Política del vaso de leche y nutrición infantil en Perú

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Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
El impacto del Vaso de Leche sobre el nivel
de nutrición infantil1
Gissele Gajate y Marisol Inurritegui - Grade
A pesar de los cientos de millones de dólares que se
invierten cada año en programas alimentarios, la des-
nutrición continúa siendo uno de los más graves pro-
blemas del Perú, tanto es así que, durante el período
1990-1999, el Gobierno le otorgó la primera priori-
dad presupuestal dentro de la inversión social en ser-
vicios básicos.
En este sentido, el propósito de este estudio consiste
en generar información para mejorar la efectividad y
eficiencia de uno de los programas de mayor enver-
gadura en el ámbito nacional: el Vaso de Leche. De
este modo, no solo el Estado podrá contar con mayor
información para asignar de manera más adecuada los
recursos destinados a dicho programa, sino también
se podrá fomentar su vigilancia pública. La relevancia
de este aporte se deriva de la ausencia de estudios
que evalúen, cuantitativamente, el impacto de los dis-
tintos programas alimentarios sobre el nivel nutricio-
nal de los beneficiarios. Así complementa el avance
hecho por otras instituciones, el cual está más enfoca-
do en realizar evaluaciones cualitativas. Por ejemplo,
el Instituto Cuánto2 encontró que el Programa Vaso de
Leche no cumple con sus objetivos nutricionales, de-
bido a sus propias características de ejecución.
Por ello, la presente investigación tiene como objetivo
explorar y analizar empíricamente, para el período
1999-2000, el impacto del Programa Vaso de Leche
sobre el nivel de desnutrición crónica de los niños
menores de 5 años. Cabe resaltar que se determinó
analizar exclusivamente el Vaso de Leche porque es el
único programa alimentario, dirigido prioritariamente
a niños de hasta 6 años de edad, que tiene un fuerte
alcance nacional.
Marco teórico
La desnutrición (el desbalance entre los nutrimentos
requeridos y los ingeridos) es un problema muy serio,
tanto en el nivel personal como social. Los niños me-
nores de 5 años de edad constituyen el grupo más vul-
nerable de esta enfermedad, dado que son quienes
tienen elevados requerimientos nutritivos que son di-
fíciles de satisfacer.
En el campo de la salud, la desnutrición altera el sistema
inmunológico y afecta los mecanismos de defensa, en
especial la inmunidad celular, lo que favorece que las
infecciones sean más frecuentes, prolongadas y graves.
Estas infecciones contribuyen a agravar aún más el esta-
do nutricional del niño, estableciéndose un círculo vi-
cioso difícil de romper, que empeora con el tiempo.
Adicionalmente, un niño desnutrido tiene un escaso
desarrollo muscular y se encuentra ante un mayor riesgo
de contraer enfermedades crónicas en la edad adulta.
No obstante, las consecuencias personales no solo se
manifiestan en el campo de la salud, sino también en
la formación de capital humano, afectando la capaci-
1/ Resumen del documento titulado El impacto de los programas alimen-
tarios sobre el nivel de nutrición infantil: una aproximación a partir de la
metodología del Propensity Score Matching, desarrollado en el marco
del Concurso de Investigación CIES 2001, auspiciado por ACDI-IDRC.
Podrá descargar la versión completa de este documento, desde
www.consorcio.org/programa2001.asp.
2/ Instituto Cuánto (2001). Diseño de una estrategia de racionalización
del gasto social público en alimentación nutricional. Lima: Instituto
Cuánto, febrero.
«...entre 1991 y 2000, las cifras de
desnutrición crónica para los niños
menores a 5 años se redujeron en
11 puntos porcentuales. No
obstante, este porcentaje aún
bordea el 22%, indicador que
esconde diferencias, si se considera
su distribución geográfica y los
niveles de pobreza»
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Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
dad de aprendizaje, retención y memoria del niño,
así como su nivel de coeficiente intelectual. Por ello,
la desnutrición es considerada una enfermedad que
interfiere y obstaculiza la vida y las oportunidades de
quienes se subalimentan, generando un círculo vicio-
so de desnutrición-pobreza-desnutrición difícil de rom-
per. Así, una sociedad cuya tasa de desnutrición es ele-
vada, tiende a presentar un nivel de bienestar, medi-
do a través de niveles de pobreza, inferior.
Situación nutricional actual
En los últimos años, se ha logrado un gran avance en
cuanto a la lucha contra la desnutrición infantil en el
Perú. Así, entre 1991 y 2000, las cifras de desnutrición
crónica para los niños menores a 5 años se redujeron
en 11 puntos porcentuales3. No obstante, este por-
centaje aún bordea el 22%4, indicador que esconde
diferencias, si se considera su distribución geográfica
y los niveles de pobreza.
Así, se puede apreciar en el gráfico 1 que los niños
más desnutridos se encuentran mayormente concen-
trados en las zonas rurales y pobres del país. Mientras
que en Lima Metropolitana el 8% de los niños se en-
cuentra en condiciones de desnutrición crónica mo-
derada, en las zonas rurales dicho porcentaje ascien-
de a 33%. Por otro lado, cerca del 40% de los niños
que vive en hogares de pobreza extrema está desnu-
trido, mientras que en los hogares no pobres, dicho
porcentaje es menor al 15%.
Distribución del nivel de desnutrición crónica según área geográfica y niveles de pobreza
Gráfico 1
Fuente: Instituto Cuánto (2000)
Elaboración propia
3/ Instituto Nacional de Estadística e Informática-INEI (2000). Perú: com-
pendio estadístico 2000. Lima: INEI.
4/ Instituto Cuánto (2000). Encuesta Nacional de Niveles de Vida (ENNIV)
2000. Lima: Instituo Cuánto, setiembre.
Características del Programa Vaso
de Leche (VL)
El 78% de los participantes en algún programa ali-
mentario pertenece al Vaso de Leche, convirtiéndo-
lo en el programa alimentario dirigido a niños meno-
res de 5 años con mayor presencia en el país. Su ob-
«Mientras que en Lima
Metropolitana el 8% de los niños
se encuentra en condiciones de
desnutrición crónica moderada,
en las zonas rurales dicho
porcentaje asciende a 33%. Por
otro lado, cerca del 40% de los
niños que vive en hogares de
pobreza extrema está desnutrido,
mientras que en los hogares no
pobres, dicho porcentaje es
menor al 15%»
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Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
jetivo general es mejorar el nivel nutricional de los
sectores más pobres, prevenir la desnutrición en ni-
ños menores de 3 años y fomentar la participación
de la comunidad organizada.
La ejecución de este programa se realiza a través de
todas los municipios del país, utilizando como instru-
mento de focalización un índice de desnutrición. El
VL tiene una fuerte presencia en todas las áreas de
residencia, alcanzando el 93% del total de beneficia-
rios de algún programa alimentario en Lima Metropo-
litana y superando el 70% en el resto del país.
Las raciones del VL, distribuidas durante 5 días por se-
mana para el desayuno, consisten en un alimento lí-
quido sobre la base de lácteos, harina de quinua, ha-
bas y soya. En cuanto a su contenido nutricional, las
raciones de dicho programa presentan el menor con-
tenido enérgico y proteico, y no satisfacen los reque-
rimientos nutricionales de hierro y vitaminas. Sin em-
bargo, el costo por ración (en términos de calorías equi-
valentes) de este programa es uno de los más eleva-
dos: S/. 1.247 por cada 1.000 kilocalorías.
Marco metodológico: evaluación
de impacto
La evaluación de impacto calcula el cambio en el bie-
nestar de los individuos, que puede ser atribuido a un
programa o política en particular. En ese sentido, los
formuladores de política cuentan con herramientas de
decisión para focalizar eficientemente los recursos es-
casos y priorizar las líneas de acción más efectivas. Al
mismo tiempo, la información recogida en este análi-
sis facilita la vigilancia pública de los programas que se
están ejecutando.
Diseños de evaluación5
Existen diversas metodologías cuantitativas que pue-
den ser utilizadas para evaluar el impacto de los pro-
gramas. Sin embargo, utilizar una u otra adecuadamen-
te, depende de su diseño de evaluación. La teoría pre-
senta dos variantes de diseño de evaluación: experi-
mental y cuasi-experimental. El diseño experimental
se da cuando, de una muestra de individuos igualmente
elegibles al programa, se escoge al azar a los benefi-
ciarios, generándose ex ante un grupo de tratamiento
y un grupo de control.
Por su parte, los diseños cuasi-experimentales son aque-
llos en los cuales no se selecciona a los beneficiarios
de manera totalmente aleatoria; es decir, existe un
criterio intencional en la selección de los beneficia-
rios. Entre las técnicas metodológicas que se utilizan
para evaluar el impacto en esta clase de diseños de
evaluación, sobresalen las técnicas de pareo6. Estas
emplean a un grupo de comparación para construir el
contrafactual, que consiste en individuos no benefi-
ciarios que deben tener características observables si-
milares al grupo de tratamiento, en cuanto a variables
que afecten tanto la participación en el programa como
el beneficio esperado del mismo7. El impacto del pro-
grama evaluado equivale al promedio de la resta del
indicador de bienestar de cada participante y su res-
pectivo contrafactual.
Diseño cuasi-experimental:
Propensity Score Matching
El presente estudio se concentrará en el caso concreto
del Programa Vaso de Leche, al cual corresponde un
diseño cuasi-experimental8, y emplea la técnica del
pareo utilizando el método unidimensional conocido
como Propensity Score Matching, presentado por Ro-
senbaum y Rubin9 en el año 1983.
5/ Un mayor detalle de los supuestos de cada diseño de evaluación, así
como sus ventajas y desventajas, se encuentra en el documento original.
6/ En el documento original también se podrá encontrar una descripción
de las técnicas de comparaciones reflexivas y de variables instrumentales.
7/ La principal ventaja de esta técnica es utilizar información existente,
por lo que la implementación es más rápida y menos costosa. Sin embar-
go, un diseño cuasi-experimental posee la desventaja de tener resulta-
dos menos robustos que los diseños experimentales, dado que, al no
darse la selección aleatoria de beneficiarios, el grupo de tratamiento y
comparación son estadísticamente diferentes.
8/ Ello se debe a que se trata de un grupo objetivo predeterminado y
beneficiarios con capacidad de auto excluirse, eliminándose así la alea-
toriedad de la muestra elegida.
9/ Rosenbaum, Paul R. y Donald B. Rubin (1983). The Central Role of
the Propensity Score in the Observational Studies for Causal Effects, en
Biometrika, vol. 70, Nº 1. Reino Unido: Biometrika Trust, Oxford Uni-
versity Press, pp. 41-55.
«El 78% de los participantes en
algún programa alimentario
pertenece al Vaso de leche,
convirtiéndolo en el programa
alimentario dirigido a niños
menores de 5 años con mayor
presencia en el país»
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Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
Metodología10
La metodología aplicada para realizar el emparejamien-
to a través del Propensity Score, consiste de 4 pasos:
cómo construir el modelo de participación, cómo cal-
cular el Propensity Score, cómo estimar el contrafac-
tual a partir de este indicador y, finalmente, cómo cal-
cular el impacto del programa.
Paso 1: Construir el modelo de participación
Para aplicar la metodología de Propensity Score Mat-
ching, en primer lugar, se estima un modelo probit de
participación en el programa alimentario bajo análisis,
donde se incluyan las X variables observables que de-
terminen la misma. Así, tendríamos que estimar la si-
guiente expresión:
Prob(D = 1) =
Φ
( X
β
) Modelo de participación
Donde:
D
(0,1)
Variable dummy que indica la
participación en el programa
bajo análisis
Φ
Función de densidad acumulada de
una distribución normal
X
Set de características observables
Paso 2: Construir el Propensity Score
El segundo paso consiste en construir el valor predicho
de la probabilidad de participación (D = 1), estimada
dadas las características de cada individuo, denomina-
do Propensity Score.
P(X)
Prob(D = 1 | X = x) Propensity Score
Paso 3: Estimar el contrafactual
En tercer lugar, se identifica la pareja adecuada de cada
beneficiario para construir el contrafactual. Como se
explicó antes, el Propensity Score resume en una sola
variable la información multidimensional de las carac-
terísticas observables por las cuales se quiere controlar
el emparejamiento, de modo que el indicador de bie-
nestar del individuo no tratado refleje la situación en
la cual se hubiese encontrado el beneficiario de no
haber participado. Existen tres métodos para realizar
este pareo y obtener así el contrafactual: según el cali-
bre del emparejamiento, el número de vecinos esta-
blecidos o la estructura de pesos utilizada. En este artí-
culo se presentarán los resultados utilizando el método
de emparejamiento, que le asigna una ponderación
Kernel-Gauss a cada uno de los individuos del grupo
de comparación, la cual es inversamente proporcional
a la distancia entre los Propensity Scores con respecto
al individuo tratado11 .
Paso 4: Calcular el impacto del programa
Finalmente, el impacto global del programa se calcula
a través de un promedio simple del efecto de partici-
pación de cada beneficiario, medido a través de una
diferencia entre el indicador de bienestar del partici-
pante y su respectivo contrafactual.
Análisis de la data
Específicamente, lo que busca este estudio es aproxi-
marse al impacto de participar exclusivamente en el
VL sobre el nivel nutricional de los niños12 . Para ello,
se optó por usar la información proveniente de la En-
cuesta Nacional de Niveles de Vida del año 2000 (Ins-
tituto Cuánto 2000), la cual contiene información acer-
ca del nivel de nutrición de los niños menores de 5
años, su participación en programas alimentarios como
el VL, así como características socioeconómicas de la
madre y del hogar. Además, se ha utilizado el Censo
de Población y de Vivienda 199313 , el Censo de Infra-
estructura Sanitaria y Recursos del Sector Salud 199614
y el Mapa de pobreza de Foncodes 200015 para obte-
ner las variables distritales de interés.
10/ Tanto el problema de evaluación, así como sus supuestos y limitacio-
nes, se describen en el documento original.
11/ En el documento original se describen los dos métodos alternativos
y se realiza un análisis comparativo de los resultados de la investigación,
utilizando las tres metodologías.
12/ En el documento original se explica detalladamente por qué este
estudio ha considerado pertinente analizar solamente, la participación
exclusiva en el VL y no en otros programas alimentarios.
13/ Instituto Nacional de Estadística e Informática-INEI (1993). IX Censo
de población y IV de vivienda 1993. Lima: INEI.
14/ Ministerio de Salud-MINSA (1996). II Censo de infraestructura sani-
taria y recursos del sector salud 1996. Lima: Oficina de Estadística e
Informática, MINSA.
15/ Fondo Nacional de Desarrollo y Compensación Social-Foncodes
(2000). El mapa de la pobreza en el Perú 2000. Lima: Foncodes.
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Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
referencia de población la de estándar Desviación
)referencia de valordel (Mediana - observado) (Valor
scoreZ =
La base de datos empleada en este trabajo es en el
nivel individual y contiene variables tanto para el niño,
para la madre, el hogar, el distrito de residencia como
para la región geográfica a la que pertenece. En un
principio se disponía de 2.141 niños menores a 5 años;
no obstante, solo se pudo rescatar 1.848 observacio-
nes debido a omisiones en las variables antropométri-
cas y de la madre.
Variables utilizadas en la evaluación
de impacto
Antes de proceder con la evaluación de impacto, es
necesario describir las variables que se utilizan en el
modelo de participación y cuál es el indicador de bie-
nestar que este busca mejorar.
Modelo de participación
Como se explicó anteriormente, la metodología del
Propensity Score Matching busca crear una aleatorie-
dad ficticia en la selección de beneficiarios del pro-
grama. Dado que el criterio de focalización del Pro-
grama Vaso de Leche es a través de indicadores del
nivel de desnutrición distrital y que la población obje-
tivo es aquella que se encuentra desnutrida o bajo ries-
go de desnutrirse, las variables observables que se usen
en el modelo de participación deben determinar, al
mismo tiempo, el estado nutricional. Sin embargo,
después de ubicarse en un área geográfica prioritaria,
el programa se ejecuta sin mayor discriminación, cu-
briendo la demanda de la zona hasta el tope del pre-
supuesto, por lo que también es necesario incluir va-
riables que determinan la auto-selección al programa.
Así, se pensó que era pertinente analizar las siguientes
variables, que se basan, en parte, en la literatura sobre
los determinantes del nivel nutricional del niño:
Variables del niño (género, lengua materna nativa
y edad);
Variables de la madre y del jefe de hogar (edad de
la madre al nacer el niño, nivel educativo de la
madre y del jefe de hogar, actividad laboral de la
madre durante los últimos 12 meses);
Variables del hogar (género del jefe de hogar, nivel
socioeconómico, tasa de dependencia, hacinamien-
to, sistema adecuado de agua y saneamiento);
Variables distritales (indicadores de pobreza distri-
tal, infraestructura de servicios públicos, accesibili-
dad, infraestructura de salud, infraestructura en edu-
cación) y
Variables geográficas (área de residencia, regiones
administrativas).
Indicador de bienestar: nivel nutricional
El indicador de bienestar que ha sido seleccionado por
este estudio, para evaluar la efectividad del Programa
Vaso de Leche, es el nivel nutricional de los niños be-
neficiarios, dado que, como se mencionó con ante-
rioridad, el objetivo de este programa es justamente
mejorar el estado nutricional de los participantes o pre-
venir la desnutrición.
La literatura considera tres posibles aproximaciones de
medidas de nutrición: el índice de talla por edad (TPE),
peso por talla (PPT) y peso por edad (PPE). En la pre-
sente investigación se optó por utilizar el indicador de
desnutrición crónica-TPE, el cual describe una condi-
ción en la que el niño no alcanza una altura suficiente
para su edad, usualmente asociado con factores de largo
plazo. El sistema de reporte más usado para el índice
TPE es el denominado Z-score, una medida estadística
de la distancia de la mediana expresada como una pro-
porción de la desviación estándar.
El punto de corte más común es 2 Z-score16 , el cual es
empleado para diferenciar a los niños moderadamente
desnutridos de los que están adecuadamente nutridos17.
16/ Dos desviaciones estándar debajo de la mediana de los valores del
referente internacional. La Organización Mundial de la Salud emplea la
información antropométrica del Censo Nacional de Salud Infantil de
Estados Unidos, como la referencia internacional para estimar indicado-
res de nutrición.
17/ Los niños cuyo TPE está por debajo de -1 están considerados como
levemente desnutridos; y por debajo de -3, son severamente desnutridos.
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Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
Resultados obtenidos
En el presente acápite se analizan los resultados del
impacto del Programa Vaso de Leche utilizando distin-
tos modelos, que pueden estimarse sobre la base de
subconjuntos de las variables observables18 . Dado los
supuestos detrás del método que se emplea para esta-
blecer el impacto nutricional de dicho programa, se
creyó conveniente calcular la sensibilidad de los resul-
tados para distintos modelos de participación, estable-
cidos a partir de las variables explicadas en la sección
anterior.
Modelos
El primer modelo, denominado de ahora en adelante
modelo completo, es aquel que comprende todas las
variables que se estimaron pertinentes para estable-
cer la probabilidad de participación en el Programa
Vaso de Leche. Alternativamente, el segundo mode-
lo, denominado modelo intermedio, únicamente in-
cluye las variables significativas; mientras que el ter-
cer y cuarto modelo escogidos para calcular el im-
pacto, fueron modelados solo incluyendo una varia-
ble (logaritmo del gasto per cápita del hogar y edad
del niño, respectivamente).
Los resultados que se obtienen de estos distintos mo-
delos son consistentes entre ellos. En primer lugar, re-
sulta interesante que ninguna de las variables del ho-
gar ni el género del niño, son significativas en el mo-
delo completo de participación. En el modelo míni-
mo, el gasto del hogar aparece como una variable bas-
tante fuerte. Por otro lado, tanto el modelo completo
como el intermedio señalan que tener una lengua
materna nativa, estaría reduciendo la probabilidad de
participar en el programa. En segundo lugar, la edad
del niño se presenta como una variable muy fuerte,
apareciendo en el modelo completo, en el interme-
dio y en uno de los mínimos. En tercer lugar, la varia-
ble edad de la madre al nacer el niño presenta, para
los primeros modelos, un comportamiento esperado,
puesto que son las madres entre 26 y 35 años las que
tienen menor probabilidad de participar.
Las siguientes variables significativas, para los dos pri-
meros modelos, son las variables relacionadas con la
educación de la madre. De la misma manera, un ma-
yor nivel educativo del jefe de hogar propicia una
menor participación en el programa. En cuanto a las
variables geográficas, estas muestran que los niños con-
centrados en zonas urbanas son los que menos partici-
pan en este tipo de programas. Igualmente, al compa-
rar regiones administrativas, son los habitantes de la
selva los que muestran una mayor probabilidad de no
participar, seguidos por los de la sierra.
Por otro lado, al analizar únicamente el modelo inter-
medio, el indicador de pobreza distrital se convierte
en significativo.
Impacto19
A partir de los cuatro modelos definidos en las seccio-
nes anteriores, se procedió a analizar el impacto del
Programa Vaso de Leche sobre el nivel nutricional de
los niños menores de 5 años, empleando el método
del Propensity Score Matching.
El gráfico 2 muestra los resultados empleando el méto-
do de emparejamiento de Kernel-Gauss. Este gráfico
no solo indica los resultados, sino además el nivel de
significancia del impacto para cada ancho de banda,
lo que se obtiene al emplear distribuciones en vez de
impactos puntuales a través del método del bootstrap-
ping. El nivel de significancia se mide en el eje verti-
cal de la derecha; mientras que el efecto del progra-
ma, en el eje vertical de la izquierda.
Como se puede apreciar, el modelo completo arroja
resultados muy parecidos al modelo intermedio, lo cual
implica que basta con incluir las variables significativas
18/ En el documento original también se analiza la sensibilidad de
los resultados ante cambios en la técnica de emparejamiento del
Propensity Score.
19/ Con el objetivo de evaluar si el grupo de comparación y de trata-
miento eran efectivamente comparables, se realizó, antes de medir el
impacto del programa, un análisis del soporte común junto con un test
de medias. Se logró demostrar que las características observables por las
cuales se ha controlado la participación en el VL, en cada modelo, son
similares entre ambos grupos.
«...los niños menores a cinco años
que se benefician de este
programa, no logran
efectivamente elevar su nivel
nutricional. Esto es bastante
preocupante, dado el gran alcance
que tiene el programa en el
ámbito nacional»
69
Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
dentro del modelo de participación. No obstante, es-
tos resultados cambian drásticamente con los otros
modelos. Mientras los modelos completo e interme-
dio presentan una forma fuertemente acampanada con
impactos decrecientes, los modelos mínimos muestran
un efecto más estable, debido a la poca variabilidad
del Propensity Score estimado para estos. En otras pa-
labras, al ampliar el ancho de banda, el efecto del pro-
grama obtenido por los modelos mínimos no varía tan-
to, dado que el número de individuos del grupo de
comparación que se incluyen en la construcción del
contrafactual tampoco varía demasiado.
De la misma manera, se puede apreciar que el modelo
completo empieza a tener resultados significativos a
partir de un ancho de banda del 0,145 y el intermedio,
a partir de 0,130. Asimismo, mientras el modelo que
emplea el logaritmo del gasto per cápita en el hogar
empieza a ser significativo a partir de un ancho de
banda del 0,04, el modelo que utiliza la edad del niño
en meses es siempre significativo para cualquier nivel
de banda.
Finalmente, es importante notar que el efecto pro-
medio del programa VL converge bajo todos los mo-
delos. La negatividad en el efecto ocasionado por el
programa es preocupante, dado que esto indica que
no cumple con el propósito de elevar el nivel nutri-
cional de los niños beneficiarios, sin importar el tipo
de variables que se utilicen para la construcción del
Propensity Score.
Conclusiones
El presente estudio ha complementado, en parte, los
análisis cualitativos que otros estudios han realizado
para evaluar el impacto de los programas alimentarios
sobre el nivel nutricional de sus beneficiarios. En ese
sentido, se encontró que el Programa Vaso de Leche,
sin importar el tipo de modelo utilizado para estimar la
selección de beneficiarios, es siempre negativo. En
otras palabras, los niños menores a cinco años que se
benefician de este programa, no logran efectivamen-
te elevar su nivel nutricional. Esto es bastante preocu-
pante, dado el gran alcance que tiene el programa en
el ámbito nacional.
Las razones que pueden estar detrás de este efecto
son tanto metodológicas como conceptuales. En pri-
mer lugar, es posible que el efecto esté distorsionado
porque no se consiguió efectivamente equilibrar tan-
to el sesgo en observables como el sesgo de selección,
entre el grupo de beneficiarios y el de comparación.
Sin embargo, los resultados son robustos a cambios en
la metodología.
Lo más preocupante es que estos resultados parecen
indicar que el Programa Vaso de Leche no se constitu-
ye como una verdadera estrategia de apoyo nutricio-
nal, por su bajo contenido energético y proteico. Se-
gún cifras de la Secretaría Técnica de Política Alimen-
taria, para el año 1999, este programa fuel el que pre-
sentó menor contenido nutricional por ración, tanto
en el nivel de energía requerida (15%) como de ne-
cesidades proteicas (15%). Esto se compara con pro-
gramas como el wawa wasi, el cual aporta alrededor
del 70% de los requerimientos energéticos de los ni-
ños y más del 100% de las proteínas que necesitan.
Por otro lado, cabe destacar la opinión de expertos en
el campo de la salud, quienes afirman que la cantidad
«...el Programa Vaso de Leche no
se constituye como una verdadera
estrategia de apoyo nutricional,
por su bajo contenido energético
y proteico. Esto se compara con
programas como el wawa wasi, el
cual aporta alrededor del 70% de
los requerimientos energéticos de
los niños y más del 100% de las
proteínas que necesitan»
Impacto del Programa Vaso de Leche sobre
el Z-score TPE para cada tipo de modelo, según
distintos niveles de ancho de banda
Gráfico 2
Fuente: Instituto Cuánto (2000)
Elaboración propia
70
Economía y Sociedad 50, CIES, noviembre 2003
de ración aportada por el Programa Vaso de Leche (170
kilocalorías), para cada niño, no es suficiente para lograr
cambios en el estado nutricional, sin contar con la insu-
ficiente calidad higiénica y nutricional de los sustitutos
de la leche. En este sentido, el estudio del Instituto Cuán-
to estableció que este programa no es una opción de
elección para enfrentar los problemas nutricionales de
la población objetivo priorizada, debido a la calidad
nutricional de las raciones ofrecidas en él, ya que no
guardan relación con los objetivos que persigue. Si bien
esta conclusión se extrajo de un estudio cualitativo, el
presente estudio la reafirma a través de una evaluación
cuantitativa del impacto nutricional.
De todo esto, se podría concluir que el Programa Vaso
de Leche, a pesar de su alta cobertura, no estaría te-
niendo ninguna eficacia en los niños menores de 5
«En ese sentido, este programa
se constituiría como una simple
transferencia de ingresos en
forma de alimentos, mas no
como un apoyo para mejorar
el nivel nutricional de la
población infantil»
años. En ese sentido, este programa se constituiría como
una simple transferencia de ingresos en forma de ali-
mentos, mas no como un apoyo para mejorar el nivel
nutricional de la población infantil.

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Cita esta página
Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, marzo 19). Política del vaso de leche y nutrición infantil en Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/politica-vaso-leche-nutricion-infantil-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Política del vaso de leche y nutrición infantil en Perú". GestioPolis. 19 marzo 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/politica-vaso-leche-nutricion-infantil-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Política del vaso de leche y nutrición infantil en Perú". GestioPolis. marzo 19, 2006. Consultado el 22 de Abril de 2018. https://www.gestiopolis.com/politica-vaso-leche-nutricion-infantil-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Política del vaso de leche y nutrición infantil en Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/politica-vaso-leche-nutricion-infantil-peru/> [Citado el 22 de Abril de 2018].
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