Reflexiones desde el Marxismo acerca de la política y la sociedad contemporánea

  • Economía
  • 25 minutos de lectura
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Introducción.
El objetivo del presente trabajo es exponer de la forma más resumida, ilada y
coherente posible, un conjunto de reflexiones del autor, acerca de política y
sociedad contemporánea, dentro del marco del Curso:”Política y Sociedad”;
orientado por el profesor Dr. Diego Berroa, de la Universidad de la Habana,
como parte de la Maestría de Educación Superior, correspondiente al
desempeño 2010-2013.
En su alcance las reflexiones no van más allá de razonar sobre la infinita
variedad de nexos existentes entre Política y Sociedad, con énfasis entre los de
la terna: política-economía-sociedad, con un enfoque desde el marxismo, su
teoría económica y dentro de ella con acento en la -crítica- economía política
marxista, pensando desde tres momentos: primero, de cara al pasado,
repensando en sus orígenes-, segundo, de cara a la actualidad, -empalmando
con una muestra de consideraciones contemporáneas-, y finalmente el tercero,
de cara al futuro, mediante una síntesis de elementos para caracterizar su
proyección, todo en función de dar respuesta a los requerimientos del tema
“Política y Economía”, sobre la base de los conocimientos adquiridos y
ampliados, durante el desarrollo del Curso.
En tal sentido, en general el orden con que se presentan las reflexiones como
trabajo académico, incluye una breve introducción, el desarrollo en el que se
parte de unos antecedentes necesarios, como fundamentos de las reflexiones
contemporáneas, parar finalmente aproximarse, en forma de síntesis, a una
identificación de temas trascendentes y sugerentes para examen y polémica
permanente, para el futuro, a manera de conclusiones y recomendaciones.
Adjunto además se relaciona la Bibliografía consultada.
El partir para estas reflexiones desde el marxismo, se debe a la convicción, de
la necesidad de esta fuente fundamental probada- de pensamiento crítico y
transformador, vinculada a la práctica política-económica-social, lo que
quiere decir, a un convencimiento sobre bases fundamentadas, de las que
una selección de ellas se exponen a continuación, como antecedentes, y de
las que algunas, forman parte de otro trabajo elaborado con anterioridad, por el
propio autor, titulado: Sobre a quién se puede considerar marxista en los
umbrales del Siglo XXI, en medio del llamado: “cambio de épocas”, dentro del
marco del Diplomado de Economía Política, correspondiente al curso 2008-
2009, en la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana.
Como aclaración necesaria, para contribuir a empalmar los mencionados
antecedentes como parte de estas cavilaciones, es inevitable precisar que no
se trata del resultado concienzudo de una investigación, cuya magnitud y
trascendencia desbordarían el propósito de “lobby”, que no abarca tampoco
todo el espectro del pensamiento de quien es uno de los más grandes
5HIOH[LRQHVVREUHSROtWLFDHFRQRPtD\VRFLHGDG
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pensadores revolucionarios de todos los tiempos, tampoco que se pretende
establecer una escala para determinar lo que sería un enfoque marxista, sino
que se trata de expresar una selección de sondeos intelectuales del autor,
para contribuir a fundamentar, lo que se puede identificar como: “la Terna:
Política-Economía-Sociedad”,
Con tal orientación se transitó, a través de la academia, por temas relacionados
con la teoría y procesos políticos contemporáneos, la teoría económica y la
economía política, la filosofía, la historia y el estudio de la sociedad en general,
para promover una aproximación a la terna, objeto de las presentes
Reflexiones, con el propósito de que sea evaluada y determinar si confirma o
contradice, o vale la pena adicionarla a otras, ya existentes, hechas por
interesados en el tema, y que pueda servir de motivación y base a futuros
trabajos, incluso del propio autor.
La importancia y vigencia de estas reflexiones están dadas por que se
realizan dentro de un escenario, en término de tiempo, en el que es
incuestionable que han reverdecido, más temprano que tarde, las ideas de
Marx, en medio de lo que se ha dado en llamar, por algunos, “un cambio de
épocas”. Momento en que el discernimiento discursivo individual y el
pensamiento humano en general, como resultado y entre circunstancias y
acontecimientos, entran al fuero de la razón pensante en un ambiente en el
que, en ocasiones, todo parece poder ser cuestionado, desde el sentido común
hasta las ciencias mismas.
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Desarrollo.
Antecedentes:
Una rápida vuelta de cara al pasado posibilita sondear antecedentes
considerados necesarios, y a la vez partes componentes, de las reflexiones,
objetos de este trabajo.
De esta forma la época de Marx es clasificada, según algunos pensadores
actuales, como el segundo momento de cambio de época en la historia de la
humanidad, identificado con el nacimiento de la civilización industrial, la cual
requirió trescientos años para desarrollarse…
Para el autor, el contexto de esta época se puede caracterizar por los
siguientes acontecimientos que la identifican: Europa era el escenario principal
de la historia, siglo XVIII, 1789, con la revolución francesa la burguesía toma el
poder en Francia, ya en Inglaterra había comenzado la revolución industrial, se
formaba el proletariado como clase asociada a la nueva industria, trabajando
por insuficientes salarios, sin sindicatos organizados, ni leyes que lo
ampararan y con perspectiva que mientras más avanzara la ciencia y la
técnica, menos obreros tendrían trabajo…
Marx, a partir de estos acontecimientos y en medio de ellos, llega a
conclusiones que son verdaderos descubrimientos. Históricamente, de
resaltar los más significativos se encargó F. Engels en el discurso ante su
tumba.
A los efectos de estas reflexiones, y en apretada síntesis, se hace referencia
lo a que Marx concluyó:
En lo histórico.
Demostque la historia de la humanidad es la historia de luchas entre
las clases, que todas ellas giran en torno al Poder social y político de
unas sobre otras para conquistarlo. Demostrando que la historia se ha
movido por antagonismos y luchas entre las clases, dominantes y
dominadas, explotadoras y explotadas
Que históricamente, las relaciones capitalistas de produccn serían la
última forma antagónica del proceso histórico y la sociedad sin clases
alcanzada mediante la praxis revolucionaria, sería la síntesis del proceso
hisrico.
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En lo económico.
Formuló su teoría valor trabajo.
Mostró las bases de sus ideas económicas y los rasgos fundamentales
de su crítica al modo de producción capitalista y de sus consecuencias
en su obra, El Capital.
Dio luz definitivamente a la verdadera relación entre el capital y el trabajo
como contraposición entre uno y otro, y la identifi como la
contradicción fundamental del modo de producción capitalista, de la que
es parte y resulta la explotación del obrero por el capitalista. Que el
obrero crea una plusvalía de la que inicialmente se apropia el capitalista
y luego la reparte con arreglo a determinadas leyes económicas entre la
clase capitalista, o sea, en realidad la distribuye de acuerdo a sus
intereses.
Apuntó que el modo de producción del capitalismo industrial conduciría a
la superación de la propiedad privada, no sólo por la rebelión de los
oprimidos, sino además condicionada por la propia evolución del
capitalismo, en el que la progresiva acumulación del capital determinaría
la necesidad de nuevas relaciones de producción, basadas en la
propiedad colectiva de los medios de producción. Y que superada la
propiedad privada, el hombre vencería la enajenación económica y
todas las demás.
Del mismo modo que las relaciones económicas dan origen a las clases
sociales y a la infraestructura económica, y que esta última crea las
condiciones para la formación de una superestructura, integrada por la
ética, la cultura, la religión y el ordenamiento jurídico. – NO la determina,
establece o fija mecánicamente, como algunos “manualistas
sostuvieron, tergiversando lo expresado por Marx-.
En lo filosófico.
Criticó la economía política, basado en el materialismo histórico.
En tal sentido sostuvo que la historia es consecuencia del desarrollo dialéctico
de la infraestructura económico-social, causa de las circunstancias cambiantes
por los hechos, y motor de la evolución de la humanidad.
Por otra parte:
Sentenció que: “Los filósofos no habían hecho más que interpretar de
diversos modos el mundo, pero de lo que se trataba era de
transformarlo”.
Significó que: “La coincidencia de la modificacn de las circunstancias y
de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse
racionalmente como práctica revolucionaria”.
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Sintetizó que: La vida social es, en esencia, práctica. Todos los
misterios que descarrían la teoría hacia el misticismo, encuentran su
solución racional en la práctica humana y en la comprensión de esta
práctica”.
En lo social.
Atribuyó gran importancia al estudio de la totalidad social, para él: lo
concreto es lo concreto porque es la síntesis de ltiples
determinaciones”, o sea, la totalidad y la diversidad se complementan,
no se contraponen.
Su teoría recuperó la complejidad e historicidad de lo social.
La vinculación entre la teoría y la praxis fue algo esencial.
En lo teórico y metodológico vinculado a la praxis, como práctica
consciente.
El marxismo como toda teoría (en cuanto a qué plantea y qué defiende) y su
relación con la práctica (referente a cómo se defiende y a quién) ha estado en
función de los avatares de la vida, las circunstancias y el quehacer de lo
hombres en función de sus intereses, especialmente los de clase económica y
social.
A luz de estos antecedentes expuestos acerca del marxismo, al enderezar la
cara a la actualidad y orientar la atención de las reflexiones hacia un
escenario más cercano en el tiempo, se pueden observar de entre la infinita
variedad de nexos, las principales mezclas de hechos que lo componen, de la
siguiente forma: son, por una parte: la desaparición de un Sistema Socialista
Mundial, la destrucción de la URSS, el debilitamiento del movimiento obrero
internacional, la división en los partidos de izquierda, en Europa y otras aéreas
geográficas; un mundo en el que existen guerras locales y regionales de origen
y naturalezas étnicas, religiosas, y otras en las que se encierran y desatan
pasiones reprimidas en el tiempo; determinadas además por una globalización
galopante que va abarcando todas las esferas de la actividad humana, que al
parecer - en el modesto entender del autor: es la expresión de la búsqueda de
un nuevo gimen para el proceso de acumulación en términos del capital,
acompañado por una crisis financiera en el Sistema Capitalista Mundial, en
medio de la estructural y funcional en la economía real, con énfasis en la
recesión de la economía de los EUA, e intentos de esta, en aplicar como
paliativos: recetas neoliberales y tratados de libre comercio para determinados
países; el bloqueo petrolero del Mundo Árabe a Occidente; la emersión de
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China pujando por ser, en la próximas décadas, la primera potencia económica
mundial, el redimensionamiento de Rusia para mantener su lugar de
Superpotencia, la India y Brasil, ascendiendo como economías emergente ya
forman el BRIC; la marcha integracionista de países de la América Latina, a
partir del avance logrado por algunos de ellos con las conquistas políticas
alcanzadas, por cada uno, a favor de su independencia, soberanía y libre
determinacn, en contraste, con la manifestación, una vez más, de la
naturaleza de poder y fuerza del Imperialismo como sistema mundial, y la
hegemónica –de dominación e imposición por las armas- del Imperio
norteamericano, manifiesto en su redespliegue de posiciones militares, en todo
el mundo -.
Entonces surgen, entre tantas alternativas que se esbozan hoy por diferentes
teorías algunas interesantes, incluso atendibles, en un mundo, como se ha
tratado de caracterizar anteriormente, en que todas las áreas geográficas
constituyen a la vez un escenario en si mismas y para el resto del mundo,
planteamientos tales como que la historia avanza ahora con mayor
velocidad¨”- que cuando Marx –; otros, que clasifican la época presente como
“el tercer cambio de época” en el que la Humanidad se enfrenta a un salto
cuántico hacia delante, a la más profunda conmoción social y reestructuración
creativa de todos los tiempos; nuevos, que sin advertirlo claramente, estamos
dedicados a construir una civilización extraordinariamente nueva, y la
identifican con la revolución tecnológica en las comunicaciones, en realidad
según el autor, debía ser hacia “la era de los servicios”, entre los que las
comunicaciones estarían consideradas - y cuyos efectos, algunos pronostican,
que se sentirán en pocas décadas: disolviendo familias, sacudiendo
economías, paralizando sistemas políticos, haciendo saltar en pedazos valores,
afectando a todos.
O sea, que se ponen en cuestionamiento las viejas relaciones de poder, los
privilegios y prerrogativas de las comprometidas élites de hoy, y proporciona el
trasfondo sobre el que se librarán mañana las luchas claves por el poder. Es
justo expresar que existen otros pensamientos, otras teorías interesantes y de
importancia, no citadas por razones obvias de magnitud y alcance del trabajo
Pero a fin de cuentas, entre tantas teorías, el marxismo se reafirma con fuerza
renovada, ya que lo cierto es que el Sistema Capitalista a ninguna escala, ni en
ninguna de sus fases, ni etapas le ha resuelto el problema a las sociedades y
menos aún a la humanidad en sus años de existencia, o sea, ya es
hisricamente demostrada y reiterada su incapacidad para resolver los
problemas y desafíos originados en y por su propio funcionamiento. De donde
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se infiere que en la proporción en que este Sistema continúe condenando a
segmentos cada vez más crecientes de las sociedades contemporáneas a la
explotación -ya no sólo a obreros fabriles como en la época de Marx, cuando
su contradicción esencial era identificada como capital vs. trabajo- y todas otras
formas de opresión, discriminación y segregación, con sus efectos derivados
de desempleo, hambre, miseria, necesidad, pobreza, marginalidad y exclusión
social, y ahora además en su fase imperialista, con el desarrollo de la carrera
armamentista para afianzar la hegemonía mundial y su necesaria realización
en las guerras, agrediendo al medio ambiente, a la naturaleza, entre otras
formas:, dañando progresivamente la capa de ozono, rompiendo el equilibrio
ecológico, agravando el efecto invernadero, contribuyendo a la exterminación
de las especies, incluso poniendo en riesgo la propia humana, convirtiendo lo
alimentos en combustible, mediante la mercantilización del agua, el tráfico de
personas, sus órganos, las drogas, entre otras causas. Y un “socialismo”
cuyas recetas y métodos para su aplicación, por diversas causas, motivos y
razones tampoco ha demostrado dar solución a los problemas reales a que se
enfrenta la humanidad en los inicios del siglo XXI.
Es por ello que la humanidad necesita, requiere de soluciones para garantizar
su propia existencia y supervivencia con un horizonte y un pensamiento critico,
transformador, base para la práctica social de una clase y más, mientras estas
existan, y para cuando no existan, que asista a los obreros, trabajadores de los
servicios, campesinos, intelectuales, a todos: población que envejece y se
desactiva de la producción en general, jóvenes y niños, a los pueblos , o sea,
con una visión que sea la alternativa para la humanidad, su sociedades de que
un mundo mejor es posible y de mo construirlo sobre bases, principios y
metodologías prácticas, como actividades conscientes, para poner fin al orden
actual y establecer ese otro, distinto, ya que mientras exista el capitalismo con
todo lo que conlleva y aunque se vista con nuevos ropajes, seguirá estando
presente su esencia explotadora y destructiva e insostenible, todo esto
condiciona en opinión del autor, la renovada vigencia del marxismo como vía
objetiva que parte y toma en cuenta la realidad que es lo que explica, en gran
medida, su vigencia.
Por otra parte se ha comprobado en diferentes momentos la capacidad
implícita en el marxismo, como Sistema Teórico abierto, de enriquecerse en
correspondencia con el desenvolvimiento histórico, las circunstancias y las
luchas por la emancipación de los explotados y oprimidos por el Sistema
Capitalista. Es por esto que el regreso a Marx y el reverdecimiento reconocido
de su legado hoy, es punto de partida para la teoría y la acción en medio del ir
y venir, merced al cual las teorías y los conceptos deben ser aplicados para
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interpretar, reinterpretar y transformar la realidad, y redimensionarla a la luz de
las experiencias prácticas de las luchas, de las crisis y otros fenómenos que
tienen lugar en el marco del capitalismo contemporáneo y la evolución de la
humanidad.
El autor considera que quien cuente con este arsenal de armas ideológicas, se
identifique a partir del enfoque materialista de la historia, lo interprete adecuada
y creativamente, lo asuma, sepa usarlo, lo use, luche y tenga resultados, ese
será el marxista de hoy y de siempre,. No se tiene que suplantar a Marx, ni
repetirlo, ni ser eco de él, ni ajustarse a manuales, ni a recetas escolásticas,
sino defender y defenderse con fundamentos y orientarse en cada momento,
sin perder el rumbo hacia un mundo mejor, más humano en el que lo que se
“globalice” sea la solidaridad entre los pueblos, los hombres y sus relaciones
sociales en general, políticas y económicas; y que vayan quedando pendiente
como verdaderos problemas para la especie humana, lo las contradicciones
entre el propio hombre y la naturaleza. En fin, llegar a ser sencillamente un
hombre con pensamiento crítico, “el hombre nuevo”, el más parecido a CHE, en
su época
Al final es posible que algunos aún, a pesar de estos antecedentes y
reflexiones expuestas hasta aquí, aún piensen que solo con el marxismo no se
logrará, a ellos, sobre estas bases expuestas se les puede responder, pero sin
el marxismo menos; otros, que no sea suficiente con el marxismo, a estos, pero
si necesario. De cualquier forma el autor tiene entre sus propósitos además de
cumplir con los requerimientos del Curso, ejercitarse en pensar y reflexionar en
el pensar con un orden marxista, a partir de su percepción de la realidad
objetiva de la época en que vive e invitar a todo otro interesado, ya que lo
considera una necesidad permanente. Y contribuir, desde su modesta posición
y talento, a: estimular el pensamiento crítico, ejercitarlo, fortalecer la
autoconciencia sobre él, incitar a su diseminación, y “levantar fuego para
repensar la realidad”.
No obstante además, a manera de ntesis, y de cara al futuro, el autor
considera quid destacar de entre los aportes del marxismo al estudio de la
sociedad humana, sus relaciones sociales ornicas de diversos tipos, y de la
humanidad, que se asocian por tanto a “la terna Política-Economía-Sociedad”,
y a las Ciencias Sociales en general, los siguientes:
El examen de la totalidad social;
La complejidad e historicidad de lo social. La concepción
materialista de la historia y su contenido dialectico;
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Pensamiento crítico;
la relación entre la teoría y la praxis;
Las formaciones económico-sociales como Sistemas económico-
político- social.
Para dejarlos identificados como resultado de esta Reflexión, a manera de
temas, objetos para permanentes exámenes futuros, y sobre los que sólo se
darán algunos elementos, para contribuir a la motivación de la polémica, ya que
existen “hoy” teorías contemporáneas, tales como “Sistema de Sistemas”, “La
Complejidad”, “El caos” y “El paradigma Socio crítico”, entre otras, las que en
ocasiones de forma explícita o implícita; directa o indirecta; parten, se
fundamentan, confirman, niegan, critican o refrieren al marxismo, pero
difícilmente lo ignoran, se sustraen o soslayan, además también se pueden
mencionar autores: Max Horkeimer, La Escuela de Frankfurt, Herber Marcuse
y Los Promotores de La Teoría Crítica Reflexiva, por mencionar algunos.
Pero, para terminar, es conveniente regresar al camino por el que veníamos y
referirnos a algunas de las características que para el autor siguen siendo
bases de prognosis y recomienda, por ejemplo:
Examinar la totalidad social, mediante el estudio de las ciencias que componen
las ciencias sociales, entre las que se destacan la economía, la ciencia política
y la sociología, y otras que las complementan, como unidad de lo diverso. De
lo que se trata, es de identificar y relacionar los elementos componentes,
múltiples y diversos que constituyen la totalidad social entre sí y con el todo en
el pensamiento, o sea, la totalidad concreta que existe en la realidad, sobre la
base de que es la unidad de lo diverso lo que expresa el carácter contradictorio
de todo lo social.
La complejidad e historicidad de lo social. La concepción materialista de la
historia, y dialéctica.
Ante una época, como la actual, en la que se llegó a proclamar el fin de la
historia, el triunfo de la economía de mercado y la democracia liberal”, no es
permisible pasar por alto las críticas del materialismo histórico a la tradición
positivista en las ciencias sociales, ya que reaparecen “hoy” como
orientaciones supuestamente innovadoras del pensamiento científico de
avanzada. Se trata de criticar desde el marxismo la linealidad de la lógica
positivista, la simplificación de los análisis que reducen la enorme complejidad
de las formaciones económico-sociales a unas pocas variables cuanti-
tativamente determinadas, y a la pretensión empirista de un observador
completamente separado del objeto de estudio.
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Por otra parte en cuanto a la dialéctica marxista interpretar transformar las
contradicciones sociales en sus diferentes planos, el general, que contrapone
el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones sociales de
producción; y el particular, el desenvolvimiento concreto de las luchas de
clases.
Estar claro que no es que para el marxismo las ideas “no se desechan”, como
en no pocas ocasiones “expresa” el saber convencional de las ciencias
sociales, sino que ellas “se consideran” como expresiones rudimentarias o
excelsas o fragmentadasde las contradicciones sociales existentes, que hay
que transformar y solucionar.
En el pensamiento marxista no hay lugar a dudas, Marx no es un hombre de
confusión en sus descubrimientos y aportes, según él, el proceso histórico está
precisamente promovido por el permanente movimiento que generan las
contradicciones y los conflictos sociales; y las revoluciones sociales, y son
resultantes de los antagonismos sociales que marcan los momentos y
fundamentos de sus derroteros.
Es de interés del autor antes de terminar, llamar la atención del lector
interesado en el tema -para no dejar un importante “cabo suelto”-, hacia el
hecho de que al elaborar estas reflexiones tuvo, e invita a que se tenga
presente, de forma sostenida durante su examen, una expresión de Marx, que
se identifique su contenido, esencia y el espíritu de su letra, como uno de los
pilares de las reflexiones, y es aquella en la que expresa: “la dialéctica es, por
esencia, crítica y revolucionaria”.
La importancia de este interés está dada porque en y para las Ciencias
Sociales esta es una verdad, que debe asumirse como motivación y base
permanente de la lucha del hombre actual y del futuro, por su supervivencia, de
la batalla de ideas en que se encuentra inmersa hoy la humanidad y como
parte de ella Latinoamérica, y especialmente nuestro país, Cuba, sobre las que
Martí y Fidel son cómplices en el tiempo. Y en tal sentido el autor no conoce
que exista, hasta “hoy”, otra concepción que contenga premisas y principios
semejantes, que a la par condicione proactivamente el cuestionamiento radical
del orden Económico-Social-Político existente, y se asocie a su transformación
hacia uno superior, dentro de un posible mundo mejor, con el cual también es
comprometido .
De lo que lo que se puede concluir preliminarmente, sin temor a equivocación,
que sin pensamiento dialéctico no hay pensamiento crítico, esto es, sin un
pensamiento que obligue permanentemente a identificar las contradicciones y
tensiones fundamentales en cualquier análisis social, trasformarlas,
encausarlas, sino solucionarlas, para ello hay que repensar críticamente la
realidad del mundo de hoy, hasta hoy y el futuro..
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La relación entre la teoría y la praxis ocupa un lugar clave en la recuperación
de la vitalidad que el marxismo puede insuflar a las ciencias sociales.
No se desconoce lo que se llegó a denominar como “el marxismo occidental”,
caracterizado por “el divorcio orgánico entre este marxismo y la práctica
política”. Este divorcio entre teoría y práctica, y entre reflexn teórica e
insurgencia popular, cuya integración fuera tan importante en el marxismo
clásico, tuvo consecuencias que nos resultan familiares en nuestro tiempo. El
golpe decisivo para volver a reconstituir el nexo teoría-praxis sólo podrá
aportarlo la contribución de un marxismo renovado por su nexo con la terna
política-económica-sociedad.
Las causas de la deserción de intelectuales del campo de la crítica y la
revolución son muchas, y no pueden ser exploradas en su complejidad en los
límites de un trabajo como este. Baste sólo con incluir la reflexión de que: Marx
no estaba interesado en revelar los secretos del régimen capitalista por mera
curiosidad intelectual, sino que se sentía en la necesidad de trascenderlo,
convencido de su incapacidad de construir, dentro de sus estructuras, un
mundo más justo, humano y sostenible. Y esta discapacidad aún más evidente
“hoy”, a comienzos del siglo XXI, Por lo que la reintroducción del marxismo en
el debate Político-Económico-Social-Filosófico contemporáneo –así como en la
agenda de los grandes movimientos sociales y fuerzas políticas de nuestro
tiempo, sea una necesidad- .
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BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
Marx, C. Engels, F.: Obras escogidas en 3 tomos y en tomo
único.
Castro Ruz, Fidel: Escritos y discursos, especialmente:
o El Diálogo de Civilizaciones, Oficina de Publicaciones del
Consejo de Estado, La Habana, 2007.
Selección de bibliografía básica y complementaria insertada
en el CD-R del curso.
Colectivo de autores: Teoría Sociopolítica. Selección de temas,
Tomos I y II, Editorial “Félix Varela”, La Habana, 2006
Consensos 2. Políticamente incorrecto. Editorial Ciencias
Sociales, La Habana, 2004. Entrevistas y trabajos de
personalidades de la política e intelectuales: Paul Street; Robert
Fisk; Frei Betto; Noam Chomsky; Therry Meyssan; Francoise
Houtart; y Fidel Castro.
Pensamiento Crítico y emancipación Social, Atilio Borón;
Centro de Estudio del PLED, 2009.
Sobre a quién se puede considerar marxista en los umbrales
del Siglo XXI, en medio del llamado: cambio de épocas”, Luis
René Sollet Zúñiga, Diplomado de Economía Política, 2008-2009,
Facultad de Economía de la Universidad de la Habana.

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Sollet Zúñiga Luis René. (2010, octubre 4). Reflexiones desde el Marxismo acerca de la política y la sociedad contemporánea. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/reflexiones-desde-marxismo-politica-sociedad-contemporanea/
Sollet Zúñiga, Luis René. "Reflexiones desde el Marxismo acerca de la política y la sociedad contemporánea". GestioPolis. 4 octubre 2010. Web. <https://www.gestiopolis.com/reflexiones-desde-marxismo-politica-sociedad-contemporanea/>.
Sollet Zúñiga, Luis René. "Reflexiones desde el Marxismo acerca de la política y la sociedad contemporánea". GestioPolis. octubre 4, 2010. Consultado el 18 de Julio de 2018. https://www.gestiopolis.com/reflexiones-desde-marxismo-politica-sociedad-contemporanea/.
Sollet Zúñiga, Luis René. Reflexiones desde el Marxismo acerca de la política y la sociedad contemporánea [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/reflexiones-desde-marxismo-politica-sociedad-contemporanea/> [Citado el 18 de Julio de 2018].
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