Responsabilidad Social. Huertos Comunitarios en Puebla México

Introducción

Todos entendemos el concepto de Responsabilidad, pero ¿Todos entendemos el término de “Responsabilidad Social”? De acuerdo con Vélez, X. & Cano, E. (2016) definen la responsabilidad social como el cumplimiento del compromiso de los individuos hacia la sociedad. Por lo que en términos generales entendemos por responsabilidad social la obligación que los miembros de una comunidad tienen para preservar las buenas condiciones de su alrededor.  Este concepto esta muy relacionado con la ética y la moral, ya que al tomar una decisión esta afectara a todos los individuos que conforman la sociedad, por lo que es importante crear una conciencia colectiva.

Este término es muy antiguo, aunque comenzó a hacerse muy popular hace sólo alguno años, con la reciente conciencia ambiental éste termino a evolucionado a lo que hoy se conocemos como responsabilidad social empresarial es definida como la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, con el objetivo de mejorar su situación competitiva, valorativa y su valor añadido (Secretaría de Economía, 2016). Actualmente, desde el punto de vista empresarial, la obligación moral o la responsabilidad social se usa como una ventaja competitiva en el mercado. Por tal motivo las empresas han dedicado parte importante de su presupuesto en mejorar o desarrollar acciones relacionadas con preocupaciones sociales y medioambientales.

En Puebla entre 2010 y 2016, la población con pobreza pasó de 3 millones 616 mil a 3 millones 728 mil, lo que implica una aumento de 111 mil 900 habitantes, de acuerdo con la última medición del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval, 2017).

Puebla es quinto lugar nacional con el mayor número de personas en pobreza, después de Veracruz (62%), Guerrero (64.4%), Oaxaca (70.4%) y Chiapas (77.1%).

Estadísticas Pobreza México
Estadísticas Pobreza México

Al analizar las cifras y la situación que se vive día a día en el estado, surge la idea de crear un proyecto que haga un llamado a la responsabilidad social de las personas y empresas, para combatir de alguna manera la pobreza en nuestras comunidades, y así aportar algo al crecimiento y desarrollo de nuestro entorno, por medio de los Huertos Comunitarios.

Es en la segunda mitad del siglo XIX donde aparecen las primeras referencias de huertos urbanos. Se trata de una época llena de cambios en la que las ciudades se llenan de campesinos, generando una clase obrera en un entorno de pobreza. En este momento el gobierno y la Iglesia les ceden espacios, llamados “huertos de los pobres” para que puedan cultivar sus alimentos para amortiguar un poco su situación económica. Desde entonces los huertos comunitarios han ido evolucionando, y han sido de gran ayuda, en los tiempos de guerra y de extrema pobreza.

Los huertos comunitarios o jardines comunitarios son una práctica de agricultura que tiene lugar en un espacios público. Estos huertos son recursos compartidos, o que tienen en común es que son atendidos por una comunidad de personas. Con el fin de cosechar para consumo, pero a lo largo de la historia ha ido cambiando la razón de tener tu propio huerto.

Los huertos comunitarios pueden satisfacer muchas necesidades y problemas, sobre todo en las comunidades donde la gente tiene altos índices de pobreza, ya que permiten a las personas contar con alimentos saludables sin tener que hacer un gasto. Entre otras aportaciones los huertos, aumentan el interés y la responsabilidad por el buen uso y mantenimiento de los espacios de la comunidad, experiencias de participación, promueven la vida saludable, y el servicio a la sociedad, etc.

Para comenzar con un huerto comunitario es necesario seguir algunos puntos:

  • Concretar un grupo de personas dispuestas a unir esfuerzos para el mantenimiento del huerto.
  • Encontrar un terreno con las condiciones adecuadas para la siembra de los productos que se quieren cosechar.
  • Planificar el huerto, en este punto debemos considerar las parcelas o cajones donde se hará la siembra, los tipos de vegetales que se quieren cosechar, el tipo de riego que se utilizara, las condiciones de sol y sombra, un cuarto de herramientas, los espacios que se tendrán para el tránsito de personas, etc.
  • Conforme al punto anterior, debemos analizar el presupuesto, las aportaciones que tendremos por parte de la comunidad, o a otras instituciones, y verificar de donde obtendremos el capital para realizar las obras.
  • Tenemos que tener presente un reglamento, en el cual se establecerán los horarios de mantenimiento, quienes participaran cuáles serán las tareas de cada uno.

Con todo esto previsto ya podemos comenzar nuestro huerto, debemos ser muy cuidadosos al elegir el tipo de vegetales, frutas o lo que deseemos cosechar, ya que algunos necesitan cuidados especiales, también debemos considerar en todo este proyecto actos vandálicos que pudiesen ocurrir, o cualquier tipo de altercado u obstáculo que podamos tener a lo largo de este proceso.

Conclusión

Es importante dar apoyo a este tipo de iniciativas que dan solución a problemas actuales. En estos tiempos podemos dar apoyo por múltiples redes, plataformas y asociaciones, que llevan a cabo iniciativas y campañas de aumento de los espacios de cultivo, en algunos casos con el apoyo económico del Gobierno.

Este Proyecto en particular crea el acceso a alimentos sanos cultivados localmente, fortaleciendo a las comunidades, la mejora del paisaje y habitabilidad urbanas. Durante un largo periodo en el que los huertos sólo han sido utilizados como medios de desestres o como mero pasa tiempo, en la actualidad cobra fuerza el objetivo de hacer más sostenibles las ciudades, y de lograr la inserción de la naturaleza en ellas mediante corredores ecológicos y otro tipo de espacios verdes que influyan positivamente en el metabolismo urbano y que aumenten la biodiversidad. Las personas interesadas en los huertos lo están a menudo también en el modelo alimentario, y buscan modos de tener acceso a alimentos frescos, ecológicos y de calidad. El desafío para el futuro sería integrar los proyectos de huertos urbanos dentro de un proceso general de rehabilitación urbana y territorial ecológica, como un elemento más de los que conforman la complejidad urbana, y no solo como excepciones exóticas o puntuales.

Referencias

Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. (Coneval). (2017). Pobreza Estatal 2016. Recuperado de https://www.coneval.org.mx/coordinacion/entidades/Puebla/Paginas/Pobreza-2016.aspx

Secretaria de Economía. (2016, mayo 27). Responsabilidad Social Empresarial. Recuperado de https://www.gob.mx/se/articulos/responsabilidad-social-empresarial-32705

Vélez-Romero, X. & Cano-Lara, E. (2016). Los diferentes tipos de responsabilidad social y sus implicaciones éticas. Junio 27, 2018, de Dominio de las Ciencias.

Sitio web: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5802930

 

 

 

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Muñoz Cornejo Karina. (2018, julio 11). Responsabilidad Social. Huertos Comunitarios en Puebla México. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/responsabilidad-social-huertos-comunitarios-en-puebla-mexico/
Muñoz Cornejo, Karina. "Responsabilidad Social. Huertos Comunitarios en Puebla México". GestioPolis. 11 julio 2018. Web. <https://www.gestiopolis.com/responsabilidad-social-huertos-comunitarios-en-puebla-mexico/>.
Muñoz Cornejo, Karina. "Responsabilidad Social. Huertos Comunitarios en Puebla México". GestioPolis. julio 11, 2018. Consultado el 19 de Julio de 2018. https://www.gestiopolis.com/responsabilidad-social-huertos-comunitarios-en-puebla-mexico/.
Muñoz Cornejo, Karina. Responsabilidad Social. Huertos Comunitarios en Puebla México [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/responsabilidad-social-huertos-comunitarios-en-puebla-mexico/> [Citado el 19 de Julio de 2018].
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