Presa de Hatillo es notorio su efecto positivo en la disminución de las inundaciones que se producían
con frecuencia en la parte baja del Río Yuna.
Uno de los principales afluentes en la cuenca media alta del Rio Yuna lo es el Rio Blanco. Las
cuencas media y baja de este río Blanco, tiene diversos comportamientos en sus crecidas, pues
fruto de los problemas citados en su cuenta alta, ha arrastrado una inmensa cantidad de sedimento
que lo han hecho explayarse. En localidades como Los Quemados de esta provincia, por ejemplo,
sus habitantes se mantienen con el temor de que sus embravecidas aguas entren al pueblo y los
arrase, mientras que de El Verde hacia la presa de Hatillo, su lecho se ha extendido en algunos
puntos hasta en 500 metros de ancho, poniendo en peligro a los pobladores del lugar. Además de
esto, la vida acuática ha desaparecido casi en su totalidad.
La producción de oro y plata en la provincia Juan Sánchez Ramírez, se localiza también en la parte
media de la cuenca del Río Yuna aguas arriba de la Presa de Hatillo. Esta presenta focos de
contaminación por metales pesados. Las estaciones sobre la cuenca del río Yuna son las estaciones.
Mechesito en la parte alta de la cuenca de Río Blanco, Juma y Juan Adrián aguas arriba del embalse
de Hatillo%
Las elevadas concentraciones de sólidos en suspensión en la Cuenca del Yuna se atribuyen a las altas
precipitaciones periódicas, la topografía escarpada de sus cuencas superiores y la cubierta espesa del
suelo y además a las prácticas agrícolas deficientes (de la Fuente, 1976).
En la parte alta de la misma se da uno de los niveles de precipitación más altos del país y por lo tanto,
también se da la zona de drenaje de mayor concentración fluvial del territorio nacional y la isla de Santo
Domingo. El Yuna deposita 78 metros bicos por segundo en el Océano Atlántico en su época de
estiaje y 98 m3/seg en la temporada de mayor precipitación. Los volúmenes de agua que concentra este
o en temporadas ciclónicas o de fenómenos atmosféricos acompañados de lluvias intensas y
prolongadas, lo cual suele presentarse en períodos bi o trianuales, rebasan la capacidad de conducción
del cauce normal del mismo, provocando grandes y a veces catastróficas inundaciones en el Bajo Yuna,
las cuales crean la zona de humedaless grande de las Antillas.
De los 5, 630 Km2, la cuenca del Rio Yuna ocupa un àrea dentro del PNJBPR de 279.00 km2 con una
longitud hasta su desembocadura de 206.6 Km. Esta cuenca tiene una producción de agua según las
precipitaciones de 2000-3000 l/s/Km², reportados en los datos de la EEI, Melgar, M. 2005.
3.2.1.1 Resumen técnico
. Curso principal : Río Yuna.
. Longitud : 209 kilómetros
. Cuenca : 5,630 kilómetros cuadrados
. Cobertura : Un 11.5 % del territorio nacional
67
67
. Afluentes : Ríos Margajita, Maimón, Hato Viejo, Yuboa, Blanco, La Piedra,
Masipedro, Yujo, Camú, Licey, Jaya, Cuaba, Yaiba, Payabo,
Cevicos
. Máxima elevación : 2,842 metros sobre el nivel del mar.
. Montañas prominentes : Alto Bandera, El Pichón, La Calentura, La Bola…
. Manantials alto : Río Blanco con 2,450 msnm
. Exposición de la cuenca : Oeste/Este.
. Sistemas orográficos : Cordillera Central, Sierra de Yamasá y Los Haitises
. Pluviometría : 1,200 - 4,000 milímetros anuales.
. Temperatura media : 12 - 25 grados centígrados.
. Temperaturas extremas : - C en Alto Bandera y 33º C en Sánchez, Sama
. Ecología : Provincias ecológicas: Bosque húmedo (BH) y Bosque de coníferas
(BC);
Formaciones naturales: Bosque húmedo de la zona
costera (BH-zc), Bosque húmedo de la zona baja (BH-zb), Bosque
medo de la zona montañosa (BL-zm), Bosque mixto (BC-bm),
Bosque de coferas de la zona intermedia (BC-zi) y Bosque de
coníferas de alta montaña (BC-am);
Asociaciones especiales: Frente muy húmedo, Bosque nublado,
Bosque pluvial, Aguas ticas, Aguas lénticas y Bosque de galería;
Zonas de vida (Holdridge): Bosque Húmedo Subtropical
(bh-S), Bosque muy Húmedo Subtropical (bmh-S), Bosque Pluvial
Subtropical (bp-s), Bosque medo Montano Bajo (bh-MB), Bosque
muy Húmedo Montano Bajo (bmh-MB), Bosque muy Húmedo
Montano (bmh-M).
. Áreas protegidas : Parques Nacionales: Juan Bautista Pérez Rancier (Valle Nuevo),
Eugenio de Js. Marcano (La Humeadora), Los Haitíses;
Reservas: Ébano Verde, Quita Espuela, La Neblina, Idelisa Bonnelly de
Calventi (Bajo Yuna), Robert Schonburgh (Presa de Hatillo);
Paisajes protegidos: Vía panorámica Mirador del Valle de la Vega Real
y los corredores ecológicos de la Autopista Duarte, Carretera el
Abanico – Constanza y La VegaJarabacoa – El Río.
. Aprovechamientos : Presas: Hatillo, Blanco, Rincón, Tireo, Arroyón y varios proyectos;
Acueductos: Cotuí, Fantino, Bonao, Villa Arriba y 23 acueductos
menores…
68
68
Canales: Proyecto Aglipo, Juan Caballero y decenas de canales de
riego menores;
Minería: Falconbridge Dominicana y Rosario Dominicana
Recreativo: Navegación en los lagos de las presas, varios balnearios.
Turismo: Práctica de turismo de naturaleza.
. Ciudades : Bonao, Salcedo, Tenares, Maimón, La Vega, Cotuí, San Francisco de
Macorís, Villa Riva, Fantino…
Fuente: Academia de Ciencias-UASD, 2003
69
69
Figura 13: Vista parcial de la Cuenca del Río Yuna
70
70
3.2.2 Cuenca Del Río Nizao:
El río Nizao no tiene una gran cuenca (a penas supera los 1,000 kilómetros cuadrados) y su curso es
de corta longitud; pero a pesar de todo ello es la fuente de agua más intensamente y aprovechada que
existe en toda la región del Caribe. Realmente este es un río muy singular, pues a pesar de tener un
curso muy corto, apenas 143. Kilómetros de longitud, tiene la mayor inclinación o pendiente entre
los principales ríos del país.
La cabecera de este río se encuentra a 2,400 msnm y en una distancia horizontal inferior a 100
kilómetros, baja casi al nivel del mar. Esta información conduce automáticamente a la comprensión
de los demás fenómenos naturales relacionados con la torrencialidad, el potencial erosivo de los
suelos y a los extraordinarios volúmenes de sedimentos que arrastran sus aguas.
El Nizao es el río más aprovechado, ya que tiene cuatro represas sucesivas que conservan casi la
mitad de sus escorrentías anuales y genera electricidad. Además riega todo el valle de Baní y Nizao
con 100 kilómetros de canales.
Otra característica realmente excepcional del Nizao es la gran variedad de ambientes que atraviesa
desde su nacimiento en el ámbito de ecosistemas típicos de las regiones templadas del planeta, hasta
su desembocadura, donde los ecosistemas manifiestan con entera claridad la aridez de los bosques
secos de las regiones tropicales del planeta.
Este río tiene una cuenca pequeña, 1,076 kilómetros cuadrados, sin embargo su potencial natural
para el aprovechamiento de sus recursos hídricos ha sido explotado intensamente. Es el único río del
país que contiene tres presas hidroeléctricas y un contra-embalse, dos canales de riego y el acueducto
más grande de la República Dominicana, pues es la principal fuente de abastecimiento de agua
potable para la ciudad de Santo Domingo, donde se concentra una tercera parte de la población del
país.
/0+$+12+(
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:;&<=->4
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7&% A--BC;DE%
Posiblemente la mayor parte de la población que habita en la capital dominicana no sabe que el agua
que consume proviene de las montañas de Constanza, como son Alto Bandera, La Chorreosa y el
Pichón, donde impera un bosque nublado que le hace los mayores aportes hídricos al caudal del
Nizao.
La importancia del bosque nublado queda de manifiesto en el hecho de que los registros
pluviométricos levantados en Rancho al Medio, indican que allí