Planificación familiar y salud materno-infantil en el Perú

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33Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
Las últimas décadas del siglo pasado observaron una
reducción drástica en la fecundidad de las mujeres
peruanas, pues la tasa global de fecundidad cayó de
más de seis niños por mujer a inicios de 1960 a poco
menos de tres, en el año 2000. Sin embargo, esta re-
ducción tiene fuertes desigualdades entre los grupos
sociales: según la ENDES 2000, la tasa de fecundi-
dad en las áreas rurales (4,3) es el doble que en las
áreas urbanas. Asimismo, la tasa de fecundidad en-
tre las mujeres del quintil más pobre es aún de 5,3
niños por mujer, tres veces más alta que en las muje-
res del quintil más rico.
Estos cambios en los patrones de fecundidad están,
ciertamente, relacionados con el proceso de urbani-
zación y el aumento en el nivel educativo de las mu-
jeres y su empoderamiento. Precisamente, las diferen-
cias en estas variables por nivel socioeconómico ex-
plican las desigualdades observadas en los patrones
de fecundidad. El alto costo de la crianza de los niños
hace que hogares con muchos hijos inviertan menos
en su salud y educación, de tal manera que la pobre-
za, la alta fecundidad y el deterioro del entorno local
interactúan perniciosamente para sostener los meca-
nismos de reproducción de la pobreza y de iniquida-
des de género.
El presente estudio busca analizar los determinantes
de la fecundidad entre las mujeres peruanas, pero no
solo a través del número de hijos que tienen, sino
también a partir del número de años que separan un
nacimiento del siguiente. Más aún, también se ca-
racterizan los patrones de la utilización de métodos
modernos de planificación familiar y se evalúa su
impacto sobre la inversión en el capital humano de
los hijos. Una pregunta clave es en qué medida el
aumento en el gasto en los programas de planifica-
ción familiar (PPF) de la década pasada contribuyó a
reducir la fecundidad entre las mujeres peruanas, es-
pecialmente de aquellas de menores recursos. Esta
pregunta es crucial para la redefinición de las priori-
dades del sector y de los PPF en particular.
La principal fuente de datos utilizada en el presente
estudio está constituida por las Encuestas Naciona-
les de Demograa y Salud (ENDES) que han sido apli-
cadas en el Pe en cuatro oportunidades, a lo largo
de los últimos 14 años (1986, 1992, 1996 y 2000).
Martín Valdivia GRADE
Planificación familiar y salud materno-infantil en el
Pe: menos puede ser mejor1
1/ Resumen del documento “Planificación familiar y salud mater-
no-infantil en el Perú: ¿Una cuestión demero o de momen-
to?, desarrollado en el marco del Concurso de Investigación CIES
2001, auspiciado por ACDI-IDRC. Pod descargar la versión
completa de este documento desde www.consorcio.org/
programa2001.asp
«la tasa de fecundidad en
las áreas rurales (4,3) es el
doble que en las áreas
urbanas. […] la tasa de
fecundidad entre las mujeres
del quintil más pobre es aún
de 5,3 niños por mujer, tres
veces más alta que en las
mujeres del quintil más rico»
Foto: MINSA
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Con la información proporcionada por dichas en-
cuestas se realizaron diversas estimaciones econo-
métricas, para analizar los determinantes de cuatro
variables: uso de métodos anticonceptivos moder-
nos, número de hijos, momento y espaciamiento en-
tre nacimientos, y nivel nutricional de los niños me-
nores de cinco años. Ante la no disponibilidad de
información desagregada por distrito de las activida-
des de los PPF, la variable de intensidad de los PPF
en los diferentes distritos y provincias se obtiene de
los mismos datos de la ENDES, a través de prome-
dios por localidad.
La política pública de planificación
familiar en el Perú
Los esfuerzos del sector público en la promoción de
la planificación familiar aumentaron significativamen-
te durante los años 1990. El principal mecanismo fue
la distribución subsidiada de insumos y servicios an-
ticonceptivos; tal es así que el presupuesto ejecuta-
do del MINSA aumentó, paulatinamente, hasta lle-
gar a un pico de US$ 21 millones en el año 1997. Al
inicio de la cada, la cooperación extranjera con-
tribuía con la mayor parte del financiamiento. Sin
embargo, en los últimos años, la contribución del
Tesoro Público llegó a ser la fuente dominante, sin
que esto signifique la rdida de importancia de la
participación de la cooperación extranjera.
Hay que anotar que en el pasado fue muy difícil lo-
grar que el Estado peruano defina una política po-
blacional. En tal sentido, fue sorprendente que hacia
1995, el Gobierno peruano declarara asumir objeti-
vos más espeficos y serios en lo que respecta a la
política de la salud reproductiva: incrementar el ac-
ceso oportuno a los servicios de salud reproductiva y
planificación familiar, para lo cual se debía mejorar
la cobertura y la calidad de atención; lograr generar
una demanda informada por los servicios de salud
reproductiva y los PPF; y, finalmente, movilizar re-
cursos para desarrollar sistemas locales de acceso
universal para la promoción, prevención y atención
en estos campos. Como principal medida se estable-
ció la gratuidad en la entrega de todos los todos
anticonceptivos modernos, como inyecciones, pre-
servativos, píldoras e, inclusive, esterilización quirúr-
gica. Se debe señalar, sin embargo, que a pesar de la
declaración de objetivos de salud reproductiva, la ma-
yoría de agentes coincide en que la implementación
de las políticas fue más consistente con un enfoque
de control poblacional para la lucha contra la pobre-
za. Esa limitación explica las principales deficiencias
observadas durante la cada pasada.
En todo caso, esta nueva orientación provocó un au-
mento sustancial en la utilización de métodos anti-
conceptivos modernos. En efecto, mientras que en
1986 solo el 4,4% de las mujeres en edad reproduc-
tiva reportaba utilizar algún método moderno pro-
visto por el Gobierno, esta proporción se elevó hasta
el 27,7% en el año 2000.
En las siguientes líneas se presentarán los resultados
del análisis econotrico sobre las cuatro variables
de intes.
Uso de métodos anticonceptivos
modernos (MAM)
La educación es una de las variables que más influye
en la utilización o no de MAM. En general, la educa-
ción tiene gran importancia, tanto enrminos de las
preferencias reproductivas de las mujeres como, pro-
bablemente, también en el hecho de que las mujeres
más educadas tienen mayores oportunidades en el
mercado laboral. Las estimaciones realizadas mues-
«mientras que en 1986
solo el 4,4% de las mujeres
en edad reproductiva
reportaba utilizar algún
método moderno provisto por
el Gobierno, esta proporción
se elevó hasta el 27,7%
en el año 2000»
Foto: MINSA
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tran que, en efecto, mientras mayor sea el nivel edu-
cativo de la mujer, no solo mayor es la utilización de
métodos anticonceptivos modernos en edades tem-
pranas, sino que además dicha utilización es más
uniforme a lo largo del ciclo de vida reproductivo.
Al introducir como variables de control a las carac-
terísticas del hogar, las características de la mujer, el
indicador de nivel socioeconómico del hogar y el
nivel educativo de la mujer, no se generan grandes
alteraciones sobre el efecto edad. Sí se generan alte-
raciones significativas, sin embargo, al incluir una
variable que controla por la presencia de programas
blicos de planificación familiar en el distrito. Ello
significa que los PPF son importantes en la determi-
nación de utilizar o no MAM.
En realidad, según revelan las estimaciones, el acce-
so a los PPF tiene un efecto positivo en la utilización
de métodos anticonceptivos modernos por parte de
las mujeres peruanas en edad reproductiva. Sin em-
bargo, no solo importa el tamaño de dichos progra-
mas en el momento de la encuesta, sino también el
tiempo que llevan operando en las diferentes comu-
nidades. Este último efecto es consistente con la idea
de que los PPF que distribuyen gratuitamente los in-
sumos de todos anticonceptivos modernos no solo
disminuyen el costo monetario del uso de estos mé-
todos, sino también el psicosocial, que toma más
tiempo en consolidarse.
Finalmente, otros resultados muestran que las mu-
jeres de generaciones s recientes y más educa-
das son las que más utilizan el apoyo de los progra-
mas públicos de planificación familiar. Cabe resal-
tar, sin embargo, que las mujeres con menor educa-
ción son las que han modificado más su comporta-
miento en lo que respecta a la utilización de estos
métodos durante las últimas cadas. Al mismo tiem-
po, en cuanto a las diferencias por ámbito geográfi-
co, las mujeres rurales, al parecer, requieren una
mayor persistencia de dichos programas para que
se genere un efecto en su nivel de utilización de
métodos anticonceptivos.
Determinantes de la fecundidad
Al final del ciclo reproductivo, la mujer peruana de
hoy tiene o tendrá, en promedio, 3,1 hijos. Las dife-
rencias por nivel educativo, sin embargo, son muy
grandes: las mujeres con menos que primaria com-
pleta tienen 5 hijos a lo largo de su vida, mientras
que aquellas con educación superior tienen solamen-
te alrededor de dos.
La comparación de la fecundidad de mujeres de di-
ferentes cohortes muestra que las que nacieron a
mediados de los años 1980 tendrían, en promedio,
3,5 hijos menos que aquellas nacidas en la primera
mitad de los años 1940. Lo interesante es que esta
caída no se ha dado tanto por cambios en los patro-
nes de fecundidad de las mujeres de un determinado
nivel educativo, sino por el incremento del porcen-
taje de mujeres s educadas.
Las estimaciones realizadas muestran que la variable
educación tiene un efecto negativo y significativo en
el número de hijos. El nivel socioeconómico del ho-
gar (aproximado por un índice de activos) también
tiene un efecto negativo. Esto significa, como se es-
peraba, que las mujeres s educadas y con hogares
de mayor nivel socioecomico tienden a tener me-
nos hijos.
Un resultado que llama la atención es que los PPF,
contrariamente a lo que podía esperarse, están aso-
ciados con una mayor fecundidad. Sin embargo, este
resultado no es del todo inusual en la literatura inter-
«Al final del ciclo reproductivo,
la mujer peruana de hoy tiene
o tendrá, en promedio, 3,1
hijos. […] las mujeres con
menos que primaria completa
tienen 5 hijos a lo largo de su
vida, mientras que aquellas con
educación superior tienen
solamente alrededor de dos»
Foto: MINSA
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nacional y algunos autores lo atribuyen al hecho de
que los PPF concentraan su acción, precisamente,
en aquellas mujeres jóvenes con mayor riesgo de fe-
cundidad temprana.
Espaciamiento entre nacimientos
En esta sección, la variable analizada es elmero
de meses que hay entre los nacimientos de una mu-
jer. En el caso del primer hijo, se considera el núme-
ro de meses que transcurre entre los 15 años y el año
del nacimiento, luego elmero de meses entre el
primero y el segundo, y entre el segundo y el tercero.
Los resultados muestran que el tiempo que esperan
las mujeres para tener su primer hijo es mayor en las
zonas urbanas que en el ámbito rural. Asimismo, mien-
tras mayor sea el nivel educativo de la mujer, mayor
se el período que transcurre hasta tener su primer
nacimiento. Lo mismo ocurre para los intervalos entre
los dos siguientes nacimientos. De otro lado, las esti-
maciones sugieren que alrededor del 20% de las mu-
jeres urbanas y aproximadamente el 40% de las mu-
jeres con educación superior prefieren no tener más
de dos hijos.
En lo que respecta al impacto de los PPF, se encuentra
que no generan un efecto significativo en la espera
del primer hijo, pero ciertamente aumentan la espera
del segundo y del tercero. Ello quiere decir que estos
programas permiten un mejor manejo de los tiempos
a las mujeres, especialmente luego del primer naci-
miento. Este resultado es consistente con el encontra-
do en el análisis de la fecundidad, en el sentido de
que, en ese caso, los efectos de los PPF eran contra-
dictorios. Es muy posible que dicha contradicción es
asociada al hecho de que no se encuentren efectos
significativos en la espera, hasta desps del primer
nacimiento. Nuevamente, se puede esperar que este
resultado se deba a que los PPF se concentran en zo-
nas en donde, con mayor frecuencia, se presentan pro-
blemas de embarazo temprano.
Desnutrición crónica infantil
Las estimaciones muestran, como podía esperarse,
que los niños con mayor nivel nutricional son los pri-
mogénitos, los hijos de madres más educadas y me-
jor nutridas, los que viven en hogares con un mayor
nivel socioecomico y en distritos menos pobres.
En lo que respecta a los PPF, nuestros resultados su-
gieren que sí tienen un efecto en el nivel nutricional
de los niños, aunque este se da con un rezago de
unos cuatro años. Ello es consistente con el hecho
de que una mayor presencia de PPF en el distrito per-
mite que las mujeres esperen un poco más para te-
ner a sus hijos, de tal manera que puedan cuidar mejor
de cada uno. Sin embargo, es importante distinguir
entre el ámbito urbano y el rural, ya que en el cuida-
do de los niños, así como en la fecundidad, las varia-
bles culturales desempeñan un papel fundamental.
En el entorno urbano aparece como más importante
el nivel socioeconómico de los hogares y menos im-
portante, la educación de la madre. Esto se explica-
ría porque las diferencias en el nivel de educación
formal son relativamente menores en el entorno ur-
bano; al mismo tiempo, lo inverso ocurre con el ni-
vel socioecomico de los hogares, pues hay cierta-
mente una menor desigualdad en el entorno rural,
en la medida que todos son pobres de manera más
homogénea. El resultado más importante, sin embar-
go, es que los PPF parecen no tener efectos significa-
tivos en la nutrición de los niños urbanos. Por el con-
trario, en el ámbito rural, el efecto de los PPF en el
nivel nutricional de los niños sí es claramente positi-
vo y significativo.
«Las estimaciones muestran,
como podía esperarse, que los
nos con mayor nivel
nutricional son los
primogénitos, los hijos de
madres más educadas y mejor
nutridas, los que viven en
hogares con un mayor nivel
socioeconómico y en distritos
menos pobres»
Foto: CIES
37Econoa y Sociedad 55, CIES, marzo 2005
Estos resultados del nivel nutricional de los niños son
consistentes con otros efectos ya analizados de estos
programas, pues un menor número de hijos o un
mejor manejo del momento para su nacimiento tie-
ne efectos positivos en el nivel de inversión de los
padres rurales en cada uno de ellos. En ese sentido,
se puede decir que los PPF no solo permiten que los
hombres y las mujeres rurales ejerzan sus derechos
reproductivos de manera más igualitaria, sino que
además contribuian a romper con el círculo vicio-
so que se genera a partir de la transmisión intergene-
racional de la pobreza.
Conclusiones
Los programas de planificación familiar han tenido
un efecto significativo en la utilización de métodos
anticonceptivos modernos, el espaciamiento entre
nacimientos y el nivel nutricional de los niños me-
nores de cinco años. El efecto positivo de dichos pro-
gramas en la salud infantil apoya la existencia de un
trade off entre la calidad y la cantidad de los hijos, es
decir, que los padres que eligen tener menos hijos
pueden invertir s en su salud y educación, lo cual
puede contribuir a romper elrculo vicioso que se
genera a través de la transmisión intergeneracional
de la pobreza. Aun s, el hecho de que estos efec-
tos sean sustancialmente mayores en el entorno rural
sugiere que los programas de planificación familiar
pueden contribuir a reducir la brecha de pobreza ur-
bano-rural.
Sin embargo, es importante anotar que los efectos
de los PPF en la pobreza no se han de observar sino
hasta el mediano o largo plazo y, asimismo, que re-
quieren un conjunto adicional de medidas comple-
mentarias. Esta idea se ve reforzada por el hecho de
que el efecto de los PPF sobre la nutrición de los
niños muestra un rezago importante, el cual cierta-
mente debe ser mayor, aun para variables como el
rendimiento escolar o el desempeño en el mercado
laboral.
Finalmente, debe tenerse en cuenta el carácter preli-
minar de estos resultados, especialmente si se consi-
deran las limitaciones de la base de datos. En ese
sentido, incorporar una encuesta a los centros de sa-
lud de la muestra ENDES permitiría tener informa-
ción más detallada acerca de la intensidad y otras
características de los programas. Asimismo, ello per-
mitiría realizar un alisis costo-beneficio de la con-
veniencia de estos programas frente a otras opciones
de política.
«Los programas de
planificación familiar han
tenido un efecto significativo
en la utilización de métodos
anticonceptivos modernos, el
espaciamiento entre
nacimientos y el nivel
nutricional de los niños
menores de cinco años»
Foto: CIES

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Económica Y Social (CIES) Consorcio de Investigación. (2006, junio 27). Planificación familiar y salud materno-infantil en el Perú. Recuperado de https://www.gestiopolis.com/planificacion-familiar-salud-materno-infantil-en-peru/
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Planificación familiar y salud materno-infantil en el Perú". GestioPolis. 27 junio 2006. Web. <https://www.gestiopolis.com/planificacion-familiar-salud-materno-infantil-en-peru/>.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. "Planificación familiar y salud materno-infantil en el Perú". GestioPolis. junio 27, 2006. Consultado el 20 de Septiembre de 2018. https://www.gestiopolis.com/planificacion-familiar-salud-materno-infantil-en-peru/.
Económica Y Social (CIES), Consorcio de Investigación. Planificación familiar y salud materno-infantil en el Perú [en línea]. <https://www.gestiopolis.com/planificacion-familiar-salud-materno-infantil-en-peru/> [Citado el 20 de Septiembre de 2018].
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